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JC

(1'' pte) ¿Como ha de ser un diacono?

1 Timothy 3:8-13
Joel Coyoc August, 18 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 18 2024
Estudio de 1 Timoteo

En su Sermón sobre el diaconado, Joel Coyoc aborda la importancia y las cualidades necesarias para un diácono en la iglesia, basándose en 1 Timoteo 3:8-13. Coyoc argumenta que el rol de un diácono no es meramente administrativo, sino un llamado a servir, reflejando el carácter de Cristo, quien vino a servir y no a ser servido. Utilizando referencias a otros pasajes bíblicos, como Mateo 25 y Hechos 6, enfatiza la necesidad de que los diáconos tengan un buen testimonio, sean llenos del Espíritu Santo y posean sabiduría, características que los capacitan para atender las necesidades de la iglesia y las de sus miembros. La relevancia de este tema no solo radica en la estructura eclesial, sino en cómo cada creyente está llamado a vivir en servicio y amor, imitando a Cristo y sirviendo a los demás con humildad.

Key Quotes

“La palabra diácono significa servidor o sirviente. Esa es la definición de la palabra diácono.”

“El hecho de que un hermano sea contador no lo hace calificado para ser diácono... lo primero es buen testimonio.”

“Sólo el Señor puede quitar los ídolos de nuestro corazón. Y quiero hacer énfasis en la cuestión, diácono es sirviente.”

“Si estamos en Cristo, cada vez tiene que haber una transformación. ¿Cómo puede haber el mismo sentir en Cristo Jesús? Pues estando con Cristo, en comunión con Cristo, conociendo a Cristo.”

What does the Bible say about deacons?

The Bible outlines that deacons should be men of good character, filled with the Holy Spirit, and capable of serving the church responsibly.

In 1 Timothy 3:8-13, the Apostle Paul provides essential qualifications for deacons, emphasizing their need for honesty, integrity, and a clear conscience. The role of a deacon is significant as it involves serving the needs of the church community, such as caring for the poor and overseeing church resources. Furthermore, the deacons' work must not distract from the primary duties of elders, which include prayer and the ministry of the word, thus underscoring the importance of their service in the church.

1 Timothy 3:8-13, Acts 6:1-6

How do we know the role of a deacon is important?

The role of a deacon is crucial because it ensures the practical needs of the church are met without hindering the spiritual oversight by the elders.

The importance of the deacon's role can be traced back to Acts 6, where the early church faced practical issues that required specific attention. The apostles recognized that the spiritual mission of prayer and ministry of the word could not be compromised. Therefore, they instituted the role of deacon as a means to ensure that both spiritual and practical needs in the church were fulfilled. This establishment not only illustrates God's providential care for His church but also highlights how He orders His church for efficient ministry.

Acts 6:1-6, 1 Timothy 3:8-13

Why is the character of deacons emphasized in the Bible?

The Bible emphasizes the character of deacons because they represent Christ through their service and must uphold integrity in the church.

The character of deacons is particularly emphasized because they are called to exemplify Christ-like service. In 1 Timothy 3:8-10, Paul mentions that deacons must be tested first and then serve if they prove to be blameless. Their character reflects the nature of Christ, who came not to be served but to serve (Mark 10:45). By maintaining a good testimony both within and outside the church, deacons uphold the integrity of the Gospel and ensure that their service is consistent with the teachings of Scripture.

1 Timothy 3:8-10, Mark 10:45

How do deacons serve in the church?

Deacons serve in the church by addressing practical needs such as caring for the poor and managing church resources.

Deacons serve by ensuring that the physical and material needs of the church community are met. According to Acts 6, the early church appointed deacons to handle the distribution of resources so that the apostles could focus on prayer and preaching. This role extends beyond mere administrative tasks; it embodies compassion and service to 'the least of these' (Matthew 25:40). By caring for the vulnerable, deacons fulfill Jesus's command to love and serve others, reflecting His heart for the church and the world.

