Bootstrap
JC

Acorde con la sana doctrina (1)

Titus 2:1
Joel Coyoc October, 26 2025 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc October, 26 2025
Tito

La predicación de Joel Coyoc se centra en el concepto de "sana doctrina" a la luz de Tito 2:1. El predicador expone la necesidad de que los líderes y miembros de la iglesia hablen y vivan de acuerdo con la doctrina ortodoxa enseñada por el apóstol Pablo, contrastando esto con las enseñanzas erróneas de los falsos maestros. Coyoc enfatiza que la sana doctrina no es meramente teórica, sino que debe transformarse en una práctica viva que glorifique a Dios, subrayando la importancia del carácter de los ancianos, ancianas y otros congregantes como reflejos de la fe. La esencia de la sana doctrina se manifiesta en la vida transformada de los creyentes y su llamada a la obra de Cristo en el mundo, lo que debe llevar a un testimonio coherente que evite la blasfemia del nombre de Dios. Esto resalta la relevancia de la fe activa y vivida dentro de la comunidad cristiana.

Key Quotes

“La sana doctrina va más allá de simplemente ser ortodoxos verbalmente, sino ser ortodoxos en la vida misma.”

“La fe auténtica es don de Dios y la fe auténtica es una fe que transforma la vida.”

“La gloria de Dios es el principio unificador de la Escritura.”

“Estamos bajo la gracia y no es vivir haciendo lo que nos venga en gana, sino vivir bajo los designios del Señor.”

What does the Bible say about sound doctrine?

The Bible emphasizes the importance of sound doctrine as it reflects true faith and leads to godly living.

In Titus 2:1, Paul instructs Titus to teach what accords with sound doctrine, highlighting that sound doctrine is not merely about correct beliefs but involves living out those beliefs authentically. The apostle contrasts sound doctrine with false teachings, promoting a faith that is active and transformative, aligning with the principles of the Gospel. Sound doctrine cultivates a community where believers live in ways that honor God, exhibiting the fruits of their faith through good works and righteous living.

Titus 2:1, Ephesians 2:8-10, James 2:17

What does the Bible say about sound doctrine?

The Bible teaches that sound doctrine is essential for living a life that honors God and transforms believers.

In Titus 2:1, Paul instructs Timothy to speak only what is in accordance with sound doctrine, which contrasts sharply with false teachings. Sound doctrine encompasses orthodox faith and involves living according to biblical principles, not merely professing them. It emphasizes the necessity of a faith that transcends intellectual assent, influencing one's actions and character. Furthermore, true sound doctrine leads to tangible evidence of faith through good works and godly living, reflecting the transformative power of the gospel in a believer’s life.

Titus 2:1, Romans 12:1-2, Ephesians 2:8-10

How do we know sound doctrine is true?

Sound doctrine is verified through Scripture and the transformative power of the Gospel in believers' lives.

The truth of sound doctrine is confirmed by its roots in Scripture and the historical teachings of the faith that was once delivered to the saints (Jude 1:3). The validity of sound doctrine is also recognized in its practical outcomes; it produces genuine faith that transforms lives, encouraging believers to walk in holiness and righteousness. As Paul emphasizes, grace is not an excuse for sin but empowers believers to live soberly, righteously, and godly, showing the truth of the doctrine in their everyday lives.

2 Timothy 3:16-17, Jude 1:3, Titus 2:11-14

How do we know the importance of sound doctrine for Christians?

Sound doctrine is important because it shapes both our understanding of God and our daily conduct as believers.

The significance of sound doctrine for Christians is rooted in its ability to frame our understanding of God's character and His redemptive plan. As noted in the sermon, reverence for sound doctrine not only implies adherence to biblical truth but also directs our behavior and relationships. Without such doctrine, false teachings can distort our view of the gospel and lead us away from true faith. Ultimately, sound doctrine aligns our lives with the scriptural mandate to glorify God through both our beliefs and actions, ensuring a consistent witness to the world.

2 Timothy 3:16-17, Titus 1:9, Matthew 7:16-20

Why is sound doctrine important for Christians?

Sound doctrine is crucial for guiding Christians in their faith and helping them live in a way that glorifies God.

Sound doctrine is essential as it lays the foundation for a believer's life, shaping their understanding of God's truth and their identity in Christ. It not only instructs believers on what they should believe but also how their beliefs should manifest in their actions and decisions. The teachings found in sound doctrine encourage believers to embrace their roles within the church and society, ensuring that their lives reflect God's glory. As Paul reminds Titus, teaching sound doctrine is a means to help believers become zealous for good works, demonstrating the transformative power of Christ in their lives.

Titus 2:14, Matthew 5:16, 1 Peter 2:9-12

Why is living according to sound doctrine important?

Living according to sound doctrine is essential because it brings consistency between our beliefs and actions.

