Bootstrap
JC

Camino a la destrucción 1

Jude 11
Joel Coyoc February, 27 2022 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc February, 27 2022
Estudio de la epistola de Jud

La predicación de Joel Coyoc, centrada en Jude 11, aborda el tema de los peligros de seguir "el camino de Caín". El sermón expone cómo Caín, a pesar de creer en Dios, no confió en Su autoridad y en Sus mandamientos, lo que lo llevó a la destrucción. Coyoc argumenta que, al igual que Caín, muchos hoy en día pueden creer en Dios sin realmente obedecerle, buscando justificación en sus propios esfuerzos y deseos en lugar de en la gracia divina. Las referencias a pasajes como Génesis 4 y Hebreos 11:4 subrayan la importancia de la fe genuina como el verdadero medio para agradar a Dios, enfatizando que solo se puede encontrar salvación y justicia en Cristo. La predicación finaliza con una exhortación a examinar el propio corazón y la necesidad del Evangelio en la vida del creyente, subrayando la gracia de Dios que se manifiesta en aquellos a quienes ha concedido el don de la fe.

Key Quotes

“El camino de Caín es caminar creyendo en Dios, pero no creyendo a Dios.”

>

“La fe es lo que hizo la diferencia. La Biblia dice, 'Creyó Abraham, no en Dios, a Dios, y le fue contado por justicia.'”

>

“Dios que es rico en misericordia le dio fe a Abel e hizo la diferencia.”

>

“No importa si crees en Dios; lo importante es confiar plenamente en la obra del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en la Epístola de Judas. Hemos estado estudiando ya por algunas semanas la Epístola de
Judas. Si ya lo tienen, dice la palabra
de Dios, Judas, siervo de Jesucristo, y hermano de Jacobo, a los llamados
santificados en Dios Padre, y guardados en Jesucristo, misericordia,
y paz, y amor, o sean multiplicados. Amados por la gran solicitud
que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me
ha sido necesario escribiros exhortando que contendáis ardientemente
por la fe que ha sido una vez dada a los santos. porque algunos
hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido
destinados para esta condenación, hombres impíos que convierten
en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único
soberano y a nuestro Señor Jesucristo. más quiero recordaros, ya que
una vez lo habéis sabido, que el Señor, habiendo salvado al
pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó a los que no creyeron.
y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que abandonaron
su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad en prisiones eternas
para el juicio del gran día. Como Sodoma y Gomorra y las ciudades
vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo
fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas,
por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno. No obstante,
de la misma manera, también estos soñadores mancillan la carne,
rechazan la autoridad y blasfeman las potestades superiores. Pero
cuando el arcángel Miguel contendía con el diablo, disputando con
él por el cuerpo de Moisés, no se atrevió a proferir juicio
de maldición contra él, sino que dijo, el Señor te reprenda. Pero estos blasfeman de cuantas
cosas no conocen, y en las que por naturaleza conocen, se corrompen
como animales irracionales. Hay de ellos porque han seguido
el camino de Caim y se lanzaron por lucro en el error de Balam
y perecieron en la contradicción de Coré. Estos son manchas en
vuestros ágapes que comiendo impúdicamente con vosotros se
apacientan a sí mismos. nubes sin agua, llevadas de acá
para allá por los vientos, árboles otoñales sin fruto, dos veces
muertos y desarraigados, fieras ondas del mar que espuman su
propia vergüenza, estrellas errantes para las cuales está reservada
eternamente la oscuridad de las tinieblas. De estos también profetizó
Enoc séptimo desde Adán diciendo, he aquí vino el para hacer juicio contra todos
y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías
que han hecho impiamente y de todas las cosas duras que los
pecadores impíos han hablado contra él. Estos son murmuradores,
querellosos, que andan según sus propios deseos, cuya boca
habla cosas infladas, adulando a las personas para sacar provecho.
Pero vosotros, amados, tened memoria de las palabras que antes
fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo.