Acts 6:1-6, Matthew 25:31-46

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta de Pablo a Timoteo. Primera de Timoteo
capítulo tres. Dice la Palabra de Dios, palabra
fiel. Si alguno anhela obispado, buena
obra desea. Pero es necesario que el obispo
sea irreprensible. marido de una sola mujer, sobrio,
prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar, no dado al
vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino
amable, apacible, no ábaro, que gobierne bien su casa, que tenga
a sus hijos en su gestión con toda honestidad. Pues el que
no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de
Dios? No un neófito, no sea que envaneciéndose
caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga
buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en el descrédito
y en lazo del diablo. Los diáconos asimismo deben ser
honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de
ganancias deshonestas, que guarden el misterio de la fe en limpia
conciencia, y esos también sean sometidos a prueba primero, y
entonces ejercen el diaconado si son irreprensibles. Las mujeres
asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos sean maridos de
una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. Porque los que ejercen bien el
diaconado, ganan para sí un grado honroso y mucha confianza en
la fe que es en Cristo Jesús. Esto te escribo, aunque tengo
la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo, sepas cómo
debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios
viviente, columna y baluarte de la verdad. indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad, Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Amén. Damos gracias a Dios porque porque
el nos ha salvado y nos ha hecho
ser su pueblo, pero de manera similar a lo que él hizo con
el pueblo de Israel, que todo lo que hizo con el pueblo de
Israel era figura de lo que él está haciendo hoy, no nos dejó
sin dirección. Él fue dirigiendo a su pueblo
de Israel en medio del desierto y lo hacía por medio de una columna
de fuego que los guiaba por la noche. y por medio de una nube
que los guiaba por el día y ellos se movían cuando la nube se movía
o la columna de fuego se movía y sabían que debían moverse. Y bueno, Dios salvó un pueblo. La iglesia pasó de pronto de
ser 120 discípulos a tres mil y Esta carta, como los hechos
de los apóstoles, nos van mostrando cómo es que se puso el fundamento
de los apóstoles y profetas. Damos gracias a Dios porque el
Señor no nos dejó para imaginar qué es lo que tenemos que hacer
en la iglesia y cómo hacerlo en la iglesia. Damos gracias
a Dios porque nos deja claramente establecido la naturaleza de
la iglesia. Esta es una institución totalmente distinta a cualquier
otra institución humana. Este no es un sindicato, no es
un partido político, esta es la iglesia del Señor que él compró
con su propia sangre. Y la escritura nos deja mirar
cómo fue el desarrollo de esta etapa de la historia de la redención.
Y estoy diciendo esto porque vamos a entrar en el versículo
8 y vamos a estudiar acerca de los diáconos. Hay muy pocas referencias
en la Biblia acerca del diaconado. Este es uno de los pasajes. Primera
de Timoteo capítulo tres, versículo ocho al trece. Otro de los pasajes
es Filipenses uno, uno. Y otro de los pasajes es Hechos
capítulo seis, versículo uno al seis, donde por cierto, pues
no se, no, no aparece la palabra diácono, pero es evidente que
está hablando de diáconos. Y En este caso estaban surgiendo,
recuerde que el apóstol Pablo está atacando situaciones problemáticas
que se habían dado en la iglesia de Éfeso. Una de las cosas que
recordar es a veces los creyentes, y creo que los que no son creyentes
también somos dados a veces a pensar que los tiempos pasados fueron
mejores, pero la verdad es que el tiempo presente es el mejor.
Dios nos ha hecho vivir a nosotros en el mejor tiempo. A veces tendemos
a pensar que la Iglesia Ideal fue la Iglesia pues del Nuevo
Testamento. La Iglesia Ideal no fue la Iglesia
del Nuevo Testamento, la Iglesia Ideal ya está en la gloria con
el Señor Jesucristo, esa es la Iglesia Ideal. Y una de las cosas que podemos
decir respecto a los diáconos es En realidad, la palabra diácono
significa servidor o sirviente. Esa es la definición de la palabra
diácono. Y recuerde que en todo esto que
hemos estado viendo acerca de ancianos y ahora de diáconos,
