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JC

La distinción

1 John 3:11-15
Joel Coyoc September, 19 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 19 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón de Joel Coyoc, titulado "La Distinción," se basa en 1 Juan 3:11-15 y aborda la diferencia entre los hijos de Dios y los hijos del diablo, enfatizando la importancia del amor fraternal como un signo distintivo de la verdadera fe. Coyoc argumenta que esta distinción es fundamental debido al mensaje del Evangelio, que nos llama a amarnos unos a otros, y utiliza ejemplos bíblicos, especialmente el de Caín y Abel, para ilustrar sus puntos. A través de las Escrituras, como Juan 1:1-3, Génesis 1:26-27, y Mateo 22:36-40, sostiene que el amor es un reflejo del carácter de Dios y un mandato esencial que emana de la relación de la Trinidad. La significancia doctrinal del sermón radica en que el amor entre los creyentes es evidencia de la nueva vida en Cristo, así como la ausencia de amor es indicativa de una vida sin verdadera fe.

Key Quotes

“La razón de la distinción entre los hijos de Dios y los hijos de Satanás es el mensaje que han oído desde el principio: que nos amemos unos a otros.”

“Aquellos que han pasado de la muerte a la vida, Dios los capacita para amar a los hermanos.”

“Los que confían en Dios, que creen a Dios, son creados en Cristo Jesús para buenas obras.”

“Sin Cristo no puedo amar. Sin Cristo no puedo hacer sino solamente pecar.”

Sermon Transcript

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100%
primera de Juan primera carta
del apóstol Juan es capítulo tres dice la palabra de Dios mirad
cuál amor nos ha dado el Por esto el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de
Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser. Pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque
le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza
en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Todo aquel
que comete pecado, infrinque también la ley, pues el pecado
es infracción de la ley. Y sabéis que Él apareció para
quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo aquel
que permanece en él no peca. Todo aquel que peca no le ha
visto ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe. El que hace justicia es justo
como él es justo. El que practica el pecado es
del diablo. Porque el diablo peca desde el
principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer
las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo
aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano no es de
Dios. Porque este es el mensaje que
habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros. No como Caín que era del maligno
y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida. Y sabéis que ningún homicida
tiene vida eterna permanente en él. En esto hemos conocido
el amor en que él puso su vida por nosotros. También nosotros
debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que
tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad
y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en
él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de
hecho y en verdad. Y en esto conocemos que somos
de la verdad y aseguraremos nuestros corazones delante de Él. Pues
si nuestro corazón nos reprende, mayor que nuestro corazón es
Dios y Él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no
nos reprende, confianza tenemos en Dios, y cualquiera cosa que
pidiéramos la recibiremos de él porque guardamos sus mandamientos
y hacemos las cosas que son agradables delante de él. Y este es su mandamiento
que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él y eso sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos ha dado. Bueno, hermanos, vamos a meditar
los versículos del versículo 11 hasta el versículo 15 que dice, porque este es el mensaje
que habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros,
no como Caín que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué
causa le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. Hermanos míos, no se extrañéis
si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. El tema de esta tarde es la distinción. ¿Y por qué el tema es la distinción?
Si usted se fija en nuestro versículo, en nuestro pasaje, en el versículo
11 empieza con un porqué, porque este es el mensaje que habéis
oído desde el principio. Y ese porqué nos está ligando
con el versículo 10, donde habla de una distinción, la manera
en que se distinguen los hijos de Dios y los hijos de Satanás. Y esa es la razón por la que
el tema es la distinción. y algunas cosas que vamos a mirar
en nuestro pasaje es la distinción cuál es la razón de la distinción
la razón de la distinción y dice el versículo que la razón de
la distinción entre los hijos de dios y los hijos de satanás
es el mensaje que han oído desde el principio que nos amemos unos
a otros después en el pasaje nos vamos a encontrar que dice
Nos da un ejemplo de la distinción, un ejemplo que hace distinción
entre Cahil, Caín y Abel. Y en tercer lugar, la certeza
de la distinción. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte, de la muerte a la vida, porque amamos a nuestros
hermanos. Hay una distinción. Siempre hay
una distinción. Estuvimos viendo cuando terminamos
el tema del miércoles cómo Jesús habló de una distinción entre
aquellos que son hijos de Dios e hijos de Satanás. la escritura. Juan y el Señor
Jesucristo son drásticos y definitivos, como tiene que ser. No hay matices. O sea, es Hijo de Dios o es Hijo
del Diablo. Y hay características que identifican
a cada uno. Hay una distinción. Podemos distinguir. Nosotros distinguimos a la gente
de sus familias. porque tenemos ciertos rasgos
faciales, porque de pronto hacemos ciertos ademanes o ciertos gestos
que son de nuestros padres. Y bueno, hay una distinción.
