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JC

El sufrimiento

1 Peter 4:12-13
Joel Coyoc October, 18 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 18 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón de Joel Coyoc se centra en el tema del sufrimiento desde una perspectiva cristiana, particularmente a la luz de 1 Pedro 4:12-13. El predicador argumenta que el sufrimiento es una experiencia universal que se deriva de la caída del hombre en el pecado, pero que el sufrimiento del creyente tiene un significado y propósito divino, ya que nos permite identificarnos con los padecimientos de Cristo. Coyoc menciona ejemplos bíblicos como los amigos de Daniel y las enseñanzas de Jesucristo sobre las tribulaciones, enfatizando que el sufrimiento no debe ser motivo de sorpresa para los cristianos, sino una oportunidad para glorificar a Dios y crecer en la fe. Las prácticas del fervoroso amor, la administración de los dones y el recordatorio de que "la gloria venidera supera cualquier sufrimiento presente" son elementos significativos que el predicador resalta como pruebas de la soberanía y el amor de Dios en medio del dolor, invitando a los creyentes a perseverar y a gozar en medio de las pruebas.

Key Quotes

“Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese.”

“El sufrimiento del creyente tiene sentido gracias al sufrimiento del Señor Jesucristo.”

“Gocémonos no en el sufrimiento por el sufrimiento sino en que sabemos que el sufrimiento llega a nuestra vida porque Dios considera que esa es su voluntad.”

“Las aflicciones del tiempo presente no son comparables a las glorias venideras que en nosotros se han de manifestar.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra Biblia
en la primera carta del apóstol Pedro en su capítulo cuatro dice la palabra de Dios puesto
que Cristo ha Vosotros también, armados del
mismo pensamiento, pues quien ha padecido en la carne terminó
con el pecado, para no vivir el tiempo que resta en la carne
conforme a las concupiscencias de los hombres, sino conforme
a la voluntad de Dios. Baste ya el tiempo pasado para
haber hecho lo que agrada a los gentiles, andando en lascivias,
concupiscencias, embriagueces, orgías, disipación y abominables
idolatrías. A éstos les parece cosa extraña
que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución
y os ultrajan. Pero ellos darán cuenta al que
está preparado para juzgar a los vivos y a los muertos. Porque
por esto también ha sido predicado el Evangelio a los muertos, para
que sean juzgados en carne según los hombres, pero vivan en espíritus
según Dios. Mas el fin de todas las cosas
se acerca. Sed pues sobrios y velad en oración. Y ante todo tened entre vosotros
ferviente amor, porque el amor cubrirá multitud de pecados.
Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno según
el don que ha recibido, minístrelo a los otros como buenos administradores
de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme
a las palabras de Dios. Si alguno ministra, ministre
conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado
por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los
siglos de los siglos. Amén. Amados, no os sorprendáis
del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa
extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes
de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación
de su gloria os gocéis con gran alegría. Si sois bituperados
por el nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso
Espíritu de Dios reposa sobre vosotros. Ciertamente de parte
de ellos él es blasfemado, pero por vosotros es glorificado.