en realidad estamos mirando el carácter del Señor Jesucristo.
Y en realidad es algo que se establece como algo necesario
para los ancianos y ahora para los diáconos. pero es lo esperable
de toda persona que ha creído en el Señor Jesucristo, porque
los que han creído son llamados a crecer en la gracia y el conocimiento
del Señor Jesucristo. Y antes de entrar específicamente
a estudiar el pasaje, yo quisiera que pudiéramos entender un poco
lo que es la razón de ser, cuál es la ocupación de los diáconos. ¿Cuál es su ocupación? ¿Cuál
es la base escritural? porque recuerde que la autoridad
de la iglesia es la palabra de Dios. La autoridad de la iglesia
es la palabra de Dios, no es la tradición, no es lo que diga
el pastor más grande de los que conocemos, es lo que dice la
palabra de Dios y nada más. Si lo que el pastor más grande
que conocemos dice no es de acuerdo a la palabra de Dios, pues lo
sentimos, pero es la escritura, la autoridad de la iglesia. Entonces,
si nosotros vamos a Mateo, cuando pensamos en que Diaco no es servidor,
recuerde que el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino
para servir y para dar su vida en rescate por muchos. Y Mateo
capítulo 25, Versículo treinta y uno al cuarenta
y seis vamos a leer desde el versículo treinta y tres dice el Señor Jesucristo está
hablando y dice y pondré las y pondrá las ovejas a su derecha
y los cabritos a su izquierda entonces el rey dirá a los de
su derecha venid benditos de mi padre heredad del reino preparado
para vosotros desde la fundación del mundo Porque tuve hambre,
y me diste de comer. Tuve sed, y me diste de beber.
Fui forastero, y me recogisteis. Estuve desnudo, y me cubristeis.
Enfermo, y me visitasteis. En la cárcel, y vinisteis a mí."
Entonces los justos responderán diciendo, Señor, ¿cuándo te vimos
hambriento, y te sustentamos? ¿O sediento, y te dimos de beber?
¿Y cuándo te vimos forastero, y te recogimos? ¿O desnudo, y
te cubrimos? cuando te vimos enfermo o en
la cárcel y venimos a ti y respondiendo el rey les dirá de ciertos digo
que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños
a mí lo hicisteis un punto importante de la base escritural para el
diaconado es este pasaje muestra corazón del Señor para con su
pueblo. El corazón tierno y cariñoso del Señor ante las necesidades
de su pueblo. Su pueblo que está tan cercano
a su corazón es el pueblo que él compró con su propia sangre.
Y el Señor, el Señor está mostrando aquí que el servicio al hermano
más pequeño es hecho a él, a él mismo. Recuerde que el Señor
toma todo de manera personal en cuanto a su pueblo. Cuando el Señor se reveló al
apóstol Pablo, cuando él era un perseguidor, él le dijo, yo
soy Jesús a quien tú persigues. Y aquí está hablando de tareas
de servicio hechas en favor del hermano más pequeño. Y el Señor
dice, por cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos más pequeños,
a mí me lo hicisteis. Cuando vamos a Hechos capítulo
seis, nos vamos a dar cuenta de que surgió pues un problema
en la iglesia. Nuestra iglesia no es la única
iglesia que de pronto tiene algún problema. Somos pecadores redimidos,
pero pecadores, y entre tanto enfrentaremos dificultades. Sin
embargo, Dios da su espíritu para guiar a su pueblo en cómo
resolver esas dificultades. versículo uno del capítulo seis
de Hechos dice en aquellos días como creciera el número de los
discípulos eran ciento veinte y de pronto son tres mil personas
dice hubo murmuración de los griegos contra los hebreos de
que las viudas de aquellos eran desatendidas en la distribución
diaria entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos
y dijeron no es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios para
servir a las mesas Los apóstoles, guiados por el
Espíritu Santo, enfrentaron una situación que se estaba dando
de murmuración por falta de atención a las viudas de los griegos. Y pues no hay duda de que recuerde
es el fundamento de los apóstoles y el Señor estaba ahí guiando
y Dios puso en su corazón proponer una solución dice entonces convocaron
a la multitud de los discípulos y aquí hay una base escritural
para el establecimiento de los primeros diáconos en la iglesia
dice versículo cinco agradó la propuesta a toda la multitud
La propuesta fue, se les reunió y se propuso la… ¿Cómo vamos
