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JC

El tiempo en que vivimos

Romans 13:11-14
Joel Coyoc April, 23 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 23 2023
Estudios en Romanos

El sermón "El tiempo en que vivimos", predicado por Joel Coyoc, aborda la importancia de discernir el tiempo presente a la luz de las Escrituras, tomando Romanos 13:11-14 como base. El predicador enfatiza que es hora de "levantarse del sueño", reconociendo que la salvación está más cerca que cuando los creyentes inicialmente creyeron. Utiliza la metáfora de la noche avanzada y el día que se acerca para ilustrar el contraste entre vivir en la oscuridad y vivir a la luz de Cristo, quien es la luz del mundo. Coyoc identifica obras de las tinieblas, tales como glotonería y lujuria, instando a los creyentes a desechar estas prácticas y vestirse de "las armas de la luz" que son necesarias para la vida cristiana. La exhortación práctica radica en que los creyentes, habiendo recibido la luz de Cristo, deben vivir de manera honesta y expectante, anhelando la plenitud de su salvación y el regreso de Cristo.

Key Quotes

“Es tiempo de levantarse del sueño. Esta es una expresión que el Apóstol Pablo utiliza en varias cartas.”

“Nuestra salvación está ahora más cerca de nosotros que cuando creímos.”

“Nos llama a desechar las obras de las tinieblas y a vestirnos de las armas de la luz.”

“La noche está avanzada, pero hay esperanza para los creyentes, se acerca el día.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
trece. La palabra de Dios dice, sométase
toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad
sino de parte de Dios. y las que hay por Dios han sido
establecidas. De modo que quien se opone a
la autoridad, a lo establecido por Dios resiste. Y los que resisten
acarrean condenación para sí mismos. Porque los magistrados
no están para infundir temor al que hace el bien, sino al
malo. Quieres pues no temer la autoridad,
haz lo bueno y tendrás alabanza de ella. Porque es servidor de
Dios para tu bien, pero si haces lo malo, teme, porque no en vano
lleva la espada. Pues es servidor de Dios, vengador
para castigar al que hace lo malo, por lo cual es necesario
estarle sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también
por causa de la conciencia. pues por esto pagáis también
los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente
a esto mismo. Pagad a todos lo que debéis,
al que tributo, tributo, al que impuesto, impuesto, al que respeto,
respeto, al que honra, honra. No debáis a nadie nada, sino
el amaros unos a otros, porque el que ama al prójimo ha cumplido
la ley, porque no adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás
falso testimonio, no codiciarás y cualquier otro mandamiento
en esta sentencia se resume. Amarás a tu prójimo como a ti
mismo. El amor no hace mal al prójimo,
así que el cumplimiento de la ley es el amor. Y esto conociendo
el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño, porque
ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando
creímos. La noche está avanzada y se acerca
el día, desechemos pues las obras de las tinieblas y vistámonos
las armas de la luz. Andemos como de día honestamente,
no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no
en contiendas y envidia, sino vestidos del Señor Jesucristo,
y no proveáis para los deseos de la carne. Vamos a meditar
los versículos del 11 al 14. Y esto conociendo el tiempo,
que es ya hora de levantarnos del sueño, porque ahora está
más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos.
La noche está avanzada y se acerca el día. Desechemos, pues, las
obras de las tinieblas y vistámonos las armas de la luz. Andemos
como de día honestamente, no en glotonerías y borracheras,
no en lucurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino
vestidos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos
de la carne. Nuestro tema esta tarde es el
tiempo, el tiempo en que vivimos. El tiempo en que vivimos. La
Biblia nos habla en diferentes lugares acerca del tiempo. Y
nos llama la atención hacia el tiempo que nosotros estamos viviendo. Hay otros pasajes que nos hablan,
por ejemplo, en el Salmo 90 dice, enseñamos de tal modo a contar
nuestros días que traigamos al corazón sabiduría. El apóstol
Pablo, guiado por el Espíritu Santo, quiere llamar nuestra
atención a que podamos tener discernimiento. Dice él, conociendo
el tiempo. Conocer, entender el tiempo en
que estamos viviendo. Es algo bien importante el poder
tener una perspectiva bíblica del tiempo que estamos viviendo. Hace más de 100 años, Dios llamó
a un hombre a la obra misionera. Este hombre se llamó David Livingstone. Y él, siendo médico, pues dejó
la seguridad que le podía dar su profesión y se fue a servir
al Señor en África. Y estando sirviendo al Señor,
él murió allí. los africanos le sacaron su corazón
y lo enterraron bajo un árbol porque ellos decían que su corazón
le correspondía a África y su cuerpo regresó a Inglaterra.
