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JC

El mandamiento del Señor.

2 Peter 3:2
Joel Coyoc January, 31 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc January, 31 2024
Estudio de 2 Pedro

El tema central del sermón "El mandamiento del Señor" predicado por Joel Coyoc se enfoca en la necesidad de recordar y actuar conforme a la revelación de Dios en las Escrituras, enfatizando el mandamiento de amar a Dios con todo el corazón, alma y mente, tal como se expresa en Mateo 22:37-40. El predicador argumenta que la comprensión de este mandamiento es fundamental para la vida cristiana, ya que implica no solo un conocimiento intelectual, sino una revelación espiritual que transforma el corazón del creyente. Coyoc utiliza 2 Pedro 3:2 para recordar la importancia de la memoria de las palabras de los profetas y apóstoles, reforzando que toda la Escritura es inspirada por Dios y debe ser nuestra autoridad. La relevancia práctica de este mandamiento radica en cómo el amor a Dios capacita a los creyentes para amar a sus prójimos y vivir una vida piadosa en espera de la segunda venida de Cristo.

Key Quotes

“La Escritura es la revelación exacta de quienes en verdad somos.”

“El mandamiento del Señor es amar al Señor con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma y con toda nuestra mente.”

“Dios ve más pecado en nuestras buenas obras que nosotros vemos en nuestras peores obras.”

“La diferencia entre mí y los demás solamente es que Dios ha sido rico en misericordia.”

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vamos a abrir nuestras Biblias
en la segunda carta del apóstol Pedro en su capítulo tres dice la palabra del señor amados y en ambas despierto con exhortación
vuestro limpio entendimiento, para que tengáis memoria de las
palabras que antes han sido dichas por los santos profetas, y del
mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles.
Sabiendo primero esto, que en los posteros días vendrán burladores,
andando según sus propias concupiscencias, y diciendo, ¿dónde está la promesa
de su advenimiento? Porque desde el día en que los
padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el
principio de la creación. Estos ignoran voluntariamente
que en el tiempo antiguo fueron hechos por la palabra de Dios,
los cielos y también la tierra, que proviene del agua y por el
agua subsiste. por lo cual el mundo de entonces
pereció anegado en agua. Pero los cielos y la tierra que
existen ahora están reservados por la misma palabra, guardados
para el fuego en el día del juicio y de la perdición de los hombres
impíos. Masó, amados, no ignoréis esto,
que para con el Señor un día es como mil años, y mil años
como un día. El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan
al arrepentimiento. Pero el día del Señor vendrá
como ladrón en la noche, en el cual los cielos pasarán con grande
estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y
las obras que en ella hay serán quemadas. Puesto que todas estas
cosas han de ser desechas, ¿cómo no debéis vosotros andar en santa
y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida
del día de Dios? en el cual los cielos encendiéndose
serán desechos y los elementos siendo quemados se fundirán. Pero nosotros esperamos según
su promesa cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia. Por lo cual, oh amados, estando
en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por
él sin mancha e irreprensibles en paz. Y tened entendido que
la paciencia de nuestro Señor es para salvación, como también
nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha
sido dada, os ha escrito. casi en todas sus epístolas,
hablando en ellas de estas cosas, entre las cuales hay algunas
difíciles de entender, las cuales los inductos e inconstantes tuercen,
como también las otras escrituras, para su propia perdición. Así
que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea
que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra
firmeza. Antes bien, creced en la gracia
y el conocimiento de nuestro señor y salvador Jesucristo.
A él sea gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén. Nuestro versículo dos aunque meditamos
el domingo sin embargo hay hay mensaje del señor para nosotros
aún y dice para que tengáis memoria de las palabras que antes han
sido dichas por los santos profetas y del mandamiento del señor y
salvador dado por vuestros apóstoles y del mandamiento del Señor y
Salvador dado por vuestros apóstoles. El domingo estábamos haciendo
énfasis en el énfasis más fuerte que el apóstol está haciendo,
que es atención a la palabra del Señor, atención a la palabra
del Señor en su totalidad, Lo importante que es que en nuestra
mente nosotros podamos tener memoria de la palabra del Señor.
Y el apóstol está abarcando tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento,
haciéndonos pensar en el asunto de la inspiración total. Toda
la escritura es inspirada por el Señor. El apóstol ha insistido
tanto en sus dos cartas acerca de la importancia de la palabra
del Señor, de la palabra del Señor como la fuente de la autoridad.
