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Gilberto Pech

La dicha de los creyentes

Galatians 4:1-7
Gilberto Pech July, 30 2023 Video & Audio
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Gilberto Pech
Gilberto Pech July, 30 2023

En su sermón "La dicha de los creyentes," Gilberto Pech aborda el tema de la adopción espiritual y la redención en Cristo, basado en Gálatas 4:1-7. Él argumenta que, al igual que un heredero es un niño, antes de conocer a Cristo, los creyentes estaban bajo la esclavitud de la ley, pero en el "cumplimiento del tiempo," Dios envió a Su Hijo para redimir a aquellos bajo la ley y otorgar la adopción como hijos. Pech utiliza las Escrituras para reforzar su posición, incluyendo Romanos 8 y Juan 1, que ilustran cómo los que creen en Cristo son hechos hijos de Dios y herederos de Su gracia. La importancia práctica de este mensaje radica en la libertad que los creyentes tienen a través de Cristo, notando que su relación con Dios ya no es una de temor y esclavitud, sino de confianza y promesa.

Key Quotes

“Los que creemos a Cristo somos hijos de la promesa, no hijos de religión.”

“El cumplimiento del tiempo es con Cristo nuestro Señor.”

“A todos los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.”

“Cristo vino a salvar pecadores, no vino a salvar gente buena.”

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gracias al señor por esto y eh
a continuación vamos a prestar nuestra atención al mensaje de
este evangelio leemos ahí del uno hasta siete pero también
Digo, entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del
esclavo, aunque es señor de todo, sino que está bajo tutores y
curadores hasta el tiempo señalado por el padre. Así también nosotros,
cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos
del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento
del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo
la ley, para que redimiese a los que estaban bajo la ley a fin
de que recibiésemos la adopción de hijos. por cuanto sois hijos
Dios envió a vuestros corazones el espíritu de su hijo el cual
clama Abba Padre así que ya no eres esclavo sino hijo y si hijo
también heredero de Dios por medio de todos los que creen al Señor
Jesucristo, así también todos los que todavía no han creído,
no se han acercado a Dios. Y Dios les ha dado tanto tiempo
para que puedan acercarse, para que puedan venir a Cristo nuestro
Señor. Por las dos clases de personas
hablaré esta mañana. la dicha de los creyentes y la
esperanza del que todavía no ha creído. Aquí vemos que todos
los que están en Cristo son los que creen a Cristo. Estos ya
son redimidos en Cristo. Todos los que creemos a Cristo
estamos en Él y somos hijos por medio de Él, y por lo cual somos
hijos de libertad, no de esclavitud. Los que creemos a Cristo somos
hijos de la promesa, no hijos de religión, ni de otra cosa,
ni por medio de otra cosa, sino por la promesa de Dios. Dios
envió a su Hijo con propósito en el cumplimiento del tiempo. Su propósito es redimir a todos
los que estaban bajo la ley. Es redimir no sólo librando de
la esclavitud, sino también para que todos recibamos la adopción
de hijos. y la palabra de Dios lo garantiza
para todo aquel que cree a Jesucristo como su señor y como su salvador. Así que hermanos, en el cumplimiento
del tiempo, Dios hizo esto. Cuando vino el cumplimiento del
tiempo exactamente como dice allá en su Biblia, en el versículo
cuatro pero cuando vino el cumplimiento del tiempo ese cumplimiento del
tiempo se refiere al tiempo señalado al tiempo predeterminado por
Dios al tiempo que da final a las
cosas del pasado. Como por ejemplo, el cumplimiento
de este tiempo, primeramente vemos que Dios envió a su hijo,
entonces el cumplimiento del tiempo es Jesucristo el cumplimiento. Ese cumplimiento de este tiempo
es lo que está determinado por Dios. el tiempo de la ley, del pacto
de obras, el tiempo de la ira, el tiempo de la maldición de
la ley, el tiempo de la esclavitud de la ley, que está bien ilustrado en la vida de los Israelitas
cuando fueron librados de la esclavitud en Egipto. Fueron
430 años de esclavitud, pero llegó el tiempo determinado por
Dios y Dios los libró. Igual que a nosotros en nuestro
tiempo, cuando se cumplió el tiempo determinado por Dios,
que las cosas rudimentarias, aquellas cosas que son pronósticos
nada más, aquellas cosas que son tipos nada más, llega a su
final con la venida de Jesucristo nuestro Señor. Entonces, Por
esta razón Dios envió a su Hijo en el cumplimiento de este tiempo. La ley, el pacto de obras, la
esclavitud y todo eso. Esto no significa como decir
que hoy se cumple un día que señalamos para hacer una
fiesta. No, es a eso. sino que el cumplimiento
del tiempo tiene que ver con el cumplir todos los requisitos
necesarios que demanda la ley divina que nosotros debemos dar
debemos cumplir debemos obedecerlo todo y perfectamente sin fallar
pero siendo que la ley de Dios del antiguo pacto, no fue dado
para nuestra salvación, no fue dado para nuestra justificación.
