Bootstrap
JC

(2''parte) La conclusión, Ser, No hacer

1 Peter 3:8-12
Joel Coyoc September, 24 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc September, 24 2023
Estudio de 1 de Pedro

In the sermon titled "La conclusión, Ser, No hacer," Joel Coyoc addresses the theological doctrine of being versus doing within the Christian faith, primarily focusing on the identity and conduct of believers as outlined in 1 Peter 3:8-12. He argues that the essence of the Christian life should not be preoccupied with mere external actions but rather with the transformation of being, highlighting the necessity of a regenerated heart and the importance of embodying Christ-like attributes such as compassion, mutual love, and humility. Coyoc references Scripture, including 1 Peter 2:21-25 and John 13:34, emphasizing that true Christian conduct cannot stem from self-effort but must flow from understanding and resting in the gospel of Jesus Christ, who is the ultimate example of suffering and obedience. The significance of this doctrine lies in the transformational power of the gospel which propels believers to live out their faith authentically, demonstrating the reality of their salvation through their attitudes and actions.

Key Quotes

“Generalmente los hombres nos vamos muy rápido por el hecho de hacer cosas... el verbo que él utiliza... es ser más que hacer.”

“Dios no va a aceptar nunca nada que él no provee. Él es el que provee un nuevo nacimiento.”

“No se trata de cosas que nosotros podemos hacer, nosotros podemos hacer cosas de manera externa, pero Dios nos llama a ser.”

“Los ojos del Señor están sobre los justos, no justos por su propia justicia, justos porque son vestidos de la justicia del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
vamos a abrir nuestras Biblias
en primera de Pedro capítulo tres primera carta del apóstol
Pedro capítulo tres dice la palabra de Dios asimismo
vosotras mujeres Estad sujetas a vuestros maridos, para que
también los que no creen a la palabra sean ganados sin palabra
por la conducta de sus esposas, considerando vuestra conducta
casta y respetuosa. Vuestro atavío no sea el externo
de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos.
sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de
un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante
de Dios. Porque así también se ataviaban
en otro tiempo aquellas santas mujeres que esperaban en Dios,
estando sujetas a sus maridos, como Sara obedecía a Abraham,
llamándole Señor, de la cual vosotras habéis venido a ser
hijas, si hacéis el bien sin temer ninguna amenaza. Vosotros, maridos, igualmente,
vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso
más frágil y como a coherederas de la gracia de la vida, para
que vuestras oraciones no tengan estorbo. Finalmente, Sed todos
de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos,
amigables, no devolviendo mal por mal ni maldición por maldición,
sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados
para que heredaseis bendición. Porque el que quiere amar la
vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal, y sus labios
no hablen engaño, Apártese del mal y haga el bien, búsquela
paz y sígala. Porque los ojos del Señor están
sobre los justos, y sus oídos atentos a sus oraciones. Pero
el rostro del Señor está contra aquellos que hacen el mal. ¿Y
quién es aquel que os podrá hacer daño, si vosotros seguís el bien? Mas también, si alguna cosa padecéis
por causa de la justicia, bienaventurados sois. Por tanto, no os amedrentéis
por temor de ellos, ni os conturbéis, sino santificad a Dios el Señor
en vuestros corazones. Y estad siempre preparados para
presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo aquel
que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. teniendo
buena conciencia, para que en lo que murmuran de vosotros como
de malhechores, sean avergonzados los que calumnian vuestra buena
conducta en Cristo. Porque mejor es que padezcáis
haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo
el mal. porque también Cristo padeció
una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para
llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero
vivificado en el espíritu. en el cual también fue y predicó
a los espíritus encarcelados, los que en otro tiempo desobedecieron,
cuando una vez esperaban la paciencia de Dios en los días de Noé, mientras
se preparaba el arca en la cual pocas personas, es decir, ocho
fueron salvadas por agua. El bautismo que corresponde a
esto ahora nos salva, no quitando las inmundicias de la carne,
sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios. Por la resurrección de Jesucristo,
quien habiendo subido al cielo está a la diestra de Dios y a
él están sujetos ángeles, autoridades y potestades. vamos a meditar los versículos
del ocho hasta el versículo doce que dice finalmente sé todos
de un mismo sentir, compasivos, amandos fraternalmente, misericordiosos,
amigables, no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición,
sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados
para que le El que quiere amar la vida y
ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios no hablen
engaño. Apártese del mal y haga el bien,
busque la paz y sígala. Porque los ojos del Señor están
sobre los justos y sus oídos atentos a sus oraciones. El rostro
del Señor está contra aquellos que hacen el mal. este párrafo
de la carta empieza con la expresión finalmente podemos decir que
el apóstol Pedro está llegando a una conclusión de lo que ha
estado tratando desde el versículo uno del capítulo dos con relación
a la cuál debe ser la actitud del creyente ante las autoridades
y él va a resumir va a hacer una Y hay algo importante que notar,
porque el tema es conclusión, ser no hacer, ser no hacer. Generalmente los hombres nos
vamos muy rápido por el hecho de hacer cosas, el hombre quiere
hacer, uno puede leer y no prestar atención que lo que Pedro está
diciendo es más que simplemente hacer cosas el verbo que él utiliza
ahí constantemente lo ha utilizado ya en otras partes pero es ser
más que hacer y uno puede llegar a imitar ciertas cosas y hacer
ciertas cosas pero algo que es bien importante es para con Dios es necesario ser,
empezando con el ser que Pedro nos muestra al iniciar la epístola.