Y cuando estaban llevando a este hombre para sepultar había un
mendigo que gritaba y él decía, tenías razón David, tenías razón. Y un ministro del Evangelio que
estaba allí escuchó a este mendigo le preguntó por qué estaba diciendo
que él tenía razón y este mendigo le contó y le dijo que cuando
eran cuando ellos eran jóvenes adolescentes ambos habían ido
a la misma iglesia y habían asistido a la misma escuela dominical
y ambos habían tenido una diferencia respecto a la visión de la vida
y este mendigo le decía La manera de labrarse un gran nombre es
dedicarte a tener un buen trabajo e invertir tu vida pensando siempre
en ti mismo. Y él le dijo, no, la manera es
entregarte por entero al Señor Jesucristo, vivir para su servicio,
para su gloria y para su honor. Y hoy dice, mira, mi vida es
miserable. Y él tenía razón. Y el ministro
le dijo, ¿Sabes una cosa? Es hora que
despiertes del sueño. Despierta del sueño. Es necesario despertar del sueño
por razón del tiempo que estamos viviendo. Lo primero que el pasaje
nos enseña es, el apóstol Pablo dedica varias expresiones para
ayudarnos a entender el tiempo que estamos viviendo. ¿Cómo es
el tiempo en que estamos viviendo? Lo primero que el Apóstol Pablo
nos dice es que es tiempo de levantarse del sueño. Es tiempo
de levantarse del sueño. Esta es una expresión que el
Apóstol Pablo utiliza en esta carta, pero no es el único lugar
donde el Apóstol Pablo utiliza esta expresión. Es importante
que podamos mirar cómo el Apóstol Pablo comienza cuando dice, y
esto, conociendo el tiempo. ¿Y qué es esto? Bueno, y esto
es lo que Pablo ha dicho en todo el capítulo 13 y todo el capítulo
12. Vivir una vida de amor por causa de las misericordias de
Dios. Y Él nos está llamando a vivir
así como Él ha descrito, porque tenemos que tener conocimiento
del tiempo que estamos viviendo, un entendimiento claro de que
no es tiempo de estar dormidos. Es interesante que hay personas que hablan durmiendo,
hay personas que pueden caminar durmiendo, hay personas que pueden
hacer gran cantidad de cosas durmiendo, pero al final a eso
se le llama sueño. Pablo, guiado por el Espíritu
Santo, está llamando la atención a su audiencia, dentro de la
cual había gente judía, había gente gentil, había obviamente
gente creyente, y siempre había gente que probablemente, pues
Dios no le había dado un entendimiento del Evangelio. Es posible que
el creyente verdadero entre en un estado de soñolencia, de estarse
durmiendo. Y para el creyente el llamado
es tiempo de levantarnos del sueño. Esta expresión el apóstol
Pablo la usa en Efesios capítulo 5, versículo 14. Dice el apóstol Pablo, por lo cual
despiértate tú que duermes y levántate de los muertos y te alumbrará
cristo por lo cual despiértate tú que duermes y levántate de
los muertos y te alumbrará cristo estar seguros que nuestra vida
no es simplemente un sueño que probablemente estamos durmiendo
y podemos hacer algunas cosas religiosas pero en realidad estamos
dormidos El apóstol Pablo llama nuestra atención, despiértate
tú que duermes y levántate de entre los muertos y te alumbrará,
te alumbrará Cristo. Manos, nuestra atención a estar
despiertos, es tiempo de estar bien despiertos, asegurarnos
de que nuestra vida no es, no estamos sonámbulos, que en verdad
hemos sido despertados, que en verdad Cristo nos ha alumbrado
y nos ha dado vida por su vida, por su sacrificio, Él, que es
la luz de la vida, nos ha alumbrado. Asegurar de que en verdad Él
ha obrado en nuestra vida y estamos vivos y despiertos. Después el apóstol Pablo de llamar
nuestra atención a despertarnos, a levantarnos del sueño. Después