Entonces, no pudo justificar a nadie, ni salvar a nadie. Lo que hizo la santa ley es encerrarnos,
como se encierran los niños en un kinder. Es mantenernos bajo esclavitud
de la ley, para que Cristo sea nuestro libertador. Entonces,
el cumplimiento del tiempo es con Cristo nuestro Señor. Así
que, hermanos, ahora todos los que creen a Cristo nuestro Señor
ya son libres, ya no están bajo leyes no están bajo cumplimientos,
no están viviendo bajo obras obligatorias de la ley, porque
Cristo ya la cumplió todo. Por eso la Biblia dice que el
que está en Cristo Jesús ninguna condenación hay para él. No en
virtud de que él el que cree pues ha cumplido todas las cosas,
no le falta nada como el hijo el hijo aquel joven rico. No
es por esto sino porque Cristo vino en el cumplimiento del tiempo
y cumplió todas las cosas que estaban escritas bajo la ley
del del pacto de obras en el Antiguo Testamento. No simplemente
se cumplió una fecha, sino que se cumplió a través de la vida
de Cristo nuestro Señor. Se cumplió todo por su obediencia
perfecta, sin falla. Lo que yo no puedo cumplir, no
pude cumplir. Aunque al principio uno piensa
que puede cumplir, pero no podemos cumplir. Por esto la maldición
de la ley continúa sobre las personas que siguen permaneciendo
bajo las obras de la ley. Tiene que venir a Cristo porque
Cristo vino en el cumplimiento del tiempo. Vino a cumplir lo
que usted y yo no podríamos cumplir jamás. en lo que teníamos que
fallar en cualquier momento o en todo momento estamos fallando,
pero Cristo lo cumplió perfectamente sin dejar ningún pendiente. Así que lo que pasó en este cumplimiento
del tiempo fue cumplir todas las cosas que demanda la santa
ley divina contra el pecador. todo aquel que no ha creído a
Cristo. Aquel que no ha creído a Cristo
permanece bajo esas exigencias de la santa ley bajo la ira de
Dios, porque la ley demuestra la ira de Dios. En cambio, Cristo
demuestra la gracia de Dios, la gracia salvadora de Dios,
que vino con el cumplimiento del tiempo. Y miren, El propósito del hijo que vino,
que fue enviado por el padre, el propósito es para redimir
a los que estaban bajo la ley. Como ya les dije antes, bajo
todas estas exigencias, de allí Cristo Jesús nuestro Señor vino
a redimir a todos los que estaban. Tal vez algunos dicen que o pueden
pensar que nunca estuvo bajo esas leyes, como que no es para
todos la ley, todos estuvimos antes de que vengamos a Cristo,
estábamos allá, todos confinados. Por esto la pobre humanidad o
la raza humana no se le quita en su pensamiento eso que para
que se acerque a Dios primero tiene que preguntar qué debo
hacer. ¿Por qué? Porque en su mente
es que no está bien delante de Dios como está, está viendo que
está cometiendo pecados, errores y muchas cosas más. Y él entonces se le ocurre en
la mente, ¿qué debo hacer para ser salvo? Me siento que estoy
perdido, estoy corrompido por el pecado, pero ¿qué debo hacer
para ser salvo? Esa es la pregunta de la carne.
porque no es lo que debe hacer, lo que uno necesita, no es que
debe hacer, sino ¿Quién lo puede librar? ¿Quién lo puede salvar? ¿Quién lo puede redimir porque
está vendido al pecado, como dice Romanos? ¿Quién lo puede
redimir allá? ¿Quién podría pagar su rescate
porque está bajo la esclavitud del pecado? Jesús dijo a los
que creyeron en él, no a él, los que creyeron en él, si ustedes
permanecen en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos.
La segunda cosa, conoceréis la verdad, entonces la verdad les
hará libres. ¿Cuál fue la reacción de toda
esa gente farisea? ¿De qué? ¿De qué vamos a ser
libres? Nunca hemos sido esclavo de nadie. Mientras que estaban permaneciendo
bajo la ley, estaban preguntando al Señor, ¿de qué vamos a ser
libres si nunca hemos estado bajo ninguna esclavitud? La respuesta
del Señor fue, todo aquel que hace pecado, ¿qué es? Esclavo
es del pecado. Entonces, si son esclavos, no
se daban cuenta. para ellos todo estaba bien para
ellos todo todo iba muy bien por eso entonces Jesús les dijo
esto porque Jesús sabe que no creyeron a él sino creyeron en
él y tenemos que ver algo allá en esa parte porque ellos querían
querían creer en Jesús llevando igualmente al mismo tiempo su
religión es decir, sin soltarlo. creer en Jesús sin soltar donde
se apoyaban, sin desprenderse de aquello que nunca los podría
salvar. Los cumplimientos, los requisitos,
ceremonias y rituales que estaban exigidas bajo la ley. Ellos pensaban
de que eso les iba a salvar, pero ¿qué nos dice San Pablo
a los filipenses? ¿Cuántas cosas eran para mi ganancia? las cuales lo he perdido, lo
he perdido, y lo tengo por basura para ganar a Cristo. Entonces
lo que le dijo el Señor, conocereis la verdad y la verdad os hará
libres, verdaderamente es así. Eso que dice San Pablo en Filipenses
es la realidad, porque por conocer a Jesucristo, Ahora todo lo que,
donde se apoyaba como su verdadera religión, como su esperanza de
vida eterna, su esperanza de justicia ante Dios, era esa su
esperanza, pero al conocer a Jesucristo, entonces puso aparte esto. Pero estos que vemos allá en
San Juan, no es así, querían seguirlo todo. Querían creer
en Jesús siguiendo sus obras. así que hermanos los que estaban
bajo la ley es a estos que Cristo vino a redimir los que estaban
bajo la ley y todos estábamos confinados bajo la ley bueno
Jesús el hijo de Dios vino al mundo para redimir redimir significa
rescatar, pero un rescate se tiene que pagar, no sólo llegar
y sacar, sino tiene que pagar. Quien pagó nuestro rescate es