Living out sound doctrine is crucial for the Christian life as it embodies the connection between faith and works. The Apostle Paul emphasizes in his teachings that proclaiming sound doctrine should coincide with the believer’s conduct, ensuring that our actions reflect our faith in Christ. When believers practice what they profess, they provide a credible testimony of the gospel, resisting accusations of hypocrisy. This congruence between belief and behavior not only strengthens our witness but also cultivates a community of faith where individuals can grow in grace and serve one another for God's glory.

Titus 2:7-8, James 1:22, Colossians 3:17

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a abrir nuestra biblia en tito dos dice la palabra de dios pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Que los ancianos sean sobrios, serios, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la paciencia. Las ancianas asimismo sean reverentes en su porte, no calumniadoras, no esclavas del vino, maestras del bien. Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos. a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos para que la palabra de Dios no sea blasfemada.

Exhorta a sí mismo a los jóvenes a que sean prudentes. presentándote tú en todo como ejemplo de buenas obras, en la enseñanza mostrando integridad, seriedad, palabra sana e irreprochable, de modo que el adversario se avergüence y no tenga nada malo que decir de vosotros. Exhorta a los siervos a que se sujeten a sus amos, que agraden en todo, que no sean respondones, no defraudando, sino mostrándose fieles en todo, para que en todo adornen la doctrina de Dios nuestro Salvador.

porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos a que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie. Amén.

Bueno, vamos a iniciar meditando el el capítulo dos de esta carta y Nuestro tema es acorde con la sana doctrina, acorde con la sana doctrina. Se suele hablar mucho de sana doctrina, de pronto pues hay gente que incluso de pronto sale con sana doctrina y a veces no se sabe ni qué se está diciendo. En un sentido podríamos decir que sana doctrina, Pablo está llamando a Timoteo a que En contraste con aquellos que estaban hablando fábulas judaicas, aquellos que estaban enseñando pues un evangelio diferente, aquellos que estaban llamando la atención pues mucho del propósito de esas fábulas era, había gente que quería y abiertamente Pablo ha manifestado aquí, lo hacían por ganancia deshonesta. dos veces lo repite el apóstol en esos breves versículos.

Sin embargo, hay quienes la ganancia deshonesta no necesariamente es económica. Había quienes en la carta a Timoteo le dice quieren ser tenidos por doctores en la congregación, quieren que se les reconozca como gente, pues, docta. Y en contraste, Pablo está pidiéndole a Timoteo que él hablara, dice, pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Ahora, podríamos decir que la sana doctrina se refiere pues a la fe ortodoxa, la fe, la escritura nos habla de esa fe que una vez fue dada a los santos.

Sin embargo, una de las cosas que podemos ver de esta de esta epístola y de otras epístolas es que el apóstol Pablo va más allá de simplemente poder ser ortodoxos en la manera de expresar verbalmente la fe. Él va mucho más allá. Es interesante que el apóstol Pablo va a dejar algo claro. Los falsos maestros estaban diciendo es Cristo, pero hay algo más. Además estaban tratando de brillar haciendo pues con las fábulas judaicas. y el apóstol Pablo quiere dejar que no es por obras, constantemente va a hablar que no es la salvación por obras.

Vamos a ir viendo conforme avancemos que él va a dejar clara cómo es que Dios nos salvó, incluso va a dejar muy claro que el papel del pecador es un papel pasivo en la salvación y el papel de Dios es totalmente activo. Y no obstante, él va a hacer énfasis también en buenas obras. Hay gente que, bueno, lo que Pablo está dejando claro es que la sana doctrina, más allá de ser el poder formular, por ejemplo, podríamos decir que la sana doctrina es que tú puedas saber las cinco solas, y que tú digas, bueno, sola escritura, sola gracia, sola fe, solo a Dios la gloria.

Podríamos decir que la sana doctrina es, pues, Creer en la encarnación del Señor Jesucristo, creer que Él pues es el único que ha sido concebido sin pecado, que Él vino conforme al propósito eterno de Dios, y el poder citar quizá algunos credos históricos de la iglesia, y en un sentido podemos decir que eso es sana doctrina. Sin embargo, algo que el apóstol Pablo va a hacer mucho énfasis y demasiado énfasis, que al final él va a cerrar este capítulo diciendo, esto habla y exhorta y reprende con toda autoridad, nadie te menosprece. Y una de las cosas que él va a implicar es que la sana doctrina va más allá de simplemente ser ortodoxos verbalmente.

Una de las cosas que es necesario hermanos es que he dicho varias veces cuando estábamos meditando Segunda de Timoteo y Primera de Timoteo, la fe auténtica, esa fe no fingida que le dice que habitó en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y soy seguro que en ti también, esa fe auténtica es mucho más que poder declarar doctrinalmente, es mucho más que haber leído la confesión de fe de una iglesia y firmar y estar de acuerdo. es una fe que va más allá porque es una fe milagrosa. Y una de las cosas que se puede ver de esa fe y que Timoteo, Tito, Pablo, perdón, va a enfatizar a Tito, es transforma la vida, la sana doctrina.

