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JC

(1) No olvidemos

Titus 3:2-6
Joel Coyoc December, 21 2025 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc December, 21 2025
Tito

El sermón titulado "No olvidemos" por Joel Coyoc aborda la centralidad del Evangelio en la vida cristiana, enfatizando su naturaleza transformadora en los creyentes. Coyoc argumenta que el Evangelio no es simplemente un principio básico o un tema inicial, sino la verdad fundamental que permea toda la vida del creyente, en conformidad con Romanos 1:16 y Tito 3:2-6. Utilizando pasajes de Tito, el predicador recuerda a la congregación la condición de insensatez y rebeldía previa a la salvación y apunta a la manifestación de la gracia y misericordia de Dios como el único medio de salvación, enfatizando que no es por obras, sino por el lavamiento y regeneración del Espíritu Santo. La importancia práctica de la enseñanza radica en la necesidad de recordar constantemente la obra salvadora de Cristo, lo cual evita que los creyentes se vuelvan arrogantes o se desvíen de la fe genuina.

Key Quotes

“El evangelio no es el ABC. El evangelio es la cosa más profunda que puede haber en toda la eternidad.”

“No olvidemos lo que éramos en otro tiempo, recuerda lo que eras en otro tiempo.”

“La transformación milagrosa te va a llevar muy lejos del orgullo. Pero lo único que no debes de olvidar es que lo que puede transformar y te está transformando, que te está enseñando a decir no a la impiedad, es la bondad de Dios nuestro Salvador.”

“Nos salvó no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia.”

What does the Bible say about the importance of the Gospel?

The Bible emphasizes that the Gospel is the power of God for salvation and is essential for believers throughout their lives.

In the writings of the Apostle Paul, particularly in his letters, we see a consistent emphasis on the centrality and necessity of the Gospel. Paul declares that he is not ashamed of the Gospel because it is the power of God for salvation to everyone who believes (Romans 1:16). This underscores the belief that not only those outside the faith need the Gospel but even believers continually require the Gospel to sustain their spiritual life. The Gospel is not merely introductory; it represents the deepest truths of our faith, meant to transform and empower us as we grow in grace and knowledge of Christ.

Romans 1:16

How do we know that salvation is by grace alone?

The Bible teaches that salvation is a gift of God's grace and cannot be attained through our own works.

Scripture clearly articulates that salvation is by grace through faith and not by works. In Titus 3:5, the Apostle Paul states that we are saved not because of works done by us in righteousness but according to His mercy. This principle is foundational in Reformed theology, which asserts that human efforts cannot contribute to salvation, as we are all inherently sinful and incapable of achieving righteousness on our own. Ephesians 2:8-9 further reinforces this by declaring that it is by grace you have been saved, through faith—and this is not from yourselves; it is the gift of God, not by works so that no one can boast.

Titus 3:5, Ephesians 2:8-9

Why is remembering our past as sinners important for Christians?

Remembering our past helps Christians appreciate the grace and mercy of God in their salvation.

In his letter to Titus, Paul urges believers not to forget what they were before the Gospel transformed them. By recalling our past as insensate, rebellious, and enslaved to sin (Titus 3:3), we cultivate a deep appreciation for the grace and mercy that God has shown us. This remembrance serves as a powerful reminder of our innate need for salvation and the miraculous work of the Holy Spirit in regenerating our hearts. Acknowledging who we were fosters humility and gratitude, reinforcing the understanding that our standing before God hinges solely on His grace and not on our own moral achievements.

Titus 3:3

How does the Holy Spirit contribute to our salvation?

The Holy Spirit is essential in the process of regeneration and sanctification in a believer's life.

The Holy Spirit plays a vital role in the process of salvation by effecting regeneration and transformation within the believer. As noted in Titus 3:5, salvation involves 'the washing of regeneration and renewal in the Holy Spirit.' This indicates that the Holy Spirit is actively working to bring about spiritual newness in a believer's life, transforming their desires and enabling them to pursue holiness. Furthermore, in Ephesians 1:13, the Holy Spirit is described as the seal of our inheritance, ensuring our redemption and empowering us to live in accordance with God's will.

Titus 3:5, Ephesians 1:13

Why is it essential for Christians to insist on the Gospel?

Insisting on the Gospel ensures that believers remain grounded in the truth of their faith.

The Apostle Paul emphasizes to Titus the importance of insisting on the Gospel as a vital practice for Christians. In Titus 3:8, Paul instructs Timothy to affirm constantly the faithful word of the Gospel, highlighting that this insistence cultivates a vibrant faith and protects the church against false teachings. The Gospel serves as the foundation for our faith; therefore, continuously reflecting on and declaring its truths reinforces our understanding of God’s love, grace, and the reality of our salvation. This persistent focus helps nurture a genuine community of believers whose lives are marked by Christlikeness and obedience.

Titus 3:8

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestra Biblia en la carta del apóstol Pablo a Tito en su capítulo tres, Tito capítulo tres. Mientras van buscando ahí el pasaje. Damos gracias a Dios porque la escritura tiene toda la instrucción que el creyente necesita. Mucha de esa instrucción está escrita con todas las letras y clara y mucha está, no de una manera escrita, pero está implícita.

