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JC

Los que pretenden engañarnos

1 John 2:26-27
Joel Coyoc August, 29 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 29 2021
Estudio de las Cartas de Juan

La predicación de Joel Coyoc, centrada en 1 Juan 2:26-27, trata sobre el tema del autoengaño y la protección divina contra el engaño en tiempos de apostasía. Coyoc argumenta que existen muchos que intentan engañarnos, incluyendo a nuestro propio corazón, el diablo y falsos profetas, pero los verdaderos creyentes, aquellos que han recibido la unción del Espíritu Santo, no pueden ser engañados. Los versículos 26 y 27 son utilizados para resaltar que los creyentes poseen una unción auténtica que les permite discernir la verdad de las mentiras. La señoría de Cristo y la acción del Espíritu Santo son fundamentales para que los hijos de Dios permanezcan en la verdad y vivan en santidad, reconociendo su pecaminosidad y necesitando continuamente la gracia y el perdón de Dios. Esta enseñanza enfatiza la importancia de confiar en la Palabra de Dios como el estándar de verdad frente a las voces erróneas de este mundo.

Key Quotes

“Hermanos, vivimos en un tiempo donde abunda la mentira. Existen muchas voces que demandan nuestra atención, muchísimas. Pero sólo hay una voz que es digna de confianza y es la voz de Dios, es la palabra de Dios.”

“El que dice que está en la luz y aborrece a su hermano está todavía en tinieblas.”

“Gracias a Dios, porque no es posible engañar a los escogidos de Dios.”

“La unción que vosotros recibisteis permanece en vosotros y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe.”

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hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en la primera carta del apóstol Juan en su capítulo dos dice la palabra de Dios, hijitos
míos, estas y si alguno hubiere pecado, abogado
tenemos para con el Padre a Jesucristo el justo. Él es la propiciación
por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino también
por los de todo el mundo. Y en esto sabemos que nosotros
le conocemos, si guardamos sus mandamientos. El que dice yo
le conozco y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad
no está en él. por el que guarda su palabra,
en este verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado.
Por esto sabemos que estamos en él. El que dice que permanece
en él, debe andar como él anduvo. Hermanos, no se escribe un mandamiento
nuevo, sino el mandamiento antiguo que habéis tenido desde el principio. Este mandamiento antiguo es la
palabra que habéis oído desde el principio, Sin embargo escribimos
un mandamiento nuevo que es verdadero en él y en vosotros. Porque las
tinieblas van pasando y la luz verdadera ya alumbra. El que
dice que está en la luz y aborrece a su hermano está todavía en
tinieblas. El que ama a su hermano permanece
en la luz y en él no hay tropiezo. Pero el que aborrece a su hermano
está en tinieblas y anda en tinieblas y no sabe a dónde va porque las
tinieblas le han cegado los ojos. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque vuestros pecados os han sido perdonados por su nombre.
Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde
el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes,
porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos,
porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres,
porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he
escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes y la palabra
de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno.
No améis al mundo, ni las cosas que están en el mundo. Si alguno
ama al mundo, el amor del Padre no está en él. Porque todo lo
que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los
ojos y la vanagloria de la vida, no provienen del Padre sino del
mundo. Y el mundo pasa y sus deseos,
pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre.
Hijitos, ya es el último tiempo. Según vosotros oísteis que el
Anticristo viene. Así ahora han surgido muchos
anticristos. Por esto conocemos que es el último tiempo. Salieron
de nosotros, pero no eran de nosotros, porque si hubiesen
sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros. Pero salieron para
que se manifestase que no todos son de nosotros. Pero vosotros
tenéis la unción del Santo y conocéis todas las cosas. No se ha escrito
como si ignoraseis la verdad, sino porque la conocéis, y porque
ninguna mentira procede de la verdad. ¿Quién es el mentiroso
sino el que niega que Jesús es el Cristo? Este es Anticristo,
el que niega al Padre y al Hijo. Todo aquel que niega al Hijo
tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene
también al Padre. Lo que habéis oído desde el principio
permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el
principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis
en el Hijo y en el Padre, y esa es la promesa que Él nos hizo,
la vida eterna. Os he escrito esto sobre los
que os engañan, pero la unción que vosotros recibisteis de Él
permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe,
así como la unción misma os enseña. todas las cosas y es verdadera
y no es mentira según ella os ha enseñado permanecerte en él
y ahora hijitos permanecerte en él para que cuando se manifieste
tengamos confianza para que en su venida no nos alejemos de
él avergonzados si sabéis que él es justo sabe también que
todo el que hace justicia es nacido de él amén Vamos a meditar los versículos
26 y 27. que dice, os he escrito esto
sobre los que os engañan pero la unción que vosotros recibisteis