Pablo no le llama sana doctrina a ser teóricos. Hay gente que ha estudiado la escritura y son eruditos y la pueden leer en griego y en hebreo, pero no significa nada. Hay gente que después de haber estudiado la escritura en los idiomas originales, pues se atreven a hacer críticas impropias de la escritura.

hermanos la fe auténtica es don de Dios y la fe auténtica es una fe que transforma la vida no sólo es dicho por el apóstol Pablo en sus cartas sino también por el Señor Jesucristo y también por el apóstol Juan si alguno dice yo le conozco dice y anda en tinieblas pues es un mentiroso y dice el que dice que le conoce debe andar como como él anduvo.

El Señor Jesucristo dice, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo los voy a hacer descansar, aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso y paz para vuestras almas. Dice, aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso y paz para vuestras almas.

Hermanos, la fe, la sana doctrina, es una doctrina que produce, en verdad, descanso para nuestras almas. Hermanos, qué importante que es que podamos entender que la sana doctrina va más allá de simplemente ser ortodoxos verbalmente, sino ser ortodoxos en la vida misma.

Qué lamentable es que no existe tal cosa como naciones cristianas. Sin embargo, es una expresión que según Inglaterra y los Estados Unidos fueron naciones cristianas. Eso es pura fantasía. Pero qué lamentable es que naciones que se han ufanado de ser cristianas y un hindú dijera, los cristianos hacen tanto ruido lo que hacen que no me deja oír lo que dicen.

La sana doctrina es tal que hay consistencia entre lo que se habla y lo que se vive. Definitivamente lo que Gandhi vio no era sana doctrina. Podían tener su confesión de fe de Westminster, pero un pagano les dijo, hace tanto ruido lo que hacen que no me deja oír lo que dicen.

Hermanos, la sana doctrina. Pablo está llamando a Tito, en contraste, en contraste de que la iglesia esté atendiendo a fábulas judaicas, el pastor tiene una responsabilidad, y su responsabilidad es hablar lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina.

Nuestra traducción usa la palabra habla. Habla. ¿Cuándo habla un pastor? En otras palabras, bueno, allí en un pueblo de Campeche había un sacerdote que era joven y él pues llegó al pueblo y después de la misa se iba pues a pasear y de pronto lo encontraba la gente del pueblo en el baile y algunas personas del pueblo le decían, este, buenas noches padrecito. y él se volteaba enojado y decía, qué padrecito, ni qué padrecito, padrecito en la iglesia, aquí soy como cualquiera de ustedes.

Ahora, ¿por qué digo esto? Un pastor es así, pastor cuando está en el púlpito, pastor cuando está en la iglesia. Y un pastor es pastor pues desde que Dios lo llama hasta que Dios hasta que Dios lo lleva, incluso en un momento dado que humanamente, por ciertas circunstancias, tenga que dejar de estar en funciones, porque algo adecuado es que un pastor considere cuando llega el tiempo en que debe dejar las funciones pastorales.

Y no se puede decir, cuando pensamos en cuándo habla el pastor, La traducción 1960 dice, pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Y eso es muy amplio, porque puede ser que el pastor se pare y predique lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Pero puede ser que cuando se vaya y se encuentre con los hermanos allí en el almuerzo, en el convivio, o en algún otro tiempo, hable y no hable lo que está de acuerdo a la sana doctrina.

Hermanos, la doctrina es tan importante que no es simplemente para tener en nuestras cabezas. Nosotros creemos en la soberanía del Señor. Nosotros creemos, por ejemplo, quiero ilustrar esto, porque creemos que el Señor nos privilegia, pero el Señor no nos necesita. Y de pronto hemos pasado por caminos donde se ve algunas cosas y tienen sentido. Y con esto no estoy llamando a que seamos negligentes.

Hay gente que predica y cree que la salvación de las personas depende de nosotros. La gente se salva y la salvación es su decisión. La salvación depende de la soberanía, de la voluntad del hombre y no de la voluntad de Dios. Y como consecuencia, esas personas viven diciéndole cosas a la gente como cuando tú pones tu cabeza en la almohada, miles de personas ponen su cabeza en el infierno. Y esto es para chantajear en cierto modo emocionalmente a que hay que hacer qué. ¿Qué hay que hacer? Hay que hacer evangelismo.

Y de pronto nos encontramos pastores y misioneros que no tienen tiempo para estar con su familia. Y están día y noche y casi mueren por estar predicando y predicando y predicando y predicando. Y algunas esposas de ellos se quejan de que casi no hablan con sus maridos. Algunas en chiste dicen que habría que tener, había uno que tenía un sistema de Nextel para comunicarse con su equipo, aquellos radios. Y ella decía en chiste que pues iba a pedir uno para que pudiera hablar con su marido. Y hermanos, es entendible porque esa es su doctrina. Ellos creen eso. Pero nosotros creemos que Dios es soberano y creemos que por supuesto debemos ser diligentes en predicar el evangelio y que era el Señor que lo estamos predicando, pero no al punto de que no haya tiempo para hablar con tu esposa porque estás tan preocupado por las personas que están yendo al infierno.

