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JC

Permanecer

1 John 2:23-25
Joel Coyoc August, 25 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 25 2021
Estudio de las Cartas de Juan

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Juan. En su capítulo dos. La palabra de Dios dice, hijitos
míos, estas cosas os escribo para que no peguéis Y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre a Jesucristo
el justo. Él es la propiciación por nuestros
pecados, y no solamente por los nuestros, sino también por los
de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros
le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice yo
le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad
no está en él. Pero el que guarda su palabra,
en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.
Por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece
en él, debe andar como él anduvo. Hermanos, no os escribo un mandamiento
nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la
palabra que habéis oído desde el principio. Sin embargo, os
escribo un mandamiento nuevo, que es verdadero en él y en vosotros. Porque las tinieblas van pasando
y la luz verdadera ya alumbra. El que dice que está en la luz
y aborrece a su hermano, está todavía en tinieblas. El que
ama a su hermano permanece en la luz y en él no hay tropiezo,
pero el que aborrece a su hermano está en tinieblas y anda en tinieblas
y no sabe a dónde va porque las tinieblas le han cegado los ojos.
Os escribo a vosotros, hijitos, porque vuestros pecados os han
sido perdonados por su nombre. Os escribo a vosotros, padres,
porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros,
jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros,
hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros,
padres, porque habéis conocido al que es desde el principio.
Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra
de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno
ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo
que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los
ojos y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre sino del
mundo. Y el mundo pasa y sus deseos,
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Hijitos, ya es el último tiempo, y según vosotros oísteis que
el anticristo viene, así ahora han surgido muchos anticristos.
Por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron de nosotros,
pero no eran de nosotros, porque si hubiesen sido de nosotros,
habrían permanecido con nosotros. pero salieron para que se nos
manifestase que no todos son de nosotros. Pero vosotros tenéis
la unción del Santo y conocéis todas las cosas. No os he escrito
como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis y porque
ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso
sin el que niega que Jesús es el Cristo? Este es Anticristo,
el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo
tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene
también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio
permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el
principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis
en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que Él nos
hizo, la vida eterna. os he escrito esto sobre los
que os engañan, pero la unción que vosotros recibisteis de él
permanece en vosotros y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe,
así como la unción misma os enseña todas las cosas y es verdadera
y no es mentira. Según ella, os ha enseñado, permaneced
en él. Y ahora, hijitos, permaneced
en él para que cuando se manifieste tengamos confianza, para que
en su venida no nos alejemos de él avergonzados. Si sabéis
que él es justo, sabed también que todo el que hace justicia
es nacido de él. Amén. Nuestro tema hoy es una palabra
y quise ponerla en forma de verbo y es una palabra que se repite
no sólo en los versículos que vamos a meditar, vamos a meditar
los versículos 23 al 25, pero es una palabra que va apareciendo
en muchos otros versículos y es permanecer, permanecer. permanecer. Recién hubo la semana
pasada un huracán y cientos de árboles no pudieron permanecer. Y el llamado a los hijitos, el
llamado a aquellos que se les ha anunciado el evangelio es
a permanecer. a permanecer, somos llamados
a permanecer y damos gracias a Dios porque sabemos que este
asunto de permanecer depende del Señor, es su soberanía, sin
embargo también implica una responsabilidad humana y somos llamados a permanecer,
somos llamados a permanecer y estos tres versículos van Vienen de conceptos que Juan
ha desarrollado en el Evangelio, en el capítulo 15, cuando habla,
yo soy la vid verdadera, mi padre es el labrador, y va hablando
acerca de permanecer y la necesidad de permanecer en el Señor Jesucristo. y los versículos que vamos a
meditar dice lo que habéis oído desde el principio permanezca
en vosotros si lo que habéis oído desde el principio permanece
en vosotros también vosotros permaneceréis en el hijo y en
el padre y esta es la promesa que él nos hizo la vida eterna
permanecer permanezca en vosotros permanezca en vosotros permanecer
somos llamados a permanecer En otros lugares de la Biblia
hay otras figuras que implican el hecho de permanecer. Y específicamente
en Juan capítulo 5 habla de la vid verdadera. Cristo es la vid
verdadera. Y el apóstol Pablo hablando del
mismo asunto habla de estar arraigados, de estar anclados. Y la manera
es estar firme en el Señor. y es el llamado a permanecer.
