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JC

Herederos de Dios, coherederos con Cristo

Romans 8:17-19
Joel Coyoc October, 23 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 23 2022
Estudios en Romanos

La predicación de Joel Coyoc titulado "Herederos de Dios, coherederos con Cristo" se centra en la enseñanza de Romanos 8:17-19, destacando la doctrina de la adopción y la herencia espiritual en Cristo. Coyoc argumenta que todos los que son hijos de Dios, a través de la fe, son también herederos y coherederos con Cristo, y que su sufrimiento en esta vida tiene un propósito eterno al permitirles participar en la gloria futura. A lo largo del sermón, el predicador hace énfasis en pasajes que afirman que el sufrimiento es una parte inevitable de la vida cristiana, pero que, como los hijos de Dios, pueden padecer en unidad con Cristo, quien es su eterno Consolador (Romanos 8:28-39). La enseñanza subraya que la perspectiva de los creyentes debe estar anclada en la esperanza de la gloria venidera, y que esta esperanza permite un gozo resiliente a pesar de las tribulaciones presentes, evidenciando así la firmeza de la fe en un mundo caído.

Key Quotes

“La herencia es para los hijos de Dios. La cuestión de la herencia no es cuestión de hacer, sino de ser miembro de la familia.”

“El sufrimiento del Señor Jesucristo da sentido al sufrimiento de los herederos y coherederos de Dios.”

“Las aflicciones del tiempo presente no se pueden comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse.”

“Cristo es nuestra esperanza de gloria. Cristo es nuestra salvación. Cristo es todo lo que el ser humano necesita.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos. En su capítulo 8. Romanos capítulo
8. Dice la Palabra de Dios así,
ahora pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu, porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha
librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que
era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne,
Dios enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa
del pecado, condenó al pecado en la carne. Para que la justicia
de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la
carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne,
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu,
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto
los designios de la carne, son enemistad contra Dios, porque
no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden. Los que viven
según la carne, no pueden agradar a Dios. Más vosotros no vivís
según la carne, sino según el Espíritu. Si es que el Espíritu
de Dios mora en vosotros, y si alguno no tiene el Espíritu de
Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis, mas si por el Espíritu hacéis morir las sobras
de la carne, viviréis. Porque todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. No habéis
recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor,
sino que habéis recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos
Abba Padre. el Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él
seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada
a vanidad no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción a la libertad gloriosa
de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos
las primicias del espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. porque en esperanza fuimos salvos.
Pero la esperanza que se ve no es esperanza, porque lo que alguno
ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. Y de igual manera el Espíritu
nos ayuda en nuestra debilidad pues que hemos de pedir como
conviene no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por
nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones
sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la
voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que a los
que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto es, a
los que conforme a su propósito son llamados. Porque a los que
antes conoció, también los predestinó, para que fuesen hechos conforme
a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos
también llamó. Y a los que llamó, a éstos también
justificó. Y a los que justificó, a éstos
también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si
Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? el que no escatimó
ni a su propio hijo, sino que le entregó por todos nosotros.
¿Cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará
a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas,
somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por
lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro. Amén. Vamos a meditar los versículos
del 17 al 19 que dice, Y si hijos, también herederos,
herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos
juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues
tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables
con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse,
porque lo anhelo ardiente de la creación es el aguardar la
manifestación de los hijos de Dios. Nuestro tema esta tarde
es Herederos de Dios o Herederos con Cristo. Herederos de Dios
o Herederos con Cristo. Cuando empieza el versículo diecisiete,
versículo diecisiete dice, Y si hijos, también herederos, herederos
de Dios y coherederos con Cristo. El miércoles estuvimos meditando
y nuestro tema fue los hijos de Dios, y pudiéramos tener de
tema los hijos de Dios segunda parte. Pero hay una realidad
de los hijos, y es que los hijos de Dios son herederos de Dios
y coherederos con Cristo. Terminamos el miércoles pensando
en aquella persona que vino y le preguntó al Señor Jesucristo
a Maestro, bueno, ¿qué bien tengo que hacer para heredar la vida
eterna? Y en realidad el problema con este hombre era que la cuestión
de la herencia no es cuestión de hacer, sino es cuestión de
ser. No se obtiene una herencia por
hacer algo, se obtiene una herencia por ser miembro de la familia. La herencia es para los hijos
de Dios. Y ahora nuestro tema es herederos
de Dios y coherederos con Cristo. Y damos gracias a Dios porque Dios
nos ha dado la verdad en su palabra en un mundo lleno de mentira.