a resolver este asunto? Es importante atender a las viudas,
es importante atender a las mesas, es importante atender las necesidades
materiales del pueblo de Dios, la administración de las necesidades
materiales del pueblo del Señor, por supuesto es importante, pero
el Espíritu Santo aquí está dejando claro algo, no es Es importante,
pero no es la labor que debe tomar el tiempo de los ancianos
y pastores de la iglesia. Y el Señor aquí está mostrando
e instituyendo un nuevo, un nuevo oficio que es el oficio del diácono.
Los apóstoles propusieron, Dios confirmó a través de la iglesia
y fueron elegidos Esteban, Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas
y Nicolás, prosélito de Antioquía. Ahora, cuando nosotros miramos
este pasaje, nos vamos a mirar específicamente que fue, bueno
ya vimos que es porque el Señor tiene un cuidado especial para
su pueblo, las necesidades de su pueblo, aún de sus hermanos
más pequeños. El Señor tiene una preocupación
cariñosa por el bienestar de su pueblo. Y cuando surge la
dificultad, el Espíritu Santo está dejando claro que se requiere
de hombres distintos a los ancianos para hacer este trabajo que también
es importante. Este trabajo que también es un
trabajo glorioso. Recuerde que no es que es un
trabajo inferior, es un trabajo de igual importancia, pero que
requiere de otro oficio que es el oficio de diácono. Y dice,
Dice la escritura, bueno, presenta la manera en que ellos decidieron
resolver esta situación. Dice versículo 3, buscad pues
hermanos entre vosotros siete varones de buen testimonio. Y
este pasaje nos muestra que la razón importante era no distraer
a los ancianos o pastores que se dedicaban a la oración y al
ministerio de la palabra. de poder estar dedicados a estudiar,
a escribir, a predicar, a orar y se va definiendo su ministerio
como el trabajo dedicado a los asuntos espirituales individuales
que requieren su atención personal. un hermano que ha escrito un
comentario. Bueno, lo que vemos acá es la
dedicación de los diáconos a servir las mesas. Los apóstoles dijeron
que no era justo que ellos dejaran la oración y la palabra para
servir las mesas. Y cuando pensamos en las mesas,
un hermano escribió algunas mesas y completando lo que es la ocupación
en las mesas, específicamente las mesas de los pobres, con vistas a que pues fueran
atendidas las necesidades de aquellos hermanos pobres. La
mesa de los pastores para cuidar de su sostenimiento. la mesa
de los misioneros para que tengan provisión, la mesa de los enfermos
para cubrir sus necesidades, y la mesa del Señor proveyendo
el pan y el vino. Bueno, este hermano nos menciona
por lo menos cinco mesas. Hermanos, es importante estar
siguiendo la instrucción de la palabra y entender qué es lo
que tiene que hacer un diácono en la iglesia. Lo que tiene que
hacer el diácono en la iglesia pues no es simplemente contar
y guardar dinero, es la atención de los pobres, no sólo en su
necesidad material sino también no solamente de los pobres, sino
de los pastores, de los misioneros, de los enfermos y de la mesa
del Señor. Ahora, cuando nosotros miramos
el pasaje, el apóstol Pablo en Timoteo va a mostrarnos ciertas
cualificaciones que son necesarias. Él está comenzando a decir a
sí mismo los diáconos. Y ese a sí mismo está conectando
con lo que él ha dicho es necesario que el obispo, y él está diciendo
así como es necesario para el obispo, así es necesario para
los diáconos. Pero antes de entrar a mirar
cómo él va a desglosar eso en la carta a Timoteo, Haríamos
bien en poder notar qué es lo que se hizo cuando se eligió
a los primeros diáconos. Dice el apóstol, los apóstoles
dijeron, buscad pues hermanos entre vosotros a siete varones
de buen testimonio. Recuerde que estamos terminando
en Timoteo, es necesario que tenga buen testimonio con los
de afuera. Y habíamos visto que el anciano debe tener un buen
testimonio, debe ser íntegro, debe ser irreprensible dentro
de la iglesia, debe ser irreprensible fuera de la iglesia. Y asimismo
el diácono, y asimismo el que está en Cristo, asimismo cualquiera
que ha creído el Evangelio. Es necesario que sea irreprensible. ¿Por qué? porque estamos aguardando
la esperanza bienaventurada, porque pues queremos ser hallados
en el Señor irreprensibles y en paz, queremos pues no alejarnos
en su venida avergonzados. Los creyentes están buscando