Él dice por qué, dice Él, Dice, porque ahora estaba cerca
de nosotros nuestra salvación que cuando creímos. Un asunto
importante es asegurarnos de que en verdad Cristo nos ha alumbrado. Y si Cristo nos ha alumbrado,
pues es tiempo de que clamemos al Señor para que nos mantenga
despiertos por la obra de su Espíritu en nuestros corazones. Algo que es seguro para el creyente
es si Cristo lo ha alumbrado, el creyente goza ya de una salvación. El apóstol Pablo está llamando
nuestra atención. Nuestra salvación está ahora más cerca que cuando
creímos. Está más cerca. Hermanos, no
es que nuestra salvación no sea completa. La salvación del creyente
es una salvación completa. Tristemente estamos aún en una
batalla con nuestra vieja naturaleza y no nos es posible muchas veces
disfrutarla plenamente. Pero eso no quiere decir que
no es completa. El Señor Jesucristo realizó una salvación plena y
completa. El Señor Jesucristo nos ha salvado
de la condenación por el pecado. Señor Jesucristo nos está salvando
en el presente del poder del pecado y el Señor Jesucristo
ese tiempo que se está acercando es el tiempo en que podamos disfrutar
plenamente de esa salvación nuestra salvación está más cerca ahora
de nosotros que cuando creímos dice después el apóstol Pablo la noche está avanzada la noche
está avanzada Hermanos, damos gracias a Dios porque Cristo
es el sol de justicia. El pueblo que andaba en tinieblas
dio gran luz. Luz resplandeció sobre ellos. La luz del mundo ha venido. Cristo
Jesús es la luz del mundo y Él ha venido. Sin embargo, este período de tiempo que el
apóstol Pablo está describiendo es el período el tiempo que tenemos
que conocer es el período que está comprendido entre la primera
y la segunda venida del Señor Jesucristo y además desde el
tiempo cuando Pablo escribió la noche estaba avanzada y cuando la noche avanza algo
que sucede es es más cada vez oscuro Pero a pesar de la oscuridad
que puede dominar el tiempo que está transcurriendo, el mundo
en el que estamos viviendo, lleno de luz, de tinieblas, lleno de
engaño, no obstante, los creyentes viven en la luz. Cuando nosotros
vemos la obra del Señor cuando sacó al pueblo de Egipto y lo
llevó a la tierra prometida, es una figura de lo que Él está
haciendo con el verdadero Israel. A pesar de que ellos iban caminando
por el desierto de noche, ellos no tropezaban, porque una figura
del Señor Jesucristo, una columna de fuego, les iluminaba. A pesar
de que la noche era oscura, muy oscura, estaba la luz de la vida,
aquella luz verdadera que alumbra a todo hombre ha venido a este
mundo y ciertamente hermanos estamos viviendo una noche muy
avanzada pero el llamado es en este tiempo
de noche avanzada es despierta, es hora de estar levantados del
sueño Es hora de estar poniendo nuestros ojos en el Señor Jesucristo,
que es la luz, porque en su luz veremos la luz. Si nosotros dejamos
de mirar al Señor Jesucristo, pues no habrá luz. Él es la luz
de la vida. Él es esa luz que en las tinieblas
resplandece. Hermanos, es una gran bondad
el Señor que en medio de las oscuridades de tiempo, los creyentes,
tenemos luz. Tenemos luz en su palabra escrita. Lámpara es a mis pies tu palabra
y lumbrera a mi camino. Pero tenemos luz en la palabra
viva, el Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo es la luz
de la vida. La noche está avanzada. Y hermanos,
hay algo que es grandioso y es cuando la noche avanza. Sabemos,
avanza la noche, va anocheciendo y empieza a haber mucha oscuridad. Sin embargo, sabemos que cuanto
más oscuro se pone, pronto va a empezar el día. Y dice el apóstol
Pablo, se acerca, dice, se acerca el día, se acerca el día. Hermanos, qué gran bendición.
