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Lo que un pastor no, debe ser (1)

Titus 1:7
Joel Coyoc September, 14 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc September, 14 2025
Tito

El sermón "Lo que un pastor no debe ser," predicado por Joel Coyoc y basado en Tito 1:7, aborda la importancia del carácter del pastor dentro de la iglesia. Coyoc enfatiza que un pastor debe ser irreprensible, como administrador de Dios, y no debe ser soberbio, iracundo, o servir a sus propios intereses. A través de análisis de la carta de Pablo a Tito, el predicador utiliza pasajes como Romanos 8:28-29 y Salmo 51 para mostrar la necesidad de que los líderes de la iglesia reflejen el carácter de Cristo, quien es manso y humilde. La relevancia doctrinal radica en cómo escoger pastores debe alinearse con principios bíblicos y no con criterios humanos, evidenciando la soberanía de Dios en la elección y el llamado a todos los creyentes a buscar conformarse a la imagen de Cristo.

Key Quotes

“Es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador de Dios. No es opcional. Dios, el Espíritu Santo, inspirando la escritura, puso en el corazón de Pablo el escribir que esto no es opcional.”

“La humildad es un milagro que solo Dios hace en sus escogidos, en su pueblo.”

“El evangelio es el antídoto contra la soberbia. Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero.”

“La única manera de tener arrepentimiento constante es que Cristo se nos esté revelando.”

What does the Bible say about the qualities of a pastor?

The Bible indicates that a pastor must be irreproachable and exhibit qualities of humility and self-control.

In Titus 1:7, the Apostle Paul emphasizes that a pastor, referred to as an elder or bishop, must be irreproachable and fulfill crucial requirements set by God. This designation reflects the important responsibilities in shepherding the church's flock and leading it according to God’s word. The pastor is not merely a charismatic leader, but one whose character reflects the humility and grace of Christ Himself, allowing him to serve effectively as an administrator of God's household. The emphasis is on moral integrity, which is fundamental for the leadership of the church.

Titus 1:7

How do we know the importance of humility in ministry?

Humility is crucial in ministry as it reflects the character of Christ and allows pastors to serve selflessly.

Humility is a fundamental quality for anyone in ministry as it aligns with the essence of Christ's teaching and life. In Philippians 2:5-8, we're reminded that Christ, though in the form of God, emptied Himself and took on the nature of a servant. For pastors, this humility means not elevating oneself above others but recognizing their need for grace. Moreover, a humble pastor understands that their positional authority comes from Christ alone and not their accomplishments. This perspective fosters a spirit of servitude and love within the congregation, allowing for a healthier church environment.

Philippians 2:5-8

Why is sound doctrine essential for a pastor?

Sound doctrine is essential for a pastor as it safeguards the church from false teachings and promotes spiritual growth.

The Apostle Paul instructs Timothy in 1 Timothy 4:16 to pay close attention to himself and the doctrine, emphasizing that both are vital for the spiritual health of the church. Sound doctrine is the foundation upon which believers are built and it's necessary for pastors to have a firm grasp of biblical truths. This enables them to teach the congregation effectively and to counteract any false doctrines that may arise. Furthermore, adherence to sound doctrine not only fortifies one's personal faith but also equips the flock to discern truth from error, which is critical for their growth in grace and knowledge of Christ.

1 Timothy 4:16

What qualifications should an elder possess?

An elder should be irreproachable, not self-centered, and exemplify the character of Christ.

According to Titus 1:6-7, elders should be characterized by several qualifications that reflect their calling to lead the church. They must be irreproachable, meaning they should lead a life free from blame and dishonor. This includes vital qualities such as being faithful in their marriage, having obedient children, and exhibiting traits of self-control, humility, and good reputation. Importantly, the biblical requirements stress that these traits mirror the character of Christ, whose model teaches that true leadership in the church comes from serving others selflessly and faithfully rather than seeking personal gain or status.

Titus 1:6-7

Why is it important for Christians to grow spiritually?

Spiritual growth is essential for Christians as it leads to maturity in faith and perseverance in trials.

The call for spiritual growth is found in 2 Peter 3:18 where believers are urged to grow in the grace and knowledge of Jesus Christ. This growth is not optional but essential for a mature and fruitful Christian life. It equips believers to face life's challenges and to encourage others in the faith. As their understanding of God's word deepens, their ability to discern truth from falsehood increases, enabling them to stand firm against deception and trials. Furthermore, spiritual growth produces fruit in character that reflects Christ, building up the body of Christ and glorifying God.

2 Peter 3:18

Sermon Transcript

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carta del apóstol Pablo a Titos, capítulo uno dice la palabra de Dios Pablo siervo de Dios y apóstol de Jesucristo conforme a la fe de los escogidos de Dios y el conocimiento de la verdad que es según piedad en la esperanza de la vida eterna, la cual Dios, que no miente, prometió desde antes del principio de los siglos, y a su debido tiempo manifestó su palabra por medio de la predicación que me fue encomendada por mandato de Dios nuestro Salvador.

