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JC

Los Impíos

Jude 16
Joel Coyoc March, 13 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 13 2022
Estudio de la epistola de Jud

El sermón titulado "Los Impíos" por Joel Coyoc aborda la impiedad de los hombres y su naturaleza rebelde conforme a la enseñanza de la Epístola de Judas, especialmente en Jude 16. Coyoc critica la tendencia hacia la murmuración y el descontento en la vida cristiana, señalando que estos comportamientos son indicativos de la impiedad que se manifiesta en los corazones humanos. Utiliza ejemplos bíblicos como el castigo de los impíos que murmuran en el desierto y hace referencia a otros textos de la Escritura, como 1 Corintios 10:10 y Santiago 4:11-12, para mostrar la gravedad de estos pecados. La admonición práctica del sermón invita a los creyentes a reconocer la necesidad de la gracia divina para combatir la murmuración y el egoísmo, a buscar una vida de gratitud y depender de Dios en todas las circunstancias.

Key Quotes

“Damos gracias a Dios porque aquellos que estamos en Cristo se nos ha dado una nueva naturaleza. Se nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y para la piedad.”

“No hay tal cosa como pecados respetables, o pecadillos, o algunas veces queremos decir errores. El pecado es mucho más que un simple error y si bien aún en la definición de pecado pues pecado es errar el blanco, pero eso que aún pudiera parecer un simple e inofensivo error es un gran error porque es una ofensa contra el gran Dios que es santo, santo, santo.”

“El corazón engañoso y perverso se fastidia aún del milagro.”

“Lo único que nos puede llevar a ser como Pablo es estar en Cristo. No es que Pablo era de otra carne. Pablo era bien consciente de su carne que también era quejumbrosa.”

Sermon Transcript

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nuestras biblias en la epístola
de Judas. La palabra de Dios dice, Judas,
siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados santificados
en Dios Padre y guardados en Jesucristo, misericordia y paz
y amor os sean multiplicados. Amados, por la gran solicitud
que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me
ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente
por la fe que ha sido una vez dada a los santos. porque algunos
hombres han entrado encubiertamente los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación, hombres impíos que convierten
el libertinaje en la gracia de nuestro Dios y niegan a Dios
el único soberano y a nuestro Señor Jesucristo. Más quiero
recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor,
habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a
los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron
su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado
bajo oscuridad en prisiones eternas para el juicio del gran día. Como Sodoma y Gomorra, y las
ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos,
habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra la naturaleza,
fueron puestas, por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego
eterno. No obstante, de la misma manera,
también estos soñadores mancillan la carne, rechazan la autoridad,
blasfeman de las potestades superiores. Pero cuando el arcángel Miguel
contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo de Moisés,
no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él, sino
que dijo, el Señor te reprenda. Pero estos blasfeman de cuantas
cosas no conocen, y en las que por naturaleza conocen, se corrompen
como animales irracionales. Hay de ellos porque han seguido
el camino de Caim y se lanzaron por lucro en el error de Balam
y perecieron en la contradicción de Corea. Estos son manchas en
vuestros ágapes, que comiendo impúdicamente con vosotros, se
apacientan a sí mismos, nubes sin agua llevadas de acá para
allá por los vientos, árboles otoñales sin fruto dos veces
muertos y desarraigados, fieras ondas del mar que espuman su
propia vergüenza. estrellas errantes para las cuales
está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De
éstos profetizó Enoch séptimo desde Adán diciendo, y aquí vino
el Señor con sus santas decenas de millares, para hacer juicio
contra todos y dejar convictos a todos los impíos de todas sus
obras impías que han hecho impiamente y de todas las cosas duras que
los pecadores impíos han hablado contra él. Esos son murmuradores,
querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca
habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho. Pero vosotros, amados, Tened
memoria de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles
de nuestro Señor Jesucristo, los que os decían, en el postrer
tiempo habrá burladores que andarán según sus malvados deseos. Estos
son los que causan divisiones, los sensuales que no tienen al
espíritu. Pero vosotros, amados, edificado
sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo, conservaos
en el amor de Dios, esperando la misericordia de nuestro Señor
Jesucristo para vida eterna. Algunos que dudan, convencedlos.
A otros, salvad arrebatándolos del fuego, y de otros, tened
misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su
carne. y aquel que es poderoso para
guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria
con gran alegría. Al único y sabio Dios nuestro
Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por
todos los siglos. Amén. Vamos a meditar el versículo
dieciséis que dice, estos son murmuradores, querellosos que
andan según sus propios deseos, cuya boca habla cosas infladas,
adulando a las personas para sacar provecho. Nuestro tema responde a una pregunta
y esa pregunta es cómo son los impíos. Y nuestro tema es los
impíos. Y este pasaje va a describirnos
cómo son los impíos. Damos gracias a Dios porque aquellos
que estamos en Cristo se nos ha dado una nueva naturaleza.
Se nos ha dado todo lo que necesitamos para la vida y para la piedad.
