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Esto manda y enseña

1 Timothy 4:11-12
Joel Coyoc October, 20 2024 Video & Audio
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Joel Coyoc October, 20 2024
Estudio de 1 Timoteo

En el sermón titulado "Esto manda y enseña," el predicador Joel Coyoc aborda la centralidad de la enseñanza del pastor, principalmente en el contexto de 1 Timoteo 4:11-12. Coyoc argumenta que el mandato del apóstol Pablo a Timoteo es claro: el pastor debe enseñar y dar órdenes basadas en la Palabra de Dios, no en tradiciones humanas. Se destaca la advertencia sobre los falsos maestros que se apartan de la fe, y cómo el ejercicio de la piedad es fundamental para el ministerio pastoral. Coyoc utiliza pasajes de 1 Timoteo y Hebreos para enfatizar que tanto la autoridad de la iglesia como el carácter del pastor deben reflejar la enseñanza de Cristo, asegurando que la piedad es el camino hacia la vida eterna y que el verdadero crecimiento espiritual se realiza mediante el evangelio. Este sermón resalta la necesidad de que los pastores y congregaciones se adhieran a la enseñanza de la Escritura y se ejerzan en la piedad.

Key Quotes

“El pastor en sí mismo no tiene autoridad por sí mismo. Una de las cosas que debemos tener muy claro es esta: el Señor Jesús... dijo, toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.”

“El anciano de la iglesia no está para hacer sugerencias, está para mandar y enseñar.”

“La autoridad para la iglesia es la palabra del Señor y nada más que la palabra del Señor.”

“Cuando pensamos en lo que él tiene que mandar, hay dos cosas que están en el contexto que tienen que ser muy claras... desecha lo que tiene que mandarse, y debemos mandarnos unos a otros.”

What does the Bible say about teaching in the church?

The Bible emphasizes the importance of teaching and leading by the Word of God as essential duties of church leaders.

In 1 Timothy 4:11-12, Paul instructs Timothy to command and teach, highlighting that teaching is a critical responsibility of a pastor. The church leadership is tasked with upholding the authority of Scripture and should ensure that their teachings align with biblical doctrine, not human traditions. Effective teaching nurtures believers and strengthens the church, promoting growth in piety and the proper understanding of God's commands.

1 Timothy 4:11-12

How do we know the authority of pastors comes from Scripture?

Pastors derive their authority from faithfully preaching the Word of God, not from their personal opinions.

The authority of a pastor stems from their commitment to the Word of God, as Paul emphasizes in 1 Timothy 4:11-12. Pastors must root their teachings in Scripture, which is the ultimate source of authority in the church. If pastors deviate into their ideas or the traditions of men, they lose their rightful authority. It is through the faithful proclamation of God's Word that pastors guide the church, ensuring that teachings are grounded in truth and aligned with God's will.

1 Timothy 4:11-12, Matthew 28:18-20

Why is exercising godliness important for Christians?

Exercising godliness benefits the believer in this life and the life to come.

In 1 Timothy 4:8, Paul contrasts physical exercise, which has temporary benefits, with godliness, which provides promise for both this life and the eternal life to come. Cultivating a life of piety is essential for Christians because it enables them to reflect Christ and grow in their relationship with Him. Furthermore, a life of godliness encourages mutual edification within the body of Christ. Believers are encouraged to pursue godliness intentionally, fostering spiritual growth and allowing them to be effective witnesses to the truth of the Gospel.

1 Timothy 4:8

What does the Bible say about the role of youth in church leadership?

Youth should not be underestimated in church leadership; they are called to set an example in faith and conduct.

In 1 Timothy 4:12, Paul encourages Timothy not to let anyone despise his youth, highlighting that youth can exemplify Christ-like character and conduct. This passage emphasizes that age does not solely determine one's ability to lead or set a godly example. Instead, qualities such as faith, love, and purity are fundamental indicators of a true leader. Encouraging young leaders to step into their roles helps to promote a healthy church body, where the fullness of Christ is reflected in all ages.

1 Timothy 4:12

Why is the Gospel central to a Christian's life?

The Gospel is essential as it continuously restores and sustains believers in their faith journey.

The Gospel is not merely a starting point for salvation; it is the ongoing life source for every believer. In the sermon, it is emphasized that both new and mature believers need to regularly hear the Gospel preached to maintain their spiritual health. The danger of drifting from the Gospel can lead to legalism or empty religious practices, which Paul warns against in 1 Timothy 4. Continual engagement with the Gospel leads to deeper conviction, ongoing repentance, and greater alignment with Christ's sanctifying work.