A Tito, verdadero Hijo en la común fe, gracia, misericordia y paz de Dios Padre y del Señor Jesucristo nuestro Salvador.

Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé.

el que fuera irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador de Dios, no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, retenedor de la palabra fiel, tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen.

Porque hay aún muchos contumaces habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca, que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.

Uno de ellos, su propio profeta, dijo, los cretenses siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos. Este testimonio es verdadero, por tanto repréndelos duramente para que sean sanos en la fe, no atendiendo a fábulas judaicas ni a mandamientos de hombres que se apartan de la verdad.

Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.

profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan, siendo abominables y rebeldes, reprobados en cuanto a toda buena obra.

Hermanos, siempre es un motivo de regocijo cuando nosotros abrimos la palabra del Señor. El tener la palabra del Señor es un acto de gracia y de misericordia. El Señor no nos dejó y no dejó a su iglesia para que imaginase cómo vivir, sino el Señor dejó instrucciones claras.

Por eso el salmista decía, lámpara es a mis pies, tu palabra ilumbrera a mi camino. Y cuando pensamos en la vida de la iglesia, es una bendición que el Señor, pues nos haya dejado instrucciones claras y estamos meditando lo que Pablo dejó encargado a Tito que tenía que hacer en las iglesias de Creta.

Estábamos mirando en el versículo cinco, lo dejó para que corrigiese lo deficiente. Una de las cosas que tenemos que orar al Señor que nos haga conscientes, hermanos, la iglesia crece espiritualmente porque los creyentes crecen espiritualmente y cada creyente pues ha sido salvado para que sea conformado a la imagen del Señor Jesucristo y la escritura nos llama y dice antes bien creced en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo

y no obstante La prueba de que estamos creciendo espiritualmente es que siempre vamos a ser conscientes, que no importa cuántos años pasen y no importa cuánta madurez en su misericordia el Señor quiera darnos, siempre habrá algo deficiente. Desde el lado de la gloria siempre habrá algo deficiente. Y eso nos debe impulsar a seguir buscando conocer a Cristo, a seguir teniendo la actitud, clamando al Señor por la actitud del apóstol Pablo, que no quería nada, sino conocer a Cristo Jesús. Él tenía todo por basura con tal de conocer a Cristo.

Y llegando al versículo siete, que es que vamos a meditar, porque estuvimos meditando el seis, cuatro, cinco y seis, El apóstol Pablo va a repetir algo que es importante. Él va a usar unos términos intercambiables y nuestro tema esta mañana es un pastor no debe ser lo que un pastor no debe ser.

Él empezó hablando acerca de establecer ancianos y en el versículo seis dijo el que fuere irreprensible. y ahí está implícito que es algo que es necesario, el anciano tiene que ser así y empieza a describir cómo tiene que ser el anciano, pero él va a seguir enfatizando este asunto en el versículo siete él no está hablando de otro oficio o de otro de otro oficio dentro de la iglesia sino del mismo nada más que en el versículo cinco usó el término anciano que enfatiza la parte del pastoreo de la atención personal a la grey del señor del pastoreo de la grey y aquí está usando el término obispo que no es sino el mismo cargo y el término obispo enfatiza otra área de responsabilidad que es pues la dirección y en cierto modo el gobierno de la iglesia no obstante no hemos de olvidar que el que gobierna la iglesia es Cristo por su palabra no obstante él da a su iglesia pastores y para que no haya ninguna duda aquí él va a decir algo porque es necesario.

Y él va a decir que el obispo iba a repetir lo que ya estábamos explicando en el versículo seis, lo que es irreprensible. Y él va a decir, es necesario que el obispo sea irreprensible. Hermano, no es opcional. Dios, el Espíritu Santo, inspirando la escritura, puso en el corazón de Pablo el escribir que esto no es opcional, es necesario.

Algo que es lamentable es que de pronto pues iglesias ponen pastores o ancianos porque es profesionista, porque habla bien, porque tiene liderazgo nato, pero nada de esas cosas está en lo que el Señor dice que es necesario. El Señor no dice que es necesario que sea alguien que tenga pues alguna licenciatura. Tampoco dice que es necesario que sea precisamente alguien que tiene un don nato de liderazgo. Lo que es necesario es que sea irreprensible, que sea irreprensible.

Y no olvide que lo que se está describiendo aquí es el carácter del Señor Jesucristo. Y no olvide que no hay diferentes rangos o categorías dentro de la iglesia. dentro de la iglesia todo creyente está llamado a conformarse a la imagen del Señor Jesucristo.

