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JC

Por causa de la salvaviòn

1 Peter 1:13-17
Joel Coyoc August, 27 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc August, 27 2023
Estudio de 1 de Pedro

La predicación de Joel Coyoc se centra en el tema de la salvación tal como se expone en 1 Pedro 1:13-17, enfatizando su conexión con la identidad del creyente y la necesidad de vivir en santidad. Coyoc argumenta que la salvación, basada en la gracia de Dios, debe llevar a una vida de acción y de preparación mental, instando a los oyentes a ceñir los lomos de su entendimiento y mantenerse sobrios en la fe. Este énfasis se apoya en diversos pasajes bíblicos, incluyendo las menciones sobre el renacer espiritual y la esperanza viva en Cristo (1 Pedro 1:3) y el llamado a la santidad (1 Pedro 1:15-16). La significancia práctica de este mensaje radica en la urgencia de que los cristianos reconozcan el valor de su salvación y vivan de manera congruente con su nueva identidad en Cristo, guiados por la gracia que se les ha otorgado.

Key Quotes

“Por causa de la salvación, si nosotros hemos experimentado la grande misericordia de Dios, no tomemos a la ligera esta gran salvación.”

“La razón que él vino no fue para sanar todas las dolencias físicas de la gente. Él vino a salvar a su pueblo de sus pecados.”

“Esperad por completo en la gracia que Dios traerá cuando Jesucristo sea manifestado.”

“Todo lo que Dios demanda, Él lo provee en el Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
nuevamente en la carta del apóstol pedro primera carta del apóstol
pedro capítulo 1 dice la Palabra de Dios, Pedro
Apóstol de Jesucristo a los expatriados de la dispersión en el Ponto,
Galacia, Cappadocia, Asia y Bitinia, elegidos según la presencia de
Dios Padre en santificación del Espíritu, para obedecer y ser
rociados con la sangre de Jesucristo, gracia y paz os sean multiplicadas. Bendito el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo
de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada
e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que
sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar
la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo
postrero. en lo cual vosotros os alegráis,
aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que
ser apliquidos en diversas pruebas. Para que sometida a prueba vuestra
fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero,
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando
sea manifestado Jesucristo. a quien amáis sin haberle visto,
en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con
gozo inefable y glorioso, obteniendo el fin de vuestra fe, que es
la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron
de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos. el
cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las
glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no
para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora
os son anunciadas, por los que os han predicado el Evangelio
por el Espíritu Santo enviado del cielo, cosas en las cuales
anhelan mirar los ángeles. Por tanto, ceñid los lomos de
vuestro entendimiento. Sed sobrios y esperad por completo
en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado.
Como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes
teníais estando en vuestra ignorancia, sino como aquel que os llamó
es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera
de vivir. Porque escrito está, sed santos,
porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre aquel
que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno,
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. sabiendo
que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como
oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por
amor de vosotros. y mediante el cual creéis en
Dios quien les resucitó de los muertos, y le ha dado gloria
para que vuestra fe y esperanza sean en Dios. habiendo purificado
vuestras almas por la obediencia a la verdad mediante el espíritu,
para el amor fraternal no fingido, amados unos a otros entrañablemente
de corazón puro, siendo renacidos no de simiente corruptible, sino
de incorruptible por la palabra de Dios que vive y permanece
para siempre. Porque toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba
se seca y la flor se cae, mas la palabra del Señor permanece
para siempre, y esa es la palabra que por el Evangelio os ha sido
anunciada. Amén. Vamos a meditar los versículos
del trece al diecisiete que dice, por tanto, ceñid los lomos de
vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la
gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. Como
hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais,
estando en vuestra ignorancia, sino como aquel que os llamó
es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera
de vivir. Porque escrito está, sed santos
porque yo soy santo. y si invocáis por padre aquel
que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. Estábamos en lo que hemos estudiado,
hemos mencionado que el propósito por el cual el apóstol escribió
esta en el versículo doce del capítulo
cinco dice por conducto de Silbano a quien tengo por hermano fiel
os he escrito brevemente amonestándoos y testificando que esta es la
verdadera gracia de Dios en la cual estáis testificando que
esta es la verdadera gracia de Dios en la cual estáis. Cuando
vamos revisando en los versículos de la introducción también sabemos
que tiene como propósito recordarles que están en la gracia pero animarlos
en medio del sufrimiento. Una de las cosas que el apóstol
Pedro va a hacer es tomar figuras del Antiguo Testamento. Él los
va a presentar a ellos como la verdadera simiente de Abraham,
aquel pueblo que estaba en dispersión. Ya vimos varios versículos que
indican que él no estaba escribiendo precisamente a creyentes judíos,
sino también a gentiles, y él los considera la verdadera descendencia
de Abraham. él está usando figuras del Antiguo
Testamento de de hecho el versículo tres empieza hoy justo con la
figura de si usted recuerda si tiene oportunidad lea en casa
en Éxodo cuando el pueblo de Israel salió de Egipto ellos
comieron el cordero pascual y ellos tenían que marcar en los linteles
de su casa y se les dio la instrucción de que ellos debían comer el
cordero de la pascua, lo debían comer deprisa y debían tener
ceñidos sus lomos, porque iban a empezar una peregrinación.