Es la palabra del Señor la autoridad en todo lo que tiene que ver
con lo que nosotros creemos acerca de Dios, acerca del Señor Jesucristo,
acerca de la salvación, con todo lo que nosotros creemos acerca
del hombre. que importante es, es en la palabra del Señor donde
el hombre es descrito como realmente es, en cualquier otro lugar nosotros
vamos a escuchar cosas muy bonitas acerca del hombre, pero la palabra
del Señor es la revelación exacta de quienes en verdad somos, no
intentemos conocernos buscando como algunas personas dicen busca
dentro de ti busca en la escritura busca en la escritura y ahí vas
a hallar que es como un espejo y vas a poder mirar realmente
como eres clama al señor que obre iluminándote por su santo
espíritu porque es necesario más que simplemente tener el
libro, es necesario más que simplemente poder leer, es necesario que
Dios alumbre nuestro entendimiento y Quisiera que esta noche pudiéramos
enfocarnos en un asunto que está en la segunda parte del versículo.
Y el tema hoy es el mandamiento del Señor, el mandamiento del
Señor. Él quiere que tengamos memoria
de las palabras que han sido dichas por los santos profetas
y del mandamiento del Señor y Salvador dado por vuestros apóstoles. ¿Cuál es ese mandamiento? algunos algunos hermanos creen
que es el mandamiento de de amor el mandamiento de amor otros
piensan que es el mandamiento de la gran comisión pero vamos
a a mirar la escritura y si nosotros vamos a Mateo capítulo
veintidós Versículo treinta y siete al
cuarenta dice el Señor Jesús bueno vamos a leerlo desde el
treinta y cuatro dice entonces los fariseos oyendo que había
hecho callar a los saduceos se juntaron a una y uno de ellos
intérprete de la ley preguntó para atentarle diciendo Estaba
diciendo hace un momento que hace falta más que tener el libro
y más que leer. Estos hombres tenían el libro
y sabían leer y sabían leer bastante bien, pero hacía falta algo,
que el Señor, el Espíritu Santo iluminara su entendimiento, porque
note qué es lo que estaban haciendo con la escritura. Dice entonces
uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó para atentarle
diciendo, maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? estaba
usando la escritura y su intención era pues tentar al Señor Jesús
que cuando hay la iluminación del Espíritu Santo nosotros no
vamos a usar la escritura para tentar a nadie nosotros vamos
a ir a la escritura para alimentar nuestra alma para deleitarnos
en el Señor para contemplar al Señor Jesucristo y dice él Jesús
le dijo Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda
tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Amarás al Señor tu Dios con todo
tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es
el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante. Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. Y el Señor Jesús dice después
de estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Y
Pedro dijo que tengamos memoria de las palabras que antes han
sido dichas por los santos profetas y del mandamiento del Señor y
Salvador dado por vuestros apóstoles. Amarás al Señor tu Dios con todo
tu corazón. Y eso engloba toda la ley y los
profetas. Y, en verdad, cuando nosotros
hacemos memoria de la palabra, y nosotros podemos mirar a través
de la palabra, y nosotros podemos recorrer, hacer un recordatorio
del tiempo que ha transcurrido, desde un tiempo en que quizá
muchos de nosotros nunca habíamos escuchado el evangelio otros
quizá podamos hacer memoria de un tiempo en que empezamos a
escuchar el evangelio y una de las cosas que nosotros podremos
recordar es que personalmente yo recuerdo mucho tiempo de contacto
con el evangelio mucho tiempo de leer en mi propia vida puedo
saber que no hace falta No es suficiente con solo tener el
libro y poder leer el libro. Dios en su misericordia pues
me permitió leer el libro, pero pasaron 24 años hasta que Dios
iluminó mi entendimiento. Y una de las cosas que Dios me
mostró es cuál es el mandamiento del Señor. El mandamiento del
Señor es primeramente amar al Señor. al Señor con todo el corazón,
con toda el alma y con toda la mente. Pero una de las cosas
que puedo recordar es yo creía amar al Señor, pero cuando el
Señor era revelado, no me gustaba lo que lo que veía. Una de las cosas que yo recuerdo
mucho era estar peleando constantemente con con el hecho de que, pues,
¿por qué Dios elige a unos y pasa por alto a otros? Y no me gustaba. Y yo pensaba, eso no es justo.