1 Timothy 4:1-5, 1 Corinthians 15:1-2

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras biblias
en primera de Timoteo en su capítulo cuatro dice la palabra del señor pero
el espíritu dice claramente que en los posteriores tiempos, algunos
apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas
de demonios. Por la hipocresía de mentirosos,
que teniendo cauterizada la conciencia, prohibirán casarse y mandarán
abstenerse de alimentos que Dios creó, para que con acción de
gracias participasen de ellos los creyentes y los que han conocido
la verdad. Porque todo lo que Dios creó
es bueno, y nada es de desecharse si se toma con acción de gracias.
Porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado.
Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo,
nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que
has seguido. Desecha las fábulas profanas
y de viejas. Ejercítate para la piedad, porque
el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad
para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente
y de la venidera. Palabra fiel es ésta y digna
de ser recibida por todos. que por esto mismo trabajamos
y sufrimos oprobios, porque esperamos en el Dios viviente que es el
Salvador de todos los hombres, mayormente de los que creen. Esto manda y enseña. Ninguno
tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en
palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Entre tanto que
voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en
ti, que te fue dado mediante profecía, con la imposición de
las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas. Permanece
en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado
de ti mismo y de la doctrina, persiste en ello, pues haciendo
esto te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Nuestro tema esta mañana es esto
manda y enseña, esto manda y enseña, propiamente es el versículo once. Si se ha fijado una de las cosas
que se está repitiendo con insistencia es una de las funciones principales
del pastor que es la enseñanza. Hermanos, una de las cosas que
hemos de recordar es el pastor es pastor pero el pastor es también
una oveja y el pastor como oveja del señor también batalla con
tentaciones, también batalla en su carne. Los pastores A veces
las congregaciones piensan que los pastores están hechos de
otra carne distintas a la del resto de la congregación. Algunas
veces las congregaciones tienen la expectativa de que la familia
del pastor es de otra carne y se tienen expectativas distintas.
Sin embargo, recuerde que lo que estudiamos en capítulo 3
acerca de los requisitos de un pastor, de un diácono, en realidad
es la meta de todo creyente. La descripción que se hace del
carácter de un anciano, de un obispo, de un pastor, es en realidad
la descripción del carácter del Señor Jesucristo. Y aquellos
que han sido salvados por gracia, lo han sido para ser conformados
a la imagen del Señor Jesucristo. Recuerde que esta carta está
escrita a un joven pastor, pero no era una carta privada para
que sólo él tuviera conocimiento del contenido de la carta. Esta
carta fue conocida por la iglesia de Éfeso en la cual el apóstol
Pablo había enviado a Timoteo para corregir situaciones que
se estaban dando en cumplimiento de algo que Dios había revelado
previamente al apóstol Pablo. En Hechos capítulo 20, él habló
con los ancianos y les advirtió acerca de las cosas que ya estaban
sucediendo en la iglesia. Esta es una carta en la cual
el apóstol está animando al joven Timoteo, que además de todas
las cosas, definitivamente sabemos por la escritura que tenía dones
que el Señor le había dado. No obstante, el apóstol Pablo,
el apóstol Timoteo, a semejanza de cualquier persona que está
en Cristo, sigue con una lucha entre la nueva naturaleza y su
nueva naturaleza y es muy probable que Timoteo pues era un joven,
era un joven. Es importante que nosotros podamos
considerar el concepto de juventud nosotros ahora no consideramos
joven a alguien que esté entre 30 y 40 años, o sea, él no era
un adolescente, no era un chamacón de 18 años, muy probablemente
en el tiempo en que Pablo le escribe esta carta él estaba
entre los 35-39 años y sin embargo era un joven, para los griegos
la juventud era hasta los 40 años y una de las cosas que hemos de
recordar es que el modelo que la iglesia tenía para el liderazgo
era el modelo que venía del antiguo pacto, en el cual normalmente
pues los ancianos pues no solamente lo eran en el oficio sino además
lo eran en la edad, eran hombres ya de edad avanzada y En verdad era un desafío para
Timoteo porque pues él era bastante joven y él tenía la responsabilidad
de estar como el representante apostólico y tener bajo su autoridad
a ancianos. Y no hay duda de que él tenía
luchas y una de las luchas fuertes que todos enfrentamos de diferentes
maneras es el temor al hombre, el temor al hombre. que el pecado
entró al mundo nosotros batallamos con el temor al hombre y temor
al hombre no significa que estamos aterrados y temblando pero el
temor al hombre se puede se puede mirar como Dios nos llama y nos da instrucciones
claras de cosas que se tienen que hacer y las evitamos por
temor al hombre el temor al hombre no es necesariamente que estamos
temblando pero El temor y el deseo son dos caras de una misma
moneda. A veces tememos hacer lo que Dios nos llama a hacer
porque tememos desagradar a alguna persona. A veces tememos desagradar