Y la razón de esa distinción, Juan empieza diciéndonos, que
la razón de esa distinción es el mensaje que han oído desde
el principio dice el versículo 11 porque este es el mensaje
que habéis oído desde el principio que nos amemos unos a otros el
mensaje que habéis oído desde el principio y cuando pensamos
en lo que se ha oído desde el principio nos hace pensar en
tres lugares en la escritura, tres libros de la Biblia que
empiezan con la frase en el principio. Y el primero de ellos es el Evangelio de Juan. Bueno,
no es el primero en orden como están los libros de la Biblia,
pero en orden cronológico ese es el primer libro que, porque
ese principio de Juan es antes que el principio de Génesis.
Y dice allá en Juan capítulo 1 versículo 3 dice en el principio
Juan capítulo 1 versículo 1 al 3 dice en el principio era el
verbo y el verbo era con Dios y el verbo era Dios este era
en el principio con Dios todas las cosas por él fueron hechas
y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho y aquel verbo
fue hecho carne y habitó entre nosotros y versículo 14 dice
perdón 14 dice aquel verbo fue hecho carne y habitó entre nosotros
y vimos su gloria gloria como del unigénito del padre lleno
de gracia y de verdad y en aquel principio sin tiempo en la eternidad
pasada dice la biblia en el principio era el verbo cristo el verbo
eterno el hijo eterno de dios ha encendrado del padre no creado
sino encendrado del padre que es Dios que tomó forma humana. Él existía en el principio. Y
este es el Evangelio de Juan que inicia con en el principio,
que es antes que el principio de Génesis. Y Juan está diciendo,
dice, la razón de la distinción es el mensaje que han oído desde
el principio. Y aquí está hablando específicamente
del Señor Jesucristo que es el eterno Verbo de Dios y que es
la manifestación de la gloria de Dios. Y el mismo Evangelio
de Juan, la misma carta de Juan, deja claro cuando dice Dios es
amor el que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor y
Cristo es la personificación del amor de Dios Cristo es la
manifestación de su gloria la gloria de Dios son sus perfecciones
es su carácter manifestándose y el carácter de Dios es Dios
es amor entonces desde la eternidad pasada está el mensaje que hemos
oído desde el principio y es la razón de que somos llamados
al amores por causa de quien es Dios. Cuando nosotros seguimos
avanzando en la escritura, nos vamos a dar cuenta que en Génesis
capítulo 1, 1 dice que en el principio creó Dios los cielos
y la tierra. Pero de pronto llegamos a Génesis
1, 26 y 27. Y entonces usted va a encontrar
allí el siguiente principio, y en específico el principio
del hombre. Y dice, entonces dijo Dios, hagamos
al hombre a nuestra imagen. Y note que Dios dice, hagamos
al hombre conforme a nuestra imagen. ¿Y con quién estaba hablando
Dios? Dios estaba hablando consigo
mismo. Dios estaba... Se plantea como un solemne consejo
divino. El Padre, el Hijo y el Espíritu
Santo. Y ahí, en esa eterna comunión
de amor, nosotros hemos estudiado San Juan y varias veces abunda
en el hecho de cómo el Padre ama al Hijo y el Hijo ama al
Padre. y la Divina Trinidad es una comunión
de amor, una perfecta unidad, y ahí en un solemne consejo divino
del Padre el Hijo y el Espíritu Santo dice hagamos al hombre
conforme a nuestra imagen conforme a nuestra semejanza y señoreen
los peces del mar en las aves de los cielos y en las bestias
en toda la tierra y en todo animal que se arrastra sobre la tierra
y creó Dios al hombre a su imagen a imagen de Dios lo creó varón
y hembra los creó hermanos este es el mensaje que hemos oído
desde el principio Y el mensaje que hemos oído desde el principio
es que nos amemos unos a otros por causa del amor que existe,
esa comunión de amor de la Trinidad. Dice después en Génesis 2.21.24 Entonces Jehová, Dios hizo caer
sueño profundo sobre Adán. ¿En qué es Génesis 1, 27? Bueno,
el capítulo 1 es como una explicación general de la creación de Dios.
Y en Génesis capítulo 2 es como un zoom, Dios está mostrando
los detalles. Y dice, entonces Jehová, Dios
hizo caer sueño profundo sobre Adán. Y mientras este dormía,
tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la
costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y
la trajo al hombre. Dijo entonces Adán, esto es ahora
hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada varona,
porque del varón fue tomado. Por tanto, dejará el hombre a
su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola
carne. Hay una respuesta emocionada
de Adán cuando ve a Eva. Evidentemente no había el pecado.
