Bootstrap
JC

(3''parte) Suplica de un corazón que se conoce

Psalm 51:13
Joel Coyoc July, 3 2024 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc July, 3 2024
Estudio de Salmos 51

El sermón titulado "Suplica de un corazón que se conoce" por Joel Coyoc se centra en la doctrina del arrepentimiento genuino, utilizando el Salmo 51:13 como base. El predicador argumenta que el verdadero arrepentimiento surge de un corazón que ha sido tocado por la gracia de Dios, permitiendo al individuo conocer tanto a Dios como a sí mismo. A través de las experiencias del rey David, quien en su fragilidad humana clamó a Dios en busca de liberación del homicidio, Coyoc expone cómo la confianza en el Señor debe reemplazar la confianza en uno mismo. Las referencias a 1 Samuel y a otros pasajes del Nuevo Testamento ilustran que, sin la revelación divina y la intervención del Señor, la humanidad es propensa al pecado. Finalmente, se enfatiza que el reconocimiento de las propias debilidades y la súplica a Dios por ayuda son fundamentales en el camino del creyente hacia una vida vivida en gratitud y dependencia del Señor.

Key Quotes

“Un corazón arrepentido es un corazón que se conoce por la gracia de Dios porque Dios se ha querido revelar a él.”

“Es la razón por la que ya lo hemos hecho. Y cuando nosotros pensamos en la vida de David, tenemos que recordar algunas cosas y los momentos.”

“Que cada uno de nosotros no confíe más en sí mismo.”

“Un corazón arrepentido sabe que el mayor enemigo soy yo mismo.”

What does the Bible say about repentance?

The Bible emphasizes that repentance is a heartfelt turning away from sin and turning towards God, as reflected in Psalm 51.

The Bible presents repentance as a critical aspect of the believer's life, illustrated poignantly in Psalm 51, where David, in deep remorse for his sins, pleads for God's mercy and cleansing. Repentance involves recognizing one's transgressions and understanding that we have sinned against God. It is an acknowledgment of our need for His grace and forgiveness. David's cries for a clean heart and a renewed spirit signify the importance of a contrite spirit before God. Such genuine repentance recognizes the dangers of self-reliance and the necessity of divine aid in overcoming sin.

Psalm 51:1-12, 2 Corinthians 7:10

How do we know God's grace is sufficient for our sins?

God’s grace is sufficient, as seen in His forgiveness of David’s grievous sins, demonstrating that His mercy triumphs over judgment.

We come to understand the sufficiency of God's grace primarily through the redemptive work of Christ and the testimonies found in Scripture. The narrative of David in Psalm 51 reflects a heart that acknowledges its own sinful nature and desperately seeks God’s mercy. Despite David's grievous sins, including adultery and murder, God forgives him, illustrating that no sin is beyond the reach of divine grace. As Romans 3:21-26 indicates, believers are justified freely by His grace through the redemption that came by Christ Jesus. Therefore, God's grace is not merely sufficient; it is abundantly transformative and available to all who turn to Him in faith.

Psalm 51, Romans 3:21-26

Why is humility important for Christians?

Humility is vital as it reminds Christians to rely on God's strength rather than their own abilities, as shown in David's prayer.

Humility is crucial for Christians as it aligns our hearts with the understanding of our dependence on God. In the sermon, David’s plea for deliverance from sin reflects a recognition that he cannot rely on his own strength or righteousness. Proverbs 3:5 encourages us not to trust in our own understanding but to acknowledge the Lord in all our ways. The humble heart is aware of its weaknesses and consistently turns to God for support and guidance. In light of our propensity to sin, humility allows us to receive God’s grace and respond rightly to His calling, fostering spiritual growth and deeper communion with Him.

Proverbs 3:5, Psalm 51:10-12

What does it mean for God to create a clean heart?

For God to create a clean heart signifies His power to renew and regenerate our nature through the Holy Spirit.