Pablo está describiendo este tiempo como un tiempo de estar
levantados. Hermanos, no estamos de picnic.
Estamos en medio de una noche oscura. Estamos en medio de batalla. De batalla contra, no contra
carne y sangre, sino contra huestes espirituales de maldad en las
regiones celestes. Pero es tiempo de levantarnos.
tiempo de recordar nuestra salvación está más cerca si has creído
tienes una salvación completa no importa cuál es la batalla
que puedes estar enfrentando si en verdad dios te ha dado
arrepentimiento para vida y te ha dado el don de la fe tu salvación
está completa él ganó una salvación completa que no podemos disfrutar
plenamente, pero está completa, no le hace falta nada, estamos
completamente salvos. El Señor Jesucristo consumó la
gran obra de salvación, Él dijo ahí, consumado es, Él terminó
esa obra, está completa, Él ha prometido también el que comenzó
en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de
Jesucristo hermanos podemos descansar en ese gran salvador que es exitoso
que cuando él hace una obra de salvación la hace completa el
tiempo que vivimos es un tiempo de oscuridad de tinieblas el
tiempo que vivimos es un tiempo que aunque veamos que de pronto
es tan oscuro Entre más oscuro, pronto, pronto la luz del alba
resplandecerá. Y esa es la esperanza del creyente. Se mantiene en esperanza sabiendo
que en lo más oscuro, pronto, va a resplandecer plenamente.
Él no tiene tinieblas, aunque esté intensa la oscuridad, porque
lo ha alumbrado el Señor Jesucristo. Pero la figura aquí es del amanecer,
de la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. El apóstol Pablo no sólo nos
describe cómo es este tiempo, sino también da instrucción qué
es lo que hay que hacer o en qué vamos a estar ocupados en
este tiempo que vivimos. si estamos en Cristo, si nosotros
hemos experimentado su misericordia, si nosotros tenemos ya una salvación
completa, si nos hemos levantado de entre los muertos, si hemos
despertado y Cristo nos ha alumbrado. El apóstol Pablo dice en qué
ocuparnos, dice el apóstol Pablo en el versículo 12, desechemos
pues las obras de las tinieblas, desechemos pues las obras de
las tinieblas. Hermanos, el llamado es, si estamos
en Cristo, se nos llama a desechar, a despojarnos,
a desechar las obras de las tinieblas. El apóstol Pablo va a describir
cuáles son esas obras de las tinieblas. Dice, después de decir
las obras de las tinieblas, en el versículo 13, dice, andemos
como de día, honestamente. Y va a empezar a describir las
obras de las tinieblas. El creyente anda como de día.
