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JC

Camino a la destrucción 3

Jude 1-11
Joel Coyoc March, 2 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 2 2022
Estudio de la epistola de Jud

The sermon "Camino a la destrucción 3" by Joel Coyoc focuses on the themes of rebellion against God and the consequential destruction it brings, as articulated in the epistle of Jude (Jude 1:1-11). Coyoc argues that the examples of Cain, Balaam, and Korah illustrate the serious nature of rebellion against divine authority, showing how those who defy God through greed and insurrection face dire consequences. He reinforces this argument with scriptural references such as Jude 1:11, which highlights their paths leading to condemnation, and Numbers 16, detailing Korah’s rebellion. The sermon concludes by emphasizing the importance of recognizing one’s inherent sinful nature, the necessity for repentance, and the transformative power of grace through Jesus Christ as the only remedy for rebellion.

Key Quotes

“La rebelión lleva a la destrucción y solamente la gracia de Dios nos puede quitar de esa destrucción, dándonos un corazón nuevo.”

“No es extraño que nacimos rebeldes y mostramos la rebelión a la primera autoridad que son los padres.”

“A veces vemos el pecado de adivinación y esas cosas como terribles. Pero si no, Dios nos empieza a mostrar en nosotros que la rebelión es como la adivinación.”

“El único que hace todo lo que quiere es el Señor.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en Judas. Dice la palabra de Dios Judas,
siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados santificados
en Dios Padre y guardados en Jesucristo. misericordia y paz
y amor os sean multiplicados. Amados, por la gran solicitud
que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me
ha sido necesario escribiros exhortando que contendáis ardientemente
por la fe que ha sido una vez dada a los santos. porque algunos
hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación, hombres impíos que convierten
el libertinaje en la gracia de nuestro Dios y niegan a Dios
el único soberano y a nuestro Señor Jesucristo. Mas quiero
recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor,
habiendo salvado al pueblo, sacándolo de Egipto, después destruyó a
los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron
su dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado
bajo oscuridad en prisiones eternas, para el juicio del gran día.
como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma
manera que aquellos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios
contra la naturaleza, fueron puestas, por ejemplo, sufriendo
el castigo del fuego eterno. No obstante, de la misma manera,
también estos soñadores mansillan la carne, rechazan la autoridad
y blasfeman de las potestades superiores. Pero cuando el arcángel
Miguel contendía con el diablo, disputando con él por el cuerpo
de Moisés, no se atrevió a proferir juicio de maldición contra él,
sino que dijo, el Señor te reprenda. pero estos blasfeman de cuantas
cosas no conocen, y en las que por naturaleza conocen, se corrompen
como animales irracionales. Hay de ellos porque han seguido
el camino de Caim, y se lanzaron por lucro en el error de Balam,
y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en
vuestros ágapes que comiendo impúdicamente, Con vosotros se
apacientan a sí mismos, nubes sin agua llevadas de acá para
allá por los vientos, árboles otoñales sin fruto, dos veces
muertos y desarraigados, fieras ondas del mar que espuman su
propia vergüenza. estrellas errantes para las cuales
está reservada eternamente la oscuridad de las tinieblas. De
estos también profetizó Enoch séptimo desde Adán diciendo,
y aquí vino el Señor con sus santas decenas de millares para
hacer juicio contra todos y dejar convictos a todos los impíos
de todas sus obras impías que han hecho impíamente y de todas
las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él. Esos son murmuradores querellosos
que andan según sus propios deseos, cuyas bocas hablan cosas infladas,
adulando a las personas para sacar provecho. Pero vosotros,
amados, tened memoria de las palabras que antes fueron dichas
por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, los que os
decían, en el posterior tiempo habrá burladores que andarán
según sus malvados deseos. Y estos son los que causan divisiones,
los sensuales que no tienen al Espíritu. Pero vosotros, amados,
edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. algunos que dudan,
convencedlos. A otros, salvad arrebatándolos
del fuego, y de otros, tened misericordia, con temor, aborreciendo
aún la ropa contaminada por su carne. Y aquel que es poderoso
para guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria,
con gran alegría. Al único y sabio Dios nuestro
Salvador, sea gloria y majestad, imperio y potencia, ahora y por
todos los siglos. Amén. vamos a terminar de meditar el
versículo once que teníamos como tema general camino a la destrucción
y dice el versículo hay de ellos porque han seguido el camino
de Caín y se lanzaron por lucro en el error de Balán y perecieron
en la contradicción de Corea y perecieron en la contradicción
de Corea Habíamos meditado el camino de
Caim y después se lanzaron por lucro en el error de Balam. Habíamos mirado cómo fue el camino
de Caim y después el hecho de que estas personas se lanzaron
es el hecho de empezar caminando mal y después precipitarse, ir
a toda prisa. Algo que podemos notar antes
de meditar en lo que es la contradicción o la rebelión de Corea es que,
en realidad, Caín no sólo caminó el camino de Caín, también pasó
por el error de Balaam y terminó en destrucción como Corea. No es que son cosas separadas. Hay cosas que son comunes a todos
ellos y lo que está haciendo el escritor bíblico es que está
tomando los aspectos más representativos de cada uno de ellos. Es interesante
que Balaam terminó porque su vida terminó también en destrucción.
