Bootstrap
JC

Entendamos bien.

2 Peter 3:9
Joel Coyoc February, 7 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc February, 7 2024
Estudio de 2 Pedro

En el sermón "Entendamos bien" predicado por Joel Coyoc, se aborda la paciencia de Dios y la perspectiva del tiempo en relación con el retorno de Cristo. Utilizando 2 Pedro 3:9 como texto central, Coyoc argumenta que la aparente tardanza en el regreso de Cristo no es realmente un retraso, sino el resultado de la paciencia divina, deseando que todos procedan al arrepentimiento. Para apoyar su argumentación, se citan diversas Escrituras, incluyendo Mateo 24:36; Hechos 1:7; y Gálatas 4:4, que enfatizan el control soberano de Dios sobre el tiempo y su intención de salvar a Su pueblo. La relevancia práctica del mensaje radica en que los creyentes deben comprender que este periodo de espera es una oportunidad de misericordia y para la obra de salvación, reafirmando la doctrina de la elección y la perseverancia de los santos en el contexto de la paciencia divina.

Key Quotes

“Entendamos bien que Cristo no haya venido es paciencia.”

“La paciencia de Dios es el poder de control que Dios ejerce sobre sí mismo haciéndose indulgente con el impío y no haciendo que el castigo caiga de manera inmediata.”

“La razón por qué Cristo no ha venido es porque Dios ha planeado desde la eternidad salvar un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación.”

“Hoy es día de paciencia, entendamos bien, entendamos bien el pasaje.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Segunda de Pedro capítulo tres,
versículo nueve, dice la palabra del Señor, el
Señor no retarda su promesa según algunos la tienen por tardanza,
sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno
perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento. El Señor
no retarda su promesa, Nuestro tema de esta tarde es entendamos
bien, hay muchas cosas en este versículo que son necesarias
entender bien, hay varias cosas que pueden desviarnos de entender
bien, en primer lugar la caída, por ser seres caídos pues no
entendemos bien, Es interesante que cuando Dios creó a Adán,
antes de la caída, él podía entender e interpretar la creación. Dios
le dijo a Adán que le pusieran nombre a los animales y pues
no eran simples ocurrencias pues que él veía un animal ahí grande
y decía, no estaba inventando que iba a ser un elefante, sino
ese era un elefante y él entendía bien porque no había pecado contra
el Señor, sus facultades mentales eran correctas y él podía ir
entendiendo qué era cada cosa que estaba, cada animal de la
creación. Otra cosa que puede hacernos entender mal es las
influencias a nuestro alrededor, La influencia en especial en
este caso de los falsos maestros es algo que puede hacernos entender
mal y otra de las cosas que puede hacernos entender mal es que
nosotros interpretemos también pues pensando fuera del contexto
de la escritura. Si nosotros tomamos este versículo
totalmente aislado, es muy probable que nosotros salgamos de aquí
pensando que ese versículo dice cosas que en verdad no dice.