Los israelitas podían caminar con toda confianza aunque todo
lo demás fuera oscuridad porque iba la columna de fuego. El creyente,
en medio de la oscuridad de este mundo, es guiado por el Espíritu
Santo a través de la Palabra. Y es guiado por el mismo Señor
Jesucristo, por su Espíritu que mora en nosotros. Él es guiado
y Él puede andar. Y las obras que va a describir
el Apóstol Pablo dicen ahí, glotonerías y borracheras. glotonerías y
borracheras. Podemos entender algo, hermano. Este mundo de tinieblas, en especial
este tiempo que nos toca a nosotros vivir, está caracterizado por
los excesos. Hermanos, somos llamados a desechar
las obras de las tinieblas, a ser guardados de los excesos. a ser guardados de pensar que
hay satisfacción en algo que puede llenar, si algo nos lleva
a abusar de las cosas es porque pensamos que ahí puede haber
una satisfacción, pero en verdad el creyente El creyente ha probado
luz. El creyente tiene vida. El creyente
sabe que su vida no procede de ningún otro lugar. Él sabe que
nada puede satisfacer su alma. Él sabe que su necesidad es Cristo
y sólo Cristo. El creyente dice, ¿A quién tengo
en los cielos sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en
la tierra. Mi corazón y mi carne desfallecen,
mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre. He puesto en el Señor mi confianza
para contar todas sus obras. En cuanto a mí, el acercarme
a Dios es el bien. El creyente sabe que la satisfacción
de su alma está únicamente en el Señor Jesucristo y nada más
en el Señor Jesucristo. Él ha experimentado que el Señor
Jesucristo es agua de vida. Él ha experimentado que el Señor
Jesucristo es pan de vida, que sacia la vida. Él ha experimentado
que no hay otro lugar a donde ir, porque sólo Él tiene palabras
de vida eterna. Él ha experimentado plena satisfacción
en el Señor Jesucristo. Dice después el apóstol Pablo,
hablando de las obras de las tinieblas, lujurias y lascivia. Y algo que podemos entender allí
es más que cuestiones relacionadas a cuestiones sexuales, es rebelión,
rebelión, vida en desorden. El creyente es llamado a desechar
eso, a desechar, después es llamado a desechar contiendas y envidia,
contiendas y envidia. Ahora, la escritura no sólo nos
enseña a ocuparnos en desechar y quedar desnudos. Dice después, vistámonos. Dice en el versículo doce, después
de desechar, dice, y vistámonos las armas de la luz. Y vistámonos
las armas de la luz. Después el apóstol Pablo va a
decir vestirnos del Señor Jesucristo. Vistámonos las armas de la luz.
Hermanos, hemos sido rescatados del reino de las tinieblas al
reino de su amado Hijo. Hemos sido trasladados de la
potestad de Satanás a Dios por la obra del Señor Jesucristo.
Y entretanto estamos envueltos en una batalla donde es necesario
estar vestidos, armados, armados con las armas de la luz. Efesios
capítulo 5, versículo 8. Si estamos en Cristo, nuestra
realidad es, en otro tiempo erais tinieblas, en otro tiempo, pero
ahora sois luz en el Señor, andad como hijos de luz. En otro tiempo
erais tinieblas, pero si Cristo nos ha alumbrado estamos vivos,
tenemos luz, el sol de justicia nos ha alumbrado. Ahora somos luz en el Señor. Dice dentro de lo que es luz
es siempre buscar la luz, venir a la luz para que nuestras obras
sean manifiestas. Vestirnos del Señor Jesucristo.
Gálatas capítulo 3 versículo 27. Note que el apóstol Pablo
está diciendo ahí que nos vistamos del Señor Jesucristo. Pero el versículo 27 del capítulo
3 de Gálatas dice, Porque todos los que habéis sido bautizados
en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Hay algo que ya es una realidad
en el creyente. Sin embargo, hay un llamado.
Hermanos, el bautizo es una figura de lo que Dios ya ha hecho previamente. El que cree en el Señor Jesucristo
ya ha sido revestido del Señor Jesucristo. El Señor Jesucristo
le ha impartido vida. El Señor Jesucristo lo ha alumbrado
y no está más en tinieblas. El Señor Jesucristo lo ha salvado
con una salvación plena y completa. El Señor Jesucristo lo ha vestido
de su justicia. Él no está preocupado por su
propia justicia, sino confía en la justicia del Señor Jesucristo.
Él ha sido justificado por la fe. Él ha sido salvo solamente
por la obra del Señor Jesucristo, por la pura gracia y misericordia
de Dios. Y sin embargo, el apóstol Pablo
dice en Romanos que nos vistamos. Y lo que el Apóstol Pablo está
diciendo es, recordándonos que la vida cristiana es no que vine
una vez al Señor Jesucristo, sino es venir una vez Y la prueba
que veniste una vez es que sigues viniendo al Señor Jesucristo.