a esa persona porque pensamos que esa persona tiene algo que
nosotros necesitamos. Y hermanos, el el señor está
aquí a través del apóstol Pablo animando a a Timoteo porque una
de las cosas importantes es que con todas sus luchas el creyente,
pero el anciano pastor está para fundamentalmente dos cosas, manda
y enseña. El anciano de la iglesia no está
para hacer sugerencias, está para mandar y enseñar. Y es algo
que es continuo en la vida de la iglesia. este capítulo que
estamos leyendo bueno el capítulo tres una de las cosas que se
dice acerca de un anciano es que debe ser apto para enseñar
pero en el versículo cinco el apóstol le dice si esto enseñas
a los hermanos y en versículo once le dice manda y enseña en
el versículo trece le dice en tanto que voy ocúpate en la lectura
de la exhortación y la enseñanza y la enseñanza y le habla de
no descuidar el don y sin duda pues era el don de Yo creo que
la cuestión del pastorado va más allá de simplemente el oficio,
hay un don pastoral que implica también el tener el don espiritual
de ser apto para enseñar y él está repitiendo en cuestión de
la enseñanza y de mandar. Esto manda. ¿Pero qué es lo que
tiene que mandar? El pastor no está para mandar
cada cosa que a él se le ocurra. El pastor en sí mismo no tiene
autoridad por sí mismo. Una de las cosas, hermanos, que
nos tiene que quedar muy claro es esta. El Señor Jesús, antes
de ascender al cielo, dijo, toda potestad me es dada en el cielo
y en la tierra. ¿Quién es el que tiene esa palabra
potestad puede ser entendida como todo el poder me es dado
en el cielo y en la tierra? ¿Quién es el que tiene el poder
en la iglesia? En la vida política pues hay
gente que pelea por ocupar un puesto y normalmente se ocupa
por cuestión de poder y el hombre anhela poder. Pero en la iglesia
del Señor, el Señor no ha cedido el poder a nadie. Él dijo, todo
el poder lo tengo en el cielo y en la tierra. Y en realidad,
el pastor debe mandar, pero el pastor no tiene el poder. El
Señor sigue gobernando a su iglesia. Una de las cosas que tenemos
que tener con claridad, ¿quién gobierna la iglesia? No lo gobierna
el pastor o una pluralidad de pastores. Cristo Jesús sigue
gobernando a su iglesia y lo hace por medio de su palabra.
Y lo único que da autoridad a un anciano, a un pastor o a un presbítero
es que esté soportado por la palabra de Dios, que esté trazando
fielmente como que sea un obrero aprobado que usa bien la palabra
de verdad. En tanto que el pastor o el anciano
tuerza la escritura para soportar o para tenerlas como apoyo a
sus propias ideas, esa persona no tiene absolutamente ninguna
autoridad. Jesús sigue gobernando, él tiene
todo el poder, y él gobierna por su palabra, y los pastores
están para mandar y enseñar la palabra de Dios, no tradiciones
de los hombres, no sus propias ideas, están para enseñar la
palabra de Dios, y específicamente cuando pensamos en este párrafo
que estamos estudiando, el Señor está diciendo a Timoteo, esto
manda y enseña, cuando pensamos en lo que él tiene que mandar,
hay dos cosas que están en el contexto que tienen que ser muy
claras, una de las cosas que un pastor debe mandar y entre
hermanos también debemos mandarnos, hermanos si alguien viene y te
empieza a contar fábulas profanas, hay gente que está muy, hay gente
que está muy en estos tiempos muy, muy inquieta y muy de querer
escuchar siempre algo nuevo y gente que está siempre hablando acerca
de profecías. Y hermanos, es bueno que hablemos
acerca de la profecía, por supuesto, pero no ir nunca más allá de
lo que la palabra del Señor enseña, porque en estos días hay gente
que de pronto está poniendo fechas a la venida del Señor Jesucristo.
Eso es una fábula profana nosotros nos encontramos con alguien entre
nosotros aquí, nuestro deber desde el que está como pastor
en la iglesia hasta el deber de cada hermano que está en Cristo
es mandarle, mándale que no preste atención a fábulas, mándale a
desechar fábulas profanas. Hermanos, tengamos cuidado con
qué es lo que escuchamos. La verdad es que a veces queremos
escuchar cosas nuevas. La cuentos, que pueden no ser mentiras,
pero que no van a ser de edificación para nuestra vida. Hermanos,
desecha lo que tiene que mandarse, y debemos mandarnos unos a otros,
si estamos en Cristo, es a desechar fábulas profanas. Y dentro de
esto incluye el hecho de, hermano, una cosa usted tiene que aprender,
ya lo hemos enseñado. Y eso es palabra del Señor Jesús
que dijo, después de decir toda autoridad me es dada en el cielo
y en la tierra por tanto y y hacer discípulos a todas las naciones
bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo y enseñándoles todas las cosas que yo os he mandado y
una de las cosas que él ha mandado es si tú tienes algo contra tu
hermano pues no vengas a pararte en la congregación y decirlo
porque entonces estás desechando la palabra de Dios estás desechando
la enseñanza misma del Señor Jesucristo ve y habla con tu
hermano estando los dos solos, si te escucha has ganado a tu
hermano, si no te escucha entonces ve y agarra dos, tres testigos
y si no te escucha pues entonces puedes decirlo a la iglesia.
Hermano, desechar fábulas, no importa si lo que se está
diciendo es mentira o es verdad, una de las cosas, hermano el
nombre del señor es no permitas que nadie te hable de otra persona
sin esa persona no está presente no lo permitas un había un hombre
