Bootstrap
JC

(5''pte)¿Como ha de ser un pastor?

1 Timothy 3:2
Joel Coyoc July, 14 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc July, 14 2024
Estudio de 1 Timoteo

La predicación de Joel Coyoc en "¿Cómo ha de ser un pastor?" se centra en la importancia del carácter del pastor según las enseñanzas de 1 Timoteo 3:2. Coyoc argumenta que un pastor debe ser "apto para enseñar", un don otorgado por el Espíritu Santo y que requiere tanto integridad personal como doctrina fiel. Citando las Escrituras, como el ejemplo de Cristo en Juan 12:49, enfatiza que la autoridad en la enseñanza proviene de hablar la verdad conforme a la Palabra de Dios, y no de la elocuencia o carisma personal. La sermón también establece la significancia práctica de la predicación expositiva en la vida de la iglesia, afirmando que la sanidad espiritual y el crecimiento del pueblo de Dios dependen de la correcta exposición del consejo completo de Dios.

Key Quotes

“El pastor ha de ser apto para enseñar y eso es una obra sobrenatural... no se trata de dones naturales o habilidades naturales sino es el don del Espíritu Santo.”

“La exposición de tu palabra alumbra; hace entender a los sencillos.”

“La predicación expositiva debe ser la predicación; el pastor ha de ser apto para enseñar y su aptitud para enseñar está en el hecho de comprender que está llamado a exponer todo el consejo de Dios.”

“No es nuestro trabajo estar yendo a ver las debilidades de los hermanos y pararse... Le dijo, predica la palabra.”

What does the Bible say about the qualifications of a pastor?

The Bible outlines specific qualifications for a pastor in 1 Timothy 3:1-7, emphasizing character, ability to teach, and ability to manage a household.

In 1 Timothy 3:1-7, the Apostle Paul lays out the qualifications necessary for those desiring the office of a pastor. A pastor must be irreproachable, a one-woman man, prudent, respectable, hospitable, and able to teach. These characteristics reflect not only a man's actions but also his moral integrity and spiritual maturity. A true pastor must manage his household well, for if he cannot govern his own family, how can he care for the church of God? Furthermore, a pastor should not be a neophyte, lest pride lead to a fall. These qualifications remind us that pastoral ministry is not merely about skill in teaching but also about the integrity of the pastor's life.

1 Timothy 3:1-7

How do we know that teaching is important for pastors?

Teaching is crucial for pastors as it is directly commanded in the Scripture, emphasizing the centrality of God's Word in ministry.

Teaching holds a primary role in the pastoral ministry, as highlighted in 2 Timothy 4:2 where Paul instructs, 'Preach the word; be ready in season and out of season.' It underscores the need for pastors to be diligent in imparting biblical truth, ensuring that the congregation is fed with the Word of God. This duty is not taken lightly, as the pastor represents God’s authority on earth and conveys the truths of Scripture. Proper teaching transforms lives and leads congregants toward spiritual maturity. Without sound doctrine and exposition of God's Word, the church may wander from the truth, thus the pastor's role in teaching cannot be overstated.

2 Timothy 4:2

Why is a pastor's character important in their role?

A pastor's character is crucial as it establishes credibility and reflects Christ, which is essential for effective ministry.

The character of a pastor serves as a testament to the authenticity of his calling. As indicated in 1 Timothy 3, a pastor must possess qualities such as being above reproach, self-controlled, respectable, hospitable, and able to teach. Such attributes ensure that their life aligns with the message they preach. If their character is flawed, it can hinder their effectiveness in ministry and damage their witness. Furthermore, the pastor's character reflects the character of Christ, setting an example for the congregation to follow, as we are all called to imitate Jesus. Therefore, the moral integrity of a pastor is foundational for the health and spiritual growth of the church.

1 Timothy 3:1-7

What does it mean to preach the Word according to Scripture?

Preaching the Word means conveying God's message as revealed in Scripture, emphasizing fidelity to the text and reliance on the Holy Spirit.

Preaching the Word entails delivering God’s truth faithfully as exposed in Scripture. This is not merely sharing personal insights, but rather proclaiming the message that has been divinely revealed. According to John 12:49, Jesus Himself spoke only what the Father commanded, illustrating the importance of teaching with divine authority and clarity. Pastors are called to expose the full counsel of God from Scripture, providing a comprehensive understanding of the Bible that leads to transformation and growth in faith. This process requires diligence, prayer, and a humble recognition of the gravity of the task. When preachers rely on their own ideas, they can misinterpret or distort the initial intent of the Scriptures, undermining the power that lies in truly exposing God’s Word.

