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JC

El bienaventurado

Psalm 1
Joel Coyoc August, 21 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 21 2024
Salmo 1

En la predicación titulada "El bienaventurado," el predicador Joel Coyoc aborda el concepto de bienaventuranza a partir del Salmo 1, destacando la distinción entre la felicidad y el gozo. Coyoc argumenta que el bienaventurado es, en su sentido más pleno, el Señor Jesucristo, quien nunca pecó y siempre se deleitó en la ley del Señor. Utilizando referencias como 1 Timoteo 6:15 y Hebreos 10:7, el predicador explica cómo el Salmo 1 describe a Cristo como el árbol plantado junto a las aguas, simbolizando su fructífera vida en obediencia y deleite en la Palabra de Dios. La predicación enfatiza la importancia de confiar en el Señor y en su soberanía, argumentando que solo aquellos que son plantados en Cristo pueden experimentar la verdadera bienaventuranza, mientras que los malos, aquellos que confían en su propio entendimiento, perecerán. Esta enseñanza resalta la necesidad de los creyentes de encontrar su deleite y sustento espiritual en la Palabra de Dios.

Key Quotes

“Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado.”

“La maldad es no confiar en el Señor, es confiar en uno mismo.”

“El que nunca tuvo ni una sola sombra de duda fue el Señor Jesucristo.”

“La bienaventuranza está en el Señor, y el Señor conoce el camino de los justos.”

What does the Bible say about happiness and joy?

The Bible distinguishes between happiness, which is tied to circumstances, and joy, which is a fruit of the Holy Spirit.

In Scripture, happiness is often linked to favorable circumstances and external conditions, while joy is seen as a deeper, more abiding state that comes from our relationship with God. As noted in the sermon, the term 'bienaventurado' refers to a state of being doubly happy—experiencing joy that is rooted in communion with the Lord. This joy transcends external circumstances, enabling believers to rejoice even in trials, as seen in Philippians 4:4, where Paul encourages rejoicing in the Lord always, regardless of one's situation.

Psalm 1, Philippians 4:4, 1 Timothy 6:15

How do we know Jesus is the source of true joy?

Jesus is the true source of joy because He is the ultimate expression of happiness and delight in God, fulfilling the law perfectly.

The sermon points out that Jesus is described as 'the bienaventurado and only sovereign' in 1 Timothy 6:15, indicating that He embodies perfect joy and happiness. While all humans fall short of the law, Jesus fulfilled it completely, having His delight in God's commandments, as referenced in Psalm 40:8. This perfection makes Him the true source of joy for believers, who find their identity and joy in Him. Thus, our joy is rooted not in circumstances but in knowing Christ and the salvation He provides.

1 Timothy 6:15, Psalm 40:8

Why is it important for Christians to meditate on God's law?

Meditating on God's law is vital for Christians, as it fosters spiritual growth and deepens our relationship with Him.

In the sermon, it is emphasized that true happiness and spiritual fruitfulness come from delighting in God's law and meditating on it day and night, as stated in Psalm 1:2. This practice helps Christians understand God's character and His will for their lives. Meditating on His word provides spiritual nourishment and transforms our hearts, enabling us to align our lives with His truth. As believers grow deeper in their understanding of Scripture, they become more like Christ, bearing fruit in their lives as a result of this abiding relationship.

Psalm 1:2, Psalm 119:97, Philippians 1:11

What does being 'bienaventurado' mean for Christians?

Being 'bienaventurado' means being blessed and experiencing true happiness through faith in Christ.

The term 'bienaventurado' reflects a state of being blessed by God, rooted in faith and trust in Him. In the context of Psalm 1, it describes the man who is separate from sin and delights in God's law. Christians are 'bienaventurados' because they have been made righteous through faith in Jesus Christ and thus can enjoy a relationship with God that brings true joy and contentment. This state of blessedness is not based on earthly circumstances but rather on the assurance of salvation and eternal life through Christ's finished work.

