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JC

Empleados creyentes

1 Peter 2:17-25
Joel Coyoc September, 13 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc September, 13 2023
Estudio de 1 de Pedro

La predicación de Joel Coyoc se centra en la relación entre los creyentes y la autoridad, específicamente en el contexto laboral y de sujeción. Utiliza 1 Pedro 2:17-25 para destacar que los cristianos están llamados a honrar a todos, amar a los hermanos y temer a Dios, incluso en situaciones difíciles con sus amos o patrones. Coyoc argumenta que esta obediencia no es solo un mandato, sino una manifestación de la transformación que Dios ha operado en los creyentes, quienes son vistos como un "linaje escogido" y deben reflejar esta identidad a través de su comportamiento. Las referencias a ejemplos bíblicos, como José, y a la vida de Cristo, subrayan la importancia del sufrimiento injusto como parte del llamado del creyente, quienes encuentran fortaleza y motivación en el evangelio. La predicación enfatiza que es mediante la comprensión de la obra de Cristo que los creyentes pueden vivir en sujeción mientras mantienen su fe intacta, lo que lleva a la gloria de Dios.

Key Quotes

“Honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios, honrad al rey.”

“Esto merece aprobación si alguno a causa de la conciencia delante de Dios sufre molestias padeciendo injustamente.”

“El amor de Cristo nos constriñe pensando esto que si uno murió por todos, luego todos murieron.”

“La única manera de poder vivir honrando a todos... es posible solamente si hemos renacido para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo de los muertos.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Pedro en su capítulo dos dice la palabra de Dios desechando
pues toda malicia todo engaño, hipocresía, envidias y todas
las detracciones. Desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para
salvación, si es que habéis gustado la benignidad del Señor. Acercándoos
a él piedra viva, desechada ciertamente por los hombres, más para Dios
escogida y preciosa. Vosotros también, como piedras
vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo,
para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de
Jesucristo. por lo cual también contiene
la escritura. Aquí pongo en Sion la principal
piedra del ángulo, escogida, preciosa, y el que creyera en
él no será avergonzado. Para vosotros, pues, los que
creéis, él es precioso. Pero para los que no creen, la
piedra que los edificadores desecharon ha venido a ser la cabeza del
ángulo. y piedra de tropiezo y roca que
hace caer, porque tropiezan en la palabra, siendo desobedientes
a lo cual fueron también destinados. Mas vosotros sois linaje escogido,
real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios para
que anunciéis las virtudes de Aquel que os llamó de las tinieblas
a su luz admirable. Vosotros que en otro tiempo no
erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios, que en otro
tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. Amados, yo os ruego como extranjeros
y peregrinos que os abstengáis de los deseos carnales que batallan
contra el alma, manteniendo buena vuestra manera de vivir entre
los gentiles, para que en lo que murmuran de vosotros como
de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al
considerar vuestras buenas obras. Por causa del Señor, someteos
a toda institución humana, ya sea al Rey como a superior, ya
a los gobernadores como por él enviados para castigo de los
malhechores, y alabanza de los que hacen bien. Porque esta es
la voluntad de Dios que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia
de los hombres insensatos, como libres, pero no como los que
tienen la libertad como pretexto para hacerlo malo, sino como
siervos de Dios. Honrad a todos, amad a los hermanos,
temed a Dios, honrad al Rey. Criados, estad sujetos con todo
respeto a vuestros amos. no solamente a los buenos y afables,
sino también a los difíciles de soportar. ¿Por qué esto merece
aprobación? Si alguno a causa de la conciencia
delante de Dios sufre molestias padeciendo injustamente, pues
¿qué gloria es si pecando sois abofeteados y lo soportáis? Mas
si haciendo lo bueno sufrís y lo soportáis, esto ciertamente es
aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados.
Porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo
para que sigáis sus pisadas. El cual no hizo pecado, ni se
halló engaño en su boca. Quien cuando le maldecían no
respondía con maldición, cuando padecía no amenazaba, sino encomendaba
la causa al que juzga justamente. quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando
muertos a los pecados, vivamos a la justicia, y por cuya herida
fuisteis sanados. Porque vosotros erais como ovejas
descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de
vuestras almas. Amén. Vamos a a meditar los versículos
del diecisiete hasta el versículo veinticinco que dice honrat a
todos, amad a los hermanos, temet a Dios, honrat al rey. En este versículo el apóstol
Pedro está haciendo una una transición, él ha hablado de abstenerse de
los deseos carnales que batallan contra el alma, uno de ellos
es justamente el querer hacer lo que nosotros queremos, el
querer complacernos a nosotros mismos, el no estar sujetos a
ninguna autoridad, pero los creyentes han sido transformados y ya no
son así, desde el versículo 2 del capítulo uno habla de los elegidos
y dice que son elegidos según la presencia de Dios Padre en
la santificación del espíritu y dice para obedecer para obedecer
versículo catorce del capítulo uno dice como hijos obedientes
no os conforméis a los deseos que antes teníais estando en
vuestra ignorancia y cuando él está haciendo esta transición
ya habló acerca de nuestra relación con la autoridad civil y ahorita
va a hablar acerca de la relación laboral. Y lo primero que él
dice, dice, honrad a todos, amad a los hermanos, temed a Dios,
honrad al rey. Y va a empezar a hablar acerca
de cuestiones laborales muy distintas a las que nosotros tenemos hoy
día, porque nosotros pues tenemos tenemos patrones y pues somos empleados algunos,
ellos tenían amos y eran esclavos y eso era sumamente distinto,
en realidad los esclavos eran propiedad de sus amos y una de
las cosas que hacía difícil esta relación es el hecho de que pues
los amos querían que sus esclavos se unieran a la adoración de
ídolos con ellos, y pues muchas veces eran como dice el versículo
veinte abofeteados por negarse bueno ahí no dice que eran abofeteados
por negarse pero eran castigados físicamente si ellos se negaban
a unirse a la adoración idolátrica con sus amos y no obstante el apóstol Pedro está llamándolos llamándolos a la obediencia dice
honrad a todos y bueno somos llamados a honrar dentro de ello
no sólo la autoridad civil al rey sino también si somos esclavos
o si somos empleados a honrar a los patrones o a los amos y
algunas cosas que nos va a decir es dentro de lo que es honrar
a todos nos va a decir la manera en que hay que los en que los
esclavos tienen que relacionarse con sus amos dice estar sujetos
y dice con todo respeto y los esclavos creyentes en el día
de hoy los empleados creyentes somos llamados a estar sujetos
a los a los patrones ¿y cómo? Dice la Biblia con todo respeto
o sea honrando con todo respeto con todo respeto dice también,
no solo a los buenos y afables. Bueno, qué bendición de Dios
que algún hermano tuviera un amo que fuera bueno y afable.
Bueno, había que someterse con todo respeto. Algunas de las
cosas que eran comunes en ese tiempo es que algunos judíos
pensaban que por ser simiente de Abraham, algunos judíos que
no eran creyentes, pensaban que por ser simiente de Abraham,
ellos no debían servir a nadie ni sujetarse a nadie. Y el otro
problema es que algunos esclavos creyentes pensaban
que ellos no tenían que obedecer a sus amos porque en Cristo todos
eran iguales. Sin embargo, tanto el apóstol
Pedro como el apóstol Pablo corrigen eso porque pues a veces tendemos
a interpretar cosas erróneamente por causa de que queremos seguir
los deseos de nuestra carne. Y pues uno de los deseos de nuestra
carne es pues no tener que sujetarnos a nadie. y el apóstol está corrigiendo
y está diciendo bueno si tu amo es bueno y afable pues qué bueno
