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JC

Hijitos

1 John 3:7-10
Joel Coyoc September, 15 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 15 2021
Estudio de las Cartas de Juan

El sermón "Hijitos" de Joel Coyoc aborda el tema de la identidad de los creyentes como hijos de Dios y la manifestación de esta condición a través de la justicia y el amor en la vida diaria. El predicador expone la clara distinción entre los hijos de Dios y los hijos del diablo, utilizando como base los versículos de 1 Juan 3:7-10. Coyoc argumenta que los verdaderos hijos de Dios no practican el pecado, ya que "la simiente de Dios permanece en ellos", lo que implica una transformación radical gracias a la obra de Cristo, quien vino a deshacer las obras del diablo. La importancia doctrinal de este mensaje radica en la comprensión de que la vida eterna no solo se refiere a un futuro celestial, sino a una relación actual y creciente con Dios a través de Cristo, que se manifiesta en la vida de los creyentes mediante el amor y la justicia.

Key Quotes

"Hijitos, nadie os engañe. El que hace justicia, es justo como Él es justo.”

"Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”

“Todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él y no puede pecar porque es nacido de Dios.”

“El amor es de Dios, y solo puede haber amor si conocemos a Dios.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Juan. Primera de Juan, en su capítulo
tres. Dice la Palabra de Dios, mirad
cual amor nos ha dado el Padre para que seamos llamados hijos
de Dios. Por esto el mundo no nos conoce
porque no le conoció a Él. Amados, ahora somos hijos de
Dios Y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque
le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza
en Él, se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Todo aquel
que comete pecado, infrinque también la ley, pues el pecado
es infracción de la ley. Y sabéis que Él apareció para
quitar nuestros pecados, y no hay pecado en Él. Todo aquel
que permanece en Él, no peca. Todo aquel que peca, no le ha
visto ni le ha conocido. Hijitos, nadie os engañe. El que hace justicia, es justo
como Él es justo. El que practica el pecado es
del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para
esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él y no puede pecar porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo
aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano no es de
Dios. Porque este es el mensaje que
habéis oído desde el principio, que nos amemos unos a otros. No como Caín que era del maligno
y mató a su hermano. ¿Y por qué causa le mató? Porque sus obras eran malas y
las de su hermano justas. Hermanos míos, no os extrañéis
si el mundo os aborrece. Nosotros sabemos que hemos pasado
de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama
a su hermano permanece en muerte. Todo aquel que aborrece a su
hermano es homicida, y sabéis que ningún homicida tiene vida
eterna permanente en él. En esto hemos conocido el amor,
en que él puso su vida por nosotros. también nosotros debemos poner
nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este
mundo, y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él
su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos,
no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. Y
en esto conocemos que somos de la verdad, y aseguraremos nuestros
corazones delante de él, pues si nuestro corazón nos reprende,
mayor que nuestro corazón es Dios, y Él sabe todas las cosas. Amados, si nuestro corazón no
nos reprende, confianza tenemos en Dios, y cualquiera cosa que
pidiéramos, la recibiremos de Él, porque guardamos Sus mandamientos,
y hacemos las cosas que son agradables delante de Él. Y este es Su mandamiento,
que creamos en el nombre de su hijo Jesucristo y nos amemos
unos a otros como nos lo ha mandado. Y el que guarda sus mandamientos
permanece en Dios y Dios en él. Y en esto sabemos que él permanece
en nosotros por el espíritu que nos ha dado. Vamos a meditar los versículos
del siete al diez. que dice, hijitos, nadie os engañe.
El que hace justicia es justo como él es justo. El que practica
el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio.
Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras
del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece
en él y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios y los hijos del diablo. Todo
aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano, no es de
Dios. Voy a leer el pasaje en otra
traducción que dice, queridos hijos, que nadie los engañe.
El que practica la justicia es justo, así como él es justo.
