El sermón "No vivamos asustados", predicado por Joel Coyoc, se centra en la exhortación del apóstol Pedro en 1 Pedro 3:15-16, que anima a los creyentes a vivir sin temor en tiempos difíciles. Coyoc argumenta que, a pesar de las aflicciones que enfrenta la Iglesia, los cristianos deben santificar a Dios en sus corazones y estar preparados para dar razón de su esperanza con mansedumbre. La predicación se apoya en varias Escrituras, incluyendo Isaías 8:12-13 y Salmo 27, que subrayan la importancia de temer solo al Señor. La importancia práctica de este mensaje radica en que, al conocer y honrar a Dios, los creyentes pueden enfrentar la adversidad con valentía, demostrando la paz que proviene de una relación correcta con Dios y la confianza en el evangelio.
“El Señor nos llama a no temer lo que la gente teme, a que nuestro temor sea solamente el Señor.”
“Santifica a Dios el Señor en vuestros corazones. No vivamos asustados, sino santificad a Dios el Señor en vuestros corazones.”
“No es precisamente argumentación teológica, sino presentar defensa con mansedumbre y reverencia de la esperanza que hay en nosotros.”
“La paz no es la ausencia del conflicto, pero es la seguridad de su presencia.”
Auto-generated transcript • May contain errors
Comments
Your comment has been submitted and is awaiting moderation. Once approved, it will appear on this page.
Be the first to comment!