Algo que está llevando el escritor bíblico es el asunto más extremo
en cada uno de los casos, lo más sobresaliente en cada uno
de los casos. Es interesante que Balaam terminó,
pues lo mató el pueblo de Israel. Dios dijo por qué lo tenían que
matar, lo leímos el domingo. Y bueno, eso fue destrucción. Pero ¿por qué apunta a la destrucción
a que perecieron, a que llegaron finalmente a la destrucción fueron
destruidos Corea porque Dios hizo un juicio donde Él actuó
de manera directa mostrando que Él es fuego consumidor mostrando
que la rebelión pues es es el asunto problemático del corazón
del hombre Y al final todos ellos por rebelión en su corazón llegaron
a la destrucción. Y toda persona que se mantenga
rebelde contra Dios va a llegar a la destrucción. El hombre nacido
de Adán nace aborrecedor de Dios. No es extraño que tengamos problemas
con la autoridad. No es extraño que Susana Wesley
dijera que lo primero que hay que hacer antes de los cinco
años es conquistar la voluntad del niño. ¿Y por qué razón? Porque nacemos rebeldes y mostramos
la rebelión a la primera autoridad que es pues los padres y estamos
gracias a Dios porque de alguna manera algunos pues Dios usó
a nuestros padres y pues fuimos entrenados en de acuerdo como
dice la escritura en lo que le parecía correcto a nuestros padres
y tal vez fue un poco doloroso pero después dice da fruto apacible
de justicia algunos pues no tuvimos esa bendición completa quizá
por falta de sabiduría de los padres quizá porque los padres
estuvieron ausentes dios sabe por qué sin embargo pues es una
bendición el hecho de que muchos por gracia de Dios y sobre todo
sobre todo cuando Dios nos trajo a Cristo por obra del Espíritu
Santo porque muy por el trabajo de nuestros padres el asunto
no está resuelto y aún los que estamos en Cristo Tenemos aún
una lucha en el corazón y venir vez tras vez al Señor Jesucristo. El asunto de la rebelión es un
asunto muy serio. Cuando pensamos en algunos aspectos
que son similares tanto en Caim, como en Balam, como en Coré,
es que todos ellos eran religiosos. Todos ellos pues aparentemente
iban a la iglesia correcta. Pues resulta que Caín estaba
en la misma iglesia que Abel. Llevaban en el mismo altar la
ofrenda. Y resulta que uno ve a la vida de Balaam y pues incluso
él profetizó y no solo profetizó. Y es que Dios puede, podemos
saber cosas acerca de Dios sin conocerle. Y bueno, si Dios usó
hasta un asno, pues Dios puede usar incluso a alguien que no
le conoce. Por eso la advertencia de no
confiar en que profetizamos en su nombre, sino de confiar en
el Señor Jesucristo. porque es impresionante que una
de las cosas que deja claro en el caso de Balán es que él pues
no conocía a Dios, que no cambia, él esperaba que Dios cambiara
de opinión de acuerdo a lo que él deseaba en su corazón. Sin
embargo, él mismo cita más adelante cuando dice, él cita algo que
después hizo la maldad que hizo para el pueblo de Israel, por
el cual Dios mandó que lo destruyeran. Y él dijo, Dios no es hombre,
ni hijo de hombre, para que se arrepienta. Él habló una vez,
y él mismo lo dijo cuando se lo dijo a Balak. Y bueno, que
Dios nos guarde de repetir cosas correctas de Dios, pero que no
sea un asunto de nuestro corazón. era un conocimiento intelectual
que no estaba afectando su corazón por falta pues de un verdadero
conocimiento de Dios, por falta de fe en el Señor y bueno, él
no tenía esa fe y no la tenía porque nadie de nosotros merece
tener esa fe, esa fe es obra de la gracia de Dios, es por
gracia que somos salvos por medio de la fe Y no obstante, dado
todo lo que Dios muestra, somos responsables. Tenemos responsabilidad. Dios le mostró tanto a él. Dios mostró misericordia para
con él. Dios hizo que le maje su pierna
por el burro y él le pegaba al burro para que siga avanzando.