El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo
ha estado pecando desde el principio. El Hijo de Dios fue enviado precisamente
para destruir las obras del diablo. Ninguno que haya nacido de Dios
practica el pecado porque la semilla de Dios permanece en
él. No puede practicar el pecado porque ha nacido de Dios. Así
distinguimos entre los hijos de Dios y los hijos del diablo. El que no practica la justicia
no es hijo de Dios, ni tampoco lo es el que no ama a su hermano. Nuestro tema esta tarde es muy
corto y es hijitos. Y como yo les decía, el apóstol
Juan está girando alrededor de temas que cada vez va tocando
con profundidad. El apóstol Juan habla acerca
de la vida eterna y muchas veces en la cultura evangélica se suele
pensar de la vida eterna como el cielo y calles de oro y mar
de cristal y pues eso es vida eterna pero y muchas veces demasiado
énfasis sólo en el cielo y bueno si el cielo fuera sólo calles
de oro y mar de cristal pero no estuviera la presencia de
dios sería un lugar terrible a pesar de tener calles de oro
lo hermoso del cielo es la presencia de dios El apóstolo Juan, tanto
en el evangelio que él escribió como en la epístola, nos deja
claro que la vida eterna es Cristo Jesús, es el conocimiento de
Dios. Dice, es la vida eterna que te
conocen a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado.
Y el apóstol Juan está profundizando y profundizando, pero está mostrando
algo que es eminentemente práctico. El apóstol Juan está mostrando
cómo el Evangelio llega a todas las esferas de la vida. Y el
Evangelio es justamente vida. Y la vida eterna no es vida después
de la muerte. es una vida que empieza en el
momento que creemos en el Señor Jesucristo y que vamos creciendo
en la vida eterna porque vamos creciendo en el conocimiento
de Dios en la faz del Señor Jesucristo y esa es la vida eterna que te
conocen a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado
dice y estamos en el verdadero Dios y en su Hijo Jesucristo
esta es la vida eterna y dice él y la vida se manifestó Y Juan
no está hablando simplemente de que llenemos nuestra cabeza
de conocimiento, que podamos recitar los credos y las declaraciones
ortodoxas de lo que es la sana doctrina, sino él está hablando
mucho más y está hablando la vida se manifestó. Y es vida,
somos llamados a vida. Y hijitos, es la expresión con
la que inicia el versículo 7. dice hijitos
y no creo que hay expresión más tierna que un hijo puede escuchar
de su padre, hijo se escucha bien pero creo que se escucha
como campanitas en el oído de un hijo cuando papá dice hijito
y no importa cuántos años tengamos yo creo que están de acuerdo
conmigo que es Es bonito escuchar que te digan hijito o hijita. Es la expresión de un padre espiritual
para sus amados hijos. El apóstol Juan está escribiendo
a sus hijos espirituales. Pero no es simplemente la expresión
de Juan a sus hijos espirituales, sino es la expresión del mismo
Padre Celestial. hacia el cual Juan ha dicho cuando
empezó en los primeros versículos del capítulo 3 mirad cuál amor
nos ha dado el Padre que seamos llamados hijos de Dios y es el
mismo Padre Celestial que por su Espíritu Santo ha guiado a
Juan a escribir estas palabras para sus amados hijitos, para
aquellos hijitos que han sido amados con amor eterno desde
antes de la fundación del mundo, para aquellos hijitos que no
merecían ese amor pero porque eres rico en misericordia por
el puro afecto de su voluntad él quiso amarlos en Cristo desde
antes de la fundación del mundo. Y a esos hijitos él les está
llamando la atención y les está escribiendo con ternura acerca
de realidades que son sumamente necesarias para nuestra vida,
a pesar de que hemos sido adoptados en su familia, a pesar de que
es por su voluntad de él y no por la voluntad nuestra que se
nos ha dado vida Y habiendo se nos dado vida, se nos ha dado
fe para creer, bueno, se nos dio vida y se nos dio oídos para
oír y fe para creer la verdad acerca del Señor Jesucristo.
