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Victoria y misericordia

Psalm 18:50
Joel Coyoc December, 24 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc December, 24 2025
Salmo 18

El tema central del sermón "Victoria y misericordia" por Joel Coyoc es la proclamación de las grandes victorias de Dios a través de Su Rey y la misericordia que Él extiende a Su ungido y, por ende, a Su pueblo. Coyoc argumenta que el Salmo 18 enfoca más su cumplimiento en Cristo que en David, enfatizando que, aunque David experimentó triunfos, el cumplimiento pleno de la victoria se encuentra en Jesucristo, quien ha vencido el pecado y la muerte. A través de referencias escriturales, como Salmos 2 y 18, así como Romanos 8, Coyoc demuestra que los creyentes pueden tener esperanza y consuelo en las victorias de Cristo, quien sitúa a sus seguidores en la victoria y la misericordia de Dios. Al finalizar, el predicador reafirma la importancia de depender de la misericordia en Cristo, que es constante y eterna, alentando a los creyentes a vivir con confianza en su salvación y protección.

Key Quotes

“Grandes triunfos da a su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para siempre.”

“Las grandes victorias que tuvo David son insignificantes a las grandes victorias que Dios ha dado a nuestro David.”

“El único lugar de misericordia es ese gran rey, el único lugar de misericordia es ese amado, es el ungido.”

“Estamos del lado de la victoria. No importa que parezca que el mal está dominando, no es cierto. El mal no está dominando.”

What does the Bible say about God's victories?

The Bible reveals that God grants great victories to His King, primarily fulfilled in Jesus Christ.

The Scriptures repeatedly emphasize that God, through His sovereign plan, grants great victories to His King, which is ultimately fulfilled in the person of Jesus Christ. For instance, Psalm 18:50 states, 'Great victories He gives to His king,' affirming that God's triumphs are primarily manifested in the life and work of Jesus. This theme is reflected throughout the Bible, highlighting that Jesus is the ultimate King who has conquered sin and death, and now reigns in power. Furthermore, in Revelation, we see that Christ is recognized as the triumphant Lion of the tribe of Judah, emphasizing His victory over all enemies.

Psalm 18:50, Revelation 5:5, Romans 8:37

How do we know Christ's sacrifice is effective for our salvation?

Christ's sacrificial death and resurrection are central to our salvation, fulfilling God's covenant promises.

The assurance of Christ's sacrifice being effective for our salvation is rooted in the fulfillment of God's covenant promises. Isaiah 53 vividly describes the suffering servant who bore our iniquities, demonstrating that the Messiah took upon Himself the penalty for sin. In Romans 8, we see that those who are called according to God's purpose are justified, emphasizing that Christ's death is not just an event, but a divine necessity for our redemption. Furthermore, the resurrection confirms that His sacrifice was accepted by the Father, providing believers with confidence that they are redeemed in Him.

Isaiah 53, Romans 8:30, Hebrews 9:28

Why is mercy important for Christians?

Mercy is a central aspect of God's character and is essential for Christians to extend to others.

The concept of mercy is pivotal in the Christian faith as it reflects the very nature of God, who shows compassion and kindness to His people. In Psalm 18:50, it states, 'He makes mercy to His anointed,' illustrating that mercy is not only a quality of God but is also exhibited through His relationship with humanity. Christians, having received such mercy in Christ, are called to extend that same mercy to others. This reflects the grace that God has given us and is a fundamental part of living out the gospel in our daily lives, as we remember that we are recipients of God's unmerited favor.

Psalm 18:50, Ephesians 2:4-5, Matthew 5:7

How does God's sovereignty relate to human suffering?

God's sovereignty assures us that He uses all circumstances, including suffering, for His purposes and our good.

God's sovereignty is an essential doctrine that reassures Christians that He is in control over all circumstances, including suffering. Romans 8:28 emphasizes that 'all things work together for good to those who love God,' which is a promise that underscores God’s providential care in the midst of trials. While human suffering is a reality in this fallen world, it is used by God to refine, teach, and draw us nearer to Him, ultimately working for our sanctification and His glory. Understanding God's sovereignty allows believers to endure hardships with hope and trust in His divine plan.