Y Dios estaba dando instrucción, porque si Dios no le daba instrucción
a Adán, Adán no sabía ni siquiera quién era. Pero Dios hablando
y diciéndole la verdad e interpretando la creación para él, y Dios le
había dado una capacidad de interpretar la creación, Y él emocionado
dice, esto es carne de mi carne y hueso de mi hueso, esta sí
será llamada varona porque del varón fue tomado. Y es evidente
que Adán estaba manifestando amor hacia su esposa. Y el hombre
y la mujer son imagen de Dios. los creó varón y hembra a imagen
de dios lo creo y la razón por la cual somos llamados a amar
a nuestro prójimo es porque hay dignidad en el prójimo porque
el prójimo es imagen de dios esa es la razón del llamado y
es el mensaje que hay desde el principio que nos amemos unos
a otros recuerde que la ley moral de dios es el carácter de dios
esos diez mandamientos están hablando del carácter de dios
Dios dice, no cometerás adulterio. ¿Por qué? Porque Dios es fiel.
No vas a hablar falso testimonio porque Dios es verdadero. Esa
es la perfección de Dios. La gloria de Dios es su carácter
manifestándose. Y si nosotros seguimos avanzando
por la Escritura, dice Mateo 22, 36, 40, se acercan
los fariseos allí para poner a prueba al Señor Jesús y le
preguntan cuál es el gran mandamiento. Y dice, maestro, ¿cuál es el
gran mandamiento en la ley? Jesús le dijo, amarás al Señor
tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu
mente. Este es el primer y grande mandamiento. Y el segundo es semejante, amarás
a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende
toda la ley y los profetas. el gran mandamiento es amarás
al señor tu dios con toda tu alma con toda tu mente con todas
tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo este es el primer
y gran mandamiento dice y de estos dos depende toda la ley
y los profetas y la razón es por causa por causa de que el
hombre y la mujer son imagen de dios y el primer lugar donde
somos llamados es dejará el hombre a su padre y a su madre y unirá
a su mujer y serán una sola carne y después de decir eso el señor
magnifica el mandamiento dice en Juan capítulo 13 versículos
34 al 35 un mandamiento nuevo os doy que os améis unos a otros
y ya no dice como a ti mismo como yo os he amado, que también
os améis unos a otros. En esto conocerán todos que sois
mis discípulos, si tuvierais amor los unos con los otros."
Amar como Cristo nos ha amado. Después en Juan capítulo 15 versículo
12 al 17 dice Jesús, Este es mi mandamiento, que os améis
unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que este,
que uno ponga su vida por sus amigos. Vosotros sois mis amigos,
si hacéis lo que yo os mando. Ya no os llamaré siervos, porque
el siervo no sabe lo que hace su Señor. Pero os he llamado
amigos, porque todas las cosas que oí de mi Padre, os las he
dado a conocer. No me elegisteis vosotros a mí,
sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis
y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo
que pidierais al Padre en mi nombre, Él os lo dé. Esto os
mando, que os améis unos a otros. y el Señor ya no está diciendo
como en el antiguo pacto a tu prójimo como a ti mismo sino
está diciendo como yo te he amado y notemos que tan pronto Adán
y Eva creyeron la mentira del diablo y su amor por Dios cambió
por amor a las cosas creadas por buscar en la criatura lo
que sólo estaba en Dios inmediatamente cuando El hombre es confrontado,
ya no es capaz de amar a su esposa con esa emoción que tenía al
principio. Ya no estaba tan emocionado de decir, esto es carne de mi
carne y hueso de mis huesos. En lugar de protegerla y amarla
y ponerse a su lado, se puso enfrente y apuntó y dijo, la
mujer que me diste, ella me dio y yo comí. E indirectamente estaba
acusando a Dios. Y tan pronto el hombre aborreció
a Dios, aborrece a la imagen de Dios, aborrece a su prójimo
que está hecho a imagen de Dios. Esto es lo que la Biblia dice
por cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios,
incapaz de mostrar el carácter de Dios. Dios es amor, pero en
el pecado no somos capaces de amar. Las primeras dos palabras
que uno aprende de niño es no y mío. no nos los tienen que
enseñar a veces lo decimos antes antes que decir mamá no y mío