Psalm 1, John 14:15, Romans 5:1

Sermon Transcript

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100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Salmo número uno. Bueno, hemos estado estudiando
algunos Salmos y Dios ha puesto en mi corazón el que los miércoles,
pues, tratemos de estudiar todos los Salmos. Los Salmos fue el
himnario del pueblo de Israel y en él podemos ver todas las
emociones humanas, la aflicción, la alegría, la desesperación,
pero en él podemos crecer en el conocimiento del Señor en
él podemos ver al Señor Jesucristo hay gran cantidad de salmos que
son mesiánicos y a pesar de que en otras ocasiones hemos meditado
el salmo uno lo vamos a hacer nuevamente dice el salmo uno
bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos ni
estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores
se ha sentado, sino que en la ley de Jehová está su delicia,
y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado
junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo,
y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará. no así los malos,
que son como el tamo que arrebata el viento. Por tanto, no se levantarán
los malos en el juicio, ni los pecadores en la congregación
de los justos. Porque Jehová conoce el camino
de los justos, mas la senda de los malos perecerá. Uno de los anhelos del corazón
del hombre es ser feliz. cuando éramos niños nos contaban
cuentos y casi todos los cuentos terminan, fueron eternamente
felices y yo creo que la razón de eso es porque es el anhelo
del corazón del hombre, el ser feliz, de hecho Dios creó al
hombre para vivir en un estado de felicidad y sin embargo pues
vivimos en un mundo donde no se vive precisamente un estado
de dicha, de bendición, de bienaventuranza. Algo que podemos notar en la
escritura es la distinción entre la felicidad y el gozo, la felicidad
suele estar relacionado con las circunstancias, cuando las circunstancias
son favorables pues podemos estar felices, pero el gozo es el fruto
del Espíritu Santo y la palabra bienaventurado habla de ser doblemente
feliz, habla de un estado de gozo y Y eso es con relación al Señor,
hay diferentes pasajes de la escritura donde se nos recuerda
y dice, por ejemplo, tú diste alegría a mi corazón mayor que
la de ellos cuando abunda su grano y su mosto. Y nuestro tema
hoy es el bienaventurado, el bienaventurado. Hay un pasaje en primera de Timoteo capítulo
seis Y quisiera que pudiéramos notar
primeramente que este pasaje, este Salmo, en primer lugar está
describiendo pues al Señor Jesucristo. La primera aplicación es hacia
el Señor Jesucristo. Y el versículo 15 del capítulo
6 de 1 Timoteo dice, hablando del Señor Jesucristo, Dice, la
cual a su tiempo mostrará el bienaventurado y solo soberano,
rey de reyes y señor de señores. El único que tiene inmortalidad,
que habita en luz inaccesible, a quien ninguno de los hombres
ha visto ni puede ver, al cual sea la honra y el imperio sempiterno,
amén. Dice, la cual a su tiempo mostrará
el bienaventurado, En un sentido absoluto, aquel que es bienaventurado,
con B mayúscula, Aquel que no sólo es bienaventurado sino es
la misma fuente del gozo, pues es el Señor. El Señor y específicamente
aquí se está aplicando al Señor Jesucristo, el bienaventurado
y sólo soberano. Y la bienaventuranza del Señor
tiene que ver justamente con su soberanía. La Biblia nos dice
en el Salmo 115, nuestro Dios está en los cielos, todo lo que
quiso ha hecho. Él no es, pues muchas veces los
padres salimos a trabajar y no siempre logramos hacer todo lo
que queremos. Algunas veces no estamos tan
bienaventurados cuando regresamos. Pero si hay algo que hace distintivo
al Señor entre cualquier otro ser es que el Señor es soberano
y eso lo hace ser bienaventurado, porque nadie puede estorbar sus
planes, todo lo que quiere Él lo hace y Él hace todo para procurar
su felicidad, Él es feliz, Él es bienaventurado. Él ha creado
todo lo que ha creado, no porque hubiera alguna deficiencia en
Él, sino porque Él está sobrado de lo que necesita, y Él hizo
todo lo que hizo para mostrar Su gloria. En un sentido, y en
ese sentido, cuando nosotros miramos el Salmo 1, que empieza,
Bienaventurado el varón, que no anduvo, Y es importante que
nosotros podamos notar que en nuestra traducción los verbos,
los primeros verbos están en tiempo pasado y en casi la mayoría de otras traducciones
están en tiempo presente. estuve revisando cinco traducciones
y la sesenta tiene los verbos en pasado y todas las otras traducciones
