Bootstrap
JC

Un corazón satisfecho con Dios

Psalm 131
Joel Coyoc May, 17 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc May, 17 2023

El sermón de Joel Coyoc titulado "Un corazón satisfecho con Dios" se centra en el Salmo 131 y aborda la doctrina de la satisfacción espiritual en Dios. Coyoc argumenta que una verdadera satisfacción en Dios proviene de reconocer la humillación y la dependencia de Su gracia, lo que se ilustra en la imagen de un niño destetado, símbolo de alguien que, tras haber sido alimentado, encuentra completa paz y abandono en su madre representando a Dios. Las referencias bíblicas como Salmo 62 y Filipenses 4 refuerzan esta idea, mostrando que la verdadera satisfacción no depende de circunstancias externas, sino de una relación transformadora con Cristo. El sermón subraya la importancia de renunciar al orgullo y a las ambiciones egoístas, enfatizando que el camino a un corazón satisfecho en Dios se encuentra en la humildad y la confianza plena en Su obra redentora.

Key Quotes

“El salmista dice: ‘Preserva también a tu siervo de las soberbias, que no se enseñoreen de mí’.”

“Un corazón que está satisfecho en Dios da testimonio de su satisfacción.”

“Cuando nuestro corazón está satisfecho, Dios ha sanado de raíz nuestro problema de nacimiento.”

“Recuerde que todo llamado nuestro es hacer imitadores del Señor Jesucristo, que cada cosa que nosotros somos llamados a hacer es hacerlo como si Cristo lo estuviera haciendo.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestra Biblia
en el Salmo número 131. Dice la Palabra de Dios, Jehová,
no se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron,
ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes para
mí. En verdad que me he comportado
y he acallado mi alma como un niño destetado de su madre. como
un niño destetado está mi alma, espera, oh Israel, en Jehová,
desde ahora y para siempre. Este es uno de los salmos, de
varios salmos que son cortitos, de tres versículos, pero probablemente
es uno de los salmos más largos de aprender. Este es un salmo
que habla de un niño, pero en realidad
describe a un hombre en Cristo. Este es un salmo de David. Y nuestro tema esta tarde es
un corazón satisfecho en Dios. Un corazón satisfecho en Dios. El versículo dos dice, en verdad
que me he comportado y he acallado mi alma, como un niño destetado
de su madre, como un niño destetado está mi alma. Cuando pensamos en esa expresión,
podemos pensar en dos sentidos. Hay un sentido en el que un niño
es destetado y es cuando termina el periodo de su lactancia y
se le deja de dar leche materna. Y el otro sentido es, pues cuando
él ha terminado de alimentarse, es destetado, no porque ya terminó
el período, sino porque está alimentado y está satisfecho,
y habla de satisfacción. Este es un Salmo de David, y
es bueno que nosotros podamos recordar que David es un tipo
del Señor Jesucristo, él es una figura del ungido de Jehová,
y el ungido Nuestro David, el ungido, es el Señor Jesucristo.