y es por causa de que hemos pecado y caído en adán ahora dice en
efesios capítulo 5 versículo 25 al 33 maridos amad a vuestras
mujeres así como cristo amó a la iglesia y se entregó a sí mismo
por ella para santificar la habiéndola purificada en el lavamiento del
agua por la palabra a fin de presentársela a sí mismo una
iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante,
sino que fuese santa y sin mancha. Así también los maridos deben
amar a sus mujeres como a sus mismos cuerpos. El que ama a
su mujer a sí mismo se ama, porque nadie aborreció jamás a su propia
carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a
la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de
sus huesos. Por esto dejará el hombre a su
padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una
sola carne. Grande es este misterio, mas
yo digo esto respecto de Cristo y de la iglesia. Por lo demás,
cada uno de vosotros ame también a su mujer como a sí mismo, y
la mujer respete a su marido. Note cómo Santiago hace la conexión
directa con la cuestión de amar, la cuestión de amar a Dios que
se refleja en el uso de nuestra lengua y cómo tiene que ver con
el concepto que tenemos, la dignidad del hombre por causa de ser imagen
de Dios. Santiago 3.9 dice Con ella bendecimos,
hablando de la lengua, al Dios y Padre, y con ella maldecimos
a los hombres que están hechos a la imagen de Dios. Y una medida
de mi dificultad de amar es la medida de mi aborrecimiento de
Dios. Uno de los ataques fuertes hoy
día del mundo, de Satanás, es contra el concepto bíblico del
hombre. Porque hay tanto odio por destruir
al hombre. por causa de que el hombre es
imagen de Dios. Ahora, nosotros podemos recordar lo
que dijo Jesús, dice Él, les he puesto, no ustedes me eligieron
a mí, Señor, les elegí a vosotros y les he puesto para que vayan
y para que lleven fruto y vuestro fruto permanezca para siempre.
Y muchas veces solemos pensar en el fruto de ganar gente por
el Evangelio y si es correcto. Pero note que primariamente es
el fruto del Espíritu Santo. Y note cómo dice en Gálatas 5,
18 al 26, porque si sois guiados por el espíritu no estáis bajo
la ley, y manifiestas son las obras de la carne que son adulterio,
fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicería, enemistades,
pleitos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios,
borracheras, orgías y cosas semejantes a estas, acerca de las cuales
os amonesto como ya os lo he dicho antes y noten que aquí
Pablo está haciendo lo mismo que el apóstol Juan guiado por
el Espíritu Santo marcando la distinción dice como ya les he
dicho antes que los que practican tales cosas no heredarán el reino
de Dios más el fruto yo les elegí a vosotros y les he puesto para
que vayan y lleven fruto y vuestro fruto permanezca más el fruto
del espíritu es y que es amor El fruto del Espíritu es amor. Y note que sin estar en Cristo
no es posible amar. Es demasiado drástico, pero es
la realidad. La gente de afuera no sabe qué
es amar. La gente afuera muchas veces
lo que hace es utilizarse unos a otros. Estaba recordando que
compartió una vez la hermana, la hermana Betty, que mucha gente
tiene la idea de que en el matrimonio lo que hay que hacer es el hombre
tiene que dar el 50% y la mujer el 50%. Y la hermana decía que
no es así y es correcto, no es así, es el 100%. Cuando se da el 50 y el 50 es
pues si me pica y me rascas pues yo voy a estar contento entonces
cuando a ti te pique yo te voy a rascar y lo único que estamos
haciendo no es amarnos sino utilizarnos. El amor, el mundo no conoce el
amor porque el amor es de Dios dice la escritura y dice más
el fruto del espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre, templanza. Contra tales cosas no hay ley,
pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus
pasiones y deseos. Si vivimos por el espíritu, andemos
también por el espíritu. No nos hagamos vanagloriosos,
irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros. varios de los pasajes que leí
que no podemos leerlos completos si usted nota Santiago está haciendo
la misma distinción que Juan y Pablo está haciendo la misma
distinción que Juan y es ¿por qué hay esa distinción? porque
tiene que ver con el mensaje que se ha recibido desde el principio