Pedro está utilizando aquí la misma figura. y nada más que
no nos habla de ceñir los lomos de su espalda. La idea es de
estar listos para la acción, estar listos para, nosotros usamos
frases como arremangarse, y es la idea de estar listos para
la acción. Él va a usar la figura de cómo
el pueblo de Israel peregrinó por el desierto después de haber
sido rescatados, y cómo el pueblo del Señor está peregrinando,
aunque nosotros nacimos en esta tierra y nacimos en este país
y somos mexicanos por causa de nuestro primer nacimiento, dado
que hemos sido renacidos por la palabra de verdad, nosotros
tenemos ahora una nueva ciudadanía. Él nos está animando acerca de
recordarles que tienen una nueva identidad, Ellos son nuevas criaturas,
ellos son una nación santa, ellos, vamos a ir mirando en toda la
carta cuántas veces él va a recordarles a través de diferentes formas
de referirse a ellos su nueva identidad. No somos más los que
fuimos. Si estamos en Cristo, no somos
lo que debiéramos de ser, pero por la gracia de Dios ya no somos
los que fuimos, ya tenemos una nueva identidad, tenemos una
nueva nacionalidad, tenemos esperanza, y nuestro tema hoy es por causa
de la salvación, por causa de la salvación. Si usted mira cuando
empieza el apóstol en el versículo trece, usa la las dos palabras
por tanto, y eso quiere decir que lo que él va a decir tiene
conexión con lo que ha dicho antes. Por tanto, ¿qué es lo
que él ha dicho antes? Lo que él ha dicho antes es él ha hablado acerca de la gracia,
desde el saludo, él ha hablado acerca de la grande misericordia,
pero él ya ha llegado a un punto en que él se ha concentrado y
ha hablado, estábamos mirando que varias veces él habla acerca
de la salvación, por ejemplo, en el versículo cinco dice, Jesús
guardados por el poder de Dios mediante la fe para alcanzar
la salvación, en el versículo nueve dice, sabien obteniendo
el fin de vuestra fe que es la salvación de vuestras almas,
Y en el versículo diez, cuando empieza a hablar de los profetas,
dice que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron
y diligentemente indagaron acerca de esta salvación. A partir del
versículo diez hasta el versículo doce, él ha hablado de la actitud
que tuvieron los profetas que profetizaron acerca de nuestra
salvación. como ellos fueron diligentes
en indagar como su corazón fue movido a era una salvación asombrosa
lo que ellos estaban profetizando y ellos no tenían el alcance
total de lo que nosotros podemos ver ahora sin embargo ellos sabían
que era algo que pues les motivaba la búsqueda de saber más acerca
de esa salvación después el apóstol nos ha dicho que pues ese esa
salvación que se anunció desde el Antiguo Testamento esa salvación
que se empieza a anunciar desde Génesis capítulo tres versículo
quince es esa salvación que ahora se ha manifestado y es la que
se nos está predicando por los que nos han predicado el evangelio
ha hablado de la actitud de los profetas y ha hablado de la actitud
de los ángeles y dice cosas en las cuales anhelan Por tanto, a causa de la salvación,
si nosotros hemos experimentado la grande misericordia de Dios,
si nosotros hemos experimentado su gracia, que es el Evangelio,
que es el Señor Jesucristo, si nosotros ya hemos sido salvados
por gracia de Dios, Entonces, no tomemos a la ligera esta gran
salvación. Personas que vivieron en otro
tiempo estaban emocionados, procurando, siendo diligentes en poder conocer
y valorando la salvación que ellos visualizaban y vislumbraban
que venía. Pero los ángeles están anhelando
mirar lo que Dios está haciendo con la obra de salvación que
está llevando a cabo de pecadores aquí en la tierra. Recuerde que
el Señor Jesús dijo, hay más gozo en los cielos por un pecador
que se arrepiente. Los ángeles se gozan. Es triste