Hay tantas cosas y algunas de las traducciones del versículo
dicen que el Señor no retarda su promesa según algunos entienden
la tardanza. Nuestra traducción dice según
algunos la tienen por tardanza. Y aunque nuestra traducción no
tiene la palabra entienden, pues los que la tienen por tardanza
es porque están entendiendo que el Señor está tardando. Ahora,
entendamos bien, entendamos bien que Cristo aún no vuelva no es
tardanza, es la primera cosa que el Señor quiere que podamos
entender bien, han pasado veintiún siglos y el Señor Jesucristo
dijo que así como él había ido, él iba a regresar de nuevo. Él
habló con sus discípulos acerca de su venida y sin embargo han
pasado veintiún siglos y él no ha vuelto. Sin embargo, no importa
si pasaban diez, veinte, treinta, treinta y cinco, cien años, mil
años, no es tardanza, es la primera cosa que el Espíritu Santo guió
a Pedro a dejar claro para que nosotros podamos entender y que
la Palabra de Dios quiere corregir, ya sea por corrientes de personas,
ya sea por nuestra propia naturaleza caída, por lo que sea que nosotros
estemos interpretando como tardanza el que Cristo aún no haya vuelto,
el que la promesa de su advenimiento no se haya cumplido aún, de ninguna
manera significa tardanza. Entendamos bien, no es tardanza
el que Cristo aún no haya vuelto. Cuando hablamos de tardanza tenemos
que pensar en que, pues, nosotros solemos muchas veces llegar tarde,
a veces por más que nos proponemos puede ser que salimos con tiempo
pero de pronto se rompe un neumático, de pronto algún accidente y pues
no se mueve el tráfico y con toda la intención nosotros pues
terminamos llegando tarde. Sin embargo vamos a mirar que
la escritura nos ayuda a entender que que Cristo no haya vuelto
no es de ninguna manera tardanza. sería tardanza si el Señor hubiera
dicho vengo el 31 de diciembre del 2023 a las 12 de la noche
entonces nosotros podríamos interpretar tardanza pero vamos a mirar la
escritura dice en Mateo capítulo 24 Versículo treinta y seis, el
mismo Señor Jesús está hablando de su venida, de esa promesa
de su advenimiento, y llega un momento en que él dice, pero
del día y la hora nadie sabe, ni aún los ángeles de los cielos,
sino solo mi padre. Así que, si estamos pensando
que después de veintiún siglos Cristo no ha venido, es tardanza,
estamos equivocados, porque Dios lo ha planeado, pero no le dijo
a nadie. nadie lo sabe sino sólo mi padre dice el Señor Jesús
entonces por ahí tenemos que empezar no puede ser tardanza
porque nadie más lo sabe yo llego a una cita y me disculpo porque
me puse de acuerdo con alguien y los dos sabíamos una hora pero
sólo el padre lo sabe entonces estás entendiendo mal si tú entiendes
que es tardanza. Hechos capítulo dos, versículo
siete, otra vez el mismo Señor Jesús dice, y les dijo, no os
toca a vosotros saber los tiempos o las sazones que el Padre puso
en su sola potestad. Entonces, estás entendiendo mal
si entiendes que es tardanza, pero que Cristo no haya vuelto
entendamos bien no es tardanza. Y en Gálatas capítulo cuatro
se nos habla de la primera venida del Señor Jesucristo y nos vamos
a dar cuenta de cómo Dios planeó e hizo la
primera venida. Dice, hablando del Señor Jesús,
dice, pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su hijo
nacido de mujer y nacido bajo la ley. ¿Cuándo? Cuando vino
el cumplimiento del tiempo. Hay un tiempo que Dios tiene
en su sola potestad, que él no le ha dicho a nadie, porque Jesús
dijo, solo mi padre sabe. Y si Cristo no ha venido, no
es tardanza, sino es que no ha llegado el tiempo que él ha establecido. Eso es lo que la Biblia dice,
porque en la primera venida, Cristo vino a tiempo. Cuando se cumplió el tiempo,
él vino. En segundo lugar, dice el señor
no retarda su promesa según algunos la tienen por tardanza entendamos
bien que cristo no haya venido es paciencia que cristo no haya
venido es paciencia dice un un hermano que vivió
que falleció el siglo pasado que probablemente uno Uno de
los atributos de Dios, de los cuales se ha escrito muy poco,
es justamente de la paciencia del Señor. A veces se suele pensar
que la paciencia del Señor y su misericordia es lo mismo, pero
en verdad hay diferencia entre la paciencia del Señor y qué
hermoso es que nosotros podamos mirar cómo el Señor siempre se