que tenía un letrero en su casa no sé dónde lo encontró interesante
que decía no me traigas cuentos a Dios no le agrada háblame de
Cristo para bien de mi alma hermanos que alguien venga y nos hable
de otra persona Que alguien venga y nos hable de una situación
no va a cambiar absolutamente nada. Lo que tenemos que hacer
es ir, si es sorprendido a mi hermano en una falta, vosotros
que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre,
considerándote a ti mismo, no sea que también seas tentado.
Hermano, hay cosas que Dios trae el creyente, los hermanos, No
deben estar espiándose y tratando de buscar cosas en la vida de
sus hermanos. Eso es entremeterse en lo ajeno. La Biblia dice claramente,
si alguno es sorprendido en alguna falta, o sea, si providencialmente
Dios te permite ver la falta del hermano, No vengas corriendo
y vengas a contar a la iglesia. No vayas corriendo y se lo vayas
a contar a otros hermanos. Lo que el Señor manda es que
vayas y lo restaures con espíritu de mansedumbre, considerándote
a ti mismo, no sea que también seas tentado. Desechar fábulas. Hacer lo que el Señor Jesús ha
mandado. Desecha fábulas Lo otro que manda
en el contexto es ejércitate para la piedad, ejércitate para
la piedad y ya lo hemos hablado, ejércitate para la piedad, hemos
hablado por qué hay que ejercitarse para la piedad, porque el ejercicio
corporal tiene provecho para esta vida presente, pero la piedad
para todo aprovecha, pues tiene promesa para esta vida presente
y para la venidera. hemos hablado, hermanos, nos
tenemos que mandar unos a otros, y el pastor tiene la responsabilidad
de mandar a los hermanos, ejercítense en la piedad, ejercítense en
la piedad, y ejercitarse en la piedad, comienza no solamente
con el hecho de mandar, sino con el hecho de predicar el evangelio,
porque la gente puede hacer cosas que parecen piedad, y recuerde,
que los falsos tienen apariencia de piedad, pero niegan la eficacia
de ella, Y no hay piedad sin evangelio. Hermano, piedad no
es que te leas toda la Biblia cada año. Piedad no es que te
leas 10 o 20 capítulos diarios. Piedad no es que ores tres veces
al día. Claro, una persona piadosa hace
eso, pero un fariseo también hace eso y no tiene nada de piedad. Para que haya piedad, Cristo
tiene que haberte sido revelado y vas a ir a la Escritura, no
para llenar tu cabeza de argumentos para discusiones, no para pararte
y hablar e impresionar a la gente con lo que hablas, no para llamar
la atención hacia ti mismo. sino para llamar la atención
hacia aquel que merece toda gloria, toda honra y todo honor. Ejercitar
la piedad es leer la escritura para ver al Señor Jesucristo
y para crecer a su semejanza. Ejercitarse en la piedad es venir
al Señor en oración y clamar para que Él siga abriendo mis
ojos para ver al Señor Jesucristo. Es orar para que, con las mismas
oraciones que oraba el apóstol Pablo, Orar para que el Señor
nos dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento
de él, es orar en lo secreto, porque el Señor dijo que no seamos
como los hipócritas que piensan que por sus palabrerías serán
oídos, o aquellos que se paran y oran públicamente. Hermanos,
lo que tiene que mandar, y no es nuevamente, no es simplemente
una sugerencia, es un mandato. Ejercítate para la piedad. Pero
a veces el temor al hombre nos hace temer de mandar lo que hay
que mandar. De hecho, esta palabra ya se
le había dicho en el capítulo 1, el apóstol Pablo a Timoteo
cuando le dijo, para que mandes, que no enseñen diferente doctrina.
Y la idea de mandar ahí es la idea de un oficial militar. Y
los que saben algo del ejército saben que los militares no están
allí. Te sugiero que limpies tus botas. te sugiero que te
levantes a las 5 de la mañana o te sugiero que… ellos no dan
sugerencias, en el ejército no se dice mande, en el ejército
los militares, los soldados dicen a los superiores ordene y ellos
no discuten órdenes, ellos simplemente obedecen órdenes y La otra cuestión
que tiene esta palabra es que esto manda y enseña, está traducido
así en nuestra traducción 1960, esto manda y enseña, pero puede
entenderse como un imperativo continuo, sigue mandando y sigue
enseñando, sigue mandando y sigue enseñando, no hay tiempo en que
cese de estar mandando y enseñando hasta que el Señor Jesucristo
venga. En cuestión de la enseñanza, cuestión de la enseñanza, pues
podemos entender que lo que él tiene que mandar y enseñar es
cómo tiene que ser un pastor, todo lo que ya hemos estudiado,
cómo tiene que ser el culto público, quién tiene que predicar la palabra
en el culto público, qué le corresponde, cuál es el rol de la mujer en
el culto público y cuál es el rol del varón, cómo tienen que
ser las cualificaciones de un obispo y de un diácono, tiene
que enseñar el evangelio, el ministerio de la piedad, él tiene
que enseñar todo lo que el espíritu dice claramente, cuando empieza
el capítulo cuatro dice las advertencias acerca del peligro de la apostasía,
y él tiene que enseñar acerca de de de una correcta relación
los alimentos y recuerde que eso de los alimentos y del matrimonio
tiene que ver con enseñar a la iglesia que la fuente de autoridad
es la palabra del señor y nada más que la palabra del señor
una de las cosas que no debemos cansarnos de repetir hermanos
la autoridad para la iglesia es la palabra del señor que dios
nos guarde de hacer mandamientos de hombres como si fueran palabra