Es una acción que se nos manda a permanecer. ¿Y en qué es en
lo que vamos a permanecer? Bueno, lo primero que nos enseña
acerca de permanecer nuestro pasaje es que somos llamados
a permanecer en lo que hemos oído desde el principio. Somos
llamados a permanecer en lo que hemos oído desde el principio. Damos gracias a Dios porque Pues
es Dios que es bueno, no es que nosotros somos más inteligentes.
Es Dios que nos ha mostrado cuán faltos de inteligencia somos.
Es Dios que nos ha mostrado cuán necesitados estamos. Y damos
gracias a Dios porque en esta iglesia, desde el tiempo que
Dios nos trajo a nosotros, hace como siete años si no me equivoco,
hay algo que siempre se ha predicado. Y ese algo que siempre se ha
predicado es en obediencia a este llamado, a permanecer en lo que
hemos oído desde el principio. Ese algo que se ha predicado
constantemente aquí en este púlpito es Cristo Jesús, es el Evangelio. Juan está hablando lo que hemos
permanecer. ¿En qué vamos a permanecer? Vamos
a permanecer en lo que hemos oído desde el principio. Y doy
gracias a Dios porque la predicación no ha sido simplemente llamarnos
a hacer cosas buenas. Está bien hacer cosas buenas,
no está mal que hagamos cosas buenas, pero eso no es el llamado. Es más, si no hemos oído lo que
hay que oír desde el principio, las cosas buenas van a ser buenas
en opinión de la gente que las vea. Pero desde una perspectiva
de Dios no serán buenas. La única posibilidad de hacer
cosas buenas es que oigamos lo que se ha dicho desde el principio,
es que oigamos el Evangelio, es que oigamos del Señor Jesucristo
y damos gracias a Dios porque en la Escritura está el Evangelio.
lo que hemos oído desde el principio. Por eso estamos predicando constantemente
sobre lo mismo, porque no hay otra cosa que necesitamos, sino
lo que hemos oído desde el principio. No hay cosas más profundas. Y aún cuando estudiamos cosas
más profundas, no pueden estar esas cosas sin que esté el Evangelio. El Evangelio es la necesidad
del creyente. El creyente necesita permanecer
en el Evangelio. Y el Evangelio es Cristo Jesús
mismo. Es interesante que cuando nosotros
miramos en la Escritura el Evangelio, no se parece a lo que muchas
veces hemos escuchado. Hay gente que dice que está predicando
el Evangelio y llega alguien y le dice Dios te ama y tiene
un plan maravilloso para tu vida. Y claro que la gente se detiene.
La gente quiere gente que lo ame y que tenga cosas maravillosas
para su vida. Pero en ninguna parte de la Escritura
vamos a encontrar alguna declaración como esta. La Escritura dice,
por ejemplo, ¿Qué es lo que Juan está diciendo cuando dice que
permanezca lo que hemos oído desde el principio? Hermanos,
si hemos oído desde el principio, somos llamados a seguir oyendo
para poder permanecer en lo que hemos oído desde el principio.
Que Dios nos guarde de venir y escuchar otras cosas y evitar
otras cosas que no tendríamos ni siquiera que oír. Pero dice
en Juan capítulo uno, versículo uno al dos, lo que era desde
el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros
ojos, en primera de Juan cuando empieza esta carta, Juan está
haciendo referencia a aquello que él dijo desde el principio,
dice lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos
visto con nuestros ojos, lo que hemos contemplado y palpado en
nuestras manos, tocante al verbo de vida, porque la vida fue manifestada
y la hemos visto y testificamos y os anunciamos la vida eterna
la cual estaba con el Padre y se nos manifestó. ¿En qué se nos
está llamando a permanecer? Cristo. Todo lo que Juan está
diciendo está hablando del Señor Jesucristo. Lo que hemos visto.