tienen los verbos en tiempo presente. Dice, bienaventurado el varón
que no anduvo y otras traducciones dicen no anda. Y en un sentido
podemos entender no anduvo. Cuando pensamos en
quién es el bienaventurado, bienaventurado estábamos mirando como Pablo
hace referencia al señor Jesús como bienaventurado pero cuando
nosotros miramos los verbos que están en este salmo nos vamos
a dar cuenta de que dice dice el varón que no anduvo en
consejo de malos el varón que no anduvo en consejo de malos
y solo hay un varón que no han dado en consejo de malos porque
a usted y a mí nos aconsejaron nuestros padres, y nuestros padres
pues son malos. Bueno solo hay uno, dijo el Señor
Jesús, y ese que es bueno es, Dios es bueno. Nuestros padres
son malos, entonces nosotros hemos andado hasta cierto punto
en consejo de malos. Dice, ni estuve en camino de
pecadores, y la verdad es que nosotros nacimos descarriados.
O sea, hemos estado desde nuestra más tierna infancia descarriados. Hemos andado en camino de pecadores. Hemos experimentado en nosotros
momentos de rebeldía. Aún la vieja naturaleza a veces
aflora y a veces estamos, en lugar de tener un sentido de
gratitud, tenemos un sentido de protesta. Y dice, ni en silla
de burladores se ha sentado. Y alguien que siempre ha aplicado
en esto, nunca ha estado, nunca estuvo en camino, en consejo
de malos, nunca estuvo en camino de pecadores, nunca se sentó
en silla de burladores. Ese es el Señor Jesucristo. Él nunca ha estado, de hecho
el pasaje que leímos recién en Hebreos habla de él como aquel
que fue tentado en todo, según nuestra semejanza, pero sin pecado. Él es el único a quien aplica
no haber cometido pecado. Él es bienaventurado porque siempre
ha vivido para la gloria de su Padre. Él tiene su deleite en
su Padre. Ahora, Cuando pensamos en las
traducciones que tienen los verbos en el tiempo presente, dice,
no anda. Y bueno, también es aplicable
al Señor Jesucristo porque Él es el mismo ayer, hoy y siempre. También es aplicable al Señor
Jesucristo porque para el Señor todo es un presente continuo
y es aplicable a aquellos que Él ha querido salvar. Nosotros
podemos recordar que en la escritura habla Y dice, dice en primera
de Corintios que los borrachos, los incrédulos, los afeminados,
dicen, no heredarán el reino de los cielos. Y dice claramente,
y esto erais algunos de vosotros, mas ya habéis sido lavados, ya
habéis sido regenerados. Y entonces Por la misericordia
de Dios, la bienaventuranza aplica a aquellos que el Señor ha querido
salvar. Pero primeramente, la aplicación
de este pasaje es, ese árbol que está descrito ahí es el Señor
Jesucristo. Dice después, dice el bienaventurado es el que no
anduvo en consejo de malos, es el que no estuvo en camino de
pecadores, es el que no se ha sentado en silla de burladores,
es aquel que su delicia está en la ley de Jehová. Y nosotros
sabemos por el Salmo cuarenta versículo ocho que el escritor
a los hebreos explicando ese versículo lo aplica al Señor
Jesucristo que dice Dice el hacer tu voluntad Dios
mío me ha agradado y tu ley está en medio de mi corazón. Y el
escritor a los hebreos nos explica este pasaje en hebreos 10 versículos
5 al 7 y la aplicación es al Señor Jesucristo. El hacer tu
voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley está en medio de mi
corazón. Era su delicia, era la palabra
de su padre, se deleitaba en las promesas de su padre. y él
meditaba constantemente en sus palabras. Hoy día, cuando pensamos
en que medita, en que se deleita en la ley de Dios, pues inevitablemente
pensamos en el Salmo 119, que el Salmo 119 en la totalidad de sus versículos
va hablando acerca de la ley del Señor y dice, oh, cuánto
amo yo tu ley, todo el día es ella mi meditación. Y hermanos,
una de las cosas que nosotros tenemos que entender es, Dios
no dio la ley para salvación, Dios dio la ley que muestra su
carácter para encerrarnos y mostrarnos la incapacidad de cumplir la
ley. Pero eso no nos debe llevar a detestar la ley o a pensar
que hay algo mal con la ley. Lo mal está en nosotros, no con
la ley. La ley es el carácter del Señor. La ley, recuerde que dice el
Señor, por ejemplo, no cometerás adulterio. ¿Por qué? Porque Dios
es fiel. No hablarás falso testimonio.
¿Por qué? Porque Dios mismo es verdad y cada uno de los mandatos
expresa el carácter del Señor. Y quizá algunas personas se apurarían
a decir algo distinto, como decir, bueno, yo amo a Cristo. Pero
el Señor Jesucristo dice en Juan 14, 15, si me amáis, guardad