Nosotros tenemos un libro que es digno de confianza porque
es la misma palabra de Dios que en sí mismo él es verdad. La
Biblia dice que Dios es Dios verdadero. La Biblia dice que
Jesús, Él mismo dijo de sí mismo, yo soy el camino, soy la verdad,
soy la vida. Él dijo, santifícalos en tu palabra,
tu palabra es, es verdad. Hermano, si hay... algo que puede
ser llamado la verdad es la palabra de Dios y damos gracias por este
libro que no es un libro romántico ni idealista, sino es un libro
bien realista. Es un libro que habla muy claramente
acerca de la realidad y aquellos que son hijos de Dios, aquellos
que tienen el Espíritu de Dios porque son hijos de Dios y han
sido sellados con el Espíritu Santo, aquellos para los cuales
no hay ninguna condenación, aquellos que son herederos de Dios y coherederos
con Cristo. Son herederos de Dios porque
son hijos de Dios. Son coherederos con Cristo porque
Cristo no se avergüenza de llamarnos hermanos. Él es nuestro hermano
mayor. Pero la Biblia nos presenta un
cuadro sumamente real. Nada idealizado de la vida, sino
real. En estos versículos el apóstol
Pablo empieza a hablarnos acerca de una realidad que es necesaria
que nosotros estemos teniendo ciertas convicciones que sean
de la misma palabra de Dios. Y es que nosotros vivimos en
un mundo donde hay sufrimiento. El sufrimiento va a llegar a
nuestras vidas. Tarde o temprano va a llegar.
El sufrimiento va a llegar a nuestras vidas y va a llegar sin aviso.
no nos va a avisar ni va a esperar que estemos en nuestro mejor
momento. En algunos casos puede llegarnos
de una manera drástica, en otros casos puede llegarnos de manera
gradual, pero algo que es seguro es el sufrimiento llegará a nuestras
vidas. Cualquier persona que predica
a la gente y le dice, cree en Cristo para que todos sus problemas
sean resueltos, Hay alguien que hizo una, dicen que es una iglesia
y que se llama Pare de Sufrir, pues ese de Pare de Sufrir no
es algo realista como la Palabra de Dios. La Palabra de Dios en
ningún momento nos llama a que si creemos en Cristo vamos a
parar de sufrir. La Escritura dice claramente,
y si hijos también herederos, herederos de Dios y coherederos
con Cristo, inmediatamente dice, si es que padecemos juntamente
con Él, para que juntamente con Él seamos glorificados. Una realidad
de este mundo es que este mundo es un mundo de sufrimiento. ¿Y
qué es el sufrimiento? Podríamos definir el sufrimiento
como sufrir es desear lo que no tengo y tener lo que no deseo. Eso es sufrir. Estamos sufriendo,
por ejemplo, con enfermedad y la verdad es que nadie desea enfermedad. Todos desean salud. Eso quiere
decir que el enfermo está sufriendo y tiene lo que no desea y desea
lo que no tiene. de pronto la gente está en pobreza
o en extrema pobreza algunos y desean bienestar, economía
mejor y resulta que están teniendo pues no precisamente lo que desean
están sufriendo porque desean y tienen lo que no desean y el
sufrimiento entonces es cuando nosotros deseamos lo que no tenemos
y tenemos lo que no deseamos. Ahora, el sufrimiento, una manera
sinónima de hablar de sufrimiento es padecer, padecer. Y la Biblia habla abundantemente
acerca de padecer. Y hermanos, si nosotros vamos
hoy a un hospital cualquiera, aquí cerca hay varios hospitales,
ustedes se van a dar cuenta de que el sufrimiento es una realidad
en la vida del ser humano, no solamente en la vida de los hijos
de Dios, No solamente los hijos de Dios sufren. Si usted llega
ahora, hay escasez de camas. Y si usted empieza a hablar con
la gente que está ahí, es probable que más de la mitad no sean precisamente
hijos de Dios. Y también hay hijos de Dios,
no necesariamente están sufriendo en el hospital, pero sufrimos.
Estamos sufriendo porque estamos en un mundo caído. El sufrimiento
es la realidad de un mundo caído. sufrimos porque el trabajo ahora
es complicado. El trabajo en sí mismo no es
una maldición como algunas personas piensan. Antes del pecado Dios
había dado trabajo a Adán para hacer y a Eva. Lo que trajo el
pecado es un endurecimiento del trabajo. Dijo el Señor, con el
sudor de tu frente vas a ganar el pan y la tierra te va a producir
espinos y cardos. hermanos lo que el trabajo hizo
lo que el pecado hizo fue hacer complicada la vida y hacer que
este mundo sea un mundo de sufrimiento y el sufrimiento nos recuerda
que hemos pecado contra dios entonces el sufrimiento es algo
común a toda la humanidad toda la humanidad sufre sin embargo
damos gracias a dios por algo El sufrimiento del Señor Jesucristo
da sentido al sufrimiento de los herederos y coherederos de
Dios. Los herederos de Dios y coherederos
con Cristo sufren, pero su sufrimiento tiene sentido. Su sufrimiento
tiene todo el sentido. Y vamos a mirar en este pasaje
algunas realidades que la Escritura nos muestra. La primera realidad
es esos herederos de Dios y coherederos con Cristo, esos hijos de Dios
para los cuales no hay ninguna condenación. Una realidad es, padecen, sufren, pero padecen
de una manera distinta. Dice, padecen juntamente con
Él. Padecer juntamente con el Señor
Jesucristo. Él está, somos uno con Él, padecemos
entonces juntamente con Él. Él está y dijo que va a estar
todos los días, hasta el fin del mundo. No les voy a dejar
huérfanos. Él dice a su pueblo cuando está