Y eso es misericordia. Sin embargo, esa misericordia
que atrae a los que Dios ha elegido es la misma contra la cual hombres
como Balaam, como faraón, se vuelven en arrogancia y en dureza
de corazón. Ahora, cuando pensamos en Corea, vamos a anotar tres cosas. Son tres cosas notorias, pero
parten de un corazón de incredulidad, de un corazón que está ahí dentro
de la comunidad de los santos, pero que no es santo, y se puede
considerar a sí mismo santo. Si miramos números 16, Es interesante que incluso puede
tener hasta ministerio. Corea tenía ministerio. Dice,
Corea, hijo de Isar, hijo de Coat, hijo de Levi, y Datán,
y Abiram, hijos de Liab, y On, hijo de Peled, y los hijos de
Rubén, tomaron gente y se levantaron contra Moisés. con 250 varones
de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del
consejo, varones de renombre. Todos habían sido distinguidos
y honrados misericordiosamente por Dios, dándoles posiciones
de liderazgo, de ministerio. dice y se juntaron contra Moisés
y Arón y le dijeron basta ya de vosotros porque toda la congregación
todos ellos son santos y en medio de ellos está Jehová porque pues
os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová y algo
que es notorio ahí es rebelión por no reconocer que hay un llamado
de Dios, un llamado y elección de Dios para ministerio. Dios,
cuando estudiamos acerca del ministerio pastoral, Dios es
el que llama a los pastores, no es que alguien se siente muy
listo y se pone, no es que Aarón pues se sintió muy capaz y se
puso del del en el lugar de ministerio que Dios le había dado como que
es el sacerdocio, sino Dios lo llamó a él. Es interesante recordar
que incluso Arón, pues, no se consideraba capaz. Y, en verdad,
damos gracias a Dios porque yo creo que aquellos que Dios llama
no se sienten capaces en sí mismos. El apóstol Pablo dijo, nuestra
competencia no procede de nosotros mismos. Es un peligro cuando
alguien se siente capaz. recuerde que Arón decía que no
sabía hablar y decía tantas cosas y Dios pues luchó con su corazón
y Dios tocó su corazón y Dios le dio el ministerio y qué bendición
que él no se sentía capaz pero aquí hay gente que no está reconociendo
un llamado una elección de Dios para ministerio y no lo está
reconociendo y por el contrario se sienten capaces ¿Cómo sabemos
que se sienten capaces? Dice y se juntaron contra Moisés y
Aarón y le dijeron basta ya de vosotros porque toda la congregación
todos ellos son santos y en medio de ellos está Jehová ¿Por qué
pues os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová? Cuando
oyó eso Moisés se postró sobre su rostro y habló a Corea y a
todo su secto diciendo Mañana mostrará que va quien es suyo
y quien es santo, y hará que se acerque a él al que él escogiere. Él lo acercará así. Haced esto. Tomaos incensarios. Coré y todo
su séquito, y poned fuego en ellos, y poned en ellos incienso
delante de Jehová, y mañana el varón a quien Jehová escogiere,
aquel será el santo, esto os baste, hijos de Leví. Dijo más
Moisés a Coré, oíd ahora, hijos de Leví, ¿os es poco que el Dios
de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, acercándoos
a él para que ministréis en el servicio del tabernáculo de Jehová,
y estéis delante de la congregación para ministrarles? y que te hizo
acercar a ti y a todos tus hermanos, los hijos de Leví, contigo, procuráis
también el sacerdocio, y el punto era, no había contentamiento
en su corazón con el ministerio que tenían. Ellos querían el
ministerio que Dios le había dado a Arón, y dice, procuráis
también el sacerdocio, por tanto, tú y todo tu séquito, sois los
que os juntáis contra Jehová, pues, Y envió Moisés a llamar a Datán
y a Virán, hijos de Liab. Mas ellos respondieron, no iremos
allá. Y aquí se va mostrando la rebelión
ante los líderes, las autoridades que Dios había puesto. Y dice,
Es poco que nos hayas hecho venir a una tierra que destila leche
y miel para hacernos morir en el desierto, sino que también
te enseñorés de nosotros imperiosamente. Ni tampoco nos has metido tú
en tierra que fluye leche y miel, y no nos has dado heredad de
tierras y viñas. Sacarás los ojos de esos hombres,
no subiremos. Entonces Moisés se enojó en gran
manera y dijo a Jehová, no mires a su ofrenda, ni a un asno he
tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal. Después
dijo Moisés a Coré, tú y todo tu séquito poneos mañana delante
de Jehová, Tú y ellos, Yerom, y tomad cada uno su incensario,