Y ha ocurrido en nosotros lo que dice Juan capítulo 1, versículo
12, donde dice, a los suyos vino y a los suyos no la recibieron,
mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre,
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Y a estos hijitos
les está diciendo por lo menos tres cosas importantes. La primera
cosa en importancia es, hijitos, nadie os engañe. La segunda cosa importante que
está diciendo, hijitos, esta es la verdad. para que nadie les engañe yo
les voy a decir esta es la verdad y por último dice hijitos hay
un distintivo para aquellos que son mis hijitos y aquellos que
no son mis hijitos sino son hijos del diablo y vamos a mirar qué
es lo que el señor quiere enseñarnos a través de la palabra hijitos
nadie os engañe y surge una pregunta ¿quién puede engañarnos? Nadie os engañe. Nosotros escuchamos
una predicación de aproximadamente 45 minutos el domingo en la mañana,
otra en la tarde, y los miércoles otra vez, y algunos pues tratamos
de escuchar alguna otra predicación en la semana, leer la escritura,
pero después estamos trabajando y normalmente nosotros nos estamos
predicando. Y el predicador a quien más escuchamos
es nosotros mismos. Y la pregunta es, ¿cuál evangelio
nos estamos predicando todo el resto del tiempo aparte de los
45, serían 90, hora y media, dos horas y cuarto que tenemos
de escuchar la exposición de la palabra? Porque cuando pensamos
en la pregunta, en esta declaración, nadie os engaña y pensamos, ¿quién
es el que nos puede engañar? Pues la misma escritura nos enseña
las dos posibilidades de ser engañadas. de ser engañados. Y la primera es nuestro propio
corazón. Nuestro propio corazón es el
peligro para nosotros, el estarnos predicando un falso evangelio
todo el tiempo. Y Jeremías 17, versículo 9 al
10, habla acerca del corazón del hombre y dice, engañoso es
el corazón más que todas las cosas y perverso. ¿Quién lo conocerá? Y hermanos, volvemos a lo mismo.
El Salmo 139 tiene relación con esto. El salmista dice, Señor,
Tú me has examinado y conocido. El salmista no se fiaba de que
él se conocía, porque no nos conocemos a nosotros mismos.
¿Cuándo podemos ir conociéndonos? Conforme Cristo se revela, entonces
empezamos a conocernos. Antes que Cristo se revele, tenemos
conceptos demasiado elevados de nosotros mismos. Esta semana
el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación decretó
una ley Y en verdad que atreverse a hacer lo que él hizo es pensar
demasiado bien de sí mismo. Porque él no está tomando en
cuenta que un día va... que él es juez, porque hay un
verdadero juez justo. Y que un día él va a rendir cuentas
de la manera en que le está representando. Y él se está atreviendo a dar
una ley que va contra la vida. Y eso es tomarse el lugar de
Dios. Ese hombre no se conoce. Ese
hombre cree que está haciendo bien. Ese hombre tiene un concepto
demasiado elevado de sí mismo que cree que él puede decir si
un niño vive o un niño no vive. Y si matar a ese niño es un derecho. Y eso es terrible, eso es tremendo.
Un día él va a estar delante del verdadero juez y va a rendir
cuentas de la manera en que le representó. porque él no quiere
ni puede pero de todos modos es responsable porque él fue
creado y se fue puesto en ese cargo justamente porque hay un
juez justo a quien él es llamado a representar y lo mismo sucede
con nosotros mientras no se nos sea revelado Cristo no hay posibilidad
de conocernos y el apóstol no se confía de sí mismo porque
él entiende lo que el profeta dice quién conocerá el corazón
del hombre yo no me conozco Y Él dice, tú me has examinado y conocido.
Y lo mismo dice el profeta cuando dice, yo Jehová que escudriño
la mente y que pruebo el corazón para dar a cada uno según su
camino, según el fruto de sus obras. Hermanos, tengamos mucho
cuidado con muchas en este tiempo existe mucha gente que se llaman
motivadores y que cobran un montón de dinero para hacer a la gente
sentir demasiado bien de sí mismos y seguirlos engañando y una de
las frases favoritas de ellos es sigue los impulsos de tu corazón
y la biblia dice Fíate de Jehová de todo tu corazón, no te apoyes
en tu propia prudencia. Engañoso y perverso es el corazón
del hombre. El más grande problema del hombre
no está fuera del hombre. Es su propio corazón engañoso
y perverso. Su propio corazón rebelde contra