El Señor que es bueno y que es soberano está sentado en el trono y Romanos 8, 28, 29 dice y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien esto es a los que conforman a su propósito son llamados dice porque a los que antes conoció también nos predestinó para que fuesen conformados a la imagen de su hijo. Dios está obrando de tal manera que todo lo que llega a nuestra vida, Dios lo está gobernando para el bien de aquellos que le amamos, y lo está gobernando, y el bien que Él nos está haciendo, todo obra para bien, y el bien es hacernos conforme a la imagen de su hijo.

Ese es el bien que se nos está haciendo. Él está gobernando absolutamente todo. Él está gobernando el clima, las actitudes de las personas que nos rodean. Todo Él lo está gobernando. La familia en que usted está puesto, Él le ha puesto, no es un accidente. El Señor deliberadamente diseñó y le puso en una familia, porque esa es la mejor familia que usted necesita para ser conformado a la imagen de su hijo.

Usted y yo no nacimos en cualquier país, a veces quizá hemos pensado, ¿por qué no nacimos en otro país y no en este país? Es que este es el mejor país que nos pudo haber tocado, no para lo que nosotros queremos, pero para lo que Dios quiere, que es conformarnos a la imagen de su Hijo. El clima, todas las cosas, aún Satanás mismo es

Es impresionante cuando pensamos en la soberanía del Señor. Yo le doy gracias a Dios porque pues estuvimos cantando himnos que exaltan al Señor y nos llaman a ver su gran majestad, a contemplar al Señor, a mirar que Él es el único que es digno de toda adoración, de toda gloria, de toda honra, de todo honor.

Y pienso a veces que Satanás debe ser un ser sumamente frustrado porque él se propone destruirnos. Él se propone destruir la fe de los escogidos. Él, el Señor Jesús le dijo a Pedro que iba a ser zarandeado como a trigo. Pero el Señor Jesús dijo, yo he rogado para que tu fe no falte. Y justamente ese era el propósito de Satanás cuando vino delante, vinieron a presentarse los hijos de Dios delante del Señor y dentro de ellos, dice la escritura, estaba Satanás y Dios dijo a Satanás, no has contemplado, no has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él. Y Job dice, pues no es gratis, mira cómo lo tienes, bien consentido, todo le has dado, quítale lo que tiene.

Y Satanás tenía el propósito de destruir la fe de Job y Dios le deja que haga y Satanás hace. Y una de las cosas, Dios es soberano, Satanás no es soberano. Él hace hasta donde Dios le da permiso de hacer. Él le dijo que fuera y hiciera, pero no tocara a Job en su persona. efectivamente no hizo más de lo que Dios le dejó hacer y volvió después otra vez a presentarse y ahora se le dio permiso de si tocarlo en su persona, pero él estaba esperando destruir la fe de Job y al final Satanás logró todo lo contrario que se había propuesto, pero nuestro Dios que es majestuoso y soberano, él logró todo lo que se había propuesto, él quería que Job creciera en el conocimiento del Señor, porque es la necesidad del hombre conocer al Señor.

Y al final, Job exclama, y en lugar de negar al Señor, con fe, él dice cosas como dice, aunque mi carne sea deshecha, yo sé que mi Redentor vive. Y al final, él exclama y dice, de oídas, te había oído, pero ahora mis ojos te ven, por tanto me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Satanás quería que Job fuera un soberbio como él, pero Dios quería enseñar humildad a Job, y la manera que Job aprendió humildad es Dios se mostró a él glorioso, exaltado y sublime. Dios le mostró su gloria, Dios se reveló a él, y él se aborreció a sí mismo.

Y hermanos, es maravilloso cuando nosotros pensamos en que todo Dios lo está gobernando. Y cuando pensamos en esto, llegamos al punto, ¿qué es lo que un pastor no debe ser? Pablo está enfatizando aquí el asunto de lo que es necesario, es que sea irreprensible como administrador de Dios. Es necesario que sea irreprensible como administrador de Dios. Y antes de entrar a lo que el pastor no debe ser, quisiera hacer énfasis en que no es el criterio humano. Hermanos, que el Señor nos lleve a tomar en consideración muy seria la palabra del Señor. Recuerde que el Señor gobierna su iglesia por su palabra y que nosotros debemos seguir los criterios del Señor para poder tener pastores en la iglesia.

Y dice, Un escritor dice que lo que Pablo escribió aquí guiado por el Espíritu Santo es la regla que todas las iglesias han de tener presente y cumplir con diligencia para poner a prueba a los que piensa ordenar como ancianos. Cuando se sigue esto que el mismo Señor mandó por el Espíritu Santo, Cristo aprueba la elección de la iglesia.