sufriendo, no temas, porque yo estoy contigo. No desmayes, porque
yo soy tu Dios que te esfuerzo. Siempre te ayudaré, siempre te
sustentaré con la diestra de mi justicia. Y qué bendición
es saber que, aunque ande en valle de sombra o de muerte,
no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo. Tu vara y
tu callado me infundirán aliento. El poder saber que, aunque mi
madre, mi padre y mi madre me dejaran, con todo el Señor me
recogerá. Él ha prometido estar con su
pueblo. Hermano, el creyente, el heredero
de Dios, el coheredero con Cristo, jamás está solo en su sufrimiento. Él sufre, pero padece juntamente
con el Señor. Es una realidad. El sufrimiento
va a llegar a nuestra vida, porque estamos en un mundo de sufrimiento
por causa del pecado. Pero se padece juntamente con
el Señor, nunca en soledad. Él está siempre al lado de su
pueblo. Él fue al cielo, pero nos envió
el Espíritu Santo. Uno de los nombres del Espíritu
Santo es que Él es Consolador. Es probable que quizás estás
sufriendo alguna situación. Hay algo que quizás deseas y
no tienes. Hay algo que tienes y no deseas
tener. Quizás es una enfermedad, quizás
es una persecución, quizás es alguna escasez económica. Yo
no sé qué es, pero algo es seguro. Las mismas aflicciones se van
cumpliendo en nuestros hermanos en todo el mundo y en todas las
épocas. Aquellos que son herederos de
Dios y coherederos con Cristo, padecen juntamente con Él. Estamos
gracias a Dios porque la Escritura es realista y es una realidad El apóstol Pablo,
en todo este capítulo, al final va a hablar acerca del padecimiento. Versículo 35 dice, ¿Quién nos
separará del amor de Cristo? Y dentro de padecer, nadie nos
puede separar del amor de Cristo. La tribulación es padecimiento,
la angustia es padecimiento, la persecución es padecimiento,
el hambre o la desnudez o peligro o espada. como está escrito por
causa de ti somos muertos todo el tiempo pero nada nos puede
separar del amor de dios que es en cristo jesús si hemos sido
puestos en la vida verdadera somos uno con cristo tenemos
su espíritu moral en nosotros y si es real vamos a padecer
pero nunca solos recuerde aquellos jóvenes que fueron amenazados
por el rey por causa de que no quisieron inclinarse delante
de la imagen que él había hecho. Y él dijo, bueno, les voy a dar
una segunda oportunidad. Y ellos dijeron, hágale como
quiera, rey, pero no nos vamos a inclinar. Y sepa, oh rey, que
el Dios a quien nosotros servimos nos librará. Y aun si no nos
libra, de todos modos, no nos vamos a inclinar. y esos jóvenes
fueron echados a un horno que se calentó siete veces más de
lo acostumbrado y de pronto el rey Nabucodonosor se paró allí
para ver cómo se iban a quemar y de pronto estaban allí caminando
aquellos jóvenes y él dijo no fueron cuatro los que ustedes
echaron en el horno de fuego pues yo veo cinco y el otro que
está con ellos tiene aspecto como un aspecto sobrenatural
y era el Señor Jesús cumpliendo su promesa. No temas, porque
yo estoy contigo. No desmayes, porque yo soy tu
Dios. Que te esfuerzo, siempre te ayudaré, no sólo cuando estás
bien de salud, también cuando estás enfermo, allí estoy contigo.
No sólo cuando las cosas salen como lo has planeado, también
cuando no salen como las has planeado, estoy contigo. Estoy
contigo todos los días hasta el fin del mundo. No importa
si los negocios de pronto se caen. Yo soy tu ayudador, soy
tu sustentador. Él es quien provee todo en abundancia
para que disfrutemos. Él es el que nos enseña. Como
dice Pablo, en todo y para todo estoy enseñado. Así para tener
abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo
que me fortalece. Ese versículo que a mucha gente
le gusta citar como si para el cristiano no hubiera nada imposible.
Y se les olvida que antes está dicho que es todo lo puedo en
Cristo que me fortalece. No es que no hay imposibles para
el cristiano. Es que el cristiano ha aprendido a vivir en abundancia
y en necesidad. Dice, en todo y para todo estoy
enseñado así para tener abundancia como para padecer necesidad.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Puedo gozarme en Cristo. porque Cristo está conmigo, porque
Cristo es mi gozo. Y por eso podemos decir con el
profeta, aunque la higuera no florezca ni en las vides haya
fruto, aunque las vacas sean quitadas de los corrales y las
ovejas de la majada, con todo yo me alegraré en Jehová. nadie
nos puede quitar el gozo porque el gozo del creyente no depende
de las circunstancias y el gozo del creyente no es la ausencia
de situaciones de angustia sino es la seguridad de la presencia
del señor que nos conforta y nos consuela es la seguridad de la
presencia del señor que está obrando el bien en nuestras vidas
como dice el versículo 28 y sabemos que a los que aman a dios quienes
son los que aman a dios son esos que dicen abba padre esos que
le dicen papito del cielo esos que tienen su espíritu, esos
que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien. Tener hambre
les ayuda a bien, tener abundancia les ayuda a bien, ser perseguidos,
estar desnudos, ser contados como ovejas de matadero, estar
enfermos les ayudan a bien, y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien, esto es a los que conforme a
su propósito son llamados. Y esta es la primera realidad.