porque el hombre es imagen de Dios y como imagen de Dios tiene
la responsabilidad de vivir en una comunión de amor y amor es
La comunión de Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu
Santo es una comunión de amor. Y después el pasaje nos va a
dar un ejemplo de la distinción, Caín y Abel. Y ahí está el ejemplo
de la distinción. Dice el versículo 12, no como
Caín que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y por qué causa
le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. ¿Qué hacía la distinción entre
Caín y Abel? Nacieron de los mismos padres
humanos. Ambos creían en Dios. Usted puede leer,
llegó un momento en que ellos trajeron una ofrenda a Dios y
esto es porque creían en Dios. Ambos iban al culto. Ambos llevaron
una ofrenda. Sin embargo, Dios miró con agrado
la ofrenda de uno y no miró con agrado la ofrenda del otro. Y
la Biblia nos dice la razón por la cual hay una distinción. Dice,
por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que
Caim, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios
testimonio de sus ofrendas y muerto aún habla por ella. Por la fe
Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caim. ¿Y sabe
cuál fue la distinción? La fe. la fe. Por la fe, Abel ofreció a Dios
más excelente sacrificio que Caim. Ambos habían tenido instrucción,
ambos habían escuchado instrucción de sus padres, ambos habían escuchado
que cuando ellos trataron de cubrirse con hojas de higuera,
Dios mostró que eso no era aceptable y que Dios había prometido un
cordero y que él sacrificó un cordero inocente que proviera
una ropa mejor que las hojas de higuera mejor que las ropas
de higuera y que era una sombra de esa ropa perfecta que es la
justicia del señor jesucristo ambos habían sabían que el sacrificio
debía ser con sangre porque la biblia dice sin derramamiento
de sangre no hay remisión de pecados sin embargo Caín vino
religiosamente, pero vino como aquellos que escuchan y no pasan
de escuchar más que a un hombre. Y él vino y quiso traer su ofrenda
como él quería. Él creía en Dios, pero él no
creía a Dios. Dios había dicho que un cordero
era el sacrificio, pero él decidió traer frutos de la tierra. Él estaba buscando un lugar para
el mérito, no había fe, no estaba creyendo a Dios y eso fue lo
que hizo totalmente la diferencia. Hermanos, Caín en realidad no
era un hijo de Dios. Caín estaba mostrando los genes
del diablo. Vosotros de vuestro padre el
diablo sois y los deseos de vuestro padre queréis hacer, porque él
ha sido homicida desde el principio. Y Caín vino y ofreció una ofrenda
no de fe. Dice la Biblia que por la fe
Abel ofreció más excelente sacrificio. dice por lo cual alcanzó testimonio
de que era justo y es totalmente consistente con la escritura
que dice el justo por la fe vivirá justificados pues por la fe tenemos
paz para con dios por medio de nuestro señor jesucristo humanamente
hablando uno podía estar impresionado de la ofrenda de caín pues eran
seguramente frutos hermosos Pero no es lo que el hombre determina,
sino es creer a Dios. No importa cuán impresionante
sea tu ofrenda o tu actitud religiosa. Lo que importa es lo que Dios
ha dicho en su palabra. Y lo que Dios ha dicho en su
palabra es que la propiciación por nuestros pecados es la obra
del Señor Jesucristo. Y hay algo que es contundente. Caim no podía mostrar buenas
obras. porque solamente los que creen
en el Señor Jesucristo pueden tener buenas obras. Es por causa
del mérito del Señor Jesucristo que los que confían en Dios,
que creen a Dios, son creados en Cristo Jesús para buenas obras. No es por causa de las obras.
Si nos equivocamos en eso y estamos pensando que nuestra obra debe
ser admirada, es triste. toda la gloria en
la salvación de los pecadores de Dios. Y la fe es don de Dios. Y él vino sin fe. Y sin fe es
imposible agradar a Dios. Él vino con sus propias ideas,
haciendo caso omiso a lo que él había recibido como instrucción.
creía en Dios, era religioso, traía su ofrenda, pero Dios no
aceptó su ofrenda por causa de que fue una ofrenda sin fe, porque
él quería alcanzar el favor de Dios por la forma en que él pensaba,
por sus propias obras, pensando que hubiera mérito en su obra.