mis mandamientos. Y damos gracias a Dios porque
el creyente no guarda los mandamientos para ser salvo, sino porque es
salvo, porque el Señor le ha dado su espíritu, el cual lo
capacita para poder obedecer la ley y lo hace por la nueva
vida que tiene en el Señor Jesucristo. El bienaventurado, entonces,
es el que no anduvo en consejo de malos. Hay tantos consejos
y multitud de consejeros. La gente dice, si sigo mi propio
consejo, pues es un consejo de malos. La Escritura nos dice
claramente, fíate de Jehová de todo tu corazón y no te apoyes
en tu propia prudencia. no estuvo en camino de pecadores,
ni en silla de burladores. Tiene deleite en la ley de Jehová,
la cual él medita de día y de noche. Después el Salmo nos va a describir cómo se ve,
cómo se ve el bienaventurado. Primero nos explica quién es
y después nos va a usar una metáfora para ayudarnos a tener un concepto
de cómo se ve, cómo se ve el bienaventurado. Dice, será como
árbol plantado junto a corrientes de aguas, será como árbol plantado
junto a corrientes de aguas. A lo largo de la escritura se usa constantemente la metáfora
de de una viña, el Señor Jesucristo habló y dijo yo soy la bit verdadera,
mi padre es el labrador. Hablando del pueblo de Israel,
se le describa al pueblo de Israel como una bit que se sembró, que
era una bit escogida y bueno el labrador hizo todo lo posible
para que esa bit diera pues una buena producción de buenas uvas
porque era una bit de buena calidad y sin embargo después de haber
hecho todo lo necesario, pues en lugar de dar uvas hermosas,
grandes, dulces, pues dio uvas silvestres y un asunto importante
es, aquí se describe al bienaventurado como un árbol plantado junto
a corrientes de aguas que da su fruto en su tiempo y su hoja
no cae y todo lo que hace prosperará. es como un árbol plantado, no es un árbol silvestre. Los
árboles silvestres pues normalmente no son necesariamente muy hermosos,
pero el árbol, el buen árbol es un árbol plantado. ¿Y quién
es el que lo ha plantado? Pues el Señor lo ha plantado. Y quisiera dejar muy claro algo
que es ese árbol 100% fructífero es nada más, nada menos que el
Señor Jesucristo nuevamente. Si nosotros vamos a Isaías 53, Dice Isaías 53, ¿Quién ha creído
a nuestro anuncio y sobre quién se ha manifestado el brazo de
Jehová? Subirá cual renuevo delante de él como raíz de tierra seca. Y nuevamente está ahí la imagen
de un, de un, de una planta. Dice, Subirá cual renuevo delante
de él como raíz de tierra seca. No hay parecer en él ni hermosura. Le veremos más sin atractivo
para que le deseemos. Despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores y experimentado en quebranto,
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no
lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades, sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas él herido fue
por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo
de nuestra paz fue sobre él, por su llaga fuimos nosotros
curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó
por su camino. Mas Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros. Angustiado él y afligido, no
abrió su boca. Como cordero fue llevado al matadero,
y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció y no abrió su boca. Por cárcel y por juicio fue quitado,
¿y su generación quién la contará? porque fue cortado de la tierra
de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido, y se
dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni
hubo engaño en su boca. Con todo eso, Keobá quiso quebrantarlo,
sujetándolo a padecimiento. No hizo maldad, ni hubo engaño
en su boca. Nuevamente aquí está la descripción
del bienaventurado. Dice, con todo eso Jehová quiso
quebrantarlo sujetándolo a padecimientos, cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días,
y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. dice el
versículo tres al final y todo lo que hace prosperará dice la
voluntad de Jehová será en su mano prosperada verá el fruto
de la aflicción de su alma dice da su fruto en su tiempo verá
el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho por
su conocimiento Justificará mi siervo justo a muchos, y llevará
las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con
los grandes y con los fuertes repartirá despojos, por cuanto
derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores,
habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores. se está describiendo, esta es
una descripción del Señor Jesucristo que es el bienaventurado, porque