Hermano, el sufrimiento va a llegar a nuestra vida. En algunos casos
llega lentamente. En algunos casos nos llega con
el paso de los años. De pronto empiezas a estar muy
pendiente de que tienes rodillas, como cuando tenías 18 no estabas
pendiente. Porque de pronto, cuando ya es
la tarde, pues tus rodillas te están recordando que están allí,
porque duelen. De pronto te duelen tus tobillos.
Y de pronto empiezas a sentir dolores de cosas que no sabías
que existían, pero ahora están anunciando su dolorosa existencia.
Y el sufrimiento está viniendo. De pronto es en la salud física,
de pronto es en que las cosas no salen como las planeamos.
planeamos de una determinada forma las cosas y de pronto pues
salen totalmente distinto a lo que hemos planeado y sufrimos
ante ello, pero los herederos de Dios y los coherederos de
con Cristo padecen juntamente con el Señor Jesucristo, con
la presencia de su espíritu, él está siempre al lado de su
pueblo. Ahora, la siguiente realidad dice el versículo Si padecemos juntamente con Él,
y dice para que juntamente con Él seamos glorificados. Algo
cierto y seguro es, serán glorificados juntamente con Él. Ser glorificados. El Señor Jesús dijo en sus horas
finales, Padre, yo te he glorificado en la tierra, gloríficame con
aquella gloria que tenía al lado tuyo. Él siempre mostró el carácter
de su Padre. Él glorificó a Su Padre. Él estaba
seguro de algo. Él no vino a esta tierra a pasarla
bien y a hacer todo lo que Él quería. Él vino a hacer siempre
la voluntad de Su Padre. Él sabía que vino para la fama
y el honor de Su Padre. Él sabía que vino para dar a
conocer a Su Padre. Dice la Escritura, habitó entre
nosotros, dice, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del
Padre, lleno de gracia y de verdad. Dice, Felipe, Señor, muéstranos
al Padre y nos basta. Y Jesús le dice, hace tanto tiempo
que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre. Yo y el Padre, uno somos. Y Él
estuvo siempre, consistentemente, siempre mostrando el carácter
del Padre. Cosa que nosotros fracasamos
demasiado en hacer. fracasamos demasiado en hacer
por causa de que hemos pecado contra Dios. Dice la Biblia,
siempre en la carta a los romanos, capítulo 3, versículo 23, por
cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Seguimos
siendo imágenes de Dios, pero distorsionadas. Por eso es que
de pronto la Biblia dice, Dios es lento para la ira y grande
en misericordia. Y nosotros sobre todo cuando
llegamos a ser padres nos damos cuenta que no somos tan pacientes
como nos habíamos imaginado. Resulta que de pronto decimos
que nuestros hijos nos sacan canas verdes o nos sacan de las
casillas. Y de pronto Dios es lento para la ira y resulta que
yo soy un iracundo. Dios es paciente y resulta que
yo soy impaciente. Dios es grande en misericordia,
y de pronto somos tan crueles con nuestros hijos porque perdemos
de perspectiva la misericordia, porque los padres solemos olvidarnos
de que también fuimos desobedientes como ellos. Resulta que los padres
a veces solo recordamos cuán buenos alumnos éramos. cuán respetuosos
éramos y de pronto se nos olvida que también fuimos unos irrespetuosos
que también fuimos unos flojos muchas veces unos y de pronto
sólo recordamos cosas maravillosas de nosotros y vemos a nuestros
hijos como unos pobres microbios y somos crueles con ellos pero
Dios es rico en misericordia Y hermanos, cuando nosotros pensamos,
por ejemplo, Dios es amor. Y ni uno de nosotros ha tenido
que enseñar a sus hijos, ni nosotros recordamos que nuestros padres
nos hayan enseñado a odiar. Pero eso lo traemos natural.