Ser elegido según la presencia de Dios Padre en santificación
del espíritu para obedecer y ser rociado con la sangre de Jesucristo.
Ser renacido para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos. Haber sido rescatado de nuestra
vana manera de vivir la cual recibimos de nuestros padres,
no con cosas corruptibles como oro o plata. Porque uno puede
estar en un lugar y por imitación uno puede llegar a hacer ciertas
cosas. Nosotros podemos tener muchas
motivaciones, pero recuerde que al final de cuentas lo verdaderamente
importante no es la mirada de los hombres, sino es la mirada
de Dios. Y recuerde que Dios no va a aceptar
nunca nada que él no provee. Él es el que provee un nuevo
nacimiento. Él es el que provee un nuevo
corazón. Él es el que ha elegido, según
su presencia en el Señor Jesucristo, a un pueblo Él es el que está
haciendo una obra como dice el apóstol Pablo y comenzó en vosotros
la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Es
importante que prestemos atención ¿Por qué constantemente el apóstol
Pedro está enfatizando el evangelio? Este capítulo cierra con otra
vez la resurrección de Jesucristo de los muertos y está hablando
cómo él llevó nuestros pecados, porque el apóstol Pedro nos está
llamando la atención en primer lugar a que tienes que mantener
tu mirada en el Señor Jesucristo. le tienes que ver como un ejemplo
pero él está recordando constantemente que necesitamos mucho más que
un ejemplo necesitamos un sustituto y él lo ha enfatizado en capítulo
dos lo está enfatizando en capítulo tres cuando está cerrando dice
porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados
el justo por los injustos porque no se trata de cosas que nosotros
podemos hacer, nosotros podemos hacer cosas de manera externa,
pero Dios nos llama a ser, no a hacer cosas. Y vamos a a mirar
primeramente a qué se nos llama y es lo primero es dice sed de
un mismo sentir, sed de un mismo sentir. No importa cuál sea la
diferencia si somos hombres o somos mujeres, No importa la posición,
ya sea que sea alguna autoridad civil, que sea esposo, que sea
hijo, que sea siervo, que sea amo, no importa. No importa la
edad, no importa si somos jóvenes, no importa si somos ya de mayor
edad. Los creyentes, los que han sido renacidos, son llamados
a ser, a ser de un mismo sentir, no a hacer cosas para parecer
que somos de un mismo sentir, sino ser de un mismo sentir,
ser de un mismo sentir. Podemos pensar que si hemos renacido
por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, pues somos
llamados a ser de un mismo sentir con respecto a Dios, ser de un
mismo sentir con respecto a Dios. Podemos pensar en cómo ser de
un mismo sentir con respecto a Dios. Cuando el Señor Jesucristo
enseñó a sus discípulos a orar, les dijo, ustedes van a orar
así, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea
tu nombre, venga tu reino, sea hecha tu voluntad. Hemos de ser
de un mismo sentir con respecto a Dios, buscando su voluntad,
buscando la voluntad de Dios. Y todo esto nos está hablando
de ser porque el creyente ha sido salvado, se le ha dado un
nuevo corazón, se le ha dado el Espíritu Santo. Y él está
siendo transformado a la imagen del Señor Jesucristo. A él se
le han dado ojos para ver al Señor Jesucristo. Él puede ver
al Señor Jesucristo y el clamor de su corazón es ver cada vez
a Cristo cuando va a la Escritura, más que buscar listas de leyes
o cosas para hacer. Él está buscando ver al Señor
Jesucristo porque es la gloria de Cristo que nos transforma.