Una de las cosas que tenemos que creer con firmeza es, hermano, nadie por quien Cristo murió va a ir al infierno. Nadie. Y eso no nos debe llevar a ser negligentes. Pero el Señor no está necesitado de nosotros.

Las canciones, por ejemplo, reflejan lo que la gente cree, o sea, la doctrina. y te reflejan la práctica. Hay gente que ofrenda porque piensa que si da un peso el Señor le va a dar dos, entonces como él quiere cuatro, pues ofrenda dos, y si quiere ocho, va a ofrender cuatro. Hermanos, es la doctrina modela la manera en que vivimos.

Y es importante que nosotros podamos, el pastor debe hablar, y quisiera que podamos considerar en el hablar, predicar. El pastor debe predicar lo que está de acuerdo con la sana doctrina. A Timoteo le dijo que predicara la palabra, predica la palabra, dice en el capítulo cuatro, le dice, te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación, en su reino, que prediques la palabra, que instes a tiempo y fuera de tiempo, redargulle, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina.

El pastor debe de hablar cuando está en el púlpito y debe hablar su predicación debe ser predicar lo que está de acuerdo con la sana doctrina. Y lo debe predicar no solamente en el desarrollo del sermón, sino también lo debe predicar en la aplicación del sermón, y también lo debe predicar en la manera de un llamar a las personas. Hermano, la sana doctrina llama al pecador en la predicación y lo llama a venir a Cristo. Y venir a Cristo no es venir al altar. No es de acuerdo a la sana doctrina estar predicando y predicar el evangelio y después hacerle creer a la gente que venir a Cristo es algo que tiene que ver con una posición física y es venir al altar. venir a Cristo es predicar y predicar consistentemente, es invitar a la gente a clamar para que Dios le salve, es invitar a la gente a que si de veras Cristo está hablando a tu corazón, pues clama que te salve, clama al Señor que te dé el don de la fe, clama al Señor que te dé el don del arrepentimiento, porque la depravación del hombre es tal que ni siquiera somos capaces de arrepentirnos.

predica la palabra, lo que es de acuerdo a la sana doctrina, que cuando prediquemos algunos pasajes que hablan con respecto a la responsabilidad de los padres, lo prediquemos de acuerdo a la sana doctrina, porque de pronto predicamos y predicamos cosas tristes que no son de acuerdo a la sana doctrina. Hermanos, el predicar y animar a los hermanos a predicar a sus hijos, predicar y hablar lo que es de acuerdo a la sana doctrina no es incitar a los padres. De pronto hay padres, hay pastores que alientan a los padres en la iglesia a tener confrontaciones violentas con sus hijos y a decir cosas como mientras estés en esta casa me vas a obedecer. Y hermanos, cuidado con eso. Eso no es confiar en el poder del evangelio. Tú tienes maneras de coaccionar a tus hijos, pero la verdad es que no refleja el evangelio el hecho de pararte, la última cosa va a ser lo que sea, pero tú tienes que honrarme, tú tienes que obedecerme. Eso no es buscar la gloria de Dios. Y por supuesto, uno debe llamar a sus hijos, pero uno debe examinar su corazón.

Ahora, no solamente en la predicación el pastor debe hablar lo que es de acuerdo a la sana doctrina. En los tiempos de enseñanza, que no son predicación, también enseñar lo que está de acuerdo a la sana doctrina. Y hay una traducción que dice que debes fomentar lo que es de acuerdo a la sana doctrina. Y hermanos, por supuesto que aquí está apuntando al pastor, y yo quisiera pedirles que oren por mí, porque tengo la responsabilidad de predicar lo que está de acuerdo a la sana doctrina, de enseñar fuera del púlpito, ya sea en ese salón o en algún otro lugar, siempre lo que está de acuerdo con la sana doctrina. cuando estemos platicando.

Hermano, si usted me escucha platicar y usted considera que bíblicamente estoy platicando y no estoy fomentando la sana doctrina, yo le invito a que usted me corrija, porque es mi responsabilidad. Y no se olvide de algo. Hermano, yo quiero que usted no se olvide de algo. Cuando el Señor dice, saca primero la viga de tu ojo para que llegues a sacar a tu hermano la paja que está en tu ojo, Eso no le pasa solo a los que no son pastores. Le pasa también a los que son pastores. También son ciegos a su ceguera y también requieren de ser corregidos. Hermanos, fomentar, hablar, platicar. hermanos, una de las cosas que debemos orar es para crecer en comunión con como hermanos, como cuerpo de Cristo. Pero una cosa importante es que podamos fomentar en el hablar, en nuestro platicar casual, no debe haber desconexión en nuestra interpretación de todo lo que ocurre, debe ser siempre de acuerdo a la sana doctrina.