está glorificando. en especial cuando él muestra
su paciencia. ¿Y qué es la paciencia de Dios? Este hermano dice que la paciencia
de Dios es el poder de control que Dios ejerce sobre sí mismo
haciéndose indulgente con el impío y no haciendo que el castigo
caiga de manera inmediata. El Señor no es como algunos fuimos
como padres, que apenas el niño se equivoca, ya fue un pescozón
o un pellizcón o una jalada de oreja así, pero como rayo. El
Señor es santo, perfecto y sin embargo el Señor es paciente,
Él ejerce un dominio sobre sí mismo. Y por supuesto que el
Señor no va a tener por inocente al culpable. Pero el Señor no
tiene prisa. El Señor es paciente. El Señor
tiene toda la eternidad. En contraste, pues dos de los
discípulos le dijeron al Señor Jesús quieres que pidamos fuego
para que los consuma. Esos somos nosotros. Sin embargo,
el Señor, si uno lee la historia de la redención que nos ha sido
dada, nosotros vamos a encontrar que el Señor siempre ha mostrado
su paciencia, siempre ha mostrado su paciencia. Ya hablamos de
algunos de los juicios, por ejemplo, el diluvio y el señor levantó
a una persona que hiciera el arca y esa persona estuvo pregonando
justicia por 120 años y el señor paciente. dejando que el hombre
ofenda su nombre y el señor aguantando pacientemente hasta que llegó
el día que las aguas cayeron y la gente vino corriendo a tocar
la puerta del arca pero Dios mostró paciencia, su paciencia,
si nosotros pensamos en Faraón pues Dios fue paciente tanto
Faraón como Noé o como cualquiera de nosotros merecíamos exactamente
lo mismo, la ira de Dios. Sin embargo, Dios le mostró maravillas
a Faraón, ante las cuales él respondía como el hombre natural
responde, con arrogancia, queriendo igualar las obras de Dios. Y
no hay caso de pecado donde el juicio el Señor lo haya hecho
así al momento de que el hombre pecara. Aún en aquel caso de Usa que
tocó el arca del pacto y Dios lo fulminó aparentemente de una
manera instantánea, yo creo que Usa fue deslizándose hasta llegar
a ese grado, de algo que además el Señor le había dado instrucción
por la familia de la cual era desde que era pequeño, que debía
evitar hacer aquello que él hizo ese día. Y aún allí hay paciencia, hay paciencia
del Señor. Nahum capítulo 1, versículo 3, dice Jehová, tardo para la ira
y grande en poder. Y después dice, y no tendrá por
inocente al culpable. Tardo para la ira. Y hermanos,
ahí está la paciencia de Dios. La palabra hebrea para paciencia
o longanimidad es la que generalmente se traduce en la escritura como
lento para la ira. tardo para la ira y grande en
poder. Y note que es el poder que Dios
ejerce sobre sí mismo para detener el castigo ante grandes ofensas
y no derramarlo de manera inmediata. La paciencia se distingue claramente
de la misericordia en que la misericordia pues siempre tiene
que ver con los que somos objeto de su misericordia, con su pueblo
escogido. pero la paciencia principalmente
está relacionada con la misma persona de Dios. Es la limitación que Él ha impuesto
a sus actos por su propia voluntad, mientras que su misericordia
acaba enteramente en nosotros, en su pueblo, en sus criaturas.
Él nos dio vida juntamente con Cristo, ¿por qué? Porque es rico
en misericordia. Todo lo que es con respecto a
su misericordia tiene que ver con el beneficio directo a su
pueblo, a sus escogidos. Pero la paciencia de Dios es
la excelencia de su carácter que le hace soportar graves ofensas
sin vengarlas de manera inmediata. aunque él tiene, porque él tiene
el poder de la paciencia y también el poder de la justicia. Él tiene
el poder de la paciencia y tiene el poder de la justicia. Y estábamos
pensando en el Antiguo Testamento, pero cuando pensamos en el Nuevo
Testamento tenemos que pensar en el Señor Jesucristo y pensar
en cómo se hizo manifiesta su paciencia. La Biblia nos dice que toda la
creación subsiste porque Dios, porque el Señor Jesucristo sostiene
su creación y ahí está el Señor Jesucristo que está sosteniendo
la creación y está su creación insultándole y diciendo crucifícale. Antes de llegar a ese punto estaba
en un lugar donde pronto El apóstol Pedro sale en defensa del Señor
Jesús y saca una espada. Y el Señor Jesús le dice, ¿no
crees que yo tengo el poder para pedir doce legiones de ángeles?