cada día ser como Cristo, es su esperanza, es su anhelo. Ahora, cuando los apóstoles pensaron
en la solución, varones de buen testimonio, o sea, irreprensibles,
Inmediatamente viene llenos del Espíritu Santo y de sabiduría
a quienes encarguemos de este trabajo. El hecho de que un hermano
sea contador no lo hace calificado para ser diácono de la iglesia,
o sea, no importa que él sea licenciado en administración
de empresas, eso no importa, no importa si el hermano es un
empresario exitoso, la Biblia dice claramente en primer lugar
no habla de ningún título, de ninguna habilidad humana, sino
lo primero es buen testimonio. Es necesario que tenga buen testimonio,
así alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean
vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos. Y en segundo lugar dice llenos del Espíritu Santo, llenos
del Espíritu Santo. Y hermanos, es obvio que tienen que ser un
anciano. Si estamos, si el pasaje está
describiendo el carácter de Cristo, tiene que ser lleno del Espíritu
Santo, porque nadie puede crecer a la semejanza del carácter de
Cristo si no ha sido sellado con el Espíritu Santo. Y nadie
puede ser sellado con el Espíritu Santo si no ha creído el Evangelio. creer el evangelio. En la tarde
vamos a mirar porque empieza el apóstol a decir que el diácono
debe ser asimismo es necesario que el diácono sea honesto, sin
doblez, y él lo que va a hacer va a ir desglosando lo que está
aquí en hechos, como hizo cuando estudiábamos acerca de los diáconos,
pero buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría.
Y estas tres cosas implican, implican haber creído el Evangelio. Recuerde Efesios capítulo uno. Vamos a mirar el pasaje. Versículo trece. Dice, en él
también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio
de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuiste sellados
con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras de nuestra herencia,
hasta la redención de la posesión adquirida para alabanza de su
gloria. Llenos del Espíritu Santo. Para
ser lleno del Espíritu Santo, hay que creer primeramente el
evangelio. Hay que oír el Evangelio y hay
que creer el Evangelio. Buen testimonio y sabiduría. Sabiduría de lo alto, porque
dice Santiago que no hay una sola clase de sabiduría. Hay
sabiduría de lo alto y hay sabiduría que es una sabiduría natural,
dice capítulo 13, capítulo 3, versículo 13. Quien es sabio
y entendido entre vosotros, muestre por la buena conducta sus obras
en sabia mansedumbre. Pero si tenéis celos amargos
y contención en vuestro corazón, no os actéis ni mintáis contra
la verdad. Porque la sabiduría Dice, porque
esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal,
diabólica. Porque donde hay celos y contención,
ahí hay perturbación y toda obra perversa. Pero la sabiduría que
es de lo alto es primeramente pura, después pacífica, amable,
benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre
ni hipocresía. Y el fruto de justicia se siembra
en paz para aquellos que hacen la paz. Y hermanos, es nuestra
responsabilidad pues orar al Señor por dirección, seguir la instrucción de la palabra
de Dios, y no es una de las cosas que es necesario hacer constantemente,
es proclamar el Evangelio y llamar constantemente a los que ya están
en Cristo a poder crecer en la gracia. Y es la responsabilidad
en la predicación el llamar a constantemente también, como el apóstol Pablo
hacía, examinarnos si estamos en la fe. Es importante el poder
recordar que cuando hablamos llenos del Espíritu Santo, ser
lleno del Espíritu Santo es algo que nadie puede producir por
sí mismo, es un don del Señor, es cuando el Señor tiene misericordia
del que Él quiere tener misericordia. Y hermanos, la importancia de
poder Buscar cada vez el poder tener una visión constante de
lo que significó la obra del Señor Jesucristo en la cruz,
el poder clamar constantemente al Señor y no estar contentos
con simplemente pues asentir a verdades en nuestra cabeza.
Después de años de escuchar, pues uno puede estar intelectualmente
formado, pero ser lleno del Espíritu Santo es una obra sobrenatural.
Somos sellados con el Espíritu Santo de la promesa cuando creemos
el Evangelio. Una persona que ha estado por
muchos años viviendo pues aparentemente una vida de creer el Evangelio,
de pronto estaba en una actitud pues que a todas luces refleja
pues una total falta de entendimiento del evangelio y otra persona