debes de sujetarte a él con todo respeto pero los amos los los
criados los criados creyentes también están llamados a someterse
a aquellos que son difíciles de soportar aquellos que son
difíciles de soportar el llamado El llamado es un llamado alto
y es un llamado bueno, no es muy difícil someterse o sujetarse
a un amo que sea bueno y afable. lo difícil es sujetarse a un
amo que es difícil de soportar, sobre todo a uno que te bofetea
sin que necesariamente hayas hecho mal. Y lejos de justificar
el hecho de una rebelión, se nos llama a estar sujetos a ellos
con todo respeto, a honrarlos por causa de que son de todos
modos autoridad y no hay autoridad que no haya sido puesta sino
por parte de Dios. Y aún a pesar de que te bofetee
porque te niegas a hacer porque actúas honrándolo a él pero temiendo
a Dios. Muchas de las bofetadas de algunos
hermanos que eran esclavos venían por causa de que temían a Dios,
honraban a su amo y no tenían temor a su amo y tenían que soportar
castigos físicos. Ahora los los esclavos creyentes
son llamados a la sujeción y dice porque esto dice porque esto merece aprobación
si alguno a causa de la conciencia delante de Dios sufre molestia
padeciendo injustamente. Somos llamados a padecer a la
sujeción porque eso es aprobado delante de Dios en especial si
se sufre injustamente. Y nosotros podemos encontrar
desde el Antiguo Testamento una persona que fue pues un tipo
del Señor Jesucristo, José, Capítulo 39 de Génesis. Versículo siete dice, aconteció
después de esto que la mujer de su amo puso sus ojos en José
y dijo duerme conmigo y él no quiso y dijo a la mujer de su
amo he aquí que mi señor no se preocupa conmigo de lo que hay
en casa y ha puesto en mi mano todo lo que tiene no hay otro
mayor que yo en esta casa y ninguna cosa me ha reservado sino a ti
por cuanto tú eres su mujer. Recuerde que dijo el apóstol
Pedro dijo honrata a todos amata a los hermanos dice temeta a
Dios honrata al rey y note que es lo que está diciendo José
por cuanto tú eres su mujer dice cómo pues haría yo este gran
grande mal y pecaría no dijo contra mi amo y pecaría contra
Dios. José era un hombre que por la
gracia de Dios había aprendido el temor al Señor y él honraba
a su patrón pero él temía a Dios en cierto modo esa mujer era
pues su patrona también sin embargo era su ama sin embargo él estaba
actuando en temor a Dios y él dice ¿cómo pues haría yo este
grande mal y pecaría contra Dios? Hablando ella a José cada día,
y no escuchándola él para acostarse al lado de ella para estar con
ella, aconteció que entró él un día a casa para hacer su oficio
y no había nadie de los de casa allí, y ella lo hació por su
ropa diciendo duerme conmigo, entonces él dejó su ropa en las
manos de ella y huyó y salió. Y cuando vio a ella que él había
dejado su ropa en sus manos y había huido fuera, llamó a los de casa
y les habló diciendo, Mirad, nos ha traído un hebreo para
que se burla de nosotros. Vino él a mí para dormir conmigo
y yo di grandes voces. Y viendo que yo alzaba la voz
y gritaba dejó junto a mí su ropa y huyó y salió. Y ella puso
junto a sí la ropa de José hasta que vino su señor a su casa.
Entonces le habló a ella las mismas palabras diciendo, el
siervo hebreo que trajiste vino a mí para deshonrarme. Y cuando
yo alcé mi voz y grité, él dejó su ropa junto a mí y huyó fuera. Y sucedió que cuando oyó el amo
de José, Y sucedió que cuando oyó el amo de José las palabras
que su mujer le hablaba diciendo, así me ha tratado tu siervo,
se encendió su furor y tomó su amo a José y lo puso en la cárcel
donde estaban los presos del rey y estuvo allí en la cárcel. Y dice el versículo veintiuno. Pero Kehová estaba con José y
le extendió su misericordia y le dio gracia en los ojos del jefe
de la cárcel. dice Primera de Pedro, esto merece
aprobación si alguno a causa de la conciencia delante de Dios,
o sea, si alguno por vivir en el temor de Dios sufre penalidades,