John 12:49

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Hermanos, vamos a abrir nuevamente
nuestras Biblias en la primera carta del apóstol Pablo a Timoteo. Primera de Timoteo, capítulo
tres. Dice la palabra, palabra fiel,
si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario
que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio,
prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar. no dado al
vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino
amable, apacible, no ábaro, que gobierne bien su casa, que tenga
a sus hijos en sujeción con toda honestidad, pues el que no sabe
gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?
No un neófito, no sea que envaneciendo se caiga en la condenación del
diablo, También es necesario que tenga buen testimonio de
los de afuera para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. Los diáconos asimismo deben ser
honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de
ganancias deshonestas, que guarden el misterio de la fe con limpia
conciencia. Y estos también sean sometidos
a prueba primero y entonces ejercen el diaconado si son irreprensibles. Las mujeres así mismo sean honestas,
no calumniadoras sino sobrias, fieles en todo. Los diáconos
sean maridos de una sola mujer y que gobiernen bien sus hijos
y sus casas, porque los que ejercen bien el diaconado ganan para
sí un grado honroso y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús. Esto te escribo, aunque tengo
la esperanza de ir pronto a verte, para que si tardo sepas cómo
debes conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia del Dios
viviente, columna y baluarte de la verdad. indiscutiblemente
grande es el misterio de la piedad. Dios fue manifestado en carne,
justificado en el espíritu, visto de los ángeles, predicado a los
gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria. Amén. Bueno, estábamos en la
mañana estudiando cómo ha de ser un pastor. Un pastor ha de
ser apto para enseñar. Estábamos recordando que lo que
está descrito acá es el carácter del príncipe de los pastores,
es el carácter del maestro de los maestros, es Cristo el que
es apto para enseñar. Vimos de las mismas palabras
del Señor Jesucristo cómo él presentaba a aquellos que no
son aptos para enseñar, vimos allá en Mateo cómo el Señor Jesucristo
hablaba de los fariseos. y justo coincide con lo que el
apóstol Pablo ha dicho en el capítulo uno acerca de los falsos
maestros, aquellos que procuran enseñar con el propósito de que
la admiración sea hacia ellos y alguien que es apto para enseñar
va a procurar enseñar para que Cristo sea admirado. No solamente
vimos como el Señor dijo ¿Qué era el motivo de estas personas?
Era que se les diga Raví, Raví. Y como el Señor Jesucristo dijo,
a nadie llaméis maestro, él es el maestro de los maestros. Y pues la aptitud para enseñar
es un don de Dios, es un don del Espíritu Santo, al igual
que todas las otras cualidades. Y recuerde que no es simplemente
el que podamos, el que una persona tenga técnicas para enseñar,
es carácter. Si no hay carácter, no hay aptitud
para enseñar. De hecho, justamente el Señor
estaba hablando, lo que descalificaba a los fariseos es que ellos decían
cosas correctas y enseñaban lo correcto, pero decían y no hacían. O sea, no había un carácter que
respaldara, porque su motivo era su propia gloria. Después
vimos cómo el Señor Jesucristo, pues, fueron los alguaciles a
buscarlo para restar y dijeron, nunca un hombre ha hablado como
él. hombre alguno ha hablado como
él, y qué adecuado es que estuvieran admirados del Señor Jesús. Él
es el que es apto, realmente apto para enseñar el Señor Jesucristo. También estuvimos mirando cómo
él enseñaba, no como los escribas, sino como aquel que tiene autoridad.
Y tenía autoridad porque había congruencia, había consistencia,
porque su pasión era glorificar a su Padre. Y también terminamos
mirando que la aptitud para enseñar inicia con un corazón arrepentido.
Recuerde que estuvimos mirando en el Salmo cincuenta y uno cuando
él el corazón arrepentido dice entonces enseñaré a los transgresores
tu camino y los pecadores se convertirán a ti. Al final de
cuentas la aptitud para enseñar que tiene que ser algo manera en que se tiene que ver
cómo ha de ser un pastor, es que es apto para enseñar y eso