Cristo. Y el precio de nuestro rescate
no fue dinero, fue su propia sangre, según los evangelios. Fue su propia sangre el precio
de nuestro rescate. Y ser rescatados ya somos propiedad
de Cristo, porque nos compró con su propia sangre. Ahora y
no solamente esto, porque aquí describe aquí escribe, o sea,
describe a Jesucristo, el hijo de Dios, porque dice, nacido
de mujer, nacido bajo la ley, también Jesús estaba bajo la
ley, y él cumplió la ley de verdad. Nosotros no lo cumplimos, pero
Cristo lo cumplió todo y perfectamente. ¿Por qué lo cumplió? Porque él
no es pecador como yo. Él no tiene pecado. Él no nació
pecador, él no tiene pecado. Los pecados por el por los que
Cristo murió le fue imputado, son nuestros pecados. Es por
lo cual Dios lo hizo pecado, por lo nuestro, no por lo de
él. No confundamos de que Cristo
es pecador, no. Fue visto el pecador en él porque
él cargó voluntariamente y lo lo hizo con amor porque él vino
a rescatar lo que es suyo vino a salvar a su pueblo de sus pecados
Por eso él tuvo también la voluntad y el amor tan grande que tiene
hacia nosotros los que creemos ahora y aquellos que faltan todavía
para venir a Cristo también fueron amados desde la eternidad por
Dios. Por esa razón Dios envió a su hijo para redimir a los
que estaban bajo esa esclavitud del pecado. Entonces Cristo murió
por nuestros pecados. fue castigado por nuestra culpa,
no por los de él. Este es nacido de mujer, hablando
de su encarnación, la naturaleza de su nacimiento. Eso es lo que
habla. Nacido de mujer porque nació
de la Virgen María. Nació de María por obra del Espíritu
Santo, el único nacimiento que es sobrenatural, porque fue engendrado
del Espíritu Santo, no de voluntad de hombre, ni de carne, sino
de Dios mismo. Por eso dice en Hebreos, ¿a cuál
de los ángeles dijo Dios jamás, mi hijo eres tú? A ninguno. Cristo es su hijo. y a este envió,
nacido de mujer, describe su humanidad, su encarnación, y dice, nacido bajo la ley, esto
quiere decir, la ley civil, obedeció la ley civil, la ley judicial,
también bajo la ley ceremonial como hijo de Abraham, y también
la ley moral como hombre. Describe todo perfectamente,
cómo Dios envió a su hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley. ¿Para qué? Para redimir a los
que estaban bajo la ley. Así que a los que estaban bajo la ley,
los que estaban esclavos bajo la maldición, la ira, la justicia
de la ley, la paga del pecado, la muerte, el juicio venidero,
Cristo vino a redimir a todos los que el Padre le dio. Y los que nos ven en otros lugares,
otros amigos que nos logran ver en esta transmisión también,
porque realmente lo que Cristo vino a hacer estaba todo determinado
por Dios en su decreto santo. Así como nosotros estamos reunidos
aquí también, hay mucha gente afuera de nosotros que no han
venido todavía a Cristo, ellos no saben si son también vistos
en esta gran obra. Desde la eternidad Dios eligió
a los que va a salvar y por ellos envió a su Hijo Jesucristo para
salvarlos. ¿Dónde están aquellos? Aquí estamos,
pero hay muchos más. que no han venido. ¿Cómo van
a venir? Van a venir a través de lo que predicamos, el evangelio
de Jesucristo. ¿Qué es esto? Que Cristo vino
a salvar pecadores. ¿Vino Cristo a salvar pecadores,
hermanos? ¿O vino a salvar gente buena? a salvar pecadores. Y quien se considera verdaderamente
pecador, esta persona va a ser salvo. Es candidato para ser
salvo. Algunos se preguntan, ¿cómo entenderé
yo si Dios me eligió para salvación? Entenderás cuando creas, porque
creer a Jesucristo de todo corazón es la evidencia de que eres llamado
por él y eres escogido de Dios. el no creer a Cristo, creer solo
solo en Cristo es como emprender el camino hacia una religión
y la religión siempre termina donde empieza así como la carne
nunca mejora siempre será carne así también las personas que
que les suena difícil esto pero no es difícil cree en el señor
Jesucristo si crees ahora en Jesucristo entonces ya tienes
la evidencia porque no puede creer aquel por quienes Dios
no envió a su hijo Cristo no va a redimir aquellos aquellos
quienes no les fue dado por el padre Porque todos los que han
de venir vendrán porque le fue dado por el padre desde la eternidad. Por eso vendrán. Esa es la razón
por la cual vendrán a Jesucristo nuestro Señor. Así que Cristo
vino a redimir los que estaban bajo la ley. Redimirnos de todos nuestros
pecados. Redimirnos de los pecados pasados,
presentes y futuros. Ahora, ¿cuál es la razón de nuestra
condena si ya creemos a Cristo? ¿No da gusto esto? Sí da gusto. ¿Trae una gran esperanza? Mucho. Mucha esperanza. ¿Por qué? ¿Cuál es el peligro de que se
pierda otra vez? Jesús dijo, ninguno se perderá. Ninguno se perderá. No perecerá
nadie. de aquellos que Dios ha llamado para salvación. Espero que ustedes estén entendiéndome
lo que estoy diciendo. Es lo que tanto me alegra el
corazón. Entonces los creyentes, los que
creen a Cristo ya son redimidos y los que faltan también fue
hecho por ellos, pero tienen que creer para que vengan a Cristo
nuestro Señor. Ahora, primero, primero vimos
primeramente lo que Dios hizo, envió a su Hijo. Después hemos
visto la finalidad de que envió a su
Hijo para redimirnos. En tercer lugar, ahora no solamente
nos dejó hasta allá, sino dice ¿Para qué más? Para que recibiésemos
la adopción de hijos. Miren nada más. Para que recibiésemos
la adopción de hijos. Cualquiera que no le gusta este
pan, no se alegra su corazón. Pero aquel que disfruta este