El apóstol Pablo en toda su vida escribió cosas como que nos dejan saber que la cosa más importante, la cosa más necesaria es el Evangelio. Si algo marcó su vida fue que él tenía la convicción de que el Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Y él decía, no me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree. Él decía, ay de mí, si no predicaré el Evangelio porque me es impuesta necesidad. y cuando nosotros miramos esta carta del apóstol Pablo y todas sus cartas, nos vamos a dar cuenta constantemente de la centralidad del evangelio y cómo la manera en que él escribió las cartas, inspirado por el Espíritu Santo, nos dejan con claridad la importancia del evangelio, la necesidad del evangelio, sobre todo en un tiempo cuando hemos caído en algunas ideas que que se han hecho muy populares. Mucha gente cree el evangelio es lo que necesitan las personas que están ahí afuera. Otras piensan el evangelio es el ABC. Vamos a aprender el ABC y ahora que entendiste el ABC, entonces vamos a aprender cosas más profundas. Pero la realidad de la Escritura es que está llena del Evangelio. La realidad de la Escritura es que el Evangelio no es el ABC. El Evangelio es la cosa más profunda que puede haber en toda la eternidad. No va a ser suficiente para llegar a comprender plenamente el Evangelio. Hermano, el apóstol Pablo escribe en su carta a los romanos y deja claro algo. Él quería ir a Roma para predicar el Evangelio. Y déjeme decirle que la carta no se la escribió al ayuntamiento de Roma. porque le quería ir a predicar a los que estaban en la plaza pública o en el coliseo. Se le inscribió a la iglesia porque él quería ir y predicarle el evangelio a la iglesia, a los que ya estaban en la iglesia, porque la iglesia sigue necesitando el evangelio y el verdadero creyente de Jesucristo no se cansa del evangelio. El evangelio es su vida. Y estoy diciendo esto porque es interesante que el apóstol Pablo cierra el capítulo dos de su carta a Tito que era para las iglesias que estaban en Creta. Y cuando él cierra, él va a cerrar en el versículo 13 diciendo, esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprecia. Recuerde que ese capítulo 2 empezó con, pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Y él nos ha presentado en todo este capítulo 2 lo que es el carácter del Señor Jesucristo. lo que es el creyente siendo transformado a la imagen del Señor Jesucristo, lo que es el creyente que está creciendo en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador, el Señor Jesucristo. Y lo va a dejar claro después de explicar esto es que, hermano, no te sientes a esperar que estas cosas ocurran. Él ha cubierto a todo tipo de creyentes, creyentes ancianos en edad, no está hablando de ancianos de oficiales de la iglesia, ha hablado a creyentes jóvenes, ha hablado a las mujeres maduras, ha hablado a las mujeres jóvenes, y ha cerrado con los jóvenes y ha terminado con los siervos o esclavos. Y al cerrar con todo eso, Pablo va a dejar claro algo y es, no te sientes a esperar y pensar que esto es algo que se logra con fuerza de voluntad. Esto no es algo que puede producirse así nada más. Esto que está aquí descrito es el fruto del Espíritu Santo. Esto que estoy describiendo aquí es un milagro. Y él lo va a dejar claro cuando dice en el versículo once, porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos a que renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente. Y él está dejando, está ahí el Evangelio otra vez, no está simplemente predicando para que la gente sea más moral, él está predicando y está proclamando cómo se ve el fruto del Espíritu Santo, y el fruto del Espíritu Santo es el fruto del Espíritu Santo, hermano, usted no lo puede producir, es el fruto del Espíritu Santo, es la vida de Cristo, es Cristo en vosotros, la esperanza de En Timoteo estuvimos mirando mucho el énfasis en la fe auténtica, la fe no fingida. Y una de las cosas que estuvimos repitiendo con eso es, hermano, no es simplemente asentimiento intelectual. Después de 10, 15 años de estar escuchando predicaciones, usted puede pararse y a lo mejor predicar, pues, como nadie. Y decir las cosas ortodoxamente correctas conforme a cómo se presenta en la Escritura. Pero eso no significa una fe auténtica. Porque la fe auténtica no es fe simplemente intelectual, no es el asentimiento a las verdades, sino la fe auténtica es un milagro del Espíritu Santo, es la obra del Espíritu Santo. Recuerde que no somos salvos por obra, somos salvos por gracia. y esa dice, por medio de la fe, y va a decir claramente, y no, eso no es de vosotros, es don de Dios. No solo la salvación es el don de Dios, la fe es también el don de Dios. Y estoy haciendo este énfasis porque Pablo va a cerrar en el versículo ocho del capítulo tres que ya estamos estudiando. Y va a cerrar con esto, dice, palabra fiel es esta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza. hermanos vamos a insistir en las mismas cosas si usted viene esperando que vamos a decir algún día algo nuevo hermano no vamos a decir nada nuevo porque no hay tiempo ni lugar para cosas nuevas hay tiempo y lugar para las cosas eternas el evangelio es eterno Y aunque es antiguo, siempre es nuevo. Pero es el mismo Evangelio. Y Pablo está diciendo, quiero que insistas, insiste. Y quisiera que ustedes noten que Pablo empieza el capítulo 3 recordando algunas cosas un poco más generales. Y ya va a hablar con relación, el capítulo 2 habló con relación a la vida familiar del creyente. La vida familiar del creyente es importante, hermano. Recuerde, no quiero cansarme de repetir algo, hermano, aquí es fácil ser creyente 45 minutos. Aquí nadie malcontesta a su esposa. A lo mejor por el pasillo, pero después que cruzamos esa puerta, la mayoría se transforma. Pero que Dios nos guarde, de que se diga de nosotros, este pueblo de labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, porque su temor no es más que un mandamiento enseñado por hombres. que Dios esté obrando un milagro porque nos ha dado fe auténtica y porque su espíritu está escribiendo su ley, ya no en tablas de piedra, sino en el corazón del creyente.

Hermanos, dice quiero que insistas y Pablo después del capítulo 3 va a empezar a mostrar la vida del creyente con relación a la vida pública, a la autoridad civil. Pero Pablo va a volver a hacer énfasis, tu correcta relación con la autoridad civil, una correcta actitud hacia la autoridad civil y que honra a Dios, también es un milagro del Evangelio. No lo puedes hacer, puede ser que hagas algo que se parece, y puede ser que algunas personas quedemos impresionadas de lo que hagas, pero recuerda una cosa importante, La mirada del pastor, la mirada de los hermanos, no es lo importante. La mirada importante es la mirada de Aquel a cuyos ojos todas las cosas están desnudas. La mirada importante es la de Aquel que no mira lo que mira el hombre, porque el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el corazón. Esa es la mirada verdaderamente importante. La mirada de Aquel que nunca va a recibir algo que tú le traigas, ofreciéndole que Él no ha provisto. Si lo que estás trayendo es solo tu esfuerzo, y puede tener embobada a toda la ciudad, a toda la iglesia, pero déjame decirte que a Dios nunca. Y si Él no lo ha provisto, Él no lo va a recibir. Él demanda justicia, y la única justicia que va a recibir es la que Él provee en su Hijo, el Señor Jesucristo. Él demanda limpieza. pero él no va a recibir ninguna limpieza que no sea la que él ha provisto por la sangre del cordero que quita el pecado del mundo. Él demanda perfección, pero él nunca va a recibir una perfección que no sea la perfección de su hijo, el Señor Jesucristo.