¿Qué es lo que había visto Juan? Había visto al Cordero de Dios.
Había visto a Cristo en el Monte de la Transfiguración. Había
visto a Cristo cumpliendo lo que le dijo a Nicodemo cuando
le dijo así como Moisés levantó la serpiente en el desierto,
así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado. Después
Juan allí junto al Mar de Galilea vio al Señor Jesucristo resucitado.
Y Él dijo, es el Señor. Y ellos vieron a Cristo, y Juan
está hablando lo que hemos visto y oído, lo que palparon nuestras
manos, lo que contemplaron nuestros ojos, tocante al Verbo de Vida. En Juan capítulo 1, versículos
1 y 2, Juan también dice, Juan, evangelio de Juan capítulo
uno, versículo uno al cinco, dice, en el principio era el
verbo, y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios, este era
en el principio con Dios, todas las cosas por él fueron hechas,
y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho, en él estaba
la vida, y la vida era la luz de los hombres, la luz en las
tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra
ellas. Y aquí está describiendo al Señor
Jesucristo, aquel en quien tenemos que permanecer. Y los escritores
bíblicos están hablando constantemente de quién es el Señor Jesucristo.
Él es el Rey de reyes y Señor de señores. Él es aquel que es
uno con el Padre. Es el Todopoderoso. Es aquel
por quien dice la Escritura, porque de Él, por Él y para Él
son todas las cosas. Sin Él nada de lo que ha sido
hecho fue hecho. Él es uno con el Padre. Él dijo, yo y el Padre
uno somos. Él es aquel que se despojó de
su gloria y tomó forma humana y nació de mujer en cumplimiento
a la Escritura. Él es el que la Biblia declara
y dice que Él vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Él es
el que en esta tierra hizo una sola cosa, hacer siempre lo que
agrada al Padre, cumplir perfectamente la voluntad del Padre, hacer
bien a las personas, mostrar el carácter de Dios. Eso estuvo
haciendo todos los días de su vida y era su deleite, él se
deleitaba en hacer la voluntad de su Padre. Y él fue sacrificado
como un pecador. El único inocente que ha vivido
sobre esta tierra fue matado por los hombres porque Dios lo
entregó en sus manos. Y después que ellos le crucificaron
allá en esa cruz, Él estaba ofreciéndose como sacrificio por nuestros
pecados, y allá en esa cruz El Padre descargó su ira, el Padre
hirió a Su Hijo, cargó en Él nuestros pecados, la justa ira
de Dios que usted y yo merecemos. Cristo la llevó sobre Sí y Él
fue abandonado por Su Padre en esa cruz, pero Él confió plenamente
en Su Padre. burlando le dijeron confío en
Dios libre de él y el Señor le libró porque al tercer día él
se levantó triunfante de entre los muertos eso es lo que hemos
oído desde el principio eso es lo que hemos oído y necesitamos
seguir oyendo y si va a permanecer en nosotros lo tenemos que seguir
predicando porque somos olvidadizos Pablo decía a mí no me es molesto
el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro Pedro
decía entre tanto que yo esté en este cuerpo quiero pues repetirles
otra vez lo mismo, y es que Cristo, venimos a exaltar a Cristo y
tenemos que hablar de Cristo, no podemos estar hablando de
moralidad y de política y de otras cosas si venimos a adorar
a Cristo, si venimos a adorar al Rey de la Gloria, a Aquel
que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con Su sangre, somos
llamados a permanecer, ese es el llamado, a permanecer en lo
que hemos oído desde el principio, y que el Señor nos haga anhelar
eso que hemos oído. No como muchas personas que dicen,
no, ahí por el año 1986 yo escuché del amor de Dios y entonces tomé
una decisión. No. Eso que oíste, ya sea en 1945,
es la necesidad de oírlo otra vez porque necesitamos permanecer
en lo que hemos oído desde el principio. Es no sólo el apóstol
Juan, el pasaje que leyó el hermano en muchas ocasiones, ¿qué es
lo que está diciendo Pedro? El Evangelio está hablando de
Cristo, está hablando fuimos renacidos para una esperanza
viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos. Está diciendo
fuiste comprado de tu vana manera de vivir la que recibiste de
tus padres, no con cosas corruptibles como oro y plata, sino con la
sangre preciosa de Cristo. Y está el Evangelio. Es el Evangelio. Y el apóstol
Pedro también dice primera de corintios quince uno al seis
dice además os declaro hermanos el evangelio que os he predicado
el cual también recibisteis en el cual también perseveráis y
ahí aparece la palabra que estamos que es nuestro tema permanecer
perseverar en el cual perseveráis por el cual asimismo si retenéis
la palabra que os he predicado sois salvos si no creísteis en
vano Y dice Pablo aquí, porque primeramente os he enseñado lo
que a sí mismo recibí. ¿Y qué es lo primero que estaba
enseñando Pablo? Lo primero que estaba enseñando
Pablo no es llamando a la gente a venir a hacer cosas buenas.