pan, llena su corazón de alegría y de gozo. de más apego y más
interés a la palabra de Dios. Más deseo de escuchar más la
palabra de Dios. Porque imagínense lo que dice
para que recibiésemos la adopción de hijos. No sólo nos redime,
sino también nos da la potestad de recibir la adopción de hijos. Hermanos o amigos, ¿cómo se sentirían
después de andar vagando en la miseria del mundo, en la pobreza
y en todo? Luego te dice un gran señor,
te vine a adoptar. Hoy recibirás tu adopción. Recibirás
la legalidad de tu adopción. También recibirás tus derechos. hoy y todos los que oyen el evangelio
de Jesucristo y creen en él, también todos han recibido la
adopción de hijos. Todos los que creemos fuimos
adoptados en Cristo nuestro Señor. fuimos adoptados cuando creímos
a Cristo nuestro Señor, no nos dejó solamente allá. Ahora nos
hace su hijo, imagínese, nos hace su hijo, nos cede todos
los derechos y todos los privilegios de un hijo verdadero, porque
nosotros no somos hijos de Dios por naturaleza, sino hijos de
pecado. Pero Dios nos da el derecho de
ser hijos de Dios. Primeramente podemos verlo en
San Juan capítulo uno. Es en su versículo doce y trece. A los suyos vino y los suyos
no le recibieron. Más a todos los que le recibieron. A todos los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijo de Dios. Dirás, ¿cuáles
son mis documentos? Ahí inicia, ahí está el original. Más todos los que creyeron, los
que lo recibieron, les dio potestad de ser hechos hijo de Dios. Y
bueno, ¿y estos si no son hijos de Dios? El único hijo que Dios
tiene es Jesucristo su hijo. nosotros no lo éramos. Pero ahora
por la fe en el señor Jesucristo somos hijos de Dios, aleluya.
Somos hijos de Dios ahora. ¿Cómo llega, cómo llegaste, cómo
llegó a ustedes a ser hijos de Dios? Acá está claramente en
el libro de San Juan. Ellos no son engendrados por
voluntad de carne, ni de Es por la voluntad de Dios que nos dio potestad de que seamos
sus hijos. Recuerdo mucho a mi hermano Walter,
no lo olvido nunca. Él siempre nos dijo esto, es
mejor ser un hijo adoptivo que un hijo natural. Dice, los Estados
Unidos son un privilegio grandote, inmenso eso dice, y es maravilloso
de verdad. Mientras este, Dios nos hablaba
de su palabra, nos hace sentir cosas maravillosas dentro de
nosotros, porque cuál es mi, cuál es la razón de mi derecho
¿Cuál es la razón de que yo sea su hijo? ¿Por qué? ¡Yo no lo merezco! ¡Yo soy un
vil pecador! ¡Yo soy una persona que ofendí
mucho a Dios! una persona que que odiaba su
camino, su evangelio, y ahora me hace su hijo, ¿verdad? Esto
es lo que lo que lo que vemos en esta mañana, este gran privilegio
de ser adoptado hijo de Dios. Y esto estaba predeterminado
por Dios que así lo sea. Pueden consultarlo en allá en sus Biblias, en Efesios,
capítulo uno empezando desde tres, verso tres,
bendito sea el Dios y padre de nuestro señor Jesucristo que
nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares Según nos escogió en él, es decir,
escogidos en Cristo, según nos escogió en él, antes de la fundación
del mundo, ¿para qué cosa? para que fuésemos santos y sin
manchas delante de él y en su amor habiéndonos predestinado
para ser que adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo
según el puro afecto de su voluntad no por no por nuestra determinación
nos otros gracias a Dios que es así porque Esas religiones
están tan confundidas, profundamente confundidas, que de allí nunca
saldrán. De allí nunca saldrán. Porque
una vez que son engañados, jamás los puedes sacar de allí. Pero
solo escaparán los que son escogidos de Dios. Esos sí renunciarán
todas las cosas y vendrán a Cristo. pero nosotros y todos los que están predestinados
para estos fines ya tienen esa adopción en el
Señor Jesucristo. También nos lo confirma en Romanos capítulo ocho, Romanos capítulo ocho, versículos catorce hasta diecisiete dice así porque todos los que
son guiados por el espíritu de Dios estos son hijos de Dios pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en temor sino que habéis recibido el espíritu
de que de adopción el cual clama Abba Padre el cual clama Abba
Padre el espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu de que somos
hijos de Dios y si hijos también que herederos de Dios y coherederos
con Cristo si es que padecemos juntamente con él para que juntamente
con él seamos glorificados ahí lo tenemos Dios envió a su hijo
para que nos redimiese y luego darnos el derecho de la adopción también todos los privilegios
¿Entienden qué significa privilegios? Toda la riqueza de la gracia
de Dios en Cristo Jesús es nuestro en Cristo. Porque Dios no solamente
nos redimió sino que nos ha dado el espíritu de adopción. Así que cada uno de ustedes que
creen al Señor Jesucristo tiene ese espíritu de adopción. ¿De
acuerdo? Tienen los que creen, todos los
que creen al Señor Jesucristo, no los que creen en él, nada
más, eso es religión, sino todos los que creen a él. A él me refiero
de que crees a su persona, crees a su obra, y crees su palabra. Bueno, Lo que somos predestinados
a ser, ser adoptados hijos de Dios. Nuestra adopción es un
acto de la libre gracia soberana de Dios, así como lo hemos visto
aquí. No es ganancia de una religión, sino es la libre gracia de Dios
el que así lo quiso. Somos también recibidos y justificados,
recibidos en la familia de Dios. somos también hechos y constituidos
herederos del patrimonio celestial. Aleluya, también lo somos. ¿Qué bendito es Dios, verdad?