de él permanece en vosotros y no tenéis necesidad de que nadie
os enseñe así como la unción misma os enseña todas las cosas
y es verdadera y no es mentira según ella os ha enseñado permaneced
en él voy a leer los versículos en otra traducción que dice estas
cosas les escribo acerca de los que procuran engañarlos En cuanto
a ustedes, la unción que de él recibieron permanece en ustedes
y no necesitan que nadie les enseñe. Esa unción es auténtica,
no es falsa, y les enseña todas las cosas. Permanezcan en él
tal como él les enseñó. Y nuestro tema es los que procuran,
los que procuran engañarnos, los que procuran engañarnos. Hermanos, vivimos en un tiempo
donde abunda la mentira. Existen muchas voces que demandan
nuestra atención, muchísimas. Pero sólo hay una voz que es
digna de confianza y es la voz de Dios, es la palabra de Dios. Y estamos viviendo, como dice
el apóstol Juan, en el último tiempo. Y el otro día estaba
explicando acerca del anticristo. Y si bien hay el carácter de
opuesto a Cristo, También es importante poder entender el
que se pone en lugar de Cristo. No necesariamente pensarlo totalmente
opuesto a Cristo, sino aquel que se pone en lugar del Señor
Jesucristo. Y vivimos en tiempos de apostasía
y en tiempos de mucho engaño, de mucha falsedad. No olvidemos,
hermanos, que tenemos la bendición de estar en Cristo. Tenemos la
bendición de tener su palabra. Su palabra es suficiente. Nosotros
no tenemos que tomar nada de ella afuera. Nosotros debemos
interpretar todo lo que viene de ahí afuera a la luz de la
palabra de Dios, y no al contrario. Siempre tenemos que estar evaluando
todo lo que nos llega y examinarlo a la luz de la palabra de Dios,
sea que sea el tipo de información que sea, sea que sea científico,
el tipo de información que sea debemos interpretarlo a la luz
del conocimiento que tenemos de la escritura y abunda un mundo
de engaño porque dice la escritura que el mundo entero está bajo
el maligno y cuando pensamos en los que procuran engañarnos
tendríamos que hacer algunas preguntas ¿quienes son los que
procuran engañarnos? Hay por lo menos tres lugares
donde abunda la mentira. Y uno, hermano, es nosotros mismos. Porque poseemos un corazón engañoso
y perverso más que todas las cosas. Y yo no sé si les he dicho,
pero el predicador que ustedes y yo más escuchamos es a nosotros
mismos. ¿Y qué clase de predicación nos
estamos dando todos los días? Estamos dándonos una predicación
que es de acuerdo a la Palabra Eterna de Dios, de acuerdo al
Evangelio Eterno. ¿Qué tipo de Evangelio nos estamos
predicando? Una fuente de engaño es nuestro
propio corazón. Hay gente que dice, sigue los
impulsos de tu corazón. Y suena muy bonito, pero es demasiado
peligroso. Fíate de Jehová, dice la Escritura,
de todo tu corazón. No te apoyes en tu propia prudencia. No sigas los impulsos de tu corazón.
Eso es una mentira, peligrosa. La Biblia dice que nuestro corazón
es engañoso y perverso más que todas las cosas. Otro que quiere
engañarnos es el diablo y sus mentiras. Dice el Señor Jesucristo
que el diablo es mentiroso y es padre de mentira. Y él es el
gran engañador, el maestro del engaño. Y lo otro es los falsos,
los falsos profetas. Y ellos, esos tres peligros,
esas tres áreas de peligro que nosotros estamos enfrentando
cada día. Nuestro pasaje nos habla algunas
cosas acerca de aquellos que procuran engañarnos. Y la primera
cosa es, si usted mira el versículo 26, el versículo 26 dice Os he escrito esto sobre los
que os engañan. Os he escrito esto sobre los
que os engañan. Y esta frase es importante para
entender lo que está diciendo el versículo. Porque si no, nosotros
podemos sacar ideas y cosas que son autoengaño de nuestro corazón
en lo que sigue en el versículo 27. Os he escrito eso sobre los que
os engañan. ¿Y qué es lo que Él ha escrito
acerca de aquellos que nos engañan? Bueno, hay varias cosas que el
apóstol Juan, guiado por el Espíritu, ha venido diciendo acerca de
aquellos que procuran engañarnos. Porque al final, gracias a Dios,
no pueden engañar a los escogidos de Dios. Dice la Biblia, Hablando
de los últimos tiempos, dice, entonces, si alguno os dijera,
mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis, porque
se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes
señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible,
a uno de los escogidos. Pero damos gracias a Dios, porque
no es posible. Hermanos, está a la orden del
día. En Australia hay una pareja y él dice que es la reencarnación
de Cristo y tiene 25 mil seguidores y factura con sus seguidores
medio millón de dólares al año. 25 mil gentes. Una neuróloga
de Inglaterra dejó todas sus cosas con tal de ir a vivir con
ellos y de seguirlos. Gente que uno diría astutos, porque lo que aprendemos
en la universidad es astucia, no es sabiduría. La sabiduría
viene de Dios. Lo que esta vida y este mundo
nos pueden dar es un poco de astucia. Gente muchas veces muy
astuta, pero que muestra justo lo que dice la Biblia, dice el
necio en su corazón, no hay Dios. Y después encontramos a gente
siguiendo necedades. movimiento en la china que tiene
miles de seguidores que también ellos dicen que tienen alguien
ahí que es que es el cristo y hay una mujer que se hace llamar
elisabeth que también dice que ella es el cristo y cada una
de estas gentes tienen cantidad de seguidores gente que los está
siguiendo y bueno la escritura nos habla de esto la escritura
habla acerca de los que nos engañan o los que procuran engañarnos
Ahora, ¿qué es lo que ha escrito acerca de los que procuran engañarnos?