Y note qué atrevimiento y qué maldad, porque ¿de cuándo aquí
un injusto puede definir lo que es justo? La Biblia dice, no
hay justo ni a un uno. Pero note el atrevimiento de
decir eso que dice cuando dice a Jacob, a Me, a Esau, a Esau,
a Borresí, no es justo. ¿Quién soy yo para decir que
eso no es justo? Y no obstante, yo tenía una vida
religiosa y seguía leyendo mi Biblia todos los días, pero pensaba
eso no es justo. Eso, ahora yo puedo entender,
pues yo amaba a un Dios de mi cabeza, pero yo aborrecía al
Dios de la Escritura, porque no me parecía que el Dios de
la Escritura era justo, y siendo un injusto intentaba meter en
mi molde de justicia que Dios, yo quería que Dios sea como yo.
Y esa es una maldad del hombre. ¿Cuántas veces el hombre está
insistentemente queriendo que Dios sea como nosotros? Y algo
que yo puedo recordar de mi vida religiosa es que, pues, yo pensaba
mucho que Dios era como Yonah, más grande y más fuerte. Pero
qué gran misericordia de Dios es cuando Él ilumina nuestro
entendimiento, cuando Él nos hace quedar tendidos, rendidos,
y poder mirar y estar sorprendidos, y empezar a pensar El hombre
nace aborreciendo a Dios. El hombre odia al Señor. Si usted
recorre toda la lectura del Antiguo Testamento, se debe dar cuenta
de cuántas veces, lo primero, la tentación hacia Eva fue, pues
no, la tentaron a no estar bajo el señorío del Señor, sino que
ella fuera la señora. Le ofrecieron ser empoderada,
le ofrecieron ser como Dios Y pues ellos, nuestros primeros padres,
cayeron en esa tentación. Pero Dios salva un pueblo, elige
un pueblo como una figura de su pueblo y lo elige no por algo
especial en ellos, sino él les dice claramente su padre de ustedes,
Abraham, era pues también un pagano. Yo lo llamé detrás de
sus ídolos y note que a Abraham lo llamaron detrás de sus ídolos.
igual que a cada uno de nosotros. Quizá el de nosotros no era de
piedra, pero teníamos ídolos en nuestro corazón. Cuando yo
creo en un Dios que se parece a mí más, y no me gusta el que
revela la Biblia, en realidad ese Dios es un ídolo. Yo soy
un idólatra. No importa si estoy en una iglesia
evangélica que se supone nosotros no tenemos ídolos, yo estoy adorando
un ídolo. El pueblo de Israel llegó un
momento en que Dios les dijo que ellos no iban a tener rey
como los demás pueblos y las cosas que el rey de Israel no
debería de hacer. Y llegó un momento que tuvo tristeza
en el corazón de Samuel porque el pueblo dijo nosotros queremos
tener un rey como los demás pueblos. y prácticamente lo que estaban
diciendo es no queremos que él reine sobre nosotros y Samuel
estuvo triste y el Señor le dijo no te pesen tu corazón porque
no te están rechazando a ti me están rechazando a mí y en verdad nosotros nacemos
aborreciendo a Dios desde nuestra más Incluso antes de nuestra
más tierna edad, la escritura dice con claridad, dice dice
la escritura que los impíos se descarriaron desde la matriz. David, cuando confiesa su pecado,
dice aquí en maldad he sido formado y en pecado me concibió mi madre. Y en realidad es una gran misericordia
de Dios que él quiso. Yo no soy mejor que estos hombres
que estaban tentando al Señor con la Escritura, pero la diferencia
es que Dios quiso ser rico en misericordia para conmigo. Y
un día Dios iluminó mi mente y pude comprender por su gracia
que si Él no hubiera elegido a algunos como eligió a Jacob,
pues sencillamente nadie sería salvo. porque todos seguiríamos
con nuestra naturaleza, no querer que él reine sobre nosotros.