Romans 8:28, 2 Corinthians 1:3-4, James 1:2-4

Sermon Transcript

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Salmo número dieciocho dice la palabra del Señor te amo oh Jehová fortaleza mía Jehová roca mía y castillo mío y mi libertador Dios mío fortaleza mía en él confiaré mi escudo y la fuerza de mi salvación mi alto refugio

Invocaré a Jehová, quien es digno de ser alabado, y seré salvo de mis enemigos. Me rodearon ligaduras de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron. Ligaduras del Seol me rodearon, me tendieron lazos de muerte. En mi angustia, invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo. y mi clamor llegó delante de él a sus oídos.

La tierra fue conmovida y tembló, se conmovieron los cimientos de los montes y se estremecieron porque se indignó él. Humo subió de su nariz y de su boca fuego consumidor. Carbones fueron por él encendidos, inclinó los cielos y descendió, y había densas tinieblas debajo de sus pies. Cabalgó sobre un querubín y voló, voló sobre las alas del viento, puso tinieblas por su escondedero, por cortina suya alrededor de sí, oscuridad de aguas, nubes de los cielos.

Por el resplandor de su presencia sus nubes pasaron, granizo y carbones ardientes. Tronó en los cielos Jehová y el Altísimo dio su voz. Granizo y carbones de fuego envió sus saetas y los dispersó. Lanzó relámpagos y los destruyó. Entonces aparecieron los abismos de las aguas y quedaron al descubierto los cimientos del mundo.

A tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz. envió desde lo alto, me tomó, me sacó de las muchas aguas, me libró de mi poderoso enemigo, y de los que me aborrecían pues eran más fuertes que yo. Me asaltaron en el día de mi quebranto, mas Jehová fue mi apoyo. Me sacó al lugar espacioso, me libró porque se agradó de mí.

Jehová me ha premiado conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado. porque yo he guardado los caminos de Jehová, y no me aparté impiamente de mi Dios, pues todos sus juicios estuvieron delante de mí, y no me he apartado de sus estatutos. Fui recto para con él, y me he guardado de mi maldad, por lo cual me ha recompensado Jehová conforme a mi justicia, conforme a la limpieza de mis manos delante de su vista.

Con el misericordioso te mostrarás misericordioso, y recto para con el hombre íntegro. Limpio te mostrarás para con el limpio, y severo serás para con el perverso. porque tú salvarás al pueblo afligido, y humillarás los ojos altivos. Tú encenderás mi lámpara. Jehová mi Dios alumbrará mis tinieblas.

Contigo desbarataré ejércitos, y con mi Dios asaltaré muros. En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra de Jehová. Escudo es a todos los que en él esperan, porque ¿quién es Dios sino sólo Jehová? ¿Y qué roca hay fuera de nuestro Dios?

Dios es el que me ciñe de poder y quien hace perfecto mi camino, quien hace mis pies como de siervas y me hace estar firme sobre mis alturas, quien adiestra mis manos para la batalla, para entezar con mis brazos el arco de bronce, Me diste a sí mismo el escudo de tu salvación, tu diestra me sustentó, y tu benedignidad me ha engrandecido.

Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resbalado. Perseguí a mis enemigos y los alcancé, y no volví hasta acabarlos. Los herí de modo que no se levantasen. Cayeron debajo de mis pies, pues me ceñiste de fuerza para la pelea. Has humillado a mis enemigos debajo de mí. Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, para que yo destruya a los que me aborrecen.

