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JC

Nuestra salvación

1 Peter 1:10-12
Joel Coyoc August, 23 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 23 2023
Estudio de 1 de Pedro

En el sermón titulado "Nuestra salvación", Joel Coyoc aborda la importante doctrina de la salvación según 1 Pedro 1:10-12. Coyoc destaca que la salvación es un asunto central del evangelio, enraizado en la elección divina y la obra de Cristo, profetizada por los antiguos profetas. Utilizando ejemplos de la Escritura, el predicador señala cómo la salvación ha sido eternamente planeada y es el resultado de la gracia de Dios, revelada tanto a los profetas como en el tiempo presente a través del Espíritu Santo. Al enfatizar la necesidad de recordar y meditar sobre la magnitud de nuestra salvación, se pone de relieve su impacto en la vida del creyente, especialmente en tiempos de aflicción. Finalmente, el sermón llama a los oyentes a vivir en alegría y obediencia, celebrando la obra redentora de Cristo y la herencia asegurada para los creyentes.

Key Quotes

“Nuestra salvación es la gracia destinada a nosotros y profetizada por los profetas.”

“No hay salvación sin la proclamación de la obra que hizo el Señor Jesucristo sustituyendo a su pueblo.”

“Sabemos que hemos sido salvados de la pena. Estamos siendo salvados del poder del pecado, pero seremos salvos de la presencia del pecado.”

“Nuestra salvación implica que ahora estamos ya sentados en los lugares celestiales juntamente con Cristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras Biblias
en primera de Pedro capítulo uno primera de Pedro capítulo uno Dice la palabra del señor Pedro,
apóstol de Jesucristo. A los expatriados de la dispersión
en el Ponto, Galacia, Capadocia, Asia, y Bitinia. Elegidos según
la presencia de Dios Padre en santificación del espíritu. Para
obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo. Bendito el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada
e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros. que
sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar
la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo
postrero, en lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por
un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas. para que sometida prueba vuestra
fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero,
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando
sea manifestado Jesucristo. A quien amáis sin haberle visto,
en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con
gozo inefable y glorioso. obteniendo el fin de vuestra
fe, que es la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron
de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el
cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las
glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no
para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora
os son anunciadas por los que os han predicado el Evangelio
por el Espíritu Santo enviado del cielo, cosas en las cuales
anhelan mirar los ángeles. Por tanto, ceñid los lomos de
vuestro entendimiento. Sed sobrios y esperad por completo
en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.
Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes
teníais estando en vuestra ignorancia, sino como aquel que os llamó
es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera
de vivir. Porque escrito está, sed santos
porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre aquel
que sin acepción de personas juzgase aun la obra de cada uno,
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. Sabiendo
que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como
oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por
amor de vosotros, y mediante el cual creéis en Dios quien
le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra
fe y esperanza sean en Dios. habiendo purificado vuestras
almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu,
para el amor fraternal no fingido, amados unos a otros entrañablemente
de corazón puro, siendo renacidos no de simiente corruptible, sino
de incorruptible por la palabra de Dios, que vive y permanece
para siempre. porque toda carne es como hierba
y toda la gloria del hombre como flor de la hierba la hierba se
seca y la flor se cae más la palabra del señor permanece para
siempre y esa es la palabra que por el evangelio os ha sido anunciada
vamos a meditar los versículos del diez al doce los voy a leer
dice los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros
inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación,
escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de
Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los
sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían tras ellos.