Y hermanos, Yo quisiera que pudiéramos reflexionar, por ejemplo, qué es lo que platicamos cuando estamos de manera casual, y ore por mí para que mi plática sea para fomentar lo que es de acuerdo a la sana doctrina, la interpretación de los hechos que están ocurriendo en este mundo, ser acorde a la sana doctrina, pero en niveles prácticos es hermano dice sean vuestras palabras sazonadas con sal sean vuestras palabras con gracia a fin de edificar a los que oyen dice en proverbios manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene y hermano que dificultad que hay para decir A veces decimos lo que debemos de decir, pero no lo decimos ni en el momento adecuado, ni lo decimos en la manera adecuada.

A veces estamos más controlados por nuestros ídolos, que nos llevan a decir las cosas correctas de la manera incorrecta. Pero recordar, hermano, algo que es de acuerdo a la sana doctrina, es ¿Qué es el principio principal de la sana doctrina? Ya lo hemos dicho, ese principio es el principio unificador de la historia y es el principio unificador de la escritura. Es el principio unificador de todo lo que Dios ha hecho. ¿Usted sabe cuál es? Dice el apóstol Pablo, si comen o beben o hacen cualquier otra cosa, háganlo ¿para qué? para la gloria de Dios.

Hermano, la gloria de Dios es el principio unificador de la Escritura. Y una de las cosas que hemos hecho es sana doctrina. Y sana doctrina práctica es el hecho de que no hago nada. sino es para la gloria de Dios. Y si Dios me muestra por su Espíritu Santo que estoy haciendo algo, y en el fondo hay una motivación que no es la gloria de Dios, arrepentirme y venir al Señor en arrepentimiento y fe, y eso implica el hecho de, hermano, que Dios nos guarde, principalmente a los que Dios nos ha puesto como pastores. de no hablar solo para que no haya silencio. A veces hablamos solo para que no haya silencio. Y hermano, a veces es mejor que haya silencio. A veces es mejor que haya silencio.

Y que antes de abrir nuestra boca, nosotros pensemos, esto que voy a decir va a dar gloria a Dios. Es una palabra dicha como conviene. Este es el momento correcto para decirlo. Es la forma correcta. La forma correcta es porque estoy deseando que Dios sea glorificado. Pero si lo único que estoy deseando es que todos me miren por lo que dije, o lo único que estoy pensando es dejar en ridículo al otro, pues eso no es hablar de acuerdo a lo que es conforme a la sana doctrina. Y Pablo está llamando a Timoteo, como pastor, haz de hablar cuando prediques, cuando enseñes, cuando platiques lo que está de acuerdo a la sana doctrina.

hermanos que que que podamos oren por mí principalmente por mí porque es probable que a lo mejor ustedes no están cuando platican platicando lo que es de acuerdo a la sana doctrina porque tal vez como pastor esté siendo un mal ejemplo para ustedes y yo les pido oren por mí y oremos los unos por los otros porque después de decirle a a Tito que hable lo que es de acuerdo a la sana doctrina va a empezar a definir algunas cosas que son de acuerdo con la sana doctrina. Y Pablo va a empezar a mirar la congregación y lo va a hacer de acuerdo a las etapas de la vida en que se encuentran.

En el versículo 2, algo que es de acuerdo con la sana doctrina, que Pablo debe hablar cuando predica, cuando enseña, cuando platica, es, en primer lugar, que los ancianos sean sobrios. Y hermanos, aquí no está hablando de los ancianos de iglesia en sentido de una posición oficial de liderazgo en la iglesia. lo que está hablando Pablo aquí, y hay muchas traducciones que apuntan en ese sentido, y en el griego la palabra usada no es la palabra que se usa para ancianos en posición oficial en la iglesia, sino está la antigua versión de 1909, dice, es un poco ruda la versión, y dice, los viejos, dice, los viejos sean sobrios, los viejos, está hablando a los hombres mayores, Y el llamado a los hombres mayores es a ser sobrios. Ser sobrios.

Hermanos, dijimos la la otra vez que en esencia el pecado es locura. En esencia el pecado es locura y todos merecemos ser juzgados con el juicio de la locura. Era una locura cuando un avocadornosor se paraba y decía mira esta la gran Babilonia que yo hice para mi esplendor y mi gloria, eso era una verdadera locura. Y Dios lo juzgó con qué juicio? Dice, dice en Daniel que al final le fue devuelta su qué? Su razón. O sea, Dios lo juzgó con el juicio de la locura y es lo contrario, a ser sobrios. Dice que los ancianos sean sobrios. Hermanos mayores, En un sentido, bueno, Tito, en ese contexto una persona de 40 años pues se consideraba un joven y pues Pablo está hablando de aquellos hombres ya mayores. Una de las cosas que tenemos que aprender, hermanos, es que la madurez no la da la edad. La madurez no es propia de la edad y espiritualmente, sobre todo, pues no maduramos porque pasan los años. espiritualmente no se madura con los años y menos, en ningún contexto hay madurez. De pronto uno se encuentra gente ya mayor pues comportándose como adolescentes y bueno, no se ve muy bien, pero en especial dice que los ancianos sean sobrios, sobrios.