¿Por qué? Porque somos imágenes distorsionadas
de Dios. Nadie de nosotros ha enseñado
a sus hijos a ser egoístas. Pero lo primero que el niño dice,
quizá antes de decir mamá y papá, es no. Cuando alguien le pide
su juguete, dice no. Y lo siguiente es mío. Y el pequeño
nace creyendo que el mundo gira alrededor de él. Hermanos, desde
pequeños somos imágenes distorsionadas. Pero qué bendita esperanza es
por la obra del Señor Jesucristo. aquel que es hijo de Dios, aquel
que es hijo de Dios ha sido redimido por el Señor Jesucristo y por
causa de la obra del Señor Jesucristo se le ha dado el Espíritu Santo
para que él pueda ser restaurado a la imagen de Dios. Por eso
él dice algo que es claro, los herederos de Dios y los coherederos
con Cristo serán glorificados juntamente con el Señor Jesucristo. ¿Qué bendición el poder saber
que seremos glorificados juntamente con Él? Somos uno con Él. Y Él
va a impartirnos de Su gloria. Él, hoy día, en el presente,
Él está transformando cada día a Su pueblo. Una de las cosas
que ha de ser una realidad es, no somos lo que debiéramos ser,
pero por la gracia de Dios no somos lo que antes éramos. Hermano,
una realidad de aquellos que son herederos y coherederos,
el apóstol Pablo no está diciendo que es una condición el hecho
de padecer. pesar de que dice si es que padecemos
juntamente con él, lo que está hablando está hablando de una
realidad más que de una condición y es que es que él habló claramente,
el Señor Jesucristo antes de ir al cielo le habló a Pedro
y le dijo cómo él iba a morir y de qué muerte él iba a glorificar
a Dios y más que una condición, está hablando de una realidad
que ocurre en aquellos que son hijos de Dios. Aquellos que son
hijos de Dios no se asustan de la persecución, no les asusta
el sufrimiento. Aquellos que son hijos de Dios
no tienen que hacer como un hombre judío hizo después de la Segunda
Guerra Mundial. Él estaba rompiéndose la cabeza
y tratando de arreglar un asunto. ¿Por qué cosas malas ocurren
a la gente buena? Y el primer problema es que pues
nada más no hay gente buena. Toda la gente es perversa. La Biblia dice que tenemos un
corazón engañoso y perverso. Ese es el primer problema. No
hay tal cosa como gente buena. Somos seres corruptos que pensamos
de continuo solamente el mal. Somos gente que nos frenamos
de hacer el mal algunas veces porque ¿cuántas veces no hemos
pensado quizá en que alguna persona pues deje de vivir? Y no le hemos
hecho dejar de vivir porque no nos gustaría pasar el resto de
nuestra vida en la cárcel. pero si no hubiera esas restricciones,
muy probablemente lo haríamos. ¿Cuántas veces hemos deseado
la muerte o dicho cosas que después lamentamos haber dicho? Y hermanos, Es una realidad el que aquellos
que son herederos de Dios y coherederos con Cristo van a padecer juntamente
con Él. No es que está condicionado la
herencia y ser coherederos a eso. ¿Por qué razones que ellos pueden
padecer? Porque Dios los ha amado y nada los puede separar de su
amor. No es porque ellos perseveran que ellos van a ser glorificados.
sino ellos perseveran porque el Señor los hace perseverar. Es por causa de la obra del Señor.
Es por causa de que ellos están siendo glorificados porque ellos
han visto, no de forma clara. Quizá de una forma, dice el apóstol
Pablo, como a través de un espejo. y siempre quiero recordarles,
Pablo no está hablando de un espejo como hay en el baño de
las hermanas, un espejo donde usted puede ver en absoluto detalle.
Ese pasaje no se escribió en el siglo XX, se escribió en un
siglo donde los espejos eran más o menos como algunos rines
de carros que están con metal pulido, donde usted puede verse
y reconocerse, pero no tan bien, porque la imagen no es tan perfecta.
Esos eran los espejos que el apóstol Pablo conocía. Y él decía,
ahora vemos como a través de un espejo. Y él nos ha mostrado
su gloria. Él nos ha hecho ver quién es
Él, y cada día nuestro anhelo es que podamos verle más y más,
y a la medida que le vemos, hallamos nuestro gozo en Él, vemos que
Él es digno de ser adorado, vemos que Él es digno de nuestra confianza,
que Él es el ser más valioso de todo el universo y de todos
los tiempos, que Él es donde se encuentra el gozo, Él es el
todo para una humanidad, Cuando nosotros podemos ver eso, entonces
nosotros somos transformados de gloria en gloria. Cuando vemos
que Él es el único digno de ser amado, digno de ser creído, cuando
entendemos que Él es el refugio, Él es la fortaleza, Él es todo
lo que necesito, entonces nosotros vamos creciendo a la imagen de
Él. Vamos siendo transformados de
gloria en gloria. Por eso era el deseo de Pablo
conocer a Cristo Jesús, porque es como cuando le conocemos.