También es importante que nosotros podamos recordar que varios hombres
en la antigüedad fueron tipos del Señor Jesucristo. Y nosotros,
por su gracia, vivimos ya en la consumación de todas las profecías. Ya después del sacrificio expiatorio
del Señor Jesucristo y su resurrección, y nosotros estamos siendo conformados
a la imagen del Señor Jesucristo. El salmista empieza, y dice,
haciendo una declaración ante el Señor, y una declaración en la cual
él habla de su propio corazón. Hay al menos dos situaciones
en las que se piensa que David pudo haber escrito este salmo. Uno es, algunos piensan que fue escrito
cuando Saúl pensaba que él estaba en contra de él por ocupar el
trono y cuando fue perseguido por Saúl justamente porque él
lo veía como una amenaza. La otra es que fuera una respuesta
cuando fue menospreciado por su esposa Mical cuando él danzó
delante del arca del pacto. Y lo primero que el salmista
muestra, que en realidad no es mérito del salmista, no es la
obra del Señor. David nació igual que todos nosotros. El único que nació distinto que
nosotros es el ungido, el verdadero y plenamente ungido del Señor,
que es el Señor Jesucristo. Él nació sin pecado. Él nació
de mujer y nacido bajo la ley y nació, fue tentado en todo
según nuestra semejanza, pero sin pecado. David nació como
nosotros, pero Dios Dios lo había elegido en su pueblo y Dios hizo
una obra en su corazón. Y algo que él puede mirar es
que a consecuencia de que Dios lo había salvado y él había hallado
satisfacción en el Señor, él había renunciado al orgullo y
a la arrogancia. Dice Jehová, no se ha envanecido
mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron. Por la Escritura nosotros sabemos
que eso sólo es posible por la obra del Señor, por su obra de
salvación. Dice el Salmo 119, versículos
65 al 72, dice, Bien has hecho con tu siervo o Jehová conforme
a tu palabra. bien has hecho con tu siervo
o Jehová conforme a tu palabra. Y nosotros sabemos que el bien
que se le hace al pueblo de Dios empieza con la proclamación de
la palabra. Es por la palabra de Dios que
nosotros podemos tener fe, podemos creer. Y dice después, enséñame
buen sentido y sabiduría porque tus mandamientos he creído. El
único que puede enseñarnos buen sentido y sabiduría es el Señor. Cuando Él nos ha empezado a hacer
bien por Su palabra, dándonos el don de la fe, y ahí está el
don de la fe, dice, porque tus mandamientos he creído. Nosotros
sabemos por la proclamación del Evangelio en el Nuevo Testamento
que un mandamiento de Dios es, Dios manda a los hombres que
se arrepientan. Y dice, antes que fuera yo humillado,
descarriado andaba, mas ahora guardo tu palabra. Antes que
fuera yo humillado. Y una de las cosas que Dios tiene
que hacer cuando nos hace bien es, Él nos da vida por su espíritu. nos da un corazón al cual le
da el don de la fe. Es la nueva criatura que cree
al Señor. Es la nueva criatura que se humilla
ante el Señor porque el Señor le muestra pues que está sobreestimado. El Señor es el que le muestra
que está confiando en sí mismo. Le muestra que está confiando
en que en Él hay mérito, en que Él puede hacer algo para su salvación.
Y es el Señor que obra y hace que él pueda ser humillado. Es
la obra del Señor que hace al corazón satisfecho renunciar
al orgullo y a la arrogancia. Dice, bueno eres tú y bienhechor,
enséñame tus estatutos. Antes que el Señor nos salvara,
no teníamos ningún interés en la Palabra de Dios. Hay gente
que menosprecia la predicación. La predicación para este mundo
es locura. Hay gente que, de manera educada,
te dice que no tiene tiempo. Pero después que el Señor ha
salvado, hay un deseo de ser enseñado por el Señor. Y es lo
que el Señor Jesucristo dijo a mis ovejas, hoy en mi voz las
conozco y me siguen. Dice, contra mí forjaron mentir
a los soberbios, mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
Se engrosó el corazón de ellos como cebo, mas yo en tu ley me
he regocijado. Lo que dice en el versículo sesenta
y siete, lo vuelvo a repetir en el setenta y uno, dice, bueno
me es haber sido humillado para que aprenda tus estatutos. Mejor
me es la ley de tu boca que millares de oro y plata. Solo cuando Dios
nos ha dado un nuevo corazón es que tenemos buen sentido y
sabiduría. Antes estábamos en locura, el
pecado es locura. ese buen sentido y sabiduría
también está el salmo 19 también nos muestra
que esto es obra de dios no es algo natural en nosotros y aún
después de haber sido salvados estamos en peligro de volver
a caer en el orgullo y en la soberbia dice el versículo salmo
19 versículo 13 dice Preserva también a tu siervo de las soberbias. Cuando el corazón está satisfecho,
se renuncia. Pero el salmista vive consciente
y sabe que aún está un remanente, aún hay una vieja naturaleza.