Y la gracia de Dios nos enseña a renunciar a la impiedad y a
los deseos pecaminosos. No obstante, aquellos que estamos
en Cristo somos conscientes de que todo lo que es distinto en
nosotros es obra de la gracia de Dios y muy conscientes de
que en nosotros aún está la batalla contra la vieja naturaleza, aquella
que hacía al apóstol Pablo ser consciente de cuán peligroso
él era para sí mismo y que Dios nos ayude a ser conscientes de
cuán peligrosos somos para nosotros mismos. que el mirar cómo se
ve la impiedad nos haga ser cada vez más dependientes de la gracia
de Dios, más constantes en predicarnos el evangelio, porque nuestra
esperanza es el evangelio, la necesidad de ser dependientes
en oración Porque vamos a ser cada vez más conscientes de lo
que el apóstol Pablo era consciente. Él era bien consciente de que
él quería hacer el bien y de pronto hacía el mal que no quiere. Y él estaba bien consciente que
él era un peligro para sí mismo. Y él decía, miserable de mí.
¿Quién me va a librar de este cuerpo de pecado? Y él decía,
doy gracias a Dios por Jesucristo. Y poder recordar, poder mirar
cómo se ve la impiedad. ¿Qué es la impiedad? Y que Dios
nos guarde de tolerar cosas en nuestra vida, porque de pronto
se nos hacen cosas que pudieran parecer hasta cierto punto inofensivas. A veces batallamos, damos gracias
a Dios porque doctrinalmente en nuestra confesión nosotros
no creemos que hay categorías de pecados sin embargo tenemos
que ser conscientes de que a veces inconscientemente en nuestra
teología práctica si tendemos a pensar que hay pecados que
son más severos que otros hay pecados que tendemos a pensar
inconscientemente que son respetables Pero no hay tal cosa como pecados
respetables, o pecadillos, o algunas veces queremos decir errores.
A veces queremos disculparnos diciendo, bueno, todo mundo comete
errores. la verdad es que el pecado es
mucho más que un simple error y si bien aún en la definición
de pecado pues pecado es errar el blanco pero eso que aún pudiera
parecer un simple e inofensivo error es un gran error porque
es una ofensa contra el gran dios que es santo santo santo
y el escritor bíblico en el versículo anterior que meditamos en la
mañana va hablando de la impiedad y va hablando de los impíos y
estábamos viendo que es juicio contra todos los impíos pero
él está siguiendo una línea que marcó desde el versículo cuatro
cuando habló de algunos hombres que han entrado encubiertamente
y la verdad es que nosotros aún estando en Cristo estamos presentando
una batalla contra nuestra vieja naturaleza enfrentamos hay tres
frentes de batalla el diablo y sus mentiras el mundo y sus
atractivos y nuestra carne y sus deseos y cómo es que se mira
esa impiedad y en el versículo 16 él va describiendo la impiedad
de los impíos y va describiendo cómo son los impíos, cómo se
ve la impiedad. Y podríamos responder y decir,
bueno, los impíos son primeramente murmuradores, murmuradores. La murmuración es algo que Tenemos
que ser conscientes de que somos demasiado propensos y tristemente
muchas veces solemos no verlo como algo que es grandemente
ofensivo a los ojos de Dios y que el clamor de nuestro corazón
nos lleve a poder mirar el pecado como tal. Dios mira el pecado
como un asunto sumamente grave. No hay tal cosa como pecados
respetables y es que cuando varios de los pecados que están descritos
aquí tienen que ver con el hablar y es que el hablar expresa lo
que nosotros pensamos y lo que somos dice la biblia porque cuál
es su pensamiento en su corazón tal es él de la abundancia del
corazón es que habla la boca y muchas veces se nos hace algo
ligero el murmurar y murmurar En sentido figurado es hablar
entre dientes, manifestando desaprobación, queja o enfado, conversar en
perjuicio de un ausente censurando sus acciones. Y generalmente
la murmuración tiene que ver con hablar de alguien que no
está presente. Y algunas cosas que son importantes
que podamos recordar es ayudémonos unos a otros para no practicar
la murmuración. Cuando alguien más, sea un hermano,
una hermana, una madre, un padre, venga, y venga con la tentación
de murmurar recordemos que eso es un símbolo de impiedad y recordemos
que si el hermano es mi hermano en cristo yo debo corregirlo
con espíritu de mansedumbre y una de las cosas es hacer algunas
preguntas que pudieran ayudar y una es esto que estás hablando
conmigo lo has hablado ya con la persona Esto que has hablado
conmigo lo has hablado ya con Dios y no permitirnos el hablar
de las personas. Y pareciera que es algo inofensivo,
pero el hablar de otras personas, y en especial cuando están ausentes
las personas, va marcando una medida de que es un indicativo
de que nosotros nos consideramos mejores. Una desobediencia abierta
a la instrucción bíblica que dice que consideremos a los demás
como superiores. Una cuestión de estar sintiendo
mejor que otros. Quiere saber cuán bien se siente
con respecto a sí mismo. Intente contar cuántas veces
usted se da permiso de hablar de otros cuando ellos están ausentes. Y este es un asunto que no es
asunto ligero. Judas nos llama la atención con
respecto a un recorrido por la historia y él ha hecho referencia