Los que os decían, en el postrer tiempo habrá burladores que andarán
según sus malvados deseos. Esos son los que causan divisiones,
los sensuales que no tienen al espíritu. Pero vosotros, amados,
edificándoos sobre vuestra santísima fe, orando en el Espíritu Santo,
conservaos en el amor de Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para vida eterna. A algunos que dudan,
convencedlos. A otros, salvad arrebatándolos
del fuego, y de otros tened misericordia, con temor aborreciendo aún la
ropa contaminada por su carne. Y aquel que es poderoso para
guardaros sin caída, y presentaros sin mancha delante de su gloria
con gran alegría, al único y sabio Dios nuestro salvador, sea gloria
y majestad, imperio y potencia, ahora y por todos los siglos,
amén. Vamos a meditar el versículo
diez perdón, versículo once, que dice,
hay de ellos porque han seguido el camino de Caín y se lanzaron
por lucro en el Otra traducción de la escritura
dice, lástima de ellos porque han seguido el camino de Caim,
por amor al dinero cayeron en el error de Balam y murieron
en la rebelión de Coré. Hay de los que siguieron el camino
de Caim, por ganar dinero se entregaron al error de Balam
y perecieron en la rebelión de Coré. Pobre gente, se fueron
por el mismo camino de Caim, por conseguir dinero se van por
el camino equivocado como Balam, hablan contra la autoridad y
son destruidos como le pasó a Coré. Y nuestro tema es camino a la
destrucción. Y lo vamos a dividir en las tres
partes que está dividido ahí en el versículo. Y hoy vamos
a ver solamente la primera parte que es el camino, el camino de
Caín. Esto que describe nuestro versículo
es un camino a la destrucción. el versículo empieza con una
expresión que dice hay de ellos y esta es una expresión que es
recurrente en lugares del antiguo testamento y está hablando de
juicio el señor Jesús lo usó contra los fariseos muchas veces
cuando les dijo hay de vosotros escribas y fariseos hipócritas Las expresiones que utiliza el
versículo, y va haciendo alusión a tres realidades históricas.
Uno es, han seguido el camino de Caín, después se lanzaron
por lucro en el error de Balam, perecieron en la contradicción
de Coré. Y este es un camino descendente hacia la destrucción.
La Biblia dice que hay camino que al hombre parece derecho,
pero su fin es camino de muerte. Y una de las cosas que va a dejar
muy claro aquí es Dios salvó en el año 400 aproximadamente
a un hombre que Dios utilizó y él planteó una filosofía de
la historia y él presenta la historia como dos ciudades, la
ciudad terrenal y la ciudad celestial. Y la verdad es que en el desarrollo
de toda la historia de la redención vamos a ver dos linajes. El linaje
de Dios, aquellos que viven conforme a Dios y aquellos que viven conforme
a la mentalidad humana. Y aquí el escritor bíblico va
a comenzar hablándonos de Caín, que es el primer ciudadano de
la ciudad terrenal, y dos ciudades que están en constante lucha,
una lucha que no es contra carne y sangre, sino contra huestes
espirituales de maldad. No solamente Judas presenta esto,
sino el mismo Señor Jesucristo. En el Evangelio de Juan, el escritor
deja registrado y habla de la venida del Señor Jesucristo y
dice, A los suyo vino, y los suyos no le recibieron. Mas a
todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. posteriormente
el escritor bíblico registra con toda claridad y en mismas
palabras del señor Jesucristo hablando con los con los judíos
que le decían nosotros tenemos un solo padre nuestro padre es
Abraham no hemos nacido de fornicación y el señor Jesús es claro y contundente
cuando dijo vosotros de vuestro padre el diablo sois y los deseos
de vuestro padre queréis hacer porque él ha sido homicida desde
el principio y padre de mentira y Estas son palabras del Señor
Jesús. La cultura popular suele creer que todos, todos somos
hijos de Dios, pero la Escritura y los hombres que Dios ha salvado
han entendido por el Espíritu Santo que eso es falso, no es
cierto que todos somos hijos de Dios. Todos son creación de
Dios, pero no todos son hijos de Dios. Los hijos de Dios no
son engendrados de voluntad de carne, ni de voluntad de sangre,
ni de voluntad de varón, sino de voluntad de Dios. Los hijos
de Dios son aquellos que han creído en el Señor Jesucristo,
que han creído al Señor Jesucristo, que están confiando plenamente
en el Señor Jesucristo. Y una de las cosas que la escritura
nos deja ver con claridad es que siempre ambas ciudades, aunque
están en pugna, siempre van a estar entremezcladas. Por eso un día
el Señor va a separar a los cabritos de las ovejas. Por eso, cuando
le preguntaron si arrancaban la cizaña, él dijo, dejen, no
sea que tratando de arrancar la cizaña, pues vayan a arrancar
también el trigo. Eso el Señor lo va a hacer al
final de los tiempos. No olvidemos que dentro de los
doce apóstoles estaba la ciudad terrenal, ahí estaba Judas Iscariote. ah no olvidemos que Juan escribe
una carta y ahí un líder de la iglesia diótrefes pues es evidente
que era un hijo de satanás ah un uno que se conforma a lo que
está describiendo aquí la escritura de aquellos que están infiltrados
y algo que estábamos meditando el miércoles es de mirar primero
en nosotros la infiltración y ser dependientes del evangelio si
nosotros no miramos bien pues nunca vamos a mirar y sólo el
señor puede darnos ojos para mirar bien porque somos ciegos
a nuestra propia ceguera siempre nos es fácil mirar lo que el
otro hace mal. Y nos es muy difícil mirar lo
que nosotros hacemos mal. Por eso el Señor Jesús dijo,
hipócrita, saca primero la viga que está en tu ojo para que ayudes
a tu hermano a sacar la paja de su ojo. Pero siempre nosotros
pensamos que el que tiene la viga es el prójimo y cuando intentamos
acercarnos lo golpeamos con la viga que traemos en el propio.