La nueva criatura cree al Señor. La nueva criatura se está conformando
a la imagen del Señor Jesucristo. Pero tenemos aún latente allí
el hecho de volver a ser controlado por la soberbia y por eso el
salmista ora y dice preserva también a tu siervo de las soberbias
que no se enseñoren de mí entonces seré íntegro y estaré limpio
de gran rebelión sean gratos los dichos de mi boca y la meditación
de mi corazón delante de ti o que va roca mía y redentor mío y
no te como Se puede ver por la gracia de
Dios al Señor y ver, no hay confianza en mí, yo necesito una roca.
No hay confianza en mí, yo necesito que alguien me redima. Todo es
dependencia, dependencia del Señor. El salmista era Dios en su buen
sentido y sabiduría. Le había enseñado la verdad que
está en Proverbios, capítulo 3, versículo 34. Ciertamente, Él escarnecerá a
los escarnecedores, y a los humildes dará gracia. Que es una enseñanza
que toma Santiago, en Santiago capítulo 4, versículo 6. dice el versículo seis de santiago
capítulo cuatro pero el da mayor gracia por eso dice dios resiste
a los soberbios y da gracia a los humildes primera de pedro cinco cinco Igualmente, jóvenes están sujetos
a los ancianos y todos sumisos unos a otros, revestidos de humildad
porque Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes. Humillados, pues, bajo la poderosa
mano de Dios para que Él los exalte cuando fuere tiempo. El salmista había aprendido,
bueno, él tenía proverbios, nosotros tenemos proverbios, tenemos el
Nuevo Testamento. Ahora, eso era porque su corazón
estaba satisfecho en Dios. Dios daba satisfacción a su corazón. Después él menciona la renuncia
a las ambiciones egoístas. Es probable que él fue atacado
porque Saúl pensaba que le quería usurpar el trono. Jehová, no
se ha envanecido mi corazón, ni mis ojos se enaltecieron.
Dice, ni anduve en grandezas, ni en cosas demasiado sublimes
para mí. Hay aspiraciones piadosas. Filipenses capítulo 4 nos describe
una aspiración piadosa para el creyente. versículo doce al versículo catorce
dice sé vivir humildemente y sé tener
abundancia en todo y por todo estoy enseñado así para estar
saciado como para tener hambre así para tener abundancia como
para padecer necesidad todo lo puedo en Cristo que me fortalece
sin embargo bien insiste en participar conmigo en mi tribulación y filipenses
capítulo dos Versículos 5 al 11 dice, haya
pues en vosotros ese sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios
como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando
forma de siervo, hecho semejante a los hombres, y estando en la
condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente
hasta la muerte y muerte de cruz. por lo cual Dios también le exaltó
hasta lo sumo y le dio un nombre que es sobre todo nombre para
que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que
están en los cielos y en la tierra y debajo de la tierra y toda
lengua confiese que Jesucristo es Señor para gloria de Dios
Padre. Pero también la Biblia muestra
que hay ambiciones que pueden ser egoístas de las cuales un
corazón satisfecho en Dios ha renunciado, dice Segunda de Corintios
capítulo 2, 12, capítulo 12. Versículo 20, dice, pues me temo
que cuando llegue nos halle tales como quiero, y os he hallado
de vosotros cual no querréis que haya entre vosotros contiendas,
envidias, iras, divisiones, maledicencias, murmuraciones, soberbias y desórdenes. Gálatas, capítulo 5, versículo
20. Dice, idolatría, hechicería,
enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones
y herejías. Y Filipenses 1-16. Dice, los unos anuncian a Cristo
por contención, no sinceramente, pensando añadir aflicción a mis
prisiones, pero los otros por amor, sabiendo que estoy puesto
para la defensa del Evangelio. que pues que no obstante de todas
maneras o por pretexto o por verdad Cristo es anunciado y