él es el justo, porque él es el árbol cien por ciento fructífero. El creyente, él la persona que
no conoce al Señor es un árbol malo, un árbol espinoso y el
creyente por la obra del Señor, por la obra descrita en Isaías
53, está siendo transformado cada vez a la imagen del Señor
Jesucristo. Entonces, veíamos es un árbol
plantado, es un árbol plantado, o sea, no es un árbol que salió
así porque así, y esto tiene implicaciones. los árboles silvestres
nacen donde caiga la semilla, pero el árbol plantado tiene
que ver con aquel que lo planta y el que lo planta es soberano
de plantar el árbol que él quiere plantar, pero una de las cosas
importantes es que ese árbol plantado es plantado junto a
corrientes de aguas y cuando pensamos en las corrientes de
aguas, Necesariamente se está haciendo referencia a la palabra
del Señor, que es el agua. Pero no sólo a la palabra escrita,
sino a la palabra viva que es el Señor Jesucristo, plantado
junto a corrientes de aguas. Una de las cosas que caracterizó
la vida del Señor Jesucristo es deleitarse. La ley del Señor
estaba en medio de su corazón. Y nosotros sabemos, este pasaje
de Isaías 53 describe los rigores del sol, de las circunstancias. El Señor Jesucristo tuvo circunstancias
severas, fue despreciado, fue desechado, de hecho se le describe
como dice, subirá cual renuevo delante de él como raíz de tierra
seca. Y es interesante que Nuestro
primer padre, Adán, fue tentado en un paraíso donde había abundante
comida. El Señor Jesucristo fue tentado
en un desierto. Y la respuesta del Señor Jesucristo
a cada una de las, de las tentaciones de Satanás fue siempre con la
palabra del Señor. Incluso en ella misma nos recordó
la necesidad de que no sólo de pan vivirá el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca del Señor. Porque sus palabras
son palabras de vida, son palabras, justa la figura es ríos de agua,
plantado junto a corrientes de aguas. ¿Y qué es lo que sostuvo
al Señor Jesucristo? El hecho de que su deleite estaba
siempre, la ley del Señor estaba en su corazón, en él tenía su
delicia. Otra de las cosas que podemos
ver en el justo es que por ser plantado, cultivado y regado
es fructífero, es fructífero, da su fruto en su tiempo, es
verde, irradia vida, se nota que irradia vida y recuerde El
Señor es el bienaventurado, el Señor Jesucristo es el bienaventurado
y solo soberano, dice el apóstol Pablo. El Señor Jesucristo es
el justo y él justifica. De hecho, en Isaías cincuenta
y tres once dice, verá el fruto de la aflicción de su alma y
quedará satisfecho por su conocimiento, justificará mi siervo justo a
muchos y llevará las iniquidades de ellos. La figura es vida, es próspero. La voluntad del Señor será en
su mano prosperada. Ahora, es interesante que el
Salmo va a ser un contraste. Después de escribir al justo
y bienaventurado, el Salmo va a saltar y va a contrastar y
dice, no así los malos. Ahora va a mostrarnos un retrato
de aquel que es infeliz. Los malos son infelices. Los malos pueden tener una alegría
cuando las cosas van bien, pero si somos realistas, muy pocas
veces desde una perspectiva humana, muy pocas veces las cosas van
bien, porque bien es cuando todo sale como lo planeamos humanamente,
estamos diciendo todo está yendo bien. Desde una perspectiva de
la revelación de Dios, nosotros sabemos que aunque las cosas
no salgan como las hemos planeado, sabemos que a los que aman a
Dios todas las cosas les ayudan a bien. Al creyente siempre le
van bien las cosas aunque no salgan como él las ha planeado.
El creyente puede tener aquel que está en el justo, aquel que
ha sido justificado por el siervo justo, pues él puede tener una
alegría mayor que la de ellos cuando abunda su grano y su mosto.
Aquel que ha sido justificado por el siervo justo del Señor,
aquel que está como un pámpano de la vid verdadera. Él, aunque
la higuera no florezcan, en las vides haya fruto, aunque las
vacas sean quitadas, los corrales y las ovejas de la majada, Él
puede tener gozo sobre gozo. El apóstol Pablo puede estar
en la cárcel y decir en la cárcel, estad siempre gozosos, orad sin
cesar, dad gracias en todo, regocijados en el Señor, otra vez les digo
regocijados, y es, es por aquel que es el siervo justo del Señor
que justifica, ahora el contraste, el infeliz es como el tamo que
arrebata el viento. Hay algo que suelen hacer las
personas, bueno en nuestro medio lo que se cosecha es maíz y después
de desgranar el maíz se pone en algún lugar donde sopla el