a eventos históricos. Hermanos, la importancia de la
historia porque se dejó para nuestra instrucción y porque
el que no conoce la historia comete los mismos errores del
pasado. Si bien él no hace referencia
ahora a asuntos históricos, es bien importante que las referencias
que ha hecho en el Antiguo Testamento, en el Libro de Números, abordan
ejemplos de situaciones de murmuración, y en especial hay una situación
que se da cuando Moisés toma a una mujer cusita, y tanto Arón
como María murmuran de Moisés, hablan mal de Moisés, y esto
que pudiera parecernos que no es ofensivo, es sumamente grave. Y hermanos, un asunto que recordar
es, hermano, cuando tú mires una situación Si tú sorprendes
a alguien en pecado, es porque Dios providencialmente lo trae
a ti. Y lo primero que tenemos que hacer es tratar con nuestro
corazón, porque el pecado de otros nos tienta. después de
tratar con mi corazón la instrucción bíblica es ir y hablar con tu
hermano a solas y es hacerlo considerándote a ti mismo no
sea que también seas tentado es recordar ahora yo estoy viendo
tu pecado y yo no estoy en ese pecado únicamente porque la gracia
de Dios me ha guardado y hoy puede ser que yo te estoy exhortando
y mañana es muy probable que tenga que ser exhortado por ti
pero que Dios nos guarde de hablar de lo que vemos en otras personas. Y la murmuración no es que estemos
hablando necesariamente de cosas que sean mentiras. Pueden ser
cosas que son verdaderas. Pero recuerde que el amor cubrirá
multitud de pecados. Pero el amor no es que nos pasamos
encubriendo, sino el amor es que nos corregimos y es que oramos
unos por otros. y es obedecer la instrucción
bíblica del Señor Jesucristo que dijo saca primero la viga
de tu ojo para que puedas sacar la paja del ojo de tu hermano
Y recordemos, hermanos, que normalmente el Señor Jesús usó esta figura
aquí exagerando. Él hizo una exageración diciendo,
pues, saca la viga de tu ojo. Porque justamente es lo que ocurre
con nosotros. En verdad, nosotros siempre tendemos
a ver una viga en el ojo del hermano. Siempre vemos más graves
las ofensas de los demás contra nosotros y siempre minimizamos
nuestras ofensas hacia los demás. Y lo primero es, tratemos con
nuestro corazón. Pero cuando pensamos en esta
situación que se dio de Arón y María que murmuraron contra
Moisés, Dios no tomó esto como cosa ligera. Dios se enojó contra
ellos y Dios habló seriamente con ellos y María fue herida
de lepra y bueno Moisés que es un tipo del Señor Jesucristo
él intercedió por Arón y por María pero la murmuración hermanos
es un asunto grave y tenemos que ser honestos y reconocer
que es una batalla, no sé usted pero yo soy consciente que es
una batalla en mi propia vida y oremos que Dios nos guarde
de la murmuración. Primera de Corintios 10, 10 dice,
ni murmuréis como algunos de ellos murmuraron y perecieron
por el destructor. Y Santiago 4, 11 y 12 nos deja
claro lo grave que es este asunto de murmurar. Dice, hermanos,
no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano
y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley. Pero
si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
Uno solo es el juez. Uno solo es el dador de la ley
que puede salvar y perder. ¿Pero tú quién eres para que
juzgues a otro? Y aquí no está diciendo que no
tenemos que corregirnos, lo que está es advirtiéndonos contra
la murmuración, porque hay gente que dice que no debemos corregir
nada y todo debe ser amor y quién eres tú para juzgar. No está hablando en ese sentido,
pero sí en el sentido de poder amonestarnos con amor los unos
a los otros, de restaurarnos unos a otros con espíritu de
mansedumbre y que esté lejos de nosotros el prestar nuestra
lengua o nuestros oídos para la murmuración. No permitir hablar
a nadie mal de otra persona. Una persona decía una frase que
era, no me traigas cuentos. A Dios no le agrada. Háblame
de Cristo para bien de mi alma. Hermanos, que procuremos cuando
hablamos con nuestros hermanos edificarlos en la gracia. Hablar
de otras personas no es un absoluto algo que nos va a llevar a crecer
en la gracia. Hay exhortación bíblica de no
murmurar. Y lo grave que explica Santiago
es cuando yo estoy, yo voy a murmuro porque me constituye un juez.
Yo me siento mejor que otro y soy capaz de hablar en contra de
otro y estoy jugando a ser el juez y eso es un juego grave
y peligroso. Ahora, ¿qué es lo siguiente? ¿Cómo se ve la impiedad? Dice
murmuradores querellosos. Algunas traducciones traducen
como quejumbrosos. De hecho, algunas otras traducciones
del versículo dicen, nuestra traducción 1960 dice, son murmuradores
querellosos que andan según sus propios deseos, cuya boca habla
cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.
Otra traducción dice, estos critican y se quejan de todo, y sólo buscan
satisfacer sus propios deseos. Son arrogantes al hablar, aunque
también lisonquean a los otros para sacar provecho. Esta gente
se la pasa quejándose y buscando faltas en los demás, pero ellos
siempre hacen el mal que les da la gana, se enorgullecen de
sí mismos y adulan a los demás sólo para aprovecharse de ellos.
