La predicación de Joel Coyoc, centrada en 1 Juan 2:26-27, trata sobre el tema del autoengaño y la protección divina contra el engaño en tiempos de apostasía. Coyoc argumenta que existen muchos que intentan engañarnos, incluyendo a nuestro propio corazón, el diablo y falsos profetas, pero los verdaderos creyentes, aquellos que han recibido la unción del Espíritu Santo, no pueden ser engañados. Los versículos 26 y 27 son utilizados para resaltar que los creyentes poseen una unción auténtica que les permite discernir la verdad de las mentiras. La señoría de Cristo y la acción del Espíritu Santo son fundamentales para que los hijos de Dios permanezcan en la verdad y vivan en santidad, reconociendo su pecaminosidad y necesitando continuamente la gracia y el perdón de Dios. Esta enseñanza enfatiza la importancia de confiar en la Palabra de Dios como el estándar de verdad frente a las voces erróneas de este mundo.
“Hermanos, vivimos en un tiempo donde abunda la mentira. Existen muchas voces que demandan nuestra atención, muchísimas. Pero sólo hay una voz que es digna de confianza y es la voz de Dios, es la palabra de Dios.”
“El que dice que está en la luz y aborrece a su hermano está todavía en tinieblas.”
“Gracias a Dios, porque no es posible engañar a los escogidos de Dios.”
“La unción que vosotros recibisteis permanece en vosotros y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!