Y hermanos, damos gracias a Dios porque los creyentes tenemos una una bendición y la bendición es que por la escritura sabemos por ejemplo en varios pasajes de la Biblia dice por ejemplo que ah comer mucha miel no es bueno y dice y buscar la propia gloria no es gloria buscar la propia gloria no es gloria y Buscar la propia gloria es locura. Buscar la gloria a los unos de los otros es locura, es falta de sobriedad.

Hermanos, en esencia damos gracias a Dios porque por la misericordia de Dios podemos interpretar la realidad. Por la misericordia de Dios nosotros podemos saber que que Dios es quien es digno de recibir toda gloria, toda honra, todo honor. Por la misericordia de Dios, nosotros sabemos que sólo hay uno que es admirable, consejero, Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz. Debemos ser agradecidos por nuestros hermanos, pero que Dios nos guarde de idolatrar a los hermanos.

hermanos, ser agradecidos por hombres que Dios ha usado en el pasado, pero recordar que cada hombre del pasado es simplemente un vaso de barro. Mire un hombre sobrio diciendo, tenemos tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Pero veintiún siglos después, de pronto encuentras a mucha gente en los púlpitos admirando a quién? A Pablo. cuando todo el propósito de la vida de Pablo era admirar a quien? Y que Cristo sea admirado. Él dijo, sed imitadores de mí, no me imiten todo el tiempo, sino él dijo, sed imitadores de mí, como yo de quien? Como yo de Cristo. Y en un sentido Pablo estaba implicando ahí, cuando yo me imite a Cristo, ¿qué vas a hacer?

Hermanos, que Dios nos guarde. De pronto hacemos cosas que nuestros pastores hacen, aunque estén mal. Los admiramos tanto que en lugar de corregirlos como el pastor lo hace, pues vamos a hacerlo también. Hermano, sólo hay uno que es admirable. Sólo hay uno a quien le preguntaron, ¿cuál es tu nombre? Y dijo, ¿por qué preguntas por mi nombre que es admirable? Y hermanos, toda nuestra admiración a Cristo, eso es sobriedad, admirar al Señor Jesucristo y no estar pasándonos admirando a vasos de barro. Poder recordar la realidad de que somos el primer pecador es sobriedad. Dicen, ninguno tenga más alto concepto de sí que el que debe de tener si no piensa de sí con cordura. El poder recordar qué cosas nos llevan a la locura.

Hermanos, la extremada ansiedad nos lleva a la locura. Y de pronto estamos ansiosos, pero se supone que nosotros conocemos la realidad. ¿Y qué es la realidad? Hermano, ¿se ha fijado usted por qué cosas se preocupa? Si hacemos un análisis de qué cosas nos estamos preocupando, nos vamos a dar cuenta que en la preocupación hay falta de sobriedad. Porque nos preocupamos por cosas que están fuera de nuestro control. ¿Y qué sentido tiene que te preocupes por algo que está totalmente fuera de tu control? ¿Tiene sentido? No. ¿No? No tiene absoluto sentido. Pero de pronto estamos en ansiedad y el Señor dice, echando toda vuestra ansiedad sobre Él. ¿Por qué? Porque Él tiene cuidado de vosotros. ¿Y por qué Él tiene cuidado de vosotros? porque él es el soberano que está en el trono y que está gobernando todo para el bien de los que le aman.

Y de pronto esa ansiedad nos lleva a otro tipo de locura y entramos en ser dominados. Pablo dice a las mujeres, les va a decir, claro, la sobriedad, el tema de la sobriedad, Dice, las ancianas símiosos sean reverentes en su porte, no caluminadoras, no esclavas del vino.

Y algo que ocurría en esos tiempos es que de pronto la gente de edad era fácil de caer presa de substancias. Y Pablo está llamando y recuerde, dice, todas, ser sobrio es recordar, todas las cosas me son lícitas, ¿pero qué? Pero no todas convienen.

Hermano, el hecho de que todo no sea lícito, no es que vamos a salir Es triste cuando personas, recuerdo unas personas que de pronto, y viene al caso porque tiene que ver con la cuestión de la sana doctrina, de pronto unas personas estaban entendiendo, entre comillas, y de pronto decían, entonces nosotros podemos hacer lo que queramos, y la verdad es que no estaban entendiendo, porque según estaban entendiendo que están bajo la gracia, entonces pueden vivir como se les dé la gana,

Y justo el pasaje que leímos en Pedro dice que no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo. La gracia que nos da libertad es la gracia que nos enseña qué es la verdadera libertad. Y la verdadera libertad no es vivir haciendo lo que nos venga en gana, sino la verdadera libertad es vivir bajo los designios del Señor, no como una imposición legal porque en el nuevo pacto Dios está haciendo algo.