Es que sigues deleitándote en escuchar el Evangelio. Es que
sigues mirando que tu necesidad es el Señor Jesucristo. Es que
sigues mirando que eres el primer pecador. Es que sigues mirando
cuando miras a Cristo y miras su belleza, miras tu necesidad. El apóstol Pablo hace un comentario
al pasaje que estamos estudiando de Romanos en primera Tesalonicenses. Capítulo 5, versículo 4 al 8
dice, Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para
que aquel día os sorprenda como ladrón. Hermanos, aquel día es
el día que está viniendo, es el día de nuestra esperanza. Dice, no estamos en tinieblas
para que este día nos sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros
sois hijos de luz e hijos del día. No somos de la noche ni
de las tinieblas. Y por eso el apóstol Pablo dice
ahí que nosotros vivamos honestamente. Ser y vivir de manera honesta. De manera transparente, de manera
clara. Pensamos en la luz y pensamos
en el Señor Jesucristo, pensamos en que Él nos ha alumbrado y
su luz es vida. Hermanos, vivimos sin doblez,
vivimos con honestidad y dice después en versículo 6, por tanto
no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues
los que duermen, de noche duermen, los que se embriagan de noche
se embriagan hermanos aunque la noche está avanzada a los
creyentes ya les ha amanecido qué bendición que aunque la noche
está avanzada los que estamos en cristo ya nos ha amanecido
el señor jesucristo ya nos ha alumbrado con su luz dice nosotros que somos del día seamos
sobrios habiéndonos vestidos con la coraza de fe hermanos
aquí está el apóstol Pablo presentándonos la vestidura las armas de la
luz las armas de la luz dice pero nosotros que somos del día
seamos sobrios habiéndonos vestido de la coraza de fe hermanos ¿Cómo
obedecemos? Podemos obedecer porque Él ya
nos ha dado vida, nos ha dado Su Espíritu. Y el creyente ya
vivo sabe que apartado del Señor Jesús nada puede hacer sino sólo
pecar. Y el creyente sabe cuán importante
es la Palabra y cómo tomamos las armas de la luz. Dice habiéndonos vestido con la coraza
de fe. Inevitablemente eso nos lleva
a la palabra de Dios. Hermanos, buscar escuchar la
palabra de Dios. Buscar escuchar la palabra de
Dios porque la fe viene por el oír y el oír por la palabra. Necesitamos escuchar la palabra
de Dios, clamar al Señor para que nos lleve, no simplemente
a escuchar a una persona, sino escuchar en verdad la voz de
Dios. Que nuestra oración, cuando nosotros
tenemos el privilegio y la bendición de ser expuestos a la predicación
de la Palabra, cuando somos expuestos, a que se levante delante de nosotros
nuestro bendito Señor Jesucristo, Aquel que vivió la vida que nosotros
no somos capaces de vivir, Aquel que es hermosura, aquel que es
precioso, que es el más digno de confianza, que es el más digno
de admiración, aquel que ha hecho lo que nosotros
no podemos. Él cumplió toda la ley, aquel
que no sólo cumplió toda la ley sino que después de haberla cumplido
murió en una cruz como si hubiera hecho lo contrario. por causa
de nosotros. Aquel para quien no hubo misericordia
para que para nosotros hubiera misericordia. Hermanos, clamar
al Señor para que Dios nos conceda a través de la proclamación del
Evangelio escuchar la voz del Buen Pastor, conocerle, Escuchar
esa voz y empezar a seguirle. Como dicen mis ovejas, oyen mi
voz y yo las conozco y me siguen y yo les doy vida eterna y no
perecerán jamás. Vestirnos de la coraza de fe
hace necesaria la espada del espíritu que es la palabra de
Dios. Las oportunidades de que seamos
expuestos a la predicación, pedir al Señor que nos dé un corazón
humilde. un corazón dispuesto, un oído
atento, que nos conceda escuchar en verdad la voz de Dios, que
nos conceda poder escuchar en verdad no el llamamiento del