molestias, padeciendo injustamente, padeciendo injustamente. Somos
llamados a la sujeción porque merece aprobación, somos llamados
a la sujeción y a padecer porque somos llamados a ser como Cristo
dice versículo veintiuno pues para esto fuisteis y llamados
porque también Cristo padeció por nosotros dejándonos ejemplo
para que sigáis sus pisadas somos llamados a ser como Cristo Juan
capítulo dieciséis versículo treinta y tres es parte del llamado
del creyente el padecer dice estas cosas os he hablado
para que me tengáis paz en el mundo tendréis aflicción pero
confiad yo he vencido al mundo en el mundo tendréis aflicción
al mundo no le va a encantar el hecho de que te sujetes al
amo no necesariamente por eso el amo va a empezar a aplaudirte
algunas veces El amo es llamado a vivir siempre en sujeción,
pero siempre honrando al amo, pero siempre temiendo al Señor. Filipenses capítulo 1, versículo
29. Dice, porque a vosotros os es
concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino
también que padezcáis por él. No sólo se nos concede creer
en Cristo, sino también padecer por él. Segunda de Timoteo, capítulo
tres. Versículo diez al doce. Pero Tú has seguido mi doctrina,
conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, persecuciones,
padecimientos como los que me sobrevinieron en Antioquía, en
Iconio, en Listra, persecuciones que he sufrido y de todas me
ha librado el Señor. el versículo doce dice y también
todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución
y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo
Jesús padecerán persecución el Señor Jesús nos dejó ejemplo
pero no solo nos dejó ejemplo Para vivir de acuerdo a este
llamado hace falta algo mucho más grande que un ejemplo. Y
Cristo no solo es ciertamente ese ejemplo, pero Cristo es el
poder motivador en la vida de su pueblo. Se necesita el evangelio
para vivir como el Señor nos llama a vivir. pues someterse
a alguien bueno y afable, pues no hace mucha falta el evangelio,
eso es fácil, eso cualquiera puede hacer, pero el llamado
implica el evangelio, implica el hecho de que tenemos un ejemplo
que mirar, que es el Señor Jesucristo. Versículo veintiuno que leímos,
pues para esto fuisteis llamados, porque también Cristo padeció
por nosotros, dejándonos ejemplo para que sigáis sus pisadas.
el cual no hizo pecado ni se halló engaño en su boca. Una
de las cosas que tenemos que recordar es Dios está haciendo una obra en
nuestras vidas. Sin embargo, nosotros no podemos
alegar plena inocencia. En cierto modo, nosotros no nos
podemos comparar con el Señor Jesucristo en el hecho de que
él era santo en sí mismo. Y sin embargo, él no hizo pecado
ni selló engaño en su boca. Cuando le maldecía, no respondía
con maldición. Cuando padecía, no amenazaba,
sino encomendaba la causa al que juzga justamente. Y es muy
probable que una de las cosas que quedó muy grabada en la mente
del apóstol Pedro fue el ver al Señor Jesús actuar mansamente
como el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. en aquellos
momentos cuando él era insultado, era burlado, menospreciado, en
aquellos momentos en el cual él temía identificarse como su
discípulo, eso quedó muy marcado en su mente y en su corazón y
él está poniendo eso como el poder que se necesita para vivir
este llamado. Él no está simplemente llamando
a que pongas toda tu fuerza de voluntad y te aguantes porque
no es posible en la carne, se necesita el evangelio, se necesita
recordar el evangelio y él está recordando el evangelio, está
recordando que Cristo es inocente, Cristo es santo, santo, santo,
Cristo es aquel que no hizo pecado, que fue tentado en todos según
nuestra semejanza, pero jamás pecó, que no se halló engaño
en su boca, y sin embargo, a pesar de todo, recibió maldición, pero
a pesar de todo, él respondió no con maldición, dice quien
cuando le maldecía no respondía con maldición, cuando padecía
no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente.