es una obra sobrenatural, no se trata de dones naturales o
habilidades naturales sino es el don del Espíritu Santo y esta
tarde quisiera continuar con un aspecto más de lo que significa
ser apto para enseñar, el pastor ha de ser apto para enseñar y El pastor que es apto para enseñar
lo es porque entiende el mandamiento. ¿Qué significa el mandamiento
que Pablo dio a Timoteo en el capítulo cuatro, versículo dos
de la segunda carta? Donde le dice, predica la palabra,
predica la palabra. hermanos ese mandamiento para
entender ese mandamiento tenemos que ir otra vez al maestro de
los maestros aquel que es el que es apto para enseñar totalmente
apto aquel que es el maestro el único el gran maestro el señor
Jesucristo y cuando Pablo dice a Timoteo es interesante que
notemos lo pues el temor que nos debe infundir
cuando Pablo le dice que predique la palabra. porque es muy solemne. Él le dice, te encarezco delante
de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los
muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra,
que prediques la palabra. También mencionábamos en la mañana
que una de las funciones primarias es la enseñanza por medio de
la predicación, la predicación pública y también la predicación,
la enseñanza privada en las visitas pastorales. estuvimos mirando
al maestro de los maestros y mirando también al apóstol Pablo, que
el apóstol Pablo pues Dios lo hizo apto para enseñar, él dijo
sed imitadores de mí como yo de Cristo y miramos ahí en Hechos
capítulo 20, pero qué es, hay que entender qué es lo que quiere
decir este mandamiento, que prediques la palabra, y nos va a ayudar
a entender de dónde deriva este mandamiento, Juan capítulo doce,
evangelio de Juan capítulo doce el maestro de los maestros dice
así, versículo cuarenta y nueve, porque yo no he hablado por mi
propia cuenta, el padre que me envió Él me dio mandamiento de
lo que he de hablar, de lo que he de decir y de lo que he de
hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna. Así pues, lo
que yo hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. Y es importante
que notemos algunas cosas en este versículo, que es lo que
motiva a Pablo a decirle a Timoteo que predique la palabra. Y nos
hace referencia también a cosas que estábamos considerando en
la mañana. es uno no se hace a sí mismo apto para enseñar,
Dios constituye, Dios lo hace apto y es interesante que aún
hablando del Señor Jesucristo que es mismo Dios hecho hombre,
ni siquiera Él, recuerde lo que vimos en Santiago, no os hagáis
maestros muchos de vosotros y es que ni siquiera el Señor Jesús
vino por cuenta propia sino el Padre lo envió La otra cosa que
podemos mirar es, bueno, no habló por cuenta propia, no vino por
cuenta propia, pero una parte a la cual prestar mucha atención
es la última parte del versículo 50, dice, así pues lo que yo
hablo, lo hablo como el Padre me lo ha dicho. Lo que yo hablo,
lo hablo como el Padre me lo ha dicho. La traducción de la
Biblia de las Américas dice, la hablo tal como el Padre me
lo ha dicho. Y hermanos, la aptitud para enseñar
es, tiene que ver con entender qué significa que prediques la
palabra. Y una de las cosas que tiene que llamar fuertemente
nuestra atención es que el Señor Jesucristo, el eterno Hijo de
Dios, Dios hecho hombre, se ocupaba de hablar las cosas tal como
el Padre lo había dicho. Y si el mismo Señor Jesucristo
tenía ese cuidado siendo quien era, cuánto más simples mortales
como nosotros deberíamos temblar y temer de que lo que hacemos
cuando nos paramos en este lugar es decir lo que el Padre ha dicho
tal como Él lo ha dicho. Y eso hace que, pues en verdad,
predicar sea un trabajo duro. No es simplemente pararse y preparar
algo para decir que ocupe más o menos 45 minutos. Significa
ir a la escritura e ir a la escritura en dependencia del Espíritu Santo
y procurar que lo que vamos a decir sea tal como el Padre lo ha dicho. Y cuando pensamos en estos manos,
tenemos que pensar inevitablemente en el Salmo 119, 130. quisiera recordar algunas cosas
que mencioné en la mañana, no vamos a buscar el pasaje ahora,
pero Pablo dice que él no había rehuido anunciar todo el consejo
de Dios y predicar la palabra. Predicar la palabra es predicar
desde Génesis 1-1 hasta el último versículo. Algunos lo pueden