de Dios. Actualmente esta iglesia tiene
un culto a las 10 de la mañana y tenemos un culto en la tarde
y tenemos un culto los miércoles. Es triste que hay iglesias que
han tenido división porque ante una necesidad se cambió el horario
de algún culto y algunas personas creen que tener la oración los
miércoles a las 7 de la noche es algo sagrado y no se puede
mover o algunas personas piensan que el culto debe durar exactamente
una hora y el día que dure más estamos en pecado. Y hermanos,
cuidado con esas cuestiones. Esas cuestiones no son sagradas. En la palabra del Señor nunca
se enseña que debemos tener un culto el domingo en la mañana,
otro por la tarde. Tampoco enseña las horas del
culto. No enseña la duración del culto, tampoco enseña cuántos
himnos tenemos que cantar. Si usted tiene problemas con
eso, usted tiene un serio problema porque está yéndose fuera de
la autoridad. La autoridad es la palabra del
Señor y nada más que la palabra del Señor. Y lo que tenemos que
enseñar constantemente es, hermanos, no tengamos problema. Si tenemos
un problema con la fuente de autoridad, estamos en serios
problemas. Si la fuente de autoridad para nosotros es algún grupo
de personas que se reúnen y como son pastores de hace muchos años,
entonces lo que dicen es casi palabra de Dios, cuidado. Cuidado,
no somos católicos romanos y no creemos que la iglesia tiene
más autoridad que el Señor Jesucristo que sigue teniendo el poder y
ejerciendo la promedio de su palabra. Esas personas que enseñan
a no casarse y a prohibir alimentos tienen un problema con la fuente
de autoridad. Exactamente está demostrado eso
que dicen prohíben casarse. La palabra del Señor dice, honrosos
sean todos el matrimonio. Entonces, ¿a quién vamos a obedecer?
¿A los que están prohibiendo casarse o al Señor que es la
autoridad? Y hermanos, en cada cosa tenemos
que estar enseñando que la fuente de autoridad es la palabra. Con
relación a los alimentos, la fuente de autoridad es la palabra.
Con respecto a a la piedad, es la palabra con respecto a
la doctrina es la palabra y hermanos enseñar la palabra de Dios es
una de las funciones principales de un de un anciano de un pastor
y el apóstol Pablo va a empezar a después de decirle manda y
enseña ya vimos algunas cosas que están en este contexto de
lo que tiene que mandarles que desechen y lo que tiene que mandarles
que hagan que es ejercitarse para la piedad algunas de las
enseñanzas que están en esta carta. Ahora dice el apóstol
Pablo después, ninguno tenga en poco tu juventud, que ninguno
te menosprecie por ser joven. Y ante esto, hermanos, yo quiero
ser insistente en algo. Y es importante que seamos insistentes.
Una de las cosas que tenemos que procurar hacer constantemente
y nunca dejar de hacer es predicar el evangelio. ¿Por qué es que
tenemos que predicar el evangelio? Porque sin evangelio no hay piedad.
Sin evangelio lo único que hay es una apariencia de piedad.
Tenemos que estar predicando el evangelio por el peligro de
la apostasía. ¿Por qué? Porque en la iglesia
no todos son creyentes. Y eso no lo digo yo. Eso lo dijo
el Señor Jesucristo. Él dijo que va a haber trigo
y va a haber cizaña. Y a nadie le corresponde estar
tratando de arrancar ahorita cizaña. Pero una de las cosas
que es importante es predicar y predicar el evangelio. ¿Por
qué? Porque siempre tenemos personas
nuevas. Pero tenemos que predicar el
evangelio porque el evangelio no es la necesidad de los que
están allá afuera. A veces tenemos la idea triste de que el Evangelio
es para los que están afuera. El Evangelio es la necesidad
diaria del creyente. El creyente necesita escuchar
y escuchar y volver a escuchar el Evangelio. El creyente tiene
un momento en que el Señor lo trae hacia el Señor Jesucristo,
en que el Espíritu Santo hace un llamado su corazón que es
irresistible pero el creyente tiene constantemente micro conversiones
el creyente constantemente de pronto Dios le muestra que está
yéndose tras ídolos y el Señor lo vuelve a traer y la prueba
de que un día veniste al Señor Jesucristo es que sigues viniendo
al Señor Jesucristo. Hermanos el apóstol está diciéndole Estoy
diciendo esto de predicar el evangelio por la cuestión de
la juventud, porque tiene que ver con algo. Hay gente para
la cual es importante sacar cuentas de cuánto tiempo tiene que estar
en la iglesia o quién llegó primero a la iglesia. Hermano, una de
las cosas importantes es examinémonos cada uno si estamos en la fe
del Señor Jesucristo, si el Espíritu Santo ha obrado un milagro en
nuestra vida, porque cien años asistiendo a una iglesia no significa
absolutamente nada. Hay gente que puede asistir si
Dios le diera vida a doscientos años y si Dios no hace un milagro
pues pues es triste. Los años no dan madurez espiritual
y los años tampoco garantizan salvación. La salvación es obra soberana del Señor. Y si el Señor te está trayendo,
y tú estás deleitándote en escuchar el Evangelio, tú puedes saber
que eres una oveja del Señor. Y si el Señor está obrando en
ti, tú vas a seguir clamando al Señor, pero que nadie se engañe
de pensar que la madurez tiene que ver con años. Hay gente que
se refiere a gente que ha estado por años, y dicen ser hermanos
antiguos. yo no sé si son hermanos antiguos, yo deseo que todos
sean hermanos, mi anhelo y mi deseo es que todos sean hermanos
y que nadie esté contento con simplemente tener una vida religiosa,