a esto se les reveló que no para sí mismos sino para nosotros
administraban las cosas que ahora o son anunciadas por los que
o se han predicado el evangelio por el espíritu santo enviado
del cielo cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles vamos
a orar Señor, te agradecemos la bendición
que nos concedes de poder congregarnos. Gracias, porque hasta el día
de hoy lo pudimos hacer con libertad. Gracias. porque pones en nuestro
corazón el deseo de venir y Señor rogamos que nos ayudes en la
meditación de la palabra, rogarte Señor tu bendición sobre la exposición
y rogamos Señor que tú sigas obrando en tu pueblo, que tú
sigas revelándonos al Señor Jesucristo, que sea un tema constante de
nuestra meditación, meditar en nuestra salvación, meditar en
tu gran misericordia, meditar en tu gracia, meditar en el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo. Te ruego, Señor, que sigas
obrando así nuestro corazón, que en nuestro corazón haya el
anhelo de conocerte cada día más. Que pongas en nuestro corazón
cada día ese deseo de estar contigo, ese deseo de crecer en la gracia
y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador, el Señor
Jesucristo. Queremos rogar por nuestros hermanos
que enfrentan también dificultades, persecución por causa de su fe,
sosténles, fortalece su fe, consuélales. Te lo rogamos en nombre del Señor
Jesús. Amén. Nuestro tema es nuestra salvación. Estaba comentando el domingo
a la noche como en este capítulo Pedro va repitiendo
bastantes veces acerca de nuestra salvación, algunas veces lo hace
mencionando así justamente como en el versículo cinco dice para
alcanzar la salvación o en el versículo nueve es la salvación
de vuestras almas en el versículo diez acerca de esta salvación
pero hay muchas otras maneras en que está refiriéndose a nuestra
salvación lo hace cuando habla de la elección en el versículo
dos lo hace cuando alaba al Señor porque nos hizo renacer para
una esperanza viva, cuando habla de la herencia y todo el tiempo
está hablando acerca de nuestra salvación y qué qué bendición de poder Uno,
haber experimentado salvación. Dos, de poder recordar constantemente
acerca de nuestra salvación. Debe ser el regocijo de nuestra
alma el poder meditar constantemente en el evangelio, poder meditar
constantemente en la gracia, poder meditar constantemente
en su misericordia y recordemos que el apóstol Pedro
está escribiendo para animar a las iglesias que están sufriendo
persecución, aflicciones en distintas partes del mundo, él no está
escribiendo a una iglesia en específico y algo que él está
haciendo es él no está intentando precisamente probar que su mensaje
de salvación es está de acuerdo y respaldado por los profetas,
aunque lo está, más que todo está tratando de mostrar la gran
salvación que la iglesia tiene. Cuando nosotros miramos pensamos
acerca de nuestra salvación, una de las cosas que el pasaje
nos enseña es que nuestra salvación es la gracia destinada a nosotros
y profetizada por los profetas. Nuestra salvación es la gracia
destinada a nosotros y profetizada por los profetas. Una gran salvación
que no era un mensaje precisamente nuevo o novedoso, nuestra salvación
proclamada en el evangelio es un mensaje eterno es la salvación
que se empezó a proclamar desde Génesis capítulo tres versículo
quince y a partir de ahí no ha cambiado nada Ahí cuando se profetizó
la venida del Señor Jesucristo, la enemistad entre la simiente
de la mujer y la simiente de la serpiente, y la enemistad
que habría. Y como el Señor dijo que la serpiente
iba a herir a la descendencia, a la simiente de la mujer en
el carcañar, pero la simiente de la mujer iba a herir en la
cabeza. desde Génesis tres quince que
se empieza a proclamar el evangelio diferentes profetas que profetizaron
profetizaron exactamente el mismo evangelio el mismo mensaje no
es un mensaje nuevo es un mensaje eterno ya estaba desde antes
de Génesis tres quince en el corazón de Dios tenemos que recordar
que no es que el hombre pecó y Dios empezó a pensar cómo lo
iba a arreglar el apóstol Pedro nos recuerda que esto es algo
eterno no solo porque lo profetizaron los profetas sino en el versículo
veinte dice diecinueve dice bueno el versículo dieciocho al veinte
dice sabiendo que fuiste rescatados de vuestra vana manera de vivir
la cual recibisteis de vuestros padres no con cosas corruptibles
como oro o plata sino con la sangre preciosa de Cristo como
de un cordero sin mancha y sin de la fundación del mundo, pero
manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.