y poned incienso en ellos, y acercaos delante de Jehová cada uno con
su incensario, doscientos cincuenta incensarios. Tú también, Yerom,
y cada uno con su incensario. Y tomó cada uno su incensario,
y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos incienso, y se pusieron
a la puerta del tabernáculo de reunión con Moisés, Yerom. ya
Corea había hecho juntar contra ellos toda la congregación a
la puerta del Tabernáculo de Reunión, entonces la gloria de
Jehová apareció a toda la congregación. Y una de las cosas que se hacen
notoria es que ellos querían, lo que estaban acusando a Moisés
y a Arón es lo que ellos querían hacer, ellos ya habían conquistado
a la congregación. Y, hermanos, que Dios nos guarde
en cuestiones de cómo es el ministerio, Dios lo da. Que Dios nos guarde
de hacer cosas políticas en la iglesia. Eso que ellos estaban
haciendo es la política que hace el mundo, o sea, hacer un complot,
buscar gente que los favorezca. Y algo que es interesante, se
les dijo que pusieran incienso en incensarios. Y ahí se ve que
ellos se sentían capaces. porque no cualquiera debía ir
y presentarse ante Dios poniendo incienso en un incensario, sino
algo que ellos sabían es que era algo que le correspondía
solamente hacer al sacerdote y lo que ellos querían. Dice,
y Jehová habló a Moisés y a Arón diciendo, apartados de esta congregación
y los consumiré en un momento. Y ellos se postraron sobre sus
rostros y dijeron, Dios, Dios de los espíritus, de toda carne,
¿no es un solo hombre el que pecó? ¿Por qué ahirarte contra
toda la congregación? Entonces Jehová habló a Moisés
diciendo, habla a la congregación y diles, apartados de alrededor
de la tienda de Coré, Datán y Avirán. Y aquí vemos una característica,
en contraste de los rebeldes, una característica de aquellos
que son siervos de Dios es que Moisés y Arón son tipos del Señor
Jesucristo y Dios dice voy a consumir haz de un lado y ¿qué es lo que
hace? un siervo del Señor Jesucristo
no agarra y dice sí señor quémalos o un siervo del Señor tiene compasión
del pueblo se juntaron con un mal líder pero el siervo del
Señor distingue y en lugar de decir sí señor de una vez fulmínalos
ellos se postran y claman por el pueblo. Dice, se postraron
sobre sus rostros y dijeron, dios, dios de los espíritus,
de toda carne, no es solo un hombre el que pecó, ¿por qué
ahirarte contra toda la congregación? Entonces, Jehová habló a Moisés
diciendo, habla a la congregación y diles, apartados de alrededor
de la tienda de Corea, Datán y Abiram. Entonces, Moisés se
levantó y fue a Datán y Abiram, y los ancianos de Israel fueron
en pos de él, y él habló a la congregación diciendo, apartaos
ahora de las tiendas de esos hombres impíos y no toquéis ninguna
cosa suya para que no perezcáis en todos sus pecados. Y se apartaron
de las tiendas de Coré, de Datán y de Abiram en deredor, y Datán
y Abiram salieron y se pusieron a las puertas de sus tiendas
con sus mujeres, sus hijos y sus pequeñuelos. Y dijo Moisés, En
esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas
estas cosas, y que no las hice de mi propia voluntad. Si como
mueren todos los hombres, murieren estos, o si ellos al ser visitados
siguen la suerte de todos los hombres, Jehová no me envió.
Mas si Jehová hiciere algo nuevo, y la tierra abriere su boca y
los tragare con todas sus cosas, y descendieran vivos al Seol,
entonces conoceréis que estos hombres irritaron a Jehová, y
aconteció que cuando cesó el de hablar, todas estas palabras
se abrió la tierra que estaba debajo de ellos y abrió la tierra
su boca y los trago a ellos y a su casa y a todos los hombres y
Dios mostró que Dios es amor pero que Dios es fuego consumidor
que Dios detesta la rebelión algo que no es menor la rebelión
no es un asunto menor la rebelión nos lleva a no reconocer que
Dios es el que llama para el ministerio, que Dios es el que
otorga la autoridad, no reconocer e intentar sentirse capaz, por
lo cual codiciar la posición de otro. Ellos se sentían muy
capaces. Ellos, dice después adelante,
en versículo 37, Día Eleazar, hijo del sacerdote Aarón, que
tomen los incensarios de en medio del incendio y derramen más allá
el fuego porque son santificados. Los incensarios de estos que
pecaron contra sus almas y harán de ellos planchas batidas para
cubrir el altar, por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová,
son santificados y serán como señal a los hijos de Israel.
Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de bronce con que
los quemados habían ofrecido y los batieron para cubrir el
altar. ellos fueron e hicieron sin temor
algo que dios no les había concedido en su desempeño de ministerio
a ellos no les correspondía eso era algo que solamente el sacerdote
debía de hacer y hay otros casos en que la biblia registra de
cuando personas han hecho cosas tocante a la adoración que dios
ha dicho terminantemente que no les corresponde y no es un
asunto no es un asunto menor en especial como padres Dios dio sabiduría a familias
en el pasado y hay todo el sentido en lo que Susana Wesley decía
que lo que hay que hacer en los primeros años es conquistar la
voluntad de los hijos. ¿Y qué es la obediencia y ser
entrenados en obediencia? Ser entrenados en obediencia
es prepararnos para vivir en sujeción a la autoridad, porque
toda autoridad establecida ha sido establecida por Dios, y
el que resiste a la autoridad, resiste a Dios. Y cuando una
persona se revela contra la autoridad, quisiera hacer un paréntesis
antes de entrar a hablar en sí de la obediencia y la rebelión.
Las autoridades humanas pueden equivocarse. Eso quiere decir
que aquellos que están bajo autoridad, y es papel de los padres también
enseñar a sus hijos que los hijos pueden apelar porque los papás
son humanos y pueden estar equivocados. Y no obstante, ¿cómo debe ser
una apelación? Primero, ¿cómo debe ser la obediencia?
La obediencia debe ser inmediata. La obediencia debe ser con alegría.
La obediencia debe ser sin excusa. Cualquier cosa que nuestros hijos
hagan que no tiene esas tres características no es obediencia. Y es importante que nosotros
entrenemos a nuestros hijos y mantener una norma elevada, porque la
norma de Dios no se puede conseguir por el esfuerzo humano. Y eso
va a hacer claro a nuestros hijos la necesidad, por supuesto, nosotros
es nuestra soledad de enseñar, pero el Espíritu Santo obra y
hace entender a nuestros hijos que se requiere el evangelio
para una obediencia como Dios manda. Una obediencia menor que
esa, pues es algo que uno puede hacer sin necesidad del evangelio. Si yo te digo que recojas los
zapatos y es hasta que yo cuente hasta el diez, pues bueno, no
sé, no estás entrenando a tu hijo en obediencia, lo estás
enseñando a contar, pero no a obedecer. Si el hijo sabe que lo dices
dulce y se va amargando la voz, ya sabe, entonces él sabe cuándo
debe de obedecer. Y para esos tipos de obediencia
no se requiere el Evangelio, pero para una obediencia que
es sin demora, sin excusa y con alegría, se requiere el evangelio
porque nacemos con un corazón rebelde y los padres es bueno
que tengan ciertas sesiones de entrenamiento deliberado con
los hijos y un asunto importante es la disciplina física que no
castigo La disciplina física es, no debe ser nunca el recurso
de un padre acorralado, desesperado, airado, sino debe ser el primer
recurso cuando no se cumple ninguna de esas tres cosas. Si el niño
le dices, recoge los zapatos y no lo hace inmediatamente.
Si papá y mamá están conscientes que la rebelión es grave, como
vamos a ver en el pasaje, dice, ¿qué hizo Dios con los rebeldes?