Recuerde que la única manera de que puedas agradar a Dios es ser hallado en el Señor Jesucristo, porque cuando ve a Cristo, él dice, este es mi hijo amado en quien tengo complacencia. hermano quiera Dios que cada uno sea hallado y queremos insistir porque cuando Pablo está cerrando acá y decir que que insistas persiste dice palabra fiel es esta y en estas cosas quiero que insistas con firmeza es porque está terminando de dejar claro que tu correcta relación con tu familia con tu correcta relación con el gobierno es un milagro del evangelio y nuestro tema esta mañana es no olvidemos hay cosas que no hemos de olvidar, y por eso Pablo está diciendo, insiste con firmeza.

Hermanos, llegan ciertos momentos en que, por naturaleza, somos olvidadizos. Llegan algunos momentos en nuestra edad que de pronto nos olvidamos de cosas, que de pronto a veces nos asusta que se nos olvida algo. Hermano, no te asustes tanto si se te olvidó dónde quedaron las llaves. Lo que debe asustarnos es que olvidemos el Evangelio. Si empiezas a olvidar el evangelio, preocúpate. Preocúpate. Y dado que somos olvidadizos, por eso Pablo está diciendo, fíjese que el capítulo tres empieza, recuérdales. Y en el versículo nueve, Pablo está diciendo, dice, palabra fiel es esta y esas cosas, quiero que insistas con firmeza, insiste, ¿por qué? Porque son olvidadizos. Recuérdales porque son olvidadizos. Insiste en lo mismo porque son olvidadizos. Y nuestro tema es, no, no olvides, no vamos a empezar desde el versículo uno, como hicimos el domingo, pero Dios puso en mi corazón el poder recordar la parte central de ese capítulo tres, que es versículos tres, hasta el versículo siete, que dice, porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros. Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres, nos salvó, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo. el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Hermano, Pablo está repitiendo otra vez el evangelio. Pablo está repitiendo otra vez el evangelio y está conectando con la gracia de Dios se ha manifestado para la salvación a todos los hombres. Pablo está repitiendo porque es la centralidad, porque es la vida del creyente, porque es necesario que nadie piense que venimos acá para que nos enseñen a hacer morales. Es bueno ser moralmente correcto, pero tú puedes ser moralmente correcto y déjame decirte, nadie será salvo simplemente por ser moralmente correcto. Es la obra del Señor Jesucristo la que trae salvación a los hombres. Ahora, cuando miramos estos pasajes y reflexionamos, no olvidemos Una primera cosa que no hemos de olvidar, hermano, que Dios nos ayude a no olvidar lo que Pablo está diciendo en el versículo tres. Y lo que está diciendo Pablo es, hermano, no te olvides lo que eras en otro tiempo. No olvidemos lo que éramos en otro tiempo. Recuerda lo que eras en otro tiempo. Pablo lo hace en esta carta y lo hace en otras de sus cartas. Pablo le dice a los corintios que los fornicarios, los borrachos, los afeminados, los adúlteros, no heredarán el reino de Dios. Y Pablo dice, y esto erais algunos de vosotros, mas ya habéis sido.

Pablo recuerda, y la escritura insiste en recordar que hay algo importante que no hemos de olvidar. En el Antiguo Testamento al pueblo de Israel se le recuerda. Tu padre era un idólatra. No es que Abraham era así, alguien distinto, de otra categoría, de otra clase, y por eso yo le di salvación. No, no, no. Tu padre era exactamente igual que los demás. Pablo hace esto, y es importante que prestemos atención. ¿Por qué en cada carta Pablo está haciendo esto? Porque Dios no quiere que olvides quién eras.

No olvidemos quiénes éramos en otro tiempo, pero es importante que prestemos atención a las palabras con las que la Escritura lo maneja. Dice, porque nosotros también éramos en otro tiempo. Y aquí está la implicación de un milagro. Aquí está la implicación de una obra que nos va a dejar claro a lo largo del desarrollo de lo que nos está comunicando, que es nada más y nada menos que una obra milagrosa del Evangelio. Una obra milagrosa de la bendita Trinidad, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Y Pablo va a hacer un recuento y no vamos a ir deteniéndonos mucho en cada una de las palabras, pero nos va a recordar primeramente, dice, lo que éramos en otro tiempo y que no debes olvidar es que en otro tiempo éramos unos insensatos, necios. Es algo que abundantemente la escritura dice el entendimiento entenebrecido. No había una manera clara de pensar, pensábamos mal de todo. Y hermano, no hay persona humana que no haya nacido en esa condición, sino solamente el Señor Jesucristo. Fuera del Señor Jesucristo, todos los hijos de Adán hemos nacido insensatos. Y podemos ver la insensatez que ni siquiera sabemos decir alguna palabra, pero ya nos rebelamos contra nuestros padres. El niño todavía no puede articular una palabra, pero miente a sus padres, manipula a sus padres en su cuna. Sus padres intentando mostrarle amor, intentan protegerle del clima, del sereno, ponerle un gorrito y todavía no tiene mucha fuerza, pero ya muestra que le desagrada que alguien le quiera poner algo. Cuando está un poco más grandecito los papás, algunos agarran y ponen tapones en esas cosas que están en la pared, porque el niño sin sensatez, aunque le digas que no debe meter nada allá, tristemente algunos aprenden que no lo deben de hacer hasta que sienten lo que sus padres quisieron evitar.