hacer de manera sistemática tomando libros completos de la escritura,
no necesariamente para que la predicación sea predicar la palabra
tiene que ser así. Y miremos el Salmo 119, 130,
dice, la exposición de tu palabra alumbra, hace entender a los
simples, dice nuestra traducción Reina Valera 1960. La Biblia
de las Américas dice, la exposición
de tu palabra alumbra, trae luz y hace entender a los sencillos. sencillos, hace entender a los
sencillos. Hermanos, esto nos hace ver que
algo que es importante es que la predicación ha de ser una
predicación expositiva, sea que se prediquen series de libros
completos de la Biblia, O sea que no se prediquen series completas,
la predicación ha de ser expositiva, la exposición de tu palabra. Estamos en este lugar para exponer,
no nuestras ideas, no nuestros conceptos, para exponer la palabra
del Señor. Predica la palabra. Y hermanos,
una de las cosas que va a transformar la vida y a dar entendimiento
al pueblo del Señor es que se predique la palabra. No es que
una persona se ponga en este lugar y predique sus ideas, no
importa cuán buenas sus ideas sean. Las ideas de los hombres
y las palabras de los hombres no tienen el poder de dar vida.
Es la exposición de su palabra la que alumbra. La exposición
de su palabra alumbra. Puede ser que algunas veces sea
necesario y legítimo predicar temas. Sin embargo, aún la predicación
temática ha de ser expositiva. La predicación expositiva, hermanos,
es ir a la escritura, no trayendo mis ideas para respaldar lo que
yo voy a decir. Porque uno puede traer sus ideas
y buscar versículos que apoyen lo que uno está diciendo. Cuando
el Señor Jesucristo fue tentado en el desierto, Satanás usó la
Escritura. Satanás citó la Escritura. Ahora,
Satanás tenía sus ideas y lo que él estaba haciendo era apoyar
sus ideas con la Escritura. la predicación más fiel y la
forma que debe ser predicada la escritura es que la predicación
sea expositiva, predicar la palabra es encontrar el mensaje en el
versículo, es que el tema del mensaje sea el tema del versículo,
es predicar la palabra, es la estructura de la predicación
viene del mismo del mismo pasaje, el mensaje es el mensaje del
texto, Hermanos, predicar la palabra. Y eso significa poder
hacer un trabajo duro para ubicar el versículo dentro del contexto
inmediato y dentro del contexto general de la escritura. Eso
implica el hecho de saber con claridad el propósito por el
cual el Señor nos ha dado su palabra y cuál es el propósito
de la palabra. Y dentro de ese propósito es
que se tiene que entender la escritura. Es que tenemos que
saber que el propósito de Dios al hacer todas las cosas es su
propia gloria. Es que tenemos que saber que
el fin de la historia es la gloria de Dios. Y en ese sentido nosotros
tenemos que ubicar todo versículo para predicar en su contexto.
Además de eso, es necesario que la predicación sea cristocéntrica,
porque Cristo es el centro de la Escritura. Venimos para predicar
a Cristo, venimos para que Cristo sea admirado y reconocido. El
propósito es que toda la admiración sea hacia el Señor Jesucristo.
Hermanos, los indoctos e inconstantes tuercen la Escritura para su
propia perdición, y la predicación expositiva nos guarda de que
el predicador tenga el control sobre la escritura. Es la escritura
la que tiene que tener el control sobre el predicador. Ser apto
para enseñar significa lo que dice el apóstol Pablo cuando
le dice a Timoteo procura con diligencia presentarte a Dios
como obrero aprobado que usa bien la palabra de verdad. hermano
usar bien la palabra de verdad requiere que tengamos temor reverente
y orar al señor para que nos guarde de hacer con la escritura
lo que el borracho hace con el farol en la calle el borracho
el farol se hizo para iluminar pero al borracho le sirve para
apoyarse y es un pecado el usar la escritura para apoyar nuestras
ideas En lugar de apoyar nuestras ideas, la escritura fue dada
y usarla bien es venir a la escritura para que ella alumbre. Lámpara
es a mis pies tu palabra y lumbrera mi camino. Y en diferentes lugares
de la escritura se nos enseña que la escritura es la luz que
alumbra en un lugar oscuro y que hacemos bien en estar atentos
a la palabra profética más segura hasta que la luz esclarezca en
vuestros corazones. hermanos la predicación expositiva