que de pronto perdemos perdemos de de vista el valor que tiene
la salvación. De diferentes formas sabemos
que que el ser humano no mira la
gran salvación como algo asombroso. Es frecuente que personas hacen
reuniones supuestamente de carácter cristiano y donde la gente se
emociona por ver cosas como, por ejemplo, levantar a un paralítico
de su silla y eso pareciera que eso es emocionante. La gente
está esperando cosas espectaculares, cuando lo más espectacular y
más grandioso es la salvación de un pecador. Y cualquier otro
milagro que el Señor pudiera hacer es de carácter simplemente
temporal. Dios puede levantar un paralítico
de la silla de ruedas, Dios puede hacerlo si eso trae mayor gloria
a su nombre, pero lo más grandioso es la salvación de un pecador. Si Dios levanta al paralítico
de la silla de ruedas, pues eso va a durar si tiene treinta años,
a lo mejor dura veinte más, o si Dios quiere que viva ochenta
años, si tiene treinta, a lo mejor dura cincuenta, pero que
lamentable es que alguien sea levantado de una silla de ruedas
y su alma no sea salvada. Una de las cosas importantes
que nosotros podemos mirar es el Señor Jesús cuando vino, sanó
ciegos, levantó paralíticos, incluso resucitó muertos, pero
Él no resucitó a todos los muertos que murieron cuando Él estuvo
en esta tierra, tampoco sanó a todos los enfermos que habían,
Él hizo algunas sanidades específicas porque su propósito no fue a
resolver los problemas de carácter temporal. La Escritura es clara
cuando dice llamará su nombre Jesús porque él salvará a su
pueblo de sus pecados. La razón que él vino no fue para
sanar todas las dolencias físicas de la gente. Él vino a salvar
a su pueblo de sus pecados. Y lo más grandioso es cuando
Dios hace el milagro de dar vida a un muerto espiritual. Y en
verdad eso debería emocionar también nuestro corazón. Deberíamos
estar emocionados de la salvación, esa salvación que Dios está obrando
en su pueblo, en nosotros ahora. Imagínense, los ángeles están
tratando de mirar y en base a eso el apóstol Pedro va a decir,
por tanto, Y lo primero es por causa de la salvación, por causa
de que hemos experimentado su grande misericordia. Dice, lo
primero que dice es ciñete, ceñit los lomos de vuestro entendimiento,
ciñete los lomos de tu mente, prepara tu mente para la acción.
Hermanos, La la Biblia habla mucho acerca de de nuestra mente,
de nuestro corazón, de nuestro pensamiento. Dice la Biblia,
por ejemplo, cuál es su pensamiento en su corazón, tal es él. El algo muy parecido a esto que
Pedro está diciendo, el apóstol Pablo lo dice en el capítulo
doce de Romanos, cuando dice no os conforméis a este siglo,
sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
dice, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios.
Dice, así que hermanos, los ruego por las misericordias de Dios,
que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable
a Dios, que es vuestro culto racional, dice, no os conforméis
a este siglo. Y la cuestión de conformarnos
o no a este siglo es, está en la cuestión de nuestra mente,
preparemos nuestra mente para la acción. ¿Cómo preparamos nuestra
mente para la acción? Cuando creemos se nos da la mente
de Cristo y el Señor va a renovar, va a limpiarnos por medio de
la palabra. Hermanos, Gracias a Dios que
estamos aquí. Cuando venimos aquí estamos preparando
nuestra mente para la acción por la predicación de la palabra.
Cuando usted en su casa vaya a la escritura para preparar
su mente para la acción. Nosotros fuimos rescatados de
nuestra vana manera de vivir y traíamos una manera de pensar. Y Dios va obrando un proceso
de hacernos crecer en la gracia a través de su palabra. Es a
través de la palabra del Señor que Él va renovando nuestra mente
y dándonos una manera de pensar conforme al Señor Jesucristo.