Y es el evangelio que estaba allí, es esa gracia destinada
para nosotros, profetizada por los profetas. Y alguna de las
cosas que nosotros podemos mirar es cuando pensamos en la salvación,
cuando pensamos en nuestra salvación, siempre está presente la obra
del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo que obró
en los profetas. Dice, los profetas que profetizaron
la gracia destinada a vosotros inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el Espíritu de Cristo, o sea, el Espíritu Santo. y es el que inicia una obra y
si bien a ellos se les reveló que no era para ellos, sin embargo,
el Espíritu Santo producía en ellos un deseo que se puede reflejar
en la manera en que ellos empezaron, dice, La actitud de los profetas,
dice, que profetizaron esa gracia que es nuestra salvación, que
estaba destinada a nosotros, dice, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación. Ellos, impulsados por el Espíritu
Santo, como instrumentos del Espíritu Santo, por una obra
del Espíritu Santo en sus vidas, ellos experimentaron la salvación
sabemos que dentro de esos profetas está David y David experimentó
la salvación del señor cuando él pecó hizo confesión de su
pecado él dijo vuélveme el gozo de tu salvación y hay algo que
había en sus corazones y es un deseo diligente de saber acerca
de los detalles de esa salvación. Dice, ellos fueron diligentes,
diligentemente inquirieron. Dice, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación. Hermanos, la actitud de ellos
hacia la salvación, recordemos que aunque ellos no tenían la
total claridad y no saben, pues ellos no sabían en su momento
mucho de lo que por la gracia de Dios nosotros sabemos. ellos
sabían bastante que se les reveló. Nosotros sabemos, por ejemplo,
si usted lee Isaías 53, pues ahí estaba el Espíritu Santo
mostrándole a Isaías y ellos estaban con ansias de saber,
de conocer los detalles, ocupados en estudiar e investigar acerca
de esta salvación. Una de las cosas que es fundamental
en nuestra salvación es algo que estaba indicando el Espíritu,
el Espíritu Santo es lo que ellos estaban anunciando, dice, de
antemano, y es los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían
tras ellos. Un tema central en nuestra salvación
es los sufrimientos de Cristo. Meditar constantemente, y decía,
por ejemplo, el Salmo Isaías 53, pareciera que Isaías estuviera
presenciando lo que después los apóstoles presenciaron. Él hace
una descripción 500 años antes y es el evangelio y el tema central
de nuestra salvación. Sin esto no hay salvación y es,
dice, Subirá con renuevo delante de él como raíz de tierra seca,
no hay parecer en él ni hermosura, le veremos más sin atractivo
para que le deseemos. Despreciado y desechado entre
los hombres, varón de dolores y experimentado en quebranto,
y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado y no
lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras
enfermedades y sufrió nuestros dolores, y nosotros le tuvimos
por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas el herido fue
por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. El castigo
de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros
curados. Todos nosotros nos descarriamos
como ovejas, cada cual se apartó por su camino, mas Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él y afligido no abrió
su boca, como cordero fue llevado al matadero, y como oveja delante
de sus trasquiladores enmudeció y no abrió su boca. Por cárcel
y por juicio fue quitado, ¿y su generación quién la contará?
Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión
de mi pueblo fue herido, y se dispuso con los impíos su sepultura,
mas con los ricos fue en su muerte. Aunque nunca hizo maldad, ni
hubo engaño en su boca. Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo,
sujetándole a padecimientos. Cuando haya puesto su vida en
expiación por el pecado, verá el linaje, vivirá por largos
días y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada. Verá
el fruto de la aflicción de su alma y quedará satisfecho por
su conocimiento, justificará mi siervo justo a muchos y llevará
las iniquidades de ellos. Por tanto, yo le daré parte con
los grandes y con los fuertes, repartirá despojos por cuanto
derramó su vida hasta la muerte y fue contado con los pecadores,
habiendo él llevado el pecado de muchos y orado por los transgresores. Hermanos, este es el evangelio,
es el sufrimiento del Señor Jesucristo, también las glorias que vendrían
tras ellas. nosotros pudiéramos recorrer
el Antiguo Testamento, pudiéramos pensar en todas las figuras que
se simbolizaban en las fiestas como el Cordero Pascual y cada
una de esas figuras que apuntaban hacia los sufrimientos de Cristo
para la salvación, para nuestra salvación. Podemos pasar por
los salmos y nos vamos a encontrar con exactamente lo mismo. También
nos vamos a encontrar acerca de las glorias que vendrían tras
el sufrimiento del Señor Jesucristo. es el corazón de nuestra salvación,
no hay salvación sin la proclamación de la obra que hizo el Señor
Jesucristo sustituyendo a su pueblo, él ocupó nuestro lugar,
él llevó nuestra maldición, él vivió la vida que nosotros no
podemos vivir, él fue despreciado, menospreciado, el padre lo abandonó
en la cruz, como dice el Salmo veintidós, y es es el corazón
mismo del evangelio es la gracia destinada a nosotros que fue
profetizada por los profetas lo que fue profetizado y proclamado
por los profetas pues es lo que nosotros leemos cumpliéndose
en los hechos de los apóstoles y el apóstol Pedro justamente
en su predicación hace referencia a lo que hechos capítulo dos El apóstol Pedro dice entonces
Pedro poniéndose en pie con los once al sol a voz y les habló
diciendo varones judíos y a todos los que habitáis en Jerusalén
esto sea notorio y oíd mis palabras porque estos no están ebrios
como vosotros suponéis puesto que es la hora tercera del día
Mas esto es lo dicho por el profeta Joel, y en los posteriores días
dice, Dios derramaré mi espíritu sobre toda carne, y vuestros
hijos y vuestras hijas profetizarán, y vuestros jóvenes esperarán
visiones, y vuestros ancianos soñarán sueños. Y de cierto,
sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré
de mi espíritu y profetizarán. Daré prodigios arriba en el cielo
y señales abajo en la tierra, sangre, fuego y vapor de humo. El sol se convertirá en tinieblas
y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor grande
y manifiesto. Y todo aquel que invocar el nombre
del Señor será salvo. Barones israelitas, oíd estas
palabras. Jesús Nazareno, Barón aprobado
por Dios entre vosotros, con las maravillas, prodigios y señales
que Dios hizo entre vosotros, por medio de Él, como vosotros
mismos sabéis. A éste entregado por el determinado
consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis
por manos de iniquos, crucificándole. al cual Dios levantó suelto los
dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuera retenido
por ella. Porque David dice de él, Veía
al Señor siempre delante de mí, porque está a mi diestra, no
seré conmovido. Por lo cual mi corazón se alegró
y se gozó mi lengua, y aún mi carne descansará en esperanza,
porque no dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu
santo vea corrupción. Me hiciste conocer los caminos
de la vida, me llenarás de gozo con tu presencia. Varones, hermanos,
Dios puede decir libremente del patriarca David que murió y fue
sepultado, y su sepulcro está con nosotros hasta el día de
hoy. Pero siendo profeta y sabiendo que con juramento Dios le había
jurado que de su descendencia en cuanto a la carne levantaría
al Cristo para que se sentase en su trono, Viéndolo antes,
habló de la resurrección de Cristo, que su alma no fue dejada en
el Hades, ni su carne vio corrupción. A este Jesús resucitó Dios, del
cual todos nosotros somos testigos. Así que, exaltado por la diestra
de Dios, y habiendo recibido del Padre la promesa del Espíritu
Santo, ha derramado esto que vosotros veis y oís. Hermanos,
es el corazón, la esencia del Evangelio. Algo que es indispensable
para nuestra salvación es el sacrificio del Señor Jesucristo.