Por eso el Señor dice, hipócrita, primero saca la viga de tu ojo.
Y qué importante es que podamos repasar esto y podamos mirar
que damos gracias a dios por cada persona que viene y algo
que la iglesia no tiene que dejar de hacer es proclamar el evangelio
porque es a través del evangelio que dios da vida es a través
de la proclamación del evangelio por oír la palabra de dios que
se da la fe la bien fe viene por el oír esa fe es don de Dios
y proclamamos el evangelio porque a su tiempo Dios va a dar vida
a aquellos por los cuales Cristo murió y qué bien que cada persona
que esté viniendo y cada vez nosotros tenemos que estar proclamando
el evangelio porque el evangelio es la necesidad de toda persona
pero el evangelio en especial es necesidad y es deleite del
creyente el creyente somos salvos de la ira venidera por el evangelio
por la confianza en el señor jesucristo pero crecemos a la
imagen del señor jesucristo por ese mismo evangelio y cuando
vemos este camino de la destrucción que empieza con el primer asunto
que es en el camino de Caín. ¿Cuál es el camino de Caín? Dice,
hay de ellos porque han seguido el camino de Caín. Y quisiera
leer un pasaje que después si puede, léalo en su casa, que
está en Génesis cuatro uno al diez, dice, conoció Adán a su
mujer, Eva, la cual concibió y dio a luz a Caín, y dijo, por
voluntad de Jehová, he adquirido varón, después dio a luz a su
hermano Abel, y Abel fue pastor de Y aconteció andando el tiempo
que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová,
y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo
de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel
y a su ofrenda, pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda
suya. Y se ensañó Caín en gran manera
y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín,
¿Por qué te has ensañado? ¿Y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, no serás enaltecido. Y si no hicieres bien, el pecado
está a la puerta. Con todo esto a ti será su deseo,
y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel,
salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos
en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.
Y Jehová dijo a Caim, ¿dónde está Abel tu hermano? Y él respondió,
no sé, ¿soy yo acaso guarda de mi hermano? Y él le dijo, ¿qué
has hecho? La voz de la sangre de tu hermano
clama a mí desde la tierra. Y ahí está descrito el camino
de Caim. Escuchaba el otro día a una persona
que suele decir y le gusta decir, yo soy creyente. Y él habla de
sí mismo como creyente. Y de pronto dice, pero yo no
puedo creer que el diablo es un ser personal. Eso es como
mítico. Este es el camino de Caín. Es caminar creyendo en Dios,
pero no creyendo a Dios. Caín creía en Dios. Este pasaje
que acabamos de leer es más que explícito en decirnos que efectivamente
Caín creía en Dios. Sin embargo, él no creía a Dios. Esto se va a hacer evidente por
la misma escritura. Dice la escritura, por la fe
Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín. Hay algo
que había en Abel que no había en Caín. Y ese algo no es educación. Es muy probable que ellos tuvieron
la misma educación, fueron educados en el mismo hogar. Ese algo no
era formación religiosa. Y yo estoy seguro que ellos recibieron
la misma formación religiosa. Ese algo que los hacía diferentes
no es que estaban en ambientes distintos de educación. Yo creo
que ellos tuvieron condiciones muy similares en su educación
y en su formación. Sin embargo, ese algo, dice la
escritura ahí, que hace distinto a Abel es fe. Por la fe, Abel
ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín. Ahora, cuando
pensamos en eso, no tenemos que poner nuestros ojos en que Abel
tenía un mérito, porque tenía fe. La fe es don de Dios. Dios dio la fe a Abel. Si Abel tenía fe, es porque Dios
es rico en misericordia. Porque Caín, igual que Abel,
nació en rebelión contra Dios. Nació rebelde contra Dios. Todo
nacido de mujer nace en pecado, excepto el Señor Jesucristo.