Ahí los tienen, murmuradores, descontentos, libertinos, insolentes,
aduladores y materialistas. Estos individuos son refunfuñadores
y criticones, se dejan llevar por sus propias pasiones, hablan
con arrogancia y adulan a los demás para sacar ventaja. quejumbrosos
o sin contentamiento. Alguien, creo alrededor del siglo
XVI, escribió un libro que se llama La extraña joya del contentamiento
cristiano. Quejumbrosos. quejumbrosos. Y hermanos, tenemos que ser conscientes
que igual hemos sucumbido muchas veces ante la tentación y nos
hemos quejado. Y hermanos, nos quejamos porque
se nos olvida las verdades de la palabra de Dios. esa verdad
que dice y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas
les ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito son
llamados hermanos esas todas las cosas es cuando sopra el
viento fuerte hay mucho polvo y lluvia y a veces nosotros decimos
que feo está el tiempo y la verdad es que no está feo el tiempo
porque Dios lo hizo Pero solemos hablar de maneras como esa. Todas
las cosas implica cuando el sol está a todo lo que da y tenemos
40 grados de temperatura. La gente que no es creyente dice
febrero loco y marzo otro poco, pero los creyentes No debemos
ser parte de eso. Eso lleva queja del que no es
creyente. Y tristemente hemos de admitir
ante Dios que hemos hablado de febrero loco y marzo otro poco,
pero es el Señor que gobierna la creación y todas las cosas
obran para nuestro bien. Cuando hay 40 grados de temperatura
y se echa a perder el aire acondicionado y se va la electricidad y no
hay agua helada en el refrigerador, está dentro de todas las cosas
que abran para nuestro bien para que seamos hechos conforme a
la imagen de su hijo por eso el apóstol Pablo pudo decir en
todo y para todo estoy enseñado así para tener a 12 grados el
aire como para cuando está quemado el aire dice en todo y para todo
estoy enseñado así para tener abundancia como para padecer
necesidad todo lo puedo en Cristo que me fortalece y no habla de
que no hay imposibles para el creyente sino está hablando justamente
de la gracia de Dios que nos lleva a enfrentar todo obra para
nuestro bien. Dios está trabajando y alguien
decía, y yo creo que es así, uno de los ídolos favoritos de
nuestro corazón es la comodidad. Y muchas veces Dios deliberadamente
destruye nuestros planes y nos sacan de nuestra área de confort
para llevarnos a confiar en Él, para llevarnos a mirar los ídolos
de nuestro corazón, para mirar en quién confiamos, en dónde
nos gozamos, a quién amamos, a quién buscamos. El no visualizar
esto, el olvidar la palabra de Dios, el olvidar que Dios es
soberano y está gobernando toda su creación conforme a su voluntad
y haciendo todo para su gloria y para llevar a sus hijos a crecer
a la imagen del Señor Jesucristo es lo que inevitablemente va
a producir solamente una cosa, queja. queja y a veces nos quejamos
del hermano a veces nos quejamos de la esposa o del esposo nos
quejamos de los hijos nos quejamos del jefe nos quejamos del calor
nos quejamos y sería infinita la lista hermanos es tal el corazón
del hombre que el señor dice engañoso y perverso es el corazón
del hombre más que todas las cosas que hasta el milagro fastidia
al impío. Si recordamos el viaje por la
historia, Dice así, aconteció que el pueblo
se quejó a oídos de Jehová, y lo oyó Jehová, y ardió su ira, y
se encendió en ellos fuego de Jehová. Hermanos, clamar al Señor
para que nos haga recordar su promesa y nos dé un corazón agradecido,
porque la voluntad de Dios es que seamos agradecidos. La queja
como la murmuración no son asuntos a la ligera, no son pecados respetables,
Dios enfrentó con severidad esa clase de pecado. María fue leprosa. ¿Y qué sucedió con la queja? Dice, y lo oyó Jehová y ardió
su ira, y se encendió en ellos fuego de Jehová, y consumió uno
de los extremos del campamento. Entonces el pueblo clamó a Moisés,
y Moisés oró a Jehová, y el fuego se extinguió. Y llamó a aquel
lugar Tabera, porque el fuego de Jehová se encendió en ellos,
y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo
deseo. Y los hijos de Israel también
volvieron a llorar y dijeron, ¿Quién nos diera a comer carne?
Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de Balde.
de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los
ajos, y era nuestra alma seseca. Hermanos, engañosos y perversos
el corazón del hombre. No lo comían de balde, eran unos
esclavos, les daban paliza para que pudieran comer, y ellos se
la pasaban recordando que comían abundancias. Y es probable que
a lo mejor sí les daban algo de pescado y a lo mejor les daban
algo de cebolla. Pero ellos se imaginaban que
les daban las mejores cebollas. Esa es la comida faraón. A ellos
tal vez les daban de las sobras. Es interesante que cuando Moisés
escribe el Génesis y habla de todos los frutos del huerto Dios
les dio para comer. y sólo uno no podían comer. En
contraste, ellos vivían como esclavos en Egipto y ellos no
podían comer ninguno de los frutos sin permiso del faraón. Pero
aquí el corazón engañoso y perverso, haciéndoles recordar como que
ellos iban y comían la mejor comida y además se imaginaban
que lo comían gratis, cuando casi los mataban a paliza y les
daban tarea para hacer y si no la terminaban había paliza. y
obviamente no los mataban de hambre porque era negocio para
ellos que funcionaran pero el corazón engañoso y perverso y
dice pero ahora se seca ahora nuestra alma se seca pues nada
sino este maná ven nuestros ojos y era el maná como semilla de
culantro y su color como color de vedelio el pueblo se esparcía
y lo recogía y lo molía en molinos o lo majaban en morteros y lo
cocían en caldera o hacían de él tortas, su sabor era como
sabor de aceite nuevo, y cuando descendía el rocío sobre el campamento
de noche, el maná descendía sobre él, y oyó Moisés al pueblo que
lloraba por sus familias, cada uno a la puerta de su tienda.
Y note algo interesante, engañoso y perverso es el corazón del
hombre. Hermanos, esto era un milagro, era un pan milagroso,
pero hasta el milagro fastidia al corazón engañoso y perverso. El milagro es un fastidio para
el limpio. Dice, y estaban llorando, un
milagro. Cuánta gente de pronto quiere
venir a cultos y ver milagro, milagro, milagro. Y en verdad
que Dios hace milagros. Cuando Dios salva a un pecador,
eso es un milagro más grande que levantar a un paralítico.
