El sermón de Joel Coyoc se centra en el tema del sufrimiento desde una perspectiva cristiana, particularmente a la luz de 1 Pedro 4:12-13. El predicador argumenta que el sufrimiento es una experiencia universal que se deriva de la caída del hombre en el pecado, pero que el sufrimiento del creyente tiene un significado y propósito divino, ya que nos permite identificarnos con los padecimientos de Cristo. Coyoc menciona ejemplos bíblicos como los amigos de Daniel y las enseñanzas de Jesucristo sobre las tribulaciones, enfatizando que el sufrimiento no debe ser motivo de sorpresa para los cristianos, sino una oportunidad para glorificar a Dios y crecer en la fe. Las prácticas del fervoroso amor, la administración de los dones y el recordatorio de que "la gloria venidera supera cualquier sufrimiento presente" son elementos significativos que el predicador resalta como pruebas de la soberanía y el amor de Dios en medio del dolor, invitando a los creyentes a perseverar y a gozar en medio de las pruebas.
“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.”
“El sufrimiento del creyente tiene sentido gracias al sufrimiento del Señor Jesucristo.”
“Gocémonos no en el sufrimiento por el sufrimiento sino en que sabemos que el sufrimiento llega a nuestra vida porque Dios considera que esa es su voluntad.”
“Las aflicciones del tiempo presente no son comparables a las glorias venideras que en nosotros se han de manifestar.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!