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JC

¿Como está nuestra mente?

2 Peter 3:1-2
Joel Coyoc January, 28 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 28 2024
Estudio de 2 Pedro

El sermón titulado “¿Cómo está nuestra mente?” predicado por Joel Coyoc, aborda la importancia de mantener un entendimiento limpio y despierto en los creyentes, según 2 Pedro 3:1-2. Coyoc enfatiza que la exhortación del apóstol Pedro a las iglesias es para recordar las enseñanzas de Cristo y de los profetas, mostrando así la exigencia de la memoria activa en la vida cristiana. Se argumenta que la mente del creyente debe ser renovada y despertada para resistir los falsos enseñantes que promueven la complacencia. Las citas de las Escrituras, como la referencia a la paciencia de Dios y el juicio inminente, sustentan que la atención a la Palabra de Dios es crucial para el crecimiento en gracia y conocimiento del Salvador. Este entendimiento práctico resalta que los creyentes deben constantemente nutrir su mente con la verdad para ser firmes y evitar errores doctrinales.

Key Quotes

“El evangelio es la necesidad diaria del creyente; no hay cosa más profunda que el evangelio.”

“La mente del creyente es limpia porque el Señor ha querido hacer una obra.”

“Hermanos, si estamos en Cristo, somos amados... amados por el padre, amados por el hijo, amados por el Espíritu Santo.”

“Nuestra confianza tiene que estar en Cristo y solamente en el Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pedro en su capítulo tres segunda de Pedro capítulo tres dice la palabra del señor amados y en ambas despierto con exhortación
vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las
palabras que antes han sido dichas por los santos profetas y del
mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles.
Sabiendo primero esto, que en los posteriores días vendrán
burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo,
¿dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el
día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así
como desde el principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente
que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios
los cielos y también la tierra, que proviene del agua y por el
agua subsiste, por lo cual el mundo de entonces pereció, anegado
en agua. Pero los cielos y la tierra que
existen ahora están reservados por la misma palabra, guardados
para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres
impíos. Mas, oh amados, no ignoréis esto,
que para con el Señor un día es como mil años, y mil años
como un día. El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan
al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá
como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande
estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y
las obras que en ella hay serán quemadas. puesto que todas estas
cosas han de ser desechas, ¿cómo no debéis vosotros andar en santa
y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida
del día de Dios, en el cual los cielos encendiéndose serán desechos,
y los elementos siendo quemados se fundirán? Pero nosotros esperamos
según su promesa, cielos nuevos y tierra nueva en los cuales
mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando
en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por
él sin mancha e irreprensibles en paz. y tened entendido que
la paciencia de nuestro Señor es para salvación, como también
nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha
sido dada, os ha escrito, casi en todas sus epístolas, hablando
en ellas de estas cosas entre las cuales hay algunas difíciles
de entender, las cuales los inductos e inconstantes tuercen, como
también las otras Escrituras, para su propia perdición. Así
que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea
que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra
firmeza. Antes bien, creced en la gracia
y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. Vamos a meditar en los primeros
dos versículos de este capítulo tres. Hemos estado meditando
ya los dos primeros capítulos de esta segunda carta del apóstol
Pedro. En la primera, el primer capítulo,
él estuvo hablándonos acerca del gozo de la salvación, de
la seguridad, de la salvación que el creyente, aquel que ha
sido rescatado de su vana manera de vivir, no con cosas corruptibles
como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, tiene
en el Señor Jesucristo. Ese gozo que es para aquellos
que tienen una fe igualmente preciosa que la de los apóstoles.
esa fe que les ha sido dada por la justicia como dice el versículo
uno dice Simón Pedro siervo y apóstol de Jesucristo a los que habéis
alcanzado por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo
una fe igualmente preciosa que la nuestra es una fe que nos
ha sido dada por la justicia de nuestro Dios y salvador Jesucristo
aquellos que han sido y él los los llama a hacer memoria,
una de las cosas importantes para gozar de la seguridad bendita
de salvación es hacer siempre memoria del evangelio, recordarnos
constantemente el evangelio, el predicarnos constantemente
el evangelio, recuerde el evangelio lejos de ser lo que algunas personas
piensan, hay personas que piensan que el evangelio es para las
personas que están ahí afuera, El evangelio es para personas
que están ahí afuera, ciertamente, pero el evangelio es la necesidad
diaria del creyente. Personas piensan que el evangelio
es el ABC y después vamos a estudiar cosas más profundas. No hay cosa
más profunda que el evangelio. Vamos a tener toda la eternidad
y no vamos a llegar a la profundidad del evangelio. El evangelio es
la necesidad diaria del creyente. El evangelio es necesario la
salvación eterna, pero el evangelio es necesario para el crecimiento
en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador
Jesucristo, como cierra el apóstol Pedro la carta. En el capítulo
dos, desde el capítulo dos, el apóstol Pedro está haciendo énfasis
en la palabra profética más segura, a la cual haremos bien en estar
atentos como una antorcha que resplandezca el lucero de la
mañana en nuestros corazones. Hablando de esa palabra que no
fue traída nunca por voluntad humana, sino que santos varones
de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Y a partir
de ahí él hace un contraste, porque así como estuvieron los
profetas del Señor inspirados por el Espíritu Santo, En el
capítulo 2 dedicamos para estudiar acerca de los falsos maestros,
así como en el pueblo de Israel recuerde que él está usando constantemente
figuras tomadas del Antiguo Testamento. En el capítulo 1 nos llama peregrinos
y son referencias a aquello que eran sombras de lo que había
de venir y aquí está dando por hecho El que así como dentro
del pueblo de Israel hubo falsos profetas, dentro de la iglesia
visible, dentro del pueblo del Señor habrá falsos maestros.