Y hermanos, crecemos y la cultura canta en sus canciones esa rebeldía que estaba desde la cuna. Las frases, frases que dice la gente, cada uno es arquitecto de su propio destino. ¿De verdad? Ya quisiéramos ser arquitectos de nuestro destino, esa es nuestra ilusión, pero ¿no pasa de ser una ilusión?

En los pueblos, México tiene su canción que dice, que habla de la rebelión de los mexicanos, y me imagino que cada cultura tiene su canción propia. La de los mexicanos dice, con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero. ¿De verdad? De ser un chiste no pasa. La verdad es que nadie sino solo Dios hace siempre lo que quiere.

Nuestro Dios está en los cielos. Todo lo que quiso ha hecho. Pero los seres humanos hacemos lo que podemos. Hacemos lo que podemos.

Y hermanos, insensatos, rebeldes, extraviados, dice la Biblia, cada, dice, todos nosotros nos descarriamos como ovejas. Ninguno de nosotros dio el blanco. Fuimos creados para reflejar que Dios es un Dios de amor. Y este mundo debe estar lleno de amor. En nuestras casas debe reinar el amor.

Dios es un Dios de paz, y nosotros fuimos hechos para mostrar que Dios es un Dios de paz, y eso quiere decir que nuestros hogares deben ser unos remansos de paz impresionantes. Dios es lento para la ira, y en nuestras casas se debe estar notando cada día que somos lentos para la ira.

Cuando prendiéramos la televisión y viéramos noticieros, deberíamos estar viendo noticias de un mundo lleno de paz, de un mundo de gente llena de amor, de gente que es lenta para la ira. Pero usted no tiene más que salirse de su cama y darse cuenta que antes de prender la televisión, usted mismo pues se da cuenta que no es precisamente lento para la ira, ni tampoco grande en misericordia.

Y hermanos, extraviados, totalmente extraviados, si hay algo que el hombre ha hecho bien desde que Adán y Eva pecaron es pelear. Tan pronto Adán y Eva pecaron, Adán se paró enfrente y apuntó a Eva y la acusó, es tu culpa. e indirectamente acusó a Dios y le dijo, es tu culpa, la mujer que me diste, me hubieras dado otra, entonces yo no hubiera comido. Después Caín mató a Abel y ya sabe usted que ahorita hay guerra en Ucrania, en Venezuela, hay guerra aquí en México y hay guerra en todos lados y hay guerra en el fraccionamiento donde usted vive y los vecinos guerrean.

Hermanos, extraviados, esclavos de concupiscencias, de deseos. A veces pensamos concupiscencia como cosas horribles, pero esa palabra es simplemente deseos. Hay algunos deseos que en sí mismos son horribles, pero hay otros deseos que no, el problema no está en el deseo en sí, sino en la intensidad con que las deseamos.

Hay deseos que abiertamente de raíz son pecaminosos, pero muchos de nuestros problemas con el pecado están con que no es, el problema no es lo que deseamos, sino la intensidad con que lo estamos deseando.

y no quisiera poner ejemplos de la casa, sino miren en las luchas de gente que puede ser un pastor, y la pregunta es, ¿hay algo de malo en que el pastor desee que la gente asista a los cultos? No. Pero hay todo de malo cuando el pastor lo desea más que glorificar a Dios.

Cuando el pastor desea, ama más ese deseo que a Dios, el pastor va a empezar a lastimar verbalmente a los hermanos. Y es probable que tal vez lo que gobierna el corazón del pastor, pues no es precisamente el amor a Dios, sino el amor al mundo.

Y es que a veces nuestro concepto de mundo es tan estrecho. A veces pensamos que el mundo es la disco, y sí, de esas cosas es el mundo. Pero imagínese, entre los pastores que se conocen en la ciudad de Mérida, uno tiene el deseo de tener la iglesia donde los hermanos son los más puntuales, los que nunca fallan al culto.

y el pastor tiene el deseo de sobresalir entre los pastores. Eso está gobernando su vida y él no va a poder amar a los hermanos, ni honrar, ni glorificar a Dios, porque él no está sirviendo al Dios del cielo, él está sirviendo al Dios de su imaginación.

Y hermanos, esclavos de deleites diversos, hermano, no se olvide, no se olvide de algo. Nosotros Y somos muy dados a olvidar. El pueblo de Israel olvidó y Dios les recordó que Dios los había escogido no porque ellos eran especiales, ni distintos, ni porque eran más buenos y más bondadosos.

Abraham era un idólatra como todos los demás. Dios lo amó de pura gracia. Y Dios quiere que recordemos de dónde fuimos tomados, porque el pueblo de Israel se olvidó y después tenemos a Jonás que no quería que le predigan a los de Nínive, porque nosotros somos mejores, ¿cómo los vas a perdonar a ellos? Yo soy seguro que si voy a predicar ahí los vas a perdonar, así que yo no voy.

Y después tenemos a los judíos, hablando de todos los demás que no eran judíos, esos son unos perros gentiles. Hermanos, es necesario, y yo soy seguro que el que está en Cristo no lo va a olvidar, se va a deleitar de escuchar, hermano, éramos lo mismo que los demás.

Está también en la carta a los Efesios, capítulo dos, dice que nosotros éramos lo mismo que los demás, que los demás. Hermano, no te olvides lo que fuimos en otro tiempo. No te olvides de esa vida de otro tiempo.

Ahora, el apóstol Pablo, después de eso, nos va a decir, No olvidemos lo que nos está haciendo diferentes. No olvides lo que fuiste en otro tiempo, pero no olvides lo que nos está haciendo diferentes. ciertamente hay una diferencia.