Todos seguiríamos engañados teniendo un Dios que se parece a nosotros,
nada más que más grande y más fuerte. Y hermanos, es una bendición cuando
Dios nos rinde y Dios nos se va revelando a nosotros y aprendemos
por su gracia a amar al Dios de la Escritura, al Dios de la
Escritura. Cuando Él comienza a rebelarse,
se vuelve más que simplemente un mandamiento, se vuelve una
actitud interna del corazón que te mueve a amar. Y en lugar de
seguir discutiendo, eso no es justo, uno puede hacer admirado
la expresión correcta de adoración que es, ¿por qué Dios, debiendo
condenar a todos, está salvando a una multitud que nadie puede
contar? Y eso es cuando Dios ha rendido nuestro corazón, cuando
Dios nos ha traído con lazos de amor, cuando Dios ha mostrado
a nosotros cuál es nuestra verdadera naturaleza, de ser odiadores
de Dios, de nacer con el puño levantado, no queriendo que Él
reine sobre nosotros. Decía el otro día, Juan Llenos,
Estábamos estudiando los falsos maestros, pero antes que el Señor
nos salve, todos nosotros somos falsos maestros. Venimos creyendo
un montón de herejías. El creer que en mí hay bondad,
el creer que yo puedo participar o hacer algo para mi salvación,
es una herejía. El pretender cooperar con la
obra del Señor Jesucristo es una herejía. Jesús dijo, consumado
es. Él hizo una obra completa de
salvación. El pensar que Dios va a pesar
en la balanza mis obras y va a va a determinar es es es una
herejía total porque algo que Dios en su misericordia nos deja
ver es que nacidos en Adán solamente hacemos una cosa y lo único que
hacemos es pecar aún las buenas obras de los hombres entre comillas
buenas de los hombres impíos son pecado porque no se hacen
con el poder correcto ni con el propósito correcto. El poder
correcto es con el poder del Espíritu Santo y el propósito
correcto es que sea para la gloria de Dios y sería más terrible
que no las hicieran pero a pesar de que las hacen son pecado y
una persona dijo algo que debe hacernos reflexionar y a la vez
el creyente reflexiona en eso y tiene consuelo porque Dios
le ama y él está respondiendo en amor. El mandamiento es amar
al Señor, pero sólo le puede amar un corazón regenerado, sólo
le puede amar a quien al que el Señor se ha revelado y ha
caído rendido ante el Señor. Amar en verdad al Dios de la
Escritura. Y la frase es una frase que dice
así Dios ve más pecado en nuestras buenas obras. más maldad en nuestras
mejores obras del que nosotros vemos en nuestras peores obras. Y nos consuela, porque al final
no venimos con nuestra propia justicia, porque al final eso
nos hace ser conscientes de la necesidad que tenemos de ser
cubiertos con la justicia del Señor Jesucristo. Eso es lo que
hizo a Pablo decir lo que dijo en el capítulo que leímos. No
quiero ser hallado en mi propia justicia. Eso es lo que hizo
a Pablo decir somos la verdadera circuncisión los que nos gloriamos
en Cristo Jesús porque no hay nada en que gloriarme. Las buenas
obras del creyente solo son buenas porque son ordenadas por Dios,
pero en cuanto que tienen contacto con nosotros están tan contaminados
y solo son buenas obras porque son las que él ordenó de antemano
para que anduviésemos en ellas. Y hermanos, cuando comenzamos
a entender ¿Quiénes somos? Y mirar lo que Dios ha hecho
es cuando más que un mandamiento empieza a ser un deleite el amar
al Señor. El mandamiento del Señor es amar
al Señor con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda
nuestra mente. La tragedia del ser humano es
justamente la idolatría. El apóstol Pablo dice en el capítulo
uno, cambiaron la verdad de Dios. Dice, dieron culto a las criaturas
antes que el Creador. Si bien la necesidad del creyente
es conocer, crecer en la gracia y el conocimiento del Señor, en un sentido, todo hombre que
nace en este mundo conoce a Dios. El apóstol Pablo dice, pues habiendo
conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios. Habiendo conocido
a Dios, no le glorificaron como a Dios, sino se embanecieron
en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando
ser sabios se hicieron necios. Y en realidad, esas personas
que dicen, no hay Dios, con coraje, enojados cuando se les habla
de Dios, es porque tienen conocimiento de Dios. Por eso se apuran a
decir, no hay Dios. Pero gracias a Dios, porque Él
se revela a nosotros y empezamos a ver a un Dios que es digno
de ser amado, a un Dios que debiendo condenarme al infierno, que lo
único que me debía era descargar su justa ira sobre mí. Me ha
elegido en Cristo desde antes de la fundación del mundo y no
por nada en mí, porque yo soy, dice la Biblia, lo mismo que
los demás. Lo único que hace diferencia, lo único que hace
diferencia es que Dios ha sido rico en misericordia. Y entonces
nuestro corazón empieza a moverse en amar. No obstante, tenemos
que recordar que estamos en un cuerpo que aún no es adecuado
para la vida espiritual que tenemos. Un cuerpo que pues es una fuente
de tentación. No obstante, en su amor, la Biblia
dice que no nos ha sobrevenido ninguna tentación que no sea
humana, pero que fiel es Dios que no va a dejar que seamos
tentados. Toda la descripción que la Escritura va haciendo
acerca de Dios nos mueve a amar a un Dios que es fiel. Hermanos,
si hay algo que escasea en el mundo es fidelidad, pero el creyente
tiene un Dios que es fiel. Y que a pesar de que tienes una
carne que te tienta, Dios es fiel en que no va a dejar que
seas tentado más de lo que puedes resistir. Y eso va motivando
el corazón del creyente. Y no obstante, aún, aún tenemos
nuestros fracasos. Pero, hermanos, hay ahí el porqué
Dios puso en el corazón de Pedro el escribir estas cartas con
el propósito de llamarnos a antes bien crecer en la gracia y el
conocimiento. Ese era el deseo del corazón
de Pedro. También era el deseo del corazón
de Pablo de animar al pueblo de Dios a crecer en la gracia
y el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador Jesucristo.