Él estuvo durante todo este capítulo estuvimos estudiando la certeza
de juicio, Dios va a traer juicio sobre aquellos falsos maestros. Y bueno, fueron palabras fuertes,
pero son palabras de consuelo para las ovejas del Señor. Y
entramos al capítulo tres, y en el capítulo tres, nuestro tema
hoy es una pregunta, y la pregunta es, ¿cómo está nuestra mente? ¿Cómo está nuestra mente? versículo
uno y dos dice amados esta es la segunda carta que os escribo
y en ambas despierto con exhortación vuestro limpio entendimiento
versículo dos para que tengáis memoria de las palabras que antes
han sido dichas por los santos profetas y del mandamiento del
señor y salvador dado por vuestros apóstoles cómo está nuestra mente, la segunda
parte del versículo 1 y la primera parte del versículo 2 pues están
hablando acerca de cosas que hacemos con nuestra mente, nuestro
entendimiento está en nuestra mente y al tener memoria es algo
que hacemos con la mente y vamos a considerar tres puntos, el
primero es la carta de Pedro segundo punto es la mente de
los creyentes y el tercer punto la palabra de Dios la carta de
Pedro dice el apóstol iniciando ahí
dice amados esta es la segunda carta que os escribo cuando estudiamos
la introducción en la carta ya habíamos hecho mención de este
versículo lo que podemos notar aquí es el apóstol Pedro está
haciendo referencia justamente a que es la segunda carta que
él escribe a las mismas iglesias a las cuales él había escrito
su primera carta que son las iglesias que como dice allí en
el versículo uno de la primera carta dice Pedro apóstol de Jesucristo
a los expatriados de la dispersión en el punto Galacia, Cappadocia,
Asia y Bitinia. Estaba escribiendo principalmente
a hermanos de iglesias que básicamente eran todos gentiles. Su audiencia
primaria no eran precisamente judíos, sino más bien iglesias
constituidas por gentiles. algo que podemos notar después
de mirar que pues el apóstol está dirigiendo esta carta a
estos mismos hermanos y podemos mirar después algo que nosotros
tenemos que considerar un milagro, un milagro en este mismo capítulo
el apóstol empieza con la palabra amados y varias veces tres veces
en el versículo ocho vuelve a referirse a ellos como más o amados Y él
va a usar esta palabra en el versículo quince dice y tener
entendido que la paciencia de nuestro señor y es para salvación
como también bueno ahí se está refiriendo al apóstol al apóstol
Pablo. pero hay otro versículo donde
él se refiere a los hermanos como amados, versículo diecisiete,
así que vosotros o amados, sabiendo de antemano, guardaos, no sea
que arrastrados por el error de los cínicos, caigáis de vuestra
firmeza, amados una de las cosas que nosotros
no tenemos que olvidar es recordar quién era el apóstol Pedro y
cuando nosotros vamos a dice en casa de de Cornelio dice
y les dijo vosotros sabéis cuán abominables para un varón judío
juntarse o acercarse a un extranjero pero a mí me ha mostrado Dios
que a ningún hombre llame común o inmundo era es una gran bendición el
prestar atención Pedro está escribiendo y está diciendo amados aquellos
a los cuales en un tiempo él vio como personas inferiores
los los judíos y hermanos una de las cosas que Dios me ha estado
haciendo reflexionar es el por qué se nos llama a poner los
ojos en Jesús el autor y consumador de la fe cuando vemos a Jesús
es que somos transformados de gloria en gloria cuando vemos
a Jesús somos guardados de caer en arrogancia el pueblo judío
que era una sombra de lo que Dios iba a hacer con el pueblo
elegido en el Señor Jesucristo cayó en el error de presumir
que ellos eran el pueblo elegido de Dios y ellos pensaban que
por algo en ellos mismos ellos llegaron a pensar de los gentiles
que eran perros y puercas. Ellos se referían al gentil como
perro gentil y el apóstol está diciendo cuán abominables para
un varón hebreo entrar y juntarse con un gentil. Había un menosprecio. Alguna vez en su crecer en la
gracia, él fue también desviado, porque Pedro era una persona
como nosotras, donde Dios estaba haciendo una obra, y hubo un
tiempo cuando él tuvo que ser reprendido por el amado apóstol
Pablo, porque estaba volviendo a alejarse de aquellos hermanos. Y hermano, una de las cosas que
tenemos que recordar es Somos salvos solamente por la
gracia y la misericordia de Dios. Somos salvos y no tienen nada
que ver con nuestra persona. No somos de una clase especial
de gente como pensaba muchos judíos. De hecho, el Señor se
encargó de decirles, pues, ¿quién era tu padre? ¿No era Abraham
también un pagano que Dios lo llamé detrás de sus ídolos? O
sea, no es por algo que hubiera en Abraham, sino es Porque el
Señor tiene misericordia del que tiene misericordia. Porque
Él no se trata del que quiere ni del que corre, sino del Señor
que tiene misericordia. Y una de las cosas que hizo un
milagro es que Dios enseñó al apóstol Dios obró en él y le
hizo entender que la salvación es toda obra de la gracia de
Dios. Le hizo entender que el verdadero
Israel no son los descendientes que nacen físicamente de Abraham,
sino aquellos que no son engendrados de voluntad de carne, ni de voluntad
de sangre, ni de voluntad de barón, sino de Dios. Que el verdadero