When David asks God to create a clean heart within him, he is expressing a profound desire for renewal and transformation. This request speaks to the work of the Holy Spirit in the believer's life, where God intervenes to change our hearts from a state of sin to one aligned with His will. Ezekiel 36:26-27 complements this sentiment by stating that God will give us a new heart and put His Spirit in us, highlighting divine regeneration. A clean heart leads to right living and reflects a genuine relationship with God, showing the incredible power of His grace to change our nature and desires from within.

Psalm 51:10, Ezekiel 36:26-27

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a abrir nuestra biblia
en el salmo cincuenta y uno salmo número cincuenta y uno
Dice la palabra del Señor, ten piedad de mí, oh Dios, conforme
a tu misericordia, conforme a la multitud de tus piedades, borra
mis rebeliones, lávame más y más de mi maldad y límpiame de mi
pecado, porque yo reconozco mis rebeliones y mi pecado está siempre
delante de mí. contra ti, contra ti solo he
pecado, y he hecho lo malo delante de tus ojos, para que seas reconocido
justo en tu palabra, y tenido por puro en tu juicio. He aquí
en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre. He aquí tú amas la verdad en
lo íntimo, y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.
Purifícame con hisopo y seré limpio. Lávame y seré más blanco
que la nieve. Házme oír gozo y alegría, y se
recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de
mis pecados y borra todas mis maldades. Crea en mí, oh Dios,
un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de delante de ti
y no quites de mí tu santo espíritu. Vuélveme el gozo de tu salvación
y espíritu noble me sustente. Entonces enseñaré a los transgresores
tus caminos y los pecadores se convertirán a ti. líbrame de
homicidios, oh Dios, Dios de mi salvación, cantará mi lengua
tu justicia. Señor, abre mis labios y publicará
mi boca tu alabanza. Porque no quieres sacrificio
que yo lo daría, no quieres holocausto, los sacrificios de Dios son el
espíritu quebrantado. Al corazón contrito y humillado
no despreciarás tú o Dios. Haz bien con tu benevolencia
a Sion, edifica los muros de Jerusalén, entonces te agradarán
los sacrificios de justicia, el holocausto u ofrenda del todo
quemada, entonces ofrecerán becerros sobre tu altar. Vamos a meditar
el versículo catorce. Estamos meditando el salmo y
estábamos meditando las súplicas de un corazón arrepentido y dentro
de lo que pensábamos de un corazón arrepentido es que pues un corazón
arrepentido es un corazón que se conoce por la gracia de Dios
porque Dios se ha querido revelar a él entonces él conoce a Dios
y al conocer a Dios se conoce a sí mismo Y una de las cosas
que podemos mirar que está pidiendo el salmista aquí su súplica de
un corazón arrepentido, líbrame de homicidios, oh Dios, líbrame
de homicidios, oh Dios. El el salmista está con un corazón
arrepentido, sabemos y hemos visto a lo largo del salmo que
no hay duda de que el salmista conoce a Dios, el salmista ha
experimentado el gozo de la salvación de Dios y en este momento el
salmista llama al pecado por su nombre lo que él había hecho
era un homicidio pero una de las cosas importantes es que no no obstante que fue una situación
dolorosa y una caída dolorosa sabemos por la palabra del señor que todas las cosas ayudan para
bien de aquellos que le aman. Damos gracias a Dios porque podemos
recordar a Job, por ejemplo, cómo Satanás, Satanás mismo obró
para su bien, porque Dios, Dios había tenido misericordia de
Job, había decidido revelarse a Job de una manera más clara. Y en tanto que Satanás estaba
esperando el día en que Job iba a blasfemar, pues lo que lo que
hubo como resultado fue que Satanás obró para bien al final él en
lugar de blasfemar él reconoció que él no conocía también a Dios