Es cuando vemos ahora oscuramente como a través de un espejo, pero
un día vamos a ver cara a cara y vamos a ser como él es. ¿Y
qué podemos ver con respecto a Dios en el Señor Jesucristo? El Salmo cuarenta ocho dice el
hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado. ser de un mismo sentir con respecto
a Dios, buscando su voluntad, porque si estamos creciendo por
la gracia de Dios, viendo a Cristo y siendo transformados, pues
para Cristo hacer la voluntad del Padre era su deleite, era
su agrado. Y no olvidemos, si hemos probado
que el Señor es bueno, pues nosotros sabemos por su palabra y el Espíritu
Santo nos está enseñando que su voluntad es buena, es agradable
y es perfecta. Y el pueblo del Señor, sus ovejas,
están aprendiendo a ser de un mismo sentir con respecto a la
voluntad de Dios. Ellos, los creyentes, no están
afanados para que en la iglesia se haga su voluntad. Si no están
con un mismo sentir, queremos orar para que sea hecha la voluntad
del Señor. Ser de un mismo sentir con respecto
a Dios buscando su gloria, porque recuerde que pecamos y estamos
destituidos de la gloria de Dios, pero cuando nacemos de nuevo
en Cristo, Estamos siendo restaurados a la imagen de su hijo. Por eso
la escritura dice, si puedes coméis o bebéis o hacéis cualquier
otra cosa, hacerlo todo para la gloria de Dios. Y el creyente
sabe y tiene un sentir. Esta vida no se trata de mí.
en la iglesia, en la familia, en el trabajo, no se trata de
mí, se trata de Dios, de su fama, de su honor. No importa si a
nosotros no nos conocen, lo que importa es que Él sea reconocido,
hacer todo para su gloria. El Señor Jesús enseñó y dijo
así, alumbre vuestra luz delante de los hombres para que vean
vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los
cielos. ser de un mismo sentir con respecto a Dios buscando
su aceptación, buscando la aceptación de Dios. Y algo que es importante
aquí nuevamente el Evangelio, no estamos buscando la aceptación
de Dios en base a hacer cosas, sino buscando la aceptación de
Dios en Cristo y solo en Cristo. Que nadie se confunda de pensar
que pues es Es bueno congregarnos, no lo deje de hacer, pero no
piense que nos congregamos para buscar la aceptación de Dios.
Es bueno participar en cosas de la iglesia. Si Dios lo pone
en su corazón, hágalo. Es bueno ofrendar, pero si usted
hace esas cosas pensando que eso le va a hacer acepto delante
de Dios, mejor deténgase y deje de hacerlo porque eso es maldad.
La aceptación de Dios está solamente en estar en el Señor Jesucristo,
confiando en Cristo. Recuerde, solo hay algo que agrada
a Dios y lo que agrada a Dios es cuando ve a su Hijo. Cuando
él ve a su Hijo, él dice, este es mi Hijo amado en quien tengo
toda mi complacencia. lugar para otra complacencia.