aire y se tira para arriba porque hay unas cositas blancas que es la idea del camo y bueno
el grano pesa y va a caer y esa basurita blanca la va a llevar
el aire. Una de las traducciones, hablando
del contraste, Una de las traducciones dice,
hablando del buen árbol, dice, será como árbol bien plantado,
será como árbol arraigado, fijo, en un lugar donde se está alimentando.
En contraste, el tamo se lo lleva el viento. Dice, no así los malos
que son como el tamo que arrebata el viento. Y hay un pasaje, paralelo
que está en Jeremías capítulo diecisiete que nos amplía para
ver cómo se ve el infeliz Jeremías capítulo diecisiete
versículo cinco Y este pasaje nos va a describir
la maldad del malo, no así los malos que son como el tamo que
arrebata el viento. Y dice el versículo cinco, así
ha dicho Jehová. Esta es palabra del Señor que
va a describir cómo se ve el infeliz o el malo y en qué consiste
su maldad. Dice maldito el varón que confía
en el hombre y pone carne por su brazo y su corazón se aparta
de Jehová. Será como la retama en el desierto
y no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales
en el desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Dice, será como
la retama en el desierto y no verá cuando viene el bien, sino
que morará en los sequedales en el desierto, en tierra despoblada
y deshabitada. ¿Y cuál es la maldad del malvado? No así los malos, que son como
el tamo que arrebata el viento. Y uno pensaría, quizá una lista
larga de maldades, pero la esencia de la maldad está descrita en
el versículo cinco. La maldad es no confiar en el
Señor. Maldito el varón que confía en
el hombre. Es maldad el confiar en uno mismo. Nosotros a veces nos sentimos fuertes,
pero la verdad es que somos tan débiles, la verdad es que pues
nosotros estamos aquí y en cierto modo podemos ayudar a personas
hasta cierto punto, pero cuántas veces hay ayuda que quisiéramos
dar y que sencillamente no podemos dar, Otra de las cosas es pues
el hombre es incierto, el hombre de pronto está aquí, de pronto
ya no está más aquí y es una maldad el no confiar en el Señor
sino confiar en el hombre porque el Señor es el más digno de confianza
y sin embargo tenemos que reconocer con tristeza que muchas veces
dudamos de aquel que es más digno de confianza y eso es maldad,
es maldad desconfiar de aquel que es digno de toda la confianza
porque tiene todo el poder, porque tiene toda la sabiduría, porque
tiene todos los recursos, porque todo es de él, y es la maldad
es confiar en el hombre, aquel que confía en su propia sabiduría,
que confía en su propio corazón eso es maldad, aquel que confía
en su propia religión es maldad confiar en su religión, aquel
que confía en su moralidad está haciendo maldad porque está confiando
en cosas que no son de valor, La confianza es en el Señor y
nos ayuda a mirar, dice, será como la retama en el desierto,
que no verá cuando viene el bien, sino que morará en los sequedales
del desierto, en tierra despoblada y deshabitada. Y el contraste,
bendito el varón que confía en Jehová, cuya confianza es Jehová,
porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto
a las corrientes echará sus raíces y no verá cuando viene el calor. Cuando venga el calor, el Isaías
53 describe mucho calor de circunstancias, desechado, menospreciado, varón
de dolores, experimentado en quebranto, es el calor, pero
él fue siempre fructífero, siempre bienaventurado, él se paró muchas
veces con emoción y dijo te alabo padre porque escondiste estas
cosas de los entendidos, y él tenía gozo en hacer la voluntad
de su padre, eso hacía la distinción, él siempre confió en las promesas
de su padre, jamás dudó de una sola de sus promesas, Una de
las cosas que tenemos que recordar es que no es nuestra fe la que
nos salva, sino es la fe del Señor Jesucristo. Porque aunque
nuestra fe es preciosa porque es don de Dios, está lleno de
tantos huecos de incredulidad. Sin embargo, el que nunca tuvo
ni una sola sombra de duda fue el Señor Jesucristo. Sus enemigos
aún burlonamente decían, se encomendó a Dios, libre de él, pues en
él confiaba. y él siguió confiando, y él fue
el levantado de entre los muertos. Dices, porque será como árbol
plantado junto a las aguas, que junto a las corrientes echará
sus raíces y no verá cuando viene el calor. Y ahí estaba el Señor
Jesucristo enraizado en las promesas del Padre, en los momentos de
más cruel tentación, en los momentos cuando él sabía, porque a él
no le tomó por sorpresa el sufrimiento que venía, y ahí él fue arraigado