Pero la gente quiere ver milagros. Y lo que no sabe la gente es
que un corazón engañoso y perverso se fastidia aún del milagro.
Y dice, Y oyó Moisés al pueblo que lloraba por sus familias,
cada uno a la puerta de su tienda, y la ira de Jehová se encendió
en gran manera. También le pareció mal a Moisés
y dijo Moisés a Jehová, ¿por qué has hecho mal a tu siervo?
¿Y por qué no he hallado gracia en tus ojos que has puesto la
carga de todo este pueblo sobre mí? ¿Concebí yo todo este pueblo? ¿Lo encendré yo para que me digas
y llévalo en tu seno como lleva la que cría, al que mama, a la
tierra de la cual juraste a sus padres? ¿De dónde conseguiría
yo carne para dar a todo este pueblo? Porque lloran a mí diciendo,
danos carne que comamos. No puedo yo solo soportar a todo
este pueblo, que me es pesado en demasía. Y si así lo haces
tú conmigo, yo te ruego que me des muerte. Si he hallado gracia
en tus ojos, que yo no vea mi mal. Entonces Jehová dijo a Moisés,
reúneme setenta varones de los ancianos de Israel, que tú sabes
que son ancianos del pueblo y sus principales, y tráelos a la puerta
del tabernáculo de reunión y esperen allí conmigo, y yo descenderé
y hablaré allí contigo, y tomaré del espíritu que está en ti y
pondré en ellos, y llevarán contigo la carga del pueblo y no la llevarás
tú solo, pero al pueblo diles, santificados para mañana. Y comeréis
carne, porque habéis llorado en oídos de Jehová, diciendo,
¿Quién nos diera a comer carne? Ciertamente mejor nos iba en
Egipto. Jehová, pues, os dará carne, y comeréis sino hasta
un mes entero, hasta que os salga por las narices y la aborrezcáis,
por cuanto menospreciasteis a Jehová que está en medio de vosotros,
y llorasteis delante de él, diciendo, ¿para qué salimos acá de Egipto?
Entonces dijo, les daré carne, y comerán un mes entero. y bueno
puede terminar en leer de leer en su casa números 11 y verá
usted lo que sucedió pero el milagro y el corazón engañoso
y perverso se fastidia del milagro y estaban menospreciando al señor
y el señor no tomó esto como algo a la ligera hermanos el
menospreciar lo que dios nos da Dice la escritura, este es
el día que hizo que nos gozaremos y nos alegraremos en él. Un asunto
que recordar, hermano, vives en el mejor tiempo, en el mejor
lugar, estás en la mejor iglesia, estás con las mejores personas,
tienes el mejor esposo, la mejor esposa, los mejores hijos, no
había otros mejores, sino Dios no te los hubiera dado, no para
lo que tú quieres. lo que tú y yo queremos es nuestra
comodidad, pero para lo que Dios quiere, hacernos conforme a la
imagen de su Hijo. Para eso es que tenemos la familia
que tenemos, para eso es que tenemos el trabajo que tenemos,
para eso es que vivimos en el tiempo en que vivimos. No hay
mejor cosa porque Dios todo lo hace de manera perfecta, es lo
mejor que Él hace. Hermanos, lo único que nos puede
llevar a ser como Pablo es estar en Cristo. No es que Pablo era
de otra carne. Pablo era bien consciente de
su carne que también era quecumbrosa. Él quería hacerlo bueno y notaba
que había una ley, pero él dependía del Señor Jesucristo. Él venía
al Señor Jesucristo y por eso él, en lugar de queja, podía
decir, yo estoy preso, pero la palabra del Señor no está presa.
Yo lo soporto todo por amor de los escogidos. Por eso él podía
decir, en todo y para todo estoy enseñado, así para tener abundancia
como para padecer necesidad, todo lo puedo en Cristo que me
fortalece. Por eso el salmista podía decir, en tu presencia
hay plenitud de gozo y delicias a tu diestra para siempre. Solamente
por Cristo podemos entrar a la presencia donde hay gozo. Por
eso el profeta podía decir, aunque la higuera no florezca ni en
las vides haya fruto, aunque las vacas sean quitadas de los
corrales y las ovejas de la majada, con todo yo me alegraré en Jehová
y me gozaré en el Dios de mi salvación. El gozo no está en
que las cosas no salgan como hemos planeado. El gozo no está
en que abramos un refrigerador y esté lleno de cosas. Y hermanos,
un asunto importante es recordemos a los que tienen hijos pequeños,
recordémosles, no es natural que haya un refrigerador lleno
de provisiones. Es milagro. ¿Qué pasa? Que muchas
veces nos acostumbramos al milagro y perdemos la capacidad del asombro
y perdemos la gratitud. Y que Dios nos dé corazones agradecidos
para agradecer a Dios porque puedes ir a un refrigerador donde
hay comida. Eso no es normal en todas las
casas. No lo des por sentado. eso es
que Dios ahora quiere que tengas abundancia pero poder por la
gracia de Dios aprender a dónde está el gozo en el Señor en el
Señor está el gozo y entonces poder ser siempre agradecidos
con el Señor y poder con el apóstol Pablo decir en todo y para todo
estoy enseñado para tener abundancia para padecer necesidad todo lo
puedo en Cristo que me fortalece Los impíos, dice, viven para
satisfacer sus propios deseos. Murmuradores,
querellosos, andan según sus propios deseos. Hermanos, según
sus propios deseos. El pasaje que leímos dice que