Dios, aborrecedor de Dios. Un corazón engañoso. Hermanos,
el primer peligro de engaño, dice Juan, nadie os engañe. Y
el primer peligro es que podemos auto engañarnos. Pero el Señor
llama a sus hijitos y les dice, hijitos, nadie os engañe. Y para los hijitos va quedando
claro que tenemos que terminar diciéndole, como el salmista,
ya que me has examinado y conocido, pues sígueme examinando y conociéndome. Y si estoy desviado, si estoy
en camino malo, dice guíame en el camino eterno. Ahora, ¿cuál
es el otro peligro de ser engañado? El otro peligro de ser engañado
es, dice la Biblia en Juan capítulo 8, versículo 44, dice Vosotros sois de vuestro padre
el diablo y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido
homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad porque
no hay verdad en él. Cuando habla mentira de suyo
habla porque es mentiroso y padre de mentira. Porque es mentiroso
y padre de mentira. El otro peligro es ser engañado
por el diablo. Por el diablo y todos aquellos
que forman parte de su de esa batalla espiritual y que
son, pues digamos, de su equipo, que
se oponen al Señor, los falsos maestros, los medios de comunicación
y tantas voces que están demandando nuestra atención. Pero hermanos,
no olvidemos, sólo hay una voz digna de confianza, la voz de
aquel quien dijo, yo soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Después de ahí, hermano, todo
lo tenemos que examinar a la luz de esa palabra, a la luz
de la palabra del Señor Jesucristo, no importa de qué periódico venga,
no importa si viene incluso de los libros cristianos. Aún cuando
leemos los libros cristianos, la Escritura nos llama a examinarlo
todo. retener lo bueno y desechar lo
malo. No es porque alguien tomó la Biblia y lo abrió y citó en
los versículos que nosotros tenemos que creer lo que dice. Los hermanos
de Berea escuchaban a Pablo y después ellos no se fiaban de que, ah,
porque es Pablo todo lo que dice es Pablo. Ellos tomaban la escritura
para ver si lo que Pablo decía era verdaderamente como Dios
lo había revelado. Hermanos, sólo hay una palabra
verdadera y es la palabra de Dios y por ella tenemos que examinar
todo, sea que sea un periódico, sea que sea un noticiero, sea
lo que sea. Hoy está de moda decir a la gente
la ciencia dice y la gente cuando escucha la ciencia dice y lo
que no saben es que hay gente que le pagan para que diga lo
que a intereses le interesa que se diga en nombre de ciencia.
La Biblia nos dice, sea Dios veraz y todo hombre mentiroso. Y haremos bien en clamar al Señor
y sigamos la palabra. Estar atentos a la palabra profética
como una luz que resplandece en medio de las tinieblas y ser
guiados. No es solo poesía cuando dice,
lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera mi camino. Es toda
la verdad. Así como Dios guió a su pueblo,
por medio de una nube de fuego en la noche y con una nube en
el día así igual estamos necesitados en este mundo de ser guiados
si somos hijitos hacemos bien en pensar en los peligros del
engaño nadie os engañe primero no nos engañemos a nosotros mismos
tenemos un corazón engañoso y perverso y hermanos al hombre le gusta
la mentira por eso es el evangelio es rechazado y por eso tantas
tonterías la gente cree porque le encanta que le mientan. Habiendo
caído en Adán, habiendo creído la mentira, la gente disfruta
más del engaño. Gracias a Dios que nos dice,
hijitos, aquellos que nos ha revelado la verdad, aquellos
que nos ha traído con lazos de amor, hermanos, sigue la advertencia. sigue la advertencia y seamos
conscientes como el mismo salmista examina mi Dios conoce mi corazón
no importa cuántos años hayamos pasado en el Señor sigamos viniendo
a Cristo yo creo que cuando en verdad hemos venido a Cristo
cada vez Cristo nos va a ser más consciente de la necesidad
de ser humildes de saber que somos ovejas tontas fáciles de
ser engañadas Ahora, después de decirnos que
nadie nos engaña y ver los peligros, como esos peligros de aquellos
que estaban entre nosotros pero se salieron porque no eran de
nosotros y después no se fueron contentos y no querían venir
a arrastrar gente de dentro de la iglesia. Después dice el apóstol
Juan, hijitos, esta es la verdad. Y enumera dentro de esta es la
verdad por lo menos seis cosas que son verdad. Dice en el versículo
7, la siguiente parte del versículo