Una de las cosas que Pablo le dice, le dice que lo dejó a Tito para que estableciese ancianos, pero la idea no es que Tito, pues como un absoluto soberano, él iba a establecer los ancianos. La escritura de esta carta implica que ya Pablo había hablado esto oralmente y lo está enviando ahora de manera escrita. Uno para que sea preservado y nosotros lo tengamos, porque no era sólo para la iglesia de ese tiempo. Y la otra era para instrucción de la iglesia, porque la iglesia participaba en la elección de los ancianos y era la responsabilidad de Tito guiar a la iglesia para establecer los ancianos.

Ahora, cuando la iglesia sigue estos principios, esta guía del Espíritu Santo, pues Cristo aprueba la elección y el Espíritu Santo hace algo. Hay algo que es importante y es el Espíritu Santo hace a los administradores, que dice aquí, que es necesario que el obispo sea irreprensible como administrador de Dios. El Espíritu Santo los convierte en administradores porque los dones de la gracia y autoridad del ministerio evangélico provienen de él y ningún hombre hermano escuche bien ningún ningún hombre ni sociedad bajo el cielo puede por ley o conforme a la ley convertir en ministro de cristo al que no tiene las cualidades que el señor ha establecido en su palabra no importa si es muy brillante no importa si habla muy bien lo lo que importa es las cualidades que el señor ha establecido en su palabra.

Y hermanos, yo espero que Dios está obrando en nuestro corazón, es nuestro deseo. No importa si Dios nos no nos ha llamado a un ministerio oficial dentro de la iglesia, debe ser el anhelo de todos, el poder ser como Cristo, porque somos llamados a ser como el señor Jesucristo. Es el anhelo de las ovejas, porque las ovejas oyen su voz y le siguen. y es el anhelo de cada oveja.

No, no estés sentado aquí pensando, bueno, yo ni ganas tengo de ser anciano, así que esa predicación, pues, será para esos hermanos que a lo mejor quieren ser ancianos. No, hermano, es cada creyente es llamado a crecer en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo.

Ahora, Lo que un anciano no debe ser es no ha de ser soberbio, no ha de ser soberbio, no ha de ser soberbio, alguien centrado en sí mismo, alguien que siempre está pensando en sus propios intereses, alguien que está enamorado de sí mismo, no soberbio. Recuerde que el Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo es manso y humilde de corazón. y es ahí que no puede ser que un pastor sea soberbio, porque el príncipe de los pastores es manso y humilde de corazón.

Ahora, una de las realidades, hermanos, es que nosotros, sin excepción, nacimos soberbios, absolutamente todos. excepto el único nacido de mujer que no nació soberbio es el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo que no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse, sino que se despojó tomando forma de hombre y haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Él se humilló hasta lo sumo. Él es el único nacido de mujer que no ha sido soberbio, pero fuera de ahí Hermanos, nacimos soberbios.

Y una de las cosas, no hay técnicas, no hay libros. Si hay un libro que le diga cómo ser humilde, hermano, no malgaste el dinero, no lo compre. No lo compre. A veces nos gusta comprar libros de cómo, cómo. La gente, se producen muchos libros de cómo. Pero, de veras, hermano, no compre ese libro porque no va a lograr de verdad ser humilde. La humildad es un milagro que solo Dios hace en sus escogidos, en su pueblo.

Dice David que el sacrificio que Dios recibe, dice en el Salmo cincuenta y uno, es el corazón contrito y humillado, no despreciarás tú o Dios. Y quisiera recordarle, hermano, que Dios no desprecia el corazón contrito y humillado y la razón es es que Dios nunca desprecia lo que él provee. Dios es el que provee el corazón contrito y humillado por eso es que él no lo desprecia. Dios siempre va a aceptar lo que él provee y lo que se requiere para no ser soberbio es Dios de en su infinita sabiduría, obre en la manera que a él le plazca hacerlo, para revelarse a nosotros en el Señor Jesucristo.

Dios tiene maneras distintas de hacerlas con cada uno. Pero una cosa importante que Dios ha provisto es la predicación de su palabra, en la cual procuramos exaltar al Señor Jesucristo. Estábamos cantando, día tan grande, no puedo olvidar, día de gloria sin par. Dice, cuando en tinieblas al verme al verme andar vino a salvarme el Señor. El Señor vino a salvarme. Gran compasión tuvo Cristo de mí, dice, de gozo y paz me llenó.

Hermanos, todo ese himno va cantando, ¿Quién fue el que me salvó? Todo es obra del Señor. Lo único que yo aporté fue toda mi maldad, todo mi pecado. Lo único que yo hice fue correr lo más lejos posible de Dios y Él Él me trajo al Señor Jesucristo.