le dijo usted no está reflejando el ser una persona que cree el
evangelio y esta persona se apuró a decir yo creo en Jesús y hermanos
una cosa importante es Más que creer en Jesús es creer a Jesús,
creer a Jesús. Cuando creemos al Señor y creer
al Señor es don de Dios. Clamemos al Señor para que Él
obre de tal forma que no seamos hallados después de años diciendo
cosas como yo creo en Jesús, sino creo a Jesús, creo a Dios. Y ese creer, hermano, es don
de Dios. Recuerde, por gracia somos salvos,
por medio de la fe. Y esto no es de vosotros, es
don de Dios. No por obras para que nadie se
gloríe. La fe es don de Dios. Caídos
en Adán somos incapaces de creer. Nuestra característica constante
es la incredulidad. Y nuestra oración debe ser la
oración de aquel hombre que decía, el Señor le preguntó si creía
y él dijo, creo, ayuda mi incredulidad. El poder ser conscientes de nuestra
necesidad de que el Señor obre y ayude nuestra incredulidad,
llenos del Espíritu Santo. Y lleno del Espíritu Santo es
vivir en control del Espíritu Santo. Me llama mucho la atención,
leyendo Isaías, el profeta Isaías constantemente está haciendo
referencia a la idolatría y a cómo pues la gente, la gente y nosotros
mismos solemos, ya somos más sofisticados, quizá ahora ya
no agarramos un tronco y hacemos hacemos una escultura, pero tenemos
ídolos aún más sofisticados, pero el obrar del Señor en el
libro de Isaías es constantemente llamar la atención a la necesidad
de confiar en ídolos y llamarnos a confiar únicamente en el Señor. Hermanos, cuando pensamos en
la diaconía y también en los ancianos, Hay un ídolo que suele
ocupar mucho nuestras vidas y ese ídolo es el ídolo del control.
A veces nos gustaría tener todo en control y nos pone mal cuando
las cosas están en descontrol, cuando se pierden unas llaves
o cosas aparentemente tan sencillas. El Señor expone muchas veces
cuánto nosotros deseamos estar en control absoluto de las cosas.
Y hermanos, solamente, solamente el Señor puede quitar los ídolos
de nuestro corazón. Y quiero hacer énfasis en la
cuestión, diácono es sirviente, porque que Dios nos guarde, tanto
a gente, estábamos hablando en cuanto a los ancianos y ahora
en cuanto a los diáconos. Y la idea que Dios nos guarde
de querer alimentar un ídolo del corazón, el tener control
sobre la iglesia. Que Dios nos guarde y sólo su
espíritu puede quitar ídolos de nuestro corazón y en realidad
formar el carácter del Señor Jesucristo. El hecho de anhelar,
porque anhelamos ser como Cristo, el Hijo del Hombre que no vino
para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por
muchos. lleno del Espíritu Santo, es
don de Dios. Y hermanos, el clamar constantemente
al Señor, el buscar, si estás en Cristo, dice el apóstol Pablo,
en su capítulo dos de su segunda carta, Timoteo, tú pues hijo
mío, dice en las sesenta, esfuérzate en la gracia, que es en Cristo
Jesús. Esfuérzate en la gracia. Y una
mejor traducción es fortalécete en la gracia. El Señor ha dado
ya su gracia. Y no hay manera de que nosotros
podamos ser personas de buen testimonio. No hay manera de
que podamos ser sabios. Podemos tener astucia, que no
sabiduría. Pero que el Señor nos haga anhelar
sabiduría. Cristo es la sabiduría de Dios
que nos ha sido hecho sabiduría. Y que nuestro anhelo sea conocer
al Señor Jesucristo. Que el Señor Jesucristo nos sea
revelado. El Apóstol Pablo va a llamar
constantemente. Cuando nosotros miremos en la
tarde la carta, nos vamos a dar cuenta de que va a regresar otra
vez a la cuestión de la limpia conciencia. Porque el apóstol
Pablo va a hacer énfasis constantemente en la necesidad de una obra sobrenatural. El apóstol Pablo va a empezar
a describir lo que significa ser de buen testimonio y lo que
significa ser lleno del Espíritu Santo y lo que significa ser
lleno de sabiduría. Y lo va a empezar a explicar
con la honestidad Lo va a empezar a explicar sin que no hable,
que tenga un solo lenguaje, que no hable, dice, vamos a mirar
el pasaje, dice, dice, los diáconos deben ser
honestos sin doblez, sin doblez. La antigua traducción de la reina
Valera dice no bilingüe, o sea que hable una sola cosa. Y hermanos,
todo eso no es natural en nosotros. Usted y yo sabemos que por nosotros
mismos sí somos de hablar a veces una cosa con alguien y después
otra cosa con otro. si somos de no ser consistentes,