Ahora, había fe en Abel porque Dios le dio el don de la fe.
Había fe en Abel porque Dios eligió a Abel en el Señor Jesucristo
desde antes de la fundación del mundo. Como tiene que ser, porque
de no ser así, si Dios no elige al hombre, el hombre jamás elige
a Dios. Quiero recordarles la ilustración
que les digo siempre. Si trajéramos a un león aquí
y le pusiéramos una canasta de las mejores verduras y vegetales,
lo más precioso y hermoso que pudiéramos pensar de comida en
abundancia, Y pusiéramos otra canasta con carne y soltamos
al león, pues ese león, ¿qué creen que va a elegir? Pues definitivamente
él va a elegir la canasta con carne. Él va a escoger la carne. ¿Por qué? Porque es de acuerdo
a su naturaleza. El hombre, su naturaleza es aborrecedor de
Dios, dice la Biblia. No hay quien busque a Dios. Por
eso es que Dios eligió a Abel y Dios le dio fe a Abel. Porque
si Dios no hubiera elegido a Abel, Abel nunca habría elegido a Dios
y hubiera terminado igual, igual que Caín. Dios que es rico en
misericordia. ¿Quién merecía la condenación
de Dios? Ambos. Tanto Caín como Abel merecían
condenación de Dios. Ahora, el camino de Caín es caminar
creyendo en Dios, pero no creyendo a Dios. La Escritura dice, tú
crees que Dios es uno, pues haces bien en creer que Dios es uno.
Es más, la Biblia no dice que existen ateos. Eso de ateos lo
hemos inventado porque suena No sé, quizá le suena bonito
a la gente, pero la Biblia dice, dice el necio en su corazón.
Haces bien en creer que hay Dios, porque solamente siendo necio
puedes decir que no hay Dios. Haces muy bien creyendo que Dios
es uno, pero dice el escritor bíblico, los demonios también
creen y tiemblan y no hay para ellos salvación. El asunto no
es creer en Dios, el asunto es creer a Dios. Fe, fe es lo que
hizo la diferencia. La Biblia dice, esta persona
podía proclamarse como este otro que dice que cree que él es creyente
pero no cree que el diablo sea real. Pues yo no sé en quién
cree porque no puedes creer en un Jesús que sí dijo que el diablo
es un ser real. No puedes ser creyente en Jesús
si no crees a Jesús. Es inútil creer en Jesús pero
no creerle a Jesús. Es interesante que esa fe que
Dios da es la que hace la diferencia. La que hace la diferencia es
cuando clamamos para que Él nos conceda el don de la fe. dice
la Biblia, creyó Abraham, no en Dios, a Dios, y le fue contado
por justicia. Ahora, ese es el camino, el camino,
caminar el camino de Caín es creer en Dios sin creer a Dios. Caminar el camino de Caín es
el que confía en su propia religión, en su propio corazón, en su propia La Biblia dice con toda claridad,
y es algo que seguramente en su formación educativa y religiosa,
tanto Caín como Abel sabían. Recuerde usted, Adán y Eva pecaron. E inmediatamente que ellos pecaron,
ellos tuvieron vergüenza e intentaron cubrirse con hojas de higuera.
Intentaron hacerse un delantal que Dios dijo, eso no es, eso
no sirve. No es, sirve en lo absoluto.
Y entonces Dios tomó un cordero y lo sacrificó a un cordero inocente
y se derramó su sangre. Y entonces Dios hizo vestiduras
para vestir a Adán y a Eva, que eran figuras de la justicia del
Señor Jesucristo que viste a los suyos. Es esa justicia que es
mayor que la de los escribas y fariseos. ahora eso implicaba
que en su instrucción ellos habían sabido lo que la escritura enseña
que es y casi todo es purificado según la ley con sangre y sin
derramamiento de sangre no se hace remisión de pecados ellos
sabían que dios esperaba una ofrenda a un sacrificio de sangre
y abel por la fe que dios le había dado
Él obedeció a Dios y Él ofreció un cordero de lo mejor. Sin embargo,
Caín llevó frutas y verduras porque él pensó, bueno, seguramente
Dios verá mi mejor esfuerzo. Seguramente, pues sí, dicen que
debe ser con sangre, pero pues yo no soy pastor de ovejas. Y
él pudo ponerle muchas objeciones y pensar, eso es lo que dice
Dios, pero al final de cuentas es que creas en Dios y hagas
lo mejor posible, como mucha gente piensa. La Escritura dice
con claridad, fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes
en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos
y Él enderezará tus veredas. Y el camino, el camino de Caín
es el camino de aquellos que confían en su propio corazón.
