Bootstrap
JC

(4''parte) Un clamor del corazón

Psalm 86:14-17
Joel Coyoc April, 19 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc April, 19 2023

El sermón de Joel Coyoc titulado "Un clamor del corazón" aborda el tema de la aflicción y la manera en que el corazón humano, especialmente el de los creyentes, clama a Dios en busca de ayuda y salvación. Basándose en Salmos 86:14-17, el predicador argumenta que el clamor sincero proviene de un corazón que reconoce su necesidad de la misericordia y el poder de Dios. Se enfatiza que el salmista, a pesar de enfrentar a enemigos malvados, elige centrar su atención en las cualidades de Dios, como Su grandeza, misericordia y clemente carácter. Coyoc también resalta la importancia de buscar a Dios no solo en tiempos de necesidad, sino como una parte de la experiencia continua de adoración y conocimiento de Su verdad. Esta enseñanza se relaciona con doctrinas reformadas sobre la providencia de Dios y la necesidad humana de la gracia.

Key Quotes

“Un clamor del corazón es un clamor que glorifica a Dios.”

“El salmista no está insistiendo en pedirle al Señor que cambie sus circunstancias. Por el contrario, el salmista está pidiendo que Dios lo cambie a él.”

“El corazón que conoce a Dios y clama a Él puede contrastar a sus enemigos y circunstancias y no temer.”

“Christo fue el que ocupó nuestro lugar y, por Su misericordia, podemos clamara al Señor.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Salmo número ochenta y seis Salmo
número ochenta y seis dice la palabra de Dios inclina
o Jehová tu oído y escúchame porque porque soy piadoso. Salva tú,
oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía. Ten misericordia
de mí, oh Jehová, porque a ti clamo todo el día. Alegre el
alma de tu siervo, porque a ti, oh Señor, levanto mi alma. Porque tú, Señor, eres bueno
y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Escucha, oh Jehová, mi oración y está atento a la voz de mis
ruegos. En el día de mi angustia te llamaré
porque Tú me respondes. Oh Señor, ninguno hay como Tú
entre los dioses, ni obras que igualen Tus obras. Todas las
naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de Ti, Señor,
y glorificarán Tu nombre. porque tú eres grande y hacedor
de maravillas. Sólo tú eres Dios. Enséñame,
oh Jehová, tu camino y caminaré yo en tu verdad. Afirma mi corazón
para que tema tu nombre. Te alabaré, oh Jehová, Dios mío,
con todo mi corazón. Glorificaré tu nombre para siempre
porque tu misericordia es grande para conmigo y has librado mi
alma de las profundidades del Seol. Oh Dios, los soberbios
se levantaron contra mí, y conspiración de violentos han buscado mi vida,
y no te pusieron delante de sí, mas tú, Señor, Dios misericordioso
y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
mírame y ten misericordia de mí, da tu poder a tu siervo y
guarda al hijo de tu sierva, Haz conmigo señal para bien,
y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados, porque tú
Jehová me ayudaste y me consolaste. Amén. Vamos a orar antes de meditar
la palabra. Señor, gracias por tu bendita
palabra. Gracias porque es viva, eficaz, y más cortante que toda
espada de dos filos. Gracias, Señor, porque es el
medio a través del cual te has dado a conocer, gracias porque
la suma de tu palabra es verdad y es eterno todo juicio de tu
justicia. Rogamos Señor tu ayuda para exponer
tu verdad Dame las palabras adecuadas,
Señor, y el poder del Espíritu Santo. Habla a nuestros corazones,
salva a los tuyos por la proclamación del Evangelio. Te lo rogamos
en nombre del Señor Jesús. Amén. Bueno, hemos estado estudiando
por porciones este salmo. Y el tema general del salmo es
un clamor del corazón. Estuvimos meditando primero los
versículos uno al cuatro y estábamos mirando pues por qué es que el
corazón clama y el corazón clama porque el corazón es afligido
la biblia es un libro hay gente que cree que este es un libro
romántico sobre la vida o una colección de normas o algunos
creen que son pues algunas especificaciones sobre ritos religiosos Pero la
verdad es que esta es una historia, es la gran historia de la redención
en la cual nuestras historias hayan sentido. Este libro es
un libro que es sumamente realista con respecto a la vida. El Señor
dijo claramente que en el mundo vamos a tener aflicciones. O
sea, nunca se nos ofreció el hecho de que El hecho que algunas
personas quieren vender hoy, ven a Cristo y se van a terminar
tus problemas. Vas a estar como sobre un lecho
de rosas. El Señor dijo en el mundo tendréis
aflicciones, pero confiad, yo he vencido al mundo. Y claman
los corazones, sea de creyentes o de no creyentes. pero damos
gracias a Dios porque el creyente puede clamar con un clamor del
corazón y un clamor que sabemos que va a ser atendido porque
todo aquel que invocare o clamare el nombre del Señor será salvo
porque la escritura dice clama a mí y yo te responderé y te
enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces algunas cosas
que nosotros estábamos aprendiendo es Por ejemplo, en los versículos
del 1 al 4, el Salmo nos enseña que un clamor del corazón es
un clamor que glorifica a Dios. Ahí él va reflexionando acerca
de los atributos o las perfecciones del carácter de Dios. Un clamor
del corazón es un corazón que se derrama ante Dios y expone
su necesidad. Y hermanos, sabemos que eso es
obra del Señor. A menos que el Señor no nos muestre
nuestra necesidad, nunca seremos bienaventurados, como dice la
Escritura, bienaventurados los pobres en espíritu, bienaventurados
los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán
saciados. Un clamor del corazón es un clamor
por salvación, el clama que el Señor le salve. También estábamos mirando que