Bendito sea su glorioso nombre. Gracias que nos ha hecho así. Lo que nosotros nunca hubiéramos
logrado si fuéramos religiosos. Y mire nada más cuál es la gran
diferencia de ser un creyente que cree a Cristo y uno que cree
en Cristo. Ellos no quieren no quieren seguir
a Cristo solamente a Cristo como alguien suficiente para su salvación
para su redención no creen que todo Cristo es suficiente para
cada uno el que cree en su nombre porque Cristo es suficiente para
todos nosotros que creemos. Es suficiente para cualquiera
que venga y crea a Cristo Jesús. No tiene que buscar otras cosas.
No tiene que regresar en busca de rudimentos, tipos, pronósticos
del antiguo pacto, sino tiene que mirar solo a Cristo. adquirir
o u obtener todo por medio de nuestros señores de Cristo. Por
eso les digo, Cristo es todo para el creyente. Es todo para
el creyente. Bueno, hermanos, el espíritu
de amor de Dios sobre nosotros nosotros mismos experimentamos
esto, el especial amor y cuidado de ¿Cuál es? Porque de tal manera
amó Dios al mundo. Esa es la causa de todas de todas
todos los favores de Dios hacia nosotros en que envió a su hijo
lo envió por su amor a su pueblo lo envió no solamente como se
envía un visitante que vaya a darse un paseo en la Ciudad de México
bueno sino fue enviado fue enviado a favor del culpable fue enviado
para tomar sobre sí las responsabilidades que cae sobre el pecador según
la ley sino que él vino vino para librarnos de todo. Por eso
les digo, aquí está el especial amor de Dios para con nosotros.
Aunque en que siendo aún pecadores, ¿qué? Cristo murió por nosotros. ¿Acaso lo merecíamos? No, pero
miren qué dice las escrituras. Siendo aún pecadores, Cristo
murió por los que Dios predestinó,
por lo que Dios el Padre le ha dado al Hijo desde la eternidad.
A esos viene llamando a través de su evangelio. A estos viene
predicándoles el evangelio a través de hombres débiles como yo, como
ustedes. no a través de ángeles. ¡Qué
maravilloso es Dios! Porque Dios hubiera hubiera escogido
enviar a un ángel, tal vez el Miguel Arcángel o Gabriel, tal
vez uno de los ángeles del cielo hubiera venido a predicarnos
el evangelio. Pero Dios Escogió hombres que
son pecadores para predicar el evangelio que es de él, para
la salvación de pecadores también como ellos. ¿Por qué? Porque
el predicador que es pecador tiene testimonio que dar de que
él es salvo por la gracia de Dios. Y aquellos a quienes predica
también porque sabe que todos somos pecadores y que la salvación
solamente viene por medio de nuestros señores de Cristo y
eso es por por su gracia no porque lo merecimos bueno el amor tan
grande de Dios Dios envió a su hijo en propiciación por nuestros
pecados es es un pequeñito el amor de Dios No, inmensurable
amor, incalculable es el amor de Dios. Bueno, así que hermanos,
también nos dio el derecho de la semejanza de su imagen, porque
al final seremos semejantes a él, seremos semejante a él. Ahora
somos hijos de Dios, somos llamados así, pero todavía no se ve en
nosotros, pero llegará el día en que seremos semejantes a él,
porque le veremos tal como él es. también tenemos la filial
confianza en él porque estamos esperando en él todas las bendiciones
que ahora nos son concedidas a través de su evangelio a través
de la de la dispensación del evangelio en todo este tiempo
desde su nacimiento hasta su segunda venida eso es lo que
se nos anuncia ¿para qué? De antemano, en el decreto divino
de Dios, alcancen salvación en Cristo Jesús. Todos los tiempos
ha de ser predicado este evangelio para que los que son suyos vengan.