hermanos, la paciencia del señor no está en el hecho de que él
estaba rebasado por sus enemigos, él estaba en absoluto control
de la situación, a él no le tomó por sorpresa, él sabía, él había
agonizado una noche antes porque sabía qué es lo que iba a recibir
de parte de su padre por causa de los pecados de su pueblo y
ahí él tenía el poder para hacer que esas personas le dijo a Pedro
pedir 12 legiones de ángeles, pero pensando en que él sostiene
la creación, pues él sencillamente pudiera haber hecho un pensamiento
y desintegrar a todas las personas que estaban agrediéndole, pero
por amor a su padre, él soportó pacientemente y también por amor
a su pueblo. Allí crucificado, despreciado,
insultado, él dijo antes de ir a la cruz, nadie me quita mi
vida yo tengo poder para ponerla y tengo poder para volverla a
tomar ese mandamiento recibido a mi padre y hermano ahí se estaba
exhibiendo la gloriosa paciencia de Dios allí él orando por sus
enemigos padre perdónalos porque no saben lo que hacen paciencia
tenía todo el poder para hacer algo distinto. Sin embargo, él
estaba dando, mostrando la gloria de la divinidad. Así como el
Padre es paciente, el Hijo es paciente, el Espíritu Santo es
paciente, y el Espíritu Santo, el Padre, el Hijo, mostrando
ahí su paciencia, Y lo que se está mostrando en todos estos
tiempos son veintiún siglos donde se está exhibiendo de manera
majestuosa la paciencia de Dios. Podemos recordar cantidad de
pasajes en la escritura que hablan lento para la ira, pasajes en
específico donde lo que debía venir era ira en Éxodo y el Señor
cuando proclama su gloria dice Jehová clemente, misericordioso,
lento para la ira. que sostiene, aguanta, soporta
a los vasos de ira, con paciencia. Hay algo que es seguro. Hermanos,
si Dios quisiera que este mundo fuera distinto y que no hubiera
tanto pecado, por supuesto que lo puede hacer. Dios tiene el
poder de la justicia. Él podría, seguramente, si cada
vez que las personas pecaran, Dios estuviera fulminando, pues
mucha gente estaría pensándolo dos veces. La otra cosa probable que habría
pasado es a causa de nuestra naturaleza, tal vez, tal vez
ya no existiría ni un ser humano porque somos tan rebeldes. Pero
el Señor es paciente y Él está mostrándose, está glorificando
al ejercitar su paciencia. Así que entendamos bien que Cristo
no haya venido, es paciencia. En tercer lugar, que Cristo no
haya venido es que Dios tiene un propósito, que Cristo no haya
venido es que Dios tiene un propósito y el versículo que estamos meditando
dice, el Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen
por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, ya vimos que
es paciencia, Pero después habla de propósito, no queriendo que
ninguno perezca. No queriendo que ninguno perezca. Una de las cosas que tenemos
que ubicar para entender bien es el contexto del versículo.