Así que ninguno de vosotros padezca como homicida, o ladrón, o malhechor,
o por entremeterse en lo ajeno. Pero si alguno padece como cristiano,
no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello. que es tiempo
de que el juicio comience por la casa de Dios y si primero
comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no
obedecen al evangelio de Dios? Y si el justo con dificultad
se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador? De modo
que los que padecen según la voluntad de Dios, encomienden
sus almas al fiel creador y hagan el bien. Vamos a a meditar los versículos
doce y trece. Amados, no os sorprendáis del
fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os
aconteciese, sino gozaos, por cuanto sois participantes de
los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación
de su gloria, os gocéis con gran alegría. Estamos gracias a Dios
que relación al versículo que vamos
a meditar el himno que cantamos de ver al señor Jesucristo cara
a cara ver su rostro que será cuando estemos con él cuando
no haya más dolor no haya más sufrimiento y ahora estamos en
este mundo y nuestro tema es el sufrimiento el sufrimiento
no hay duda de que pues el sufrimiento es una experiencia de todo ser
humano que ha nacido en esta tierra y es un recordatorio de
que vivimos en un mundo caído, un mundo donde nuestros primeros
padres pues pecaron contra el Señor y una de las cosas que
vino como consecuencia es justamente el sufrimiento, el sufrimiento
para conseguir la comida, el sufrimiento para tener los hijos
y en general pues sufrimiento y la muerte. Nosotros sabemos por la experiencia
que pues todas las personas sufren los hijos de Dios sufren, pero
también los que no son hijos de Dios sufren. Si usted va a
un hospital en este momento, pues se va a encontrar que los
que están allí no precisamente son todos los hijos de Dios que
están allí. Están, seguramente encontraremos
creyentes en ese lugar, pero también personas que no son creyentes. Cuando pensamos en guerras, pensamos
en tribulaciones y nos vamos a encontrar que pues muchas veces
toca a nuestros hermanos en Cristo estar pasando sufrimiento, el
sufrimiento es una experiencia común para para el ser humano,
pero damos gracias a Dios porque el sufrimiento del creyente tiene
sentido gracias al sufrimiento del Señor Jesucristo. Y el apóstol
Pedro empieza aquí con una expresión de amor, ha hablado acerca de
de amarnos en todos los capítulos de la carta y él con un corazón
pastoral trata a los hermanos como amados. Esta carta fue escrita
en el año 64 que coincide justamente con el año en que un emperador
romano incendió la ciudad de Roma y después culpó a los cristianos
y El apóstol Pedro utiliza algunas
palabras, ya ha hablado acerca del sufrimiento y la palabra que él utiliza ahí
dice, amados, no os sorprendáis, note que no sólo dice de la prueba,
sino del fuego de prueba que os ha sobrevenido como si alguna
cosa extraña os aconteciese. Un anhelo del corazón del hombre
es dejar de sufrir. De hecho, pues hay personas que
hacen grandes negocios justamente porque el hombre con intensidad
desea escapar del sufrimiento. Algo lamentable es que algunas
personas con la Biblia en su mano se han puesto a decir cosas
que contradicen la verdad del Señor. Hay alguien que hizo una
iglesia y tiene un lema que es pare de sufrir. y damos gracias
a Dios porque tenemos la palabra profética más segura en la cual
hacemos bien en estar atentos, estar atentos a la enseñanza
de la palabra de Dios, damos gracias a Dios porque podemos
tener acceso no solo a través de la predicación sino cada uno
de nosotros tener su Biblia en casa y poder estar siendo instruidos
el espíritu santo de Dios con relación a cuál es la voluntad
de Dios para su pueblo y una de las cosas primeras que
el apóstol deja claro aquí es el sufrimiento no ha de sorprender
al creyente hermanos no nos tiene que sorprender el sufrimiento
y sin embargo a veces nos sorprende sin embargo apóstol nos recuerda
dice no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido
el apóstol Pedro nos deja claro aquí que pues aunque sea intenso
porque hay de sufrimientos a sufrimientos ahí es pues algunos Dios considera
que es necesario ser sometidos a pruebas más severas otros menos
severas sin embargo todos hemos de sufrir no importa la intensidad
aquí el apóstol está hablando de un sufrimiento intenso dice
no sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido si es intenso
pues no nos debe no nos debe de sorprender a lo largo de la
escritura, nosotros podemos mirar Daniel, por ejemplo, los amigos
de Daniel, Daniel a los leones, sus amigos al horno de fuego,
y eran pruebas intensas, y hay algo que ellos tenían con mucha
claridad por la revelación de la palabra de Dios, y es que
algo que escribió más tarde el apóstol Pablo cuando dijo si
alguno quiere vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerá persecución
y ellos sabían y en verdad que el rey estaba tan enojado que
mandó a a calentar el horno siete veces más de lo acostumbrado
al punto de que los mismos hombres que estaban echando a los amigos
de Daniel al horno pues fueron dañados por el fuego y ellos sabían, ellos sabían que
Dios tiene el poder para preservarlos del fuego y ellos tenían esa
certeza, ellos tenían temor del señor y ellos podían honrar al
rey y ellos sabían que Dios podía librarlos porque el desafío del
rey es ¿quién les puede librar? ¿quién Dios les puede librar?