No podemos crecer en amar al Señor si no estamos conociéndole
cada vez más en el Señor Jesucristo. necesitamos conocer quién es
él en cada circunstancia de nuestra vida para no responder de manera
idólatra, para no porque el mandamiento del Señor es amar al Señor y
el segundo dice es semejante amarás a tu prójimo como a ti
mismo y ese mandamiento resume toda la ley y los profetas y
además no hay ninguno de los apóstoles que no haya hablado
de ese mandamiento que el segundo es semejante amarás a tu prójimo
como a ti mismo pero cuán importante es que nosotros vengamos siempre
a la escritura cuando leamos la escritura hermano leamoslo
con esta pregunta ¿Quién es Dios en este pasaje? ¿Qué está haciendo? ¿Qué está diciendo Dios? ¿Qué
aspecto de su carácter se está mostrando en este pasaje? Porque lo que necesitamos no
es llenar nuestra cabeza de información y saber cuánta gente salió de
Egipto y cuántos llegaron, cuántos se murieron. Todo eso es bueno. Si usted puede decir las plagas,
si usted puede decir los mandamientos de Moria, qué bueno. El punto
es clamar al Señor para que nos dé alumbre a los ojos de nuestro
entendimiento para que nos resplandezca cada vez la gloria de Dios en
el Señor Jesucristo, porque usted va a necesitar y yo voy a necesitar
recordar los que somos esposos después de un día de estar trabajando
muchos de nosotros en el sol depende de dónde Dios nos tiene.
Y a veces estamos yendo a casa pensando que vamos a descansar
y estás pensando a lo mejor en una limonada helada, en una maquita,
en un libro. Y de pronto llegas y te encuentras
que tu esposa tiene una necesidad o quizá un deseo. Y es tiempo de que nosotros podamos
recordar en esta circunstancia qué es lo que he aprendido en
la escritura de quién es el Señor Jesús. Hermanos, en nuestro corazón
engañoso y perverso uno puede pensar el descanso está en eso
que yo ya pinté en mi mente. Descansar en estar en que ya
nadie más me moleste porque trabajé todo el día. Pero qué importante
es recordar que sería bueno tener todo eso, pero que en verdad
el descanso no está allí. El descanso dice el Señor Jesús,
venid a mí los que seáis trabajados y cargados y yo los haré descansar.
aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y ayer es
descanso y paz para vuestra alma. Y qué importante es recordar
quién es Jesús cuando yo como esposo estoy cansado y mi esposa
tiene una necesidad. Jesús es el esposo que ama a
su esposa hasta la muerte, no hasta que se cansa después de
ocho horas de trabajar, es el que ama a su esposa hasta la
muerte y muerte de cruz. Y en ese momento de clamar al
Señor y pedir, pedir el hecho de que en mi corazón yo pueda
creer la verdad y rechazar la mentira, que en ese momento yo
pueda amar a Dios con toda mi alma, con toda mi mente, con
todas mis fuerzas, porque sólo así voy a poder amar a mi esposa
como a mí mismo. Sólo cuando vamos conociendo
al Señor, cuando nuestro gozo y nuestro deleite está en Dios,
nosotros podemos amar al prójimo como a nosotros mismos. Entretanto,
pues no va a ser posible. Entre tanto que yo crea mentiras
y yo siga los deseos intensos de mi corazón. voy a fracasar
en amar a mi prójimo y lo que va a suceder va a suceder lo
que dice Santiago cuando dice de dónde vienen las guerras y
los pleitos entre vosotros no es de vuestras pasiones las cuales
combaten en vuestros miembros codiciáis y no tenéis matáis
y ardéis de envidia pedís y no recibís porque pedís mal para
gastar en vuestros deleites o almas adúlteras y hermanos allí en
esa situación de descanso algo que es legítimo puede convertirse
en un ídolo del corazón y llevarme a pecar primero contra Dios y
después contra mi prójimo. Irmán, ¿cuán necesario es pensar
en que en la Escritura, la Escritura no es un manual? Algunas personas
nos dicen que leer si estás triste, que leer si estás cansado, que
como si la escritura fuera un manual. Y esta es una gran historia,
la historia de la redención. En esta historia está nuestra
historia. Nosotros somos tan parecidos
al pueblo de Israel, somos tan parecidos a ese pueblo que veía