¿A quién está diciendo no queriendo que ninguno perezca? Se lo está
diciendo a todos los que están escuchando, pero no se está refiriendo
a todos los que están escuchando. se está refiriendo a aquellos
a los cuales en el versículo anterior les dijo amados, en
el versículo anterior les dijo amados no ignoréis a esos que
en el versículo 1 les dice amados esta es la segunda carta que
os escribo y en ambos despierto con amonestación vuestro limpio
entendimiento Él está escribiendo de un propósito, de un propósito
de Dios para alguien en específico, para aquellos que son amados,
para aquellos que tienen un limpio entendimiento, para aquellos
que en el versículo uno de la carta les dice que tienen una
fe igualmente preciosa que la nuestra. Para aquellos que en
su primera carta les dijo, elegidos según la presencia de Dios Padre
en santificación del espíritu, para obedecer y ser rociados
con la sangre de Cristo. A ellos, esos son los que el
Señor no quiere que ninguno perezca. Hay que entender bien, decía
yo al principio, y nuestro tema es entendamos bien, entendamos
bien, no queriendo que ninguno perezca, no es, este versículo
no está enseñando de ninguna manera universalismo. Si el Señor
quisiera eso, él lo puede hacer. El sacrificio de Cristo es suficiente
para eso, pero no es ese el propósito que el Señor ha tenido. A lo
largo de la escritura, justo cuando pensamos en su paciencia,
dice el apóstol Pablo que soportó con paciencia los vasos de ira.
Y es que su propósito es que él quiere mostrar toda su gloria,
él quiere mostrar su justicia, él quiere mostrar su gracia,
su misericordia, su paciencia. Hermanos, cuando pensamos en
paciencia, estábamos pensando y hice un enfoque en los enemigos,
pero en verdad, una de las cosas importantes que este versículo
nos hace meditar, el principal objeto de su paciencia son sus
escogidos. Si bien es cierto, nadie se va
a poder parar delante del Señor y decir, nunca me tuviste paciencia. Pero es una bendición que alegra
el corazón de su pueblo el saber que, en especial para con su
pueblo, él tiene paciencia. Porque como el padre se compadece
de los hijos, se compadece el Señor de los que le temen. ¿Se
acuerdan nuestra condición que somos polvo? Y ahí está su paciencia. Podemos ver su paciencia en la
manera en que él inspiró los libros de la escritura. Llevando
a cada uno de los apóstoles a repetir, sabiendo que necesitamos que
se nos repita. ¿Y quién es alguien que está
repitiendo? Alguien que tiene paciencia. alguien que no tiene
paciencia dice yo voy a decir las cosas una sola vez el que
lo entendió bien y el que no también pero el señor no hace
así en especial hermanos alabemos al señor si somos ovejas de cristo
por su paciencia reclamemos al señor para que admirados de esa
paciencia dios obre por su espíritu para que nosotros podamos ser
imitadores de Él como hijos amados. Que esa paciencia se pueda reflejar
en nuestra relación con los demás. El hecho de recordar Él es paciente
conmigo. El hecho de recordar el enorme
pecado que Él me ha perdonado, que no tiene nada que ver con
lo que otros han pecado contra mí. El poder recordar que cuánto
tiempo nosotros no entendíamos hasta que Él quiso darnos el
entendimiento y tener paciencia, paciencia específicamente para
Sus amados, paciencia específicamente para Sus escogidos, elegidos
en el Señor Jesucristo. Y otra palabra de consuelo es,
dice, no queriendo que ninguno perezca. Hermanos, la razón por
qué Cristo no ha venido es porque Dios ha planeado desde la eternidad
salvar un pueblo de todo linaje, de toda lengua, de toda nación,
un pueblo que nadie puede contar. Y si Cristo no ha venido aún
es porque la oveja número 100, pues no ha sido traída otra vez
al redil. Por eso el Señor está mostrando
su paciencia. En el momento que esa última