un clamor del corazón es clama porque sabe que el único lugar,
el corazón afligido del creyente sabe que el único lugar donde
puede hallar gozo es en el Señor y clama porque Dios alegre su
corazón. Un clamor del corazón descansa
en un continuo conocimiento experimental y real de Dios. No sólo real,
porque podemos tener el conocimiento real, porque lo que la Biblia
dice es real. Pero un clamor del corazón viene
de un corazón que conoce lo real, pero ha experimentado aquello
que es real. Y vemos cómo el salmista va repitiendo
en varias partes eso. Él habla de cómo el Señor es
grande en misericordia para con todos los que le invocan. Pero
él habla de haber experimentado en su propia vida la misericordia
de Dios. Dice el versículo 13, porque
tu misericordia es grande Ya no para con todos los que te
invocan. Se nos dice para conmigo. Has librado mi alma de las profundidades
del Seol. Es un corazón suplicante, nunca
exigente, porque descansa en la misericordia de Dios. Él no
está exigiendo, sino está siempre esperando la misericordia de
Dios. Los clamores del corazón o el
clamor del corazón es el producto de convicciones que crecen a
causa de la comunión con Dios. Él clama, Dios le responde, él
experimenta cómo Dios lo consuela, cómo Dios alegra su corazón,
cómo Dios le contesta y él vuelve a aclamar con la convicción dice
el versículo 7 en el día de mi angustia te llamaré porque tú
me respondes y como lo sabe porque él lo ha experimentado en su
vida de comunión con Dios y viene de un corazón que es optimista
con respecto al futuro un corazón que sabe que hay una obra de
salvación que Dios está realizando y como el apóstol Pablo dice
en romanos dice que no durmamos, que estemos despiertos porque
la noche está avanzada y nuestra salvación está ahora más cerca
que cuando creímos. Y este corazón sabe, clama porque
él sabe que a pesar de que parece que el mundo se destruye puede
ser optimista con respecto al futuro porque el Señor va a cumplir
todo lo que ha prometido. Dice, todas las naciones que
hiciste vendrán y adorarán delante de ti Señor y glorificarán tu
nombre. Todas las naciones que hiciste
y él está viendo el futuro, el futuro cumplimiento de las promesas,
el futuro cumplimiento y consumación total de la victoria del Señor
Jesucristo al traer a todos sus redimidos y todas las naciones
redimidas mostrando la gloria de Dios, adorando delante del
Señor. Y hermanos, eso es... mueve nuestro corazón a aclamar
porque tenemos optimismo con respecto al futuro. La semana pasada estábamos viendo
que un corazón, un clamor del corazón brota de un corazón que
ve su necesidad. Su necesidad de ser enseñado.
De ser enseñado por el Señor y clama para que el Señor le
enseñe su camino. Ese camino que sabemos por la
escritura que es nadie más que el Señor Jesucristo. Él dice,
enséñame tu camino. Dice, enséñame lo que va tu camino
y caminaré yo en tu verdad. poder ver cómo el señor responde
esa clase de oración y aquel que clama al señor para que le
enseñe el señor le enseña y que el señor nos dé corazones así
humildes para reconocer que no todo lo sabemos es más lo que
no sabemos que lo que sabemos que necesitamos que él nos esté
enseñando y que nos enseñe su camino que él nos revele al señor
jesucristo que podamos no estar contentos con que una vez nos
fue revelado, sino tener siempre una visión nueva del Señor Jesucristo,
que sea el clamor de siempre de nuestra vida, como el apóstol
Pablo, pues lo que él quería sobre todas las cosas es conocer
a Cristo Jesús mi Señor. Él no se pasó el resto de su
vida contando, ¿saben qué? Una vez ahí camino a Damasco,
me apareció como al mediodía y no se quedó contento con eso.
Él quería que Cristo le siguiera siendo revelado cada vez, cada
vez. Y él sabía que cuando entramos
y vamos a la palabra escrita, que es la verdad, la verdad es
la palabra escrita y la palabra viviente que es el Señor Jesucristo.
Y Él sabe que cuando vamos a la verdad, vamos con la intención
no de llenar nuestra cabeza de información, sino de conocer
la persona del Señor Jesucristo. Sólo así podemos clamar, nuestro
corazón puede clamar al Señor. Un clamor del corazón brota de
un corazón que ve su realidad. La realidad que Él muestra aquí
es que Él sabe sabe que tiene un corazón dividido. Y él le
dice al Señor, afirma o unifica mi corazón. Un corazón que no
es estable, necesita que el Señor lo afirme vez tras vez porque
tenemos aún una vieja naturaleza. Y él clama porque sabe que la
adoración verdadera sólo puede ser si hay una obra sobrenatural
del Señor que unifica nuestro corazón. porque si no, no le
podemos adorar con todo nuestro corazón. Por eso él dice, afirma
mi corazón para que tema tu nombre. Y versículo 12, te alabaré, oh
Jehová, Dios mío, con todo mi corazón y glorificaré tu nombre
para siempre. Solo un clamor del corazón puede
llevarnos a verdadera adoración, motivados por la experiencia
personal de la misericordia de Dios en nuestra vida. porque
valoramos la salvación del Señor. Mientras no valoremos la salvación
del Señor, mientras no entendamos lo que significa su misericordia,
podremos cantar bien, afinados, asombroso, espectacular, podremos
impresionar a personas, pero jamás será una verdadera adoración. Veíamos, cerramos la semana pasada
con el apóstol Pablo, esa era su experiencia. Él valoraba grandemente
la salvación de Dios y cuando él habla de esa salvación, él
puede adorar al Señor, adorarlo de verdad. Vimos el pasaje en
primera de Timoteo, capítulo 1, versículo 12 al 17. El apóstol Pablo dice, doy gracias
al que me fortaleció a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me
tuvo por fiel poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido
antes blasfemo, perseguidor e injuriador, mas fui recibido a misericordia.