Tomen su lugar aquí con nosotros. Gracias a Dios que lo hizo así,
porque entonces se quedaría pro plan de Dios, el decreto de Dios,
No falla, porque él es perfecto, es inmutable y él es fiel. Ninguno se perderá. Hay personas
que ahorita están en el mundo vagando, tirado, tal vez en la
borrachera, tal vez en la drogadicción, tal vez en la mafia y en todo. Pero si es elegido por Dios,
esa persona vendrá a Cristo. Vendrá a Cristo nuestro Señor.
Por eso también hay que orar por ellos. Porque sabemos que
tiene escogidos en todas partes. Y vendrán porque están vistos
en el decreto santo de Dios. Uno que ha venido pues Siente,
experimenta ese grande gozo de que sea uno de los que el padre
le dio al hijo. ¿Cómo no sentir esto? Disfruta
y goza en ello, de ser parte de lo que Dios le ha dado a su
hijo. tenemos también acceso en todo
el tiempo a él, pues él es el camino, ¿verdad? Cristo es el
camino, Cristo es el camino y ese es el camino de de de la salvación,
de la vida eterna, de la gracia, todo lo encontramos en el por la gracia de Dios todos los
que creen a Cristo tienen el derecho de acercarse al trono
de la gracia todos todos tenemos una llamada para acercarnos ¿verdad? al trono de la gracia ¿por qué? porque aquel que nos redimió
aquel que nos dio Espíritu de adopción ya nos adoptó, ya somos
sus hijos y adoptados, ahora también nos da el privilegio
de acercarnos al trono de la gracia. ¿En busca de qué? En busca de oportuno socorro
y de gracia, gracia sin fin. Y aquel que perece y esta gracia ¿Y esta gracia
que tiene? ¿Esta llamada que tiene para
acercarse? ¿Cómo lo trata? Se se está demostrándose
que no es creyente ¿Por qué? Hay una llamada para que te acerques
al trono de la gracia pero yo no tengo que decirle a Mario
oye acércame recomiéndame al trono de la gracia ¿No? Pues
somos hechos también sacerdotes de Dios entonces cada
uno se acerca a Dios tiene el derecho de acercarse a Dios por
la gracia de Dios recordemos siempre que es la dicha del cristiano
esto no es algo que ganamos no algo que merecemos no es algo
que Dios nos otorga por estudio por ciencia sino por su gracia
en Cristo el Señor porque de su plenitud que tomamos todos
gracias sobre gracia, abundante gracia y con eso pues Dios nos
sostiene, nos mantiene en vida, nos mantiene firmes, nos fortalece
y siempre nos anima. En nuestras debilidades, él nos
fortalece. En nuestra tristeza, él nos consuela.
Todas las bendiciones de Dios que encontramos aquí son nuestro
consuelo y nuestra grandiosa esperanza. Esto es el testimonio
del Espíritu Santo, el título a nuestro lugar celestial. ya lo tenemos en el Señor Jesucristo,
porque somos constituidos herederos en el Señor Jesucristo. Bueno,
nuestra adopción es por medio de la fe en Cristo, por él y
en él. Somos hechos hijos de Dios. Somos
engendrados por la voluntad de Dios para que lo juecemos. Sin eso, nada hubiera sido así. Si hubiéramos seguido solo la
religión, nunca tendríamos esperanza, porque la religión no alcanza
nada si no es en Cristo y si no es solamente por Cristo. Bueno, el espíritu de su Hijo
que envió a nuestros corazones, el espíritu de su Hijo, el cual
clama, ¿cómo clama? Abba, Padre, Abba Padre, eso
significa mi padre, significa mi padre, Abba Padre quiere decir
mi padre o también puede ilustrarse como el, como el, como se llama
el Aquel sentir que siente uno en
su corazón para expresar algo tan grandioso como éste. Por
eso clama y dice Abba Padre. Porque realmente uno tiene que
ser agradecido a Dios. Realmente tiene que clamar a
Dios. No porque clama a Él por religiosidad, sino clama a Él
porque está en Él el espíritu de adopción. Es que cuando clamamos
a Dios, cuando clamamos a Dios, clamamos a Él como hijos de Él. Clamamos a Dios como hijos de
Él. No clamamos a Dios como mirándolo
como un objeto religioso, sino como algo mío. Por eso dice Abba
Padre, como algo que es mío. Me entusiasmo en él porque ya
es mío. Con todo mi corazón nos habla
de su hijo Jesucristo, nos convence de pecado, nos convence de justicia
y de juicio, convence al mundo. El mundo no lo conoce, pero nosotros
conocemos este espíritu de adopción. Si lo vieron en su Biblia allá,
y también en el Romanos capítulo ocho quince, ya les cité una
vez esto. El mundo no lo conoce, pero nosotros
lo conocemos. Está obrando en nosotros toda
oración y toda súplica. No solo oramos cuando oramos,
Por eso también muchos extrañan por qué los hermanos de allá
no están orando a Dios, no se les oye. ¿Por qué? Porque ellos
no gritan, no brincan. no se revuelcan en el piso cuando
oran, ¿por qué? Porque ellos tienen un espíritu
dentro de sus corazones, que es el espíritu del hijo de Dios,
por medio del cual clamamos Abba Padre. Está en mí, está en ustedes
los que creen. Esta mañana espero que no olviden
esto porque a veces uno dice, yo no sé orar, ¿Cómo es eso que
no sabe orar? La oración no se aprende. La
oración lo produce el Espíritu Santo aquí. Si cree. Pero si no cree, por eso no busca
qué hacer. Es la señal de que no cree porque
no busca qué hacer. Si clama en nosotros, Abba Padre,