debe ser la predicación el pastor ha de ser apto para enseñar y
su aptitud para enseñar está en el hecho de comprender que
está llamado a exponer todo el consejo de Dios. Una de las cosas
que es importante para la iglesia es Si se predica temáticamente,
lo que va a suceder es que probablemente el predicador va a predicar los
temas que considera son importantes. Pero todo el consejo de Dios
es importante. Otra de las cosas que lamentablemente va a ocurrir
es que el pastor va a empezar y su crecimiento espiritual va
a ser el mismo cuando él termine su ministerio y la iglesia pues
va, no va a poder crecer más espiritualmente de lo que su
pastor crezca si no se entiende que lo que hay que exponer es
todo el consejo de Dios, que lo que hay que hacer es predicar
la palabra de Dios. Predica la palabra. Y hermanos,
hay peligro en no predicar la palabra. El crecimiento espiritual es
por la palabra del Señor. Y el peligro es terminar haciendo
decir a la Escritura cosas que no era la intención del Espíritu
Santo al inspirar la Escritura. Es interesante que se predica, por ejemplo, y hay
gente que apoya y dice, Jesús está tocando a la puerta de tu
corazón. y porque él quiere entrar a tu corazón y esa es una muestra
de cómo no se está exponiendo la palabra de Dios apocalipsis
3 20 dice aquí estoy a la puerta y llamo si alguno oye mi voz
y abre la puerta entraré a él cenaré con él y él conmigo y
de pronto escuchas al predicador diciendo a la gente el señor
está tocando a la puerta de tu corazón ábrele porque él desea
entrar a tu corazón eso es tener el predicador, el control sobre
la escritura y no la escritura el control sobre el predicador,
eso es tener lo que debe iluminar un farol usándolo como un bastón,
porque Ese versículo no enseña lo que el predicador está pretendiendo
enseñar. Esa persona no está predicando
la palabra, aunque esté citando Apocalipsis tres veinte, porque
en primer lugar, el Señor está tocando ese mensaje, no es el
mensaje a un pecador y presentando a Cristo, tocando a la puerta
de su corazón. Ese pasaje es uno de los mensajes a las siete
iglesias y el Señor está hablando a una de esas iglesias y le está
diciendo, eh, aquí estoy a la puerta y llamo. pretender decirle
a la gente Dios está tocando la puerta de tu corazón citando
apocalipsis 3 20 es torcer la escritura es tener la escritura
como un bastón y hermanos es posible que tengamos que predicar
alguna vez temático que no debe ser la norma pero aún la predicación
temática ha de ser expositiva y Yo he sido culpable alguna vez
de enseñar a la gente que debe estudiar, que debe escudriñar
la escritura, citando Juan capítulo cinco, versículo treinta y nueve,
y otra vez es el pecado de usar el farol como un bastón, porque
eso no es la intención del Espíritu Santo en ese pasaje. Dice el
versículo Dice, escudriñad las Escrituras,
porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna,
y ellas son las que dan testimonio de mí. Y no queréis venir a mí
para que tengáis vida. Yo y otros y el hecho de que
otros lo hayan hecho no me justifica, el hecho de que seamos muchos
no quiere decir que eso está bien y tampoco es culpa de otros
el que yo lo haya hecho, es mi responsabilidad delante de Dios,
pero ese versículo de ninguna manera está dando un mandamiento
de estudiar la escritura. Usar ese versículo así de esa
manera es usar la Biblia como un apoyo y es no exponer la palabra
de Dios. No estoy exponiendo la intención
original del Espíritu Santo al tener este versículo en la Escritura.
Estoy viniendo con una idea de lo que yo ya quiero decir y lo
único que estoy buscando es que la escritura soporte lo que yo
quiero decir. Y cuidado porque ahí hay peligro,
porque entonces uno puede pararse a predicar y decir que no hay
Dios porque la escritura también lo dice. Pero esa no es la intención
original del Espíritu Santo. La escritura dice, dice el necio
en su corazón no hay Dios. Pero si yo saco del contexto
entonces yo voy a decir Estoy torciendo la escritura. Estoy
teniendo el control sobre la escritura en lugar que la escritura
tenga el control sobre mí. Y es importante que lo que el
Señor estaba diciendo a estas personas es que a pesar de que
ellos eran unos estudiosos de la escritura, pues ellos no querían
venir al Señor Jesucristo. A ellos les parecía que ahí estaba