Y ellos contestaron pues el Dios a que nosotros servimos él puede
nosotros no vamos a hacer lo que tú quieres aunque él no nos
libre porque algunas ocasiones Dios puede librar a su pueblo
si eso trae la mayor gloria a su nombre y algunas veces pues el
pueblo pasa la la aflicción y muchas veces pierde la vida física humanamente
hablando, podemos decir que algunas veces Dios libra a su pueblo,
pero la verdad es que siempre él libra a su pueblo, aun aquellos
que pasan por las llamas, Dios los libra, porque para mí el
vivir es Cristo y el morir es ganancia, porque no hay nada
que nos pueda apartar del amor de Dios que es en Cristo Jesús,
ni las llamas del horno calentadas siete veces, si esas llamas los
quemaban, ellos iban a estar presencia, estar de Cristo, ver
tu rostro, su rostro que será, cuando al fin en pleno gozo mi
alma le contemplará, y la esperanza del creyente cara a cara espero
verle. Ahora la prueba puede ser intensa y no hay duda de
que pasamos a aflicción Ahora mismo, pues podemos estar experimentando
alguna aflicción, algunas aflicciones en el cuerpo, algunas aflicciones
por diferentes circunstancias, algunos por persecución, específicamente
el apóstol Pedro está apuntando aquí a la cuestión de la persecución,
ya lo ha hecho varias veces a lo largo de la carta. De hecho,
en el versículo cuatro, dice a estos les parece cosa extraña
que vosotros no corráis con ellos en el mismo desenfreno de disolución
y os ultrajan y a causa de la fe en el señor Jesucristo estos
hermanos nuestros estaban padeciendo una persecución severa la descripción
que hace el apóstol implica que era severa la persecución y no nos debe parecer algo extraño,
puede ser intensa, no obstante, no nos debe parecer algo extraño.
¿Cuál es la razón por la que no nos debe parecer algo extraño?
Si nosotros recordamos un poco acerca del apóstol Pedro, hubo
una ocasión que el Señor Jesucristo empezó a hablar de aquello que
él tenía que padecer. y al apóstol Pedro le pareció
algo extraño y él le dijo al señor pues señor pues ten compasión
de ti que no te acontezca algo así y el señor tuvo que decirle
apártate de mí Satanás porque no pones la mira en las cosas
que son de verdadero valor y el señor lo lo exhortó y ahora el
apóstol le está viendo lo extraño es no no padecer por causa del
señor Jesucristo y no nos debe parecer algo extraño hermanos
porque el señor Jesucristo anticipó acerca de los sufrimientos el
señor Jesucristo habló con mucha claridad acerca de que lo que
implica el hecho de creer en el señor Jesucristo el hecho
de ser su discípulo Juan capítulo dieciséis Evangelio según San Juan. Versículos uno al cuatro, el
mismo Señor Jesucristo Hablando dice, estas cosas os he hablado
para que no tengáis tropiezo, os expulsarán de las sinagogas
y aún viene la hora cuando cualquiera que os mate pensará que rinde
servicio a Dios. Cuando apedrearon a Esteban estaba
un joven que se llamaba Saulo, que consentían su muerte y a
sus pies pusieron sus ropas. Isauro pensaba que rendía un
servicio a Dios. Dice, y harán esto porque no
conocen al Padre ni a mí. Mas os he dicho estas cosas para
que cuando llegue la hora os acordéis que ya os lo había dicho. No les sorprenda. ¿Por qué no
nos debe sorprender? Porque el mismo Señor Jesucristo
ya nos advirtió que, pues, no precisamente le vamos a caer
bien al mundo. porque por la gracia de Dios
nosotros conocemos al Padre en el Señor Jesucristo, pero ellos
no conocen, dice, y harán esto porque no conocen al Padre ni
a mí. Mas os he dicho estas cosas para que cuando llegue la hora
os acordéis que ya os lo había dicho. Hermanos, recordar, cuando
llegue el momento de la aflicción, recuerda, el Señor Jesús ya nos
lo dijo. El Señor Jesús no dijo que salgas
corriendo y vayas a buscar un lugar donde pares de sufrir.