Hermanos, ciertamente no soy lo que debiera ser, pero por la gracia de Dios ya no soy lo que fui. Ciertamente estoy lejos de ser lo que debiera ser, pero Dios no ha colgado un letrero que diga concluido. La Biblia dice que Dios está perfeccionando.

Dice que Dios va a perfeccionar la buena obra que ha empezado, y si Dios ha empezado una buena obra, ten por seguro que Dios la va a terminar, y una de las cosas, hermanos, que es necesaria no olvidar, es lo que nos está haciendo diferentes.

Hermano, lo que nos está haciendo diferentes, no es que hay líderes en la iglesia que vigilan y te están vigilando para que tú hagas siempre lo correcto, los líderes de la iglesia no te pueden vigilar, y yo quiero que Dios me guarde de querer vigilarle.

porque no es la labor de los pastores de la iglesia vigilar a las ovejas así. La labor del pastor es llevar a las ovejas hasta donde hay verdes pastos. Hermanos, lo que hace una diferencia no es tu fuerza de voluntad.

Versículo cuatro dice, pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres, Después de decirnos lo que éramos, él está diciendo lo único que puede hacer a hombres diferentes es cuando se manifiesta la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres.

Dios ha manifestado. Es esa gracia de la cual habló en capítulo 2.

La gracia de Dios se ha manifestado para salvación. Recuerde que explicamos porque dice a todos los hombres. Está hablando de todo tipo de hombres. La gracia de Dios se ha manifestado para salvar a todo tipo de hombres. Y lo único que puede hacer diferente a un hombre, y lo único que no debes de olvidar, que está transformando tu vida, Y si te está olvidando, si tú lo estás olvidando y te estás haciendo arrogante, es tiempo de detenerte, porque es muy probable que lo que te está haciendo alguna transformación no es lo que debiera transformarte, en lo cual deberías estar gozoso y seguro.

porque la transformación milagrosa te va a llevar muy lejos del orgullo. Pero lo único que no debes de olvidar es que lo que puede transformar y te está transformando, que te está enseñando a decir no a la impiedad, es la bondad de Dios nuestro Salvador, la bondad del Señor Jesucristo.