Así que si usted está pensando que el Señor le va a aceptar
por lo que hace, ¿no? Toda la complacencia está en
Cristo. Y lo que tiene que suceder y el clamor de su corazón es
que usted esté en Cristo. Porque de lo contrario, cualquier
cosa que usted haga, lejos de hacer que tenga aceptación, es
ofensivo. Es menospreciar lo que Cristo
ha hecho, la persona y la obra del Señor Jesucristo. Que seamos
de un mismo sentir buscando nuestra aceptación en Cristo y solo en
Cristo. Sed de un mismo sentir. Sed de
un mismo sentir los unos para con los otros. ¿Por qué? Porque somos todos hijos de una
misma familia. Dice la escritura, más a todos
los que le recibieron, los que creen en su nombre, les dio potestad
de ser hechos hijos de Dios. Somos herederos y coherederos
con Cristo. Somos hermanos de sangre por
la sangre del Cordero. Ser de un mismo sentir. Filipenses capítulo Efesios capítulo cuatro dice
yo pues preso en el señor os ruego candéis como es digno de
la vocación con que fuisteis llamados con toda humildad y
mansedumbre soportándoos con paciencia los unos a los otros
en amor versículo tres dice solicitos en guardar la unidad del espíritu
en el vínculo de la paz ¿por qué? porque somos un cuerpo y
un espíritu como fuisteis también llamados en una misma esperanza
de vuestra vocación no tenemos diferentes esperanzas somos renacidos
por la resurrección de Jesucristo de los muertos para una esperanza
viva una sola esperanza dice de vuestra vocación tenemos un
señor una fe un bautismo un dios y padre de todos el cual es sobre
todos y por todos y en todos hermanos esto no se trata de
de hacer es ser, eso Dios lo va a producir en su corazón si
verdaderamente Dios es su padre, porque usted ha confiado en el
Señor Jesucristo, porque usted ha puesto toda su esperanza en
Cristo, porque Dios le ha hecho parte de su familia, porque le
ha dado la potestad de ser hecho hijo de Dios, de lo contrario
va a ser frustrante intentar esforzarse, lo que hay que hacer
es clamar al Señor por salvación ser de un mismo sentir en cuanto
a la iglesia, su bien y su crecimiento. Y podemos resumir esto en ser
de un mismo sentir por sobre todas las cosas. No se nos deja
al aire para que nosotros nos imaginemos qué es lo que tenemos
que sentir. Además de lo que hemos dicho y que está registrado
en la palabra, Dios guió al apóstol Pablo a ser muy específico en
Filipenses capítulo 2. muy precisamente a partir del
versículo cinco, pero podemos mirar que esto estaba en en el corazón
de pues es inspirado por el Espíritu Santo y estaba en el corazón
de todos los apóstoles. Pablo empieza desde el uno y
dice, por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, y nos
está llamando a lo mismo que Pedro, si algún consuelo de amor,
si alguna comunión del espíritu, si algún afecto entrañable, si
alguna misericordia, completad mi gozo sintiendo lo mismo, teniendo
el mismo amor, No hagáis nada por contiendo
o por vanagloria, antes bien con humildad, estimando cada
uno a los demás como superiores a él mismo, no mirando cada uno
por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.
Y después va a ser bien específicos. ¿Qué es el mismo sentir? Haya
pues en vosotros este sentir que hubo en Cristo Jesús. haya
pues en vosotros este sentir que hubo en Cristo Jesús y recuerde
que una palabra que Pablo Pedro estaba repitiendo es para la
obediencia para obedecer el sometimiento Porque recuerde que una de las
pasiones que batallan contra el alma es justamente el de querer
ser nuestros propios amos, el querer hacer lo que a nosotros
nos viene en gana. Y él dice, haya pues en vosotros
este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual siendo
en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a
que aferrarse. Contraste, nuestros primeros
padres quisieron ser como Dios y Cristo no estimó el ser igual
a Dios como cosa a que aferrarse. Dice, sino que se despojó a sí
mismo tomando forma de siervo hecho semejante a los hombres.