Es aquellos que confían en su propia filosofía. Sí, Dios puede
decir eso, pero yo tengo mi propia manera de concebir la vida. cuestionan
la palabra de Dios. Ese es el camino de Caín, un
camino que se empieza caminando y es es algo frecuente hoy día. Hoy día es frecuente escuchar
a personas decir, bueno, tú puedes creer en Dios, puedes llamarlo
Jehová, lo puedes llamar Alá, Yahvé, lo puedes llamar ser superior,
lo puedes llamar la Pachamama, lo lo importante es que creas.
Eso es exactamente el camino de Caín. No es creer en lo que
quieras. Lo importante no es simplemente
tener fe. No importa cuán sincera sea tu
fe. Si tú vas caminando y de pronto
te encuentras un puente de madera antiguo, podrido, y tú decides
pasar porque tú crees que te va a sostener, no importa cuán
sinceramente lo creas. Si el puente está dañado, va
a colapsar y te vas a morir no por falta de sinceridad, de fidelidad,
no por falta de fe, sino por lo erróneo del objeto de tu fe. Caín no confiaba en Dios. Caín confiaba en su propio corazón.
Caín confiaba en su propia filosofía. Caín confiaba en que él tenía
suficiente criterio para hacer las cosas a su manera. Y hermanos,
que el Señor nos guarde, porque eso no quiere decir que Caín
no iba a la iglesia. Aquí nos habla de cómo está mezclada
la simiente santa con la simiente carnal, la ciudad terrenal con
la ciudad de Dios, el trigo y la cizaña, los cabritos entre las
ovejas. él iba al culto igual que Caín,
él llevó su ofrenda, él creía en Dios, él iba al culto y que
Dios nos guarde de estar caminando el camino de Caín, uno que cree
en Dios, uno que va a la iglesia, uno que también trae su ofrenda
a la iglesia. Ahora el camino de Caín es un
camino El camino de Caín es un camino
del que codicia lo que Dios ha dado a otros. Codicia lo que
Dios ha dado a otros. Antes de pensar en esto, el asunto
fundamental es no había fe. Y esa es la razón por la cual
Dios dice no recibió o no se agradó ni de la ofrenda ni de
la persona de Caín. No pienses agradar a Dios por
algo que tú puedes hacer. Sea ofrenda, esfuerzo, lo que
quieras. Si no has agradado a Dios, Dios
no se va a agradar de tu ofrenda de ninguna manera. Ahora, un
gran problema es de ninguna manera el hombre puede agradar a Dios.
Sólo hay una persona que agrada a Dios y el Señor lo ha dicho
con toda claridad. Dijo del Señor Jesús, este es
mi hijo amado en quien tengo agrado o complacencia. Cuando
el padre ve al hijo es como él mismo mirándose al espejo, porque
es la imagen misma de su substancia. Y es correcto que el padre se
vea en el espejo y se quede extasiado con sí mismo. Porque si estuviera
extasiado con alguien fuera de él, ese alguien sería Dios. ¿Sabe? El único que agrada a Dios es
aquel que ha confiado plenamente en él sin ninguna sombra de dudas.