Clamaron y no hubo quien salvase, aún a Jehová, pero no lo soy yo. Y los molí como polvo delante del viento, los eché fuera como lodo de las calles. Me has librado de las contiendas del pueblo, me has hecho cabeza de las naciones. Pueblo que yo no conocía me sirvió, al oír de mí me obedecieron. Los hijos de extraños se sometieron a mí. Los extraños se debilitaron y salieron temblando de sus encierros. Viva Jehová y bendita sea mi roca y enaltecido sea el Dios de mi salvación. El Dios que venga a mis agravios y somete pueblos debajo de mí. El que me libra de mis enemigos y aún me eleva sobre los que se levantan contra mí. me libraste de varón violento, por tanto yo te confesaré entre las naciones, oh Jehová, y cantaré a tu nombre, grandes triunfos da a su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para siempre. Amén. Recién cantamos algunos himnos que mucho de lo que está en el salmo está en los himnos. Y son himnos que como iglesia hemos decidido no cantarlos unos cuantos días en diciembre, sino cantarlos todo el año porque exaltan al Señor Jesucristo. Y vamos a meditar esta noche para concluir que hemos estado ya por bastante tiempo meditando el Salmo 18. meditando el salmo el versículo cincuenta el versículo cincuenta que dice grandes triunfos da a su rey y hace misericordia a su ungido a David y a su descendencia para siempre grandes triunfos da a su rey y nuestro tema es victoria y misericordia victoria y misericordia y podríamos decir gran victoria y rica misericordia. Gran victoria y rica misericordia. Como estábamos mirando en el transcurso de que íbamos meditando este Salmo, es bueno recordar que es un Salmo que se escribe al final de la vida de David. Él había ido creciendo cada vez más y más en el conocimiento del Señor. Él había... Él está expresando todo lo que atribuyendo toda gloria a Dios en su vida. Pero una de las cosas que estábamos mirando es que ciertamente tiene un cumplimiento este Salmo en la vida de David. Fue la experiencia de David, pero este Salmo habla más de Cristo que de David. Recuerde que David quiere decir amado. Y en realidad el amado, el David con D mayúscula, es el Señor Jesucristo. Una de las cosas que no hemos de olvidar es que David fue un tipo del Señor Jesucristo. Y la primera frase del versículo dice, grandes triunfos da a su rey. Y por supuesto que David, como rey temporal que sirvió a su pueblo en su generación, pues experimentó el hecho de que el Señor le dio grandes triunfos, grandes triunfos. Sin embargo, el cumplimiento pleno de este pasaje está en el Señor Jesucristo. Grandes victorias, grandes triunfos da a su Rey. Y este es el tema de toda la Escritura. No es el tema simplemente de este Salmo. Es el tema de toda la Escritura. Es un tema proclamado previo a la primera venida del Señor Jesucristo y es un tema proclamado aún en el tiempo de su primera venida. Y es un tema anunciado al concluir la Escritura en el Apocalipsis, que Cristo es el Rey del Padre, que Cristo es el Rey que tiene grandes victorias, y lo podemos ver en el Salmo dos. Versículos cuatro al siete. Una de las cosas que hemos de recordar es que... pues la gente pretende celebrar el nacimiento del Señor Jesucristo y hay gente que de pronto está muy fascinada con la infancia del Señor Jesucristo, pero Cristo nació y no quedó un infante, Cristo es un rey triunfante, él entró a y por supuesto que alabamos al Señor y damos gracias porque él encarnó y se identificó con nosotros y de hecho todo el Salmo va, el Salmo dos va a reflejar desde aquel tiempo cuando Cristo entra a la historia humana, con personalidad humana, como un hombre. Desde ese tiempo pues Herodes quiso destruirle siendo un bebé y después se juntaron los reyes y de eso va hablando el Salmo dos y en el versículo cuatro dice el que mora en los cielos se reirá, el Señor se burlará de ellos, luego hablará a ellos en su furor y los truará con su ira.