Preparar nuestra mente para la acción es ceñir nuestros lomos. Estamos peregrinando y la idea
es Tenemos que pensar distinto a las personas que nos rodean. Fuera de aquí hay muchas voces
e imágenes que están llamando nuestra atención. Hay miles de
voces, pero para el creyente una voz es importante y es la
voz del buen pastor. tiene mucho que ver con nuestra
mente el hecho de estar escuchando la voz del buen pastor y por
causa de la salvación es posible, es posible que nosotros preparemos
nuestra mente para la acción porque dice la escritura con
toda claridad dice mis ovejas Oyen mi voz, yo las conozco y
me siguen. Damos gracias a Dios porque,
bueno, podemos, porque Pedro está llamando a que preparemos
nuestra mente, a ceñir los lomos de nuestro entendimiento. porque tenemos aún una vieja
naturaleza que se distrae con las cosas alrededor, porque aún
tenemos una vieja naturaleza y tenemos, estamos en medio de
aflicción y de pronto en medio de la aflicción es fácil distraernos
y buscar nuestra satisfacción, nuestro gozo en otro lugar, pero
es necesario que nosotros podamos escuchar la voz del buen pastor,
recordar su voz diciendo, estás en medio de aflicción, pero pues
no es casual, estás en medio de aflicción, eso tiene que ver
con la gran salvación que tienes, eso tiene que ver con que el
padre te ha elegido en Cristo, eso tiene que ver con que tú
tienes una nueva esperanza, eso tiene que ver con que estás siendo
afligido y no es nada más así por el azar, sino es como dice
el versículo el versículo seis dice lo cual vosotros os alegráis,
aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que
ser afligidos en diversas pruebas. Por causa de la salvación, Dios
está haciendo una obra, te llamó teniendo una naturaleza, una
naturaleza caída, una manera de pensar, que no es conforme
a la manera de pensar del Señor, y él está obrando para renovar
tu mente, para hacerte pensar como como el Señor Jesucristo
piensa y cómo piensa el Señor Jesucristo. Dice la Escritura
hablando del Señor Jesucristo en el Salmo 48 dice el hacer
tu voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley está en medio de mi
corazón. Cuando nosotros nacimos de nuestro nacimiento natural
nosotros no nacimos así pensando que hacer la voluntad de Dios
nos ha agradado. Yo creo que hasta el día de hoy
nosotros sabemos que si hay algo que de pronto nos causa satisfacción,
pero gracias a Dios el Espíritu Santo nos redargulle, es hacer
nuestra voluntad. Usted mira a los niños pequeños,
están tan complacidos en hacer su propia voluntad. Esa es la
razón por la cual los padres tienen que batallar para enseñarles
a obedecer. Nadie, ni un padre, está trabajando
para enseñar a sus hijos a desobedecer, pero qué dura es la batalla para
enseñarles a obedecer. ¿Por qué? Porque nacemos así,
nacemos para hacer nuestra propia voluntad, pero Dios está obrando
para que nosotros podamos cada día ser transformados y pueda
ser cada vez un deleite el hacer la voluntad de Dios así como
el Señor Jesucristo dijo el hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado
y tu ley está en medio de mi corazón si nosotros miramos después
de decir ciñete los lomos Nos vamos a dar cuenta que en el
versículo catorce nos da algunas directrices prácticas, dice como
hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que antes teníais
estando en vuestra ignorancia. Hermanos, antes teníamos una
mente ignorante, ignorante de la vida de Dios, por la dureza
de nuestro corazón, una vida, una mente ignorante que pensaba
que lo que hay que hacer es mi voluntad. Una de las cosas que las familias
tienen que hacer y cuanto antes mejor y al final, el final, el resultado final
de eso sólo se puede lograr por la obra sobrenatural del evangelio,
de la gracia de Dios de hacer renacer a alguien, pero es quitar
de un pequeño el pensar que la vida gira alrededor de él. No
es la familia que se tiene que adaptar al bebé, sino es el bebé
que se tiene que adaptar a la familia, pero a veces pues fallamos
en entender eso. Gracias a Dios los creyentes
tenemos una mejor claridad en cuanto a eso, porque sabemos
que el bebé nace con una naturaleza pecaminosa y él quiere que se
haga su voluntad y que todos hagan su voluntad. La educación hace algunas cosas
al respecto, pero no puede cambiar eso. Eso solamente lo puede cambiar
el Evangelio. Sólo el Evangelio puede quitar
ese corazón obstinado de pensar que lo que se tiene que hacer
es mi voluntad. Ese corazón obstinado que piensa
que nos deben algo, que todo el mundo nos debe algo. Eso solamente
lo puede cambiar el Evangelio cuando el Señor muestra quiénes
somos, quién es Él y quiénes somos. Muestra que en realidad
si algo se nos debe es condenación, es juicio. cuando podemos mirar
que en realidad no hay nada valioso en nosotros sino hinchazón y