está lleno de confianza en la misericordia de Dios el Salmo.
Y él dice, porque fui recibido a misericordia, porque lo hice
por ignorancia e incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor
fue más abundante para con la fe y el amor que es en Cristo
Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores
de los cuales yo soy el primero. Pero por esto fui recibido a
misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí primero toda su
clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para
vida eterna. Y viene la adoración, una explosión
de adoración. Por tanto, al rey de los siglos,
inmortal, invisible, al único y sabio Dios sea honor y gloria
por los siglos de los siglos. Amén. Qué hermoso poder saber
que La verdadera adoración sólo puede venir de un corazón que
clama al Señor. Porque el Señor hace una obra
sobrenatural, unifica su corazón y le ayuda a mirar quién es Él
para que pueda valorar enormemente la misericordia de Dios. Y hoy
vamos a meditar los versículos 14 hasta el versículo 17. Dice, oh Dios, los soberbios
se levantaron contra mí y conspiración de violentos han buscado mi vida,
y no te pusieron delante de sí, mas tú, Señor, Dios misericordioso
y clemente, lento para la ira y grande en misericordia y verdad,
mírame y ten misericordia de mí, da poder a tu siervo y guarda
al hijo de tu sierva. haz conmigo señal para bien y
vean a los que me aborrecen y sean avergonzados porque tú Jehová
me ayudaste y me consolaste recordemos que este es un salmo que tiene
un doble cumplimiento en la vida de David en la vida del Señor
Jesucristo algunas cosas son aplicables a David otras solamente
al Señor Jesucristo algunas solamente a nosotros gracias a que el Señor
llevó nuestro pecado, que el Señor es la misma expresión de
la misericordia. Y hermanos, un clamor del corazón
tiene una característica. Somos afligidos, pasamos angustias. El salmista, si usted mira los
17 versículos, está implicando, está... no menciona de manera específica
qué es lo que lo aflige. Él habla de que hay aflicción,
habla de que está necesitado, pero si usted se fija, Él habla
más abundantemente acerca de lo que Dios le ha revelado acerca
de sí mismo, a través de la revelación, a través de su experiencia constante
con el Señor. El Señor nos lleva a situaciones
a través de las cuales Él quiere que nosotros podamos ver lo que
hay en nuestro corazón que podamos escuchar la verdad que nos ha
sido revelada de quién es Dios en esta circunstancia. ¿Qué es
lo relevante acerca del Señor en cada circunstancia que enfrentamos?
Por ejemplo, ¿quién es Dios cuando estamos cansados, muy
cansados, y de pronto nuestra esposa tiene alguna necesidad
o algún deseo? ¿Cuál es la verdad bíblica acerca
de Dios en ese momento? Y la verdad bíblica es, tal vez
nuestro corazón está engañando y diciendo que el descanso está
en una buena limonada, en una hamaca, en un ventilador y un
libro. Pero la verdad bíblica es, el descanso no está allí,
el descanso está en el Señor Jesús. Él dice, venid a mí, los
que estáis trabajados y cargados, y yo los voy a hacer descansar.
¿Quién es Cristo cuando estoy en esa condición? Él es Él es
aquel que ama a su esposa, no hasta que se cansa, sino hasta
la muerte y muerte de cruz. Y Dios nos va trayendo en circunstancias,
pero note que la palabra de Dios ha obrado en el corazón del salmista,
porque en 17 versículos no menciona la causa de su aflicción, sino
sólo en un versículo. Eso quiere decir que un corazón
que clama al Señor, o un clamor del corazón hacia el Señor, es
un corazón que no se centra en sus circunstancias. Este pasaje
no está lleno de quejas. El Salmo no está lleno de quejas
ni mencionando a personas una vez, otra vez, y otra vez, y
otra vez. Si usted mira un solo versículo,
describe cuáles son las circunstancias difíciles que afligían su corazón.
Uno de diecisiete versículos. Sólo en ese versículo Él está
mencionando sus circunstancias. ¿Y cuáles son esas circunstancias?