el señor ya había dicho versículo treinta y uno del mismo capítulo
de Juan dieciséis Jesús les respondió ahora creéis
y aquí la hora viene y ha venido ya en que seréis esparcidos cada
uno por su lado y me dejaréis solo más no soy solo porque el
padre está conmigo estas cosas os he hablado para que en el
mundo tengáis paz en el mundo tendréis aflicción Jesús está
diciendo en el mundo tendréis aflicción y nosotros tenemos
que recordar las palabras del señor Jesús para no ser sorprendidos,
para que no nos parezca algo extraño, para que de pronto no
cualquiera que nos diga ven con nosotros y vas a parar de sufrir
y para que nosotros tampoco digamos cosas que el Señor no nos mandó
decir. Personas que dicen, pues si quieres
dejar de sufrir, pues ven al Señor Jesucristo. Y la verdad
es que si vienes al Señor Jesucristo, el Señor Jesucristo es en el
mundo, tendréis aflicción, pero confiad, yo he vencido al mundo. Confiad, yo he vencido al mundo. No nos debes sorprender porque
el mismo Señor Jesucristo nos advirtió Y una de las cosas que
nosotros tenemos que recordar es Dios solo tiene un hijo, sin
pecado, el Señor Jesucristo. Pero todos sus hijos, el mismo
Señor Jesucristo, padeció el justo por los injustos. Por su
llaga fuimos nosotros sanados. Recordar que él padeció nuestros
pecados. Recordar que siendo él sin pecado,
él fue sujeto a sufrimiento. Lo hizo, por supuesto, voluntariamente,
por amor al padre y por amor a su pueblo. Segunda de Timoteo, capítulo
tres, versículo doce. Desde el versículo once del apóstol
Pablo dice persecuciones, padecimientos como los que me sobrevinieron
en Antioquía, en Iconio, en Listra, persecuciones que he sufrido
y de todas me ha librado el Señor. Y también todos los que quieren
vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución. y también todos los que quieren
vivir piadosamente en Cristo Jesús, padecerán persecución. Entonces, recordemos las palabras
del Señor para que no nos tome por sorpresa. Ahora, el sufrimiento
es motivo de gozo, dice el apóstol Pedro, por cuanto somos participantes
de los sufrimientos de Cristo. El sufrimiento es motivo de gozo.
No nos gozamos precisamente en el sufrimiento, pero nos gozamos
de poder ser identificados con Cristo. Crecer a la imagen y semejanza
del Señor Jesucristo no es algo que precisamente el mundo va
a aplaudir. No olvidemos que tenemos un enemigo
de nuestras almas que odia el reino de Dios, odia a los hijos
de Dios, no obstante damos gracias a Dios porque a pesar de su odio
él es alguien dijo que él es como un perro con cadena y él
no va a hacer más contra nosotros que hasta donde el señor suelte
su cadena y qué bendición es que ellos vean en nosotros algo
extraño. Dice a ellos, les parece cosa
extraña que no corráis en el mismo desenfreno de disolución
y os ultrajan. dice el Señor Jesús ellos lo
hacen porque ellos no han conocido al padre ni me conocen a mí y
ellos nos ven como extraños por causa de que estamos cada día
siendo transformados a la imagen de Cristo y eso debe ser un motivo
de gozo el poder saber es que no encajamos aquí es que logran
ver que somos extranjeros y peregrinos y somos por causa nosotros muchas
veces ahora pues solemos llamarnos cristianos. verdad no era precisamente
un elogio sino era como una especie de desprecio el llamarles cristianos
a los discípulos se les llamó por primera vez cristianos en
Antioquía y lo que la gente lo decía lo decía como un tipo de
burlarse porque pues lo decían los pequeños cristos o los que
son parecidos a Cristo y que qué bendición es que seamos identificados
con Cristo y eso debe hacernos gozar porque el mayor bien que
se le puede hacer a un creyente es que que sea conformado a la
imagen del señor Jesucristo. Romanos capítulo ocho versículo
veintiocho el apóstol Pablo nos recuerda dice y sabemos que a
los que aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien los enemigos
nos ayudan a bien, el diablo y su su su malicia nos ayuda
a bien, la persecución de los religiosos nos ayuda a bien.