Israel está constituido por aquellos que dice a los suyo vino y los
suyos no le recibieron, mas a todos los que le recibieron les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios. los cuales no son engendrados
de voluntad de carne. No es, no te jactes y pienses
que fue tu decisión. Nosotros le amamos a Él, ¿por
qué? Porque Él nos amó primero. Nosotros venimos al Padre porque
el Señor Jesucristo dice, nadie viene a mí si el Padre no le
trajere. Así que lejos esté de nosotros
pensar que nosotros somos distintos por algo en nosotros. No es como
muchos dicen que él vio por los corredores del tiempo y vio a
los que iban a creer y los eligió porque iban a creer. Si fuera
así, habría mérito en nosotros. Pero Pedro está diciendo en la
introducción que la fe que tenemos, que es igualmente preciosa que
la de él, la fe de aquellos hermanos gentiles, no eran hermanos de
segunda categoría, eran hermanos porque el Señor Jesucristo les
había salvado, porque el Señor Jesucristo les había comprado
con su sangre, porque el Señor había hecho una obra en ellos
por la palabra de verdad, porque ellos habían sido renacidos para
una esperanza viva. Y podemos ver el milagro, el
milagro en el apóstol de decir amados. Y esto es un recordatorio
para el pueblo de Dios. hermanos, si estamos en Cristo,
somos amados, amados, no solo del pueblo de Dios, amados, amados
por el padre, amados por el hijo, amados por el Espíritu Santo,
y amados no solo para el pueblo de Dios que nosotros conocemos,
sino para todo el pueblo de Dios, aún aquel que ya fue antes de
nosotros. El Señor dice a su pueblo, con
amor eterno te he amado. Y una de las cosas que es definitivamente
un milagro, es el que un pecador pueda decir a otros amados y
que sea algo genuino, que sea de amor fraternal, no fingido,
como dice en la primera carta, porque nosotros fuimos creados
a imagen de Dios, pero caídos en Adán, nosotros somos incapaces
de mostrar la gloria de Dios. Dios es amor, Pero una realidad
nuestra es que cuán difícil nos es amar. Y en nosotros mismos,
si no es por una obra de regeneración, no sucede esto. Hubiera sido
siendo para Pedro abominable estar cerca de los gentiles.
hermanos, qué bendición el poder escuchar de un siervo del Señor
a nosotros que somos gentiles, que somos amados, porque somos
amados en el Señor Jesucristo, de escuchar de un corazón transformado,
de un corazón que por la gracia de Dios podía obedecer el nuevo
mandamiento, un mandamiento nuevo doy que os améis unos a otros
como yo os he amado, En esto conocerán todos que sois mis
discípulos, que tuvierais amor los unos por los otros. Y eso
no es algo que podemos hacer por proponérnoslo, eso es algo
que sólo puede hacer la obra del Espíritu Santo. Eso es algo
que sólo puede ocurrir en un corazón regenerado. No es un
amor fingido, sino es algo genuino que nace de un corazón que ha
sido renacido para una esperanza viva. Y qué grandioso poder mirar
milagros. y clamar al Señor por ese mismo
milagro. Si estás en Cristo, él puede
hacer lo mismo que hizo en el apóstol Pedro. Una cosa quiero
recordar siempre a mí y a ustedes, y es que Dios solo tiene un hijo
consentido. No lo olvidemos. Los pastores
no fueron un grupo de hijos más consentidos que el resto. Los
apóstoles no era un grupo más consentido que el resto. Santiago
dice, cuando habla de Elías, dice, era un hombre con pasiones
semejantes a las nuestras. El hijo consentido es el Señor
Jesucristo. Y lo que Dios hizo en Pedro,
este milagro en Pedro, puede ser un milagro en cada uno de
aquellos que han creído. Somos llamados a poner nuestra
mirada no en Pedro, sino en el Dios que salvó a Pedro y transformó
a Pedro. Somos llamados a admirar, no
a Pablo. Pablo escribió y dijo, tenemos
este tesoro en vasos de barro para que la excelencia del poder
sea de Dios y no de nosotros. Y qué importante es recordarlo,
porque a veces solemos poner la admiración en Pablo. Pablo
escribió, guiado por el Espíritu Santo, nosotros somos simplemente
un vaso de barro. No pongas tu admiración en Pablo,
ni en Pedro, ni en Elías. Pongamos la admiración en el
Señor que hace milagros, en el Señor Jesucristo. Dice después,
hablar acerca de bueno esa manera en que él se refiere a los hermanos
que un tiempo le costaba amar ahora para él son amados es importante
cuando leíamos adelante que él pues fue exhortado fuertemente
dice el apóstol Pablo pero qué bendición es mirar a una oveja
del señor él no dijo Pablo no tienes nada que enseñarme Él
no había ni una raíz de rencor en su corazón porque él era una
oveja del Señor. Y él habla de Pablo como nuestro
amado hermano Pablo. Dice. Cuando nosotros miramos el lenguaje
que usa el apóstol Pedro, nos vamos a dar cuenta que en el
capítulo dos nunca usó la palabra amado. Porque está hablando de
falsos hermanos y de falsos maestros. Y el amados es para los hermanos,
para los que están en el Señor Jesucristo. Y eso es un recordatorio
de algo que siempre va a ser una realidad. En la iglesia siempre
habrá trigo y habrá cizaña. No corresponde a nadie de nosotros
intentar quitar, separarlo. Eso lo va a hacer el Señor. No
obstante, nos habla de la realidad de que dentro del pueblo visible
hay pueblo que no es pueblo. Hay un pueblo que no es amado.