Esa circunstancia es Uno, soberbios contra mí. Los soberbios se levantaron
contra mí, dice el versículo 14, la primera frase. Oh Dios,
los soberbios se levantaron contra mí. Esa era su primera circunstancia
y es en 17 versículos la primera vez que lo menciona. Él está
clamando al Señor, está clamando por ser consolado, por gozo,
por salvación. Él está clamando al Señor porque
el Señor lo libre de su angustia y está constantemente reflexionando
en Dios. Él está adorando al Señor. Él
está hablando desde la primera frase cuando dice, inclina ojo
y va a tu oído. Va a hablar de que el Señor es
bueno, el Señor es grande en misericordia, el Señor es...
no hay otro como Él. Sólo Él hace obras maravillosas. Sólo tú eres Dios. Eso es lo que está en el centro
de su clamor, no es las circunstancias. Esas circunstancias son, prácticamente
las menciona ahí, soberbios contra mí y la segunda circunstancia
es... pues no son otras personas sino
los mismos soberbios que estaban conspirando contra él o haciendo
planes contra él, buscando su vida para quitarle la vida. En
verdad la circunstancia era una circunstancia difícil. Y note
la última frase del versículo 14, y no te pusieron delante
de sí, y no te pusieron delante de sí. ¿Quiénes fueron los enemigos
de David? los enemigos de david nosotros
pudiéramos hacer una lista y un primer enemigo fue saúl saúl
tenía una responsabilidad porque era rey de israel todo rey de
israel debía escribir de la ley que se le había dado a moisés
un libro con su propia mano porque debía conocer la palabra de dios
y saúl conocía al señor quienes otros fueron enemigos de David,
si bien él tuvo enemigos que fueron paganos, varios de sus
enemigos, y uno que intentó matarlo fue Saúl, después otro fue su
propio hijo, y hubo otros dentro del ejército que fueron enemigos
del rey David, pero hay algo que tenían en común todos ellos,
ellos tenían conocimiento de la palabra de Dios. Y ellos,
para ellos, para ellos David estaba siendo una circunstancia
también. Cuando pensamos en el Señor Jesucristo, ¿quiénes fueron
los enemigos del Señor Jesucristo? Los enemigos del Señor Jesucristo
eran campeones de la ley, eran los escribas y los fariseos,
eran los que conocían los detalles de la palabra. Y hay algo que,
hay algo que llama nuestra atención. conocemos al Señor, clamemos
al Señor para que siempre tengamos en cuenta a Dios. El salmista
está haciendo algo en contraste a sus enemigos. Él está teniendo
en cuenta a Dios. Él está luchando con la angustia
de su corazón. Y no obstante, él está teniendo
en cuenta a Dios y lo está teniendo en cuenta mucho más que su circunstancia. Él está hablando y regocijándose
y procurando pensar cada vez más en el Señor y en su grandeza,
en su misericordia, en su bondad, más que estar centrado pensando
en sus enemigos. Hermanos, damos gracias a Dios
porque esto fue una realidad en la vida de David y esto fue
una realidad en la vida del Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo
se deleitaba en hacer la voluntad de Su Padre. El Señor Jesucristo
estaba centrado en glorificar el nombre de Su Padre y Sus enemigos. Así como David
tuvo... eran unas circunstancias esas
personas, Él era una circunstancia para Saúl. Para Saúl Él era una
circunstancia. Hermanos, que Dios nos ayude
a pensar en las circunstancias adecuadamente. Muchas veces nosotros
pensamos que las circunstancias que pueden llevarnos a pecar
son las circunstancias difíciles de nuestra vida. Y generalmente
nosotros, alguien hizo estadísticas y se dio cuenta que un alto porcentaje
de las oraciones están relacionadas con gente o que está enferma,
o que perdió el trabajo, o que está en alguna dificultad. Hermanos,
hemos de orar para que Dios nos dé sabiduría para enfrentar no
sólo esas cosas, porque las buenas circunstancias también son motivo
de tentación. Que Dios nos haga orar para que
si un día Él quiere bendecirnos ampliamente de manera material,
nuestro corazón no se olvide de quién es el Señor. El escritor
de Proverbios tenía claro y dice, te he demandado dos cosas, no
me las niegues mientras vivas. Dice, no me des pobreza. Dice,
no me des riqueza. Dice, no siendo que seas siendo
rico, no olvides de ti, diga, ¿quién es Jehová? Lo mismo se
le dijo al pueblo de Israel, cuando hayas entrado a la tierra
y poseas casas que no construiste, disfrutes de viñas que no plantaste
y consumas agua de pozos que no cavaste y entonces digas quién
es, quién es Jehová y dejar de tener en cuenta al Señor. Siempre
tener en cuenta al Señor, sea que las circunstancias nos parezcan
terribles o que sean buenas circunstancias. No tuvieron en cuenta, no pusieron
delante de sí al Señor. Una de las cosas interesantes
que nosotros podemos notar es, hermanos, el salmista no está
insistiendo en pedirle al Señor que cambie sus circunstancias.
Por el contrario, el salmista está pidiendo que Dios lo cambie
a él. Afirma mi corazón. Afirma mi
corazón. Él está pidiendo al Señor que
lo consuele. Está creciendo en la confianza
en el Señor, pero él no está insistentemente presionando para
que el Señor cambie sus circunstancias. Él está buscando más bien un
cambio de su corazón. Él sabe, por la gracia de Dios,
que la prioridad del Señor es cambiarle a Él. Y Él está clamando
por un cambio de su propio corazón. Ahora, un corazón que no tiene
en cuenta a Dios es un corazón que no clama. Un
corazón que no tiene en cuenta a Dios es un corazón que no clama.