Y lo primero que Juan deja claro en todo lo que ha escrito del
capítulo 1 y el capítulo 2 es que esos que procuran engañarnos
se engañan a sí mismos. Y eso aplica a nuestro corazón,
eso aplica a los falsos maestros, eso aplica aún a Satanás. Y dice, podemos mirar qué es
lo que él ha escrito acerca de cómo esos que procuran engañarnos
están engañados a sí mismos y vamos a mirar el primero de Juan versículo
6 del capítulo 1 dice ese versículo hablando de los que procuran
engañarnos que se engañan a sí mismos, dice si decimos que tenemos
comunión con él y andamos en tinieblas mentimos y no practicamos
la verdad Alguien que procura engañarnos es alguien que dice
que tiene comunión con Dios, pero Dios es luz y no hay ningunas
tinieblas en él. Y si él dice que tiene comunión
con Dios, entonces él está procurando engañarnos, pero está engañado
a sí mismo, no está practicando la verdad. Después dice, en el
versículo 8, si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos
a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Esos que
procuran engañarnos, pero no pueden engañarnos, porque siempre
todas las cosas van a salir a la luz. Y esos que procuran engañarnos
se engañan a sí mismos. Juan dice ahí, guiado por el
Espíritu Santo, si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos
a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. Y que Dios
guarde nuestro corazón de decir que no tenemos pecado, porque
estaríamos engañándonos a nosotros mismos, intentando engañar a
nuestros hermanos. Y eso era algo que hacían aquellos
mentirosos que estaban introduciendo herejías a la iglesia. Salían
diciendo que ellos no pecaban porque el cuerpo era el que pecaba
y tonterías de ese tipo. Puede que no creamos esas cosas
griegas que ellos creían, pero que salgamos negando que hemos
pecado, intentando encubrir nuestro pecado. y no hay razón. Nuestro
corazón puede intentar engañarnos, pero la verdad del evangelio
dice que no tienes que intentar ocultar tu pecado. Dice la Biblia,
quien cubre su pecado no prosperará, pero el que los confiesa y se
aparta alcanzará misericordia. Dice la Biblia, sin confesamos
nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros
pecados. Y Cristo es el sacrificio necesario
para limpiar nuestros pecados. La sangre de Jesucristo, su Hijo,
nos limpia de todo pecado. Después, ¿qué otra cosa ha escrito
acerca de los que procuran engañarnos? Dándonos la claridad de que esos
que procuran engañarnos se engañan a sí mismos. Ya vimos el versículo
8, ahora el versículo 10 dice, si decimos que no hemos pecado,
primero dice que no tiene pecado, pero ahora dice que no ha pecado,
le hacemos el mentiroso y su palabra no está en nosotros.