La tierra se abrió y los devoró la tierra. ¿Cuál es el equipo
de rescate para ese niño que está en rebelión? Es papá y mamá. Él vive bajo un paraguas de protección,
dice la escritura, honra a tu padre y a tu madre, dice, para
que seas de larga vida sobre la tierra, dice, y es el primer
mandamiento con promesa. Ahora, no es cosa ligera la cuestión
de rebelión y papá y mamá deben estar muy atentos y trabajar
al respecto y como es una disciplina piadosa traer al niño y decirle
mira lo que acabas de hacer no es obediencia y no es porque
yo lo mando sino es porque Dios me ha puesto como autoridad y
te amo tanto como para permitir que vivas de esa manera Y por
eso voy a aplicar disciplina física. Pero también explicar
al niño, necesitas la gracia de Dios para llegar a obedecer
como Dios manda. Cada sesión de disciplina física
debe ser una oportunidad de predicar el Evangelio. A veces maestras
de niños preguntan si un niño es pecador y hay niños que dicen
que no son pecadores. Pero en ese momento de la disciplina
es muy evidente para el niño que es pecador, que necesita
la gracia de Dios para poder obedecer. Y obviamente no lo
vamos a llevar a repetir una oración de recibir a Cristo como
hacen algunas personas, pero sí exponerlo al Evangelio y exponerlo
al Evangelio. Y un asunto importante con esto
es, al niño hay que enseñarle, porque algunas veces padres tenemos
que ser conscientes que somos pecadores, y es que enseñarle
que camino a la obediencia él puede apelar. Pero la apelación
debe ser camino a la obediencia, debe ser respetuosa. Y un ejemplo
sería si el niño está leyendo un cuento y llegó la papá y dice
ya es hora de apagar la luz, la respuesta del niño no debe
ser con falta de respeto, sino debe de ser me falta una sola
página, podría terminarla. y papá puede considerar la apelación
es porque es un recurso también para proteger a papá que es pecador
porque de pronto podemos estar diciendo cosas que no son justas
y debemos aceptar la apelación de los niños pero enseñándoles
la manera de apelar y con esto es importante recordar hay muchas
muchos creyentes que creen que a la autoridad hay que obedecer
la cualquiera cosa que diga El Señor dijo que tenemos que obedecer
siempre y cuando no nos lleven en contra de lo que Dios ha dicho.
Si la autoridad dice que no nos vamos a congregar, pero por supuesto
que no vamos a obedecer. Porque la Escritura dice, no
dejando de congregaros como algunos tienen por costumbre. Y no importa
si es el presidente municipal, si es el gobernador del estado,
el presidente de la república, o el presidente, el director
de la ONU, no importa quién sea. Dios dice no te dejes de congregar
como algunos tienen por costumbre y en ese caso la obediencia de
los creyentes es primeramente a lo que Dios dice en su palabra
y algunas veces debemos aprender, podemos apelar a la autoridad
de manera respetuosa y bueno puede ser que no siempre responda
la autoridad de manera correcta Y puede ser que nuestra obediencia
tenga que costarnos persecución o algunas otras cosas. Pero los
creyentes somos llamados a obedecer siempre y cuando no se nos llama
a ir contra lo que Dios ha expresado claramente en su palabra. Ahora,
cuando pensamos en la rebelión, la rebelión no es cosa ligera,
porque la rebelión es un enfrentamiento contra Dios. Dejar a un niño
hacer su voluntad y decir que va a hacer su voluntad ¿Cuántos
niños hay que terminan haciendo lo que les da la gana? Y ese
niño, papás, tenemos que aprender a ver la gravedad. El niño que
quiere hacer lo que le da la gana está diciendo algo grave. Algo grave que Dios ha tratado
fuertemente con la gente que lo ha hecho. Está diciendo, yo
soy Dios. O sea, se hace lo que yo quiero.
El único que hace todo lo que quiere es el Señor. Herodes aceptó que se dijera
que su voz era voz de Dios y no de hombre. ¿Y qué hizo Dios?
Él expiró comido por gusanos. Aquí estos señores estaban, nosotros
también somos un lenguaje religioso, disfrazando la rebelión con un
lenguaje religioso. Todos somos santos, pero rebelándose
a lo que Dios había dicho. tratando de irse contra Moisés
y Moisés Dios lo guió para que él llevara la situación al punto
de mostrar que en realidad él no se estaba enseñoreando del
pueblo sino simplemente estaba guiando al pueblo lo mostró al
interceder por el pueblo como el Señor Jesucristo hace por
su pueblo y Dios dio una prueba de que Él había dado ese ministerio
a Arón y a Moisés, y Dios abrió la tierra y fueron tragados los
rebeldes. Ahora, es la esencia de todo
mal que sólo puede ser erradicado cuando creemos en el Señor Jesucristo.
Nosotros nacemos con un corazón rebelde. cómo eso puede ser cambiado
de modo que si alguno está en cristo nueva criatura es las
cosas viejas pasaron y aquí todas son hechas nuevas primero de samuel hay un pasaje
que no lo no lo vamos a leer pero me gustaría que lo lea en
su casa y el pasaje es Dios llamó a Saúl, lo puso por rey y él
estando como como rey fue a una batalla y Dios había dado instrucciones
precisas de que había que matar ganados y todo y a los reyes
y todo había que matar y de pronto resulta que viene hacia Samuel
y Samuel escucha que están maullando este el ruido de los animales,
del ganado. Se me olvidó cómo se dice, pero
estaban haciendo ruido esos animales. Y Samuel preguntó, ¿qué es eso
que estoy escuchando? Y le dice Samuel, no has obedecido
a la voz de Dios. y él apurado con un lenguaje
religioso como como el de Balán, como el de Coré, le dice, claro
que obedecí, y entonces, ¿qué es eso que estoy escuchando?