oveja venga, pues la paciencia habrá terminado. Y una de las
cosas que tenemos que recordar es todo es para la gloria de
Dios. Qué maravilloso es cuando nosotros
podemos pensar los que Dios ha tenido misericordia somos para
la alabanza de su gloriosa justicia. Y aquellos que persistan en el
puño levantado, aquellos que el Señor ha dejado a su propia
naturaleza, respondiendo de acuerdo a cómo ellos son, que nosotros
éramos igual, también van a glorificar a Dios. Lo último que un pecador
va a escuchar cuando se pronuncie su sentencia es a toda la creación
aplaudiendo al Señor porque se habrá hecho justicia y será para
la alabanza de su gloriosa justicia. Y aquellos que nunca quisieron
decir que Cristo es Señor, pues la Escritura dice claramente
que un día van a doblar su rodilla y van a decir, Cristo es el Señor. Y va a ser ya no para salvación,
solo para la gloria de Dios. Qué gran bendición que hoy es
un día de paciencia y es un día de salvación. y el señor no quiere
que ninguno perezca porque él tiene un pueblo, tiene unas ovejas
que él es necesario traer al redil para que haya un solo rebaño
y un solo pastor, esas ovejas por las cuales él ha dado su
vida, él dice que él da su vida por sus ovejas, esas ovejas que
una palabra de consuelo es que en medio de todo lo que el apóstol
está diciendo y que ha dicho cosas fuertes y duras porque
hay personas que la corrupción de la caída es tan grande. Personas
que han oído la verdad y que, como vimos en la semana pasada,
ignoran voluntariamente, y eso es terrible, ignorar voluntariamente. Pero para las ovejitas del Señor,
la palabra de consuelo es, aquí hay una promesa de seguridad
de tu salvación, no queriendo que ninguno perezca. Y lo que
el Señor quiere, lo hace. Su voluntad nadie la puede resistir. Y si Él no quiere que ninguno
perezca, ninguno va a perecer. van a aumentar los falsos maestros
y van a mejorar sus estrategias de cómo engañar y van a intentar
engañar aún si fuera posible los escogidos, pero no es posible
porque el Señor tiene un propósito y su propósito es que ninguno
de sus escogidos perezca, ninguno de sus amados va a perecer, ninguno
de quienes han confiado en el Señor Jesucristo va a perecer,
perecerán aquellos que no honran al Hijo. Dice el Salmo 2, dice
pues sin flama de pronto subirán, dice no sea que perezcáis en
el camino, pero bienaventurados los que en él confían, porque
los que en él confían no van a perecer, porque él no quiere
que ninguno, ni uno solo perezca. porque Cristo ha hecho una obra
de salvación completa en favor de su pueblo, porque Él ha derramado
su sangre para lavarlos de sus pecados, porque Él ha vivido
la vida que ellos no pueden vivir, Él ha cumplido la ley en favor
de su pueblo y Él ha muerto la muerte que sus ovejas merecíamos
morir y que Dios nos haga entender bien No quiere el Señor que ninguna
de sus ovejas perezca. Es una garantía de la seguridad
de salvación eterna. El Señor Jesús dijo, mis ovejas
oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. Yo les doy vida
eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos. y nadie las
puede arrebatar de la mano de mi Padre. Gocémonos en el Señor,
gocémonos de que Él nos está garantizando, no sólo hablando
de aquellas ovejas que les es necesario traer, sino aquellas
ovejas que ya están diciéndoles, nadie te puede arrebatar de la
mano de mi Padre, nadie, ninguna va a perecer. Él ya pereció por
sus ovejas. Ahora dice, no queriendo que
ninguna perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
¿Y cuál es la característica de una oveja? Y la característica
de una oveja es arrepentimiento. La oveja del Señor ya no se defiende
más. La oveja del Señor ya no se la
pasa echando culpas a otros. La oveja del Señor está, la prueba
de que una vez se arrepintió es que está constantemente arrepintiéndose. La característica de la oveja