Un corazón que no tiene en cuenta a Dios es un corazón que hace
algo triste y es Se siente grande. Los soberbios se levantaron contra
mí. Hermanos, los enemigos de David se sentían grandes. Los
enemigos del Señor Jesucristo se sentían grandes. Ellos mostraban
mucho que se sentían grandes. Ellos menospreciaron al ciego
que fue a decirles que les había devuelto el abismo. Le dijeron,
tú naciste del todo en pecado y vas a venir a enseñarnos. Ellos
se sentían grandes, se sentían sin necesidad de Dios. Ellos
se sentían que podían resolver sus situaciones o circunstancias
sin necesidad de clamar a Dios. Otra cosa que hace un corazón
que no tiene en cuenta a Dios es que se pone a planear y que
Dios nos guarde. Si nosotros vemos esas cosas
en nuestro corazón, clamemos al Señor para que nos libre de
eso. Se pusieron a hacer planes, dice él, planes para cambiar
sus circunstancias. Saúl veía a David como una circunstancia
mala y se puso a planear y lo invitó para que estuviera a la
mesa. Y varias veces lo invitó a cosas
en las cuales él intentó matarlo. Él hizo planes para quitarle
la vida. Hermanos, que Dios nos dé un corazón que en lugar de
eso clame al Señor. Primero que nos haga entender
si de veras la circunstancia es mala, porque el Señor Jesús
no era una mala circunstancia, era la misma gracia y misericordia
de Dios. Era el Dios del que hablaba el
libro del cual ellos eran expertos. Él era el cumplimiento de la
ley y de los profetas. Él era la esperanza de Israel. Y sin embargo ellos, con su libro
en su mano y su corazón lleno de arrogancia, crucificaron al
Señor Jesucristo. Hicieron planes para quitarle
la vida. Estuvieron envueltos en conspiración,
murmuración, planeando cómo quitarle su vida. Hermanos, cuando tengamos
circunstancias, lo primero que hagamos es ir a quien debemos
hablar, y ese es al Señor. Derramar delante de Él nuestro
corazón. Contarle lo que nos aflige. Pero
pensar más en Él y Su gran salvación que estar todo el tiempo dándole
vueltas a esos soberbios y violentos. El Salmo 73 habla de soberbios y violentos.
Y que son personas como eran los escribas y los fariseos,
porque sabían del Dios verdadero. Dice el versículo 6, los ojos,
dice, por tanto la soberbia, los coronas, se cubren de vestido
de violencia, los ojos se les saltan de gordura, logran con
creces los antojos del corazón, se mofan y hablan con maldad
de hacer violencia, hablan con altanería, ponen su boca contra
el cielo y su lengua pasea la tierra. Después el versículo
11 dice, ¿y cómo sabe Dios y hay conocimiento en el Altísimo?
Estos impíos, soberbios, están pensando que hay cosas que se
pueden esconder de Dios. Hermanos, en verdad, debe ser un clamor de nuestro
corazón. Algo que estábamos viendo la semana pasada es que el clamor
del corazón viene porque conoce su necesidad, y conoce su necesidad
porque conoce al Señor. Y es hermoso ver el Salmo 19. El Salmo 19 habla, dice, el salmista
le ha dicho al Señor enseñame tu camino y andaré yo en tu verdad. Y habíamos estudiado que la verdad
es la palabra revelada y el Señor Jesucristo y que vamos a la palabra
revelada no para llenar la cabeza de información sino para conocer
a Cristo. porque si no, nos va a pasar lo mismo. Ellos estaban
llenos de información en su cabeza, pero vino aquel de quien hablaba
y no lo conocieron y lo crucificaron. Pero cuando nosotros vamos a
la palabra, dice el versículo 11 del capítulo
del Salmo 19, dice, hablando de la palabra de Dios, Desde
el versículo nueve dice, el temor de Jehová es limpio que permanece
para siempre. Los juicios de verdad son todos
justos. Deseables son más que el oro y más que mucho oro afinado. Y dulce más que miel que la que
destila del panal. Está hablando de la verdad de
Dios. Tu siervo es además amonestado en ellos. En guardarlos hay grande
galardón. ¿Quién podrá entender sus propios
errores? Líbrame de los que me son ocultos. Y versículo 14, 13 dice, preserva
a tu siervo de las soberbias, que no se enseñoren de mí, entonces
seré íntegro y estaré limpio de gran rebelión. Sean gratos
los dichos de mi boca y la meditación de mi corazón delante de ti,
oh Jehová, roca mía y Redentor mío. Hermanos, que Dios nos ayude
a nunca centrarnos en nuestras circunstancias, sino a deleitarnos
porque estamos viendo a aquel que es dice, muéstrame las maravillas
de tu ley y la maravilla de la ley es el Señor Jesucristo. Que
nosotros podamos hallar deleite en ver que no hay otro como Él,
en ver que Él es la misma misericordia de Dios, en ver que Él es admirable,
consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de paz y que
esa sea la meditación de nuestro corazón. Que en lugar de estar
meditando nuestros enemigos, en nuestros adversarios, estemos
meditando en la grandeza de Dios, en su gran misericordia. Sólo
así vamos a poder decir que sean gratos los dichos de mi boca
y la meditación de mi corazón. Sólo así vamos a ser guardados
de salir corriendo y buscar gente que se nos una para hacer planes
y terminar con lo que creemos que puede ser nuestra circunstancia.
y que estemos seguros que en verdad nuestra circunstancia
es de veras una circunstancia o mi corazón me está engañando
Cristo no era una mala circunstancia David no era una mala circunstancia
para Saúl pero su corazón engañoso y perverso los llevó a Saúl a
intentar matar a David y a los escribas y fariseos a matar al
Señor Jesucristo Esto nos permite hacer algo.