En contraste, Abel creyó a Dios. Abel creyó en un cordero futuro. Él no fue salvo por causa de
que ofreció ese cordero, sino él fue salvo porque él, en el
futuro, él pudo ver a aquel bendito Cordero de Dios que quita el
pecado del mundo. Fue por causa de la obra de Cristo
que Abel fue declarado justo. Por causa de confiar en el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Después de mirar esto en cuanto
al contraste, vamos a anotar que Juan hace una anotación allí
en el versículo 13 que dice, dice, hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece. No os extrañéis si el mundo os
aborrece. Hermanos, no nos extrañemos que
el mundo nos aborrezca. Vamos a ser aborrecidos por causa
de su nombre. Vamos a ser perseguidos. Incluso
va a haber gente que nos va a matar y va a pensar que rinde culto
a Dios. El Señor Jesucristo nos lo dijo. Y la razón por la cual
nos aborrecen es porque aborrecen a Dios. Y siendo personas en
que está siendo restaurada la imagen de Dios, porque estamos
creciendo a la imagen del Señor Jesucristo, el mundo nos aborrece
y eso no debe extrañarnos. Lo que debería extrañarnos es
que nos aborrezcamos entre hermanos, que nos aborrezcamos entre los
que somos creyentes, eso debería verdaderamente extrañarnos. Pero
que el mundo nos aborrezca no debería causarnos ninguna sorpresa. Ahora, la certeza de la distinción. Nosotros sabemos que hemos pasado
de la muerte a la vida porque amamos a nuestros hermanos. El
apóstol Juan en varios lugares de esta epístola está dejando
cosas bien claras. para que podamos tener guía y
dirección. La Biblia dice, el lámpara es a mis pies tu palabra
y lumbrera mi camino. Y Él está dejando cosas por sentada
que son muy claras, que las podemos saber. ¿Cómo podemos saber si
estamos en Él? Si andamos como Él anduvo. ¿Cómo
podemos saber que hemos pasado de muerte a vida? En que amamos
a los hermanos. Antes de estar en Cristo, antes
de ser justificado por la fe como lo fue Abel, Debíamos amar,
pero no podemos amar. El hombre sin Cristo una sola
cosa puede hacer y es aborrecer a Dios y usar a las personas. Por mucho que impresione al mundo
la manera en que se tratan, por mucho que a veces la gente, a
veces cometemos cosas bastante tristes en nuestra
percepción. Y las cosas tristes que se nos
escapan es que Cristo no es simplemente un accesorio. Cristo lo es todo. Todo lo que Dios demanda lo ha
provisto en Cristo. Y a veces solemos pensar de personas
que parecen muy rectas, que parece que ama a su esposa y decimos
solo le falta creer en Cristo. No, le falta todo. Cristo no
es un adorno más. Él puede impresionar como trata
a su esposa, pero eso no es el amor del que habla la Escritura
como Cristo nos ha amado. El amor de Dios es obra de Dios
es un milagro de Dios cuando él nos da vida y empieza a obrar
la restauración de la imagen de Dios cuando comenzamos a crecer
a la imagen del Señor Jesucristo cuando somos sellados con el
Espíritu Santo de la promesa y entonces comenzamos a ser fructíferos
por la gracia y la misericordia de Dios dice el versículo catorce
dice nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida en que
amamos a los hermanos ¿Cómo sabemos que hemos pasado de muerta a
vida? En que amamos a los hermanos. Aquel que ha pasado de muerte
a vida, Dios lo capacita para amar a los hermanos. No es que
no de pronto tiene batallas y se desvía, pero el Espíritu Santo
lo corrige, la Escritura le guía, Él viene otra vez a Cristo en
arrepentimiento y fe. Pero es fundamental, al punto
de que Jesús mismo dijo, en esto conocerán todos que sois mis
discípulos, si tuvierais amor los unos por los otros. Y dice, hay un pasaje en Mateo
capítulo 5, versículos 26 y 38, 28. Y si usted lee el versículo
20, que no lo incluí acá, el Señor está hablando de tener
una justicia mayor que la de los escribas y fariseos. Hermanos,
la única manera de tener esa justicia es creyendo en el Señor
Jesucristo, confiando en el Señor Jesucristo, mirando nuestra desesperada
situación. Sin Cristo no puedo amar. Sin Cristo no puedo hacer sino
solamente pecar. Separados de mí nada podéis hacer. No importa cuánto se impresione
la gente con lo que hago. Si mi confianza no está en el
Señor Jesucristo, si mi confianza está en lo que puedo hacer con
mi fuerza de voluntad, eso es vano. Eso es, estoy engañado,
pero no puedo engañar a Dios porque Dios no mira lo que mira
el hombre, pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos,
pero Dios mira nuestro corazón. Y después de decir de esa justicia
mayor que la de los escribas y fariseos, empieza a decir el
Señor Jesús, oísteis que fue dicho a los antiguos, no matarás.