Note que muchas veces la persecución va a venir precisamente de religiosos
que piensan que rinden un servicio a Dios, pero sabemos una cosa,
nos podemos gozar porque hemos conocido al Dios que es soberano
y que está sentado en su trono y que todo lo gobierna. Dios
que está en su trono y no hay nada que pueda tocar nuestras
vidas si no es conforme a su voluntad. Recuerde que el apóstol
Pedro ha dicho, aunque ahora por un poco de tiempo si es necesario,
tengáis que ser afligidos en diversas pruebas. ¿Quién determina
si es necesario? Nuestro amado Padre Celestial,
aquel que envió a su hijo para que nos rescatara de nuestra
vana manera de vivir que recibimos de nuestros padres no con cosas
corruptibles como oro o plata. gocémonos no en el sufrimiento
por el sufrimiento sino en que sabemos que el sufrimiento llega
a nuestra vida porque Dios considera que esa es su voluntad y es necesario
para que sometida prueba nuestra fe dice el cual mucho más precioso
que el oro el cual aunque perecedero se prueba con fuego sea hallada
en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo. Nos
gozamos de poder saber que Dios está obrando a través de cada
cosa que llega a nuestra vida. Porque una de las cosas que no
tenemos que olvidar, dos cosas no tenemos que olvidar. Una primera
es, hermano, ¿qué es lo que nosotros merecemos de recibir del Señor? ¿Qué es lo que debemos recibir
del Señor? Por lo que justamente merecemos. Y una de las cosas
que no tenemos que olvidar es que lo que merecemos de él es
condenación. Las cosas, por difíciles que
sean, aunque sea una prueba de fuego, es mucho mejor que lo
que debiéramos estar. Deberíamos estar... Hay muchas
figuras en la Escritura, como en el Salmo 2, dice que él va
a pisotear a sus enemigos. Y nosotros éramos enemigos, pero
por gracia de Dios, por la sangre del Señor Jesucristo, que es
nuestra paz, nos ha reconciliado con Dios y no importa lo que
nosotros estemos atravesando, no importa cuán recia y dura
pueda ser la prueba, eso no es para nada lo que nosotros merecemos,
al contrario, es una gran misericordia y una gran obra de gracia porque
está utilizando para conformarnos, dice, y sabemos que a los que
aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, todas las
cosas. Y la otra es, todas esas cosas tenemos que recordar hermanos,
la causa primaria de todas esas cosas es Dios. No importa si
es un instrumento el diablo, no importa si son un instrumento
los religiosos, no importa si es la enfermedad un instrumento.
Al final, recuerde que porque de él, por él, y para él, son
todas las cosas. La causa primaria de todas las
cosas es el Señor, pero él es un Dios de amor que nos ha hecho
renacer para una esperanza viva, y está usando todas esas cosas
para nuestro bien. Dice, Todas las cosas les ayudan
a bien. Esto es, a los que conforme a
su propósito son llamados, porque a los que antes conoció también
los predestinó para que fuesen hechos conforme a la imagen de
su hijo. Y hermanos, el mayor bien que
se le puede hacer a alguien que ha sido rescatado de su vana
manera de vivir con la sangre preciosa del Señor Jesucristo,
El mayor bien que se le puede hacer a alguien que ha sido renacido
para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de
entre los muertos es que sea conformado a la imagen de su
hijo, como dice el versículo veintinueve, para que fuesen
conformados a la imagen de su hijo, para que él sea el primogénito
entre muchos hermanos. dice y a los que predestinó a
esos también llamó y a los que llamó a esos también justificó
y a los que justificó a estos también glorificó. Hermanos,
gocémonos en medio de la prueba. Es motivo de gozo porque quiere
decir que estamos siendo identificados con Cristo. Gocémonos porque
Dios está trayendo las que son necesarias, que él considera
necesarias para probar y fortalecer nuestra fe y nos está haciendo el mayor
bien que se le puede hacer a un hijo de Dios conformarlo a la
imagen del señor Jesucristo y note que Pablo termina con la glorificación
pero el apóstol Pedro también el apóstol Pedro dice sino gozaos
por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo
para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran
alegría, para que también en la revelación de su gloria os
gocéis con gran alegría. Hermanos, la prueba, el sufrimiento
es motivo de gozo porque el creyente puede recordar dos cosas, el
sufrimiento es breve y el sufrimiento es pronto va a terminar, no es
el final, el final es glorioso. Este es el tiempo intermedio.
A veces puede parecernos que ya es el final, pero este no
es el final. Este es el tiempo intermedio.