en esto me gozo y me gozaré aún porque sé que por vuestra oración
y la suministración del espíritu de Jesucristo este resultará
en mi liberación conforme a mi anhelo y esperanza de que en
nada seré avergonzado antes bien con toda confianza como siempre
ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo o por vida
o por muerte porque para mí el vivir es Cristo y el morir es
ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta
para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger, porque
de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir
y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor. Y aquí un contraste
entre aspiraciones motivadas por la obra del Señor, las aspiraciones
que el apóstol Pablo tenía, y personas que tenían aspiraciones que no
eran rectas. Cuando pensamos en las ambiciones, como describe el salmista aquí,
cosas, dice, no anduve, dice, no anduve en grandezas
ni en cosas demasiado sublimes para mí. Podemos pensar también
en asuntos de tipo intelectual, el hecho de pensar en procurar
entender todas las cosas acerca de Dios, y eso es algo que no
es posible que nosotros intentemos entender todo acerca de Dios,
porque nosotros tenemos mentes finitas y nosotros podemos entender
lo que Dios nos ha revelado. Algunas veces podemos tener actitud
de ese tipo cuando estamos en medio de situaciones de aflicción,
y ese fue un conflicto que tuvo Job en Job 40, 1 al 5. Dice, Dice, además respondió Jehová
a Job y dijo, es sabiduría contender con el omnipotente, el que disputa
con Dios responda a esto. Entonces respondió Job a Jehová
y dijo, he aquí yo soy Bil, ¿qué te responderé? Mi mano pongo
sobre mi boca, una vez hablé, más no responderé, aún dos veces
más no volveré a hablar. Y en Job 42, versículo 1 al 6, vemos la gran bendición de que
Job había oído. Pero Dios se reveló, respondió
Job a Jehová y dijo, yo conozco que todo lo puedes y que no hay
pensamiento que se esconda de ti. ¿Quién es el que oscurece
el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que
no entendía, cosas demasiado maravillosas para mí que yo no
comprendía. Oye, te ruego y hablaré, tú preguntarás
y tú me enseñarás, de oídas te había oído, mas ahora mis ojos
te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Y qué bendición que cuando el
Señor se nos revela el corazón haya satisfacción en Dios y el
corazón renuncia a las ambiciones egoístas y hay una aspiración
piadosa. un gozo de poder conocer al Señor,
de dejar de tener ideas de la imaginación. Y dice, de oídas
te había oído, pero ahora mis ojos te ven. Por tanto, me aborrezco
y me arrepiento en polvo y ceniza. Y en ese sentido, una de las
cosas que debemos tener siempre presente es Deuteronomio 29,
29. que dice que las cosas secretas
pertenecen a Jehová nuestro Dios, más las reveladas son para nosotros
y para nuestros hijos para siempre, para que cumplamos todas las
palabras de esta ley, para ponerlas por obra. Después el salmista
habla de su satisfacción en Dios. Dice el versículo dos, en verdad que me he Me he
comportado y ha callado mi alma, como un niño destetado de su
madre, como un niño destetado está mi alma. Un corazón que está satisfecho
en Dios da testimonio de su satisfacción. Habla con Dios acerca de su satisfacción. El Salmo sesenta y dos, versículo
uno al cinco, nos puede ayudar con lo que está diciendo el salmista. Dice, Dios solamente está callada
en mi alma. De Él viene mi salvación. Él
solamente es mi roca y mi salvación. Y aquí está hablando de un corazón
que ha hallado descanso, que ha hallado seguridad. Un corazón
que sabe que Dios es quien tiene todo en control. Es un corazón
que sabe que La salvación, no hay nada que yo pueda aportar,
todo viene del Señor. Es un corazón que sabe que si
hay un lugar seguro es el Señor, Él es la roca. Dice, Él solamente,
y note cómo el solamente se va a ir repitiendo en el Salmo.