¿no vamos a poder orar? Claro que sí. Claro que sí. Entonces, nosotros lo conocemos. El mundo no lo conoce, pero nosotros
le conocemos. Si consultamos en el San Juan
16. San Juan 16. Vamos a leer este ocho. Cuando
él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio,
de pecado por cuando no creen en mí, de justicia por cuando
voy al Padre y no me veréis más. y de juicio por cuanto el príncipe
de este mundo ha sido ya juzgado. Aún tengo muchas cosas que deciros,
pero ahora no la podéis soportar, sobrellevar. Pero cuando venga
el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad, porque
no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que
oyere y os hará saber las cosas que habrán de venir. Él me glorificará,
Porque tomará de lo mío y os lo hará saber. Todo lo que tiene
el Padre es mío. Por eso dije que tomará de lo
mío y os lo hará saber. Todavía un poco, todavía un poco
y no me veréis. Y de nuevo un poco. me veréis
porque voy al padre. Entonces se dijeron algunos de
sus discípulos, unos a otros, ¿qué es esto que nos dice? Todavía
un poco me veréis y de nuevo un poco no me veréis porque yo
voy al padre. Decían pues, ¿qué quiere decir
con todas, con todavía un poco? No entendemos de qué habla. Jesús conoció que querían preguntarle
y les dijo, preguntáis entre vosotros acerca de esto. Dije todavía un poco y no me
veréis y de nuevo un poco y me veréis. De cierto os digo que
vosotros lloraréis, lamentaréis y el mundo se alegrará. Pero
aunque vosotros estéis tristes, vuestra tristeza se convertirá
en gozo. La mujer cuando da a luz tiene dolor porque ha llegado
su hora, pero después que ha dado a luz un niño ya no se acuerda
de su angustia por el gozo de que haya nacido un hombre en
el mundo. También vosotros ahora tenéis
tristeza. Pero os volveré a ver y se gozará
vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo. En aquel día no
me preguntaréis nada. De cierto, de cierto, os digo
que todo cuando pidierais al Padre en mi nombre, os lo dará,
y hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre. Pedid y recibiréis,
para que vuestro gozo sea cumplido. la oración del creyente no es
si la no es simplemente la oración de él porque en la oración del
creyente al que Dios oye en la oración del creyente es a su
hijo Jesucristo porque tenemos su espíritu por
medio del cual clamamos Abba Padre por eso él también también
sus conforme a su voluntad, él te
oye. Pero si pides a Dios cosas que no están conformes a su voluntad,
naturalmente no vendrá nada, no sucederá nada. ¿Por qué? Porque
no estás orando conforme al espíritu que nos está guiando. Todos los
creyentes somos guiados por el espíritu de Dios. Por eso envió
el espíritu de su hijo, el cual clama Abba Padre. Dios nos oye. porque oye a su hijo en nosotros el clamor de un creyente es el
es el clamor del hijo de Dios tal vez ustedes no están este
medio sé medio se confunde con esto, ¿verdad? Sí, alguien se
confunde con esto, porque dije el clamor del creyente es el
clamor del hijo de Dios me refiero que porque tú ya eres su hijo
por eso oye a su hijo en ti es lo que quise decir oye a su hijo en nosotros El
clamor del creyente es el clamor de un hijo. Así que no, no, no
es el clamor de un incrédulo, sino de uno que cree, de uno
que es hecho hijo de Dios, de uno que lleva el Espíritu de
Cristo dentro de él. Me disculpo, hermanos. manera que entonces este clamor
este clamor de los hijos de Dios es por por el hecho de que el
espíritu de Cristo fue enviado a nosotros, a nuestros corazones.
Imagínense que esto no fue dado ni el corazón de ningún ángel,
ningún ángel ha Un hombre mortal que es pecador,
le es dado ese privilegio. Una vez más le digo, que reclamen
a Dios y digan, Abba Padre, mi Padre, mi Padre. No hay en el corazón de ningún
ángel. Si leemos en la Biblia, no vamos
a ver a ningún ángel llamando a Dios su Padre, sino solamente
su Hijo Jesucristo. Recuerden que cuando resucitó
a Lázaro, llegó allá y dijo, padre, te doy gracias de que me hayas oído. Yo sé que
siempre me oyes. Y así todo hijo de Dios sabe
que siempre Dios le oye. Tiene la gran seguridad de que
Dios le está oyendo. ¿Por qué? Porque tiene el espíritu
de adopción con que clama Abba Padre. El espíritu de gracia,
el espíritu de súplica es lo que tiene el hijo de Dios. Espíritu de gracia y de súplica,
lo que está profetizado en el libro de Zacarías doce diez,
así como el padre y la madre. Una madre o un padre reconoce
el lloro de sus de su hijo, ¿verdad? Hermanos, realmente así es como
Dios conoce la voz de los que son sus hijos. No se les olvide. Así Dios conoce la voz de sus
hijos. Los distingue desde lejos o cerca,
pero oye a sus hijos. Una madre que está cuidando a
su hijo, si lo deja, Y si está llorando desde lejos, lo distingue. Este es mi hijo. Dios es lo que
hace con nosotros en nuestra oración, en nuestro clamor, cuando
le clamamos a él, Abba Padre. Entonces, esto significa mi padre,
como le dije antes, mora en nosotros. El Espíritu Santo mora en nosotros,
nos guía, nos habla, nos ayuda en nuestras oraciones. ¿Qué tenemos
que pedir? No lo sabemos, pero el Espíritu
intercede por nosotros porque nos ayuda en nuestras debilidades.