porque de pronto se dan situaciones, en esta iglesia se han dado situaciones
y Pablo está a través de Timoteo enfrentando estas situaciones.
Hay gente que quizá tenía muchos años. Definitivamente había un
contraste de edad marcado entre el resto de los ancianos y Timoteo.
Y por eso Pablo está diciendo, ninguno tenga en poco tu juventud.
Él está ahí para representar al apóstol Pablo. Está como un
encargado apostólico. Y la iglesia tenía hombres ya
de edad Y algo que sabemos que había pasado es que algunos estaban
en el liderazgo de esa iglesia que no tendrían por qué haber
estado, que no cumplían con los requisitos bíblicos y el apóstol
está ahí para mandar, el apóstol está ahí para enfrentar, para
confrontar, para resistir y podía ser intimidado por su juventud.
Dos cosas, hermano, no tenemos que estar intimidados por nuestra
edad, tampoco tenemos que estar sintiéndonos envalentonados por
nuestra edad. Una de las cosas importantes
es ninguno tenga en poco tu juventud. No menospreciemos a nadie por
ser más joven, ni pongamos demasiadas expectativas en alguien porque
ya está antiguo, porque tiene tiempo. Y vamos a mirar el Salmo
100, 119. Y aquí está hablando, la primera
aplicación de este pasaje definitivamente es el Señor Jesucristo, y después
un creyente, y dice, oh cuánto amo yo tu ley. el Señor Jesucristo dijo el hacer
tu voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley de él se dijo y tu ley
está en medio de mi corazón y sabemos que él decía que él se deleitaba
en hacer la voluntad de su padre ahora oh cuánto amo yo tu ley
todo el día es ella mi meditación me has hecho más sabio que mis
enemigos con tus mandamientos porque siempre están conmigo
más que todos mis enseñadores he entendido porque tus testimonios
son mi meditación puede ser que seas el alumno, puede ser que
seas el alumno, pero algo que va a ocurrir es lo que ocurrió
aquí en este Salmo. Recuerde cómo los maestros y
doctores de la ley se sorprendían de ver al Señor Jesús con doce
años y estar hablando la palabra. Dice, más que todos mis enseñadores
he entendido porque tus testimonios son mi meditación. Versículo
cien, más que los viejos he entendido. ¿Por qué? porque he guardado
tus mandamientos. Y definitivamente aquí tenemos,
sin lugar a dudas, a un hombre joven. Si Timoteo estaba entre
los treinta y tantos años, llegando a los cuarenta, pues el Señor
Jesucristo se sentó con doce años ante los maestros de la
ley e inició su ministerio público en treinta años. Y el Señor Jesucristo,
a los treinta y tres años, terminó su ministerio público. y él dice
más que los viejos he entendido y ahí estaba Nicodemo que con
toda seguridad la aventajaba en edad, ahí estaba todo aquellos
fariseos que querían que querían siempre tenderle una trampa.
Pero dice, más que los viejos he entendido por qué he guardado
tus mandamientos. De todo mal camino contuve mis
pies para guardar tu palabra. No me aparté de tus juicios porque
tú me enseñaste cuán dulces son a mi paladar tus palabras, más
que la miel a mi boca. De tus mandamientos he adquirido
inteligencia. Por tanto, he aborrecido todo
camino de mentira. De tus mandamientos he adquirido
inteligencia. Hermanos, por más que un pastor
viejo se la pase diciendo que los hermanos antiguos, porque
son antiguos, tienen algo en especial, déjeme decirle que
la Biblia dice otra cosa. ¿Y dónde está la autoridad? En
la palabra del Señor. Esa es la autoridad. No es cuestión
de años, ni es cuestión de tiempo. Eres joven y Dios te está llamando
al ministerio, eres joven y Dios te está mostrando algo que tienes
que mandar, no temas, ninguno tenga en poco tu juventud. Pero
la cuestión no es que te hagas grande, cómo es que no van a
tener en poco tu juventud. Recuerde que cuando estudiamos
apto para enseñar, El Señor Jesús habló de los fariseos, y los
fariseos tenían algo que el Señor Jesús dijo, lo que ellos les
digan que hagan, háganlo. pero no vivan como ellos viven,
porque ellos dicen y no hacen. Y lo que el Señor estaba diciendo
de los fariseos es que ellos no eran aptos para enseñar. El
Señor Jesús es apto para enseñar y la gente se sorprendía, porque
Él no enseñaba como los escribas y como los fariseos, sino como
alguien que tiene autoridad. ¿Y dónde estaba la autoridad?
La autoridad estaba en el hecho en que había perfecta consistencia. El Señor Jesús decía una cosa
y actuaba en conformidad con lo que decía. El Señor Jesús
era consecuente, y el apóstol Pablo está llamándole a Timoteo,
lo que tienes que hacer no es que te vas a enseñorear de la
congregación, no es que les vas a gritar para mandar, no es que
les tienes que gritar, porque el siervo del Señor no debe ser
contencioso. sino debe ser amable para con
todos, apto para enseñar sufrido, que con mansedumbre corrija a
los que se oponen, por si quizás Dios les conceda que se arrepientan
y escapen de los lazos del diablo en que están cautivos a voluntad
de él. Ahora, ninguno tenga en poco tu juventud. ¿Y cómo es
que puede ser que nadie tenga en poco tu juventud? Dice, si
no sé ejemplo de los creyentes en palabra. Mi hermano, Una de
las cosas importantes es no tengamos apariencia de piedad. Clamemos
al Señor para que haga un milagro, porque el Evangelio afecta nuestra
manera de hablar. El Señor Jesucristo, desde que
el pecado entró a este mundo, inmediatamente que el pecado
entró a este mundo, nuestra comunicación sufrió graves problemas. Lo primero