Un corazón que conoce a Dios y clama a Él puede contrastar
a sus enemigos y circunstancias y no temer. Mire lo que hace
el salmista. Yo les estaba diciendo hace un
rato que en un solo versículo habla de su circunstancia. En
uno solo. Y si usted mira dónde está ese
versículo, está en un sándwich. El versículo 13 habla de la misericordia
porque tu misericordia es grande para conmigo y has librado mi
alma de las profundidades del seol ellos buscan quitarme mi
vida pero tu misericordia es grande y nunca me van a poder
quitar la vida aunque me quiten la vida física jamás me van a
poder quitar la verdadera vida y en el versículo 15 mas tu señor
Dios misericordioso y clemente hermanos Cuando miremos al enemigo
soberbio, que se siente grande, poderoso, que siente que tiene
poder y recursos para destruirnos, reflexionemos en Dios. Él es
misericordioso y clemente. Mi enemigo no es misericordioso
y clemente. Si él pudiera agarrarme, le daría
vueltas a mi pescuezo y me dejaría muerto. Quizá es más fuerte que
yo físicamente, quizá más inteligente, quizá más astuto, pero el zarmista
puede contrastar y eso quita el temor de su corazón. Porque
él sabe que aunque los enemigos sean fuertes, aunque sus enemigos
sean sin misericordia, note que ellos están buscando destruir
su vida. ¿Por qué? Porque se han puesto como jueces
y no tienen misericordia. Pero el Señor, ¿por qué nosotros
estamos vivos? porque nunca decayeron tus misericordias. Nuevas son cada mañana. Nosotros
y el resto de la humanidad deberíamos estar todos consumidos por Dios,
pero seguimos vivos. ¿Por qué? Aunque nosotros pudiéramos
matarnos unos a otros, porque el ser humano no es misericordioso,
pero Dios es rico en misericordia. Y aunque miramos a ese enemigo
que se siente grande, lo miramos sin misericordia, podemos contrastar
y ver el señor, ese como no hay otro como él, sólo tú, ese que
sólo es Dios, ese que hace maravillas, que hace obras poderosas, ese
es misericordioso y es lento para la ira, aunque mi enemigo
es bien iracundo, mi Dios es lento para la ira,
es lento para la ira. y es grande en misericordia.
Y note cómo va reflexionando y exaltando y gozándose. Aunque
mi enemigo no tiene nada de misericordia y si pudiera agarrarme me destruiría.
Recuerde cómo Saúl agarró e intentó clavarlo en la pared sin misericordia.
Damos gracias a Dios porque los hijos de Dios son como su padre. Dice el Señor Jesús, ellos le
dicen que son hijos de Dios. Dicen, no, ustedes son hijos
de su padre el diablo. Porque ustedes quieren hacer
como su padre, él ha sido homicida. Ustedes quieren matarme. Y note
que contraste. David es un tipo del Señor Jesucristo.
Y los creyentes en cierta manera somos pequeños cristos. Y note
como Saúl intenta clavar a traición a David en la pared. Pero note
como una noche está, llega a la cueva. Y en esa cueva, Saúl está
dormido. Y gente le está diciendo a David,
¿sabes qué? Ahora es cuando. Y como él, por
adorar al Señor y reflexionar tanto en la misericordia de Dios,
Dios le ha hecho misericordioso. Y temeroso de Dios. Él pudo haber
acabado con Saúl ese día. Pero él cortó sólo un pedazo
de su manto. Y no lo tocó. Y dijo, Dios me
guarde de poner mis manos contra el ungido de Dios. ¿Por qué era
David así? ¿Era mejor que Saúl? No. Era
la misericordia y la gracia de Dios que lo estaba transformando
y él se parecía cada vez más a Dios. Él conocía a Dios. Solo conociendo a Dios podemos
parecernos cada vez más a Dios. ¿Sabe? Allí está el contrastando. ¿Y qué bendición es poder contrastar
cuando conocemos a Dios? Aunque mi enemigo parezca que
es grande, no es grande. Aunque mi enemigo crea que me
asusta y que le tengo que temer, recuerdo la palabra de verdad
que dice, no temas al que mata el alma y nada más te puede hacer. Teme más bien a aquel que no
sólo puede matar tu alma, sino puede destruirte en el infierno.
Y ese es el que ahora es mi abogado. Ese es el que tiene una gran
misericordia para conmigo. Ese es el bendito Dios, el que es grande en misericordia.
Y hermanos, que Dios nos ayude a poder contrastar y a poder
tener oraciones llenas de la grandeza de Dios, de su misericordia
y un crecimiento constante en la obra del Señor. En lugar de
que estemos todo el tiempo dándole vueltas y pensando en nuestro
enemigo y pensando, y entre más pensemos en él, nos va a parecer
más grande y más amenazador. Pero no es grande, es pequeño.
Él se cree grande, porque así somos los seres humanos. Tendemos
a tener conceptos totalmente equivocados de nosotros mismos.