la vida eterna, pero no querían venir al Señor Jesucristo. De
ninguna manera es un versículo que podamos usar para enseñar
acerca de la actitud del creyente hacia la escritura. Y es más,
no es trabajo de un predicador estar dando un mandamiento a
los creyentes de estudiar la Escritura. El trabajo de un predicador
es anunciar el Evangelio, y aquellos que por el Evangelio gusten que
Dios es bueno, indudablemente van a desear la Escritura, así
como el recién nacido desea la leche. No hay necesidad de que
le digan que es un mandato, es el anhelo de su corazón. está
por todas partes en la escritura. El Salmo 119 habla de una persona
que había probado que Dios es bueno y terminaba diciendo, oh
cuánto amo yo tu ley, todo el día es ella mi meditación. Si
el que ha probado que el Señor es bueno, va a estar como el
apóstol Pedro. ¿A quién iremos? Tú tienes palabras
de vida eterna. Y va a anhelar la palabra del
Señor. Y si no hay anhelo por la palabra
del Señor, pues examínate si estás en la fe. Quizá no has
gustado que Dios es bueno. Quizá has gustado que la comunión
en la iglesia está buena, pero no has gustado que Dios es bueno.
Si no anhelas y deseas la palabra del Señor, es que quizá te ha
gustado el ambiente de la iglesia, pero no has gustado que Dios
es bueno. Y hermano, la predicación expositiva es lo que Dios llama
a lo que ha de ser un predicador, un predicador apto para enseñar,
entiende que es la palabra de Dios la que hay que predicar.
Y hermanos, una convicción que tenemos que tener es que en la
palabra del Señor está todo el consejo de Dios, es que es suficiente
para toda necesidad humana. No es nuestro trabajo estar yendo. Pablo no le dijo a Timoteo, visita
a los hermanos para que veas qué problema tienen y puedas
predicar. Le dijo, predica la palabra,
predica la palabra. No es ver las debilidades de
los hermanos y pararse. En lo personal, yo creo que hay
cosas que facilita el hecho de hacerlo de manera continua. porque
pues nos ayuda a ubicar, leer, hacer de manera continua la predicación
como pues Dios ha puesto en mi corazón hacerlo de libros completos,
porque me ubica en el contexto general del libro, es mucho más
difícil cuando un pastor lo hace y no lo hace en una serie, no
quiere decir que sea una obligación que se haga por series completas
de libros, pero ha de ser expositiva, ha de ser exponer lo que el mensaje
está diciendo. Y hermanos, es interesante que
por ejemplo el pastor Charles Spurgeon no predicaba libros
completos. Y él decía que él admiraba a
los que lo hacían. Yo creo que es más fácil hacerlo.
Sin embargo, él predicaba expositivamente a pesar de no predicar libros
completos de la escritura. Pero qué importante es que nosotros
para crecer necesitamos la palabra del Señor. Y es necesario que
Para eso, pues una inversión de tiempo en la escritura, de
oración y de dependencia del Señor, y que el Señor nos guíe
a cuál era la intención original del Espíritu Santo, y usar su
palabra para dar el mensaje que está allí en el texto, que fue
la intención del Espíritu Santo al dar ese texto, y no terminar
nosotros, pues, viniendo ya con nuestras ideas. simplemente buscar
versículos en la Biblia que apoyen nuestras ideas. Es por la palabra
del Señor, no importa si lo que yo estoy diciendo es verdad,
si no está en el versículo que estoy predicando, no estoy predicando
la palabra. No importa si lo que estoy predicando
es bíblico, pero si no está en el versículo, simplemente estoy
utilizando el versículo como un trampolín para decir algo
que yo ya había pensado. Y de esa manera es muy difícil,
aunque puede haber bendición, que en verdad haya un crecimiento
espiritual. La iglesia es llamada a crecer
en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. Y la única manera que tenemos
de crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo es que se nos predique, que se nos exponga la palabra
del Señor. Predica la palabra. predica la
palabra. Hermanos, que Dios nos guarde,
aún a los que no predicamos, mucho más a los que predicamos,
pero a los que no predicamos, de tener ideas y de pronto encontrar,
aparentemente, apoyo a nuestras ideas en la Biblia. Porque podemos
terminar creyendo muchas cosas y estamos cometiendo un pecado,
el pecado de torcer la Escritura. Y que Dios nos guarde de torcer