que nosotros confiamos más en Él, porque es cuando le conocemos
que nosotros podemos amarle más a Él, porque es cuando nosotros
le conocemos que podemos temerle correctamente a Él, porque es
cuando nosotros le conocemos cada día más que nosotros somos
capacitados para poder amar a nuestro prójimo como Él nos ha amado. serán glorificados juntamente
con Él. Es la más grande bendición. Dice, Pablo está hablando de
eso en el versículo 8 cuando dice, sabemos que a los que aman
a Dios todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme
a su propósito son llamados, porque a los que antes conoció
también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen
de su Hijo. estar siendo hecho cada día más
parecido a Cristo, eso es ser glorificado. Cristo mostró siempre
cómo es el Padre, y esa es la razón por la que fuimos creados,
y la razón por la que fracasamos en hacerlo es porque nosotros
estamos constantemente buscando gozo en el lugar donde no está
el gozo. Dice el salmista, tú diste alegría
a mi corazón mayor que la de ellos cuando abunda su grano
y su mosto. En una cultura agrícola eso significaba decir, tú diste
alegría a mi corazón más grande que la que puede dar el que los
negocios salgan como lo planeo. Es en su presencia que hay plenitud
de gozo y delicias a su diestra para siempre. Es cuando yo hallo
mi gozo en el Señor cuando más puedo glorificarle. Y hermanos,
aquellos que padecen juntamente con Él, aquellos que son herederos
de Dios y coherederos con Cristo, están siendo glorificados y serán
glorificados juntamente con Él. El Señor está allí en nuestro
sufrimiento, usando todas las cosas para nuestro bien, acompañándonos
en esos momentos duros, porque la vida es dura. Cualquiera que
haya vivido más de 50 años, creo que ya se dio cuenta que la vida
aquí es dura. Cuántos jóvenes a veces no saben
que la vida es dura porque de pronto tienen padres buenos. Y algo importante es que los hijos
necesitan no padres buenos, sino buenos padres. Y un buen padre
pronto ayuda a su hijo a entender que la vida no es fácil. Pronto ayuda a su hijo a mirar
que las cosas son difíciles en esta vida. Cuando papi resuelve
todo, es un mal que se hace. Y hermanos, vamos a ser glorificados. Él está con nosotros. glorificándonos
ya es algo que ya ha sido hecho y sin embargo no se ha consumado
en su totalidad ya estamos bendecidos con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en cristo sin embargo hay algo que
está en el tiempo futuro que el apóstol pablo está hablando
en esos versículos y los herederos de dios y coherederos con cristo
Hay otra cosa que es una realidad en ellos, es que viven el presente
con una perspectiva de futuro. Viven el presente con una perspectiva
de futuro. En otras palabras, viven el presente
llenos de esperanza. Hermanos, es una tristeza ver
la clase de mundo que se le está presentando a nuestros jóvenes.
En un mundo lleno de mentira, se le está presentando cosas
que son totalmente mentira. Hace algunos años, quizás desde
los años 60, se empezó a decir a la raza humana en la escuela
y en todos los lugares, diciéndonos que este mundo está súper poblado
y que se van a gastar los recursos. Cualquiera que haya volado en
avión sabe que eso es mentira. Cuando uno vuela en un avión,
uno se va a dar cuenta cuánto espacio hay que no está superpoblado. Y nos hemos creído la mentira
de una superpoblación porque nos han amontonado en base de
mentiras también en ciudades. Y nosotros pensamos y ves lugares
donde las casitas están amontonadas y vas a Ecatepec en el Estado
de México y ves todo amontonado y empiezas a creerte la mentira
de una superpoblación y el alimento se va a acabar. Y eso es mentira.
Por causa de eso, de pronto vemos un mundo donde hay una amenaza
de una guerra nuclear. La gente en Europa está tratando
de comprar agua y ha subido, de hecho se está cotizando el
agua en la bolsa de valores. Y la gente teme morir de sed,
gente que está pagando rentas en búnkeres porque piensan que,
pues, la amenaza de una guerra nuclear. Hermanos, ¿cuántos jóvenes,
por ejemplo, hoy día no quieren casarse, no quieren tener hijos?
¿Por qué? Porque están viendo un mundo
de desesperanza, un mundo que se cae a pedazos. ¿Cuántos jóvenes
están viviendo para el aquí y ahora? Jóvenes que están buscando una
satisfacción simplemente momentánea, pero el que es heredero de Dios
y coheredero con Cristo mira el futuro, vive el presente mirando
el futuro, vive el presente con una perspectiva de futuro, vive
el presente con una perspectiva de un corazón lleno de esperanza.
Pero su esperanza no está, si miramos lo que está pasando,
pues en verdad no hay motivo para tener esperanza. Es interesante
que después de que se hacen tantas cosas, se asusta la gente. ¿Y
cuánta gente está asustada? Asustada por lo que está sucediendo
en el mundo. ¿Cuánta gente está asustada porque
cree que se puede morir? En estos dos últimos años se
nos ha bombardeado con un virus que puede matarnos. La verdad
es que la muerte siempre ha estado cerca. No es en estos dos últimos
años. En cualquier momento usted puede
morir. Sea de un virus, no sé de qué,
pero de algo podemos morir. Sin embargo, se nos ha hecho
conscientes de la muerte cerca. Y se nos han mentido mucho acerca
de estas cuestiones. Y cuando empezamos a pensar en
cómo está este mundo, Empezamos a mirar y mirar que la economía
se está derrumbando. Y otra cosa con que se asusta
la gente es el mundo, los recursos se están acabando. El mundo está
súper contaminado. Estamos calentando y va a haber
ciclones y desastres y mucha gente se deleita en tener canales
para mostrar a la gente los desastres naturales. Hermanos, resulta
que de pronto estamos teniendo una cultura de la muerte. Y mucha
gente quiere morir. Mucha gente está viviendo en
un mundo paralelo. Mucha gente escapa de la realidad
pasando horas y horas en el mundo virtual a través de juegos virtuales.