podrida llaga, dice la escritura. Y eso es cuando Él abre nuestros
ojos y podemos mirar y Él nos hace nacer por la palabra de
verdad. Y aún bueno, seguimos con un remanente de la vieja
naturaleza y por eso el recordatorio. Prepara tu mente para la acción
y la manera de prepararlo es Bueno, conforme vas quitando
la ignorancia, antes teníamos una ignorancia y por eso teníamos
ciertos deseos, pero ahora es a cambio de la ignorancia, es
no conocimiento de información, sino conocimiento de Dios. Dios
se nos revela en el Señor Jesucristo y en el Señor Jesucristo podemos
conocer a Dios y podemos conocer su voluntad, podemos conocer
por la palabra viva que es el Señor Jesucristo y por su palabra
escrita. Después dice, después de decir ciña los lomos
de tu entendimiento, dice sed sobrios, sed sobrios. Podríamos pensar que lo que se
nos está llamando es permanecer atentos. Hermanos, permanecer
atentos. Ser sobrio es lo contrario a
estar borracho o a estar no funcionando bien de las facultades. Permanecer
atentos, sed sobrios. Sed sobrios porque No estamos
de día de campo. Hay aflicciones que Dios está
utilizando para hacernos bien. Hay un enemigo que está alrededor
de nosotros, dice alrededor como león rugiente buscando a quien
devorar. Y de todos modos, detrás de él está el Señor que está
obrando para nuestro bien. Estamos en medio de una generación
maligna y perversa, en medio de la cual somos llamados a resplandecer
como luminares en el mundo. permanecer atentos, permanecer
atentos a las circunstancias que nos rodean, permanecer atentos
porque Dios está renovando nuestra mente, permanecer atentos también
a nuestro propio corazón. Una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar, hermanos, uno de los mayores peligros para
nosotros somos nosotros mismos. Porque nuestro corazón es engañoso
y perverso más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá? No conocemos nuestro propio corazón
y necesitamos algo. Vamos a comenzar a conocer nuestro
corazón conforme vamos conociendo al Señor. Y entre más conozcamos
al Señor, más conoceremos nuestro propio corazón. Damos gracias
a Dios porque nosotros miramos a los fariseos en los evangelios
podemos mirar gente que pues en verdad yo creo que es muy
insoportable ver personas que son no santas sino santurronas personas
que al mismo señor Jesús estaban buscando y buscando constantemente
razón de supuestamente pecado para apedrearle pero damos gracias
a Dios porque el Señor obra en nuestros corazones y Él produce
verdadera santidad, y la verdadera santidad nos hace libres. Y hermanos, estemos atentos de
no ser atados al legalismo, estar atentos con los engaños de nuestro
propio corazón, estar atentos de no vivir una vida que puede
impresionar a los demás, pero al final de cuentas el apóstol
Pedro está diciendo que Al final, pues lo que importa no es la
mirada de las personas, está atento de tu corazón porque dice
versículo 17, y si invocáis por padre aquel que sin acepción
de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor
todo el tiempo de vuestra peregrinación. ¿Temor de quién? De aquel que
juzga según la obra de cada uno. Está atento a tu corazón de no
hacer cosas buenas en el poder de la carne y con un propósito
equivocado que sea impresionar a las personas, sino hacer las
cosas por el poder del Espíritu Santo con un propósito correcto
que es la gloria, la gloria de Dios. Atentos, atentos una, una
de las, una de las figuras que de algo que nosotros hacemos,
muchas veces nosotros solemos vivir la vida apresuradamente,
pero hay algo que solemos hacer y no lo hacemos tan apresurado. Yo creo que casi todos los que
estamos aquí hemos alguna vez ido a comprar tomates y nadie
de los que va a comprar tomates pone la bolsa y hace así los
tomates. ¿Verdad que no? Tomamos los tomates
de uno en uno y los vamos revisando y entonces lo vas poniendo en
la bolsa. Hermanos, esa atención que ponemos
para los tomates, estemos atentos a nuestro corazón, atentos para
examinar qué es lo que verdaderamente deseo, a quién quiero verdaderamente
agradar, en dónde estoy buscando mi paz, a dónde estoy buscando
mi gozo, a dónde está mi refugio, en quién verdaderamente estoy
confiando. Hermanos, sencillamente hacer
eso no es que va a llevarnos a precisamente que ya no pequemos,
pero hacer eso nos va a llevar a arrepentimiento y fe, a mirar
cuántas veces nos desviamos. Hermanos, en la medida que conocemos
a Dios podemos estar atentos. en la medida que va cambiando
la ignorancia de Dios y estamos atentos, podemos estar atentos
a nuestro corazón y eso nos va a hacer personas humildes y no
santurronas y confiadas en sí mismo. El Señor les dijo una,
cuando el Señor contó la parábola de los dos que fueron a orar,
estaba diciendo unos que confiaban en sí mismo y menospreciaban
a los demás. Pero aquel en el que el Señor está haciendo una