dice el que hace justicia es justo el que hace justicia es
justo esta es la verdad el que hace
justicia es justo no intentemos darle vueltas y tratar de acomodar
o tratar de justificar porque estaremos engañándonos con una
cosa que no es la verdad. Aquí el apóstol Juan está inspirado
por el Espíritu Santo, está diciendo esta es la verdad, el que hace
justicia es justo como Él es justo. El que hace justicia es
justo como Él es justo. El que Cristo lo ha justificado
por la fe, Cristo lo está llevando a crecer a la imagen del Señor
Jesucristo. Y es justo porque está vestido
de la justicia del Señor Jesucristo. Y cada día crece en la semejanza
del Señor Jesucristo y obra justicia. Y esa es la verdad después es
la verdad también hijitos la verdad es que el que practica
el pecado es del diablo versículo 8 la primera parte dice el que
practica el pecado es del diablo el que practica el pecado no
puede decir que es del señor el que practica el pecado no
puede decir que es hijo de dios dice porque el diablo ¿Qué más
es la verdad? La verdad es que el que practica
el pecado, pues sencillamente es como su padre. Se hace evidente,
sus genes se hacen evidentes. Así como el mundo no nos conoce
y nos aborrece, no nos debe parecer extraño. ¿Por qué somos extraños
para el mundo? Porque el mundo no nos conoce,
porque no conoce a Dios. de igual manera el que no practica
la justicia pues es el diablo y es como su padre el diablo
dice es como su padre el diablo que ha estado pecando desde el
principio y dice la siguiente parte del versículo porque el
diablo peca desde el principio en el capítulo 8 de Juan en el
versículo 44 Jesús estaba hablando con gente con gente que si usted mira cuando
empieza el versículo 32 dice Jesús que estaba hablando con
los judíos que habían creído en él y en verdad que algunos
de ellos habían creído en él con una fe salvadora y otros
habían creído en él como aquellos que salieron a decir osana al
que viene en el nombre del señor bendito el hijo de David y después
dijeron crucifícale Y a ellos les está diciendo, les dice,
todo aquel que practica pecado es esclavo de su pecado. Dice,
si vosotros permaneciereis en mi palabra, conoceréis la verdad
y la verdad os hará libres. Y en el versículo cuarenta y
cuatro dice, bueno ellos se enojaron de escuchar al Señor Jesús y
empezaron a discutir con Jesús y le dijeron, oye nosotros tenemos
un solo Padre y nuestro Padre es Abraham. y el señor les empieza
a demostrar que no son hijos de abram y él les dice vosotros
sois de vuestro padre el diablo y los deseos de vuestro padre
queréis hacer él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido
en la verdad porque no hay verdad en él cuando habla mentira de
suyo habla porque es mentiroso y padre de mentira y jesús está
afirmando acá a esta gente en tu adn se ve quién es tu padre
dice Versículo 4. Hijitos, esta es la verdad. Perdono,
versículo 4. En el versículo 8, al final del
versículo, dice, para esto apareció el Hijo de Dios para deshacer
las obras del diablo. Cristo fue enviado. Hijitos,
esta es la verdad. Si estás en la verdad, tienes
que saber y se tiene que mostrar en tu vida esa vida que se ha
manifestado. Y para esto se manifestó la vida, que es Jesucristo. ¿Para
qué? Para deshacer para deshacer las
obras del diablo. Si estás en el Señor Jesucristo,
Cristo está deshaciendo las obras del diablo, está libertándote
del poder del pecado. el creyente peca, pero no vive
esclavizado del pecado, no es la práctica constante de su vida.
Dice versículos 34 y 36 del capítulo 8 de San Juan, Jesús les respondió,
hablando en el sentido de que Cristo se manifestó justamente
para deshacer las obras del diablo, Jesús les respondió, de cierto,
de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado esclavo es del
pecado y aquí está hablando del que practica el pecado y dice
y el esclavo no queda en la casa para siempre el hijo si queda
para siempre y el hijo es el hijo de dios y dice así que si
el hijos libertare como vamos a ser verdaderamente libres hermanos
de modo que si alguno está en cristo nueva criatura es no es
poesía o sea no es simplemente un lenguaje así bonito hubo gente
que inventó que había tres clases de creyente, tres clases de hombres, el hombre
natural, el cristiano carnal y el creyente, el cristiano espiritual.