dice el señor pero yo he puesto mi rey el versículo cincuenta del dieciocho dice grandes triunfos da a su rey y aquí dice pero yo he puesto mi rey sobre Sion mi santo monte dice yo publicaré el decreto Jehová me ha dicho mi hijo eres tú yo te engendré hoy hermanos sabemos que el rey al que se le da grandes triunfos es el señor Jesucristo es el único engendrado del padre le dice yo publicaré el decreto que va me ha dicho mi hijo eres tú yo te engendré hoy y es el señor Jesucristo el rey al cual Dios da grandes victorias

si vamos a hechos capítulo trece versículo veintiséis dice el apóstol Pablo dice varones hermanos hijos del linaje de Abraham y los que entre vosotros teméis a Dios a vosotros es enviada la palabra de esta salvación Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes, no conociendo a Jesús, ni las palabras de los profetas que se leen todos los días de reposo, las cumplieron al condenarle. Y sin hallar en él causa digna de muerte, pidieron a Pilato que se le matase. Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro. Mas Dios le levantó de los muertos. Y él se apareció durante muchos días a los que habían subido juntamente con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son sus testigos ante el pueblo.

Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres. la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús como está escrito también en el Salmo segundo, mi hijo eres tú, yo te he encendrado hoy. El rey al cual se le da grandes triunfos, y sus gran triunfos sobre todos los enemigos. Cristo triunfó sobre el pecado, Cristo triunfó sobre la muerte. Él tiene grandes victorias, grandes victorias da a su rey.

Hermanos, cuando nosotros miramos Apocalipsis y podríamos mirar en Isaías y casi por cualquier lugar de la escritura y mirar aún algunos de los salmos, donde se puede notar el mismo Salmo dos, los grandes triunfos que da a su rey. Podríamos ir por las cartas del apóstol Pablo y mirar cómo es el rey victorioso, el Señor Jesucristo.

Dice el, cuando regresamos al Salmo dos, el Salmo dos dice Versículo 8. Pídeme y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro, como vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora pues, oh reyes, sed prudentes, admitid amonestación, jueces de la tierra, servid a que va con temor y alegrados con temblor. Honrad al hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino, pues inflama de pronto su ira. Bienaventurados todos los que en él confían.

Termina siempre con un rey, un rey triunfante, un rey triunfante.

Si vamos al Salmo veinticuatro. Versículo siete, dice, alzado puertas vuestras cabezas, y alzaos vosotras puertas eternas, y entrará el rey de gloria. ¿Quién es este rey de gloria? Jehová el fuerte y valiente. Y recuerde que el nombre de Jesús es Jehová el salvador o Jehová salva. y es el mismo Dios que se hizo carne y que es triunfante, dice Jehová el fuerte y valiente, Jehová el poderoso en batalla, alzad o puertas vuestras cabezas y alzaos vosotras puertas eternas y entrará el rey de gloria. ¿Quién es este rey de gloria? Jehová de los ejércitos, él es el rey de la gloria.

Si vamos a Apocalipsis, nos Cristo encarnó, pero Cristo vivió una vida de perfecta obediencia al Padre, Cristo vino y cumplió la ley, Cristo vino y murió en una cruz bajo maldición porque llevaba sobre sí los pecados de su pueblo, pero él se levantó triunfante y él es victorioso, grandes victorias, victorias inigualables.

En realidad, pues las grandes victorias que tuvo David son insignificantes a las grandes victorias que Dios ha dado a nuestro David. Él va a regir las naciones. Él está sentado ya en el trono. Por él es que los reyes gobiernan. Él tiene todo en absoluto control y es la razón por la que se canta en el Apocalipsis que él es digno, él es digno, y si usted lee el capítulo uno de Apocalipsis va a ver a un Cristo triunfante, un Cristo glorioso, y si lee el capítulo cinco va a encontrar también a un Cristo glorioso y dice el capítulo cinco de Apocalipsis dice y vi en la mano derecha del que estaba sentado en el trono un libro escrito por dentro y por fuera sellado con siete sellos Y vi un ángel fuerte que pregonaba gran voz, ¿Quién es digno de abrir el libro y de desatar sus sellos? Y ninguno, ni en el cielo, ni en la tierra, ni debajo de la tierra, podía abrir el libro, ni aun mirarlo.