Jóvenes en ciudades como Nueva York, Los Ángeles, San Diego,
donde están ya metidos en la drogadicción, huyendo de todo
este mundo sin esperanza. Gobiernos que están trabajando
para hacer algo triste, que ya es realidad en algunos otros
países, donde, por ejemplo, la droga es legal y con el pretexto
de que para que el muchacho no vaya a tener una sobredosis,
entonces, pues puede ir al Seguro Social y ahí se lo ponen con
la medida exacta que hay que ponerle. ¿Y quién lo paga? Pues
lo pagan los que pagan impuestos. Y hermanos, ¿todo para qué? Para
llevar lentamente a la muerte a los jóvenes, a una cultura
de gente en países como Canadá, donde si alguien quiere morir,
nadie le puede aconsejar que no muera. Si el pastor o el psicólogo
lo empieza a animar a que haya esperanza, ese psicólogo puede
perder la cédula profesional, porque nadie debe imponerle a
otro su manera de pensar. Si él se quiere morir, pues lo
que hay que hacer es darle la eutanasia, darle una inyección
para que se muera, eso es lo que él quiere. Tú no tienes derecho
a imponer tu manera de pensar sobre él. Hermanos, el diablo
es padre de mentira. Y este mundo está lleno de mentira.
Nuestros jóvenes están corriendo sin esperanza. Y es una situación
triste y terrible. Y muchos por eso dicen, sólo
hay una vida y hay que vivirla. Y por eso la gente está viviendo
buscando el placer momentáneo. Pero los herederos de Dios y
coherederos con Cristo viven con una perspectiva de futuro.
Ellos tienen... ¿Qué los hace vivir con perspectiva
de futuro? Ellos tienen la convicción de que las aflicciones del tiempo
presente no se pueden comparar con el futuro. Dice el versículo
18 pues tengo por cierto pues tengo
por cierto y aquí habla de convicción estoy convencido algo que es
cierto y sumamente cierto es el apóstol pablo es un heredero
de dios y es un coheredero con cristo y aquellos que estamos
en cristo somos herederos de dios y coherederos con cristo
y hay algo que es cierto y puede ser una convicción de tu corazón
las aflicciones del tiempo presente no se pueden comparar con el
futuro. Yo le doy gracias a Dios porque
es una bendición el hecho de que, hermanos, que Dios ha querido, en su voluntad, que vivan situaciones
de aflicción. Pueden compartirnos cosas que
son una bendición. Hermanos, que te pueden decir
cosas que te hacen pensar. Una hermana compartía y decía
que, ¿te acuerdas cuando ibas al jardín
de niños? ¿Cuáles eran tus problemas en
el jardín de niños? Y ahora cuando tienes 18, 20
años, resulta que te da risa los problemas que te aterrorizaban
en el jardín de niños. O sea, ya no son exactamente
para ti problemas. Y después cuando estamos a los
50, 52, y ves tus problemas o nuestros problemas cuando teníamos 18,
pues como que ya no son tan grandes problemas. Y hermanos, el Apóstol
Pablo está diciendo aquí, las aflicciones de hoy Son como aquello
que nos afligía en el jardín de niños. No se puede comparar
a las glorias venideras. La convicción de los herederos
y coherederos es que no hay comparación si estas situaciones de sufrimiento
son complejas. Que te diagnostiquen de pronto
un cáncer terminal es algo complejo, terrible, difícil. Sin embargo,
el apóstol Pablo dice en 2 Corintios 4, 17 Hablando siempre de cómo él miraba
el tiempo presente con esa convicción de que entre el sufrimiento presente
no hay punto de comparación en el futuro para los herederos
y coherederos, dice el apóstol Pablo, porque esta leve tribulación
momentánea, esta leve tribulación momentánea produce en nosotros
un cada vez más excelente y eterno peso de gloria, esta leve tribulación
momentánea. Y, hermano, si usted mira qué
era la leve tribulación del apóstol Pablo, él fue varias veces azotado
con 40 azotes menos uno, o sea, 39. Algunas veces él fue... lo apedrearon y la gente se fue
porque creyeron que estaba muerto. Alguna vez él tuvo que escapar
en un cesto para que no lo mataran. Él tuvo que naufragar. Él enumera
cuántos días estuvo en alta mar y naufragar. Él estuvo en prisión. Y al final él fue decapitado
por causa del Señor Jesucristo. pero él decía en todo y para
todo estoy enseñado así para tener abundancia como para padecer
necesidad él mira todo esto como una leve tribulación momentánea
y siempre en segunda de corintios capítulo 4 el apóstol pablo dice
antes del versículo 17 dice hablando describiendo su
su ministerio y dice versículo quince porque todas estas cosas
padecemos por amor a vosotros para que abundando la gracia
por medio de muchos la acción de gracia sobreabunde para gloria
de Dios dice versículos Versículo diez, dice, llevando
en el cuerpo siempre a todas partes la muerte de Jesús para
que también la vida de Jesús se manifieste en nuestros cuerpos.