Y la Biblia, eso no es bíblico, aunque se trate de sostener sobre
algún versículo de la Escritura. Si el Hijo te hace libre, eres
verdaderamente libre. Cristo se manifestó para deshacer
las obras del diablo. Si elijas libertades, seréis
verdaderamente libres. Hijitos, en quinto lugar dice,
hijitos, esta es la verdad, ninguno que haya nacido de Dios practica
el pecado. Versículo 9 cuando empieza dice,
todo aquel que es nacido de Dios no practica el pecado, no practica
el pecado. Y la verdad es también, ¿por
qué razón es que no practica el pecado? dice en la última
frase del versículo, porque la simiente de Dios permanece en
él y no puede pecar porque es nacido de Dios. La simiente de
Dios permanece en él. La otra traducción dice, la semilla
de Dios, o sea, la vida de de Cristo está en él y se hace presente
la vida de Cristo, está injertado en la vida verdadera y está recibiendo
la savia de esa vida abundante, de esa vida eterna, se está haciendo
manifiesta en su vida. Y esa es la verdad, hijitos,
esta es la verdad El que es nacido de Dios no vive en una práctica
constante del pecado. ¿Por qué? Porque la simiente
de Dios permanece en él, el espíritu que nos ha dado. En esto sabemos
que estamos en él por el espíritu que nos ha dado. Y ese espíritu
produce fruto del espíritu. Dice la Biblia que es amor, gozo,
paz, paciencia, benedad, bondad, mansedumbre, templanza. Contra
tales cosas no hay ley. Y ese es el fruto del espíritu,
es lo que produce la buena semilla que está en el corazón. en Juan 8 39 al 40 dice respondieron
y le dijeron nuestro padre es abram jesús le dijo si fueses
hijos de abram las obras de abram haríais pero ahora procuráis
matarme a mí hombre que os he hablado la verdad la cual he
oído de dios no hizo esto abram si fueran hijos de abram se notaría
que está la semilla y es lo que está diciendo el señor jesucristo
ahora El apóstol Juan después dice a los hijitos, Dios dice
a sus hijitos después de decirles cuál es la verdad. Dice, hijitos, este es el distintivo
divino entre los hijos de Dios y los hijos del diablo. Dios
está diciendo este distintivo, así que no es algo que se le
ocurrió a Juan, es el distintivo de Dios. Y dice, versículo 10,
en esto se manifiestan los hijos de Dios. Y la otra traducción
que leía hace un rato dice, dice allí, Así distinguimos entre los hijos
de Dios y los hijos del diablo. Y nuestra versión, traducción
60 dice, en eso se manifiestan los hijos de Dios. Hay un distintivo
que Dios ha dado. Y dice ahí... Hijitos, este es el distintivo
divino entre los hijos de Dios y los del diablo. ¿Y cuál es
ese distintivo? Y hay otros lugares en la Biblia
donde habla que hay una distinción. Por ejemplo, Segunda de Timoteo
2.19 dice, Y podemos ver tres cosas en el distintivo. Dice,
el que no practica la justicia, Dice, todo aquel que no hace
justicia o no practica la justicia y que no ama a su hermano, no
es de Dios. Dice, el que no practica la justicia,
¿qué practica? El pecado. ¿Por qué? Porque dice Primera de Juan,
también en el versículo 17 del capítulo 5, que toda injusticia
es pecado. Entonces, el que no practica
la justicia, practica injusticia. Y toda injusticia es pecado. Ahora, ¿qué es el pecado? en
el versículo 4 de este capítulo 3 dice todo aquel que comete
pecado infrinque también la ley pues el pecado es infracción
de la ley el pecado es infracción de la ley y la distinción es
vamos actuando de acuerdo a la semilla a la vida como actuó
el señor jesucristo el señor jesucristo eso siempre lo que
agrada a su padre actuaba de acuerdo a la voluntad de su padre
mostraba el carácter de su padre porque porque es su padre y es
natural que un hijo se parezca a su padre. Y aquí va marcando
las distinciones y la distinción es el que no practica la justicia
pues no es de Dios y ya vimos que el que no practica
la justicia pues practica la injusticia y toda injusticia
es pecado. Y ya vimos que el pecado es infracción
de la ley. Y cuando pensamos en la ley,
no estamos hablando de la ley... digamos el Señor Jesús cumplió
la ley sin embargo en el Nuevo Testamento se nos dice que no
estamos sin ley sino bajo la ley de Cristo y el mismo apóstol
Juan habla y dice no les voy a dar un mandamiento nuevo sino
el que tenéis desde el principio y ese mandamiento es que nos
amemos unos a otros como Él nos ha amado. Ese es el mandamiento
nuevo. En el Antiguo Testamento se dijo,
amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente, con
todas tus fuerzas y a tu prójimo como a ti mismo. Pero en el Nuevo
Testamento el Señor nos llama a amar como Él nos ha amado. Y el distintivo es el amor. El amor es de Dios, dice, vamos
a estudiar más adelante. El amor es de Dios. Y dice, el
que no ama no ha conocido a Dios porque Dios es amor. Y dice que
sus mandamientos no son gravosos. Y allá lo que es claro, sus mandamientos
no son gravosos cuando hemos nacido de nuevo. Sus mandamientos
no son gravosos cuando la vida de Cristo está fluyendo. Cuando
hemos creído verdaderamente en el Señor Jesucristo, cuando seguimos
viniendo al Señor Jesucristo, sus mandamientos no son gravosos,
porque se nos ha dado la victoria que vence al mundo y esa victoria
es nuestra fe. Pero fuera del Señor Jesucristo
no sólo son gravosos. Nadie puede cumplir absolutamente
nada de la ley. Dios ha dado su espíritu a su
pueblo, esa semilla de Dios que es la que capacita a su pueblo.