Y entonces él dice, no, lo que pasa es que el pueblo, y ahí
echando la culpa como Adán a su mujer, él echándole la culpa
al pueblo, y Dios le dice, ¿en qué se agrada a Dios? Le dice,
se agrada en la multitud de sacrificios, y tratando de Porque nuestro corazón es tan
terrible que podemos incluso torcer la escritura, como dice,
para nuestra propia perdición. Torcer conceptos correctos para
cubrir cosas incorrectas. Y él intentó dibujar esto como,
bueno, pues lo podemos ofrecer en sacrificio. Y el Señor le
dice, Dice el pasaje, ¿Por qué, pues,
no has oído la voz de Jehová, sino que, vuelto al botín, has
hecho lo malo ante los ojos de Jehová? Y Saúl respondió a Samuel,
Antes bien, he obedecido la voz de Jehová, y fui a la misión
que Jehová me envió, y he traído a Gag Rey de Amalek, y he destruido
a los amalecitas. Mas el pueblo tomó del botín
ovejas y vacas, las primices del anatema, para ofrecer sacrificio
a Jehová tu Dios. En Gilgal, Y Samuel dijo, ¿se
complace tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca
a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor
que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los
carneros. Y aquí dice, porque como pecado de adivinación es
la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación, por cuanto tú
desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para
que no seas rey. Hermanos, que Dios nos guarde,
que Dios nos guarde de hacer cosas como tratar de vestir de
piedad, como tratar de decir cosas bonitas, tratando de no
reconocer que hay rebeldía en nuestro corazón. Clamemos al
Señor para que siempre podamos mirar, dice, como pecado de adivinación. A veces vemos el pecado de adivinación
y esas cosas como terribles. Pero si no, Dios nos empieza
a mostrar en nosotros que la rebelión es como la adivinación.
Si Dios no empieza a mostrarnos a nosotros mismos que es jugar
a sentarnos en el trono de Dios, pues como padres no vamos a ver
la gravedad en nuestros hijos y la necesidad de traerlos al
evangelio. Vamos a ver que lo que está en
juego es solamente que se haga lo que yo quiero. No se nos olvide
a los que somos padres, tenemos una autoridad delegada. No somos
autoridad porque somos el más grande ni porque soy el más inteligente. Soy autoridad porque Dios me
ha dado la autoridad y debemos ejercerla en su representación.
Pero algo que nos va a ayudar es mirar la rebelión, hermanos,
lleva a la destrucción. La rebelión lleva a la destrucción
y solamente, solamente la gracia de Dios nos puede quitar de esa
destrucción, dándonos un corazón nuevo. No es algo que nos Yo
les invito a que en casa terminen de leer todo lo de Saúl, todo
lo de Corea, léalo en detalle y ver cómo ellos jugaron con
el lenguaje, trataban de cubrir de piedad cosas en lugar de reconocer
delante de Dios. Que el pecado de rebelión es
grande. Que el pecado de rebelión es
decir, sin decirlo directamente, es decir, yo no quiero que tú
reines sobre mí. Y eso es lo que dice la Biblia
cuando dice aborrecedores de Dios. No hay quien busque a Dios.
Aún así hicieron inútiles. El hombre es aborrecedor de Dios.
Mi hermanos, lo único es que Cristo cambie nuestro corazón. Lo único es que Cristo nos dé
el don de la fe como se le dio a Abel, cosa que no se le dio
a Caín. Que la riqueza de la misericordia
de Dios obre nuestra vida. Porque no hay manera de tener
un corazón distinto. Nacemos con corazón rebelde.