los extranjeros que se habían mezclado, pero también los hijos
de Israel tuvieron un vivo deseo. Es malo querer comer carne. Es
pecado querer comer carne. Es pecado desear que los hijos
sean obedientes, respetuosos. Es pecado desear que tu esposo
sea amoroso, cariñoso, comprensivo. Es pecado desear la atención,
el cariño de tu esposa. Hay deseos que en sí mismos son
malos. El problema con nuestros deseos no es en sí mismos los
deseos, sino lo tanto que lo deseamos, al punto que se constituyen
en un ídolo del corazón. Y note que los pecados antes
de aquí iban en cuestión de cómo nos expresamos. Y todo deseo
elevado a la categoría de demanda es un ídolo del corazón. Yo quisiera que pudiéramos imaginar,
imaginen por ejemplo un pastor de una iglesia que el domingo
hay iglesias que hacen un culto muy temprano. Imagínense ese
pastor que se levanta a las seis de la mañana para tener un primer
culto y de pronto tiene otro a las diez de la mañana y de
pronto otro en la noche y entre cultos hay personas que lo buscan
para pedir consejo y ha estado mucho tiempo parado imagínense
que es cerca de la Semana Santa de aquí de Yucatán y de pronto
el pastor cuando termina ya el culto de la noche y termina de
hablar con la última persona empieza a imaginarse que va a
llegar a su casa y va a descansar y se empieza a imaginar ya un
libro que va a leer y se empieza a imaginar su amaquita, una limonada
con mucho hielo Y ya cuando está yendo a su carro, su esposa dice,
¿sabes qué? Hacen falta cosas en la despensa.
Debemos ir a comprar. Y de pronto tenemos a dos personas,
un pastor y su esposa, ambos con un deseo. Ni uno de los dos
deseos en sí es pecaminoso. De pronto él insiste en su deseo
de descansar porque está cansado. Y de pronto salen palabras como
esta, no crees que tengo derecho de descansar. Y el deseo ha pasado
a una siguiente categoría, a una demanda, derecho, tengo derecho
de descansar. Y de pronto se empieza a ser
intenso y se empieza a ver en el auto del pastor una escena
descrita en la Biblia que dice, ¿de dónde vienen las guerras
y los pleitos entre vosotros? ¿No es de vuestras pasiones las
cuales combaten en vuestros miembros? ¿Codiciáis y no tenéis? ¿Matáis
y ardéis de envidia? ¿Pedís y no recibís porque pedís
mal para gastar en vuestros deleites o almas adúlteras? ¿No sabéis
que la amistad del mundo es enemistad contra Dios? cualquiera que se
constituye amigo del mundo se constituye enemigo de Dios y
de pronto pues se acalora la discusión y de pronto el pastor
se ha impuesto y no se hacen las compras y él llega pone su
hamaca, su limonada pero ya no descansa quería descansar y el
asunto es que Dios nos guarde de vivir para nuestros deseos
no todos nuestros deseos son malos Pero si los deseamos tanto,
se convierten ídolos de nuestro corazón y nos gobiernan. Y cuando
un ídolo gobierna tu corazón, no esperes amar a tu esposa como
Cristo te ha amado. Y es interesante que en esa situación,
¿quién es Cristo? ¿Quién es Cristo cuando el esposo
está cansado de trabajar y hay una necesidad de su esposa? Muchas
veces pensamos que el descanso está en una hamaca y en una bebida
helada y un aire acondicionado. Pero dice la Escritura así, el
Señor Jesucristo, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados,
y yo los voy a hacer descansar. Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón, y haréis descanso y paz para vuestras
almas. El descanso no está precisamente en esa hamaca. El descanso está
en el Señor Jesucristo. ¿Quién es el Señor Jesucristo
cuando yo estoy cansado? Él es el esposo que ama a su
esposa, no hasta estar muy cansado, sino Él es el esposo que ama
a su esposa hasta la muerte y muerte de cruz. Y yo necesito venir
al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe, morir a mis propios deseos,
buscar la fortaleza en el Evangelio, en el Espíritu Santo, clamar
al Señor para que Él me guarde de los ídolos de mi corazón.
vivir para sus propios deseos es impiedad y dice filipenses
3 18 al 21 porque por ahí andan muchos de los cuales os dije
muchas veces y aún ahora lo digo llorando que son enemigos de
la cruz de cristo el fin de los cuales será perdición cuyo dios
es el vientre y aquí está haciendo referencia a aquellos que viven
para sus propios deseos dice, cuyo Dios es el vientre y cuya
gloria es su vergüenza, que sólo piensan en lo terrenal, más nuestra
ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al
Salvador, al Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo
de la humillación nuestra para que seamos el cuerpo de la gloria
el cual transformará el cuerpo de la humillación nuestra para
que sea semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder
con el cual puede también sujetar a sí mismo todas las cosas. Y
nuestra esperanza es el Señor Jesucristo. Sólo Él nos puede
llevar de vivir esclavos de nuestros deseos, siguiendo ídolos de nuestro
corazón. e ir a donde está el gozo, a
donde está el descanso, a donde está el reposo, a donde está
nuestra provisión. Él es todo para el creyente.