Y su pueblo vive para reflejar la gloria de Dios. La gloria
de Dios, el carácter de Dios es amor y amamos a los hermanos. En eso conocerán todos que sois
mis discípulos. Tú eres amor los unos por los
otros. Y si no hay amor, pues sencillamente estamos engañados. Y no somos hijitos, ni somos
discípulos. Y eso no quiere decir que no
cometemos pecado. Tampoco nos salimos negando el
pecado. Pero venimos, cuando pecamos, Dios nos muestra nuestro
pecado y venimos otra vez al Señor Jesucristo. Y no estamos
confiando en nuestra bondad, no estamos confiando y teniendo
un concepto alto de nosotros, sino estamos siempre mirando
cuán miserables somos y cuán necesitados estamos de venir
al Señor Jesucristo. es el llamado y la distinción
es que amamos a Dios porque Él nos amó primero, porque Él ha
hecho una obra en nuestro corazón. Hermanos, es un asunto práctico. el evangelio es un asunto práctico
el evangelio es en el evangelio que la justicia de dios se revela
y esa justicia se revela en el señor jesucristo y es conocer
a cristo lo que nos va a permitir mirar quienes somos y venir al
señor jesucristo y venir vez tras vez al señor jesucristo
y estar constantemente conscientes de nuestra realidad y nuestra
necesidad no es no es amar al prójimo como cristo me ha amado
no es algo que natural y que nosotros podemos hacer sin el
evangelio no es posible el que no conoce a dios el amor es de
dios hermanos esto tal vez parezca difícil de creer pero hermanos
la gente que dios no ha salvado allá afuera en el mundo no existe
el amor La gente se hacen favores unos a otros y se sirven por
intereses unos a otros. El amor es de Dios. Por eso el
Señor dijo que no le des hagas en tu comida, invites al que
te puede devolver el favor. Invita a los que no pueden. Dios
nos amó y nosotros ni merecemos, ni podemos, ni Él gana nada.
salvándonos. Es por el puro afecto de su voluntad,
por su rica misericordia y por su gracia. El amor es de Dios
y sólo puede haber amor si conocemos a Dios. Y si no hay amor y estamos
quebrantando la ley porque siempre que fallamos en amar al prójimo
es porque antes no he amado a Dios. Es porque antes he sido un idólatra.
Y si no hay eso, ¿qué tengo que hacer? Clamar al Señor y creer
el Evangelio. Venir al Señor Jesucristo. No
es proponerme a hacer las cosas mejor. Es examinar mi corazón
y clamar que Dios examine mi corazón. Venir al Señor Jesucristo. El amor es de Dios. Y la única
manera de que haya amor es, el amor es la semilla de Cristo,
es la semilla de Dios, la simiente de Dios. Es el carácter de Dios
que se hace manifiesto cuando Dios nos ha salvado. Y clamemos
al Señor y no estemos contentos con simplemente poder recitar
y decir cosas correctas. Que el Señor nos conceda no conocer
de Cristo, sino conocer a Cristo. ver al Señor Jesucristo y llegar
a ser cautivos y estar como Juan, que no simplemente vio y tocó,
sino contempló a Cristo y poder responder con admiración como
dice Juan, mirad cuál amor nos ha dado el Padre y que estemos
mirando y no perdamos el asombro de mirar el amor que Dios tiene
para con su pueblo. Vamos a orar.

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Joshua

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