Y lloraba yo mucho, porque no se había hallado ninguno digno de abrir el libro, ni de leerlo, ni de mirarlo. Y uno de los ancianos me dijo, no llores. Y hermanos, aquí está el Evangelio. antes de conocer a Cristo pues lo correcto era llorar y al mirar nuestra condición y nadie que pueda abrir el libro pues lo único que debíamos hacer es llorar es lo que Pablo dice cuando él se mira y se mira y dice miserable pero dice no llores y aquí el león de la tribu de Judá la raíz de David ha vencido ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos.

Grandes triunfos da a su rey. El león de la tribu de Judá, la raíz de David, ha vencido para abrir el libro y desatar sus siete sellos. Y miré y vi que en medio del trono y de los cuatro seres vivientes y en medio de los ancianos estaba en pie un cordero como y molado que tenía siete cuernos. y siete ojos, los cuales son los siete espíritus de Dios enviados por toda la tierra. Y vino y tomó el libro de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. Y cuando hubo tomado el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron en pie delante del cordero, se postraron delante del cordero, todos tenían arpas y copas llenas, copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos.

hermanos quisiera que pudiera mirar como el es el mismo tema de los salmos y del salmo dos mire como dice no llores porque el león de la tribu de judá ha vencido dice el salmo dos honrada al hijo dice se inflama de pronto su ira dice pero son bienaventurados los que en él confían y Juan es alguien que confía en el señor y escucha de la victoria del león de la tribu de judá pero cuando él se voltea ¿Qué es lo que él ve? Un cordero. ¡Qué bendición para el creyente que el león ha vencido! Pero el que confía en él ve un cordero que le ha limpiado con su sangre y los que no confían en él pues van a ver un león que los va a regir con vara de hierro que los va a pisotear bajo sus pies Y van a decir a los montes, caed sobre nosotros y escondednos del que está sentado en el trono y de la ira del cordero.

Pero el creyente anhela ver a Cristo, aguarda la esperanza bienaventurada. Y dice, versículo nueve, y cantaban un nuevo cántico diciendo, digno eres de tomar el libro, y de abrir sus sellos, porque tú fuiste inmolado, y con tu sangre nos has redimido para Dios de todo linaje y lengua y pueblo y nación, y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

Y miré y oí la voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos, y su número era de millones de millones que decían a gran voz. El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.

Y a todo lo creado que está en el cielo y sobre la tierra y debajo de la tierra y en el mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir, al que está sentado en el trono y al Cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Los cuatro seres vivientes decían amén, los veinticuatro ancianos se postraron sobre sus rostros y adoraron al que vive por los siglos de los siglos.

Y podríamos leer los últimos capítulos de Apocalipsis y mirar grandes victorias da a su rey. Y hermanos, qué qué bendición y qué ánimo para el creyente. Cristo ha vencido. Todos los enemigos están ya vencidos. pasamos momentos de dificultad, pero si estás en Cristo, las grandes victorias del Señor Jesucristo también son para los suyos, también son para su pueblo.

Si nosotros miramos Romanos capítulo ocho, lo que implica el hecho de que Cristo tiene grandes triunfos, grandes victorias, al estar en Cristo, las implicaciones para su pueblo, para los creyentes, dice, dado que él ha vencido dado que él ha vencido él está en el trono y está gobernando y dice y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto es a los que conforme a su propósito son llamados porque a los que antes conoció también los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo para que él sea el primogénito entre muchos hermanos

Y a los que predestinó, a éstos también llamó, y a los que llamó, a éstos también justificó, y a los que justificó, a éstos también glorificó. Hermanos, qué bendición, él es solo alguien que es, tiene grandes triunfos, puede asegurar lo que se está asegurando aquí para los creyentes.