Tampoco los llamaba a que descubran el campeón que tienen adentro.
primeramente les he enseñado lo que en sí mismo recibí que
Cristo murió por nuestros pecados no es Dios te ama y tiene un
plan maravilloso para tu vida es primeramente les he enseñado
el centro del evangelio no eres tú y que hay un plan maravilloso
para tu vida el centro del evangelio es Dios y Cristo son el centro
del evangelio dice Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo
recibí, que Cristo murió por nuestros pecados conforme a las
Escrituras, y que fue sepultado y que resucitó al tercer día
conforme a las Escrituras, y que apareció a Cefas y después a
los doce, después apareció a más de quinientos hermanos a la vez,
de los cuales muchos viven y aún otros ya duermen. Primeramente
les he enseñado lo que asimismo recibí. que cristo murió por
nuestros pecados y el evangelio nos habla de cristo pero el evangelio
nos recuerda quiénes somos aparte de cristo y de dónde cristo vino
a rescatarnos el evangelio nos recuerda constantemente si hay
algo que dios nos debe es condenación todo lo que dios nos da es gracia
y es misericordia él no está en deuda con nadie de nosotros
cuántas veces perdemos de vista el evangelio y nos portamos y
sufrimos y sufrimos por causa de cómo interpretamos lo que
sufrimos, porque creemos que nosotros merecemos algo mejor.
Y no importa cuán terribles sean las cosas, Jesús dijo, en el
mundo vas a tener aflicción. Pero recordemos una cosa, si
hemos oído lo que es desde el principio, si hemos oído de Cristo
y a Cristo, no sólo de Cristo, oído de Cristo, pero oído a Cristo,
no importa qué difícil sea nuestra vida, en verdad estamos mucho
mejor de lo que debiéramos. No importa si hay escasez económica,
no importa si falta la salud, no importa las dificultades que
pueda haber, estamos mucho mejor de lo que mereciéramos. Estamos
sentados en los lugares celestiales juntamente con Cristo y todo
por gracia. Todo por gracia, todo porque
Dios es rico en misericordia. El Evangelio nos recuerda constantemente
quiénes somos. El Evangelio nos recuerda constantemente
quién es Dios. Y cuando vemos a Dios, venimos
corriendo al Señor Jesucristo. eso es permanecer en eso somos
llamados a permanecer en el señor jesucristo a permanecer en aquel
rey de la gloria en aquel rey de la gloria que la escritura
dice ya conocéis la gracia de nuestro señor jesucristo que
siendo rico se hizo pobre para que por su pobreza vosotros fueseis
enriquecidos ahora dice después el versículo dice así lo que
habéis oído desde el principio permanezca en vosotros y después
hay un sí que es ahí como condicional dice si lo que habéis oído desde
el principio permanece en vosotros también vosotros permaneceréis
en el hijo y en el padre permanecer permanecer en lo que hemos oído
desde el principio y permanecer en lo que hemos oído en el principio
solamente así que podemos permanecer en el hijo y en el padre si el
apóstol Pablo escribió y dijo si alguien viene y les anuncia
un evangelio diferente al que les hemos predicado sean a tema
dice si aún un ángel del cielo viene a decirles algo distinto
que sea maldito no hay otro evangelio y si aún alguno de nosotros que
ha estado predicando el evangelio correctamente de pronto cambia
lo que está predicando, no tienes por qué seguirlo escuchando,
porque se ha desviado. No es que seguimos a una persona. Somos llamados a permanecer en
Cristo. Y la única razón por la cual seguir escuchando a una
persona es porque está permaneciendo en Cristo y está predicando lo
que hemos oído desde el principio. Porque no hay otra manera de
permanecer en el Padre y en el Hijo. No hay otra manera de tener
verdadera comunión. Cuando empieza Juan dice lo que
hemos visto y oído y está hablando del Evangelio. Esos anunciamos.