Y ya estando en Cristo aún nos queda el residuo. Y hermanos,
la mejor cosa que podemos hacer es que Dios nos ayude a no salir
diciendo, es que mi esposa Saúl dijo, es el pueblo. O sea, ni
el pueblo, ni los hermanos, ni nadie, soy yo que me rebelo contra
Dios. Nadie puede hacerme pecar. cada
quien los pecados de otros me tientan pero al final somos invitados
a que ante la tentación no hay justificación para pecar si es
una tentación el que otros pequen y que pequen contra mí también
es tentación pero hay una promesa para los creyentes que es no
os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana Pero fiel es
Dios que no nos va a dejar ser tentados más de lo que podemos
resistir, sino que va a dar juntamente con la tentación la salida para
que podamos soportar. Si no estás en Cristo, clama
al Señor para que te dé el don de la fe. Clama al Señor para
que te dé un nuevo corazón, para que estés justificado por la
fe en Jesucristo. Y si ya estamos en Cristo, hagamos
uso de los medios de gracia. Vengamos en arrepentimiento y
fe al Señor. Pidamos al Señor que nos guarde
totalmente de usar lo que aprendemos para darle la vuelta y tratar
de mostrar como que es bueno lo que hacemos. Pidámosle a Dios
que nos lleve al punto de no culpar a nadie más. Soy yo el
culpable. Soy yo el que he pecado contra
Dios. Probablemente mi esposa pecó, pero ese no es mi problema. Mi problema es mi pecado contra
Dios. Y primero es tratar con Dios mi corazón. Si yo vengo
en arrepentimiento y fe a Dios y saco la viga de mi ojo, puedo
ayudar la paja de mi esposa. Pero si no, voy a terminar simplemente
diciendo cosas como Saúl. Pues es que el pueblo, el pueblo...
Y al final, una de las cosas tristes de Saúl es que llega
un momento en que Saúl, si usted lo lee, dice, dice él así, sí
es pecado. y parece que que este señor reconoció
que había pecado pero después le dice lo vamos a leer porque
creo que es importante este esta parte dice dice versículo treinta del capítulo quince de primero
de Samuel dice y él le dijo yo he pecado Pero te ruego, después
de tanta reprensión del siervo de Dios, dice yo he pecado. Pero
te ruego que me honres delante de los ancianos de mi pueblo."
O sea, al final, eso no es una confesión de pecados. Eso no
es arrepentimiento delante de Dios. Él estaba preocupado por
una sola cosa, cómo lo iban a ver los hombres. Esa era la preocupación
más grande de su corazón. No era un arrepentimiento. Él
le dice, sí, he pecado, pero honrame, honrame delante de los
ancianos. dice yo he pecado pero te ruego
que me honres delante de los ancianos de mi pueblo y delante
de Israel y vuelvas conmigo para que adore a Jehová tu Dios y
volvió Samuel tras Saúl y adoró Saúl a Jehová adoró Saúl a Jehová lo adoró Bueno, él creía que lo adoraba,
pero él se estaba adorando a sí mismo. Él estaba más preocupado
por el reconocimiento de la gente. Era más interesante él lo que
iban a opinar los ancianos, los demás líderes y el pueblo de
Israel, que la opinión de Dios. Y que el Señor nos guarde, hermanos.
Para eso tenemos el Evangelio. La mirada más penetrante y la
mirada ante la cual nada se oculta es la mirada del Señor. Y no
tenemos necesidad de hojas de higuera. Eso es cuando estábamos
en perdición. Ahora que estamos en Cristo,
vengo al Señor Jesucristo y digo, he pecado. He hecho lo malo delante
de tus ojos. Perdóname. Limpia mi pecado.
La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. No
necesitamos tratar de parecer mejores. No necesitamos venir
como Saúl y decir, pues sí pequé, pero quiero verme bien. O sea,
al final va a ser de más bendición que los hermanos conozcan que
soy un pecador luchando igual que todos mis hermanos y que
el Señor es fiel y me perdona. Va a ser bueno para mis hijos,
no que tengan la idea de que soy un padre perfecto. Lo mejor
que puede pasar es que mis hijos vean cómo lucho contra el pecado
y cómo el evangelio y la gracia de Dios me sostienen y estoy
buscando y eso va a animar a nuestros hijos también a compartirnos
sus cosas y sus luchas. Pero si ellos creen que somos
padres perfectos, no pensemos que se van a acercar a contarnos
sus luchas. tenemos el evangelio hermanos
es nuestra la única esperanza contra la destrucción es el evangelio
es por el evangelio que oímos el evangelio y se nos da fe el
oír es por la fe es por oír la palabra de Dios es por el evangelio
que se nos concede conocer a Dios cosa que Balán no conoció es
por el evangelio que se nos da un corazón de carne uno que no
es De modo que si alguno está en
Cristo, nueva criatura es. Y si ya estamos en Cristo, no
dejemos de venir a Cristo y de usar todo lo que tenemos en Cristo. Su perdón. Él es nuestro abogado. Su justicia. Y desechemos hojas
de higuera. La justicia del Señor Jesucristo.
Vamos a orar.

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Joshua

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