El final está cerca. Recuerda el versículo siete más
el fin de todas las cosas se acerca, pues sobrios y velat
en oración. Parte de la sobriedad es gozarnos
en el sufrimiento porque el fin de todas las cosas Y todas las
cosas es el sufrimiento, el pecado, el fin de todas las cosas se
acerca. Y hermanos, gocémonos para que
también en su revelación, en la revelación de su gloria, os
gocéis con gran alegría. El apóstol Pablo llama a esto
la esperanza bienaventurada. El apóstol Juan hace referencia
a esto cuando dice amados, ahora somos hijos de Dios y aún no
se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que con
él se manifieste, seremos semejantes a él. Él está usando todas las
cosas para conformarnos. Sin embargo, nadie de nosotros
va a llegar a ser plenamente a la imagen del Señor Jesucristo
de este lado de la eternidad, sino hasta el día aquel en que
nosotros podamos ver al Señor Jesucristo. así que el señor
siempre libra nuestras almas y el final siempre es glorioso
si el señor hace que nos echen al horno y salgamos y no nos
quememos y otros crean en el señor por eso él nos libró y
si el señor hace que nos metan al horno y si nos quememos también
nos libró y nos libró y no solo nos libró sino cuando dejes de
respirar allá entre el fuego tus ojos vean al Señor Jesucristo,
vas a recibir el mayor bien que se le puede hacer a un hijo de
Dios. Libre para siempre, libre para siempre del dolor, no más
dolor, libre para siempre de la persecución, no más nadie
te podrá perseguir, libre para siempre de la presencia del pecado,
con la posibilidad de nunca más poder pecar. Qué gran bendición. Libre de la muerte. La muerte
segunda no tiene más potestad sobre aquellos que han creído
en el Señor Jesucristo. Y qué bendición porque en la
revelación de su gloria nos vamos a gozar con gran alegría en lugar
de alejarnos de él avergonzados. Y esa bendición es solamente
por la obra del Señor Jesucristo, del Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo, de aquel Cordero que estaba destinado
desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los
posteriores tiempos por amor de vosotros. Qué gran bendición
el estar expectantes del tiempo cuando el Señor Jesucristo venga
dando punto final a todas las calamidades de esta vida, a todo
el sufrimiento de esta vida, el recordar, podemos gozarnos
en medio del sufrimiento porque las aflicciones del tiempo presente
no son comparables a las glorias venideras que en nosotros se
han de manifestar. Poder gozarnos porque podemos
decir con nuestros hermanos que nos han precedido las esta leve
tribulación momentánea y uno lee la todo lo que él sufrió, él podía
decir leve, porque él tenía, había la seguridad de haber sido
renacido para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de entre los muertos. Él describe allí, cuando cuenta
sus sufrimientos a los hermanos de Corinto, cómo lo habían azotado
cuarenta veces menos uno como habían lo habían dejado pensando
que estaba muerto como había naufragado y él miraba todo eso
como una leve tribulación momentánea que produce en nosotros un cada
vez más grande y excelso peso de gloria para que también en
la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría en Apocalipsis cuando habla de
la aquellos que rechazaron al señor
Jesucristo, aquellos que se mantuvieron en sus pecados, aquellos que
se mantuvieron con el puño levantado, en rebelión contra el señor,
que no confiaron en el señor Jesucristo, ellos van a decir
a los montes sobre nosotros y cubridnos de aquel que está sentado en
el trono y del cordero, pero qué bendición que los creyentes
están esperando A propósito, quisiera leer el
himno que cantamos, porque es la esperanza de los creyentes. En presencia estar de Cristo,
ver su rostro, ¿qué será? Cuando al fin en pleno gozo mi
alma le contemplará. Cara a cara espero verle, más
allá del cielo azul. Cara a cara en plena gloria he
de ver a mi Jesús. Solo tras oscuro velo hoy lo
puedo aquí mirar. Hoy no podemos ver con claridad,
vemos como a través de un espejo. Sin embargo, el llamado es a
que sigamos viendo, a que mantengamos nuestros ojos en Jesús, el autor
y consumador de la fe. Mas ya pronto viene el día que
su gloria demostrará. ¿Cuánto gozo habrá con Cristo
cuando no haya más dolor, cuando cesen los peligros y ya estemos
en su amor? Cara a cara, cuán glorioso ha
de ser así vivir, ver el rostro de quien quiso nuestras almas
redimir. Hermanos, El sufrimiento es una
realidad, pero mantengamos nuestros ojos en el Señor Jesucristo.
