El sermón titulado "Muerto a la ley sirviendo en el Espíritu", predicado por Joel Coyoc, aborda la crucial doctrina de la relación entre la ley y los creyentes en Cristo, especialmente a la luz de Romanos 7:4. El predicador argumenta que, mediante la muerte de Cristo, los creyentes han muerto a la ley, lo que les permite vivir en el nuevo régimen del Espíritu y dar fruto para Dios. Coyoc enfatiza que la ley, aunque santa y buena, se convierte en un instrumento que provoca la muerte espiritual al hombre en su estado carnal. La transformación y el cumplimiento de la ley se logran no a través de reglas externas, sino en una relación personal y vital con Jesucristo, el cual es el verdadero propósito de la ley. La relevancia práctica de este mensaje radica en que comprender esta verdad libera a los creyentes de la condenación de la ley y les permite expresar amor verdadero hacia Dios y los demás, cumpliendo así la verdadera esencia de la ley.
“La clave para vivir la vida cristiana, una vida que produzca fruto, no es la ley escrita, es el Dios vivo que nos define, nos moldea, que nos guía y que nos satisface.”
“No es que Cristo nos lleva a cumplir la ley para que podamos estar sometidos a la ley. Es la ley, la meta de la ley es Cristo.”
“Morir a la ley no es algo que yo mismo hago, es obra de Dios. Que el Señor me rebele a Cristo, que el Señor me mate juntamente con Cristo a la ley, y eso me haga morir al pecado.”
“Si quieres cumplir la ley, no te acerques a ella por la puerta principal del cumplimiento de la ley, sino por la puerta trasera del amor a Cristo.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!