El pueblo amado es aquel que ha sido elegido en el Señor Jesucristo
desde antes de la fundación del mundo. Es aquel a quien se le
dice con amor eterno te he amado por tanto te prolongué mi misericordia. Es aquel pueblo del cual la escritura
dice llamará su nombre Jesús ¿Por qué? Porque él salvará a
su pueblo de sus pecados. Pedro también nos menciona en
este versículo que es lo que él se propone al escribir esta
carta y quisiera que pudiéramos también pensar en en qué momento
de su vida el apóstol Pedro está escribiendo. Esta carta se escribió
cuando Pedro tenía probablemente sus setenta años, era un hombre
ya mayor y lo que él se propone es a despertar el limpio entendimiento
de los creyentes, él se propone a despertar el limpio entendimiento
de los creyentes y qué bendición es cuando Dios, estábamos hablando
la semana pasada de seducción y miramos cómo Elías fue seducido
por el Señor y qué bendición es que Pedro fue también seducido
por el Señor, nosotros sabemos porque hubo un momento en que
la gente que seguía a Jesús empezó a ir porque decían que la palabra
que hablaba era dura. Y el Señor, lejos de temer que
se fueran, él dijo, ustedes también quieren irse. Y Pedro dijo, Señor,
¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Y qué bendición es que en años
de juventud él pudo decir, si bien no era tan joven, era mucho
más joven que cuando está escribiendo esta carta. Y en años de juventud
él fue seducido por el Señor y en sus años mayores sigue siendo
una persona que tiene una intención y tiene un propósito. Y su propósito
es escribir cartas para hacer de bendición a la iglesia. Y
lo fue en su momento y durante 21 siglos Dios sigue honrando
su legado. Y eso nos debe hacer reflexionar
en qué estamos haciendo de nuestra vida. Ya no importa en qué edad
estamos, quiera el Señor que por la seducción que tenemos
por el Señor Jesucristo, que en verdad ha dejado de ser la
realidad lo que dice dice cuando habla del Señor Jesús dice que
le vimos sin atractivo para desearle pero el creyente le ve con atractivo
para el creyente él es hermoso él es el más digno de admiración
el más digno de confianza para el creyente él es admirable consejero
es Dios fuerte es padre eterno es príncipe de paz para el creyente
es su sabiduría es su redención su santificación es todo Quiera Dios que eso esté moviendo
nuestros corazones y nosotros también estemos pensando e invirtiendo
los años que tengamos de vida. Y no pensemos solo en los mayores,
porque una de las cosas que tenemos que recordar siempre, la muerte
no siempre es para los mayores. A veces pensamos y hacemos cálculos
donde nos equivocamos. A veces pensamos que si la edad
son setenta, ochenta años y decimos, bueno, tengo cincuenta y cuatro,
faltan treinta, faltan veintiséis, no lo sabemos, no lo sabemos,
pero quiera el Señor que cada uno de nosotros por la persuasión,
por la seducción que el Señor ha hecho de nosotros, porque
hemos hallado el gozo en su salvación, estamos con un deseo en nuestro
corazón de que a nuestro alrededor se pueda contagiar ese ese gozo
que está solamente en la presencia del Señor, en conocer al Señor,
en experimentar su gran salvación. Ahora vamos a a mirar en la mente
de los hermanos, dice final del versículo uno y principio del
versículo dos. apóstolo está describiendo cómo
es la mente de un de un verdadero creyente y dice de uno que es
amado por el Señor y dice en ambas despierto con exhortación
vuestro limpio entendimiento en ambos despierto con exhortación
vuestro limpio entendimiento y una de las cosas importantes
es la mente del del creyente es una mente limpia ¿Por qué
es limpia? Si nuestra mente es limpia, alabemos
al Señor, no a nosotros. Si nuestra mente es limpia, es
porque el Señor ha querido hacer una obra. Si nuestra mente es
limpia, es por la obra del Señor Jesucristo. Es porque hemos sido
rescatados de nuestra vana manera de vivir y que recibimos de nuestros
padres, no con cosas corruptibles, sino con la sangre del Señor
Jesucristo. la mente del creyente es limpia porque dice el Señor
y a vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado
santifícalos en tu verdad tu palabra es verdad la mente del
creyente en contraste con la mente que describe de en todo
el capítulo dos estuvimos mirando cómo describe el apóstol a los
falsos esos que tienen una mente que es corrupta y tito capítulo
uno versículo quince dice, todas las cosas son puras
para los puros, más para los corrompidos e incrédulos, nada
les es puro, pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas. Hermano, si estás en Cristo,
alaba al Señor porque tu mente es una mente limpia, una mente
sincera, y es por la obra del Señor Jesucristo, es por la obra
de su Santo Espíritu, es por la palabra de verdad. Una de
las cosas, bueno, hay dos actividades, como decía antes, que hacemos
con nuestra mente, y el apóstol está allí hablando de ellas dos,
una es despertar el entendimiento, despertar el entendimiento. Y
hermanos, ¿cómo está, cómo se encuentra nuestra mente? Ha sido
ya verdaderamente tu mente limpiada por la obra del Señor Jesucristo.