Y estando en la condición de hombre se humilló a sí mismo
haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz. Por
lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo y le dio un nombre
que es sobre todo nombre para que en el nombre de Jesús se
doble toda rodilla de los que están en los cielos y en la tierra
y debajo de la tierra y toda lengua confiese que Jesucristo
es el Señor para gloria de Dios Padre. haya pues en vosotros
este sentir que hubo en Cristo Jesús y Mateo doce treinta el señor Jesús dice el que no es conmigo contra mí
es y el que conmigo no recoge desparrama tener el mismo sentir
que hubo en Cristo Jesús entonces ser, no hacer, no hacer cosas
que hagan parecer que somos compasivos, sino clamar al Señor que por
la resurrección de Jesucristo y de los muertos seamos en verdad
de un mismo sentir porque tenemos una esperanza viva, porque hemos
sido rescatados de nuestra vana manera de vivir la que recibimos
de nuestros padres y no con cosas corruptibles como oro o plata,
que seamos de un mismo sentir porque porque somos elegidos
en Cristo Jesús, porque hemos tenido un nuevo nacimiento. Ahora,
ser de un mismo sentir, ser compasivos, es lo siguiente que el versículo
dice. Después de ser de un mismo sentir,
dice, sed compasivos. Y ser compasivo es empatizar
con alguien que sufre y sentir el deber de reducir su sufrimiento. simpatizar antes que criticar
muchas veces somos más dados a la crítica que simpatizar con
la aflicción de algún hermano y Romanos doce versículo quince ser ser compasivos Recuerde que
el Señor Jesucristo veía a las multitudes y sentía compasión,
ser compasivos, ser compasivos ante nuestros hermanos y su sufrimiento,
ser compasivos ante las personas en general, y en especial ser
compasivos por la necesidad del evangelio de las personas a nuestro
alrededor. Versículo quince del capítulo
doce dice, gozaos con los que se gozan, llorad con los que
lloran. después dice después de llamarnos a ser compasivos dice amandos fraternalmente amandos
fraternalmente y aquí nuevamente el verbo del principio es set
podemos decir que el llamado es a ser En conclusión, sed amorosos
con los hermanos, sed amorosos con los hermanos, con los hermanos. Eso implica el hecho de amar
a todos los creyentes, amar a todos los creyentes. Esto es algo que
el Señor Jesucristo habló abundantemente con sus discípulos, les dijo,
en esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuvierais
amor los unos por los otros. No solo a los que nos caen bien,
hay gente que es muy fácil de amar y hay gente que pues no
es muy fácil de amar, pero somos llamados a ser amorosos con todos
los hermanos, con todos los creyentes. Aún podemos serlo con hermanos
que no conocemos, orando por la iglesia de Dios en el mundo
entero. Amando como Cristo nos amó, un
mandamiento nuevo os doy que os améis unos a otros. Hermanos,
aquí se requiere el evangelio, no es, recuerde que en el antiguo
testamento era amar a tu prójimo como a ti mismo, pero en el nuevo
pacto es un mandamiento nuevo os doy que os améis unos a otros,
¿cómo? Ya no como a ti mismo, como yo les he amado. Hermanos, para eso se necesita
venir al Señor Jesucristo. Nadie de nosotros es suficiente
para amar, para eso se requiere, no de hacer cosas. ser amoroso
con los hermanos es venir al Señor Jesucristo, clamar al Señor
Jesucristo, depender de la obra del Espíritu Santo, porque un
mandamiento nuevos doy que os améis unos a otros como yo yo
les he amado. El apóstol Juan es abundante
al respecto, el apóstol Juan dice Y nos recuerda la necesidad
del evangelio para poder amarnos. El apóstol Juan, desde que empieza,
él habla del evangelio y dice en primera de Juan capítulo uno,
él dice, lo que hemos visto y oído, esos anunciamos para que también
vosotros tengáis comunión con nosotros. No es posible tener
comunión y amar a los hermanos sin oír y creer el evangelio,
lo que hemos visto y oído. ¿Qué es lo que ellos habían visto
y oído? Es el evangelio. Alguien dijo que evangelismo
es entrar, ver a Cristo y después salir y decirle a otros lo que
viste. Y él está diciendo lo que hemos visto y oído, esos
anunciamos para que también vosotros tengáis comunión con nosotros
y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo
Jesucristo. Si no, has visto y oído la voz del buen pastor. Si no has visto, Cristo no te
ha sido revelado. Puedes hacer cosas que parezcan
amor, pero ser amoroso con los hermanos es solo por la obra
del evangelio. Dice el apóstol Juan sigue diciendo capítulo cuatro, versículo seis,
dice nosotros somos de Dios, el que
conoce a Dios nos oye, el que no es de Dios no nos oye, es
conocemos el espíritu de verdad y el espíritu del error, dice
después versículo dieciocho, versículo
dieciséis, dice, nosotros hemos conocido y creído el amor que
Dios tiene para con nosotros, Dios es amor, y el que permanece
en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En eso se ha perfeccionado
el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día
del juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera
el temor, porque el temor lleva en sí castigo, de donde el que
teme no ha sido perfeccionado en el amor. capítulo cinco versículo
uno dicen esto conocemos que amamos a los hijos de Dios cuando
amamos a Dios y guardamos sus mandamientos dice el que no ama
no ha conocido a Dios porque Dios es amor no estemos procurando
hacer si usted intenta hacer al respecto usted va a fracasar
con toda seguridad amor es conocer a Dios ¿Cómo conocemos a Dios
en Cristo Jesús? ¿Cómo conocemos a Dios por el
evangelio? A Dios nadie le vio jamás el
unigénito hijo que está en el seno del padre, él le ha dado
a conocer. Esa es la vida eterna que te
conozca a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo tu hijo a quien
has enviado. Amar, amar sin hipocresía, de
hecho Pedro empezando el capítulo dos ha
dicho desechando pues toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias,
y todas las detracciones y viniendo a través del evangelio,
desead como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcáis para salvación si es que habéis gustado
la benignidad del señor, amando sin hipocresía, de hecho y no
de palabra, amando continuamente porque El amor nunca deja de
ser, dice la Biblia. El verdadero amor nunca muere.