como pensaba conocerlo al final él dijo de oídas te había oído
más ahora mis ojos te ven por tanto me aborrezco y me arrepiento
en polvo y ceniza nosotros sabemos que en todo esto que ha sucedido
¿Por qué es que él está diciendo líbrame de homicidios? Porque
hay algo que hay algo que ha sucedido en este corazón arrepentido
que lo lleva a aclamar líbrame de homicidios y es al crecer
la confianza, el conocimiento de Dios, crece la confianza en
Dios y disminuye la confianza en uno mismo. Él sabe que a menos
que Dios lo libre, él es capaz de volver a hacer lo que ya hizo
una vez. Es sorprendente que a veces en
nuestro corazón, de pronto cuando hacemos cosas que no pensábamos
hacer, a veces estamos sorprendidos de que pensábamos que no podíamos
hacer eso. Pero Dios, Dios nos demuestra
que somos capaces, es la razón por la que ya lo hemos hecho.
Y cuando nosotros pensamos en la vida de David, tenemos que
recordar algunas cosas y los momentos. Hay algo que en
este tiempo se nos llama mucho y es, tienes que tener confianza
en ti mismo, confía en ti mismo. Pero la escritura dice, fíate
de Jehová de todo tu corazón. La escritura constantemente nos
llama a no, no es una virtud el confiar en nosotros mismos.
es una virtud de la gracia de Dios el que él se revela a nosotros
y nosotros crecemos en confianza y en la medida que crecemos en
confianza disminuimos nuestra confianza en nosotros mismos.
Es interesante que no importa cuánto tiempo pase que el Señor
nos ha atraído hacia sí, siempre va a haber un peligro. Nosotros
sabemos que David pues Dios se comenzó a revelar a David desde
que él era muy joven. Y él sabía que cuando él podía
tomar a un león o a un oso y quitarle la oveja que estaba robando,
pues él sabía que era el señor a quien él conocía. De hecho,
él se lo dijo a Goliat cuando él le dijo que así como Dios
había puesto al león y al oso en su mano así, pues Dios iba
a poner a Goliat en su mano. Y nosotros sabemos que Cuando
recordamos la historia de David, nosotros podemos recordar que
Dios manda a Samuel para ungirlo como rey en lugar de Saúl. Y
David sabía que él era ya ungido como rey y después Saúl comienza
a perseguirlo. Muchos de los salmos reflejan
esos tiempos en que él era perseguido. y algo que ocurrió dos ocasiones
fue que en dos ocasiones Saúl estuvo en las manos de David
y David pudo haberlo asesinado además de que estaba en sus manos
había gente que le echaba porras y le decía ahora es el momento
que Dios lo ha puesto en tu mano así que no lo pienses y hay algo
que que damos gracias a Dios que
ocurrió Y algo que podemos saber muy claro es, eso que ocurrió
no es David, sino es el Señor obrando en David. El Señor obrando
en David, enseñándolo a esperar en el Señor. El Señor obrando
en David, enseñándole a confiar en el Señor. Él sabía que Dios
lo había ungido como rey y él quería esperar el tiempo en que
Dios le iba a dar plenamente aquello que Dios ya le había
prometido. Él no quería arrebatarlo. Y es interesante cómo él fue
librado por el mismo Señor de cometer un homicidio. Imagine
tener en las manos a alguien que te ha intentado clavar con
una lanza en la pared y de pronto tenerlo ahí dormido. y además
a gente detrás de ti que está dispuesta a apoyarte y que te
está aplaudiendo para que ya de una vez, pues si lo clavas
ahí, pues se acabó la persecución, ya está listo. Pero él dijo que
pues lejos estuviera de él poner su mano contra el ungido del
Señor. Él tenía claro que del Señor
es la venganza y la gloria en esa situación es para Dios, no
para David. El David, el David que el verdadero
David actuando como David, confiando en David, lo vemos en primero
de Samuel capítulo quince. Y hay algo interesante, David
iba a actuar como David, no como actuó cuando cuando Saúl, él
iba a actuar de de otra manera. dije quince es veinticinco primero de samuel veinticinco No vamos a leer todo el capítulo