Y esa es el engaño a uno mismo. El engaño de decir, pues, yo
no he pecado. Y es negar la misma palabra de
Dios. Y es intentar pasar a Dios por mentiroso. Pero en realidad,
el único que se engaña es uno mismo. La Biblia dice, no os
engañéis, Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre siembra,
también segará. En el capítulo 2, versículo 4,
está algo más que el apóstol ha escrito acerca de aquellos
que procuran engañarnos, dice, el que dice yo le conozco y no
guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso y la verdad no está
en él, y el primero que está engañando es a sí mismo. es un
mentiroso y en primer lugar su corazón lo está engañando a él
mismo porque es claro que dice ahí el que dice yo le conozco
y no guardo sus mandamientos el tal es mentiroso y la verdad
no está en él en el versículo 9 está algo más que Juan ha escrito
acerca de aquellos que procuran engañarnos y dice el que dice
que está en la luz y aborrece a su hermano está todavía en
tinieblas el que dice que está en la luz y aborrece a su hermano,
está todavía en tinieblas. Hermanos, esto es fundamental. Habla de la comunión y enfatiza
un asunto que es bien importante, que el Señor Jesucristo oró por
ello y que les dio como mandamiento que se amen unos a otros como
les he amado. El Señor Jesús oró para que aquellos
que iban a creer sean uno como tu Padre en mi y yo en ti que
sean uno para que el mundo sepa que tu me has enviado y que yo
soy en ellos y dice en esto conocerán todos que sois mis discípulos
si tuvieres amor los unos por los otros en el versículo veintidós
que es el más cercano a lo que está diciendo ahorita en el veintiséis
está lo último que él ha escrito acerca de aquellos que procuran
engañarnos dice quien es el mentiroso sino el que niega que Jesús es
el Cristo, este es anticristo el que niega al Padre y al Hijo. Y esto es un autoengaño. Hay gente que abiertamente pues
niega la Deidad del Señor Jesucristo, niega que Jesucristo ha venido
en carne, pero negar la realidad del pecado en nosotros es una
manera también de negar sin palabras. la obra de Cristo. Él vino a
salvar a su pueblo de sus pecados. Y si yo salgo diciendo que no
tengo pecado y que no he pecado, pues también estoy negando la
obra del Señor Jesucristo sin abrir mi boca. No tengo que pararme
y empezar a enseñar una falsa doctrina. Pero en la práctica
estoy diciendo exactamente eso. Estoy contradiciendo lo que la
Escritura dice acerca de mí y lo que la Escritura dice acerca
del Señor Jesucristo y de su obra en la cruz. Ahora, damos
gracias a Dios porque a pesar de que hay momentos en que quizá
nuestra carne puede arrastrarnos, si hemos nacido por la palabra
de verdad, si hemos oído al Señor Jesucristo, nos gozamos de algo,
que no podemos ser engañados. Podemos tener momentos de desvío,
momentos en que empezamos a quizás ser medio envueltos ahí, pero
si tenemos al Espíritu, porque aquel que es de Cristo tiene
el Espíritu de Cristo, el versículo 27 nos enseña, no pueden engañarnos. Los que procuran engañarnos no
pueden engañarnos por la unción que hemos recibido. Gracias a
Dios. perseveran, los santos perseveran.
Dice la Biblia que van a procurar engañar si fuera posible aún
a los escogidos, pero no es posible porque los escogidos han recibido
la unción del santo y por causa de esa unción damos gracias a
Dios, no podemos ser engañados, no porque nosotros somos muy
listos, es por la obra del Espíritu Santo en nuestros corazones.
Si dependiera de nosotros, hermanos, A nosotros nos encanta más la
mentira que la verdad. La razón por la que gran cantidad
de gente está siendo engañada hoy, y mucha gente que tiene
ideas malas acerca de la humanidad, y en fin de cuentas el príncipe
de la potestad del aire, está haciendo lo que quiere con la
gente es porque a la gente le gusta más que lo engañen la gente
está feliz que la engañen la gente pone su esperanza fuera
de Dios y bueno cuando tú esperas en algo fuera de Dios pues con
mucha facilidad vas a ser engañado y hermanos que Dios nos ayude
a entender este asunto acerca de la malicia del príncipe de
la potestad del aire el hecho de que el mundo entero está bajo
el maligno el hecho de que estamos en el último tiempo el hecho
de que anticristo viene y ya el espíritu del anticristo está
moviéndose y poder captar que gracias a dios aquellos que dios
nos ha dado el espíritu porque hemos oído el evangelio tenemos
la garantía de no poder ser engañados no vamos a ser engañados no porque
somos más inteligentes ni más listos sino por la obra de gracia
que el espíritu santo hace en su pueblo dice el versículo 27
Pero la unción que vosotros recibisteis permanece en vosotros. La unción
que vosotros recibisteis permanece en vosotros. Y aquí está haciendo
el contraste entre los que procuran engañarnos y aquellos que estamos
en la verdad, aquellos que hemos oído y hemos visto lo que Juan
ha proclamado acerca del Señor Jesucristo. Aquellos que hemos
sido iluminados por la obra del Espíritu Santo y Cristo se nos
ha revelado y hemos venido a tener verdaderamente comunión con el
Padre y con su Hijo Jesucristo. Como dice en Efesios, en él también
vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra
salvación, y habiendo creído en él, fuiste sellados con el
Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia.