La gracia del Señor Jesucristo que por amor de vosotros siendo ricos se hizo pobre para que por su pobreza vosotros fueseis enriquecidos. Hermano, se te ha manifestado la bondad de Dios. Está en tu corazón y en mi corazón creciendo la convicción de que Dios es bueno. ¿Cómo saber? hermano, la Biblia dice que la voluntad de Dios es que demos gracias en todo, porque esa es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús. Hermano, esta semana puedes reflexionar cuántas veces diste gracias a Dios por tu familia. Cuántas veces dices gracias a Dios por cada uno de tus hijos. Cuántas veces dices gracias a Dios por tu esposa, por tu esposo, por tu trabajo, por tu auto, y por cada una de las cosas que Dios te ha dado. Porque Si Dios es bueno y yo soy convencido de que Dios es bueno, cuando yo miro a mi esposa, voy a decir, Señor, gracias, porque dice tu palabra que la heredad y las riquezas son herencia de los padres, pero la esposa es herencia del Señor, porque él dice en la Biblia que el que haya esposa haya el bien y haya la benevolencia del Señor. Hermano, estás gozoso en tu corazón y miras a tu esposa y dices, Señor, gracias por esta mujer. Estás como Adán que dice, esta es varona porque he tomado de mi carne. O ya estás parado enfrente diciendo, esa no es la mujer. Mira, comí del fruto porque ella me dio del fruto. Hermano, la bondad de Dios. Una manera de saber es estoy creciendo en un corazón de gratitud, dando gracias por todo, viendo y sabiendo que todas las cosas obran para bien de aquellos que le aman y yo le doy gracias a Dios. es de pronto hay calor y en lugar de decir señor gracias porque hay calor me quejo del señor me quejo porque salgo y veo que está lloviendo y hermanos es necesario no es que te lo propongas a ser agradecido es necesario que se te manifieste la bondad de dios es necesario que dios se te rebele y de veras tu corazón esté doblegado y sepas, ¿sabes qué es lo que te lleva a la queja? El que no es verdad tu canción que dice que con dinero y sin dinero haces siempre lo que quieres y tu palabra es la ley. Y estás cantando que no tienes trono ni reino pero sigues siendo el rey. Y sabes, eso lo canta alguien a quien no se le ha manifestado la bondad de Dios. Al que se le ha manifestado la bondad de Dios, canta Rey de Reyes, es el Señor Jesucristo. Él es el Señor Dios Todopoderoso. Él está obrando y está sentado en su trono. Y darle gracias a Dios por cada situación que trae a nuestra vida, porque Él es bueno. es necesario que se nos manifieste la bondad de Dios empezando por su bondad salvadora en el Señor Jesucristo dice después el apóstol Pablo dice y su amor para con los hombres y su amor para con los hombres su bondad su amor para con los hombres hermanos el único lugar donde puedes saber lo que es amor es en Dios No hay otro lugar. Hay muchas imitaciones baratas, pero no son reales. Y nosotros, dicen, esto conocemos lo que es amor en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Hermano, no puedes. No puedes estar siendo transformado si no se te ha manifestado verdaderamente el amor de Dios. Pero si ya estás siendo transformado, hermano, no olvides lo que te está haciendo diferente. Lo que te está haciendo diferente es que se te ha manifestado la bondad de Dios nuestro Salvador, del Señor Jesucristo. Es que se te ha manifestado su amor al punto de que puedes decir con Juan y cantar, mirad cuál amor nos ha dado el Padre, que seamos llamados hijos de Dios. En esto conocemos lo que es amor, en que Jesucristo entregó su vida por nosotros. Hermanos, no simplemente es decir Cristo murió por mí, sino clamar al Señor, que el Espíritu Santo nos haga verdaderamente captar qué significa Cristo murió por mí. Dice después, ese amor y esa bondad se manifestó con un propósito definido. dice, no te olvides que esa bondad, ese amor, se manifestó con un propósito definido. ¿Cuál es ese propósito definido? Hermano, dice, nos salvó. Hermano, tu esperanza es, puedes decir con Pablo, me salvo, ya me salvo, ya soy salvo. hermano una cosa importante es el evangelio que has escuchado es el evangelio verdadero donde el propósito de la bondad del señor y su misericordia y su amor se manifiesta con un propósito específico que es salvar o el evangelio que has escuchado y estás creyendo es un evangelio donde dios está intentando salvar Porque eso no es lo que Pablo predicaba. Lo que Pablo predicaba era, hay un propósito específico, Él nos salvó. Y Pablo lo sabía claro, lo tenía bien claro. Y los creyentes lo tienen claro, que cuando el Señor ha determinado salvar a alguien, lo salva. El apóstol Pablo no había determinado que lo salven. Él se levantó para ir a perseguir y destruir la iglesia, pero Dios había determinado manifestar su amor, y cuando él iba con todas las ganas para destruir y borrar de la tierra el nombre de Cristo, Cristo lo salvó. Cristo lo salvó, nos salvó. El propósito definido, no lo olvides, y no solamente no lo olvides, clama al Señor que en verdad te manifieste, y que en verdad puedas experimentar y decir con Pablo, nos salvó. Él me ha salvado. Dice después, no por obras de justicia, hay un propósito definido, muy muy definido, pero no hemos de olvidar que hay un rotundo no de la gracia. hermano no te olvides la gracia tiene un rotundo no y es necesario recordarlo siempre y el rotundo no de la gracia es no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho hermano Dios te salvó no porque no eras un idólatra Dios te salvó no porque eras mejor que tus vecinos o que tus hermanos. Dios te salvó no porque eras más inteligente y entendiste el mensaje. Estábamos igual de insensatos todos. y es el Señor que nos salvó y no lo hizo por nada en nosotros ni por ninguna obra de justicia porque éramos todos injustos y no podíamos hacer absolutamente en lo más mínimo una obra de justicia y hay un rotundo no hermano, no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho y va a decir ¿Por qué es que si nos salvó? Todo lo contrario, no olvides que es todo lo contrario, nos salvó por su misericordia, nos salvó por su misericordia. Hermanos, cuando pensamos en esto, es una maravilla del Señor me da tristeza escuchar a gente que dice yo veo al dios del antiguo testamento y ese dios del antiguo testamento no lo puedo aceptar hermanos el dios del antiguo testamento es el mismo del nuevo testamento y hermanos no tienes que escoger entre quedarte con el del antiguo o el del nuevo es exactamente el mismo dios dice éxodo 33 19 un hombre que se le había mostrado la bondad de Dios y cuando a alguien se le muestra la bondad de Dios hermano quiere, quiere saber más, quiere ver más de la bondad de Dios y le pide al Señor que le muestre su rostro Moisés y la respuesta está en el versículo diecinueve dice y le respondió pues ya le había dicho que no le podía mostrar su rostro porque fuera del Señor Jesucristo nadie puede ver el rostro de Dios y le dice a Moisés y le respondió yo haré pasar todo mi bien delante de tu rostro y proclamaré el nombre de Jehová delante de ti y dice y tendré misericordia del que tendré misericordia y seré clemente con el que seré clemente. Ese es el Dios del Antiguo Testamento. Pero si vamos a Romanos nueve quince vamos a ver al nuevo testamento explicándonos al dios del antiguo testamento y vamos a leer un poquito antes del versículo quince dice versículo ocho dice No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino los que son hijos según la promesa son contados como descendientes. Porque la palabra de la promesa es ésta. Por ese tiempo vendré y Sara tendrá un hijo. Y no solo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac, nuestro padre. pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras, sino por el que llama, se le dijo, el mayor servirá al menor. Como está escrito, a Jacob amé, mas a Esaú aborrecí. ¿Qué pues diremos? ¿Que hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice, tendré misericordia. del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. Y hermanos, la misericordia no tiene nada que ver con nosotros. Y hermanos, no se trata del que quiere. ¿Y sabe por qué no se trata del que quiere? Porque nadie quiere. Porque nadie quiere, por eso no se trata del que quiere. No se trata del que quiere y del que corre, sino de Dios que tiene misericordia y tendré misericordia del que yo tenga misericordia y me compadeceré del que yo me compadezca. Hermano, cuando Dios obra en su misericordia y nos muestra su bondad, nosotros podemos estar sorprendidos, no de que Dios diga a Jacob amé y a Esaú aborrecí. cuando Dios ha tocado nuestro corazón con su misericordia nos sorprende, no que Dios aborrezca a Esaú, lo que nos sorprende es que Dios ame a Jacob, Jacob quería, Jacob no quería igual que nosotros no queríamos, lo sorprendente no es que Dios aborrezca a Esaú, lo sorprendente es que Dios debiendo aborrecer a Jacob, le haya mostrado misericordia. Lo sorprendente es que Dios me haya mostrado misericordia. Lo sorprendente es que Dios me haya amado tan malo como yo soy, me deja maravillado, pues Él se entregó por mí. Y hermanos, no olvides, la salvación es todo por misericordia.

Y hermanos, la verdad consistente de la Escritura es, no hay quien busque a Dios. Así que si Dios no nos hubiera buscado, pues, estábamos perdidos por siempre. Hermano, lo sorprendente es, ¿y Pablo sabía que siempre la gente va a preguntar, hay injusticia en Dios? hermano no hay injusticia en Dios unos van a recibir justicia otros van a recibir misericordia pero nadie va a recibir injusticia en lo absoluto y hermano no es necesario que no olvides lo que hace distinto a una persona lo que no olvides lo que está haciéndonos diferentes es es el evangelio es la bondad es la el amor de Dios es su rica misericordia

Y esa misericordia nos salva, regresando a Tito. Y nos va a explicar, dice, no por obras de justicia que nosotros tuviéramos hecho, sino por su misericordia. Y va a decir, por el lavamiento de la regeneración. Por el lavamiento de la regeneración. Y quisiera que usted esté captando, hay algo que no está escrito así, pero está implícito totalmente. Y es más, me atrevería a decir que no está implícito, sino está explícito. Es quién está activo en todo este pasaje. Usted está captando quién tiene toda la actividad en este pasaje. Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo son los que están totalmente activos en este pasaje.