25, pero lo que sucede es que David, siendo perseguido por
Saúl, estaba en un momento de necesidad de alimento y pues
había un hombre que se llamaba Naval, que era un hombre malvado,
era un hombre que era pues adicto a la bebida. Y él era muy rico
y David había cuidado de sus pastores y de sus ovejas y los
había cuidado y los había apoyado. Llegó un momento en que David
en su necesidad pensó, bueno, pues voy a ir a pedirle que por
favor corresponda lo que yo he hecho por él. Y David va, manda
unos mensajeros y Naval afrenta a los mensajeros. Y lo que ocurre
es que pues David se enoja y David actúa como David, como nosotros
hubiéramos actuado. Dice, vamos a leer algunos versículos,
versículos 10, Dice, habla de los jóvenes mensajeros que David
envió. Versículo nueve, cuando llegaron
los jóvenes enviados por David, dijeron a Naval todas esas palabras
en nombre de David y callaron. Y Naval respondió a los jóvenes
enviados por David y dijo, ¿Quién es David? ¿Y quién es el hijo
de Isaí? Muchos siervos hay que huyen
de sus señores. He de tomar yo ahora mi pan y
mi agua y la carne que he preparado para mis trasquiladores y darle
a hombres que no sé de dónde son. Y los jóvenes que habían
enviado David se volvieron por su camino y vinieron a David
y dijeron a David todas estas palabras. Entonces David dijo
a sus hombres, ciñase cada uno su espada. Y se ciñó cada uno
su espada y también David se ciñó su espada y subieron tras
David como cuatrocientos hombres y dejaron doscientos en el bagaje. Pero uno de los criados dio aviso
a Abigail, mujer de Naval, diciendo que aquí David envió mensajeros
del desierto que saludasen a nuestro amo y él los ha herido y aquellos
hombres han sido muy buenos con nosotros y él empieza a contar
todo lo bueno que habían sido y le da un consejo a Abigail
y si nosotros vamos más adelante en el versículo 23, bueno Abigail decide pues preparar
comida y llevarlo y en el versículo 23 dice cuando Abigail vio a
David se bajó prontamente del asno y postrándose sobre su rostro
delante de David se inclinó a tierra y se echó a sus pies y dijo señor
mío Sobre mí sea el pecado, mas te ruego que permitas que tu
sierva hable a tus oídos y escucha las palabras de tu sierva. No
haga caso ahora, mi señor, de ese hombre perverso de Naval,
porque conforme a su nombre así es, así es. Él se llama Naval
y la insensatez está con él. Mas yo, tu sierva, no vi a los
jóvenes que te enviaste. Ahora pues, señor vivo, señor
mío, vive Jehová y vive tu alma. que Jehová te ha impedido de
venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano en el Salmo
cincuenta y uno él está diciendo líbrame de homicidios y David
estaba yendo no para hacer lo que había hecho con Saúl David
iba a hacer otra cosa distinta quién lo libró de de ese homicidio
el señor lo libró a través de de Abigail dice que Jehová te ha impedido al
venir a derramar sangre y vengarte por tu propia mano, sean pues
como naval tus enemigos y todos los que procuran mal contra mi
Señor. Y ahora este presente que tu sierva ha traído a mi
Señor, sea dado a los hombres que persiguen a mi Señor. Y yo
te ruego que perdones a tu sierva esta ofensa, pues Jehová de cierto
hará casa estable a mi Señor, por cuanto mi Señor pelea las
batallas de Jehová, y el mal no se ha hallado en ti en tus
días. Aunque alguien se haya levantado
para perseguirte y atentar contra tu vida, con todo la vida de
mi Señor será ligada en el haz de los que viven delante de Jehová
tu Dios, y Él arrojará la vida de tus enemigos como de en medio
de la palma de una onda. Y acontecerá que cuando Jehová
haga con mi Señor conforme a todo el bien que ha hablado de ti
y te establezca por príncipe sobre Israel, entonces, Señor
mío, no tendrás motivo de pena. ni remordimiento por haber derramado
sangre sin causa o por haberte vengado por ti mismo. Y en versículo treinta y dos
dice y dijo David a Abigail bendito sea Jehová Dios de Israel que