Dice, en Dios solamente está callada mi alma. De Él viene
mi salvación. Él solamente es mi roca y mi
salvación. Es mi refugio, no resbalaré mucho. ¿Hasta cuándo maquinaréis contra
un hombre, tratando todos vosotros de aplastarle como pared desplomada
y como cerca derribada? Solamente consultan para arrojarle
de su grandeza. Aman la mentira, con su boca
bendicen, pero maldicen en su corazón. alma mía, en Dios solamente
reposa, porque de él es mi esperanza, él solamente es mi roca y mi
salvación, es mi refugio, no resbalaré. Qué importante la
palabra solamente. Hermanos, va a haber hasta que
nosotros podamos, el himno, uno de los himnos que cantamos habla
de estar rendido, creo que es el primer himno. Dice, mas sus dones de amor nunca
habréis de alcanzar si rendidos no vais a su altar. Rendición
es cuando Dios satisface en nuestro corazón, Dios lo primero que
hace es rendir nuestro corazón, demostrarnos que no hay nada
en nosotros, que nosotros podamos, ni un lugar donde ir, no hay
nada que nosotros podamos aportar, mirar que nuestra seguridad es
solamente en el Señor, todo proviene del Señor, es estar totalmente
satisfecho en Dios, como el bebé después de que ha sido amamantado
está totalmente satisfecho en Dios. Podemos pensar también
en la figura de cuando llega el momento que termina el periodo
de lactancia, El bebé es privado y yo creo que Spurgeon dice que
es una de las batallas más críticas que enfrentamos en nuestra vida,
ese momento. Yo no lo recuerdo, pero es probable
que sí. que es algo que satisface al
bebé y también es una relación de afecto para con su madre.
Sin embargo, el aprender y experimentar que va a cesar ese regalo, pero
no va a cesar el amor de la madre. Y es la figura que el Señor utiliza
para enseñarnos a hallar nuestra satisfacción en Él, el saber
que algunas veces el Señor puede cortar a esa relación Uno es,
Dios puede quitar el hecho de que nosotros muchas veces nos
estamos amamantando, dependiendo de fuentes que nos satisfacen. Y el Señor, en su amor, puede
quitarlas y buscar que nuestro corazón esté satisfecho solamente
en el Señor y nada más en el Señor. Recuerde que la obra de
salvación, como describe el Salmo sesenta y dos, es de principio
a fin su obra. solamente en él nuestra alma
puede hallar reposo. El Salmo va varias veces haciendo
énfasis en solamente. Y el Señor Jesús dijo, venid
a mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo los voy a hacer
descansar. Dice, aprended de mí, que soy
manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso y paz para vuestras
almas. Cristo es todo lo que nosotros
necesitamos. Solo por Cristo nuestra alma
puede estar satisfecha en Dios primero, por poder saber que
estamos en paz con Dios por la fe en el Señor Jesucristo. Segundo,
porque Él ha pagado el precio de nuestras transgresiones y
Él nos ha redimido Tercero, porque Él es nuestra justicia, porque
Él es nuestra santificación. Él es absolutamente todo lo que
nosotros necesitamos. No sólo en nuestra necesidad
espiritual de salvación, de perdón, de redención. Aún en nuestra
necesidad material, el Señor es nuestro proveedor. Él ha prometido
y Él dice que Él va a suplir todo aquello que nos falta conforme
a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús. En Dios solamente hay
satisfacción. Es la razón por la que muchos
de los escritores de la Palabra, tanto salmistas como profetas,
hablaron acerca de la satisfacción y el gozo de la salvación. El
pasaje que leí en Filipenses donde el apóstol Pablo dice,
en todo y para todo estoy enseñado para tener abundancia, para padecer
necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me
fortalece. Habla de un alma satisfecha en el Señor Jesucristo. Cuando
dice el salmista, dice, en cuanto a mí, el acercarme a Dios es
el bien. He puesto en Jehová el Señor mi esperanza para contar
todas sus obras. Dice, ¿a quién tengo en los cielos,
sino a ti, fuera de ti? Nada deseo en la tierra. Satisfacción,
un alma satisfecha en el Señor. Dice el profeta, dice, aunque
la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque
las vacas sean quitadas de los corrales y las ovejas de la majada,
con todo yo me alegraré en Jehová y me gozaré en el Dios de mi
salvación. Y al final, al finalizar el salmo, El salmista dice, espera, oh
Israel, en Jehová desde ahora y para siempre. Espera, oh Israel,
en Jehová desde ahora y para siempre. Un corazón satisfecho
en Dios es un corazón que está anunciando a otros. a dónde hay
que confiar para estar satisfechos. Está anunciando al Israel que
ya es salvo, al Israel que ya vino al Señor, y al Israel que
el Señor va aún a traer. Y se espera, oh Israel, en Jehová
desde ahora y para siempre. Espera, confía. La descripción
de Espera en Jehová es lo que está descrito en el Salmo 62,
de esperar tu salvación, de estar acallada tu alma, silenciosa,
en reposo, esperando, anclado en el Señor, con toda tu confianza
en el Señor. Y es la actitud de aquel que
ha hallado su satisfacción, pues quiere que otros vengan y prueben
de esa satisfacción que el Señor ha dado. Espera, oh Israel, en
Jehová desde ahora y para siempre. Y las palabras del Señor Jesús
que dice, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados,
y yo os haré descansar. Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón, y hayeréis descanso y paz para vuestras
almas. El descanso, la paz, la seguridad,
la confianza, la fortaleza, todo Israel lo tiene en la persona
del Señor Jesucristo y nada más en la persona del Señor Jesucristo.