Pero Dios es grande, es todopoderoso, no hay otro como Él. Él tiene
poder, Él hace grandes maravillas. Hermanos, después dice, un corazón que clama al Señor
es un corazón que busca poder sólo en el Señor y con una actitud
de sumisión. Dice, mírame y ten misericordia
de mí, da tu poder a tu siervo y guarda al hijo de tu sierva. Nacer como hijo de sierva significa
ser siempre siervo. Y él se mira como nadie más que
un siervo. Un siervo, y qué privilegio fue
el privilegio del cual el apóstol Pablo decía que él era siervo
de Jesucristo pero él busca poder en el Señor aunque los enemigos
son poderosos y tal vez los enemigos planean y se juntan y piensan
que entre más sean más poder van a tener el corazón que conoce
al Señor y clama a él sólo va al Señor a buscar poder y clama
al Señor buscando poder sólo en el Señor Y vamos a reflexionar
a dónde buscamos poder. ¿En qué está nuestra seguridad?
¿Estamos seguros en nuestra posición económica? ¿Estamos seguros por
nuestras relaciones con personas? ¿A dónde está tu poder? Que nuestro
poder sea sólo el que buscamos en el Señor. Que Él sea nuestra
fuente de poder. Nuestra fuente de poder para
enfrentar dificultades, para enfrentar enemigos. Nuestra fuente
de poder para luchar contra el pecado. en él hay poder quiere
ser salvo de toda maldad tan sólo hay poder hay poder en Jesús
hay poder sin igual poder en la sangre que él vertió y no
hay otro lugar donde haya poder si nosotros buscamos poder en
algún otro lugar pues sencillamente no sabemos que sólo él es Dios
que no hay otro como él hermanos que Dios nos dé un corazón así
un corazón que busca el poder en el Señor luego dice sabe que
todo obra para su bien. Versículo diecisiete, haz conmigo
señal para bien, haz conmigo señal para bien y véanla los
que me aborrecen y sean avergonzados porque tú Jehová me ayudaste
y me consolaste. Hermanos, damos gracias a Dios
por algo. Estábamos hablando ahorita de los enemigos y la
misericordia. Algo que no debemos olvidar es
David experimentó misericordia. Y él sabía que prefería tratar
con Dios que con sus enemigos. Lo sabía con claridad. Lo que
va a terminar en el último pasaje es posible por una razón. ¿Y
sabe cuál es la razón? Cristo. De Cristo no hubo misericordia. Él llevó, para Él hubo ira. Él tuvo misericordia en nosotros
y ocupó nuestro lugar, pero el Padre actuó sin misericordia
para con su Hijo. El Padre no detuvo a esas personas
que mostramos, y digo mostramos porque no sólo fueron los que
estuvieron en ese momento, todos nosotros matamos al Señor Jesucristo. Todos nosotros estábamos con
soberbia y levantados Y conspiramos, hablamos, alguna vez hablamos
de cómo nos molestaba el Evangelio verdadero. Y de él no hubo misericordia. Todo el juicio que debía caer
sobre nosotros cayó sobre él en la cruz del Calvario. Él ocupó
nuestro lugar. Por causa de que él ocupó nuestro
lugar y para él no hubo misericordia, esa misericordia que hay para,
hubo para David y que hay para su pueblo hoy, fue porque para
él no hubo misericordia, él bebió la copa de la ira de Dios, él
ocupó nuestro lugar, él experimentó la totalidad de la ira de Dios,
olas de ira pasaron sobre él. Y hermanos, por eso nosotros
podemos experimentar que el Señor haga, haz señal, haz conmigo
señal para bien. Note que no ha pedido que Dios
borre a sus enemigos, que Dios los muela y los destruya. Él
le pide, haz conmigo señal para bien. Porque hay algo que es
para el pueblo de Dios y sabemos que a los que aman a Dios todas
las cosas les ayudan a bien. Esos soberbios que amenazan destruir,
esos violentos que quieren destruir, esos que no tienen misericordia,
son para nuestro bien. son para nuestro bien y sabemos
que a los que aman a dios todas las cosas les ayudan a bien dice una traducción de este versículo
dice dame una prueba de tu bondad para que sean avergonzados los
que me odian al ver que tu señor me ayudas y me consuelas dame
una prueba de tu bondad hermanos a nosotros se nos ha dado una
prueba de su bondad. Cristo es la prueba de su bondad. Cristo que resucitó de los muertos,
que pagó, que vivió lo que nosotros no podemos vivir. Cristo que
murió sin que hubiera misericordia para Él por causa nuestra, para
que hubiera misericordia para nosotros. Cristo que se levantó
de entre los muertos y hoy está sentado a la diestra del Padre.
Él es la señal para bien. Y hermanos, esa señal para bien
consiste en algo. Cristo en nosotros es la esperanza
de gloria. Y a lo largo de los siglos, los
enemigos del pueblo de Dios han sido avergonzados. Sin embargo, son tan orgullosos
que sólo si Dios los quebranta, pueden ser quebrantados. Un día,
predicó Esteban y pagó su sermón con su vida.
No le cayó en gracia a los que escucharon y arremetieron contra
él y lo apedrearon. Y había un joven que estaba cuidando
la ropa de los que lo apedrearon y ese joven era Saulo de Tarso.
Lo apedrearon y cuando él estaba muriendo ahí, Los enemigos fueron
avergonzados. Él tenía una señal para bien.