para que todo lo que él ha dicho en los primeros versículos es
acerca de Cristo y después dice y eso se los anunciamos para
que ustedes tengan comunión verdaderamente comunión con el Padre y con su
Hijo Jesucristo y de pronto salieron y van a seguir saliendo y no
es sorprendente que sigan saliendo de pronto personas que estando
muchas veces por muchos años escuchando pero sin oír lo que
es desde el principio, de pronto se paren a decir cosas extrañas. Cosas como que se puede llegar
al Padre sin necesidad del Señor Jesucristo. Cosas como negar
que existe el Padre y el Espíritu Santo y se está poniendo de moda
un movimiento que dicen que es sólo Jesús. sólo permaneciendo en lo que
hemos oído desde el principio, en que Cristo es uno con su Padre,
en que Cristo es eterno Hijo de Dios, engendrado de Dios,
que es uno sólo con el Padre, que es la imagen misma de su
substancia. que él tomó forma humana y vino
a esta tierra. Negar la encarnación del Señor
Jesucristo no es permanecer en lo que hemos oído desde el principio,
no son cosas secundarias, es la vida misma que está en juego,
el creer la verdad acerca de lo que la Biblia dice acerca
de Dios el Padre, acerca de Dios el Hijo, acerca del Espíritu
Santo. Y la Biblia aquí es enfática
acerca de sólo así se puede estar en el Padre y en el Hijo. No
hay manera, no hay manera de llegar al Padre. todas aquellas
personas que se la pasan diciendo y hablando de que hay corredentoras
o corredentores con Cristo y que te enseñen a orar a otras personas
para venir al Padre insultan a Cristo y al Padre porque algunos
se atreven a decir que por ejemplo a María porque es más misericordiosa
no puede haber más misericordioso que aquel que es rico en misericordia
y María fue una persona que necesitó de un salvador, fue una persona
que se regocijó en la salvación del Señor. Ella dijo, engrandece
mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios, mi Salvador. Él reconoció al Señor Jesucristo
como que Él es el Señor, que Él es el Salvador, que Él es
el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y únicamente
es cuando permanecemos en ese evangelio que podemos tener verdaderamente
comunión con el Padre y con su Hijo Jesucristo. En Juan 5, 21-23 dice la escritura,
porque como el Padre levanta a los muertos y les da vida,
así también el Hijo a los que quiere da vida. Porque el Padre
a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo, para que
todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al
Hijo, no honra al Padre. Juan catorce, versículos seis
al doce, dice el Señor Jesucristo. Jesús le dijo, Yo soy el camino,
y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por
mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais. Y desde
ahora le conocéis y la habéis visto. Felipe le dijo, Señor,
muéstranos al Padre. y nos basta. Jesús le dijo, tanto
tiempo hace que estoy con vosotros y no me has conocido, Felipe.