Versículo treinta y uno, ¿qué pues diremos a esto? Aquí nuestro rey tiene grandes victorias, ¿y qué vamos a decir a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros, el que no es catimón y a su propio hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, cómo no nos dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? ¿Dios es el que justifica? ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligros, o espada? Como está escrito, a causa de ti somos muertos todo el tiempo, somos contados como ovejas de matadero.

Antes, en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de Aquel que nos amó. Grandes triunfos da a su Rey. Y entonces nosotros somos más que vencedores, dice, por medio de aquel que nos amó, por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Más que vencedores. ¿Por qué? porque nuestro Rey, el Rey, el Señor Jesucristo, es un Rey de grandes victorias. Tenemos batallas, pero tenemos promesas de garantía porque nuestro Rey ha triunfado.

Primera de Corintios 10.13, Esto es posible porque grandes triunfos da a su rey. Por eso es posible lo que dice Primera de Corintios 10, 13.

Hermanos, cuando estés en la dura batalla con la tentación, recuerda grandes triunfos. tiene nuestro rey el señor Jesucristo y dice no se ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana pero fiel es Dios que nos dejará ser tentados más de lo que podéis resistir sino quedará también juntamente con la tentación la salida para que podáis soportar

y A veces miramos y miramos las cosas como van y lo que está sucediendo en el mundo y una persona estaba hablando esta semana y decía al mirar lo que acontece a nivel mundial y le preguntaba a otros si ellos, si esta gente que está llevando una agenda muy fuerte detrás de la cual está pues el príncipe de la potestad del aire y la pregunta era si ellos van a lograr lo que quieren.

Y la respuesta es, no van a lograr lo que quieren. El Señor sigue riendo en el cielo. En Daniel hay una figura de como los imperios del mundo y como una pequeña piedra que es cortada no por mano humana, que derriba y hace pedazos a todos los reinos del mundo y ese es el Señor Jesucristo al que el Padre da grandes triunfos.

Y Romanos 16, 20. Cuando vemos esto y vemos lo que acontece tenemos que saber que lo que estamos viendo es como un animal que está agonizando, cuando un animal está herido de muerte lo que hace es convulsionar y se está moviendo con mucha fuerza, pero es lo último.

porque estamos en Cristo, se le puede decir a la iglesia lo que dice acá, porque estamos en Cristo y a Cristo se le da grandes triunfos, dice, y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo nuestros pies.

La gracia de nuestro señor Jesucristo sea con vosotros. Espero que anima tu vida si estás en Cristo. El poder mirar que por la gracia de Dios estamos del lado de la victoria. La victoria, esta es una batalla en la cual tenemos la certeza.

Grandes triunfos da a su Rey. Después dice, hace misericordia a su ungido. El versículo cincuenta del Salmo dieciocho. Hace misericordia a su ungido.

En el Antiguo Testamento había un acto físico que consistía en frotar o verter aceite sobre la cabeza de alguien o también sobre algunos objetos como un símbolo externo de que Dios había elegido a esa persona o ese objeto y lo apartaba para un propósito sagrado y específico.

Y algo que se solía hacer es que No había sacerdote que se parara y dijera voy a ser el sacerdote, sino Dios indicaba y ese sacerdote debía ser ungido. Tampoco los reyes. Los reyes debían ser también ungidos y también los profetas debían ser ungidos y vamos a mirar el Salmo 20 versículo 6.

y nuevas referencias de lo mismo que está hablando el versículo cincuenta y lo que habla el el salmo dos el versículo cincuenta del salmo dieciocho dice ahora conozco que Jehová salva a su ungido lo irá desde sus santos cielos con la potencia salvadora de su diestra ahora conozco que Jehová salva a su ungido el salmo veintiocho versículo ocho voz de Jehová que hace temblar el desierto perdón ocho dice Jehová es la fortaleza de su pueblo y el refugio salvador de su ungido Jehová es la fortaleza de su pueblo y el refugio salvador de su ungido y estos versículos nos indican la presencia siempre favorable y protectora de Dios a favor de aquellos que eran sus ungidos