El poder mirar lo único que puede hacernos humildes. Y el creyente sabe que, contrario a nuestra cultura, nuestra cultura nos empuja a ser soberbios. Nuestra cultura nos empuja a buscar mucha autoconfianza, a ser confiados en nosotros mismos. La cultura constantemente nos está diciendo frases que Hay frases que dicen cada quien es arquitecto de su propio destino y algunos se sienten muy grandes porque se han hecho según ellos un destino grande.

Hermano, todo eso es contrario a la escritura. La música popular canta la realidad del corazón del hombre. Nosotros en México tenemos una canción muy famosa que dice con dinero y sin dinero hago siempre lo que quiero. Eso es soberbia. Dice mi palabra es que la ley, no tengo trono ni rey, no dicen ni nadie que me comprenda, pero sigo siendo ¿qué? ¿Sabe qué? Es un chiste. El Señor se ríe. Esa canción es amotinarse contra el Señor. El Salmo 2 dice, ¿por qué se amotinan los pueblos y piensan cosas vanas? Y esos son puros pensamientos vanos. Es pura vanidad, es pura soberbia.

Y pues, cuando no éramos creyentes, nos placía muy bien cantar esas canciones.

Hermanos, lo que está... La razón por la que nuestros hijos desobedecen y batallamos para enseñarles obediencia es porque son soberbios, porque son sabios en su propia opinión, porque ellos creen saber que lo que ellos piensan hacer, eso es lo mejor. Y ves a los papás sufriendo y batallando para enseñarle al niño que no es muy sabio meter algo en estos huequitos que están allí. y algunos pues acuden a tener que poner tapas y cosas, pero se batalla para enseñar a un niño a obedecer.

Algunas veces puede parecer que es gracioso un niño en desobediencia, pero hermanos, Quiere el Señor que no nos causa gracia, porque estamos comprendiendo que un niño en desobediencia es un niño tan arrogante que está jugando a ser Dios, porque el niño quiere que se haga su voluntad, pero la actitud de un creyente es, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a tu reino, sea hecha, ¿qué? Tu voluntad. Y el niño, ¿qué dice? Sea hecha mi voluntad.

Hermanos, lo único que puede hacer personas humildes es la gracia del Señor revelándonos al Señor Jesucristo. Es la manera en que Job fue hecho humilde. dejó la arrogancia por la gracia de Dios y fue algo que marcó seguramente su vida y siempre podía recordar lo que Dios había hecho y podía recordar me aborrezco, te había de oídas, te había oído.

Hermanos, si en tu vida está creciendo la arrogancia, si de pronto te sientes como una élite, hay personas que que hablan de la elección y se sienten como como una élite sobre la faz de la tierra, no estás comprendiendo nada. Estás comprendiendo quizá algunas cosas intelectualmente, pero la fe auténtica te va a llevar a mirar que el Señor te ha elegido no por quién tú eres, sino a pesar de quién tú eres.

Si en verdad estás comprendiendo el evangelio, estás comprendiendo que eres totalmente indigno, que lo único que merecías era la justa ira de Dios, que Dios no te debía nada, porque el soberbio camina sobre esta tierra pensando que Dios y todo el mundo están endeudados con él, pero cuando el Señor te muestra que lo único que él te debe es fulminarte, derramar su ira sobre ti por toda la eternidad, Y cuando miras que la misericordia es mejor que la vida, esa misericordia expresada en la Cruz del Calvario, donde el Señor Jesucristo, no teniendo ninguna obligación para con nosotros, Él no tenía absolutamente ninguna obligación, pero voluntariamente, Él ocupó nuestro lugar, cuando el Padre le hizo pecado, y él recibió la justa ira de Dios, con lo nosotros comprendemos y entendemos que no es que entendimos el evangelio porque somos inteligentes.

hermanos que siempre estemos recordando si hoy yo puedo ver es porque él me abrió los ojos a veces de pronto miramos personas que no están comprendiendo y decimos que no lo pueden entender que no está tan claro y se nos olvida un día estábamos exactamente igual y no era claro hasta que Dios hizo que su luz resplandezca nuestros corazones Y por eso los escritores bíblicos en el Salmo 119 dos veces dice, el escritor dice, bueno me es haber sido humillado antes que fuera humillado, descarriado, andaba. Bueno me es haber sido humillado.

Hermano, has probado que es bueno haber sido humillado. El Señor te ha llevado al punto en que has visto que lo único que hay en ti es no maldad, sino depravación total. El poder entender que en realidad eres capaz, a veces pensando en situaciones de la historia, pensamos en lo crueles que eran los nazis y a veces hablamos de una manera como si nosotros fuéramos de otra naturaleza distinta o mejor que los nazis. Hermanos, somos exactamente iguales, capaces de hacer las mismas maldades. Y si no las hemos hecho es solamente porque la gracia de Dios, ya sea si eres hijo de Dios, la gracia especial del Señor te está conformando a la imagen de su hijo. Y si no eres creyente, la gracia común, Dios tiene una gracia común que frena toda la maldad que el hombre es capaz de mostrar, porque Dios tiene un propósito que está cumpliendo y que va a cumplir.