Amar a los hermanos. Podemos quizá tener algunos malos
entendidos, pero podemos perdonarnos unos a otros y poder seguir amando
porque el verdadero amor nunca dejará de ser. Misericordiosos. Sed misericordiosos. Nuestra nuestra naturaleza caída
es de falta de misericordia, nosotros somos y a veces nuestra
vieja naturaleza despierta y a veces somos de mirar personas o personas
que de pronto decimos pues qué bien que le pasó, se lo merece
por lo que hace. Recordemos, nosotros, si hemos experimentado
misericordia, somos llamados a ser misericordiosos. Ser misericordiosos. Y ser misericordiosos solo es
posible si hemos sido objetos de la rica y grande misericordia
de Dios. La palabra misericordioso significa
tierno y compasivo. Y recuerde, misericordia es no
dar lo que merecemos. Dios debió darnos su condenación. Dios debió descargar su ira sobre
nosotros, pero en lugar de eso dio a su Hijo en propiciación
por nuestros pecados. En lugar de descargar su ira
sobre mí, la descargó sobre su Hijo. Dios debió condenarme por
la eternidad al infierno, pero hoy me tiene sentado en los lugares
celestiales con Cristo. Y no es porque nosotros somos
mejores que otras personas, es porque Él tuvo misericordia de
nosotros. Efesios 4, versículo 32. antes sed benignos unos con otros,
misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también
os perdonó a vosotros en Cristo. ¿Qué nos hace ser misericordiosos?
El evangelio. Cuando recuerdas cómo Dios te
perdonó en Cristo, tú puedes ser misericordioso, tú puedes
ir y ver el borracho de ahí en lugar de pensar o atropellan
al borracho y dice bien a tu mente pues eso es lo que le tenía
que pasar porque anda borracho en lugar de pensar ese borracho
de ahí que acaban de atropellar bien podría ser yo pero Dios
tuvo misericordia de mí por eso no estoy en su lugar por su gracia
y por su misericordia o de repente alguien que sale huyendo corriendo
porque robó y gozarnos de que se cruzó y lo atropellaron por
ladrón y tener falta de misericordia y sentirnos muy bien y pensar
que pues bien merecido lo tiene. Eso es no recordar el evangelio,
recordar que bien merecido yo tengo el infierno, pero Dios
tuvo misericordia de mí y recordar siempre algo. Por la gracia de
Dios yo no soy ese borracho que está tirado en la calle. Por
la gracia de Dios no soy ese que atropellaron. Todas esas
personas que vemos es solamente por la gracia especial si somos
creyentes o por la gracia común de Dios. Porque nosotros somos
capaces de todo pecado. más de lo que nos podemos imaginar.