Y cualquiera que matare será culpable de juicio, pero yo os
digo que cualquiera que se enoje contra su hermano será culpable
de juicio. los fariseos los escribas ellos
decían pues nosotros no matamos nosotros no somos esclavos de
nadie pero Jesús les dice todo aquel que practica el pecado
es esclavo del pecado y ellos cumplían externamente la letra
de la ley y hermanos que Dios nos guarde del engaño de cumplir
externamente la letra de la ley la letra de la ley externamente
pues podemos estar engañados de cumplir la ley hay tantas
razones que nos pueden frenar de matar pues ahora hay una cárcel
y pues como que no se nos anima mucho pues tener que pasar 30
años en la cárcel y eso en cierto modo pone freno no sólo a los
que vienen a la iglesia a un montón de gente le pone freno
pero el señor dice cualquiera que matare será culpable de juicio
pero yo os digo cualquiera cualquiera que se enoje contra su hermano
será culpable de juicio y cualquiera que diga necio a su hermano será
culpable ante el concilio Y cualquiera que le diga fatuo quedará expuesto
al infierno de fuego. ¿Y por qué causa? Porque él es
imagen de Dios. Y cualquiera que le diga fato
quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes
tu ofrenda al altar, y ahí recordamos a Caim, dice, y ahí te acuerdas
que tu hermano tiene algo contra ti, deja ahí tu ofrenda delante
del altar y anda, reconcílate primero con tu hermano y entonces
ven y presenta tu ofrenda. Ponte de acuerdo con tu adversario.
Pronto, entre tanto que estás en el camino, no sea que el adversario
te entregue al juez, y el juez al algo asil, y seas echado a
la cárcel. De cierto te digo que no saldrás
de allí hasta que pagues el último cuadrante. Oísteis que fue dicho,
ojo por ojo y diente por diente. Pero yo os digo no resistáis
al que es malo. Antes a cualquiera que te hiera
en la mejilla derecha, vuélvele también la otra. Y al que quiera
ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa.
Y a cualquiera que te obliga a llevar carga por una milla,
dé con el dos. Al que te pida dale, Y al que
quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que
fue dicho, amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero
yo os digo, amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen,
haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan,
y os persiguen. Para que seáis hijos de vuestro
Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos
y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si
amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen
también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos
solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed pues vosotros perfectos,
como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto. Y aquí
el Señor está presentando una justicia mayor que la de los
escribas y fariseos. Está presentando lo que es la
vida que se ha manifestado. Esa vida que sólo puede fluir
del poder del Espíritu Santo. Esa vida que sólo es posible
por aquellos que han sido sellados y tienen el fruto del Espíritu
que es amor. Porque es la manera en que Dios
ama. Hermanos, ninguno de nosotros
merece el amor de Dios. Nosotros merecemos su condenación,
su ira. Ninguno de nosotros es digno
de ese amor. Es por su gran amor que Él nos
ha amado. El hecho de que Él nos salve
de la condenación... Dios no gana nada por eso. Nosotros no
tenemos nada para devolverle. Nosotros merecemos su ira, pero
porque él es rico en misericordia y gracia, hoy estamos sentados
en los lugares celestiales con Cristo. Y hermanos, amar como
Cristo nos ha amado. y es sólo por el Evangelio, sólo
por mirar al Señor Jesucristo y creer en el Señor Jesucristo,
es lo que hizo la diferencia entre Abel y Caín. Abel por la
fe ofreció un más excelente sacrificio. Hermanos, es sólo por la fe,
es sólo por el nuevo nacimiento y que Dios nos guarde de justamente
la exhortación que está al final de la carta, hijitos guardados
de los ídolos, de que estemos pensando que amamos cuando en
realidad nos estamos simplemente utilizando, porque estamos siendo
idólatras. La única posibilidad de amar
al prójimo como a uno mismo es, hijitos guardados de los ídolos,
y el que está en Cristo, la simiente de Dios le guarda, y ve a Cristo
y mira cómo se desvía y viene otra vez al Señor Jesucristo
y seguir viniendo constantemente al Señor Jesucristo y que nada
sea más valioso que el Señor Jesucristo, que Dios y su gloria,
que nada sea más importante que su honor y su gloria. Nuestros
grandes problemas es porque tenemos cosas que son más importantes
que el honor y la gloria de Dios. Estaba pensando en una persona
que dice, yo amo a mi esposa, Yo estoy pensando que si me muero
primero, pues yo ya dejé una cuenta en el banco donde ella
tiene un dinero para que pueda vivir. Y de pronto la esposa
dice, yo parezco una loca en esta casa. Porque él se sienta
y se pone a estudiar, estudiar y pasa el día y no me dirige
la palabra. Y esa persona cree que ama a
su esposa. puede pasar o pisar a su esposa
y decir, son los golpes de la vida y reírse cuando la esposa
está bien triste por la manera en que la están tratando. Y ese
hombre puede decir, yo amo a mi esposa, yo no he matado a mi
esposa. Ese hombre incluso pues lleva
a su esposa a diferentes médicos porque la están tratando de un
problema de cólumna irritable. Y los médicos
llegan a la conclusión de que no tiene nada la señora. Y bueno, tristemente la señora
está siendo también idólatra y está deseando algo que no es
malo. No es malo que una mujer desee el amor de su marido. Pero
es muy malo cuando le desea más que a Dios y a su gloria. el
mejor marido tarde o temprano va a pecar contra su esposa.