Y hermanos, si hemos creído en Cristo, el Espíritu Santo está
en nosotros. El apóstol Pablo escribe y dice,
ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, dice,
el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no
sois vuestros, porque habéis sido comprados por precio, glorificad
pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales
son de Dios. Y qué bendición que los que han
creído, no importa su posición social, no importa su nivel de
preparación académica, no importa su raza, nada de esas cosas importan. Si en verdad ha oído al Señor
Jesucristo, si en verdad ha nacido de nuevo por la obra del Espíritu
Santo, ha recibido al Espíritu Santo, ha sido sellado con el
Espíritu. Dice la Escritura que si alguno
no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero damos gracias
a Dios porque Él ha prometido esa unción para cada persona
que cree en el Señor Jesucristo. No para algún grupo especial
dentro del grupo de los creyentes, como esos que procuraban engañar,
querían decirle a los hermanos, que había un grupo ahí exclusivo
que ellos tenían como un cierto privilegio y tenían una unción
y un conocimiento especial. Eso es mentira. Eso es totalmente
mentira. Y a pesar de que podían hablar
de cosas que impresionaban, El apóstol Juan ha dejado claro,
si se le está pasando diciendo que tiene comunión con Dios,
aunque te hable de cosas que te apantallen, es un mentiroso,
porque está practicando pecado y está diciendo que tiene comunión
con Dios, que es luz y no hay ningunas tinieblas en él. Porque
te está hablando de tener comunión con Dios y aborreza a su hermano.
Porque te está hablando de que él tiene una comunión especial
y un conocimiento especial y no obedece los mandamientos. Es
un mentiroso. Está hablando que no tiene pecado,
pero es evidente que está caminando en contradicción y está negando
al Señor Jesucristo. Ese es un mentiroso. La unción
es para cada persona que ha oído el Evangelio y ha creído en él.
Recibe la unción del Espíritu Santo. Y damos gracias a Dios
porque este versículo nos enseña algunas cosas acerca de esta
unción del Espíritu Santo. Una es que esta unción es permanente,
es permanente. Si has creído el Espíritu Santo,
te has sellado y es las arras que van a estar ahí como garantía
hasta el día de la redención. No es que el Espíritu viene y
se va y te deja. Dice, la primera frase del versículo
27, pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en
vosotros, permanece en vosotros. Cuando pecamos podemos contristar
al Espíritu Santo, pero el Espíritu Santo no se va y nos deja. perdemos
el gozo de la salvación, quebramos la comunión con el Señor, pero
el Espíritu Santo permanece allí y si somos hijos, Él nos va a
redarguir de pecado, Él nos va a convencer de que hemos pecado,
Él nos va a mostrar otra vez a Cristo y vamos a ver la necesidad
de venir corriendo al Señor Jesucristo en busca del perdón, Él nos va
a llevar no a negar que hemos pecado, no a decir que nosotros
no pecamos, sino a poder decir con Pablo palabra fiel es esta
y digna de ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar a los pecadores y yo soy el primero no nos va a llevar
a decir bueno es mi esposa o es que es de mi hijo no yo soy el
primer pecador en cada lugar cuando el Espíritu Santo está
obrando me lleva a ver el privilegio de ver que soy un pecador necesitado
de la obra de Cristo porque es en verdad un privilegio y es
todo un engaño pensar que tenemos justicia el Señor dijo que Él
no vino a llamar a justos sino a pecadores al arrepentimiento
y pues no se podía venir a llamar a justos aquí en este mundo de
injustos aunque algunos autoengañados se creían justos. Ahora no sólo
es permanente la obra del Espíritu Santo, hermanos, gocémonos de
saber que es su presencia permanente por eso nada nos puede separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús ni la muerte, ni la vida,
ni lo presente, ni lo porvenir, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar La habitación del Espíritu Santo en nosotros es
el amor, es el amor de Dios para con nosotros. Él no nos dejó
huérfanos. Él se fue y mandó a su Espíritu,
al Espíritu de verdad. Y ese Espíritu, dice este versículo,
no sólo permanece, sino tiene una función específica por la
cual está en nosotros. Dice, después de la primera frase,
dice Y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe, así como
la unción misma os enseña todas las cosas. Y no tenéis necesidad
de que nadie os enseñe. esa frase, esto les escribo acerca
de los que procuran engañarles, o como dice en nuestra traducción
que dice, he escrito esto sobre los que os engañan, no sólo es
lo que él ya escribió que describe a los que nos engañan o que procuran
engañarnos, sino también está justificando la razón por la
cual él va a decir lo que está diciendo de que no tenemos necesidad
de que nadie nos enseñe. No es para que los hermanos nos
paremos, digamos, pues entonces Nadie tiene nada que enseñarnos.
Esas son actitudes carnales. Eso no es lo que está enseñando
el apóstol guiado por el Espíritu Santo. Él está diciendo eso porque
está diciendo, no tienes necesidad de que nadie venga a pararse
aquí y te diga que él tiene una unción especial y un conocimiento
que es únicamente de un grupo particular y tienes que venir
a mi grupo y tienes que escucharme para que puedas tener ese tipo
de conocimiento. En ese sentido es que no tenemos
necesidad de que nadie que hace cosas asombrosas o milagros.