A veces solemos tener ideas tristes, a veces en el silencio de nuestro
corazón cuando vemos a alguien hacer algo grosero pensamos yo
no sería capaz de eso. Que Dios nos ayude a no pensar
así, porque somos capaces de eso y de más y si no hemos hecho
eso es únicamente la gracia y la misericordia de Dios para con
nosotros. evangelio, el evangelio es el
que puede hacer que seamos misericordiosos, no podemos hacer cosas externas
que parezcan misericordia, pero no serán misericordia, sino es
por el evangelio, por haber experimentado, por haber recordado, porque puedes
recordar cómo Dios te perdonó en Cristo Jesús. Santiago capítulo
dos, versículo doce, dice así hablar y así hacer como
los que a veces ser juzgados por la ley de la libertad porque
juicio sin misericordia será con aquel que no hiciera misericordia
y la misericordia triunfará sobre el juicio hermanos nosotros no
somos muy distintos a la gente que estaba allí que llevó a la
mujer sorprendida en adulterio todos de pronto llevamos a un
fariseo adentro que resucita y ahí estaban apurados diciendo
pues hay que apedrearla No había misericordia y el único que verdaderamente
pudo haberla apedreado porque él era sin pecado mostró misericordia
y eso ha hecho con nosotros. Nosotros éramos en verdad dignos
de muerte, no sólo de pedradas que nos mataran físicamente,
sino de muerte eterna. por Dios que fue rico en misericordia,
por el gran amor con que nos amó, nos dio vida juntamente
con Cristo, por gracia soy salvos, juicio sin misericordia, juicio
que Dios nos guarde y estoy seguro que aquellos que Dios ha obrado
en nuestros corazones nos va a guardar de hacer juicios sin
misericordia. ser amigables, ser amigables, procurar aquellas
cosas que son agradables y beneficiosas para los demás. En nuestro hablar,
en nuestro trato, la Biblia dice, por ejemplo, sean vuestras palabras
sazonadas con sal a fin de dar gracia a los oyentes y que la
palabra del Señor more en abundancia en nosotros, ser amigable, pensar
en el beneficio de los demás y evitar Pero es algo que no es simplemente
evitar. Se puede evitar algunas cosas
por su fuerza de voluntad, pero depender del Evangelio. El Evangelio nos puede hacer
verdaderamente amigables porque nos transforma. Malos gestos. Evitar la perquedad y el orgullo. ¿Cómo lo podemos evitar? Verdaderamente
evitarlo clamando al Señor. que haga morir nuestra vieja
naturaleza, clamando al Señor, pidiéndole que nos muestre cuándo
hacemos esas cosas y poder venir al Señor en arrepentimiento y
fe, clamando al Señor, sabiendo que en mi vieja naturaleza aún
están esas cosas, en lugar de querer ocultarlas, decirle al
Señor, examíname, oh Dios, si conoce mi corazón, pruébame y
conoce mis pensamientos y ve si hay en mi camino de perversidad
y guíame en el camino eterno. los que somos esposos y tenemos
esposas tenemos una bendición que es hay alguien cerca que
ve nuestras caras malas dejemos que nos lo digan aunque duela
y después venir al señor en arrepentimiento y fe y decirle señor perdóname
en lugar de tratar de escondernos de nuestras esposas o de nuestros
esposos, escuchar. Y hermanos, es el evangelio,
solo es por el evangelio, porque no es hacer, sino es ser, ser. Ahora, ¿cómo se ve lo que somos? algunas maneras en que va describiendo
cómo se ve lo que somos, el versículo nueve dice, no devolviendo mal
por mal, ni maldición por maldición, lo que somos se va a anotar en
la manera en que hablamos, dice el Señor de la abundancia del
corazón, habla la boca, nadie que tiene un corazón malo puede
sacar cosas buenas de su corazón. Y nosotros nacimos con un corazón
no malo, engañoso y perverso más que todas las cosas. Pero
si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas
pasaron, y aquí todas son hechas nuevas. No devolviendo mal por
mal, ni maldición por maldición, sino al contrario, bendiciendo,
sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición.