Él le dice a las iglesias, sabiendo que fuiste rescatados de vuestra
vana manera de vivir, la cual recibiste de vuestros padres,
no con cosas corruptibles como oro o plata, sino con la sangre
preciosa de Cristo. sabemos cuando leemos el antiguo
testamento que Dios quiso revelar mucho, sin embargo hay cosas
que ellos pues Dios no no les reveló sin embargo a ellos se
les dijo que que no era para ellos sino para nosotros dice
dice a estos versículos doce se les
reveló que no para sí mismos sino para nosotros administraban
las cosas que ahora son anunciadas por los que os han predicado
el evangelio cuando pensamos en nuestra salvación y pensamos
en lo que profetizaron los profetas lo que ellos profetizaron que
eran los los hechos de los apóstoles cuando pensamos en nuestro tiempo
tenemos que mirar que dice pasaje dice es la misma es la misma
predicación actual de quienes nos predican el evangelio por
el Espíritu Santo nuestra salvación nuestra salvación es es la misma, no hay otra manera
de salvación, es la misma que profetizaron los profetas, la
misma que predicó Pedro, que predicó Pablo, y tiene que ser
la misma que se tiene que seguir predicando. Dice sino para nosotros administraban
las cosas que ahora son anunciadas por los que os han predicado
el evangelio por el espíritu santo enviado del cielo cosas
en las cuales anhelan mirar los ángeles y nuevamente tanto con
los profetas, la obra del Espíritu Santo, como en el tiempo actual,
en la predicación, la obra del Espíritu Santo. Cuando predicamos,
pues pedimos la bendición del Espíritu Santo. Al final, el
Señor va a dar vida por su Espíritu y por su palabra a aquellos que
él quiere. Y el mensaje tiene que ser exactamente
el mismo, la centralidad de que es por gracia, es por la obra
del Señor Jesucristo, es por confiar totalmente en la obra
del Señor Jesucristo, es la misma predicación y es la misma obra
del Espíritu Santo. Y después la última frase dice
cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles. Los profetas querían
saber más, los profetas tenían hambre de saber, los ángeles
anhelan mirar. Vamos a mirar algunos pasajes,
primera de Corintios 4.9. dice el apóstol Pablo dice porque
según pienso Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como
postreros como a sentenciados a muerte pues hemos llegado a
ser espectáculo al mundo a los ángeles y a los hombres hemos
llegado a ser espectáculo al mundo a los ángeles y a los hombres primera de corintios once Dice, por lo cual la mujer debe
tener señal de autoridad sobre su cabeza por causa de los ángeles. Efesios capítulo tres versículo
diez dice para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada
a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades
en los lugares celestiales a los principados y potestades en los
lugares celestiales y recordemos que el señor Jesús hablando en Lucas capítulo quince Versículo siete, dice, os digo
que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente,
que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.
Dice, o qué mujer que tiene diez dragmas, si pierde una dragma,
no enciende la lámpara y barre la casa y busca con diligencia
hasta encontrarla, y cuando la encuentra, reúne a sus amigas
y vecinas diciendo, gozaos conmigo, porque he encontrado la dragma
que había perdido. Así os digo que hay gozo delante
de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente. Hermanos, La salvación de un pecador es
motivo de gozo en el cielo. Los ángeles tienen santa curiosidad
por lo que Dios está haciendo con nosotros. Los profetas tuvieron
diligencia porque ellos querían, querían saber, querían mirar
más acerca de esa salvación. Y si nosotros hemos experimentado
esa salvación, pues, Oremos al Señor para que nosotros tengamos
también esa misma actitud de ser diligentes en crecer en la
gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.
Al final de cuentas, el Evangelio es el Señor Jesucristo. La gracia
de Dios que se ha manifestado es nuestro Señor Jesucristo.