Hermanos, que Dios nos guarde de impresionarnos por gente que
hace o dice cosas. Tenemos que reconocer algo, una
inclinación de nuestra vieja naturaleza es tener cosquillas
de escuchar cosas nuevas y que Dios nos guarde, que seamos fascinados
por querer escuchar algo nuevo o por alguien que en un momento
dado pueda estar haciendo aún señales. Recuerde que hacer milagros
puede impresionar a la gente pero no significa nada va a haber
gente que va a llegar al señor y le va a decir señor en tu nombre
echamos fuera demonios en tu nombre hicimos milagros en tu
nombre profetizamos y el señor les va a decir y ¿Estás confiando
en eso? Apártate de mí, eres un hacedor
de maldad. Hermanos, es probable que empecemos a ver de pronto
gente que haga cosas que maravillosas. Yo creo que algo harán esas personas
que tienen 45 mil seguidores. Y seguramente hay un poder demoníaco
ahí. Pero hermanos, no tenemos necesidad
de que alguien nos salga con cuentos y cosas raras que son
contrarias a la escritura. No está hablando de que de pronto
te pareces. Bueno hermano, usted no tiene nada que enseñarme o
nadie me tiene que enseñar de mi vida. Eso es arrogancia, eso
no tiene nada que ver con el versículo. Está hablando, sí,
de que el Espíritu Santo obra y enseña a su pueblo, pero el
mismo Espíritu Santo también ha puesto gente que enseña al
pueblo. Él dice en la Biblia que Él mismo
consiguió a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas,
a otros pastores y maestros a fin de perfeccionar a los santos.
Los que estamos en Cristo no pasamos por la vida pensando
que nadie tiene nada que enseñarnos. No es esa la verdad en el versículo.
Ahora, la función del Espíritu Santo es enseñar al pueblo enseñarnos
toda la verdad y es que hermanos si no tienes el espíritu aunque
dios tenga a alguien con el espíritu predicando pues sencillamente
no vas a entender nada al final de cuentas los instrumentos de
Dios somos instrumentos que proclamamos pero Dios tiene que hacer una
obra particular en el corazón y esa obra particular y esa función
que tiene en el corazón de los suyos Allí el versículo 27, así
como la unción misma os enseña todas las cosas. Así como la
unción misma os enseña todas las cosas. Hermanos, el Espíritu
Santo está para enseñarnos, para guiarnos a toda la verdad, así
como lo prometió el Señor Jesucristo cuando les dijo, pero cuando
venga el Espíritu de verdad, Él los guiará a toda la verdad.
porque no hablará por su propia cuenta sino que hablará todo
lo que oyere y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Hermanos, la necesidad de ser guiados por el Espíritu Santo,
la necesidad de ser guiados por el Espíritu Santo y Él nos va
a guiar en la medida que nosotros podemos desear la palabra porque
la palabra es la espada del Espíritu. La palabra de Dios es la espada
del espíritu. La palabra de Dios es, dice el
salmista, lámpara es a mis pies, tu palabra ilumbrera mi camino.
Pero sólo cuando tenemos el Espíritu Santo es que la palabra nos puede
guiar a toda la verdad. Sin el Espíritu Santo, nuestro
corazón engañoso y perverso hace cosas terribles. Teniendo la
misma palabra, se pelearon con el Señor Jesucristo lo acusaron
de pecador aunque nunca cuando él los desafió y les dijo quien
de ustedes me redargulle de pecado nadie de ellos pudo y crucificaron
al Señor Jesucristo y tenían la palabra pero no tenían el
espíritu y qué bendición que aquellos que hemos oído es por
obra del espíritu y hemos tenido fe porque es el don de Dios y
es el fruto del espíritu y es el espíritu que obra en nosotros
y nos ha sellado con ese espíritu cuando creímos y por ese espíritu
es que nos ha dado vida y hermanos ese espíritu está para enseñarnos
toda la verdad enseñarnos y llevarnos a poder leer la escritura y que
leamos la escritura con un espíritu de dependencia del señor pidiendo
al Señor enseñame, muéstrame la verdad que está, muéstrame
al Señor Jesucristo cuando estoy leyendo en casa somos los que
somos casados, somos pastores de la familia necesitamos esa
oración dependiente del Espíritu para que Dios nos hable y podamos
hablar a nuestra familia y ministrar a nuestra familia con la palabra
pero tenemos el Espíritu Santo y que nadie nos venga con cuentos
de que él que él bajó de algún otro lugar y él tiene algo especial.