Está ahora siendo limpiada por la palabra del Señor Jesucristo. Si estás en Cristo, pero la otra
cosa importante está tu mente ya limpia, pero está despierta.
Porque de pronto se nos puede dormir la mente. Ya limpia puede
estar dormitando y el apóstol tiene un propósito y el propósito
es despertar, despertar, dicen ambas, ambas cartas tenían el
propósito de despertar con exhortación vuestro limpio entendimiento.
Es probable ser creyente y de pronto que se nos haya adormecido
la mente. Versículo nueve de la del primer
capítulo de la carta dice, pero el que no tiene estas cosas tiene
la vista muy corta, es ciego, habiendo olvidado la purificación
de sus antiguos pecados. Y en la misma vida del apóstol
Pedro hubo momentos en que su mente durmió, hubo momentos en
que él tenía demasiada confianza en Pedro, Y el Señor Jesús se
encargó de despertarle su mente. Dice, Satanás os ha pedido para
zarandearos como a trigo, pero yo he rogado por ti para que
tu fe no falte. Porque Pedro estaba demasiado
confiado en Pedro. Él decía, otros te pueden dejar,
pero si es necesario, yo voy a morir contigo. Y el Señor le
dice, antes que el gallo cante, me vas a negar tres veces. Y
El Señor tuvo como intención usar esa situación dolorosa para
Pedro, para que Pedro conociera a Pedro, para que Pedro conociera
a Cristo y conociendo a Cristo pudiera mirar que Pedro no era
digno de confianza. Hermanos, nuestra mente se puede
dormir y podemos entrar en estados como ese estado. En otra ocasión,
Dios usó al apóstol Pablo para despertar la mente de Pedro,
que se le estaba durmiendo. Ya Dios le había dicho que pues
nadie era abominable, que no llamara a nadie inmundo. Y sin
embargo, de pronto fue arrastrado por el error de los judaizantes.
pero Dios, como él era una oveja del Señor, Dios usó al amado
apóstol Pablo, que lo reprendió duramente porque era de resistir
lo que él estaba haciendo, y su entendimiento fue despertado.
Y la pregunta es, ¿está nuestra mente despierta? Recuerde a David,
cuando estudiamos el capítulo uno, David era un creyente, sin
embargo, de pronto su entendimiento se durmió también, y debiendo
estar donde estaban los reyes, se quedó de ocioso. En lugar
de poner, como dice Pedro, poniendo toda diligencia por esto mismo,
añadid a vuestra fe virtud, a la virtud conocimiento. y faltó
diligencia en David y fue seducido y pecó, adulteró y se sentía
tan bien con la mente dormida que cuando alguien vino a decirle
la historia de alguien que le robó la oveja a otro para dárselo
de comer a su visita, pues el rey se sentía tan bien con su
mente dormida que rápidamente dijo el que hizo eso es digno
de muerte. No había misericordia. Se le había olvidado que él era
objeto de misericordia. Pero Dios usó a Natán para despertar
su entendimiento. Con la palabra del Señor, Natán
vino y le dijo la historia justa. Y después que él dijo que el
que había hecho ese era digno de muerte, el Señor Natán le
dijo, ese eres tú. Y Dios despertó su entendimiento. Y bueno, como resultado de eso,
nosotros tenemos el Salmo 51. Cómo él vuelve Y Él clama por misericordia,
porque Él sabe que toda nuestra relación con Dios depende de
misericordia y nada más que de pura misericordia. Y Él sabe
que es todo por obra del Señor. Él le pide al Señor que le limpie
porque nosotros no podemos limpiarnos. Él dice, purifícame con hisopo
y seré limpio. Lávame y seré más blanco que
la nieve. Él sabe que el Señor no está
contento con el cumplimiento externo de la religión. Él dice,
no quieres sacrificios, que yo lo daría. El corazón contrito
y humillado no despreciarás tú o Dios. Mente, ¿cómo está nuestra
mente? ya ha sido limpiada por la palabra
que Él nos ha hablado, pero está despierta nuestra mente. El apóstol
tiene el propósito específico de escribir la palabra, las dos
cartas, para que nuestra mente esté despierta y para que tengamos
memoria. Una de las cosas importantes,
hermanos, no tengamos miedo de usar nuestra mente para la gloria
de Dios. En Mateo capítulo 22, versículo
37, dice el Señor Jesús Jesús le
dijo amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda
tu alma y con toda tu mente y con toda tu mente alguien alguien
ha dicho que Dios nos dio una mente para pensar y una mente
para que debemos clamar al Señor si estamos en Cristo y él nos
ha revelado al Señor Jesucristo que el anhelo de nuestra vida
sea el mismo del apóstol Pablo, conocer a Cristo Jesús mi Señor,
tener todo aquello en que confiaba por basura con tal de conocer
a Cristo. El mejor no importa si nosotros recibimos títulos,
no importa si nosotros recibimos premios y la gente nos reconoce,
si nuestra mente no la ocupamos para conocer al Señor, y mostrar su gloria por la obra
del Espíritu Santo en nuestros corazones, habremos desperdiciado
nuestra mente, porque Dios nos dio una mente para pensar en
el Señor, para conocer al Señor, una mente para hacer memoria,
para recordar su palabra, la palabra del Señor. Una de las
cosas que suele suceder cuando pensamos en en la cuestión de
tener miedo de la mente es que de pronto se citan uno de los
versículos favoritos de la gente el día de hoy es Mateo siete
capítulo uno dice Mateo siete uno no juzguéis
para que no seáis juzgados Y este es uno de los versículos favoritos
en muchas iglesias, en mucha gente, este es un versículo favorito,
pero fuera de contexto. Y justamente viene por temer
usar la mente, pero el apóstol nos está llamando a usar la mente.
Y dice, si nosotros leemos está totalmente fuera de contexto.
El Señor no está diciendo que no juzguemos nada. él está hablando
aquí de hacer uso de nuestra mente, el pasaje él nos está
diciendo de que nuestra mente esté despierta y que hagamos
memoria de las palabras de Dios, porque es a través de la palabra
de Dios que nosotros podemos tener discernimiento. Una de
las cosas que caracteriza a este tiempo es la abundancia de falsos
maestros y ellos abundan porque hay una falta de discernimiento
y mucho es porque ese versículo está tomándose totalmente fuera
de contexto. Hay personas que podrían decir
si viene Pablo y se encuentra Pedro haciendo lo que estaba
haciendo Pedro separándose de los hermanos gentiles y Pedro
hubiera contestado, mira, no juzgues, no juzgues, porque dice
Mateo, no juzgues. Pero Pedro tuvo que emitir un
juicio. ¿Por qué? Porque había discernimiento.
Porque Pedro estaba haciendo memoria de las palabras del Señor
y él pudo hacer un juicio correcto. No es no juzgar sino lo que se
nos está llamando es no hagas juicio hipócrita. Es lo que está
diciendo el Señor Jesucristo en este pasaje. Dice después,
dice porque con el juicio con que juzgas Porque con el juicio
con que juzgáis seréis juzgados, y con la medida con que medís
os será medido. ¿Y por qué miras la paja que
está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que
está en tu propio ojo? ¿Y cómo dirás a tu hermano, déjame
sacar la paja de tu ojo y aquí la viga en el ojo tuyo? Hipócrita,
saca primero la viga de tu propio ojo y entonces verás bien para
sacar la paja del ojo de tu hermano. No deis los santos a los perros,
ni echéis vuestras perlas delante de los cerdos, no sea que las
pisoteen y se os vuelvan y os despedacen. aquí una de las cosas
es tenemos que hacer memoria y tenemos que tener discernimiento
no es simplemente decir amén a todo lo que se predica ni se
dice amén porque de pronto el predicador habla fuerte se dice
amén porque tú puedes hacer memoria de la palabra del Señor y lo
que se está diciendo es conforme a la palabra del Señor entonces
el pueblo de Dios dice amén de lo contrario aún para decir amén,
tenemos que hacer juicio, tenemos que estar haciendo juicio de
qué es lo que se está diciendo. Y ese juicio está basado en que
nosotros estamos teniendo despierta la mente y estamos haciendo memoria
de las palabras del Señor. Discernimiento es necesario para
hacer cómo Vamos a saber si estamos echando los santos a los perros
o las perlas a los cerdos, si no hacemos juicio. Pero qué importante
es recordar, el pecado de otros me tienta. Y antes de tratar
con el pecado de otro, debo tratar con mi propio pecado. Antes de
tratar con el corazón de otro, debo tratar primero con mi corazón.