El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo pues dices tú,
muéstranos al Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre
y el Padre en mí? Las palabras que yo os he hablado No las hablo por mi propia cuenta,
sino que el Padre que mora en mí, Él hace las obras. Creedme
que yo soy en el Padre y el Padre en mí. De otra manera, creedme
por las mismas obras. De cierto, de cierto os digo,
el que en mí cree, las obras que yo hago, Él las hará también,
y aún mayores hará porque yo voy al Padre. Y no es algo exclusivamente
del Nuevo Testamento. el salmo capítulo 2 versículos
11 y 12 dice ser vida que va con temor y alegrados con temblor
honrad al hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino
pues se inflama de pronto su ira bienaventurados todos los
que en él confían bienaventurados todos los que en él confían no
hay manera de tener una verdadera comunión con el Padre y con su
Hijo Jesucristo, sino es por el Señor Jesucristo, porque hay
un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, y ese
es el Señor Jesucristo. Ahora, después de hablar de permanecer,
y de que sólo así tenemos comunión verdadera con el Padre y con
su Hijo Jesucristo, de pronto, Él dice, y esta es la promesa
que Él nos hizo, la vida eterna. Y esta es la promesa que Él nos
hizo, la vida eterna. la promesa de permanecer en Cristo,
la promesa de permanecer en el Evangelio, la promesa de creer
toda la verdad acerca del único camino de salvación es la vida
eterna. Y hermanos, no es tan mal que
cuando pensemos en la vida eterna pensemos en el cielo, pero la
vida eterna es más que el cielo, la vida eterna es más que calles
de oro y mar de cristal, Dice Juan muchas veces, y dice lo
que hemos visto y oído, esos anunciamos para que también vosotros
tengáis comunión con nosotros, porque la vida se manifestó.
La vida eterna es el Señor Jesucristo. La vida eterna es más que simplemente
ir al cielo. La vida eterna no sólo habla
de la duración de la vida. La vida eterna habla de la clase
de vida. Y la vida eterna es aquella vida
que fluye cuando uno es injertado por el Padre en la vid verdadera. Esa vida fluye a través de uno. La vida eterna es el fruto del
Espíritu Santo. esa es la vida eterna no sólo
es el hecho de que vamos a tener una vida de gozo sin fin con
el señor pero es una vida que empieza desde que estamos aquí
en la tierra la vida eterna la experimentamos ya la vida fue
manifestada y dice dice en capítulo 17 versículo 3 de San Juan, Evangelio de San
Juan, dice, y esa es la vida eterna que te conozcan a ti,
el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado, y esta es
la vida eterna. Y dice, y esa es la promesa que
Él nos hizo de la vida eterna. Hermanos, no hay posibilidad
de tener vida eterna si no hemos oído al Señor Jesucristo. Si Él no ha dicho como a Lázaro,
ven fuera, hemos venido fuera no hay manera de tener vida eterna
si él no ha hablado eficazmente a nuestro corazón porque esa
vida eterna es empezamos a tener comunión permanecemos cuando
habla de permanecer y de la vida verdadera está hablando de comunión
está implícito el asunto de comunión y el hecho de oír ese evangelio
es Él lo ha anunciado para que tengamos verdaderamente comunión
con el Padre. Y es en el contexto de comunión
en que podemos conocer. No hay manera de conocer sin
comunión. nuestras familias es el lugar
donde mejor se nos conoce. ¿Y por qué se nos conoce? Porque
estamos allí en todas las situaciones de la vida. Es muy difícil de
conocernos si nos vemos un ratito nada más, pero nos conocemos
cuando en diferentes circunstancias pues sale lo que hay en nuestro
corazón y nos vamos conociendo. Y la idea es a través de permanecer
en Cristo experimentamos esa vida eterna porque estamos conociendo
y Dios nos trae a circunstancias donde Él quiere que veamos en
cada circunstancia quién es Él. Cuando el Señor trae situaciones
de escasez a nuestra vida es para que oigamos Su voz y oigamos
que Él dice Aquel que no es catimón y a su propio hijo, sino que
lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con
él todas las cosas? Cuando está escaseando, dice