Esos son puros cuentos. El Espíritu Santo le ha sido
dado a cada creyente y ese espíritu nos guía a la verdad y esa verdad
es conforme a la Palabra. Si alguien viene y te dice que
tiene una nueva revelación del Espíritu, no le hagas caso. La revelación está completa y
no hay más nuevas revelaciones del Espíritu. Tiene que conformarse
a la Palabra de Dios. La otra cosa que es garantía
de seguridad es esta unción es verdadera. Hermanos, toda verdad
procede de Dios. Dios el Padre es Dios verdadero.
Cristo el Hijo dice yo soy el camino, soy la verdad y la vida.
Y el Espíritu Santo es procedente del Padre y del Hijo y no puede
ser otro sino el Espíritu de verdad. Hermano, no olvides sea
Dios veraz y todo hombre mentiroso. Cuestionemos todo lo que viene
del hombre aún de nosotros mismos y llevémoslo y confrontémoslo
con la Escritura. Y si no es de acuerdo la Escritura,
vengamos en arrepentimiento y fe. Eso es necesario cada día. Hoy, por ejemplo, es evidente
que en el mundo hay toda una acción contra la Iglesia del
Señor. Hermanos, somos llamados a tener comunión. De por sí el
ser humano ha sido creado para interactuar con sus semejantes,
pero muchos más los que estamos en Cristo somos llamados a tener
comunión. Pero hoy se nos está diciendo no tengas comunión,
no te congregues, no te acerques. Empezamos a ver como todos somos
la amenaza. Hermanos, eso no es voz de Dios,
eso es mentira del diablo. Somos llamados a tener comunión
unos con otros y la sangre de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia
de todo pecado. No nos veamos a nuestros semejantes
como amenazas. La amenaza no es allí. La amenaza
es el príncipe de este siglo, el príncipe de la potestad del
aire que operan los hijos de desobediencia. y la verdad sigue
siendo verdad no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre
y tanto más cuanto veis que aquel día se acerca esa es verdad de
Dios la unción que tenemos clamemos al Señor en estos tiempos de
dificultad y de tanta confusión y mentira que sea el Espíritu
Santo que nos esté guiando porque hermanos en verdad está plagado
el mundo de mentira y mucha de esa mentira lleva a la intención
de que la iglesia del señor no viva lo que debe de vivir, de
que la iglesia no viva en comunión, de que la iglesia, de que estemos
distanciados, de que pensemos que todo puede ser por redes
sociales y eso no es natural ni es la manera que Dios enseña
para su pueblo. La tercera cosa que nos enseña
el pasaje es, hasta aquí el pasaje está hablando acerca de la soberanía
de Dios, y del hecho de cómo depende de Dios el hecho de que
no podemos ser engañados. Pero hay un llamado que implica
nuestra responsabilidad humana y los que procuran engañarnos
no podrán si obedecemos el llamado del Evangelio. ¿Y cuál es el
llamado del Evangelio? Permanecer en Cristo tal como
nos ha enseñado el Espíritu Santo. Dice la última parte del versículo permanecerte en él, dice y es
verdadera y no es mentira, según ella os ha enseñado permanecerte
en él, según esa unción, según el Espíritu Santo, según la palabra
de Dios nos ha enseñado permanecerte en él, el Espíritu permanece
y va a permanecer y por eso es que nosotros vamos a permanecer,
pero hay un llamado que implica también nuestra responsabilidad
humana, o sea no es simplemente pues que Dios lo va a hacer,
sí, Dios lo va a hacer y por supuesto si Él ha empezado una
buena obra en nosotros la va a perfeccionar porque Él lo ha
prometido. Pero implica una responsabilidad de que nosotros sigamos recurriendo
a la verdad, de que nosotros sigamos clamando al Espíritu
Santo que nos revele a Cristo y que nosotros podamos permanecer
como se nos ha revelado. No hay cambios en el Evangelio,
hermano. Es el mismo Evangelio que se
ha proclamado desde el principio. ¿Y cómo permanecemos en él como
nos ha enseñado la unción del Espíritu? Permanecemos en Él
como nos ha enseñado, número uno, reconociendo que somos pecadores
necesitados de la gracia de Dios, no negando que somos seres caídos,
no negando nuestros pecados y procurando encubrirlos, sino viniendo al
Señor Jesucristo que es la propiciación por nuestros pecados Confesando,
porque el Señor es fiel y justo para perdonar nuestros pecados.
Reconociendo en verdad quién soy y quién es el Señor Jesucristo.
Clamando al Señor que constantemente pueda ver al Señor de la gloria
y entender quién es Él, quién es el Dios en quien hemos creído.