Dice, porque nosotros que vivimos siempre estamos entregados a
muerte por causa de Jesús para que también la vida de Jesús
se manifieste en nuestra carne mortal. De manera que la muerte
actúa en nosotros y en nosotros la vida, pero teniendo el mismo
espíritu de fe conforme a lo que está escrito, creí, por lo
cual también hablé. Nosotros sabiendo que el que resucitó
al Señor Jesús a nosotros también nos resucitará con Jesús y nos
presentará juntamente con vosotros. porque todas estas cosas padecemos
por amor de vosotros. Versículo dieciséis, por tanto,
no desmayamos antes, aunque este nuestro hombre exterior se va
desgastando, el interior, no obstante, se renueva de día en
día, porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros
un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. Hermanos, leve
tribulación momentánea, pero un futuro de la gloria venidera
que en nosotros se ha de manifestar. y es nuestra esperanza. Dice,
no son comparables a la gloria venidera que en nosotros se ha
de manifestar. Hermanos, esa gloria venidera es el mayor bien
que se le puede hacer a un heredero y a un coheredero. Y el mayor
bien es que sea hecho conforme a la imagen del Señor Jesús.
En primera de Juan capítulo tres, versículo dos tres, el apóstol
Juan habla de esto cuando dice, amados, ahora somos hijos de
Dios. y pudiéramos combinar con el
pasaje que estamos meditando, amados, ahora somos hijos de
Dios, ahora somos herederos de Dios y coherederos con Cristo.
Y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque
le veremos tal como Él es. Hermanos, esta es nuestra bendita
esperanza, ser como el Señor Jesucristo. Adán podía pecar
o no pecar. pecó y después de él los que
nacemos sólo podemos hacer una cosa y esa única cosa que podemos
hacer es pecar pero en cristo en cristo ser como cristo ser
conforme a la imagen de su hijo es llegar a no poder pecar que
bendición, qué bendito tiempo cuando no más lucharemos con
el pecado, cuando no más tendremos conflictos ni malos entendidos
porque no podremos pecar, porque hallaremos todo nuestro gozo
en Dios y entonces estaremos satisfechos en Dios y podremos
ser capaces de amar como Él nos ha amado. Ahora, Lo último que
el apóstol Pablo dice es, los herederos y coherederos viven
con la esperanza de la gloria venidera. Dice, Dice el versículo 19, porque
el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación
de los hijos de Dios. El anhelo ardiente de la creación
es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Hay algo
que la creación anhela. La creación también está sufriendo
por causa del pecado. Y si Dios lo permite, el miércoles
vamos a estudiar qué es eso que la creación anhela. Pero toda
la esperanza, toda la posibilidad de ser heredero y coheredero
con Cristo está... en estar en el Señor Jesucristo,
en creer en el Señor Jesucristo, y creer en el Señor Jesucristo
es confiar en el Señor Jesucristo y sólo en Él. Él es el camino,
Él es la verdad, Él es la vida. Es creer lo que la Escritura
dice acerca de Dios. Dios es santo, Dios es justo,
Dios es recto, Dios es un Dios que nunca tendrá por inocente
al culpable. El hombre es culpable. Y el hombre
necesita ser salvo de Dios, de la ira de Dios. ¿Y cuál es la
manera de ser salvo de la ira de Dios? Es recibiendo lo que
Dios ha provisto. ¿Y qué es lo que Dios ha provisto?
Él envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Él, dice,
llamará su nombre Jesús porque Él salvará a su pueblo de sus
pecados. Él vino a vivir la vida que no
somos capaces de vivir. Y Él vino a morir por causa de
nuestra incapacidad de vivir como debiéramos de vivir. Debiéramos
de vivir mostrando siempre el carácter de Dios. Pero hemos
fracasado. Cristo lo hizo. Y después Él
fue castigado por causa de nuestro fracaso. Dice la Biblia, todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino. Pero Dios castigó en él el pecado
de todos nosotros. Él fue castigado por todas esas
impaciencias que tenemos para con nuestros hijos, para con
nuestras esposas. Él fue castigado por toda nuestra
falta de misericordia. Él fue castigado por toda nuestra
falta de amor. Él fue castigado por ello. El
castigo de nuestra paz fue sobre Él. Por su llaga fuimos nosotros
curados. Cree en el Señor Jesucristo.
Es creyendo y confiando en Cristo que puedes vivir lleno de esperanza
en un mundo que se cae a pedazos. En un mundo donde no hay razón
para tener esperanza. Cristo es nuestra esperanza de
gloria. Cristo es nuestra salvación. Cristo es todo. lo que el ser
humano necesita. Y damos gracias a Dios porque
aquellos que Dios amó en Cristo, les hace mirar lo que en verdad
necesitan. Y lo que en verdad necesitamos
es ser reconciliados con Dios por la obra del Señor Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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