verdadera obra, no menosprece a los demás, porque él sabe que
él es lo que es porque Dios es grande en misericordia. Él sabe
que él es lo que es porque él es pecador. Él mira su pecado. Él está consciente de cuán peligroso
es y está atento a la gracia. Él sabe que todo es por gracia. Y él está cada vez más consciente
y más consciente de cuán peligroso es él para sí mismo. Y él no
puede confiar en sí mismo, sino está confiando en la gracia y
en la misericordia de Dios. Está confiando en la obra del
Señor Jesucristo. Alguna vez, quizá lo he dicho,
pero un grupo de jóvenes estuvo escuchando
por varios días a un hombre de más de ochenta y cinco años dar
conferencias y el último día hicieron un tiempo
de oración y empezaron a pedir motivos de oración y este anciano
que había servido al Señor por muchos años Él dijo a los jóvenes,
yo quisiera que ustedes oren por mí para que pueda terminar
bien la carrera. Y los jóvenes ahí, entre ellos,
decían, pues, ¿se puede desviar un viejito de 85 años? O sea,
pues, ¿qué pecado puede hacer? Pero hermanos, este hombre había
sido objeto de la gracia de Dios. Y él sabía que, aunque tuviera
90, O aunque faltara un día para
que el Señor lo llevara a su gloria, él seguía siendo un peligro
si confiaba en sí mismo mientras estuviera en esta carne. Y él
sabía y estaba consciente. Muchas veces tendemos a pensar
que hay cosas que se logran con el tiempo. Y sí hay cosas que
se logran con el tiempo. Y una de ellas es que Dios obre
y nos haga obedecer esto. Estar atento. Estar atento y
lo que vas a lograr es mirar ¿Cuán peligroso eres aparte del
evangelio? ¿Cuán peligroso eres cuando dejas
de confiar en la gracia de Dios? El apóstol Pedro lo supo. Muchas
veces el apóstol Pedro, confiando en Pedro, dijo, señor, si es
necesario, yo voy a morir contigo. Yo voy a poner mi vida. Él estaba,
él se sentía bueno, es más, él se sentía mejor que los otros
discípulos. Él dijo, si ellos te dejan, pero yo nunca. O sea,
Señor, te puede dejar Juan, todos ellos te pueden dejar, pero yo
jamás lo voy a hacer. Y el Señor le dijo, antes que
cante el gallo, me vas a negar tres veces. ¿En dónde estaba
la confianza de Pedro? Pedro no pudo estar atento porque
aún había ignorancia, pero Dios usó las circunstancias dolorosas
Él fue angustiado, él lloró amargamente y experimentó el perdón del Señor
y fue aprendiendo a confiar, no en Pedro, sino a confiar en
el Señor. Él fue consciente, ya cuando
escribió esta carta, él sabía que todos podían dejar al Señor
y también él, y si él no lo hacía era solamente por la gracia,
por la gracia de Dios. Después dice, después de decir
de que estemos atentos, dice algo importante, y esperar por
completo en la gracia que Dios traerá cuando Jesucristo sea
manifestado. Podemos decir que lo que se nos
está llamando por causa de la salvación, por causa de la salvación
se nos está llamando a poner, pon toda tu esperanza en la gracia,
pon toda tu esperanza en la gracia. El día que venimos al Señor Jesucristo
fue por gracia. El día de hoy que estamos viviendo
y luchando contra el pecado es por gracia y en el futuro será
por gracia. La consumación de la obra de
gracia va a ser en el futuro, pero hermanos, toda nuestra esperanza
debe ser única y exclusivamente en la gracia de Dios. Hay otra
cosa que he compartido, pero es bueno compartirlo, porque
tenemos corazones que se olvidan, tenemos una naturaleza, he dicho
otras veces, todos tenemos un pariseo adentro, todos estamos
batallando con una vieja naturaleza que quiere sobresalir, que quiere
lograr algo. pero la escritura llama a aquellos
que hemos experimentado esa salvación que entusiasmó el corazón de
los profetas y esa en la que quieren mirar los ángeles nos
está llamando pon toda tu esperanza absolutamente toda en la gracia alguien ha dicho que piense en
un día en un día en el cual usted se levanta a la hora que planeó
a esa hora justita usted despertó, se levantó, se lavó la cara y
todo está yendo de maravilla. Ese día usted había planeado
leer la Biblia y leyó todo lo que había planeado, tuvo tiempo
de orar todo el tiempo que había planeado orar, después se levantó
y sonrió a su esposa y todo bien, le dio tiempo de sacar la basura
y hacer todo lo que tenía que hacer y se fue a trabajar. Y
usted llega al trabajo y de pronto hay una oportunidad de compartir
el evangelio con alguien y usted no lo piensa dos veces y empieza
a compartir el evangelio y usted está muy gozoso. Al día siguiente,
cuando suena la alarma, estira su mano y la apaga y se sigue
durmiendo. Y ese día, pues después se levanta y ya no le dio tiempo
de leer la Biblia ni de orar. Se discutió con su esposa y se
fue enojado. y llega al trabajo y de pronto
hay otra persona que tiene disposición de escuchar el evangelio y usted,
usted no comparte. Espera por completo en la gracia.