Cristo cumplió, confió siempre Consistente mente sin ninguna
sombra de duda en su padre y en sus promesas. Cristo obedeció
siempre la voluntad de su padre. Cristo cumplió totalmente la
ley y él es, él dijo, si no tienes una justicia mayor que la de
los escribas y fariseos, estás como como Adán y Eva, tratando
de taparte con hojas de higuera. Se necesita una justicia mayor,
y esa justicia mayor es la del Señor Jesucristo. Él cumplió
la justicia y él ganó justicia para su pueblo. La única manera
de poder agradar a Dios es justo por esa fe que Dios había dado
a él. Dice la Escritura con toda claridad, justificados pues por
la fe tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
La cosa es, Dios vio a Abel en el Señor Jesucristo, y por eso
Dios se agradó de Abel y de su ofrenda, no por causa de Abel,
sino por causa de aquel Cordero que estaba destinado desde antes
de la fundación del mundo, pero que se manifestó en los postreros
tiempos por amor de nosotros. Por causa de aquel Cordero que
cargó en él el pecado de Abel, ni siquiera por causa de ese
cordero que estaba dando como obediencia, porque ninguna de
esa sangre de esos corderos jamás quitó ningún pecado, pero el
Señor Jesús con un solo sacrificio hizo perfectos para siempre a
los santificados. y por esa causa del Señor Jesucristo
es que Abel fue fue visto por el padre en el Señor Jesucristo
y es que agradó a Dios y la gran el gran asunto es estás en el
Señor Jesucristo si no estás en el Señor Jesucristo estás
caminando en el camino de Caín y ese camino va directo a la
destrucción no importa si crees en Dios no importa si no faltas
al culto en la iglesia no importa si traes tu ofrenda haz hallado
en Cristo plena salvación, has confiado plenamente en el Señor
Jesucristo, estás confiando única y nada más en la obra del Señor
Jesucristo. Ahora, el camino, si no es así,
este camino va avanzando, y va avanzando, y este camino es un
camino que lleva, es el camino del que codicia lo que Dios ha
dado a otro. entró una codicia en su corazón,
entró una envidia en su corazón, que dominó su corazón. Era tan
grande el deseo, no obstante que Dios lo había amonestado
y le había dicho que el pecado no tenía que enseñorearse de
él, pero él trayendo una ofrenda al altar de Dios estaba totalmente
engañado. Aunque vino al altar de Dios
para traer una ofrenda, él estaba adorando ídolos en su corazón.
Y por esa causa, él vivía en codicia. Si él hubiera estado
adorando al Señor del Cielo, y amando al Señor del Cielo,
y creyendo y confiando al Dios del Cielo, él iba a poder amar
a su prójimo como a sí mismo. Y en el caso de los que estamos
en Cristo, vamos a poder amar a nuestro prójimo, no como a
nosotros mismos. Porque en el nuevo pacto el llamado
es Que os améis unos a otros, como yo les he amado, dice el
Señor Jesucristo. Ese es el llamado en el nuevo
pacto. Y dice la Biblia, describiendo cuál es el camino, el camino
de Caim, dice en Santiago 4, 1, 2, dice, ¿de dónde vienen
las guerras y los pleitos entre vosotros? No es de vuestras pasiones
las cuales combaten en vuestros miembros. Dice, codiciáis. y
no tenéis. Matáis y ardéis de envidia y
no podéis alcanzar. Combatís y lucháis, pero no tenéis
lo que deseáis porque no pedís. Y si usted sigue leyendo, se
va a dar cuenta que está hablando de gente que, como Caim, iba
al culto y traía su ofrenda porque dice pedís y no recibís porque
pedís mal para gastar en vuestros deleites o almas adúlteras no
sabes que la amistad del mundo es enemistad contra dios cualquiera
pues que se constituye en mi amigo del mundo se constituye
enemigo de dios hermanos estamos pidiendo a dios y que estamos
pidiendo Alguien ha dicho que ese versículo equivale a decir
que imagine un hombre casado que de pronto llega del trabajo
con su quincena y su esposa se acerca y le pide, dame diez mil
pesos porque es viernes y voy a salir todo el fin de semana.
¿Y para qué quieres? Pregunta el esposo. Bueno, quiero
para ir a gastar con mi amante. Eso es lo que está diciendo el
versículo. O almas adúlteras, no sabe, pedís
y no recibís porque pedís mal para gastar en vuestros deleites.