el Señor a través del apóstol Pablo, en todo y para todo estoy
enseñado, así para tener abundancia como para padecer necesidad,
todo lo puedo en Cristo que me fortalece, puedo glorificar a
Dios, puedo gozarme que la higuera no florezca ni en las vidas haya
fruto y esa es la vida eterna, la vida eterna es la permanencia
en Él, la vida eterna es la satisfacción en el Señor, la vida eterna es
llegar al punto con los escritores bíblicos de poder saber que el
gozo está, es el mismo Señor, es su salvación, que Él es nuestra
paz, que el mundo se puede estar cayendo a pedazos, pero Él es
nuestra paz. La vida eterna y permanecer en
Cristo es saber que yo no necesito defenderme, ni me puedo defender,
Cristo es mi abogado, Él es mi abogado defensor. La vida eterna
y permanecer, permanecer es que todo lo que necesito fluye, todo
lo que necesita el pámpano para poder ser fructífero no lo puede
agarrar de ningún otro lado si no es de la vida. Fluye todo
lo que Él necesita y en el momento que se quiebre pues el pámpano
muere. Y la idea de permanecer es, toda
mi esperanza es una persona, es Cristo. Todo mi gozo es Cristo. Mi justicia no es la mía, es
la del Señor Jesucristo. Es permanecer en Él y experimentar
esa vida eterna, no es vivir negando el pecado, sino es decir,
tengo un abogado para con el Padre. vengo y confieso mi pecado. Él es el sacrificio por mis pecados. Todo lo que necesito está en
el Señor Jesucristo. Él es mi gozo, Él es mi esperanza,
Él es mi paz, Él es mi abogado, Él es mi justicia, Él es mi redentor,
Él es mi protector, Él es mi proveedor, Él es todo para nosotros,
es nuestra sabiduría. Y Él es nuestra esperanza. Eso
es permanecer en el Señor Jesucristo. Esa es la vida eterna. La comunión
con el Padre y con el Hijo es la vida eterna. En esa comunión
le conocemos. Dice en el capítulo cinco, versículo
veinte, pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado
entendimiento para conocer al que es verdadero y estamos en
el verdadero, en su Hijo Jesucristo, este es el verdadero Dios y la
vida eterna. Es más, que simplemente ir a
un lugar con calles de oro y mar de cristal. Es más que algo que
va a suceder cuando dejemos de respirar aquí, es algo que empieza
en el mismo momento en que oímos el Evangelio de nuestra salvación
y creímos en él y fuimos sellados con el Espíritu Santo de la promesa.
La vida eterna es esa que lleva a los hijitos a ser jóvenes que
vencen al maligno, a ser padres que han conocido y que siguen
conociendo al que es desde el principio. Esa es la vida eterna. Dios, dice una canción, tan sólo
Dios será el gozo que en el cielo habrá. Nuestro corazón jamás
allí se cansará de Dios y sólo Dios. El gozo del cielo es su
presencia. Nuestra esperanza es verle Ahora
somos hijos de Dios, aún no se ha manifestado lo que hemos de
ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes
a Él, porque le veremos tal como Él es. Y hermanos, esa es nuestra
esperanza, lo que hemos oído desde el principio. Oremos que
Dios nos haga seguir predicando lo que hemos oído desde el principio.
Oremos que nuestro corazón se deleite de eso. La oveja de Cristo
no se fastidia. La oveja de Cristo entiende que
se necesita volver a decir y se tiene que volver a decir y que
el Señor nos ayude a que cuando vayamos a casa nosotros mismos
nos lo volvamos a decir otra vez y otra vez porque si no corremos
el riesgo de volvernos simplemente religiosos y arrogantes. Personas
que sentimos bien con nosotros, personas que en lugar de decir
como Pablo, no que lo haya logrado ya, empezamos a sentir que ya
lo logramos. hermanos no permitamos que nada
que necesitamos venga de nosotros que venga todo de cristo mi justicia
no sirve necesito una justicia mayor que la de los escribas
y fariseos y esa es la de cristo y me recuerda una pregunta permanecer
responde a la pregunta en quien estás confiando y que el señor
nos guarde de confiar en absolutamente nada aparte
del Señor Jesucristo, solamente en el Señor Jesucristo. Vamos
a orar.

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Joshua

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