Y hermanos, en esas circunstancias difíciles de nuestra vida son
momentos de predicarnos el Evangelio y de preguntar ¿Quién es Cristo
en esta circunstancia? ¿Qué es lo que hace y lo que
dice Cristo en esta circunstancia? En esa circunstancia de cansancio
y una necesidad de mi esposa, Cristo es el reposo. Cristo es
mi fortaleza. Él es que da fuerzas al cansado. Y Él es el marido que ama a su
iglesia, no hasta estar muy cansado, sino hasta la muerte y muerte
de cruz. Después dice, nuestra Biblia ahí dice, cuya
boca habla cosas infladas. Bueno, no es que se ponen a hablar
de globos y de pan con levadura. Hablan con arrogancia. Hablan
con arrogancia. Hermanos, un asunto con nuestro
corazón es que solemos ser orgullosos. Y si hoy no lo somos, es la gracia
de Dios. Si hoy no lo somos, es porque
Dios nos ha salvado. No obstante, aún está la tentación
y por eso la escritura constantemente, el apóstol Pablo dice, por ejemplo,
que consideremos a los demás como superiores a nosotros mismos. Y ni uno tenga más alto concepto
de sí que el que debe de tener si no piensa de sí con cordura.
El mundo habla lo contrario, el mundo dice no, tienen problemas
de autoestima. Toda la gente está con problemas
de autoestima. Es interesante que se hizo una Hace algunos años se hizo una
competencia de matemáticas y resulta que algunos países orientales
sacaron las mejores calificaciones en matemáticas. Y ellos, aparte
de las preguntas de matemáticas, se les preguntó acerca de su
autoestima. Y resulta que ellos fueron los
que tuvieron menos calificaciones en autoestima. Por el contrario,
los occidentales sacaron altas calificaciones en autoestima,
pero pésimas calificaciones en matemáticas. Están muy hinchados
de la autoestima. Y se nos habla demasiado, casi
cualquier cosa se cree que es un problema de baja autoestima.
Se nos incita demasiado a amarte a ti mismo. Tienes todo, casi
todo, si usted se pone a ver, está relacionado con baja autoestima.
Pero si la Biblia dice lo contrario constantemente, es que eso no
es verdad. El problema del hombre no es
que se estima poco, sino se estima demasiado a sí mismo. Uno de
los asuntos Muy relacionados con eso es cuando se habla de
personas que se suicidan. Normalmente la gente relaciona
es porque tiene baja autoestima. La verdad es que la persona que
se suicida no es una persona que desea morir. Lo que desea
es algo que no es malo. Él desea parar de sufrir. Pero
lo desea tan intensamente que ahí está el ídolo del corazón.
Y lo desea tan intensamente y él se estima demasiado a sí mismo
que a él no le importa si le va a doler a su esposa. A él
no le importa, él está cegado ya por el ídolo de su corazón,
porque los que adoran ídolos tienen ojos y no ven, tienen
oídos y no oyen. Y adorar a un ídolo nos lleva
a ser como el ídolo. Si adoramos al Dios verdadero,
crecemos a la imagen del Señor Jesucristo. Pero si adoramos
ídolos, nos volvemos insensibles. Y él deja de pensar en el dolor
y el sufrimiento para sus hijos. Eso no importa. Él se valora
demasiado a sí mismo que decide terminar con su vida. Y la Biblia
nos llama mucho a que haya en nosotros el mismo sentir cubo
en Cristo Jesús, el cual siendo en forma de Dios no estimó el
ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz.
El poder recordar lo que el Evangelio hizo en personas, ¿Y qué es lo
que hizo en personas? Isaías no se sintió mejor que
nadie. Isaías no habló palabras arrogantes. Isaías habló con humildad y dijo,
ay de mí, que soy muerto. El salmista dice, bueno me es
haber sido humillado. Antes que fuera humillado, descarriado
andaba. Cuando usted mira al apóstol Pablo, no mira a alguien
engreído que habla de manera engreída. Él dice, yo he hecho
más que todos, pero no soy yo, sino es la gracia de Dios conmigo.
Y por la gracia de Dios, soy lo que soy. Y su gracia no ha
sido en vano conmigo. El apóstol Pablo, consciente
de su realidad y de cuán débil y peligroso era para sí mismo.
Eso no es palabras de alguien que habla cosas arrogantes. Uno
que dice, miserable de mí. ¿Quién me va a librar? Yo no
quiero ser hallado en nada. de lo que yo puedo jactarme.
El apóstol Pablo dice, si alguien se quiere jactar,
pues yo más. Y él da una lista de cosas, pero
él termina diciendo, pero yo no quiero, yo no quiero ser hallado
en esas cosas. Todas esas cosas ahora para mí
son basura. Hermanos, que Dios nos guarde
de hablar de manera arrogante, que ni nos jactemos de nuestro
pasado, porque nuestro pasado es vergüenza. No podemos, si
Dios nos libró, hay gente que a veces es tentada a pensar que
le hubiera gustado tener un testimonio como de alguien que asesinó a
alguien y se drogó, hizo esto. Hermanos, eso no hace que un
testimonio sea grande. todos hemos sido rebeldes contra
Dios y qué bendición que nos haya guardado de tantas barbaridades
pero eso es desde la perspectiva humana desde la perspectiva divina
todo pecado es una enorme ofensa a la gloria de Dios y que Dios
nos guarde de hablar cosas con arrogancia el poder hablar siempre
con humildad recordando algo todo lo que soy y todo lo que
tengo es la gracia de Dios es por el evangelio si hay cosas
que nosotros vemos con claridad no somos nosotros hermano que
no nos olvidemos y no nos sorprendamos y no preguntemos cómo es que
no lo pueden entender de la misma forma que yo no lo podía entender
antes no es que me volví más inteligente es que Dios tuvo
misericordia de mí si no fuera por la misericordia de Dios yo
no entendería nada yo estaría exactamente igual que siempre
enojado con el evangelio verdadero creyendo que Dios me debe algo.