A veces pensamos del pecado como cosas que abiertamente son malas
y pecaminosas. Pero cualquier cosa en que hayamos
deleite y que Cristo no esté incluido ahí, buscar el gozo
en otro lugar que no es en el Señor, aunque sea legítimo, es
vivir caminando el camino de Caín. Y empieza todo por nuestras
pasiones que combaten nuestros miembros. Porque tenemos un corazón
dividido. El adulterio espiritual que menciona
Santiago es lo mismo que la idolatría. Juan termina la primera epístola
diciendo, hijitos, guardaos de los ídolos. Hijitos, guardaos
de los ídolos. Si estamos adorando ídolos, no
pienses nunca que vas a amar como Cristo nos ha amado. Y adorar ídolos no es algo que
únicamente hacen los católicos romanos. A veces los evangélicos
suelen hablar muy condenatorios de los católicos romanos, y por
supuesto que ellos adoran ídolos. Pero cualquier cosa que ocupa
el lugar de Dios es un ídolo. Desear en exceso el cariño y
la comprensión de mi esposa, más que la gloria de Dios, es
un ídolo. Y no puedo amar a mi esposa si estoy amando eso por
legítimo que sea. El gozo no está en mi esposa
cariñosa, el gozo está en la presencia del Señor, dice la
Biblia. Y si yo intento buscar el gozo donde no está, estoy
siendo un idólatra y no puedo amar a mi esposa. pensar que el gozo está en tener
hijos bien portados, obedientes y ejemplares. Es idolatría también. Si yo estoy buscando el gozo
allí, déjame decirte que es el peor lugar donde estás buscando
el gozo, porque nuestros hijos son pecadores. Y el gozo no está
allí. No es malo que deseemos el respeto
y que nuestros hijos sean bien portados, pero es malo desearlo
más que a Dios y a su gloria. Es malo amarlo más que a Dios
y a su gloria. Y entonces de pronto entramos
en codicia y no tenemos, no tenemos hijos bien portados. Y entonces
matamos y ardemos de envidia. Tal vez no estrangulamos a nuestros
hijos, pero decimos palabras hirientes que se graban en su
corazón porque no logramos que sean lo que nosotros queremos
que sean, por causa de nuestro corazón idólatra. Hermanos, ese
es el camino de la codicia. El camino de Caín es el camino
del que codicia lo que Dios ha dado a otros. En este caso está
hablando exactamente de aquellos que entran a la iglesia y codician
posiciones de liderazgo que Dios da. y que Dios nos guarde de
codiciar lo que Dios ha dado a otros y no poder disfrutar
lo que Dios ha dado a otros. Dice la Biblia llorad con los
que lloran y gozaos con los que se gozan y alguien ha dicho que
es más fácil llorar con el que llora que gozarse con el que
se goza. La gente dice cosas como por
ejemplo llega un hermano con un auto nuevo y de pronto repetimos
cosas que dice el mundo y hay gente que dice ladrón de ¿Por
qué? Porque nos cuesta gozar con el
que se goza. Es más fácil llorar con el que
llora. Y ese es el camino de Caim. El camino de Caim es un
camino que está marcado justamente por un corazón muerto en delitos
y pecados. Y hay ahí la necesidad de proclamar
constantemente el evangelio. Y aún estando en Cristo, aún
hay una batalla con el residuo de la maldad. Y hermano, Que
Dios nos haga oír su voz constantemente. Que Dios nos conceda conocerle
constantemente y aprendamos a confiar plenamente en él. La cultura
te dice que debes tener demasiada confianza en ti mismo. Se ve
como una debilidad es que no tiene confianza en sí mismo.
Se nos habla mucho de tener alta autoestima. No necesitamos tener
alta autoestima hermanos, ya la tenemos. La exhortación bíblica
es constantemente a lo contrario. Es más, algo que es necesario
es que Dios baje tu autoestima. Es necesario que Dios nos tire
por el piso como le hizo al apóstol Pablo, antes de ser el apóstol
Pablo. Le bajó toda la autoestima. Y
cuando le bajó toda la autoestima es que él pudo estimar al Señor
Jesucristo y él dijo, todo es pérdida contar de conocer a Cristo
Jesús mi Señor. Hermano, si no conocemos al Señor
Jesucristo, no podemos crecer en la gracia y el conocimiento
del Señor Jesucristo. El Señor nos salvó para hacernos
crecer a la imagen de su Hijo. Es nuestra esperanza. Y el llamado
es a examinar nuestro corazón. Hay de ellos, porque siguieron
el camino de Caín. ¿Cuál camino estás siguiendo?
¿Estás siguiendo el camino de Caín? ¿El camino que estás centrado
en mí mismo, en mí? ¿Estás centrado en que yo creo
en Dios y estoy contento con que creo en Dios? Y la pregunta
es, ¿estás confiando en Dios? Se ve en tu vida que confías
en Dios porque obedeces los mandamientos de Dios. La prueba de que confías
en Dios es que estás caminando haciendo lo que Él te dice que
hagas. Confiar en Dios es... Alguien
decía que viajaba en un avión y de pronto estaban en turbulencia.
Y había un niño que estaba muy tranquilo, bien relajado. Y de
pronto uno de los pasajeros más asustados le preguntó al niño
por qué él estaba tranquilo. Y él le dijo, bueno, porque el
piloto es mi papá. ¿Cómo está tu vida en medio de
un mundo de turbulencias? Estás confiando. Dice la escritura,
tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti
persevera, porque en ti ha confiado. Confiate en Jehová perpetuamente,
porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos. Y
la pregunta es, ¿cuál es el camino que estás caminando? ¿Estás confiando
en Dios porque has creído a Dios? ¿Has creído al Señor Jesucristo?