Cuando nuestro corazón está satisfecho, Dios ha sanado de raíz nuestro
problema de nacimiento. arrogantes y orgullosos, nacemos
en rebeldía directamente, no contra personas y contra el Señor,
no queriendo que Él reine sobre nosotros. Pero venidos al Señor
Jesucristo, tenemos que ser conscientes del peligro y también tener presente
lo que el salmista dice en el Salmo 19, cuando dice Preserva
también a tu siervo. De hecho, desde el versículo
12 dice, ¿Quién puede entender sus propios errores? Líbrame
de los que me son ocultos. Preserva también a tu siervo
de las soberbias, que no se enseñoren de mí, entonces seré íntegro
y estaré limpio de gran rebelión. Clamar al Señor. Necesitamos
constantemente mirar al Señor. Nuestros ojos tienen que estar
puestos en el Señor Jesucristo. Mirar que en nosotros no hay
absolutamente nada. Siempre recordar lo que el Señor
Jesús dijo. Aquellos que confiaban en sí
mismos y menospreciaban a los demás estaban llenos de soberbia. Recuerde aquel hombre que estaba
orando y diciéndole al Señor todo lo bueno que él era. Pero
recordar aquel que podía decir con el salmista, bueno me es
haber sido humillado. Y él no se atrevía a levantar
la mirada y él decía, Señor, sé propicio a mi pecador. Y no olvidar la exhortación para
el pueblo de Dios que es puesto los ojos en Jesús, el autor y
consumador de la fe. Si nosotros comenzamos a mirarnos
unos a otros, pues puede que nos sintamos mejor que otros.
Si yo me pongo a mirar a mis vecinos, pues puede que yo me
sienta mucho mejor que mis vecinos. Pero cuando miro al Señor Jesucristo,
lo que voy a mirar es que no hay mérito en mí, que estoy necesitado
de Su gracia, que necesito constantemente venir a Él, necesito de Su gracia
porque no doy la medida. Recuerde que todo llamado nuestro
es hacer imitadores del Señor Jesucristo, que cada cosa que
nosotros somos llamados a hacer es hacerlo como si Cristo lo
estuviera haciendo. Somos llamados a ser esposos
como Cristo ama a su iglesia. Los hijos, pues, son llamados
a ser hijos y el hijo es el hijo, el Señor Jesucristo. Los que somos la gente que tiene
empleados son llamados a hacerlo, representando al verdadero amo. Todo rol en nuestra vida es para
mostrar la gloria de Dios. Y nuestra necesidad es dependencia
del Señor Jesucristo, es confianza en el Señor Jesucristo y es recordar
que nada, no hay nada que nosotros tenemos que no hemos recibido.
Y si lo hemos recibido, pues no tenemos que gloriarnos como
si no lo hubiéramos recibido. Y si en algo hemos de gloriarnos
es únicamente en el Señor Jesucristo. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.