Pero el marido también está fallando en amar a su esposa como Cristo
ama a la iglesia. Cristo no ignora a su esposa.
Y hermanos, que Dios nos ayude a recordar que no solo hay pecado
de comisión, hay pecado de omisión. El que sabe hacerlo bueno y no
lo hace, le es pecado. Y hermanos, poder reflexionar
en cómo Cristo es para con nosotros. La Iglesia somos a veces y muy
frecuentemente indiferentes a Jesús, pero Él nos ama y nos atrae con
lazos de amor. Muchas veces somos quejumbrosos
y malagradecidos, pero el Señor persevera en amarnos. Él dio
su vida por nosotros. Hermanos, somos llamados a amar
como Él nos ha amado. Y el primer lugar donde amarnos,
he pensado, por ejemplo, bueno, no es tan difícil amarnos acá,
nos vemos 45 minutos tres veces a la semana. y aquí todos tenemos
nuestra mejor cara pero el lugar es el más próximo y en específico
los que somos esposos y hermanos tenemos una gran responsabilidad
que es amar a nuestras esposas como cristo amó a la iglesia
y hermano Dios ha provisto, es una batalla, es una lucha. Yo
miro a Cristo y sé que estoy tan lejos. Doy gracias a Dios
porque Él ha provisto para mi fracaso. Doy gracias a Dios porque
Él me fortalece, porque Él me confronta, porque estoy avergonzado
de no ser lo que debo de ser como esposo. Pero hermanos, que
Dios nos haga ver a Cristo y no empezar a justificarnos diciendo,
no, lo que pasa es que no sabes quién es mi esposa. O lo que
pasa es que no es esa la manera. La manera es no como Caín, que
era del maligno y mató a su hermano. Y puede ser que no hemos matado,
pero ignorar, lastimar con palabras el enojo, dice Jesús, es quebrantar
el mandamiento. Dios en Cristo ha hecho provisión.
Y Dios, si estás en Cristo, está obrando para que seas restaurado
a la imagen del Señor Jesucristo. O sea, que la imagen que se perdió
en la caída sea restaurada en ti. El Señor dice, no me elegisteis
vosotros a mí, yo les elegí a vosotros y les he puesto para que vayan
y lleven fruto. Hermanos, el mundo habla tantas
cosas. Y se habla contra el modelo del
matrimonio bíblico y se habla del patriarcado y barbaridades.
Y tristemente muchas veces tenemos que reconocer con vergüenza que
hemos contribuido y tenemos que arrepentirnos. Que no hemos amado
a Dios como es debido y por lo tanto hemos fracasado en amar
a nuestras esposas como es debido. Y que Dios nos ayude. que Dios nos ayude que no dejemos
de ver al Señor Jesucristo que nuestra mirada no se desvíe de
ahí no te mires a ti mismo no mires las circunstancias mira
en medio de las circunstancias al Señor Jesucristo y si estamos
en Cristo somos nuevas criaturas en esto sabemos que hemos pasado
de muerte a vida en que amamos a los hermanos Es contundente. En esto sabemos que hemos pasado
de muerte a vida. En que amamos a los hermanos. Y es todo por causa del amor
a Dios. Porque nuestra esposa es imagen
de Dios. No sólo el hombre es imagen de
Dios. Es triste y lamentable cuando a veces en algunos púlpitos
se hacen bromas acerca de las mujeres. Y eso es, la verdad,
muy lamentable. Porque la mujer y el hombre ambos
son portadores de la imagen de Dios. Y hermanos, que Dios obre
nuestros corazones y que nosotros clamemos a Él porque si hay algo
que le debemos es no le amamos como es debido, le amamos porque
Él nos amó primero, pero si hay algo en que tenemos deuda para
con el Señor es de amor y que Dios haga crecer el amor hacia
su persona, que Dios nos siga mostrando a Cristo y crezcamos
en admiración y podamos decir como el apóstol Pablo, Todo es
para mí basura. La verdad es que a veces nosotros
nos encontramos buscando en todo eso que Pablo decía que es basura,
que es estiércol, nos encontramos a veces buscando dentro de eso
que es estiércol. Que Dios nos haga ver a Cristo
y su belleza y todo eso sea basura para nosotros. Y es nuestra única
esperanza de poder obedecer sus mandamientos. Porque su mandamiento
es que creamos en su Hijo Jesucristo. sin creer en Cristo y confiar
plenamente en Cristo y en su obra, no es posible amar como
Él nos ha amado. Vamos a orar.

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Joshua

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