Un Dios que es santo, santo, santo. Un Dios que no necesita
nada fuera de sí mismo. Él no creó nada de lo que creó
porque le hacía falta algo. Él creó todo lo que creó para
su propia gloria. un Dios que no nos debe nada
sino solamente la condenación pero que es un Dios rico en misericordia
un Dios de gracia, el poder creer que es el Hijo de Dios, el Señor
Jesucristo que dejó su gloria y tomó forma humana y vino y
caminó entre nosotros y hizo lo que el primer Adán y juntamente
con él todos nosotros hemos fracasado en hacer hemos fracasado en hacer
la voluntad de Dios hemos fracasado en obedecer sus mandamientos
creer que el Señor Jesucristo es el único que ha cumplido la
ley de Dios, que se deleitó en obedecer a Dios, que confió siempre
en Dios sin nunca dudar de ninguna de las promesas que su padre
le hizo y que después él murió en una cruz como si hubiera sido
un criminal. Pero que sucedió eso por causa
de mis pecados. Porque yo me descarrié y todos
nosotros nos descarriamos como ovejas. Porque cada uno de nosotros
hizo lo que le dio la gana y no queríamos nada con Dios, aborrecedores
de Dios. Pero la Biblia dice que todos
nosotros nos descarriamos como ovejas y cada cual se apartó
por su camino, pero Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.
y que él es nuestra paz, que el castigo de nuestra paz fue
sobre él y por su llaga fuimos nosotros curados. Hermanos, somos
llamados a que eso permanezca en nosotros, eso que se nos ha
enseñado una vez y que eso nunca va a cambiar, siempre va a ser
así. Eso fue necesario para que seamos
librados de la condenación por el pecado. Dice la Biblia, el
que cree en el Hijo tiene la vida, el que rehúsa creer en
el Hijo de Dios no verá la vida, sino la ira de Dios está sobre
él. Pero eso necesitamos para crecer en la semejanza del Señor
Jesucristo. Eso necesitamos para no vivir
en autoengaño. Necesitamos ver cuán incapaces
somos de obedecer sus mandamientos y venir al Señor Jesucristo y
decirle, Señor, perdóname. Yo no puedo amar a mis hermanos
como Tú me has amado. Necesito de Tu gracia. Necesito
de Tu perdón porque fracaso, pero confío en tu justicia, confío
en lo que tú has hecho y confío en que has dado el Espíritu Santo
para darme el poder de poder amar como tú me llamas a amar,
de poder servir como tú me llamas a servir. Hermanos, depender,
permanecer es recibir todo del Señor Jesucristo, permanecer
es ser hallado confiando únicamente en el Señor Jesucristo. Hermanos,
es necesario que recordemos eso, porque si no recordamos eso,
nos volvemos simples religiosos, que vemos a la gente como debajo
del hombro, pensando que nosotros ya somos mejores. que nosotros
ya lo hemos, uno se encuentra de pronto gente o uno mismo de
pronto ha experimentado cosas que no se parece a lo que el
Apóstol Pablo experimentaba. El Apóstol Pablo decía miserable
de mí y de pronto nos encontramos demasiado confiados en nuestra
capacidad, de pronto nos encontramos sintiendo mejor que las demás
personas, de pronto sentimos que lo hemos logrado cuando el
Apóstol Pablo decía no que lo haya logrado ya, sino que él
confiaba en el Señor Jesucristo. Y hermanos, que Dios nos guarde
de quitar nuestra confianza del Señor Jesucristo. Que Dios nos
guarde de pensar que hay algo que nosotros hacemos que tiene
mérito. Todo lo que hacemos si estamos en Cristo es porque Él
produce el querer como el hacer por su buena voluntad. Si estamos
en Cristo y hacemos buenas obras es porque Él nos ha hecho para
esas buenas obras, pero no hacemos buenas obras para alcanzar algo
de Dios. No hay buena obra nuestra que
pueda agradar a Dios y mover a Dios para hacer algo en favor
nuestro, sino la obra buena es la del Señor Jesucristo. Esa
es la obra que el Padre dijo, este es mi hijo amado, en él
tengo complacencia. Hermanos, que el deseo de nuestro
corazón sea clamar al Señor para que nos guarde del autoengaño
de nuestro corazón y siempre estemos solamente confiando en
Cristo y en su obra perfecta. Y es tan sutil, hermanos, por
eso insisto, y insisto también para comunismo porque somos fáciles
de desviar y que nuestra oración sea siempre sabiendo que él nos
ha examinado y conocido dígamosle como el salmista examiname oh
Dios y conoce mi corazón pruebame y conoce mis pensamientos y ve
si hay camino de perversidad y guíame en el camino eterno
hermanos él ve todo él nos conoce Y Él ha hecho provisión para
nuestros pecados. Entonces, no hay necesidad de
tratar de esconderlos. Vengamos confiadamente al trono
de la gracia para hallar el oportuno socorro. Damos gracias a Dios
porque los que procuran engañarnos no podrán engañarnos por la obra
del Señor Jesucristo. Vamos a orar con nuestro hermano
Daniel.

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Joshua

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