Dios no escribió su ley en tablas de piedra. sino el Señor está escribiendo la ley en sus corazones. El Señor está haciendo al punto de que un día podamos decir, como dijo el Señor Jesucristo, el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón. El hecho de que estás haciendo lo que estás haciendo porque es el deleite.

Y esas personas querían salir a hacer todo lo que quisieran hacer porque no estaban bajo la ley, sino bajo la gracia. Y hermanos, estamos bajo la gracia y es verdad cuando la Biblia dice todas las cosas me son lícitas pero el Espíritu Santo te guía y te enseña que no todas te convienen que todas las cosas me son lícitas pero no me dejaré dominar de ninguna de ellas y hermanos porque estamos aprendiendo la realidad y estamos aprendiendo que Dios nos ha dado todas las cosas en abundancia para disfrutarlas.

Pero cuando algo domina tu vida, está la falta de sobriedad, no solo de la substancia, sino también la falta de sobriedad que te lleva a la esclavitud, porque estás viviendo en locura. En verdad, no hay ninguna substancia que sea refugio. ¿La realidad cuál es? La realidad está expresada en la palabra de Dios. ¿Y quién es el refugio? El Señor Jesucristo es el refugio. La comida no es refugio.

Hermanos, si hay ansiedad, echa tu ansiedad sobre él porque él tiene cuidado de vosotros. El trabajo, debemos trabajar duro, pero si trabajas para huir de situaciones como suele suceder, hermano estás cayendo en la locura falta de sobriedad el trabajo no es el refugio ninguna substancia es el refugio el refugio es el señor Jesucristo y hermanos los ancianos ser sobrios y recordar que una realidad del que está en Cristo es no nos ha dado Dios un espíritu de cobardía sino de amor de fe y de dominio propio sobrios serios serios.

Y aquí no quiere decir que no rían. Pueden reír. Podemos ser serios y gozosos. Pero ser serio es saber, no habla tampoco de no tener humor, pero ser serio habla del hecho de ser un hombre que sabe dar la palabra y sabe cumplir su palabra. Hay seriedad con la palabra. Prudentes. hermanos, la la prudencia es, pues, el no actuar por impulsos, no actuar por impulsos, y si usted nota eso, cada una de estas cosas es está determinada por el hecho de saber quién es Cristo, quién soy yo, y entender mi necesidad desesperada del señor Jesucristo.

Hermano, estaba escuchando una una pareja que lleva veinte años y no han podido tener hijos. hermanos me pongo a pensar en su dolor ellos compartían y dicen que por ejemplo de pronto hay gente que cada vez que los ven pregunta y los niños cuando y los niños cuando hermanos que Dios nos guarde y nos y a veces a veces la gente de edad salimos con esa clase de preguntas o preguntarle a una muchacha y cuándo se va a casar o cosas de ese tipo Hermanos, seamos prudentes. Muchas veces hablamos y decimos cosas porque se nos olvida que todo lo que tenemos es por gracia, se nos olvida ser misericordiosos y de pronto inocentemente podemos estar lastimando personas que están enfrentando luchas terribles por pues por no tener hijos y nosotros cada vez que les vemos regresar con la misma y la misma y la misma pregunta.

Hermanos prudentes, prudentes, que Dios nos haga prudentes, el poder recordar que No seas sabio en tu propia prudencia. Fíate de que va de todo tu corazón. Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas. Prudentes. Hermano, en verdad, orar al Señor para que nos haga recordar. Y es que Pablo va a conectar inmediatamente y va a decir, después de esas tres cosas, va a decir que sean sanos. Porque no podemos ser ni sobrios, ni serios, ni prudentes, si no somos sanos en las tres cosas que va a decir Pablo.

Sanos en la fe. Sanos en la fe. ¿Cómo está nuestra salud, la salud, nuestra fe en salud? Somos sanos en la fe. Hebreos capítulo cinco. Recuerde un asunto importante hermano, Pablo está diciendo a Timoteo que él tiene que predicar, enseñar y platicar lo que es de acuerdo con la sana doctrina, porque la sana doctrina produce una fe sana, creyentes sanos en la fe, y creyentes pueden ser mayores y su esperanza de ser sobios, serios y prudentes es sanos en la fe, pero recuerde un asunto importante y es ¿Cómo es que Dios produce la fe? ¿Usted cree que oyendo fábulas judaicas vamos a ser sanos en la fe? ¿Usted cree que oyendo... Piénsele. Pero solo hay una cosa que oír le puede Dios obra. Dice, la fe es por el oír y por oír ¿qué? palabra de Dios. La fe es por el oír y por oír la palabra de Dios. Y en Hebreos cinco dice Acerca de esto tenemos mucho que decir, difícil de explicar por cuántos habéis hecho tardos para oír, porque debiendo ser ya maestros después de tanto tiempo, dice tenéis necesidad de que os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de la palabra de Dios y habéis llegado a ser tales que tenéis necesidad de leche y no de alimento sólido. Y todo aquel que participa de la leche es inexperto en la palabra de justicia porque es niño, pero el alimento sólido es para los que han alcanzado la madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Y hermanos, estamos siendo prontos para hoy. pronto para oír la palabra de Dios, estás cada día teniendo un tiempo con la palabra y pidiéndole al Señor, háblame por tu palabra. Y después de salir de ese tiempo, tienes tiempos en los cuales meditas el evangelio y te predicas el evangelio.