Si Dios no frenara la maldad, hermano, sin que Dios intervenga, nosotros ya nos hubiéramos desaparecido de la faz de la tierra hace mucho tiempo. Por nuestra propia maldad. Es tal la maldad del hombre que Cristo, el eterno Hijo de Dios, el creador de todas las cosas, vino a esta tierra. Y porque él vino en humildad y él vino con un propósito de poner su vida para volverla a tomar, el hombre hizo y mostró toda la maldad que hay que es matar a Dios mismo. pero obraba dentro del plan de Dios.

Pero somos tan malvados y tan arrogantes que si pudiéramos matar a Dios, lo haríamos. Filósofos han decretado la muerte de Dios. La gente siente que es muy, como dicen los jóvenes, ser ateo es muy cool, dicen. Pero algo interesante es que, hermano, eso en otros siglos, por muchos siglos, se podía contar con los dedos de las manos, las personas que se declaraban ateas. Y es que desde la perspectiva de Dios no existe ateos. Lo que existe son necios. La Escritura dice con claridad, dice el necio en su corazón no hay Dios. Dice el necio en su corazón no hay Dios.

Hermanos, ¿cómo ser, cómo no ser soberbio? ¿Cómo no ser soberbio? Hermano, cuando lees Filipenses y Pablo empieza a sacar todas sus credenciales y a decir, si alguien tiene de qué confiar en la carne, yo más. Y recordamos que Pablo era un fariseo. Recuerde que el señor Jesús narró una historia de un fariseo que iba al templo a orar y cuando oraba, levantaba los ojos al cielo y decía, señor, yo te doy gracias, porque yo no soy como los otros hombres, ni siquiera como este pobre fariseo. Y empezaba, señor, yo doy diezmo de todo lo que gano. Y a decirle al señor, Y casi que ese hombre estaba esperando que Dios le empezara a aplaudirlo. Él estaba mostrando en la soberbia de su corazón que pues Dios le debía algo porque él era tan tan perfecto.

Hermano, conocer a Dios nos lleva justamente a lo contrario. Si sólo conoces de Dios, te vas a volver como fue Pablo antes, que Dios se revelara en el Señor Jesucristo. pero cuando Pablo conoció a Dios, él no quería más estar aferrado ni gloriándose en nada que no sea el Señor Jesucristo, y el anhelo intenso de su corazón era, yo quiero una sola cosa, todo para mí ya es basura, y lo único que quiero es conocer a Cristo Jesús mi Señor, y luego de ser, de considerarse un grande, Él pudo entender algo, él pudo entender que pues ciertamente Dios le dio una mente brillante, pero él pudo entender que él no tenía nada que no hubiera recibido y él escribió que tienes que no hayas recibido y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

hermanos qué importante es que nosotros podamos mirar nada tengo que Dios no me haya dado si yo tengo preparación académica si yo tengo un intelecto que puede captar fórmulas matemáticas o cosas teológicas o lo que fuere Dios me lo ha dado y a él debe ser toda la gloria y hermanos el apóstol Pablo alguien que por la gracia de Dios tanto Pablo como Job Y como otros muchos, ha sido la realidad de cada uno de aquellos que Dios ha salvado. Lo que ellos han mirado es que son tan horribles delante de Dios, que son tan miserables delante de Dios. Job dice, me aborrezco y me arrepiento. Estoy, me aborrezco, es que no hay nada amable dentro de mí. Me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Isaías ve la gloria y la hermosura, la santidad del Señor en el templo, y él dice, ay de mí, que soy muerto, y en pocas palabras está diciendo, lo único que yo merezco es morir.

Hermanos, no soberbio, el anciano, el obispo debe ser, no ha de ser no soberbio, y lo único que puede hacer a un hombre no soberbio es el evangelio, Dios le haya dado fe para creer el evangelio, que Dios le haya revelado al Señor Jesucristo, y la única cosa que nos puede mantener en humildad es obedecer la escritura que dice, puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Hermano, ¿a dónde están puestos nuestros ojos? ¿Estás mirando a los demás? Si tus ojos están puestos en los demás, yo te digo algo que va a pasar porque me pasa. Si mis ojos están puestos en mis vecinos, pues yo me vuelvo arrogante porque me siento el mejor marido del mundo, por lo menos del rumbo. Pero si yo miro a Cristo, voy a mirar que como marido soy un fracaso. Claro, yo miro a los vecinos, bueno, insultan a su esposa y gritan y se oye en todo el edificio. Algunos además golpean a sus esposas. Y uno puede decir, bueno, pues yo no hago nada de esas cosas y ya estamos orando como el fariseo. Pero si yo miro al Señor Jesucristo, él es el esposo que ama a su esposa, no hasta que se cansa, no que responde ya malhumorado porque ya está cansado. Él ama a su esposa hasta la muerte y muerte de cruz. Y cuando yo miro eso, pues yo soy un fracaso como marido.