del Señor es que va a pasar el resto de sus días en arrepentimiento. Y cuando pensamos en arrepentimiento,
la palabra que usa ahí es un cambio de mente. Y hermanos,
qué gran bendición, las ovejas que ya están en el redil, que
pueden tener la garantía de no perderse, Dios ha obrado un cambio
en sus mentes. Antes pensábamos demasiado bien
de nosotros mismos, antes pensábamos qué buenas personas que somos,
antes pensábamos pues yo voy a dar colaborar para contribuir
a mi salvación. Yo voy a asistir a algún lugar
de culto porque eso me va a hacer estar bien con Dios. Pero hubo un día cuando el Señor
hizo un cambio de mente, arrepentimiento. Dios obró un cambio en nuestras
mentes. Y en lugar de seguir pensando
qué buenas personas que somos, ahora llegó un momento en que
vimos qué corrupto que soy. Lo único que hago es pecar. Constantemente estoy buscando
el gozo donde no está. Constantemente estoy controlado
por mis inclinaciones fuertes que me evitan amar a Dios y amar
a mi prójimo. necesito un Salvador. Un día
pudimos entender que todo lo que tocamos está contaminado
y pudimos entender que la ofensa es tan grave que no hay ni esfuerzo,
ni dinero, ni nada que yo pueda aportar para ser salvo. Un día
Él me hizo entender que hay un Salvador, que Él ha hecho todo
para mi salvación, que Él Él dejó su trono de gloria, Él se
humilló, vino a caminar, a respirar el polvo de este mundo, y Él
vino y es el único que ha cumplido la ley. Dios cambió mi mente
y dejé de creer, porque todos creímos como aquel joven rico,
de mandamientos, y todos creímos como Él dijo, todo eso lo he
guardado desde que yo era muy joven. El apóstol Pablo dice, pues si
alguien dice que tiene, pues yo más. Estoy circuncidado al
octavo día y tenía toda su lista de cosas en que podía confiar.
Pero un día su mente cambió y él dejó de verse a sí mismo como
un campeón. Y él empezó a verse como un miserable,
miserable de mí. ¿Quién me va a liberar? Cambió
su mente. Él pensaba de Cristo como alguien
que estaba destruyendo su religión. Y ahora él veía en Cristo toda
su esperanza. Él veía al Señor Jesucristo como
el cumplimiento de todas las profecías. Él veía al Señor Jesucristo
como aquel que podía vestirlo de justicia y él ya no quería
más su justicia. En la vida de las ovejas, esas
que son animadas por la palabra, a que ninguna va a perecer, esas
ovejas no hayan nada de deleite en sí mismos, ni nada precioso
en sí mismos, sino todo en el Señor Jesucristo. Cristo es su
sabiduría, Cristo es su santificación, su justificación, su redención. Ellos no están confiando en absolutamente
nada que pueden hacer, sino en Cristo y solamente en el Señor
Jesucristo. Y una de las cosas que tenemos
que recordar, que yo he dicho otras veces gracias a Dios, es
si entendemos es por la gracia. Porque Dios nos guarde de gloriarnos
en el arrepentimiento, porque el arrepentimiento tampoco es
algo que nosotros hicimos. Al contrario, si en verdad nos
hemos arrepentido, lo que debe suceder en nuestro corazón es
alabar al Señor, exaltar al Señor porque ha tenido misericordia,
alabar al Señor por la obra del Señor Jesucristo, alabar al Señor
por la obra del Espíritu Santo, Hechos capítulo cinco, versículo
treinta y treinta y uno. dice el Dios de nuestros padres
levantó a Jesús a quien vosotros matasteis colgándole en un madero
a este Dios ha exaltado con su diestra por príncipe y salvador
para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados Dios que
ha hecho en este versículo Dios dice ha exaltado a su diestra
por príncipe y salvador al Señor Jesucristo Pero la otra cosa
que él ha hecho, él da, lo hizo para dar a Israel
arrepentimiento y perdón de pecados. Israel no se arrepiente, sino
Dios le da el arrepentimiento. Así que, si has experimentado
arrepentimiento, alaba al Señor. Gózate en el Señor Jesucristo.