que hizo Adán después de haber pecado fue apuntar a su mujer
y acusarla. empezó una guerra de palabras
empezó una guerra de palabras e indirectamente apuntó a Dios
y le dijo es tu culpa porque tú me diste esa mujer si me hubieras
dado otra clase de mujer yo no hubiera comido de ese árbol así
que Dios eso es tu culpa y hermanos sé ejemplo de los creyentes Cristo
el evangelio es para redimir nuestras palabras Nosotros tenemos
problemas con nuestra comunicación, pero el evangelio es para redimir
también nuestras palabras. Sé ejemplo de los creyentes en
palabra. ¿Cómo está siendo nuestra manera de hablar? En verdad,
hemos conocido al Señor, aquel que es la palabra viviente. Está
Él obrando de tal forma que nuestro hablar es un hablar no a la manera
del gran mentiroso. Porque podemos hablar de dos
maneras. Podemos hablar como habla el padre de mentira. o
podemos hablar como aquel que es el mismo, la verdad, el gran
orador, aquel que con su palabra creó todas las cosas, presentándote tú en todo. como
ejemplo de los creyentes. Hermanos, no es ejemplo para
los creyentes, sino es ejemplo de los creyentes. Sé ejemplo
de lo que es ser un creyente. ¿Y qué es un creyente? Un creyente
es alguien que está creciendo a la imagen del Señor Jesucristo.
Un creyente es alguien al que el Señor, dice el apóstol Pablo,
escribiendo también a Timoteo, a Tito, le dice la gracia de
Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres enseñándonos
a que renunciando a la impiedad y a los deseos pecaminosos vivamos
sobria, justa y piadosamente. Si estás en Cristo y tu hablar
nos está siendo transformado Arrepiéntete, o examínate, porque
si tú, tu hablar sigue igual que siempre, pues hermano, hay
un problema. Si Cristo te enseña, si la gracia
de Dios te está enseñando, no estás aprendiendo. El problema
no está en el maestro, el problema está en que probablemente te
estás engañando. Cristo es el maestro de los maestros
y si él te está enseñando, si él te ha dado todo lo que necesitas
para la vida y la piedad, hermano, nuestro hablar tiene que ser
transformado. Pero una de las cosas importantes
es esta, hermano, apunta al corazón. Para ser ejemplo de los creyentes
es importante el corazón porque Jesús dijo así, de la abundancia
del corazón habla la boca. ¿Qué es lo que está abundando
en nuestro corazón? La manera en que nosotros hablamos
va a estar determinada por lo que está en nuestro corazón,
por aquello que deseamos con intensidad. ¿Y qué es lo que
deseo con intensidad? Lo que más deseo con intensidad
es que Él sea glorificado. Una de las cosas que tenemos
que recordar, hermanos, crecer en piedad es crecer en piedad,
ejercitarse para la piedad es recordar que esta vida no se
trata de mí, no se trata de que a mí me respeten, de que a mí
me reconozcan. Esta vida se trata de Cristo,
de su gloria, de su fama y de su honor. hermano, nuestro hablar
va a estar reflejado por eso. Si lo que más importa es la fama
y el honor de Cristo, se va a notar cuando yo hable. Y voy a hablar
palabras con gracias, sazonadas con sal, a fin de dar gracia
a los oyentes. Recordar que de toda palabra
ociosa que los hombres hablen, han de dar cuenta. Hermanos,
Cristo, el evangelio, aún tiene que ver con nuestras palabras.
Quiere ser ejemplo de los creyentes. Si quieres ser ejemplo de los
creyentes, tienes que ser un creyente. No puedes ser ejemplo
de los creyentes sin ser un creyente y creer al Señor Jesucristo,
creer al Evangelio. Dice en palabra, dice en conducta. Y no es simplemente que hablemos
correctamente. sino conducirnos correctamente. El Señor Jesucristo era consecuente. El Señor Jesucristo se conducía
correctamente, al punto de que el Señor Jesucristo pudo decir,
¿Quién de ustedes me redargulle de pecado? Y nunca pudieron redargullarlo
de pecado, porque no hay pecado en él, ni se yo engaño en su
boca. Conducta. Dice, amor, conducta, amor. Y nuevamente, hermanos, Para
ser un ejemplo de creyentes, hay que ser un creyente. Uno
puede decir que conoce a Dios, pero una cosa importante, hermano,
es tengamos cuidado de que no somos personas que conocemos
de Dios. Hay gente que dice, yo conozco
de la palabra hace 50 años. Hermano, que Dios obre de tal
forma que no conozcamos de la palabra, sino que conozcamos
la palabra, y no simplemente la palabra escrita, sino a la
palabra viviente al Señor Jesucristo, que sea el clamor de nuestro
corazón. ¿Por qué estoy diciendo esto? Porque, hermanos, el que no ama no ha conocido
a Dios, porque Dios es amor. Si alguno dice, yo amo a Dios
y aborré a su hermano, el tal es mentiroso y no hay verdad
en él, Nosotros tenemos este mandamiento de él, el que ame
a Dios, ame también a su hermano. Bueno, decir aquí que amamos
a Dios es fácil, pues Dios no deja sus zapatos en cualquier
lugar. En cambio, las personas que somos
llamados a amar, a veces huelen mal, a veces dejan sus cosas
desordenadas. Pero la Biblia dice, el que dice
yo amo a Dios, ame también a su hermano. Y si alguno dice que
ama a Dios y aborrece a su hermano, el tal es mentiroso y la verdad
no está en él. Y hermanos, amar, amar solo es
posible si el Señor ha obrado un milagro en nosotros. Y esto
es fundamental. Y el pastor tiene que reflejar
esto. Y recuerde, dice el Señor Jesucristo, en esto conocerán
todos que sois mis discípulos. Si saben el Salmo 119 de memoria. En esto conocerán todos que sois
mis discípulos. Si no faltan a ningún culto y siempre llegan