Ahí está la figura del cordero y no del león, del cordero que
quita el pecado del mundo. Dice quien llevó él mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero. algo más que un ejemplo,
él es un sustituto, él ocupó nuestro lugar, dice quien llevó
el mismo de nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero
para que nosotros estando muertos a los pecados vivamos a la justicia
y por cuya herida fuisteis sanados y ahí está hablando de la vivamos
a la justicia, ¿por qué? Por la vida de Cristo en nosotros,
cuando nosotros creímos el evangelio, nosotros fuimos crucificados
con Cristo, morimos juntamente con Cristo, estamos muertos al
pecado, como el apóstol Pablo explicaba en el capítulo seis
de la carta a los romanos, muertos al pecado y vivos a la justicia,
por cuya herida fuisteis sanados. Está recordando Antes estábamos
enfermos, enfermos por causa del pecado, en esencia ese pecado
de rebelión, de no querer estar sujeto a nadie, de querer hacer
lo que me viene en gana. Y para vivir sujeto a un amo
que no es bueno ni afable, hace falta que el Señor Jesús obre
en tu corazón, hace falta que recibas sanidad espiritual. Alguien
que no tiene vida espiritual, un hombre natural, eso no es,
es imposible. Eso solo es posible para aquel
que ha sido sanado por las heridas del Señor Jesús y aquí en un
sentido está hablando acerca de la sanidad espiritual, de
ser sanos espiritualmente. Él está citando ahí al profeta
Isaías y después él va a enfatizar, dice, porque vosotros erais como
ovejas descarriadas, ovejas descarriadas. pero ahora habéis vuelto al obispo
y pastor de vuestras almas. Hermanos, para vivir el llamado
del evangelio hace falta más que un ejemplo, y Cristo es ejemplo,
necesitamos ejemplo, necesitamos poner nuestros ojos en el Señor
Jesús, pero necesitamos experimentar el hecho de que Él es mi sustituto,
el hecho de que Él él pagó por mis pecados, que él cargó mi
maldad sobre sí y tener toda mi fe en él, eso da como resultado
el hecho de ser una nueva criatura, el hecho de ser sano espiritualmente
es lo que nos puede capacitar para vivir cosas que que no podemos
vivir por nosotros mismos en nuestra propia fuerza de voluntad,
porque pues a lo mejor sí te sometes porque pues no puedes
escapar o porque no te queda de otra, pero por dentro estás
estás, pues, a lo mejor no dices las faltas de respeto, pero las
piensas por dentro, pero quien te puede llevar a orar por el
que te maldice, a hacerle el bien, a darle respeto a pesar
de que humanamente hablando uno podría pensar no merece el respeto,
es por causa del Señor, es porque el amor de Cristo nos constriñe,
y es sólo el evangelio el que nos puede llevar a recordar que
Habrá justicia. La gente vive muchas veces con
sinismo porque piensa que nunca va a haber justicia, pero habrá
justicia. El creyente sabe por sí mismo
que habrá justicia porque ya con él mismo se ha hecho justicia.
Sus pecados han sido castigados en el Señor Jesucristo. Deuteronomio
32, 35. Dice el Señor, mía es la venganza
y la retribución, a su tiempo su pie resbalará, porque el día
de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se
apresura. Mía es la venganza y la retribución. Y nosotros sabemos que es del
Señor la venganza y la retribución. Sabemos por la obra de la cruz
que es así. El Señor ha hecho venganza por
nuestros pecados. El Señor ha castigado nuestros
pecados. Sabemos, el creyente descansa
en la verdad de la palabra de Dios, que ningún pecado va a
quedar sin castigo. Y por eso, pues aquellos creyentes
eran animados para orar por amos que no eran fáciles de soportar,
por amos que los abofeteaban o como en el caso de José, que
aún temiendo al Señor, lo mandaron a la cárcel y orar por sus amos. Primera, primera de San Vicente
es capítulo cinco, versículo quince. dice mirad que ninguno pague
a otro mal por mal antes de seguir siempre lo bueno unos para con
otros y para con todos mirad que ninguno pague a otro mal
por mal el creyente sabe el creyente sabe que a él se le debió pagar
mal sin embargo sabe que su pecado ha sido castigado en el señor
Jesucristo que él fuimos sanados por nuestra por sus heridas romanos
capítulo seis versículo diez al doce seis diez al doce dice porque
en cuanto murió al pecado murió una vez por todos más en cuanto
vive para Dios vive es lo mismo que Pablo Pedro está llamando
a considerarnos muertos al pecado dice hablando del Señor Jesucristo
dice así también vosotros considerados muertos al pecado pero vivos
para Dios en Cristo Jesús Señor nuestro Hermanos, es el evangelio. Cuando te vuelva a bofetear el