Él nos dará la oración que hemos de hacer. ¿Por qué? Porque mora
en nosotros. Aquí en el San Juan catorce,
ahí donde están, catorce diecisiete. El espíritu de verdad, el cual
el mundo no puede recibir porque no le ve, ni le conoce pero vosotros
le conocéis porque mora con vosotros y estará con vosotros no somos
no no somos engañados hasta ahora damos gracias a Dios no somos
engañados pero el mismo espíritu nos convence nos da potestad
para distinguir dónde está el mal, dónde está el bien. Nos hace distinguir cuál es la
verdad y cuál es el engaño. Si no fuera por él, también todos
nos perderíamos de nuevo. Pero como les dije antes, a los
que el padre le dio al hijo nunca se perderán porque el hijo no
lo perderá. Ninguno se perderá. así que hermanos
este dios nos oye porque oye a su
hijo en nosotros la última cosa los hijos de dios son hijos de
libertad no son hijos de esclavitud los hijos de dios son hijos de
la promesa, así como Isaac y así como Jacob. No es como Ismael
o como Esaú, sino como Isaac y Jacob. Así son de diferente
o la la el contraste que hay entre los que creen en el Señor
y los que creen al Señor. El uno es religioso, el otro
es hijo de Dios. Así también estos dos hombres
representan hijos de libertad, no de esclavitud, hijos de promesa,
hijos de promesa, no hijos religiosos, hijos de Dios por fe en el Señor
Jesucristo. son hijos de fe en el señor Jesucristo. Vea usted allá en el libro de
Gálatas capítulo tres veamos desde versículo veintiséis dice así verso veintiséis Gálatas
tres veintiséis pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo
Jesús porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de
Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego, no
hay esclavo ni libre, no hay varón ni mujer, porque todos
vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo,
ciertamente linaje de habrán sois y herederos según la promesa. son los hijos de Dios, son hijos
de libertad, no de esclavitud, son hijos de promesa, son hijos
de fe en el Señor Jesucristo, Cristo a estos redimió. En Cristo somos hijos adoptados
y Cristo nos ha hecho libres. Así que estemos siempre firmes
en la libertad con que Cristo nos hizo libres. Todo creyente es heredero de
Dios por medio de Jesucristo, son recibidos en la familia de
Dios, son participantes de toda riqueza celestial en el Señor
Jesucristo, no aparte de Cristo, jamás aparte de Cristo, siempre
es en Cristo nuestro Señor. Por eso dice la Santa Biblia
que Cristo es todo para el creyente. Cristo es todo. Cuidado entonces, porque si al
oír esto, pues decimos, Cristo que lo haga todo. Cristo que lo haga todo. Él es
suficiente para todo. Cristo que lo haga. Yo no voy
a hacer nada. Completamente nada. ¿Qué significa eso? Increibilidad. Todo lo que dije, el creyente
sabe ocuparlo. Por eso dijo San Pablo, ocupaos
en vuestra salvación con temor y temblor. Ocúpense a estar buscando
todo esto, porque es la vida de cristiano. ¿Qué he de buscar?
Buscar siempre lo que he oído. Estar siempre en el lugar donde
Dios quiere que yo esté. Encontrar siempre toda bendición
donde Dios me lo puso, en el Señor Jesucristo. Alcanzar todas
las promesas de Dios en el Señor Jesucristo. ¿Esto es lo que hago
en esta vida o estoy haciendo otra cosa? No,
estoy en Cristo Jesús, estamos en Cristo Jesús, puesto los ojos
en él, porque es el autor y el consumador de nuestra fe. No
podemos ir a otro, así como San Pedro lo dijo, cuando Jesús le
dijo, y vosotros también queréis dejarme, quieren ir como fueron
los demás. ¿Qué contestó San Pedro? Señor,
¿a quién iremos? solo tú tienes palabras de vida
eterna, aquí no hay, allá no hay, no lo encuentro, solo en
ti lo encontré. Entonces, ¿dónde voy a ir? ¿a dónde? Si he de ir, ¿a dónde? ¿dónde voy a buscar todas estas
bendiciones, todas estas gracias? Todo en Cristo Jesús, hemos de
clamar a Dios, sí, porque tenemos que buscar esas bendiciones espirituales
en él, pero si nos olvidamos de que de que no están allá,
si nos olvidamos de buscarlo un día, nos perderemos, no nos
perderemos, eso significa, eso es incredulidad, quiere decir
que no ha creído, porque el que cree a Cristo ya es hijo de Dios. Yo escribo Hijo de Dios y tiene
todos los privilegios de ser hechos hijos en Cristo, ser adoptados
hijos de Dios en Cristo. Tiene el privilegio de acercarse
al trono de la gracia. Tiene el privilegio de clamar
al Padre. ¿Por qué? Porque también tiene
esa gracia en su corazón, el espíritu de adopción. con que
clamamos abapadre. Así que hermanos, si me entendieron,
gracias a Dios. Que el Señor les bendiga.

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Joshua

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