puntuales, todos van a conocer que son mis discípulos. Así dice
la escritura. Dice, en esto conocerán todos
que sois mis discípulos si tuvierais amor los unos por los otros. En esto conocerán que son mis
discípulos si tuvierais amor los unos por los otros. Y hermanos,
el amor es el fruto del Espíritu Santo. Amor, y no amemos de palabra
solamente, sino de hecho y en verdad. esto conocemos lo que
es amor y el creyente sabe lo que es amor porque dicen esto
conocemos lo que es amor en qué en que Jesucristo entregó su
vida por nosotros amados si Dios nos ha amado así entonces así
hemos de amarnos los unos a los otros Cristo ha mostrado su amor
mirad cuál amor nos ha dado el Padre que seamos llamados hijos
de Dios has conocido el amor de Dios en verdad no te conmueve
el pensar que él dice con amor eterno te he amado por tanto
te prolongué mi misericordia si eso no te conmueve clama al
señor Jesucristo que te conceda en verdad ver la gloria de Dios
en el señor Jesucristo dice espíritu espíritu fe y pureza sé ejemplo
de los creyentes en espíritu fe y pureza y hermanos El hecho
de tener en sí mismo vida espiritual, vida espiritual, espíritu. Recuerde que la gente que no
está en Cristo no percibe las cosas del espíritu porque se
han de discernir espiritualmente. La gente que no está en Cristo
puede vivir solamente de comer tortillas y frijoles y tacos
de cochinita, pero No solo de pan vivirá el hombre. ¿Quién
hombre? El hombre espiritual, sino de toda palabra que sale
de la boca del Señor. Fe. Hermanos, fe es crecer en
la confianza, en aquel que es el único digno de confianza.
Crecer en la confianza en aquel que es el único digno de confianza. ¿Y cómo sabemos? Y todo está
interrelacionado. Si yo les digo que se está quebrando
la trave que está ahí en medio, yo sé que nadie lo creyó, porque
si alguien lo hubiera creído no seguirían sentados ahí, ahí
justo sobre la cabeza de los hermanos pasa una trave que no
se ve. Pero si yo digo que se está quebrando
y lo creen, salimos todos corriendo. Y hermano, creer fe, creer que
Cristo es el Señor. Si decimos aquí Cristo es el
Señor, nos emocionamos todos si decimos amén, pero ¿qué tal
Cristo es el Señor cuando has planeado hacer algo y estás pagando
gente que haga ese algo y Dios manda la lluvia, rece a la hora
que deben empezar los trabajadores a trabajar? Y entonces es tiempo
de decir Cristo es Señor y estar en lugar de quejarnos decir Señor
gracias porque tú eres todo soberano y eres sabio. Gracias Señor porque
tú haces llover cuando sabes que debe de llover. Qué terrible
sería si lloviera cuando yo creo que debe de llover. La vida sería
terrible para toda la humanidad. Fé, creer que él no sólo está
soberano, sino creer que él es bueno. Hermanos, él es bueno,
en gran manera bueno. Pureza. Y pureza es crecer a
la imagen del Señor Jesucristo. Él es puro. Dice, amados, ahora
somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos semejantes
a Él porque le veremos tal como Él es y todo aquel que tiene
esta esperanza se purifica en Él así como Él es puro. Hermanos,
recordar, el creyente aún peca, pero el creyente no está dominado
por el pecado. Si alguien dice que no peca,
hace a Dios mentiroso. Pero dice la Escritura, estas
cosas les escribo para que no pequéis. Y si alguno hubiere
pecado, abogado tenemos para con el Padre Jesucristo el justo,
y él es la propiciación por nuestros pecados. Hermanos, la sangre
de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado. Que Dios obre
de tal forma que nosotros podamos ser redarguidos por el Espíritu
Santo. Que nosotros podamos examinar en nuestro corazón lo que deseamos
y podamos venir constantemente al Señor Jesucristo en arrepentimiento
y fe. Escuchar, predicarnos. se les predica aquí tres veces
a la semana. Pero hermanos, sígase predicando el evangelio y que
Dios use ese evangelio para mostrarnos la gloria de Cristo y ver cuán
frecuentemente nosotros necesitamos estar viniendo al Señor Jesucristo
en arrepentimiento y fe. Dejemos de pensar que los idólatras
son los católicos. Nosotros somos tan idólatras
como los católicos. Por eso a veces nuestro corazón
saca palabras que no deben, porque el deseo de nuestro corazón no
estamos amando a Dios con toda nuestra alma, con toda nuestra
mente, con todas nuestras fuerzas. Muchas veces estamos amando algo
o alguien más y por eso cuando hablamos nuestras palabras se
hieren, nuestras palabras son duras, son ásperas, no tienen
que ser insultos, pueden ser palabras puras de diccionario
y de todos modos podemos dejar a nuestra esposa llorando en
casa. no piense que tiene que decir
maldiciones para herir a alguien, es la intención de nuestro corazón,
es a quien estoy verdaderamente amando y a menos que Dios se
haya revelado a mí y le esté amando a él, nunca podré amar
a nadie, a nadie más. Hermanos, clamemos que el Señor
siga llamando nuestra atención hacia el Señor Jesucristo y clamemos
para que el Señor siga utilizándonos, tanto a las personas que pongan
liderazgo, no importa si son jóvenes. para que nos manden
y nos enseñen, para que nos manden lo que el Señor manda y para
que nos enseñen todo el consejo de Dios y que tengamos claridad. La fuente de autoridad es su
palabra. El poder en la iglesia lo tiene
no el pastor ni los ancianos, lo tiene el Señor Jesucristo.
Vamos a orar.

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Joshua

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