Recordemos, él ha pasado en todos los sufrimientos. Él es varón
de dolores y experimentado en quebrantos. Quieres, a veces
pensamos, lo que yo estoy sufriendo, nadie lo ha sufrido. No es cierto.
Es ilusión pensar que nadie ha sufrido como tú. El Señor Jesucristo
es experto en sufrimiento. Él ha sufrido Él sufrió por todos
los pecados de su pueblo y nadie puede imaginar lo que Él sufrió,
la ira del Padre, la ira del Padre, la justa ira del Padre
que era para ti y para mí, Él bebió esa copa de amargura, esa
copa de sufrimiento. pongamos nuestros ojos en el
Señor Jesús, recordemos que él fue, él nos dejó ejemplo para
que sigamos sus pisadas. Y hermanos, ¿Qué bendición? ¿Qué bendición de poder tener
esperanza? Y recuerde, esperanza hay solamente
en Jesucristo, por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos.
Esa esperanza solo se tiene cuando somos rescatados de nuestra vana
manera de vivir que recibimos de nuestros padres. Y parte de
la vanidad de vivir que recibimos de nuestros padres es la vanidad
de pensar que podemos hacer algo por nuestra salvación. Pero aquellos
que hemos sido rescatados de ellos, estamos confiando solamente
en la sangre preciosa del Señor Jesucristo y nada más que en
la sangre del Señor Jesucristo. Y estamos anhelando aquel tiempo
cuando Él se manifieste. Sabemos y recordamos que Él nos
dijo con claridad que venir a Él no significa pare de sufrir ahora. significa en el mundo tendréis
aflicciones, significa que el mundo te va a aborrecer porque
el mundo no conoce al Señor Jesucristo, no conoce al Padre y pues les
va a aparecer cosa extraña, nosotros le vamos a parecer extraños y
la respuesta a esa extrañeza va a ser persecución. pero el
señor ha vencido al mundo el señor está con nosotros todos
los días hasta el fin del mundo el señor dice no temas porque
yo estoy contigo no desmayes porque yo soy tu dios que te
esfuerzo siempre te ayudaré siempre te sustentaré con la diestra
de mi justicia hermanos recuerde Ahora nosotros podemos entrar
a la presencia del Señor por Cristo, a donde hay plenitud
de gozo y delicias a su diestra para siempre. Pero el pleno disfrute
va a ser cuando el Señor Jesucristo se manifieste, cuando ya no más
luchas con el pecado. Y la pregunta es, ¿has renacido
para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de
entre los muertos? le está apareciendo a la gente
que te rodea, cosa extraña que no corres en el mismo desenfreno
de disolución y te ultrajan. Has sido rescatado de tu vana
manera de vivir que recibiste de tus padres, no con cosas corruptibles
como oro y plata, sino con la sangre preciosa del Señor Jesucristo.
Estás confiando en Cristo y solamente en Cristo. Cuando llega ese momento,
es el anhelo de tu corazón ver al Señor Jesucristo, es la expectativa
del creyente ver a Cristo. pero la tragedia del no creyente
es que va a decir a los montes, caed sobre nosotros y cubridnos
de la gloria de aquel que está en el trono y del cordero. Dios
quiera que cada uno de quienes estamos aquí, quienes escuchan
por internet, en verdad hayamos confiado en el Señor Jesucristo,
confiar en Cristo y solo Cristo, confiar en cualquier otra cosa
es algo vano, Algo que lo único que va a traer es sufrimiento
por toda la eternidad. En verdad, él vino para llevar
nuestras enfermedades, sufrir nuestros dolores, pero el tiempo
en que vamos a parar de sufrir no es en esta tierra. Si alguien
se está ofreciendo, ven a Cristo para que pares de sufrir en esta
tierra, está mintiendo. vamos a parar de sufrir cuando
él haga nuevas todas las cosas, cuando él enjugue las lágrimas
de nuestros ojos, cuando él haga nuevas todas las cosas y es nuestro
anhelo. Ven al señor Jesucristo, confía
en el señor Jesucristo, clama al señor Jesucristo que te salve. Vamos a orar.

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Joshua

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