la Escritura. Que Dios nos guarde de encontrar apoyo para nuestras
ideas. Que Dios nos lleve en primer
lugar a ir a la Escritura con una primera actitud que es, Señor,
yo quiero ver al Señor Jesucristo en la Escritura. En el Salmo
119, el salmista dice, abre mis ojos y miraré las maravillas
de tu ley. Y la maravilla de la ley de Dios
es el Señor Jesucristo. Y que nosotros podamos ir con
la expectativa. Cuando tengas tu lectura en tu
casa, ve a la Biblia con la expectativa de quién es el Señor Jesucristo
en este pasaje. ¿Qué es lo que el Señor Jesucristo
dice en este pasaje? ¿Qué emoción del corazón de Dios
está manifestándose en este pasaje? No es malo si piensas en que
hay un mandamiento para obedecer o alguna de esas cosas. pero
primariamente debe ser quién es Dios en este pasaje, qué aspecto
de su carácter se está revelando en este pasaje, quién es el Señor
Jesucristo en este pasaje, porque nuestra necesidad primaria no
es obedecer mandamientos, nuestra necesidad primaria es conocer
al Señor Jesucristo. Cuando conocemos al Señor Jesucristo,
vamos a ser transformados como Él es. Y sin duda, el que está
siendo transformado a la imagen de Cristo, va a obedecer sus
mandamientos. Sin duda, el que ama al Señor
Jesucristo, ama su palabra, y va a andar como Él anduvo. Pero
primariamente es ir a la Escritura, pedir al Señor que nos quite
de ideas que ya traemos y que Él nos hable por su palabra,
que nos muestre el carácter del Señor Jesucristo, que veamos
a Cristo y seamos transformados de gloria en gloria, porque de veras que uno puede
encontrar apoyo a ideas descabelladas en la escritura y que Dios nos
guarde. hermanos es solemne el hecho
de que seamos obreros no importa si no eres predicador mucho más
si el señor te ha llamado el ministerio de la palabra pero
sin importar cuál sea el ministerio que dios te ha dado que seas
un obrero que usa bien la palabra de verdad y usar bien la palabra
de verdad es que la palabra marque tu vida es bonito tener una biblia
marcada Pero una de nuestras oraciones
debe ser no solo que esté marcada en nuestra Biblia, sino que nuestra
vida esté marcada por la palabra. Y la marca más preciosa de la palabra es que
nuestros ojos están viendo al Señor Jesucristo, que estemos
viendo a Cristo, que estemos creciendo en admiración para
la persona del Señor Jesucristo, que cada día crezca nuestra confianza
en el Señor Jesucristo. Y hermanos pedirles en esto oración porque es pues es trabajo arduo
el ir a la escritura y ver qué es lo que la intención del Señor
en el pasaje. Y hermanos a veces es horas de
estar con un pasaje y no encontrar nada. Yo doy gracias a Dios porque
Él es misericordioso. Y doy gracias a Dios porque tiene
que haber diligencia. Y yo le doy gracias a Dios porque
algunas veces me he subido acá y no había mucho, pero es la
misericordia de Dios. Pero no podemos simplemente pues
pensar que lo leo en 15 minutos y me levanto y me voy a parar
delante de los hermanos. No, hermanos, es algo muy solemne,
es algo muy solemne, es una enorme responsabilidad. Si el Señor
Jesucristo, el maestro de los maestros, procuró hablar tal,
su ocupación fue hablar tal y como el Padre le había dicho, pues
con mucha más razón nosotros necesitamos la dependencia del
Espíritu Santo. los que los que predicamos los
que tenemos el ministerio en la palabra con mucha más razón
y yo pido sus oraciones y agradezco porque yo sé que hay hermanos
que oran por nosotros pero hermano en tu vida personal es igual
En tu vida personal es igual que usemos la palabra como es
debido. La aptitud para enseñar parte
de usar la palabra como es debido. Y no olvidemos, hermano, la palabra
es lámpara. Lámpara es a mis pies tu palabra
y lumbrera mi camino. En la palabra del Señor es que
está el poder. Él da vida por su palabra. No
por la palabra de los hombres, su palabra, la palabra de vida
es la que da vida y esa es la palabra que tenemos que predicar. Predica la palabra, exponer la
palabra del Señor. Y debe ser nuestra oración que
Dios pues dé pastores conforme a su corazón. pastores conforme
a su corazón son pastores que son aptos para enseñar y esos
pastores que son aptos para enseñar son pastores aptos para enseñar
porque Dios los ha hecho aptos y cuando pensamos en eso hermanos