Ahora todos esos ungidos como fue Aarón, como fue David, como fue Eliseo, algunos sacerdotes, otros. reyes y profetas eran nada más sombras de el ungido así como hay un David con D mayúscula y un ungido con U mayúscula y todos los demás eran sombras que anunciaban y apuntaban hacia hacia el gran rey que tiene grandes victorias

y dice podemos ver primero de Samuel 16 3 como David fue ungido primero de Samuel 16, 3 dice llama a Isaís al sacrificio y yo te enseñaré lo que has de hacer y me ungirás al que yo te digere. Me ungirás al que yo te digere. Versículo trece, dice y Samuel tomó el cuerno del aceite y lo ungió en medio de sus hermanos y desde aquel día en adelante el espíritu de Jehová vino sobre David.

Se levantó luego Samuel y se volvió a ochenta y nueve veinte dice ayer a David mi siervo lo unjí con mi santa unción. Ayer a David mi siervo y lo unjí con mi santa unción. Dios le ordenó ungir a Eliseo para que quedara como profeta en lugar suyo. Y en Éxodo, no vamos a buscar todos los pasajes, pero Dios ordenó a Moisés que ungiera a Arón y a sus hijos.

Y lo que nosotros sabemos es por la escritura sabemos que Cristo es el ungido porque él es rey, el sacerdote, es profeta, él es el rey, profeta y sacerdote y dice hace misericordia a su ungido, a David, a David y recuerde, recuerde David es amado, quien es el amado del padre. Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia, el señor Jesucristo.

Dice, hace misericordia a su amado y a su descendencia para siempre. Misericordia a su amado y a su descendencia para siempre. Y aquí hay una implicación de de linaje. Un linaje que que va a experimentar la misericordia para siempre.

Y Isaías, capítulo ocho, Ocho dice, he aquí yo y los hijos que me dio Keová Somos por señales y presagio en Israel de parte de Jehová de los ejércitos que mora en el monte de Sion. Yo y los hijos que Dios me dio. En Hebreos capítulo 2 versículo 13 sabemos que está hablando del Señor Jesucristo.

Pero vamos a Isaías 53. dice ahí es cincuenta y tres dice con todo esto versículo diez dice Jehová quiso quebrantarlo sujetando el apadecimiento cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado y dice verá linaje verá linaje dice descendencia hermanos verá linaje hermanos, su linaje son los hijos que Dios le dio, aquellos que Dios le dio desde la eternidad, aquellos escogidos en Cristo,

y hermanos, qué bendición, no hay otro lugar donde pueda haber misericordia, sino es en Cristo quien es el gran rey, en Cristo que es el ungido, es aquel que eligió el padre y acá está en todo el Isaías cincuenta y tres que lo vamos a leer dice desde el versículo trece del cincuenta y dos describiéndonos cómo está y en dónde está la misericordia para con su descendencia

dice he aquí Mi siervo será prosperado, será engrandecido y exaltado y será puesto muy en alto. Y ya está hablando de los grandes triunfos, dice Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la de los hijos de los hombres. Así asombrará él a muchas naciones. Los reyes cerrarán ante él la boca, porque verán lo que nunca les fue contado, y entenderán lo que jamás habían oído.

¿Quién ha creído a nuestro anuncio, y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? subirá cual renuevo delante de él como raíz de tierra seca. No hay parecer en él ni hermosura, le veremos más inatractivo para que le deseemos. Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto, y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no lo estimamos.

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores, y ahí está la misericordia. Dice, Llevó a él nuestras enfermedades, sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él, herido, fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado él y afligido, no abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado, y su generación, ¿quién la contará? porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido. Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándolo a padecimiento. Cuando ello puesto su vida en expiación por el pecado, verá el linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. verá el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho, por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos y llevará las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con los grandes y con los fuertes repartirá despojos, por cuanto derramó su vida hasta la muerte y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores".