Él sabía. Y sabemos que a los que aman a Dios todas las cosas
les ayudan a bien. Cuando él estaba siendo apedreado,
él dijo, Padre, Señor recibe mi espíritu. Y dice la Biblia
que su rostro era como de un ángel. Y en medio de esas piedras,
esa gente tenía una señal para bien. no pudieron destruirlo
pudieron destruir su vida física pero fortaleció su vida espiritual
y se le hizo el más grande bien que se le puede hacer un creyente
para mí el vivir es cristo y el morir es ganancia y el tiempo
después dios salvó a saulo y lo transformó en el apóstol pablo
hermanos así como esteban murió Hay muchos testimonios de cómo
chicas adolescentes morían en el circo romano y tenían una
señal para bien. Y muchos enemigos fueron avergonzados.
Un militar romano muy valiente llegó a creer en el Señor Jesucristo
porque él estaba intrigado, porque nunca había visto a gente morir
con tanta paz y tanta esperanza. En medio de crueles tormentos,
a pesar de que él había visto a gladiadores, él era un militar
romano. Y eso lo llevó al Señor Jesucristo. Porque los creyentes tenemos
una señal para bien. y es avergonzado el enemigo,
porque nada nos puede separar del amor de Dios que es en Cristo
Jesús. Ni la muerte, ni la vida, ni lo presente, ni lo porvenir,
nada puede separarnos del amor de Dios que es en Cristo Jesús.
Él nos ayuda y nos consuela. Aún en los sufrimientos más terribles,
el pueblo del Señor ha sido consolado, y por causa de la muerte de muchos
creyentes, enemigos del Evangelio fueron convertidos al Señor Jesucristo.
Policarpo, antes de ser quemado, se le invitó a negar al Señor
Jesucristo. Y él dijo que le había servido
ochenta años si no había recibido más que bien y no podía negar
al Señor Jesucristo. Y morían nuestros hermanos cantando
salmos. amando a sus enemigos, bendiciendo
a los que les perseguían, pagando la deuda, una extraña deuda de
amor, por causa de que esas personas no les habían dado nada más que
problemas, pero Cristo les había dado todo. Cuando nosotros estábamos
exactamente con la misma actitud hacia el Señor, Él nos dio todo. Él nos ha hecho una señal para
bien. Esas señales la obra del Señor Jesucristo que nos puede
llevar a decir todo obra para mi bien aún la persona más malintencionada
es para mi bien y doy gracias a Dios y yo voy a orar por esa
persona y clamar para que Dios quiera traerlo a salvación traerlo
al arrepentimiento para vida hermanos alguien le dijo Alguien dijo una vez que no entendía
cómo se podía amar a los enemigos. Y bueno, yo los destruiría. Y
la persona dijo, eso es exactamente lo que estoy haciendo. La mejor
manera de destruir a los enemigos es haciéndolos amigos. Hermanos,
clamemos por aquellos que se oponen al pueblo de Dios, por
aquellos que pueden ser una circunstancia. Clamemos para que Dios nos haga
capaces. Danos poder, como dice, da poder
da poder a tu siervo y guarda al hijo de tu sierva. Que el
Señor nos dé poder para clamar por aquellos que con soberbia
y arrogancia consultan para destruir nuestra vida. Que el Señor nos
dé poder para amarlos. Necesitamos un poder sobrenatural
para amarlos. Necesitamos que el Señor nos
revele al Señor Jesucristo. Enséñame cómo va tu camino y
caminaré yo en tu verdad. Necesitamos que Él afirme nuestro
corazón. Necesitamos ver nuestra realidad. Y eso sólo es posible cuando
vemos al Señor Jesucristo. Cuando ves al Señor Jesucristo,
vas a mirar tu realidad, tu necesidad, y clamar, y confiar, y descansar,
como en este Salmo. Marque en su Biblia cuántas veces
está el descanso en la misericordia de Dios, y sólo en la misericordia
de Dios. Hermanos, que Dios nos dé un
corazón que clama, un corazón que clama al Señor porque conoce
al Señor. que no estemos clamando y clamando
al Dios no conocido Pablo predicó a los atenienses al Dios no conocido
y por la gracia de Dios nosotros podemos estar escuchando el Evangelio
y escuchando quién es el Señor Jesucristo qué es lo que Él hizo
Él vivió lo que nosotros no somos capaces de vivir y Él murió por
nuestros pecados vive para darnos poder. Él tuvo el poder de amar
a sus enemigos. Él oró por sus enemigos. Él hizo
bien a sus enemigos. Nosotros éramos de sus enemigos
y nos salvó y nos ha sentado en los lugares celestiales. Esteban
oró por sus enemigos. Él oró similar al Señor Jesucristo.
Él dijo, Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Recibe
mi espíritu. Que el Señor nos dé poder. que
en verdad seamos hallados siervos del Señor por gracia del Señor
porque hemos entendido que por su gracia es preferible ser siervo
de Cristo que siervo del pecado y que Él puede dar libertad.
Él es el Hijo que si da libertad vamos a ser verdaderamente libres. Hermanos, Un corazón que clama
es un corazón que es lavado por la sangre del Cordero. Sólo en
su sangre hay remisión de pecados. Sólo en su sangre hay perdón.
Sólo Él puede limpiarnos de toda maldad. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.