En ese momento, a partir de ese momento, se va a sentar en la actividad del Espíritu Santo. Y usted sabe por qué es que ellos están activos. ¿Por qué es que el hombre no está activo en esos pasajes? porque el hombre está muerto en sus delitos y pecados. En Efesios capítulo 2, Pablo dice, y Él los dio vida a vosotros, dice, pero Dios que es rico en misericordia por el gran amor con que nos amó, nos dio vida aún estando muertos. Hermano, el hombre no puede estar de otra forma, está muerto. No está tarado ni lisiado, está muerto. Y un muerto, pues absolutamente nada puede hacer.

Y note que el Dios, el Espíritu Santo, siempre es el generador de vida. Dios formó al hombre del polo de la tierra y sopló, y ahí está el Espíritu Santo, aliento de vida, y fue un ser viviente. Y aquí está una figura de la creación, ahí estamos todos muertos en delitos y pecados. y se proclama el Evangelio. Y la figura más exacta de eso es cuando Dios llama al profeta Ezequiel y lo manda a predicar a un valle de huesos secos. Y cuando se está predicando el Evangelio, todo predicador no está tratando de convencer a las personas, o no debería. Lo único que estamos haciendo es profetizar la verdad que Dios ha revelado. Y si se nos pregunta si va a vivir alguien, la respuesta es Tú lo sabes, Señor. A Ezequiel le preguntaban, ¿vivirán estos huesos secos? Y siempre la respuesta de Ezequiel fue, Señor, tú lo sabes. Y mi deseo al predicar es que Dios dé vida, pero no depende de mí, sino del Señor. Es un milagro.

Y aquí viene la obra del Espíritu Santo, dice, es por su misericordia, es por la obra activa del Espíritu Santo, por el lavamiento de la regeneración y la renovación en el Espíritu Santo. El lavamiento en la regeneración y la renovación en el Espíritu Santo.

Hermano, estábamos muertos en delitos y pecados. Dios, el Espíritu Santo, se predica la palabra, y hay gente que va a escuchar la voz de un predicador. Pero aquellos que Dios ha ordenado para salvación, así como Lidia, note que en Hechos no dice que Lidia abrió su corazón, sino Dios abrió el corazón de Lidia, porque Lidia estaba muerta y no podía abrir su corazón, pero Dios le dio vida y abrió su corazón.

El Espíritu Santo, el generador de vida, aplicó la palabra. y esa palabra hizo que naciera una nueva criatura y esa nueva criatura se le dio el don de la fe y esa nueva criatura es la que cree el evangelio y dice el lavamiento del agua en la regeneración y quisiera terminar con Ezequiel capítulo 36 Y note cómo es el mismo Dios obrando y cómo él está activo. Y Dios está activo y está haciendo todo porque lo está haciendo para la gloria de su nombre.

Usted y yo hemos hecho lo que va a decir el pasaje en Ezequiel. Lo único que hemos hecho es que se profane el nombre de Dios. Eso es lo que nosotros hacemos re bien. Pero Dios hace un milagro. Ezequiel 36, versículos 23 al 28. Dice, y santificaré mi grande nombre profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros.

En un sentido hacia Dios, el hombre está totalmente pasivo, porque está muerto, y en un sentido contra Dios en su muerte espiritual está totalmente activo. ¿Y qué es lo que está haciendo? ¿Qué es lo que estábamos haciendo muertos? Haciendo que se profane el nombre de Dios. Eso es lo que nosotros podemos hacer, pero excelentemente bien, cualquier nacido de Adán, hacemos que se profane el nombre de Dios. Y cuando hay algo distinto, es la gracia de Dios.

Dice el cual profanasteis vosotros en medio de ellas, y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos, y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país, el lavamiento de la regeneración, dice, esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de toda vuestra inmundicia, y de todos vuestros ídolos os limpiaré.

Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros, y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré corazón de carne, y pondré dentro de vosotros mi espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra.

Hermano, esto es el milagro que ocurre cuando se predica y aquellos que Dios ha ordenado para la salvación son eficazmente regenerados por el Espíritu Santo.