Y hermanos, mirar a Cristo es necesario. Y cuando miro a Cristo y miro mi fracaso, yo tengo que venir al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe. Le miro y hay tristeza, pero hay consuelo y hay esperanza porque Él murió por mi fracaso como marido.

Y hermanos, cuando ve en tu vecindario, en tu familia, mira al Señor Jesucristo. Puesto los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe. Venid a mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo los haré descansar. Dice, aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y haréis descanso y paz para vuestras almas.

Hermano, no hay otro lugar donde aprender humildad que viendo al Señor Jesucristo. ¿Se te ha revelado el Señor Jesucristo? En verdad, puedes decir con job de oídas, te había oído, pero ahora mis ojos te ven, cuando alguien ve al Señor Jesucristo como Pablo vio al Señor Jesucristo en el camino a Damasco.

Hermanos, el apóstol Pablo, si alguna vez oró como aquel fariseo que dijo Jesús, no volvió a orar así. Y lo sabemos porque en todas sus cartas está registrado. El apóstol Pablo escribe y dice, palabra fiel es esta. Hermano, el evangelio es el antídoto contra la soberbia. que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores de los cuales ustedes son los primeros. Ese es el soberbio, porque el soberbio dice yo no soy como ellos, ni como esos pecadores, ni como ese republicano. Pero el milagro del evangelio y Pablo, en lugar de decir que ya no es como los demás, él dice de los cuales yo soy el primero.

El apóstol Pablo ha pasado tiempo con el Señor Jesús y tiene un deseo en su corazón de conocer cada vez más a Cristo. Y después de tanto tiempo pasado con Jesús, no encuentras a alguien que se siente superior y menospreciando a los demás, sino a alguien que dice, no que lo haya logrado ya, ni que ya sea perfecto, pero una cosa hago, prosigo a la meta.

El fariseo que estaba orando que usó Jesús en la Ilustración, ese se sentía perfecto, ese estaba esperando que Dios lo aplauda, pero el apóstol Pablo decía, no que lo haya logrado ya, ni que ya sea perfecto. pero prosigo a la meta, el premio del supremo y amemiento de Dios en Cristo Jesús.

Hermanos, nosotros podemos mirar también a Pablo en otra de sus cartas, escribiendo, han pasado años que está en el evangelio, es un corazón que quiere predicar el evangelio a otros, quiere ir a visitar la iglesia de Roma, pero le escribe a los hermanos en Roma y se puede ver que no hay arrogancia porque Dios está obrando y porque él se está manteniendo con un deseo de tener su mirada en el Señor Jesucristo, el deseo de ir a la escritura, el deseo de ir a la escritura para una sola cosa, no ir a la escritura para buscar un texto con el cual, pues, echarle una indirecta a tu esposa o a tus hijos. No ir a la escritura para encontrar un versículo para argumentos, para discusiones, sino ir a la escritura para ver a Cristo.

Él quiere una cosa, conocer cada vez más a Cristo. Y están pasando el tiempo y tú ves en esa carta como Pablo dice, les quiero ir a visitar y dice, no para que para que yo sea de bendición a ustedes, sino, él dice, para ser mutuamente bendecidos. Alguien que es, Dios está haciendo su corazón humilde, sabe que él puede ser una bendición, pero que los hermanos pueden ser de bendición para él.

Y el apóstol Pablo está consciente de algo, que el peor enemigo, entre más conozcas a Cristo, más te vas a conocer. Entre más conozcas a Cristo, más vas a saber cuán peligroso eres para ti mismo. El apóstol Pablo en el capítulo 7 dice, encuentro una ley en mis miembros, que yo quiero hacer el bien pero termino haciendo el mal que no quiero. Y él termina diciendo, miserable de mí. Él no está como el fariseo que mira miserable al publicano. Él dice, miserable de mí. ¿Quién me va a librar de este cuerpo de pecado? Pero inmediatamente hay un grito de esperanza. Gracias doy a Dios por Jesucristo.

Y hermanos, él se gloría en Cristo. Cristo es mi fuente de gozo. Cristo me está enseñando cada vez más quién soy. Estoy cada vez consciente. Puedo llegar y exhortar a un hermano porque yo sé que si no he caído es por la gracia de Dios. Porque yo sé la exhortación bíblica que dice, si uno fuera sorprendido en una falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo. No sea que también seas tentado. Quizá hoy yo te puedo amonestar y corregir. Y lo voy a hacer con amor porque sé que no soy mejor que tú.