pero es el fruto del Espíritu Santo. Y aquí se define nuevamente
el carácter del Señor Jesucristo y la aspiración de servir en
la iglesia, sea como anciano, como diaco, es la aspiración
de ser como el Señor Jesucristo. Y recuerde que el Señor Jesucristo
marcó con toda claridad una distinción tremenda entre lo que significa
ser un líder, en el mundo y ser un líder en la iglesia. Los líderes
del mundo todos dicen que van a servir al pueblo, pero el Señor
Jesucristo los ha descubierto hace mucho tiempo y dijo que
lo que ellos quieren es enseñorearse del pueblo. O sea, más que servir
al pueblo, lo que quieren es servirse del pueblo. Pero en
el reino del Señor, el que quiere ser el primero debe ser el último,
y el que quiere ser el líder debe ser el siervo, debe servir. El Señor Jesucristo no solo lo
mandó, sino Él mismo modeló. Él hizo el trabajo del siervo
más humilde. Él lavó los pies de sus discípulos. Y es constante el llamado a ser
como el Señor Jesucristo. El apóstol Pablo dice, haya pues
en vosotros el mismo sentir que hubo en Cristo Jesús, el cual
siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa
que aferrarse. Hermanos, ¿cómo puede haber el
mismo sentir en nosotros que hubo en Cristo Jesús? Algo es
seguro. Cuando uno mira parejas que han
vivido 20 años de matrimonio, Uno va a encontrar en la esposa
muchas cosas del esposo. Uno va a encontrar en el esposo
muchas cosas que han sido de los años de vivir con su esposa.
El vivir años de matrimonio cambia cosas. Ya no somos los mismos
que cuando nos casamos. Y es exactamente lo mismo si
estás en Cristo. Si estás en Cristo, cada vez
tiene que haber una transformación. ¿Cómo puede haber el mismo centírico
en Cristo Jesús? Pues estando con Cristo, en comunión
con Cristo, conociendo a Cristo. ¿Y cómo podemos conocer a Cristo?
Clamando al Señor para que nos revele al Señor Jesucristo. Si
Él ya se ha revelado a nosotros, clamando para que Él siga mostrándose
a nosotros. Recuerde que la pasión del apóstol
Pablo era esa, era Nada es más precioso para mí, todo es basura.
Y solo una cosa deseo, conocer a Cristo. Que sea nuestra oración. No importa si no vas a ser un
diácono de la iglesia. En la iglesia, oficialmente,
al final, pues, hemos sido salvos para ser servidores del Señor
en el contexto que nos encontremos. y hacer todo para la gloria del
Señor, por amor al Señor Jesucristo, por el gran amor con que nos
ha amado. Que en nuestras vidas sea una
realidad el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto, que
uno murió por todos y por todos murió para que los que viven
ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por
ellos. Cuando nos cueste servir, recuerda,
Recuerda al Señor Jesucristo y su servicio que Él ha hecho
en favor nuestro. Recuerda cómo pues siendo el
Señor de la gloria se despojó y se hizo siervo hasta la muerte
y muerte de cruz. Hermanos, el Señor Jesucristo,
el Evangelio, ser lleno del Espíritu Santo, un diácono ha de ser lleno
del Espíritu Santo. Que Dios nos guarde de poner
los ojos en gente carismática, en gente capaz, en gente con
títulos universitarios. Eso no quiere decir que es tan
mal que algún hermano, porque tenga algún título, pueda ser
diácono, pero no debe ser el principal motivo por el cual
sea un diácono. El principal motivo es porque
hay evidencia de que tiene sabiduría de lo alto y están los pasajes,
Santiago, diferentes pasajes en la escritura. El principal
motivo es porque Dios está haciendo una obra. El hermano no es perfecto,
pero por la gracia de Dios cada día está siendo transformado
a la imagen del Señor Jesucristo. Hermanos, los que hemos venido
a Cristo, continuemos viniendo al Señor Jesucristo. A los que
Dios nos ha dado arrepentimiento, sigamos arrepintiéndonos. Y la verdad es que la evidencia
de que nos hemos arrepentido una vez es que vamos a pasar
el resto de nuestra vida arrepintiéndonos. Y una de las cosas importantes
que recordar, hermanos, el arrepentimiento también es don de Dios. Hay arrepentimiento
que es del hombre, pero el arrepentimiento del hombre no es para vida. Judas
tuvo un cierto tipo de arrepentimiento, pero el arrepentimiento para
vida es don del Señor. Clamemos al Señor que Él nos
conceda sus dones y que Él nos guíe a anhelar la llenura del
Espíritu Santo. Vamos a orar.

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