Nuestra salvación es el Señor Jesucristo. Él es el Cordero
que quita el pecado del mundo. nosotros creímos el evangelio
dice la escritura en él también vosotros habiendo oído la palabra
de verdad el evangelio de vuestra salvación y habiendo creído en
él viste sellados con el espíritu santo de la promesa nosotros
hemos sido sellados por el espíritu santo el apóstol Pedro más adelante
dice a la iglesia que tiene una nueva identidad Capítulo 2, versículo 9, dice,
Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa,
pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes del
que os llamó de las tinieblas a su luz admirable. Así como los profetas tenían
la obra del Espíritu Santo y eran guiados por el Espíritu Santo
y estaban entusiasmados con la salvación y tuvieron una fiel
administración de esa salvación que pues no les tocaba a ellos,
no es que la salvación no era para ellos, la salvación era
para ellos y siempre el pueblo de Dios ha sido salvado por gracia,
por la obra del Señor Jesucristo. lo que no era para ellos es que
ellos no estaban en el tiempo en que esa salvación se iba a
efectuar, ellos no iban a tener la bendición que nosotros tenemos
ahora. como pueblo del Señor. Ellos
son parte del pueblo del Señor. Sin embargo, a pesar de que ellos
no disfrutaron de todos los beneficios que nosotros, desde el momento
que somos traídos al Señor Jesucristo por el Padre, ellos tenían una
actitud diligente de conocer y administrar acerca de esta
salvación. La predicación es también por
el Espíritu Santo, y si nosotros hemos sido sellados con el Espíritu
Santo, pues que Dios produzca en nosotros un regocijo, un gozo
en su salvación, una diligencia en escudriñar la escritura. Dice,
cuando empieza el capítulo doce el apóstol Pedro dice versículo
capítulo dos versículo dos dice desead como niños recién nacidos
la leche espiritual no adulterada para que por ella crezcáis para
salvación si es que habéis gustado la benignidad del señor sin duda
los profetas habían probado que el señor es bueno y estaban con
ansias de poder conocer acerca de esa salvación tenemos la obra
del espíritu y tenemos el llamado como un pueblo con una nueva
identidad de poder anunciar ese evangelio, de poder dar testimonio
de esa salvación, esa salvación Que no se nos puede quitar el
gozo por esa salvación porque sabemos que cualquier tribulación
es momentánea. Sabemos que cualquier necesidad,
cualquier problema que nosotros podamos tener, en realidad el
creyente sabe que ese no es en realidad el problema. El problema
no es que tengamos escasez de alimento. El problema no es que
tengamos escasez económica. El problema no es que tengamos
injusticia social. El problema es el pecado. Y sabemos
que la salvación es la salvación del pecado. El Señor Jesús vino
para hacernos libres del pecado. Estábamos mencionando el domingo
acerca de la libertad o la salvación de la pena por el pecado, pero
también la salvación de el poder del pecado. El creyente está
siendo liberado del poder del pecado. El apóstol Pedro dice,
para que obtengamos, dice, el fin de vuestra fe, que es la
salvación de vuestras almas. Y qué gran bendición de saber
que hemos sido salvados de la pena. Estamos siendo salvados
del poder del pecado, pero seremos salvos de la presencia del pecado
y es el mayor gozo que puede haber
el tener la salvación del Señor. Quiere el Señor que sea meditación
nuestra cada día, meditar acerca de los sufrimientos de Cristo,
meditar y recordar cómo es que fuimos rescatados de nuestra
vana manera de vivir, no con cosas corruptibles como oro o
plata, sino con la sangre preciosa de Cristo. El apóstol está animando
al creyente a vivir como extranjero y peregrino regocijándose, meditando
siempre en su salvación, recordando que esa salvación es la misma
que estaba planeada desde antes de la fundación del mundo, recordando
que la predicación que nosotros escuchamos tiene que ser coherente
y consistente con lo que anunciaron los profetas, con lo que anunciaron
los apóstoles. Si alguien predica algo distinto
a eso, pues pues no es algo a que tenemos que prestar atención.
El mensaje es el mensaje eterno que los profetas profetizaron,
y es los sufrimientos de Cristo. Sin los sufrimientos de Cristo
no hay salvación. Si no hay confianza en la obra
completa del Señor Jesucristo, no hay salvación. Es confiar
en la obra del Señor Jesucristo, en la persona del Señor Jesucristo.
Es recordar Si tenemos nuestra salvación, es recordar constantemente
de la grande misericordia del Señor. Si nosotros hemos experimentado
esa gran salvación, siempre estar recordando que todo es obra del
Señor, sabiendo que Él nos eligió por gracia, por misericordia,
sabiendo y recordando que esa salvación implica el hecho de
que hemos renacido, el hecho de que tenemos una herencia incorruptible. Nuestra salvación, todo está
bien con Dios por causa de la obra del Señor Jesucristo. Todo
está bien con Dios porque su sangre me ha limpiado de todos
mis pecados. Todo está bien con Dios porque
el Señor Jesucristo me ha vestido de su justicia. todo está bien
con Dios. Nuestra salvación es que tenemos
un abogado y nuestra salvación implica que ahora estamos ya
sentados en los lugares celestiales juntamente con Cristo. Vamos
a orar.

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Joshua

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