Hermano, el hermano que Dios llama al ministerio, Dios le hace saber en su corazón que él no es de otra categoría. Lo que tiene es un privilegio y una mayor responsabilidad, pero él es una oveja. Una oveja también necesitada de la misma predicación que predica. Una oveja que también necesita corrección de sus hermanos, porque también es parecido a sus hermanos. Los hermanos podemos ver más fácilmente lo que otros hacen mal que lo que hacemos nosotros mismos mal. Y hemos de corregirlos mutuamente.

Pero, hermano, el Señor Jesucristo obrando nos va a hacer ver, no somos tan buenos como pensamos. Estamos necesitados de permanecer en la vid verdadera. Estoy necesitado de que mis ojos estén siempre en el Señor Jesucristo. Es el único lugar donde yo me voy a mantener teniendo, no un concepto más alto de mí que el que debo de tener. sino tener un concepto adecuado.

El concepto adecuado, y el concepto adecuado para el apóstol Pablo era que él era el primer pecador. El concepto adecuado es que era un miserable que necesitaba cada día de la gracia del Señor Jesucristo. El concepto adecuado para el apóstol Pablo es, yo soy el más pequeño de todos los santos, que no soy digno de ser llamado apóstol.

concepto adecuado del apóstol Pablo dice yo he hecho más que todos pero no soy yo sino es la gracia de Dios conmigo el concepto adecuado del apóstol Pablo es que tengo que no he recibido y no puedo gloriarme porque lo he recibido hermano Dios mostrándose en el señor Jesucristo es nuestra única posibilidad de no ser soberbios el Señor nos ayude esta semana a mirar al Señor Jesucristo, a mirar a aquel que es digno de toda gloria, de toda honra, de todo honor, aquel que es inocente, santo.

Hermano, nosotros a veces nos sentimos inocentes y terminamos haciendo problemas grandes en nuestra familia porque pensamos que somos unos pobres inocentes víctimas de toda nuestra familia. hermano, el único inocente es el Señor Jesucristo. Nosotros a veces somos víctimas y a veces somos victimarios.

Hermanos, necesitamos ver al Señor Jesucristo, confiar en el Señor Jesucristo, clamar al Señor que abra nuestros ojos, clamar al Señor que nos lleve a tener una confianza plena y total en el Señor Jesucristo, a quitar toda confianza en nuestra carne, a saber que no hay nada que nosotros podemos aportar para nuestra salvación, sino simplemente venir con las manos vacías, como mendigos, para recibir todo lo que Dios ha provisto en el Señor Jesucristo, que nuestro regocijo sea solamente en Cristo,

manos que Dios nos guarde a veces ahí en lo muy escondido en nuestro corazón, de pronto tenemos un un un gozo en cosas que estamos logrando. Hermano, dale gracias a Dios por los logros, pero gózate en el Señor Jesucristo. Y eso le pasó a los discípulos del Señor Jesús, vinieron regocijándose porque los demonios se les sometían. Y el Señor Jesús les dijo, cuidado, No se regocijen de eso.

Hermano, el gozo es el Señor. Que nuestro gozo sea el Señor porque estoy confiando en Cristo, porque Él es mi esperanza, porque Él me salvó, porque Él me redimió, porque Él me dio el don de la fe, porque Él está conformándome cada día a la imagen del Señor Jesucristo.

Irmano, confiar en Cristo, exaltar a Cristo, dedicar tiempo personal para, conforme conozco a Cristo, estar admirado y expresarle al Señor nuestra admiración. es mirar que soy el principal pecador y después venir al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe.

Hermano, recuerde algo. Si usted ha venido al Señor Jesucristo, la prueba de que una vez vino al Señor Jesucristo es que usted sigue viniendo a Cristo. La prueba de que un día usted se ha arrepentido es que va a pasar el resto de su vida arrepintiéndose. y que el Señor en su misericordia nos conceda la única manera de tener arrepentimiento constante es que Cristo se nos esté revelando.

Porque de lo contrario, el fariseo no tenía nada de qué arrepentirse, nada. Pero el publicano no quería ni levantar los ojos y él fue justificado, dijo el Señor Jesucristo. Él estaba diciendo yo soy el primer pecador. Él decía Señor se propicio a mí el pecador. Y hermano no tengamos temor de reconocer pecado. Si en verdad estamos en Cristo no hay que temer de reconocer pecado.

porque la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. Estas cosas les escribo para que no pequéis, pero si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre Jesucristo el justo, y Él es la propiciación por nuestros pecados.

Hermano, vengamos al Señor Jesucristo en arrepentimiento y fe, y de pronto va a querer resucitar el fariseo que tenemos dentro, y que el Señor nos lo muestre, porque volteamos y vemos a Cristo. y vengamos otra vez al Señor Jesucristo.

Vamos a orar.

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Joshua

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