Hermano, el pastor tiene una responsabilidad, pero yo les quiero recordar algo, el predicador que usted más escucha es usted mismo. Y la pregunta es, ¿qué clase de evangelio usted se está predicando cuando se predica el evangelio? ¿Está usted predicándose el mismo evangelio que predicó el apóstol Pablo? Ese evangelio que presenta a Cristo como victorioso.

Y más interesante que el Señor dice, todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra. Y cuando terminó la Segunda Guerra Mundial, los japoneses simbólicamente, los altos rangos entregaron sus armas simbolizando que estaban cediendo el poder a quién, a los que los habían vencido y se firmó la rendición de Japón y hubo un soldado japonés que andaba luchando en Filipinas y estaba ahí en la selva y de pronto pues pues pasaron aviones y tiraron volantes para decir que la guerra había terminado.

Y él vio eso y él pensó, no, esa es la estrategia del enemigo que me está engañando. Y fueron compañeros de él a decirle y él decía, no, es el enemigo que se puso el uniforme de nuestro ejército para engañarnos. y él siguió luchando veintinueve años más hasta mil novecientos setenta y cuatro cuando su general de división fue en persona ya anciano y tuvo que hablar con él hasta que él aceptó que que ya estaban vencidos y que lo mejor que podía hacer era rendirse

y hermano ser sano en la fe es de verdad estamos creyendo al Señor Jesucristo, porque dice, dice el Señor Jesús, todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra, por tanto, vayan y hagan discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles todas las cosas que yo les he mandado.

Y hermano, una, cómo estamos, ser sano en la fe, saber que somos sanos en la fe, es en verdad yo estoy creyendo al Señor Jesucristo, en verdad yo estoy viviendo una vida de rendición, estoy viviendo y he depuesto las armas y estoy entendiendo que Él triunfó sobre el pecado, sobre la muerte y que Él me ha hecho su súbdito. confesado en mi corazón que Jesús es el Señor y creído que él, Dios, el Padre, le levantó de los muertos para ser salvo.

Y en verdad para mí ahora es un deleite ser parte de su ejército. Porque ser sano en la fe, dice el Señor Jesús, si me amáis, guardad mis mandamientos. Y es un deleite para mí el guardar sus mandamientos. Es un deleite para mí el escuchar su palabra sabiendo que por su palabra él produce fe.

Sabiendo que Una de las cosas que no debemos olvidar, hermano, es la fe es don de Dios, pero dado que tiene que ver con nosotros, está llena de tanta debilidad y nuestra oración ha de ser Señor creo, ayuda a mi incredulidad y poder clamar al Señor para que Él ponga en nuestro corazón el deseo Recuerde que Él es el que produce en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad de buscar todas las ocasiones de estar escuchando la palabra de Dios.

de estar escuchando lo más que Dios le permita. Yo sé que algunos tienen situaciones por las cuales son justificables delante de Dios de no estar en las predicaciones, pero si no tiene una ocasión justificable, pues clame al Señor que produzca en su corazón el anhelo de escuchar la palabra del Señor, porque es por su palabra que podemos ser sanos en la fe, y que no ocurra el que tengamos que ser exhortados acerca de esto, tenemos mucho que decir, difícil de explicar, por con todos habéis hecho tardos para oír, porque debiendo ser ya maestros, después de tanto tiempo tenéis necesidad de que os vuelva a enseñar cuáles son los primeros rudimentos de la fe.

Hermanos, los que estamos en Cristo, Dios nos llama a vivir sanos en la fe, y sano en la fe es vivir gozoso, estás del lado de la victoria. Cristo ha vencido. Cristo hizo lo que nosotros somos incapaces de hacer, y él llevó la responsabilidad por nuestro fracaso, por nuestra falla. y él derramó su sangre para limpiarnos de toda maldad y él es triunfante y él tiene todo el poder y él el llamado es a rendirnos al Señor Jesucristo a examinar si ya me he rendido una vez pues la prueba de que me rendí una vez es que me voy a pasar el resto de mi vida rindiéndome al Señor Jesucristo.

Si una vez he venido a Cristo, voy a pasar el resto de mis días viniendo al Señor Jesucristo. Y si me he arrepentido una vez, voy a pasar el resto de mi vida hasta que Cristo venga arrepintiéndome.

Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

2
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.