que Dios nos guarde como iglesia de poner nuestra admiración en
pastores humanos en maestros humanos si usted está admirándome
yo le invito a algo arrepiéntase Yo lo quiero animar a que me
ame, no que me admire. Yo quiero animarlo a que admiremos,
no al apóstol Pablo, al que hizo a Pablo ser lo que fue. Que cuando
miremos de predicadores que Dios está utilizando o ha utilizado,
admiremos al gran príncipe de los pastores, que hizo, los hizo
aptos para enseñar en todo Recuerde que nadie humano cumple con ese
requisito al cien por ciento. Y aquellos que están en los cuales
hay esta cualidad es porque el Señor los está haciendo aptos
para ese, para enseñar su palabra. Y yo les decía, no quiero que
me admiren, quiero que me amen. Si usted me admira cuando yo
peque, usted no me va a corregir, porque me admira. es más probablemente
termine imitando algo que no deba imitar y yo lo quiero invitar
a que usted me ame. Y cuando Dios lo edifique por
su palabra, admire al Señor Jesucristo que está obrando a través de
mí. Admire a la bendita Trinidad que está obrando a través de
mí. Pero a mí, ámeme, no me admire. Y que el Señor nos guarde de
admirar a los hombres. El propósito es admirar al Señor
Jesucristo. No nos predicamos a nosotros
mismos, predicamos y queremos llamar la atención hacia el maestro
de los maestros. Y otra de las cosas que es necesario
que el Señor nos guarde de admirar hombres es, es triste cuando
Dios lleva por cualquier, ya sea por muerte o porque Dios
llama a otro lugar a ministrar a un pastor y de pronto la iglesia
se encuentra que viene otro pastor y la iglesia está quejando, es
que no es como era, no predica como predicaba. Cuidado, hay
pecado en eso. El pastor cualquiera que sea
es único y no puede haber otro como Él. Y Él predicó no para
que lo admires y te quedes añorando, sino Él predicó para que admires
al Señor Jesucristo. Y el pastor que ya no está y
tú te estás quejando, estoy seguro que estaría triste de oírte quejar,
porque su propósito del pastor que no está era que conocieras
y admiraras a Cristo, no que lo admiraras a Él. Hermanos que
Dios nos guarde y recordemos en todo esto el mérito es del
Señor. Él hace hombres aptos para enseñar. Él nos hace participar de su
naturaleza divina y a Dios sea la gloria. Admiración solamente
al Señor Jesucristo. Él es el que dota a los hombres. El apóstol Pablo decía por la
gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no ha sido en vano
conmigo. Soy el más pequeño. Y que Dios
nos guarde, porque en verdad, hermanos, traemos un problema
en nuestro corazón, que tendemos a admirar a las personalidades. Y que Dios quite nuestros ojos
de las personas. Si tenemos los ojos en las personas,
nos vamos a desilusionar muchas veces. Pero veamos al Señor Jesucristo. Veamos su obra. Admiremos su
obra. Yo cito algunas veces a predicadores
del pasado, porque Dios los ha usado y agradecemos a Dios por
los hombres del pasado, pero no admiremos a los hombres del
pasado. Yo quiero recordarle lo que he
dicho otras veces. Dios solo tiene un hijo consentido,
nada más uno. Y ese no era el apóstol Pablo,
ese no era el apóstol Juan, tampoco era Charles Spurgeon, ni ninguno
de los hombres del pasado. Ese es, era, es y será el Señor
Jesucristo. Él es el hijo consentido del
Padre. Y después de eso, quiere decir que lo que Dios le dio
a Pablo, te lo quiere dar también a ti, por la obra del Señor Jesucristo. Lo que Dios hizo con Spurgeon,
la manera en que Dios lo dotó, no te va a dotar de las mismas
cosas, pero te va a dar de sus dones, para que hagas la obra
que él te ha llamado a hacer. Hermano, admira a quien tenemos
que admirar. Admira al Señor Jesucristo. Pablo decía, imítame como yo
imito a Cristo. Y eso implica algo que Pablo
estaba diciendo e implicando. Cuando yo no imite a Cristo,
no me imites. Cuando yo no imite a Cristo,
corrígeme. Amame cuando yo no imite a Cristo.
Admira al Señor Jesucristo. Dios quiera que tengamos corazones
para admirar al Señor Jesucristo y que sea el clamor de nuestro
corazón, admirar al Señor Jesucristo y clamar al Señor para que él
provea pastores conforme a su corazón. Los pastores conforme
a su corazón son don de Dios y se los tenemos que pedir a
Dios. Él ha prometido hacerlo. Vamos
a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.