estaba bien plantado y él fue a orar y tenía deleite en hacer
la voluntad de su padre aunque había una lucha y en su oración
él dijo padre no se haga lo que yo quiero si es posible que pase
de mí esta copa pero no se haga lo que yo quiero sino hágase
tu voluntad y él pudo resistir el calor de la prueba dice sino
que su hoja estará verde Y el Señor es el árbol frondoso,
verde, fructífero. Ha visto la voluntad del Señor,
de su Padre en su mano prosperada. Damos gracias a Dios porque pues
delante del trono del Cordero va a haber, vamos a ver lo fructífero
que es el Señor Jesucristo. Dice que va a haber una multitud
que nadie puede contar de todo linaje, de toda lengua, de todo
pueblo, de toda nación. Dice, y en el año de sequía no
se fatigará ni dejará de dar fruto. Engañoso es el corazón
más que todas las cosas y perverso. ¿Quién lo conocerá? Yo que ovaco,
escudriño la mente, que pruebo el corazón para dar a cada uno
según su camino, según el fruto de sus obras. Quiero recordar algo, cuando
pensemos en maldad, que Dios nos guarde de pensar que maldad,
y claro que es maldad, asesinar es maldad, adulterar es maldad,
pero todas esas cosas parten de no confiar en el Señor, no
confiar en el Señor. La maldad es confiar en el hombre,
confiar y poner, dice, que confía en el hombre y pone carne por
su brazo y su corazón se aparta de Jehová. Apartarnos del Señor,
confiar en nosotros mismos, confiar en la sabiduría del hombre es
maldad. Dice Todas estas figuras nos hacen
ver al infeliz como con inestabilidad. El justo es un árbol bien plantado,
arraigado, pero el malvado, el infeliz es inestable. Dice Isaías
que es como la onda del mar que es echada de una parte a otra
y no hay paz para los impíos, dice el Señor. dice es como un
árbol espinoso, las figuras de Jeremías es un árbol espinoso,
es un árbol que da espinos, acaso se recogen uvas de los espinos
o higos de los abrojos dice el Señor Jesucristo y después dice
por tanto no se levantarán los justos, perdón, por tanto, no
se levantarán los malos en el juicio, por tanto, no se levantarán
los malos en el juicio. Y quisiera enfatizar la esencia
de la maldad es la incredulidad, porque la incredulidad está gritando
a voces que Dios no es sabio, yo soy más sabio, la incredulidad
está gritando a voces que Dios miente cuando da promesas, cuando
da mandamientos, cuando da amenazas, pero la maldad es no confiar
en el Señor, es confiar en uno mismo. Dice por tanto no se levantarán
los malos en el juicio y la idea es en el juicio los malos no
se podrán sostener, estarán temblando, Ni está, dice, ni los pecadores
en la congregación de los justos. Tampoco van a estar en la congregación
de los justos. Y en un sentido, pueden estar
externamente, en la manera visible, pero no en su corazón. No estarán, qué contraste que
es con aquellos que el siervo justo del Señor justifica. dice
el Salmo dos versículo once dice servita que va con temor y alegrados
con temblor honrad honrad al hijo para que no se enoje y perezcáis
en el camino pues inflama de pronto su ira y qué bendición
El bienaventurado es el Señor Jesús, pero bienaventurados los
que en él, bienaventurados todos los que en él confían, bienaventurados
todos los que en él confían. Qué bendición es que cuando el
Señor Jesucristo venga, pues los malvados van a decir a los
montes, caed sobre nosotros y cubridnos del de la presencia del que está
sentado en el trono y del cordero. Pero los creyentes no tendremos
nada que temer porque son bienaventurados todos los que en él confían.
Los creyentes podrán sostenerse, no por sí mismos, sino porque
han sido vestidos de la justicia del siervo justo. Por todo lo que dice el Sal,
Isaías 53, es por todo lo que dice Isaías
cincuenta y tres es que podremos sostenernos los malos los que
confían en sí mismos no se van a poder sostener ni los pecadores
van a estar en la congregación de los justos pero aquellos que
por la gracia de Dios han alcanzado misericordia aquellos que por
la gracia de Dios se les ha dado arrepentimiento para vida, aquellos
que por la gracia de Dios han confiado en la obra del Señor
Jesucristo, aquellos que han visto que en ellos no hay justicia
y que la única justicia es ser vestidos de la justicia del Señor
Jesucristo, ellos podrán sostenerse. Como dice el himno que cantamos,
dice en la última estrofa, hoy ya no temo la condenación, es
que el juez es mi abogado, es que él es la propiciación por
nuestros pecados, es que ya no hay condenación para los que