Si alguno es sorprendido en una falta, dice el apóstol Pablo,
vosotros que sois espirituales, restaurarle con espíritu de mansedumbre,
considerando a ti mismo, no sea que también seas tentado. Y yo
soy seguro que aunque fue dura la reprensión del apóstol Pablo,
fue una reprensión donde él se consideró primero a sí mismo. y vamos a al tercer punto que
es la palabra de Dios hermanos la la palabra de Dios dice el
apóstol Pedro que tengáis memoria de las palabras
que antes han sido dichas por los santos profetas y del mandamiento
del señor y salvador dado por vuestros apóstoles para que tengáis
memoria de las palabras y una de las cosas importantes que
tenemos que recordar hermanos nosotros somos olvidadizos el
apóstol Pedro ya habló en capítulo uno Pablo también ha hablado
de eso y es por eso es la necesidad de venir y el domingo en la mañana, el domingo
en la noche, el miércoles, porque necesitamos recordar el evangelio,
la necesidad de irnos y después hacer memoria de lo que hemos
escuchado y volver a predicarnoslo. Una de las cosas que que he dicho
y quiero repetir es recuerde el predicador que usted más escucha
es a usted mismo y qué evangelio usted está predicándose, uno
que está conforme a la palabra que fue sido dada antes por los
santos profetas, y del mandamiento del señor y salvador dado por
vuestros apóstoles. Y aquí hay un asunto importante,
yo espero en Dios que ninguno de nosotros piensa como algunas
personas piensan. Hay personas que dicen, yo me
quedo con el Dios del Nuevo Testamento. Yo quiero pedirles que estén
orando para que Dios nos ayude a predicar también el Antiguo
Testamento. Hemos procurado predicar el Antiguo Testamento también,
pero que Dios nos ayude, porque El apóstol está mencionando y
dice, tenemos la palabra profética más segura. Y la Biblia con la
cual el apóstol Pedro predicaba era justo el Antiguo Testamento. Y hermanos, no tenemos que preferir
si el Antiguo o el Nuevo Testamento. Hay un solo tema que llena la
Escritura. Y ese es el Señor Jesucristo. Tanto el Antiguo como el Nuevo
Testamento son palabras inspiradas del Señor. Quiera el Señor que
ninguno de nosotros rechace ninguna parte de la Escritura, porque
aquí el apóstol está incluyendo todo dice para que tengáis memoria
de las palabras que antes han sido dichas por los santos profetas
y está haciendo referencia al antiguo testamento y del mandamiento
del señor y salvador dado por vuestros apóstoles hermanos hacer
memoria, recordar, dice el Salmo ciento diecinueve ciento sesenta,
la suma de tu palabra es verdad y eterno todo juicio de tu justicia,
la suma de tu palabra es verdad, el hecho de ir a la escritura
y mirar toda la escritura como palabra de Dios, porque toda
la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, no
hay ni una parte de la escritura que sea ociosa, No solo toda la palabra, sino
todas las palabras. Note que cuando el apóstol está
hablando de la palabra, dice, para que tengáis memoria de las
palabras. Hay gente que suele decir que
las palabras no son importantes, sino el contenido en las palabras.
El pasaje dice que las palabras también son importantes. El Espíritu
Santo estaba haciendo una obra de tal forma que le dio a los
que escribieron la Escritura las palabras exactas que tenían
que estar allí y es importante que hagamos memoria de las palabras. Alguien dijo que lo importante
en el huevo es lo que está adentro y no la cáscara. porque la vida
está en lo que está dentro del huevo y rompió la cáscara y pues
se perdió pues la vida que estaba dentro del huevo, que Dios nos
guarde de hacer esa clase de cosas que son cosas que están
en boga todo el tiempo. Hermanos, hacer memoria de las
palabras, las palabras dadas por los profetas y el mandamiento
del él está haciendo esta referencia
porque una de las cosas que tienen los falsos, él va a empezar en
el capítulo tres, ya no a enfrentar directamente a los falsos maestros,
pero sí su enseñanza, su enseñanza de la negación de la segunda
venida, y una de las cosas que él dice en el versículo cinco,
estos ignoran voluntariamente que en el tiempo antiguo fueron
hechos por la palabra de Dios, Y esto es ignorar la Palabra
de Dios. Hermano, el Antiguo Testamento
y el Nuevo Testamento son la Palabra de Dios. Aunque hay gente
que intenta dar explicaciones científicas a cosas que ocurrieron,
la Palabra de Dios es la Palabra de Dios. Y es verdad que Dios
pudo, hay gente que intenta explicar qué es lo que pasó con Sodoma
y Gomorra. Y bueno, nada quita que Dios haya querido usar las
leyes de la física. Y puede ser, pero eso no quita
el hecho de que el juicio sobre Gomorra, Sodoma y Gomorra fue
algo real. Hermanos, la palabra, la palabra
de Dios, el amar la palabra de Dios, el examinar nuestro corazón
y nuestra actitud hacia la palabra de Dios. El Salmo 119. Habla de una persona que, sin
duda, había sido renacido para una esperanza viva. Una persona
que, sin duda, como dice, desea como niños recién nacidos la
leche espiritual no adulterada para que por ahí crezcáis para
salvación. Y quiera el Señor que los que estamos aquí somos
llamados en esta carta a crecer en la gracia y el conocimiento
de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo. De hecho, con eso
va a cerrar el apóstol la carta. Antes bien, crecer en la gracia.