Hermanos, es la gracia de Dios. Y recordemos, aún está esa lucha,
por eso la Escritura constantemente nos está exhortando a tener ese
mismo sentir como en Cristo Jesús. Cuando Él dice, venid a mí, los
que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar, aprended
de mí, que soy manso y humilde de corazón, y ahí haréis descanso
y paz para vuestra alma. El mundo nos incita a todo lo
contrario. Pero Cristo dice, aprende de mí, que soy manso
y algo es seguro. Si Jesús nos está enseñando,
vamos a ir creciendo en humildad y en mansedumbre. Y si no estamos
creciendo, pues, clamemos al Señor que nos examine y que si
estamos desviados por camino malo, que nos vuelva al camino
eterno. Adulan a las personas para sacar
provecho. Y es la cuestión de la comunicación
otra vez. Y hermanos, un asunto que es
bien importante es, no hay nada que sea de verdadero provecho
para el creyente, sino solamente una cosa, la gloria de Dios. El creyente, Dios ha obrado en
su corazón para que él esté siempre interesado en la gloria de Dios. El creyente no se defiende rápidamente. Me hace recordar a Spurgeon,
que algunas veces él fue... maltratado y tratado con desconsideración
por personas que se atrevieron a juzgarlo de ser pacaño, porque
él tenía algunos huevitos que él no se los daba a nadie. Pero
tampoco explicaba por qué no se los daba a nadie, porque él
quería obedecer, y para él era importante, la gloria de Dios.
Y él había destinado sus huevitos para una causa, pero él tenía
claro que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda.
él tenía claro que cuando des limosna no hagas tocar trompeta
como los hipócritas porque ellos ya tienen su recompensa y él
murió sin nunca defenderse ni decir por qué no daba un huevo
y soportó que le dijeran tacaño porque para él era más importante
una cosa la gloria de dios la gloria de dios hermanos Una sola
cosa nos puede llevar a tener una comunicación que siempre
esté ocupada en que Dios brille, en que Dios sea famoso, en que
Él sea exaltado y Él sea conocido. No importa si a nosotros nadie
nos conoce, nadie nos reconoce, pero lo que importa es la gloria
de Dios. Él nos ha salvado para restaurar
en nosotros su gloria, para llevarnos a la capacidad de reflejar otra
vez su carácter. Y lo que importa es su gloria.
Y por eso es Purgium, por el Evangelio él pudo soportar. Y
no sólo él, muchos otros han soportado y han llevado maltrato
de personas sin defenderse, haciendo las cosas no porque alguien más
lo tenga que reconocer. Hermanos, que Dios nos guarde.
a que nunca hablemos para sacar provecho, a que nunca hablemos
para impactar a alguien y tener el favor, de alguna manera algún
favor. Eso es común entre la gente de
este mundo que es muy política, pero eso no es lo que motiva
nuestro corazón como creyentes. Amamos a Cristo y lo que nos
importa es la fama y el honor de Cristo. Si a veces me tengo
que callar y no me tengo que defender, No importa. No es, no se trata de mí. Esta
vida se trata de Dios y de su gloria. Dice la Biblia, el amor
de Cristo nos constriñe pensando esto que uno murió y por todos
murió, pero a los que viven ya no vivan para sí, sino para aquel
que murió por ellos. Y hermanos, el evangelio es necesario. Recordar el evangelio. Estos
no son pecados respetables. La gente hace estas cosas y a
veces hemos caído en la tentación de cosas así y pensando que eso
son cosas respetables, no son graves. Miren la escritura cómo
Dios trató con eso. Y una cosa importante, hermano,
por causa de esas cosas Cristo murió en la cruz, porque yo he
hecho estas cosas. Y eso no es cosa ligera. Eso
fue lo que causó la muerte del Señor Jesucristo. Eso fue lo
que causó el hecho de que el Padre descargara su ira sobre
Él, por causa de que yo he cometido estas cosas. Doy gracias a Dios,
porque a pesar de nuestros fracasos, Él hizo provisión para las veces
que en el pasado lo hemos hecho, pero Él hizo provisión para las
veces que en el futuro lo haremos. Pero no es contentarnos con eso,
sino el que está en Cristo está viniendo cada vez, dependiendo
más de Cristo y no confiando en sí mismo, viéndose a sí mismo
como un miserable murmurador, como un miserable quejumbroso.
pero como alguien que en su miseria viene al Señor Jesucristo y que
está cubierto por su justicia, que está confiando en el Señor
Jesucristo y el Señor Jesucristo le está enseñando y Él está siendo
cada día transformado. Como alguien a quien el Espíritu
Santo le recuerda cuando se le olvida que todas las cosas ayudan
para bien. Todas, hermano, todas las cosas,
el frío, el calor, la guerra, la enfermedad, las mentiras,
y todo está obrando para nuestro bien, para hacernos conforme
a la imagen de su hijo. Hermanos, esta semana quiera
Dios que nos estemos predicando el evangelio y recordándonos
y recordando a nuestros hijos y asombrándonos de sus milagros. Tener comida en casa es un milagro
y que Dios nos dé buena actitud ante la comida en casa. Que podamos
ser en verdad agradecidos y no quejumbrosos. Que podamos recordar
que todo está obrando para nuestro bien. Vamos a orar.

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Joshua

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