cosas asombrosas del Señor. y de pronto se les olvidaba lo
que habían visto y de pronto estaban detrás del deseo de su
corazón y deseos tan intensos que los llevaban a picar contra
Dios, a mostrar esa vieja naturaleza que de pronto se revela. Hermanos,
el mandamiento del Señor es cuando pensamos en Pues el Señor Jesús
dijo un mandamiento nuevo os doy que os améis unos a otros
como yo os he amado. Pero bueno, qué necesario es
reflexionar en la salvación? En el Evangelio nosotros tenemos
una amplia visión de quién es Dios rico en misericordia, debía
de condenarme, debía de pisotearme, de descargar todo su furor sobre
mí y en lugar de eso me ha bendecido con toda bendición espiritual
en los lugares celestiales en Cristo. Y recordar eso me va
a hacer recordar, pues yo debo tener misericordia a mi prójimo,
porque Dios ha sido misericordioso. Recordar el Evangelio va a capacitarme
para perdonar, porque mi carne siempre dice que lo que ustedes
me hacen es más grande que lo que yo siempre
voy a ver los pecados de otros contra mí más grandes que los
que yo he hecho. Pero una de las cosas que tenemos
que recordar es nadie nunca me va a ofender a mí más de lo que
yo he ofendido a Dios y Dios me ha perdonado. Y todo tiene
que ver con el conocimiento del Señor, con conocer que es rico
en misericordia, con conocer acerca de su omnipresencia, de
su omnisciencia, estar sorprendidos de saber pues el Señor me amó
a pesar de lo que soy. Porque no es, hay gente que una
de las cosas que jamás podremos hacer con el Señor es desilusionarlo.
Podemos desilusionar a los que van conociendo las cosas con
el tiempo, pero Dios conoce todas las cosas desde la eternidad.
Él sabe qué voy a estar diciendo en una hora. Él sabe todo lo
que va a ocurrir, lo sabemos. Con Pedro, por ejemplo, el Señor
sabía que le iba a negar. Y el Señor, a pesar de eso, nos
ha amado con amor eterno. Y hermanos, es el conocimiento
de Dios, es el conocimiento del Señor Jesucristo, el que cambia
nuestra actitud hacia el Señor y nos capacita para poder amar
al prójimo como a nosotros mismos. Solamente es el apóstol Pedro
constantemente está recogiendo en la carta Si usted recuerda
lo que hemos estudiado, él está hablando constantemente del amor
fraternal en su primera carta, pero constantemente está trayendo
figuras del amor con el que Cristo nos amó. Constantemente él está
diciendo quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo
sobre el madero, quien cuando le maldecían no respondía con
maldición. Constantemente él está hablando de cómo fuimos
rescatados de nuestra vana manera de vivir que recibimos de nuestros
padres, no con oro o plata, sino con la sangre preciosa del Señor
Jesucristo. Y hermanos, la necesidad de hacer
memoria del evangelio, de hacer memoria de las palabras del Señor,
solamente es cuando Dios ilumina nuestro corazón y nos da un entendimiento
salvífico de las verdades. Cuando nos presenta al Señor
Jesucristo es que nosotros podemos escuchar el llamado un mandamiento
nuevo estoy que os améis unos a otros en eso conocerán todos
que sois mis discípulos si tuvierais amor los unos por los otros nosotros
le amamos a él porque él nos amó primero recordar en primera
instancia el señor es el iniciador yo estaba muerto él me dio vida
yo le amo a él porque él me amó primero y una de las cosas que
no hemos de recordar hermanos siempre vamos a estar en deuda
de amor para con el señor de este lado de la gloria ninguno
de nosotros va a llegar a amarle con perfección pero damos gracias
a dios porque un día vamos a ver al señor jesucristo tal como
él es y hay hermanos que creen que el segundo mandamiento el
mandamiento aquí tiene que ver con El pasaje dice... Jesús dijo en Mateo veintiocho
dieciocho al veinte toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra, por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones,
bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu
Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que yo os he