¿No pones en duda ninguna de sus palabras, ninguna de sus
promesas? ¿Estás confiando plenamente en su obra? ¿Y sabes que es una
obra que es perfecta y no se le puede añadir absolutamente
nada más? estás confiando en tu propia filosofía hoy es común
de gente que te dice que es creyente y cree en la escritura pero también
después de creer la escritura se va y hace cosas orientales
como yoga o cosas que no tienen nada que ver con la escritura
y que incluso son totalmente opuestas a la escritura y proceden
de filosofías incluso demoníacas Gente que es capaz de mezclar
todas las cosas y tener una teología disparatada. ¿Y sabes qué? Si estás así es que no confías
en el Señor. Esta palabra es suficiente. El
Señor es suficiente. No es necesario que traigamos
cosas de otro lado. es suficiente en sí misma. Toda
la escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para redarguir,
para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea
perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. No necesitamos
agarrar prestado de filosofías y de otras cosas. Todo lo que
necesitamos para la vida y la piedad nos ha sido dada por su
divino poder. es que si estamos mezclando cosas es que estamos
siguiendo el camino de Caim, el camino de Caim, el camino
que confía en su propia religión, en su propia filosofía, es el
camino y vas a terminar inevitablemente en el camino de la codicia, inclinado
en adoración y controlado por los deseos de tu corazón, causando
problemas a tu familia, causando problemas a la Las puertas del Hades no van
a prevalecer nunca contra la iglesia. El Señor ha fundado
su iglesia. Lo que sí es importante recordar
es que hay un hay de maldición. Estamos predicando el evangelio
porque deseamos que ninguno de nosotros tenga que experimentar
este hay de maldición. Ese hay de maldición que es horrenda
cosa es caer en manos del Dios vivo. Quien atenta a la iglesia
en un tiempo el apóstol Pablo Saulo de Tarso atentó contra
la iglesia. y le dijo el Señor dura cosa es dar coces contra
el aguijón. Hermanos, que Dios nos conceda
el don de la fe. Que Dios nos conceda, clamemos
al Señor para que nos conceda el don de la fe. Ese don que
dio a Abel. Toda la diferencia fue Dios que
es rico en misericordia. Abel y Caín eran igualmente merecedores
de la ira de Dios. Abel y Caín eran igualmente merecedores
que Dios no aceptara sus ofrendas. pero Dios que es rico en misericordia
le dio fe a Abel e hizo la diferencia y él por fe ofreció un más excelente
sacrificio. Él agradó a Dios porque estaba
en el Señor Jesucristo, fue visto en el Hijo, en aquel de quien
Cristo ha dicho este es mi Hijo amado en quien tengo complacencia
y mi pregunta es estás siendo visto con agrado por Dios porque
te has desbojado de todo y porque estás confiando únicamente en
el Señor Jesucristo está el Señor Jesucristo renovando cada día
tu mente y sacando toda la basura que viene de otro lado porque
por su palabra puedes ver lo que es basura y pedirle a Dios
que lo quite Dice la Biblia, os ruego por las misericordias
de Dios que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo
y agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Y dice, no os
conforméis a este siglo. no conformarse a este siglo,
hermanos, es, no llames conspiración a lo que ellos llaman conspiración,
no temas lo que ellos temen, que sea Jehová tu temor, eso
es no conformarse a este siglo, no os conforméis a este siglo,
sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios agradable
y perfecta. Hermanos, que Dios nos guarde
de seguir el camino, el En la noche, si Dios permite,
vamos a ver que se empieza caminando el camino de Caín y de pronto
se pisa el acelerador. El versículo sigue diciendo,
y se lanzaron, que es lo que primeramente, Dios, vamos a estudiar
en la noche. Ya no es simplemente ir caminando.
Eso de lanzarse, no sé si se le hace como cuando se lanzan
los cohetes a la luna o cuando se lanzan los misiles. Eso ya
es meter el acelerador, pero hermanos, estamos predicando
el Evangelio porque es Es lo que nos puede guardar de estar
caminando un camino a destrucción y de pronto empecemos a pisar
el acelerador para ir a la destrucción. Que el Señor quiera darnos fe
es el deseo de mi corazón que el Señor siga salvando a los
suyos por la proclamación del Evangelio. todo está en el señor
Jesucristo todo lo que Dios demanda lo ha provisto en Cristo y no
te olvides damos gracias a Dios que Dios ha elegido porque si
Dios no hubiera elegido nosotros no lo elegiríamos a él iríamos
a la condenación caminando plácidamente el camino de Caín pero el señor
Jesucristo es el camino es la verdad es la vida y nadie va
al padre si no es por él vamos a orar

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

123
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.