¿Por qué solemos hacer cosas como esas? Una de las cosas que tenemos
que recordar es nuestros mejores días no son tan buenos que no
necesiten de la gracia de Dios y nuestros días malos no son
tan malos que queden fuera del alcance de la gracia. Esa es
una medida de cómo nosotros tendemos a poner confianza, no precisamente
en la gracia de Dios, en algo tan sencillo como eso. Estoy
midiendo el hecho de hacer algo que Dios me llama a hacer en
función a mi desempeño y como hoy no me he desempeñado bien
pues no debo de hacerlo. Hermanos, esperad por completo
en la gracia que Dios nos guarde de tener alguna confianza en
la carne. Ese era algo que era muy profundo
en el corazón del apóstol Pablo, que él no quería ser hallado
teniendo alguna confianza en la carne, sino esperar por completo
en la gracia que Dios traerá cuando Jesucristo sea manifestado.
Hay algo que va a suceder, hay algo que sucede por la obra del
Señor Jesucristo, ya ha sucedido, hermano, si estás en Cristo,
ya eres santo. Fuimos Pedro ya dijo en el principio
cuando dijo en versículo dos dice elegido
según la presencia de de de Dios Padre en santificación del espíritu
para obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo.
Si usted nota lo que Pablo está, Pedro está haciendo es ampliando
lo que dijo acá en este saludo, ya lo está desglosando pero hay hay algo
el creyente es santo el apóstol Pablo cuando escribe dice a los
santos y fieles en Cristo Jesús somos santos porque estamos en
Cristo con una santidad que no se puede mejorar Cristo nos ha
hecho ya santos lo que somos llamados a hacer es a crecer
en la gracia, el conocimiento de nuestro gran Dios y salvador
Jesucristo. Y aquel que Dios ya ha hecho
santo, pues va a vivir una vida acorde a su a su llamado, no
de una manera perfecta, pero en una manera sincera, no de
una manera en que no peca más, porque el que dice que no tiene
pecado hace a Dios mentiroso y la verdad no está en él. recurriendo
constantemente a que estamos atentos y porque estamos atentos
vamos a poder obedecer la instrucción bíblica que dice estas cosas
les escribo para que no pequen pero si alguno hubiere pecado
abogado tenemos para con el padre a jesucristo el justo si confesamos
nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados
y limpiarnos de toda maldad y hay algo que dice después y que sabemos
que eso se va a cumplir plenamente al final dice en versículo dieciséis
porque escrito está sed santos porque yo soy santo porque escrito
está sed santos porque yo soy santo hermanos al final lo que Dios ha decretado va a
ocurrir lo que Pedro está diciendo cuando dice que esperemos por
completo en la gracia es lo mismo que está diciendo el apóstol
Juan cuando dice en la primera carta capítulo tres Amados, ahora
somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos
de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos semejantes
a Él porque le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene
esta esperanza en Él se purifica a sí mismo así como Él es puro.
Todo aquel que comete pecado infrinque también la ley, pues
el pecado es infracción de la ley. Y por supuesto, el creyente
peca. Pero lo que está diciendo aquí
es, y Juan habla abundantemente de esto, dice que el que le conoce
debe andar como él anduvo. El creyente peca, pero no es
el andar habitual del creyente estar continuamente dominado
por el pecado. pero él tiene una esperanza y
la gracia que se va a manifestar en la cual hemos de esperar.