mandado, y aquí estoy con vosotros todos los días hasta el fin del
mundo. Hermanos, sin duda que lo incluye, porque predicar el
evangelio es amar al prójimo. Si hay una manera de amar al
prójimo, es predicándole el evangelio en cada oportunidad que nosotros
tengamos en la casa recordémonos el evangelio unos a otros cuando
qué mayor manera de amar al prójimo que proclamarle las virtudes
del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable hermanos cuando
hallamos el gozo en el señor Jesucristo y recuerdas tu búsqueda
infructuosa una vida donde de pronto tenías chispazos de felicidad
porque las cosas iban como te lo habías propuesto, pero no
con gozo hasta que el Señor nos ha mostrado quiénes somos y hemos
venido al Señor Jesucristo y ha dejado de nosotros por la obra
de Dios hay algo que ha cambiado en nosotros. Dice la Biblia,
le vimos inatractivo para que le deseemos. Antes no queríamos,
pensábamos es injusto, no es correcto así como lo está haciendo,
debe darle chance a todos. Pensábamos ese tipo de cosas
que no es conforme a lo que está revelado en la Escritura. Cuando
pensábamos que es por algo en nosotros que somos salvos. Pero
vemos en la escritura que no es así. Vemos en la escritura
que es por el puro afecto de su voluntad para la alabanza
de la gloria de su gracia. No tiene nada que ver con nosotros.
es porque él quiso así y debemos estar sorprendidos, como dice
un escritor de himnos que dice, ¿Por qué me elegiste a mí entre
millones sabiendo el mal que hice yo? ¿Y cómo pudiste perdonar
toda mi maldad y darme en Jesús salvación? Y hermanos, una vez
que eso ha cambiado en nosotros, una vez que nosotros hemos, ahora
vemos al Señor Jesucristo como admirable, él es el ser más admirable,
Él es tan distinto a mí, tan superior a mí, Él es aquel que
no solo lo miran con desprecio, sino Él es aquel que lo insultan,
lo abofetean, lo escupen, lo crucifican. Y siempre sale amor,
porque Él es la imagen misma de la substancia del Padre, es
el resplandor de su gloria. que él está allí en esa cruz
muriendo por sus enemigos y él dice ahí padre perdónalos porque
no saben lo que hacen y a mí me miran un poco feo y ya estoy
molesto y estoy respondiendo pecaminosamente eso es admirable
es admirable el poder mirar que en en en contraste con nosotros
Adán y Eva querían ser como Dios y qué admirable que es que él
siendo Dios no estimó el ser igual a Dios como cosa que aferrarse
sino que se despojó qué admirable es ver que Adán y nosotros nos
paramos frente a nuestras esposas y decimos ella es la culpable
y qué admirable que es ver a Jesús el esposo que se para y dice
échame la culpa a mí Yo voy a cargar los pecados de mi esposa. Qué
admirable es el que él después nos vista de su justicia, que
él haya cumplido toda la ley como nadie la ha cumplido sino
solamente él y después diga, ponlo a su cuenta, míralo a través
de mi justicia. Qué admirable que su presencia
intercede por nosotros en la gloria. hermanos cuando empezamos
a ver que él es todo él es nuestra sabiduría que él es nuestra justificación
él es nuestra redención cuando miramos lo maravilloso que él
es admirable consejero no nos hace falta consejo porque tenemos
como nuestro consejero al mismo señor que es admirable consejero
dios fuerte que es padre eterno que es príncipe de paz y con
admiramos porque en verdad podemos experimentar paz porque él es
nuestro príncipe de paz porque él es nuestra paz porque podemos
ser justificados por la fe en el Señor Jesucristo tenemos paz
para con Dios y hermanos cuando eso hace que nuestro corazón
esté lleno de gozo porque podemos entrar a su presencia, porque
podemos tener acceso al mismo trono de la gracia, cuando estamos
felices de saber que Dios es soberano, no 99.9 sino 100%,
que nada está ocurriendo en esta tierra que esté fuera de control
del Señor, que absolutamente aún la maldad del hombre la utiliza
dentro de lo que Él se ha propuesto hacer, porque Actuó la maldad
de nuestra crucificando al Señor Jesucristo y el Señor estaba
cumpliendo su propósito y eso llena de gozo nuestro corazón.