te envió para que hoy me encontrases y bendito sea tu razonamiento
y bendita tú que me has estorbado hoy de ir a derramar sangre y
a vengarme por mi propia mano. ¿Quién lo libró? De homicidios.
Dios lo libró de homicidios. David iba a actuar pues como
cualquiera de nosotros hubiera actuado. Este era David. tenemos momentos así en que pues
olvidamos lo que Dios nos ha mostrado de sí, tenemos momentos
en que pues nos gana el impulso de nuestra carne, olvidamos las
promesas del Señor, olvidamos que el Señor dice mía es la venganza
yo pagaré y queremos tomar venganza por nuestra propia mano. Es interesante
que en todo esto David ha vuelto a recordar Y hoy es consciente
de que necesita orar y seguirle pidiendo Señor. Tal vez aquella
ocasión no lo pidió, pero Dios lo hizo. Y ahora que él mira
cómo está esa propensión a actuar de acuerdo a la naturaleza humana
caída, independientemente de la confianza en el Señor, él
dice, líbrame de homicidios, oh Dios. En todo esto vemos David
ya no confía en David y que Dios nos haga ser como David. Que
cada uno de nosotros no confíe más en sí mismo. Exactamente
es lo que el Señor hizo también con el apóstol Pedro. El apóstol
Pedro confiaba mucho en Pedro. El apóstol Pedro dijo, si es
necesario, yo voy a morir contigo. Aunque todos te dejen, jamás
te voy a negar. Sin embargo, el Señor le dijo,
antes que cante el gallo, me vas a negar tres veces. Y nosotros
sabemos que Pedro dejó de confiar en Pedro. Cuando el Señor Jesús
le preguntó si le amaba, él dijo, Señor, ¿sabes que te quiero?
Y él añadió algo y dijo, tú sabes todas las cosas. A él le quedó
claro que el Señor sabía todas las cosas. El Señor le dijo,
yo vas a ser zarandeado como a trigo, pero yo he rogado que
tu fe no falte. ¿Y por qué se mantuvo Pedro? Porque Jesús oró por él. y Pedro
dejó de confiar en Pedro y que el Señor obre en nuestros corazones
y recordemos cada cosa virtuosa no es nuestra si estamos en Cristo
cada cosa virtuosa no olvidemos de decir es el Señor es el Espíritu
Santo que mora en mí que Dios nos guarde de atribuirnos para
que no confiemos en nosotros mismos y para que nuestra oración
constante sea, Señor, líbrame de homicidios. Yo no quiero confiar
en mí mismo. Cuando hago lo que es correcto,
yo quiero reconocer, es el Señor. Y yo quiero decir, cuando hago
lo que no es correcto, ese soy yo. ese soy yo ya sea que nuestros
hijos digan qué bueno eres papito poder decir no ese no soy yo
cuando ves a ese que se enoja rápido ese soy yo cuando ves
a ese que pierde la paciencia ese soy yo cuando veas algo distinto,
cuando veas que soy paciente, cuando veas que actúo con bondad,
es el Señor obrando en mí y a él sea la gloria y que Dios haga
lo mismo que hizo en nosotros y que sea nuestra oración, líbrame
de homicidios, somos capaces de los peores pecados, que Dios
nos haga recordar siempre cuando alguna persona hace algún pecado
escandaloso cerca de nosotros, que nosotros podamos recordar
por la gracia de Dios es que yo no lo he hecho, pero yo también
soy capaz de hacerlo. Recuerde que el apóstol Pablo
nos dice, si alguno es sorprendido en una falta, vosotros que sois
espirituales, restaurarle con espíritu de mansedumbre, considerándote
a ti mismo, No sea que también seas tentado. El que crea estar
firme, mire que no caiga. ¿Y cómo vamos a mirar de no caer?
Pues orando esta oración de un corazón arrepentido. Un corazón
arrepentido sabe que es peligroso. Un corazón arrepentido sabe que
El mayor enemigo soy yo mismo. Y él está diciendo, líbrame de
homicidios, oh Dios. Y es interesante que si leemos
el Salmo hasta aquí, siempre ha dicho, oh Dios, oh Dios, oh
Dios. Pero qué bendición es que estamos
orando, orando, y Dios va obrando a través de la oración hasta
el momento en que Dios ya no dice sólo Dios, sino Dios de
mi salvación, Dios de mi salvación y es el Dios de mi salvación