Espera por completo en la gracia que se va a traer cuando Cristo
sea manifestado. Un estímulo para nuestra vida
es recordar hermanos, ¿sabe cuál es la gracia que se nos va a
traer cuando Cristo sea manifestado? Hoy tenemos gracia para no vivir
dominados por el pecado. Cuando fuimos traídos al Señor
Jesucristo por gracia, hubo gracia para ser librados de la pena
del pecado. Pero la gracia que se va a manifestar
es la gracia que nos va a librar de la presencia del pecado. Ser
como él es. Seremos semejantes a él porque
le veremos tal como él es. Hermanos, eso es algo que estimula
nuestra vida para caminar en una vida práctica de obediencia.
El hecho de saber que un día vamos no a recuperar lo que perdió
Adán. Adán podía pecar o no pecar. Caídos en Adán, sólo hay una
cosa que podemos hacer. El hombre caído en Adán, aunque
haga algunas cosas que a la sociedad le parezcan respetables, desde
el punto de vista de Dios, por muy respetable que sea, lo único
que hace el que es nacido de Adán es pecar, solamente pecar. Esas obras supuestamente buenas
son pecaminosas. Las buenas obras del hombre que
no está en Cristo son pecaminosas, pero damos gracias a Dios porque
lo que recuperamos en Cristo, esa gracia que se va a traer
es ir más allá de lo que Adán perdió y es a no poder pecar
más. En Cristo estamos yendo a no
poder pecar más. Vamos, dice, ahora somos hijos
de Dios, no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste seremos semejantes a Él, ¿por qué? porque
le veremos tal como él es. Y hermanos, lo que hace que nosotros
crezcamos en la gracia y el conocimiento es pues justamente el conocimiento
de Cristo, el que él se nos va revelando. Ahora vemos oscuramente
como a través de un espejo, pero dice Pablo, un día vamos a conocer,
vamos a ver claramente y quisiera que siempre recordemos algo.
El espejo que dice la Biblia no es un espejo como el que usted
tiene en su baño. En eso usted se ve espectacular. El espejo que el apóstol Pablo
tenía en mente era un espejo de metal pulido donde no se veía
realmente como nosotros podemos vernos. Pero ahora vemos así
oscuramente, pero un día vamos a ver al Señor cara a cara. Y
el anhelo del creyente es estar esperando por completo en la
gracia y no olvidar que todo es por gracia. Por gracia fuimos
traídos al Señor Jesucristo, no es porque fuimos más inteligentes.
es por gracia cuando predicamos no estamos tratando de convencer
y argumentar y razonar con la gente para que tome una decisión
estamos simplemente proclamando el evangelio y el señor da vida
al que él quiere por su gracia y nada más por su gracia y en
el día de hoy estamos caminando por gracia la gracia de dios
es la que nos da el poder para no vivir esclavizados por el
pecado y esperemos por completo en la gracia que nos traerá,
que sea nuestra expectativa, ese momento en que poder ver
al Señor Jesucristo y ser como Él es. Y mientras, pues, que
sea el deseo de nuestro corazón, el mismo del apóstol Pedro, del
apóstol Pablo, conocer más al Señor Jesucristo, ir a la Escritura
y estar siempre preparando nuestro entendimiento
para la acción. ¿Y cómo es prepararlo? Pues conocer
a Cristo, ir a la Escritura. Recuerde, recuerde el propósito,
podemos decir que el propósito del Evangelio de Juan es que
te conozcan a ti, el único Dios verdadero y a Jesucristo, tu
Hijo, a quien has enviado. Y esta es la vida eterna, que
te conozcan a ti. Y la manera de conocer a Cristo
es, a Dios es en Cristo Jesús. Así que el clamor de nuestro
corazón sea que el Señor nos revele al Señor Jesucristo. Y
si ya nos ha revelado, que nos siga revelando al Señor Jesucristo,
que sigamos viendo al Señor Jesucristo. De lo contrario, nunca podremos
estar atentos. Mientras no veamos a Cristo,
nunca vamos a entender que necesitamos esperar por completo en la gracia,
porque mientras no veamos al Señor Jesucristo, estaremos pensando
que hay algo que nosotros podemos ofrecer y no hay nada. Todo lo que Dios demanda, Él
lo provee en el Señor Jesucristo. Todo lo que Dios demanda, Él
lo provee en el Señor Jesucristo. Así que ven al Señor Jesucristo,
clama para que seas cubierto. El Señor demanda justicia, pero
la que Él acepta es la del Señor Jesucristo. El Señor demanda
perfección. Pero la que él acepta es la del
Señor Jesucristo. Si queremos ser agradables, aceptos
delante de Dios, no olvidemos algo. Este es mi hijo amado en
quien tengo toda mi complacencia. No queda complacencia del Padre
fuera del Señor Jesucristo. Es necesario estar en el Señor
Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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