amo, pues seguramente el viejo hombre va a querer bajarse y
hacer algo, abrigar resentimiento o amargura en el corazón. Y lo
que tienes que recordar es quién eres en Cristo. En Cristo estás
muerto al pecado. Recordar Cristo padeció injustamente
y lo que Cristo hizo fue encomendar la causa. él ya me ha sanado,
él ya me ha sanado para ser capaz de poder encomendar la causa
y venir otra vez al Señor Jesucristo, es el evangelio, recordar cada
vez el evangelio, segunda de Corintios, capítulo cinco versículo catorce al diecisiete
dice porque el amor de Cristo nos constriñe pensando esto que
si uno murió por todos luego todos murieron el amor de Cristo
nos constriñe hermanos es el evangelio lo que tenemos que
recordar y lo único que puede motivar nuestra vida para vivir
para la obediencia. Sin el evangelio pues seguimos
viviendo en rebelión. Dice el amor de Cristo nos constriñe
pensando esto que si uno murió por todos luego todos murieron
y por todos murió para que los que viven ya no vivan para sí
sino para aquel que murió y resucitó por ellos. Me sujeto a aquella
persona que aún puede hacerme daño por causa del Señor por
causa del amor con que Cristo me ha amado de manera que nosotros
de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne y aún si a Cristo
conocimos según la carne ya no lo conocemos así y un versículo
muy conocido de modo que si alguno está en Cristo nueva criatura
es las cosas viejas pasaron y aquí todas son hechas nuevas sigue
el evangelio y todo eso proviene de Dios quien nos reconcilió
consigo mismo por Cristo y nos dio el ministerio de la reconciliación
el evangelio vivir en una relación laboral o en una relación más
difícil que laboral como la que nuestros hermanos tenían en aquel
tiempo solo es posible por el evangelio en cada circunstancia
en cada situación cuán necesario nos es recordar el evangelio
de pronto somos confrontados con situaciones que pues nos
hacen arder de indignación, pero qué importante es recordar el
Evangelio, recordar que no sólo tenemos un ejemplo, sino tenemos
a alguien que dio su vida para que nosotros podamos ser sanados
espiritualmente, para que nosotros podamos vivir a la justicia,
recordar que cuando creo en el Señor Jesucristo he muerto al
pecado, recordar que ya no soy más una oveja descarriada, El
Padre nos ha traído al Señor Jesucristo. Hemos vuelto al Pastor
y Obispo de nuestra... Pero ahora habéis vuelto al Pastor
y Obispo de vuestras almas. Es muy importante que nosotros
podamos recordar siempre el Evangelio. Recordar cada día, predicarnos
el Evangelio. desde que el apóstol Pedro comenzó
con la carta, antes de empezar a decir algo para hacer, estuvo
hablando acerca del evangelio, y después de decir algo para
hacer, está recordando que es en el poder del evangelio, es
por causa de la obra del evangelio, es que necesito otra vez el evangelio,
necesito recordar lo que el Señor Jesús hizo por mí, que él es
no solo mi ejemplo, sino él es quien ocupó mi lugar, es quien
toda la relación de sufrimiento que él tuvo que soy llamado imitar
a ser como él fue por causa de mis pecados para mi salvación
y quiero terminar leyendo otra vez dice el cual no hizo pecado
ni se dio engaño en su boca quien cuando le maldecían no respondía
con maldición cuando padecía no amenazaba sino encomendaba
la causa al que juzga justamente quien llevó el mismo nuestros
pecados en su cuerpo sobre el madero para que nosotros estando
muertos a los pecados vivamos a la justicia y por cuya herida
fuisteis sanados Porque vosotros erais como ovejas descarriadas,
pero ahora habéis vuelto al pastor y obispo de vuestras almas. La única manera de poder vivir
honrando a todos, amando a los hermanos, teniendo temor Dios,
que no es un temor de terror, gracias a Dios ya no tenemos
por qué tener terror, porque si hemos sido, si Cristo llevó
nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, lo que tenemos
ahora es una actitud de un temor reverente, de dar su lugar al
Señor, de saber que él es digno, una actitud de respeto, incluso
una actitud, esa expresión temor al Señor, sería también amor
al Señor, cuando amamos al Señor tememos desagradar al Señor,
un deseo en nuestro corazón de obedecerle porque nos importa
su fama, su gloria, su honor y todo eso es posible solamente
si nosotros hemos renacido para una esperanza viva por la resurrección
de Jesucristo de los muertos. Solo es posible si hemos confiado
en el Señor Jesucristo. Solamente es posible si estamos
vestidos de su justicia. Vamos a orar.

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Joshua

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