Cincuenta y cinco, dice ahí, es que todo está hablando de lo que estamos meditando en el Salmo, dice, a todos los sedientos, venid a las aguas. Y a los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid y comprad sin dinero y sin precio vino y leche. ¿Por qué gastáis el dinero en lo que no es pan y vuestro trabajo en lo que no es sacia? Oídme atentamente y comed del bien y se deleitará vuestra alma con grosura. Inclinad vuestro oído y venid a mí, oíd y vivirá vuestra alma, y haré con vosotros pacto eterno las misericordias firmes a David".

Las misericordias firmes a David, y por el Salmo sabemos que es a David y a su descendencia para siempre. hermanos, el único lugar de misericordia es ese gran rey, el único lugar de misericordia es ese amado, es el ungido, es el señalado de Jehová, es confiar en que Cristo es la misma salvación, es no mirar en nosotros absolutamente nada, mirar mirar que nosotros no hay absolutamente nada,

Cuando pensamos en un hombre que era anciano y que estaba esperando que el Señor cumpliera las promesas que había hecho a su pueblo a lo largo de los siglos y Simeón estaba en el templo y sin duda que él cumplía con todo lo que la ley pedía como judío que él era. No obstante, él se gozó y él dijo, ahora puedes despedir a tu siervo en paz porque mis ojos han visto tu salvación. Y él pudo ver que el único al que se le da grandes triunfos, el único a través del cual se muestra la misericordia, es el ungido. Y lo que él estaba diciendo, que sus ojos habían visto las salvaciones porque él había visto a Cristo y no estaba confiando en que él había obedecido lo que la ley ordenaba en ninguno de los sentidos, él siempre hizo lo que la ley ordenaba, confiando en que si él ofrecía un cordero, era una sombra del cordero, en que cada una de las cosas que él obedecía, pues no eran suficientes para alcanzar salvación, porque sólo hay alguien que Dios ha escogido y que es capaz de traer salvación, y es el único que es perfecto.

Y Dios, lo único que que recibe es lo que demanda, demanda perfección, y lo único que recibe lo demanda y lo provee. Él ha provisto perfección en su Hijo, el Señor Jesucristo. Él demanda justicia, Él ha provisto justicia en su Hijo, el Señor Jesucristo. Y hermanos, todo lo que pertenece a Cristo pertenece a su pueblo. Los que estamos en Cristo, hermanos, gocémonos de estar en Cristo. No importa si las situaciones son difíciles, si las tentaciones son severas. Estamos del lado de la victoria. No importa que parezca que el mal está dominando, no es cierto. El mal no está dominando. El Señor va a terminar con todo el sistema maligno. Lo que está sucediendo es como un animal que está muriendo. El Señor Jesucristo tiene la victoria. Su pueblo es victorioso en Cristo. Y su pueblo puede esperar en tener misericordia hoy, mañana, y siempre. Su misericordia en Cristo es para siempre.

Y vamos a terminar leyendo última vez el versículo en el Salmo dieciocho, el versículo cincuenta lo vamos a leer juntos dice, grandes triunfos da a su rey y hace misericordia a su ungido, a David y a su descendencia para siempre. Hermano, no hay día que no haya misericordia. Las misericordias que son firmes y son para siempre.

Vamos a a cantar el himno venid fieles todos Enmarchemos de gozo, triunfantes, henchidos de amor. Y al Rey de los cielos contemplar podremos. Venid, adoremos. Adoremos, venid, adoremos a Cristo el Señor, el que es el eterno Padre y Dios verdadero que al mundo creó. y no de una madre. ¡Venid, adoremos! ¡Venid, adoremos! a Cristo el Señor.

En pobre pesebre yace reclinado a los el hombre ofrece eternal salvación el santo mesías verbo humanado venid adoremos venid adoremos a Cristo el Señor.

Cantad, jubilosas, célicas criaturas, resuénenlo el cielo con vuestra canción. Al Dios bondadoso Gloria en las alturas. Venid, adoremos. Venid, adoremos. Venid, adoremos. A Cristo el Señor.

Amén. Coramos.

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Joshua

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