el que me libra no sólo de la pena del pecado, me libra no
sólo del poder del pecado, me libra de mí mismo. Me libra de
confiar en mí mismo, que el Señor obre así como obró en David,
de que no confiemos en nosotros mismos. Dice el Señor, maldito
el varón que confía en el hombre y pone carne por su brazo. Y
hemos de reconocer que somos muy propensos a de pronto pues
confiar mucho en nosotros. Aparte, no falta quien nos eche
porras para confiar en nosotros, pero confiemos en el Señor. Clamemos al Señor por salvación,
por salvación de la pena del pecado, por salvación del poder
del pecado. Recordemos, si hemos venido a
Cristo, él nos ha sellado con su espíritu santo y su espíritu,
el fruto del espíritu es templanza, es, él nos ha dado un espíritu
no de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio,
pero que sea nuestra oración de un corazón arrepentido, el
recordar que lo he hecho una vez ha dolido pero aunque justo
cuando Dios me lleva a reconocer el pecado voy a tener la claridad
de que necesito depender del Señor porque fuera de la dependencia
del Señor no hay garantía de que yo no voy a volver a hacer
ese mismo pecado. No existe tal cosa como algunas
enfermedades que nos dan una vez y no nos vuelven a dar. Necesitamos
mantener los ojos en el Señor Jesucristo. Después dice, después
de esta súplica, el salmista dice, cantará mi lengua tu justicia,
cantará mi lengua tu justicia. y yo creo que una de las cosas
que los creyentes cantan es la justicia del señor no quisiéramos
tener un señor que no sea justo y cantamos su justicia porque
su justicia es la justicia que se ha manifestado en el señor
Jesucristo es la justicia de la cual el apóstol Pablo nos
habla en romanos la justicia que es por la fe Romanos capítulo 3 versículo
21. Dice, pero ahora, aparte de la
ley, se ha manifestado la justicia de Dios testificada por la ley
y los profetas, la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo
para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia por
cuanto todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios, siendo
justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención
que es en Cristo Jesús. Dios a quien Dios puso como propiciación
por medio de la fe en su sangre para manifestar su justicia a
causa de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados. Él está dice entonces mi lengua
va a cantar tu justicia. y creo que la canción del creyente
es cantar de la justicia del Señor, esa justicia que nosotros
tenemos que recordar, no es que el Señor escondió nada más nuestros
pecados, es que nuestros pecados fueron pagados, se ha hecho justicia
cuando un creyente es justificado, es porque Cristo ha muerto la
muerte que nosotros sabíamos de morir, es porque Cristo ha
dado su sangre, porque sin derramamiento de sangre no hay propiciación
de pecado. y él ha dado su sangre para limpiarnos de toda maldad
es la justicia de Dios es como dice el versículo veinticuatro
siendo justificados gratuitamente por su gracia mediante la redención
que es en Cristo Jesús a quien Dios puso como propiciación por
medio de la fe en su sangre para manifestar su justicia a causa
de haber pasado por alto en su paciencia los pecados pasados
¿Por qué se pudo decir a David? Natán le dijo has pecado y no
morirás porque tu pecado ha sido padeció por el pecado de David.
Cristo sufrió por el pecado de David. El castigo del pecado
de David fue sobre el Señor Jesucristo, como es con nuestros pecados. Exactamente lo mismo. nosotros
cantamos de su justicia, hay muchos himnos en los cuales nosotros
cantamos de su justicia, cuando cantamos maravilloso es el gran
amor que Cristo el Salvador derramó en mí, hay una estrofa donde
dice es para siempre mi salvación, vestido en su justicia voy. y
el creyente canta y celebra la justicia, el creyente celebra
el que Dios sea justo, nos gusta y es lo mejor que pueda suceder