Y en todo esto es importante que nosotros tengamos mucha claridad
en que es por el evangelio que nosotros crecemos en la gracia
y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo.
ciertas cosas que el creyente hace y quiero citar el salmo
119 antes que simplemente decir cosas que hacer el salmo 119
empieza con que limpiará el joven su camino dice Bienaventurados
los perfectos de camino, los que andan, ¿dónde? En la ley
de Jehová. Bienaventurados los que guardan
sus testimonios y con todo el corazón le buscan, pues no hacen
iniquidad los que andan en tus caminos. Tú encargaste que sean
muy guardados tus mandamientos. Ojalá fuesen ordenados mis caminos
para guardar tus estatutos. después llegamos al versículo
nueve y dice con qué limpiará el joven su camino con guardar
tu palabra versículos como el salmo el versículo ciento cinco
que dice lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino
dice hazme desear tu palabra más que millares de de oro y
plata y la suma de tu palabra es verdad ¿A qué es lo que quiero
decir al citar? Lea este Salmo en su casa y clamemos
al Señor que eso sea una realidad en nosotros. El apóstol Pedro
se ha encargado de hablar bastante acerca de la palabra, es por
la palabra de verdad que nos ha sido predicada que hemos sido
renacidos. Él dice, desead como niños recién nacidos. Y hermanos,
el anhelo, he dicho otras veces, no hay figura más poderosa que
la figura que usa el apóstol Pedro. Hay lugares donde pues se suele tener una lista
y a la gente que asiste se le pregunta cuántos capítulos leyó
de la Biblia y la gente lee y se registra cuánto se leyó de la
Biblia. Hay otros lugares donde se puede dar un viaje de una
semana todo pagado si usted memoriza, si usted lee Y la gente hace
cosas, pero yo le pregunto una cosa. Alguna mamá tuvo que preguntarle
el fin de la semana a su bebé cuántas veces tomó leche en la
semana. Alguna mamá tuvo que decir, sabes que te voy a regalar
una carriola si tomas leche cada tres horas, todos los días. Si despiertas en la noche cada
tres horas para pedir la leche, te voy a dar un premio. ¿Alguna
mamá tuvo que hacer algo así? Bueno, ninguna. Quiera el Señor que nuestro clamor
sea que si no estamos teniendo deseo y hemos creído verdaderamente
al Señor, clamemos que despierte nuestra mente, que nuestra alma
anhele la palabra del Señor, como dice, amé tu palabra más
que mi comida, que pueda ser una realidad El recordar las
palabras del Señor Jesús que dijo, no solo de pan vivirá el
hombre. Y en verdad, hermanos, el que tiene vida espiritual
no puede vivir solo de pan, sino de toda palabra que sale de la
boca del Señor. Y estoy diciendo esto porque
es necesario poner toda diligencia, como dice Pedro, para añadir
a nuestra fe virtud, a la virtud conocimiento, al conocimiento
dominio propio. Sin embargo, es bien importante,
hermano, que ninguno de nosotros se vaya a los dos extremos de
la falsa enseñanza que estaba combatiendo algunas veces Pablo
y el apóstol Pedro, Pablo combatiendo a los judaizantes, aquellos que
te llamaban a confiar en Cristo, pero a tener confianza en algo
que tú puedes hacer, y los otros los que convertirían en divertinaje
la gracia de Dios. Hermanos, que Dios nos guarde.
Que ninguno de nosotros esté leyendo la Escritura para ser
salvo. Que ninguno de nosotros esté
asistiendo a escuchar predicaciones para su salvación. es necesario
que el creyente escuche la palabra porque es creyente y porque se
deleita en el evangelio, pero él sabe que no es salvo por lo
que él está haciendo. Cuidado con tener nuestra confianza
en algo que nosotros hacemos. Nuestra confianza tiene que estar
en Cristo y solamente en el Señor Jesucristo. Hermanos, hacer algo
pensar que después de algunos años haciendo algo, el Señor
va a considerar eso para mi salvación, eso es ofender al Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo realizó una
obra de salvación completa a la que no hace falta añadirle absolutamente
nada. Quiero decir algo con mucho cuidado,
pero un pastor del siglo pasado dijo, en cierto sentido, los
libertinos tienen parte de razón. porque ellos dicen él nos salvó
por gracia y eso es verdad en cierto sentido ellos llevan parte
de razón No obstante, no hay una obra de la gracia, porque
si hubiera una obra de la gracia, pues la obra de la gracia nos
lleva a desear la palabra. La obra de la gracia nos lleva
a querer vivir como Cristo vivió. La obra de la gracia nos enseña
a decir no a la impiedad. El gozo no está en todo aquello
que yo puedo hacer, sino el gozo está en el Señor Jesucristo,
en su salvación. que Dios nos guarde de ambas
cosas, que en verdad estamos gozosos de la salvación que da
el Señor Jesucristo, porque hemos confiado plenamente en él y nada
estamos haciendo para nuestra salvación, sino todo es porque
ya somos salvos y estamos agradecidos, que estamos haciendo lo que hacemos
porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto, que
uno murió por todos y por todos murió, para que los que viven
no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Que Dios nos lleve a todos a confiar en Cristo y solo en Cristo. No
es Cristo más tu asistencia, no es Cristo más tu lectura de
la palabra, no es Cristo más tu ética, es Cristo y solo Cristo. Y cuando hallo el gozo en el
Señor Jesucristo, qué bendición y qué paz de poder cantar Estoy
bien con mi Dios, tengo paz, puedo dormir bien, saber que
he sido vestido de la justicia del Señor Jesucristo. Vamos a
a orar.

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Joshua

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