Saber que él es el que va a suplir todo lo que nos falta conforme
sus riquezas en gloria. en contraste con la gente del
mundo que de pronto ves que se pelean de veras como perros y
gatos y pues es normal si su sustento depende de lo que ellos
puedan lograr pues es normal que la guerra sea como es pero
nosotros tenemos promesas y hermanos al final de cuentas deseamos
en nuestro corazón que otros sepan que otros escuchen las
virtudes deseamos como cada uno de los apóstoles. Pedro dijo,
hay de mí sino predicar el evangelio, porque me es impuesta necesidad.
El apóstol Juan escribe y dice, lo que hemos visto y oído, esos
anunciamos, ¿para qué? Para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros, y nuestra comunión verdaderamente es con
el padre y con su hijo Jesucristo. Hermanos, cada uno de los apóstoles
estaba hablando acerca de un deseo en su corazón que otros,
y es por toda la escritura. El salmista escribe, dice, para
el gozo de las naciones en el Señor, y el gozo de las naciones
en el Señor es por la obra del Señor Jesucristo. Hermanos, el
mandamiento del Señor es, primeramente, amar al Señor con todo nuestro
corazón, y para eso es necesario el evangelio. Es necesario que
podamos escuchar lo que Dios ha dicho acerca de nosotros.
pedir al Señor que quite todo aquello que es contrario a su
verdad, que el Señor nos haga mirar y poder llegar a decir
al final, bueno me es haber sido humillado, porque antes que fuéramos
humillados andábamos descarriados, yo puedo testificar en mi propia
vida, antes que fuera humillado andaba muy descarriado, andaba
juzgando al Señor y diciendo que lo que Él estaba haciendo
no es justo, Además de decir eso, yo veía a otros y veía y
me sentía mejor que todos los demás. No hay otro como yo. Se me hacía muy fácil hablar
mal de otras personas. ¿Por qué? Una de las cosas importantes,
entre más fácil se nos haga hablar mal de otras personas, es una
medida de cuán bueno me siento. Pero cuando Dios me ha humillado,
me ha hecho ver la única diferencia entre ti y los demás, es que
yo he tenido rica misericordia para contigo. Lo único que yo aporté fue mi
maldad. Fue mi pecado. Lo único que yo
hice fue correr lo más lejos que pude del Señor. Pero Él me
alcanzó. Él me trajo hacia el Hijo. Nadie viene a mí si el Padre
no le trae. Y al que a mí viene no le echo fuera. Hermanos, ¿Qué
necesario es? Recordemos el Evangelio, clamemos
al Señor que se nos revele, cuando vayamos a la Escritura, hermanos,
no vayamos a buscar cosas como para hacer, que Dios nos guarde
de estar buscando argumentos para discusiones, que Dios nos
guarde de ir y estar fijándonos en cosas misteriosas y tratar
de explicar las cosas que que el deseo de nuestro corazón sea
que veamos a Cristo en la Escritura, porque eso en Hay una narración,
decía yo, porque es en situaciones de la vida real donde nosotros
necesitamos ver quién es Dios en cada circunstancia. Cuando
hay escasez económica, cuando hay calor, cuando estás cansado,
cuando nuestros hijos no son tan obedientes como quisiéramos.
¿Quién es el Señor Jesús en esos momentos? Y qué necesario que
es creer la verdad y sustituirla por la mentira que está en nuestro
corazón. y desear más a ese señor que ahora es admirable, más que
los deseos de nuestro corazón, por muy buenos que puedan ser.
No hay nada de malo en que deseemos que cada uno de los hermanos
de aquí sea fieles en predicar el evangelio. Pero hay todo de
malo cuando yo lo deseo con tanta fuerza que empiezo a ofender
a los hermanos para que lo hagan y no sirve para nada. Pero qué
bendición es, yo sé que conforme nosotros crecemos en conocer
a Cristo, nuestro corazón va a desear que otros conozcan lo
que Dios me ha dado en el Señor Jesucristo. Clamemos al Señor
que haga lo que hizo en Pablo, en ese capítulo que leímos, capítulo
3, que haga de nosotros alguien que puede decir, aunque había
cosas en que gloriarse en la carne, esas cosas ya no me importan. que nos haga ver soy la verdadera
circuncisión porque Cristo ha circuncidado mi corazón. Mi gloria
está en Cristo y solamente en el Señor Jesucristo. En nada
que yo hago está mi gloria. Está en Cristo y solamente en
Cristo. Que recordemos, que recordemos
y clamemos al Señor que nos recuerde. La diferencia entre mí y los
demás solamente es que Dios ha sido rico en misericordia. Vamos
a orar.

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Joshua

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