Gózate en que ese arrepentimiento se te dio porque Dios exaltó
al Señor Jesucristo como Príncipe y Salvador. Si Dios no exaltaba
al Señor Jesucristo como Príncipe y Salvador, tú y yo no podíamos
arrepentirnos. Dios por la obra del Señor Jesucristo
a él le exaltó ¿Por qué? Porque dio satisfacción a su
santa ley, a su santa justicia. Él dio satisfacción y como el
testimonio de esa satisfacción es que Dios le ha levantado y
por eso él da a Israel arrepentimiento y perdón de pecados. Siempre
en Hechos capítulo once versículo dieciocho Entonces, oídas estas cosas,
callaron y glorificaron a Dios diciendo, de manera que también
a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida, de manera que también
a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida. ¿Y qué hicieron? cuando vieron que se había dado
el arrepentimiento, glorificar a Dios. Hermanos, la respuesta
es cuando venimos al culto debemos venir explotando de alabanza,
porque por lo que Cristo ha hecho, porque él dejó su gloria, porque
él se humilló hasta la muerte y muerte de cruz, porque él vivió
la vida que no puedo vivir, porque él cumplió perfectamente la ley,
porque él murió mi muerte y porque Él me ha vestido de su justicia,
porque Él me ha lavado en su sangre, porque Dios que es rico
en misericordia me dio vida juntamente con Cristo. Por eso es que yo
tengo arrepentimiento. Porque fui escogido en Cristo
desde antes de la fundación del mundo. Pero el arrepentimiento
Dios me lo da por la obra del Señor Jesucristo. Hermanos, nuestro
gozo en el Señor Jesucristo. Es la razón por qué podemos cantar
cuando ya se pase lista. Yo feliz responderé. ¿Por qué?
Porque no va a perecer y porque Él me ha dado arrepentimiento
y porque continúo arrepintiéndome. y un último pasaje segunda de
Timoteo dos veinticuatro veinticinco
dice porque el siervo del señor no debe ser contencioso sino
amable para con todos apto para enseñar sufrido que con por si quizá Dios les conceda
que se arrepientan para conocer la verdad y escapen de los lazos
del diablo en que están cautivos a voluntad de él. Dios les conceda que se arrepientan,
que Dios nos guarde, de gloriarnos, sino solamente en el Señor Jesucristo,
que nos guarde de gloriarnos en nuestro arrepentimiento. Si
nos gloriamos en nuestro arrepentimiento, no entendimos bien. El arrepentimiento
es don de Dios. Y si Dios está hablando a tu
corazón y tú no has creído en el Señor Jesucristo, hoy es día
de paciencia. Aún Cristo no ha venido y es
día de paciencia, no lo olvides, no es día, no es, estás entendiendo
mal si crees que eso es tardanza, eso no es tardanza, el Señor
no retarda su promesa, es paciencia. Cristo no ha venido y si tú no
has creído en el Señor Jesucristo, no has confiado en él como tu
Salvador, si tú estás confiando en algo que tú puedes hacer,
que tú puedes contribuir, si tú crees que en ti aún hay alguna
bondad y Dios te debe algo, mi llamado es clama al Señor
que te conceda arrepentimiento para vida, clama al Señor que
te que te reciba en su misericordia, clama al Señor que derrame su
gracia en tu corazón, clama al Señor que te conceda el don de
la fe para creer al Señor Jesucristo, para que él transforme tu mente
y dejes de pensar de manera inadecuada, empieces a mirar a Cristo como
precioso, a Cristo como aquel que es digno de confianza, a
Cristo como aquel único que ha cumplido la ley, a Cristo como
el único que puede dar una salvación completa y plena, y dejar de
ver que en ti hay algo que se pueda contribuir o que hay un
mérito, que puedas mirar en verdad quién eres, porque Dios te muestra
al Señor Jesucristo, y clamar al Señor por su salvación, porque
hoy es día de salvación. Hoy es día de paciencia, entendamos
bien, entendamos bien el pasaje y vamos a terminar leyendo el
pasaje. El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan
al arrepentimiento. Todos sus escogidos, todos sus
amados, todos los que fueron dados al Señor Jesucristo. Ninguno
va a perecer. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.