Hermanos, el Señor está escribiendo en su corazón la ley y tu corazón ya no es de piedra, tu corazón ya no está esperando, Dios está hablando en la predicación y ya no se está esperando que hable de otra forma. Y el Señor está obrando, y el Señor está atrayéndote así con lazos de amor, Él es admirable, Él lo ves benigno, lo ves hermoso, maravilloso, estás asombrado, y el Espíritu Santo está escribiendo en tu corazón hermanos hay eso es lo que nos transforma eso es lo que nos está haciendo diferentes y hermanos que está siendo diferente de esa forma alaba al señor y no hay lugar en lo absoluto no hay lugar para la arrogancia es la obra del Espíritu Santo y hermanos si tú has creído de veras el evangelio una verdad de Dios es lo que está aquí y la Biblia dice en el Efesios capítulo uno versículo trece dice si lo quiere buscar Efesios uno trece dice y el énfasis hermano está hermano que nadie está intentando cambiar su vida por su propia fuerza hermano es el evangelio y si y estoy hablando de no olvidar pero hermano no puedes olvidar No puedes olvidar o tener recuerdos de un lugar donde no has estado. No puedes olvidar o recordar algo que no te ha sucedido. Y si no te ha sucedido, pues, es tiempo de poder examinarnos y clamar al Señor, porque dice Efesios uno trece, en él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis ¿qué? Sellados ¿con qué? con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de vuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida para alabanza de su gloria. Antes profanábamos el nombre del Señor, ahora estamos cada día siendo enseñados aún nos tropezamos y hacemos que se profane el nombre del Señor, pero ahí está la sangre de Cristo. Estas cosas les escribo para que no pequéis, pero si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre a Jesucristo el justo. La sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado y el creyente sigue adelante y recuerda porque ha experimentado, que ha sido sellado con el Espíritu Santo. Y hermanos, el versículo, un versículo más con respecto al Espíritu Santo. estamos en Cristo, algo que vas a recordar es lo que Pablo le recuerda a los creyentes porque era lo que él recordaba. Primero de Corintios seis, diecinueve y veinte, le dice a los hermanos, o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no sois vuestros, porque habéis sido comprados por precio, glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de quién? O sea, qué cosa tan grande y maravillosa. Ya no estoy cantando, yo hago lo que quiero, yo estoy en el trono. Yo no soy mío. Mi cuerpo no me pertenece. Mi espíritu no me pertenece. Ha sido hecho el templo del Espíritu Santo porque ha sido lavado con la sangre del Cordero. bendición debiendo ser pisoteado por el Señor debiendo ser arruinado eternamente en el infierno. Dios me ha hecho morada de su espíritu. Romanos capítulo trece perdón, capítulo ocho, versículo nueve Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu. Si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros, y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. No importa si no falla el culto en la iglesia. No importa si canta todos los himnos. No importa si llega siempre puntual. No importa si ofrenda. Si no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Dice, y quisiera que lo volviéramos a leer, más vosotros no vivís según la carne, sino según el espíritu. Si es que el espíritu de Dios mora en vosotros, y si alguno no tiene el espíritu de Cristo, no es de él. No importa si tienes 60 años que estás viniendo y calentando una silla, el que no tiene el espíritu de Cristo no es de él y si estás andando siempre conforme a la carne pues hermano no hay nada que tengas que recordar y pues no hay nada para decirte que no olvides pero lo que sí hay es clama al Señor que te conceda misericordia, clama al señor que te conceda arrepentimiento, clama al señor hasta que él te salve, no estés contento con simplemente ser religioso, no estés contento con simplemente ser moral, no estés contento con simplemente ser respetable entre la sociedad, hermano, la cosa no es ante la sociedad, es hay alguien a cuyos ojos todas las cosas están desnudas, hay alguien está establecido dice la escritura para los hombres que mueran unos a la vez y después de esto el juicio y la pregunta es has hallado en cristo plena salvación por la sangre que cristo vertió hermano lo único que te puede salvar de la pena del pecado es lo único que te puede hacer que tu vida hoy esté cada día siendo diferente y quisiera que te terminamos con esto último que es hermano no olvides que hemos sido justificados por su gracia con eso termina el apóstol Pablo ahí está recordando y recordando misericordia, gracia dice el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador. Hermanos, si tenemos el Espíritu Santo es por Jesucristo nuestro Salvador. Hay gente que se la pasa hablando del Espíritu Santo y menospreciando un montón de... Si hay menosprecio, estás totalmente equivocado y lo que tienes no sé qué es, pero no es el Espíritu Santo, en definitiva. Hay gente que presume y cree que porque hablan lenguas eso es la llenura del Espíritu Santo, eso no es lo que enseña la Biblia. La Biblia no dice que el fruto del Espíritu Santo sea hablar lenguas. La Biblia dice que el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, benignidad, paciencia, mansedumbre, templanza. Hay gente que se jacta de sus lenguas pero no hay absolutamente nada que es fruto del Espíritu Santo que es lo que dice Gálatas capítulo 6 y él va a decir después para que justificados por su gracia, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Y hermanos, recuerde que Romanos 3, 27, 28, y terminamos con este pasaje, dice, ¿dónde pues está la jactancia? queda excluida. ¿Por cuál ley? ¿Por la de las obras? No, sino por la ley de la fe. Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley. Hermanos, si hay jactancia, tu camino está equivocado. Si hay jactancia y estás volviendo cada día jactancioso, te estás engañando a ti mismo y no estás conociendo. El propósito no es llenarnos de conocimiento en la cabeza. propósito es conocer a Dios en el rostro del Señor Jesucristo, y quien conoce a Dios va a hacer una cosa, humildemente va a decir, sé propicio a mí el pecador. El apóstol Pablo era alguien que sabía, pero no conocía a Dios, y cuando él conoció a Dios, él dijo, palabra fiel y sedeste y digna de ser recibida por todos, que yo, que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores de los cuales No dijo ustedes son los primeros, yo soy el primero. Hermanos, el apóstol Pablo miraba y cada vez que conocía a Cristo, lejos de sentirse como un pavo real hinchado, sintiéndose mejor que los hermanos, él decía, hermanos, no que lo haya logrado ya ni que sea perfecto, pero una cosa hago, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. El apóstol Pablo miraba y miraba con honestidad al crecer en conocer a Cristo y lo que él miraba era cuán horrible era. Y en Romanos capítulo siete termina él diciendo, miserable de mí. pero termina con gozo diciendo doy gracias a Dios por Jesucristo porque él me libró y me libra de este cuerpo de pecado. Hermano, una una de las señas que Dios está haciendo una obra es que él nos está humillando cada día y que podemos decir con el salmista bueno me es haber sido humillado antes que fuera humillado descarreado andaba y hermano no es algo en un lugar escondido de la escritura es la experiencia de cada uno que en verdad no de de venir a la iglesia sino de ver la gloria de Dios en el rostro de Cristo

Llega a decir y dice, de oídas, te había oído, pero ahora mis ojos te ven y ¿qué le pasa? No sé si soy el mejor, no hay otro como yo. Dice, por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Isaías era quizá de lo mejor en la tierra, hablando moralmente, pero cuando él vio la gloria del Señor en el templo, él dijo, ay de mí, que soy muerto. Y él entendió, lo único que merezco es que me fulmines. Pero Dios le mostró su gracia y su misericordia.

Vamos a orar.

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Joshua

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