que el Señor sea justo, no quisiéramos que el Señor no sea justo y damos
gracias a Dios porque Él es justo y es misericordioso y en su sabiduría
Él trazó un plan de redención desde
la eternidad, un plan de salvación en el cual no se violenta su
justicia. Su justicia es satisfecha. Una
de las cosas que no hemos de olvidar es ningún pecado quedará
sin castigo, ninguno solo. Aquellos que por la gracia de
Dios y su misericordia hemos sido atraídos hacia el Señor
Jesucristo. aquellos que Dios nos ha hecho conscientes de lo
peligrosos que somos para nosotros mismos. Nuestros pecados han
sido castigados en el Señor Jesucristo y aquellos que persistan en confiar
en sí mismos, en confiar en sí mismos. Recuerde que Una de las
cosas que lleva a decir, líbrame de homicidios, es no confiar
en nosotros mismos. Y recuerde lo que dijo el Señor
Jesús a aquellos que confiaban en sí mismos y menospreciaban
a los demás. Y él les dijo, dos hombres fueron
al templo a orar, uno que confiaba en sí mismo, pues estaba diciéndole
al Señor cómo él había cumplido la ley, todo lo que él había
hecho y cómo él era mejor que otras personas. Pero un corazón
arrepentido, no quería levantar la mirada y decía, sé propicio
a mí, el pecador. Un corazón que no confía en sí
mismo, un corazón que sabe cuán peligrosos somos cuando confiamos
en nosotros mismos. Un corazón que confía en la obra
del Señor Jesucristo. y quisiera terminar de leer en
romanos que estaba leyendo dice versículo veintiséis con la mira
de manifestar en este tiempo su justicia a fin de que él sea
el justo y el que justifica el que es de la fe de Jesús ¿Dónde
pues está la jactancia? Queda excluida o sea no hay lugar
para confiar en nosotros mismos no somos nosotros no a nosotros
o Dios no a nosotros sino a tu nombre sea la gloria dice queda
excluida por cuál ley por la de las obras no sino por la ley
de la fe concluimos pues que el hombre es justificado por
fe sin las obras de la ley y esto es bien notorio en la vida de
cada uno de nosotros es notorio en la vida del apóstol Pablo
dice la ley dice no matarás y el apóstol Pablo mataba a los creyentes
Y si fuera por las obras de la ley, pues no habría salvación
para Pablo. Pero el pecado de Pablo fue castigado en el Señor
Jesucristo. La ley dice no cometerás adulterio,
no matarás. Y David hizo justamente eso.
Pero David es salvo porque confió en la justicia de Dios manifestada
en el Señor Jesucristo. Y nosotros de igual manera somos
salvos, no porque nosotros hay mérito. Nosotros no somos mejores
que Pablo, no somos mejores que David. De hecho, la semana pasada
estuve mencionando ¿Cuál fue la diferencia entre Saúl y David? Ambos tuvieron en poco la palabra
del Señor. La diferencia es que el Señor
tiene misericordia de quien quiere tener misericordia. Y alabemos
al Señor y cantemos de su justicia y cantemos de su misericordia.
Les animo a que a disfrutar los salmos de David y mirar como
yo creo que no hay ni un salmo de David en que no hable de la
misericordia del Señor. Creo que todos sus salmos mencionan
y como él estaba bien consciente que la única razón porque se
podía acercar al Señor era por su misericordia, por su misericordia. Vamos a orar y pedirle al Señor
que pues haga en nosotros lo mismo que en David. Que Dios
nos lleve a que, así como David ya no confiaba en David y por
eso le decía al Señor, tú líbrame de homicidios. Yo he hecho el
bien en el pasado y fuiste tú en mí. Me he equivocado en el
pasado y tú enviaste alguna, en el caso de David, pues a Abigail
para liberarlo. Y pues él tuvo en poco la palabra
del Señor y cometió homicidio y Dios lo ha le ha hecho mirar
lo lo grave de su pecado en su corazón le ha dolido porque él
es del Señor y él ama al Señor y le ha dolido y él ya no quiere
confiar en sí y no quiere más pues ofender al Señor. Oramos.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

2
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.