Él está ayudándonos y describiéndonos cómo se ve lo que somos, cómo
se ve y clamar al Señor para que cada vez, porque eso que
se ve es justamente el carácter del Señor Jesucristo, si vamos
al capítulo dos versículo veintiuno dice pues
para esto fuisteis llamados porque también Cristo padeció por nosotros
dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas quien cuando le maldecían
no respondía con maldición y ese es el carácter del señor Jesucristo
dice cuando padecía no amenazaba sino encomendaba la causa al
que juzga justamente pero no solo es su ejemplo no solo es
que te mantengas mirándolo sino Necesitas un sustituto, quien
llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero,
para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia,
y por cuya herida fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas
descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de
vuestras almas. Y si somos ovejas, pues estamos
siguiendo al Señor Jesucristo. Quizá de pronto aflora la vieja
naturaleza, pero somos traídos de vuelta por el buen pastor,
porque ya no podemos seguir descarriados. El Espíritu Santo nos convence
de nuestro pecado, de nuestros fracasos, de las veces en que
sí ponemos malas caras, las veces en que somos tercos, pero no
quedamos en la terquedad, venimos en arrepentimiento y fe, venimos
otra vez al Señor Jesucristo, recordamos de su ejemplo pero
clamamos a él confiando de que él es la propiciación por nuestros
pecados. Ahora, ¿cuál es la razón de que
somos llamados a ser y no a hacer? Dice, porque el que quiere amar
la vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios
no hablen engaño. Apártese del mal y haga el bien,
busque la paz y sígala. Porque el que quiere amar la
vida y ver días buenos, refrene su lengua del mal y sus labios
no hablen engaño. Apártese del mal y haga el bien,
busque la paz y sígala. Y la razón es nuevamente el evangelio,
porque ¿quién puede refrenar su lengua por sí mismo? Nadie. Necesitamos el evangelio para
que refrene nuestra lengua. Necesitamos el evangelio para
que nos dé un corazón nuevo y pueda salir cosas nuevas. Necesitamos
el evangelio en la palabra escrita y la palabra viviente para que
podamos hablar como dice desead como niños recién nacidos la
leche espiritual no adulterada, o el apóstol Pablo cuando dice
la palabra de Cristo, more en abundancia en vosotros, enseñándoos
y exhortándoos unos a otros. La palabra de Cristo more en
abundancia solamente cuando la palabra de verdad ha sido implantada
en nuestro corazón, cuando hemos sido renacidos para hacer morir
lo terrenal en nosotros. Y después tiene otro por qué
dice, porque los ojos del Señor están sobre los justos y sus
oídos atentos a sus oraciones. Pero el rostro del Señor está
contra aquellos que hacen el mal, porque los ojos del Señor
están sobre los justos. Y otra vez aquí está el evangelio. Los ojos del Señor están sobre
los justos, no justos por su propia justicia. Justos, porque
son vestidos de la justicia del Señor Jesucristo. Justos que
están viviendo y que aún hacen mal, pero su manera habitual
de vivir no es una esclavitud al mal. Ellos hacen mal, pero
ellos vienen otra vez al Señor Jesucristo en arrepentimiento
y fe. Ellos hacen mal, pero ellos están confiando no en su propia
justicia, Ellos son justos porque son vistos en la justicia del
Señor Jesucristo. Y dado que la gracia del Señor
los ha salvado, ellos están avanzando cada vez en crecer a la imagen
del Señor Jesucristo. La gracia de Dios que se les
ha revelado para salvación les está enseñando cada día a decir
no a la impiedad y a los deseos pecaminosos. No están allí, no
son lo que deberían de ser. Pero por la gracia de Dios ya
no somos lo que fuimos. Estamos cada día en proceso.
El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará
hasta el día de Jesucristo. Hermanos, nuestra vida práctica
se sostiene por el evangelio. Nuestro crecimiento en la gracia
se sostiene por el evangelio. Cristo es nuestra necesidad.
Cristo es nuestra confianza. Clamemos al Señor porque nuestra
necesidad no es de proponernos a hacer cosas. Somos muy dados. Recuerde, el joven rico vino
y le dijo, maestro, bueno, qué bien debo hacer para heredar
la vida eterna. Y a veces nosotros pensamos qué bien debo hacer
para y lo que debemos es conocer. Necesitamos conocer a Cristo.
Necesitamos clamar al Señor. Necesitamos recordarnos constantemente
el evangelio. Necesitamos ahuyentar nuestra
confianza en nosotros mismos y confiar cada vez más y más
en el Señor Jesucristo. Recordar cómo él nos perdonó.
Eso es lo que va a hacer que nosotros podamos ser y no simplemente
personas afanadas por hacer. Claro que aquel que es hace cosas
consecuentes con lo que es, pero llamado de la escritura no es
a que nos afanemos de hacer, sino hacer, hacer, y eso es por
el evangelio, es por la obra del Señor, es un milagro, no
es algo que nosotros podemos hacer por nosotros mismos, nosotros
podemos hacer cosas que pueden impresionarnos a nosotros y pueden
impresionar a otros, pero jamás alcanzarán la aprobación del
Señor. Dice el Señor, este es mi hijo
amado, hablando de Jesús en quien tengo toda mi complacencia, y
que Dios nos conceda ser hallados a todos en Cristo Jesús, porque
entonces ahí está toda la complacencia del Padre. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

55
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.