están en Cristo, es que él llevó nuestra condenación, el castigo
de nuestra paz fue sobre él, por su llaga fuimos curados,
dice Jesús es mi señor y yo suyo soy, vivo en él que es mi salvación,
vestido en su justicia voy, libre acceso al padre gozo ya y entrada
al trono celestial. Eso es ser bienaventurado. Ser
bienaventurado es saber que no hay más condenación. Ser bienaventurado
es saber que he sido justificado por la fe en el Señor Jesucristo. Ser bienaventurado es saber que
ya no hay nada que temer. Cristo ha vivido la vida que
no puedo vivir, pero Cristo ha sufrido la muerte que debía de
morir. Dice al final, para cerrar, Un
asunto relevante. Y lo relevante está, dice, porque
Jehová conoce el camino de los justos, mas la senda de los malos
perecerá. Porque Jehová conoce el camino
de los justos, mas la senda de los malos perecerá. Al final,
lo relevante es el conocimiento del Señor. acerca de nuestros
caminos. Y el camino de los justos es
el Señor Jesucristo. Dice el Señor Jesucristo, yo
soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Nadie viene al
Padre si no es por mí. Nadie puede venir al Padre si
no es por el Señor Jesucristo. Nadie puede experimentar el gozo
que hay en la presencia del Señor. El Salmo 16 dice, Versículos 10 y 11 dice, ¿Por
qué no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo
vea corrupción? Me mostrarás la senda de la vida. En tu presencia hay plenitud
de gozo. Delicias a tu diestra para siempre. La bienaventuranza está en el
Señor, y el Señor conoce el camino de los justos, y el camino de
los justos es que han sido plantados en el Señor Jesucristo, han sido
arraigados, están en el río del agua de la vida. Dice, más la
senda de los malos perecerá. El asunto relevante es No se
trata de simplemente asuntos externos. Se trata de en verdad
estar en el Señor Jesucristo. Se trata de haber confiado en
el Señor Jesucristo plenamente, de estar dependiendo únicamente
del Señor Jesucristo. Porque al final de cuentas, lo
que importa es el conocimiento que Dios tiene de nuestro camino,
de nuestra persona. Lo importante no es Es importante
conocer a Dios, pero es relevante el hecho del conocimiento que
Dios tenga de nosotros. Lo relevante es Dios conoce el
camino de los justos, más la senda de los malos perecerá. Hermanos, un asunto importante
es arraigados junto a corrientes de aguas. arraigados junto a
corrientes de aguas. En la ley de Jehová está su delicia. Y una, un asunto importante que
considerar es qué tanto deleite hallamos en la palabra del Señor. Segunda de Pedro, capítulo, primera
de Pedro, capítulo dos, Dice, desead como niños recién
nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella
crezcáis para salvación si es que habéis gustado la benignidad
del Señor. Desead como niños recién nacidos. Y aunque no está la palabra delicia
acá, creo que está implícito. Yo creo que ningún bebé despierta
cada tres horas para tomar leche si no tiene deleite en esa leche. El bebé anhela. Yo no he visto
hasta ahora que se tenga que despertar a
los bebés para que tomen su leche o que haya que hacer un plan
de premios para que el bebé despierte cada cierto tiempo a tomar su
leche, sencillamente despierta y llora y si es por leche no
lo vas a calmar con otra cosa que no sea leche y que el Señor
Este es un asunto para considerar y es si ya hemos probado que
Dios es bueno y tenemos deleite en el Señor pues también hemos
de tener deleite en su palabra. Se deleita, el Señor Jesucristo
se deleitaba en la ley del Señor porque él conoce a su Padre y
había deleite del Hijo en el Padre. y quiera el Señor que
hemos conocido que el Señor es bueno y hallamos deleite en el
Señor y deleite en su palabra y anhelamos su palabra, anhelamos
escucharla, anhelamos leerla, anhelamos meditarla, anhelamos
atesorarla en nuestro corazón porque El creyente está siendo
transformado, el creyente está creciendo como un árbol fructífero,
pero se hace necesario siempre estar siendo renovados por la
palabra. Necesitamos la verdad de Dios
para cambiar las mentiras de nuestro corazón. Recuerde cómo
termina el versículo 9 de Creemías 17, engañoso y perverso es el
corazón del hombre más que todas las cosas. necesitamos la palabra
porque sólo la palabra nos puede guardar del engaño de nuestro
propio corazón. Nuestro corazón suele creer mentiras
pero la verdad es la palabra del Señor. Vamos a ahora

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Joshua

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