predicador, sino el llamamiento eficaz e irresistible, aquel
llamamiento que escuchan aquellos de los cuales el Señor tiene
misericordia, aquellos que han sido elegidos en Cristo desde
antes de la fundación del mundo. Eso hace necesaria no solo escuchar
la predicación con humildad, con sencillez de corazón, con
clamor del corazón pidiendo al Señor que nos conceda escuchar
su voz para ver al Señor Jesucristo. Hermanos, hace necesaria también
el ir cada día y buscar la palabra de Dios. El creyente está hambriento del
Señor. Y Él sabe que sus palabras son
vida. Y Él viene constantemente a la
Escritura para meditar en la Escritura con un clamor en su
corazón. Y el clamor de su corazón es
abre mis ojos para que vea las maravillas de tu ley hermanos
que en verdad nosotros podamos clamar Señor hazme ir a la escritura
y ver las maravillas de tu ley porque las maravillas de la ley
de Dios es el Señor Jesucristo Él es el cumplimiento de la ley
su carácter está expresado en la ley La maravilla de la ley
es que nos vence, nos derrota. La maravilla de la ley es que
nos muestra lo incapaces que somos. Que el Señor, obrando
nuestros corazones, nos guarde de decir cosas como, siempre
he hecho el bien. Recuerde a ese joven que le dijo,
Señor, todo eso lo he guardado desde mi juventud. Señor, que
el Señor nos conceda quitar de nuestra boca esa expresión siempre
he hecho bien no es cierto, no siempre hemos hecho bien que
el Señor nos muestre por su ley que lo que hacemos es siempre
quebrantar toda la ley de Dios y la maravilla de la ley es que
nos muestre eso y que nos haga poner en desesperación que nos
haga sentir encerrados sólo así podemos vivir como dice
el apóstol Pablo honestamente porque es honesto reconocer que
siempre hago lo que no es agradable delante de Dios y que lo que
necesito es venir corriendo por salvación en el Señor Jesucristo
esa es la maravilla de la ley su ley es perfecta que convierte
el alma el alma que es confrontada y mira cuán incapaz es El alma
que al ser confrontada y mirar cuán incapaz es, mira al Señor
Jesucristo, aquel que es totalmente capaz, aquel que nunca dudó de
su Padre, aquel que se deleitó en cumplir siempre la ley en
su totalidad, no sólo los diez mandamientos sino también la
ley ceremonial que todas aquellas figuras nunca pudieron quitar
un pecado, pero Él derramó Su sangre para quitar nuestros pecados,
Él derramó Su sangre para dar vida, Él vino para ser nuestra
luz. Hermanos, que sea ese el clamor
de nuestro corazón, ir a la palabra, concédeme ver al Señor Jesucristo. que vea al Señor Jesucristo para
que yo vea mi necesidad que vea al Señor Jesucristo para que
mi confianza crezca en Él y eso me va a guardar esa es la manera de poder despojarme
cuando yo confío en el Señor hermanos, en medio de las tormentas
de nuestra vida una de las grandes tentaciones hermanos, cuando
pensamos en Cristo, Cristo satisface La gente que Dios le concedió
conocer a Cristo lo expresó. Pablo no quería otra cosa sino
conocer a Cristo. El salmista dice, nada deseo
en la tierra. Pero algo que nosotros tenemos
que pensar es que el pecado miente y también nos llama y nos engaña
de que puede satisfacer. pero no puede el pecado no puede
satisfacer y a veces en medio de grandes presiones somos tentados
y pensamos que hay justificación para no obedecer a Dios porque
pensamos que la presión justifica el que nosotros no obedezcamos
a veces en el fondo de nuestro corazón pensamos que ser tan
obedientes y el pecado nos tienta y nos tienta a dar satisfacción
pero no hay satisfacción en el pecado el pecado mata cristo
da vida y sólo cristo satisface cristo es nuestra necesidad cristo
es revelado en su palabra y hermanos que siempre sea nuestra oración
que veamos siempre al señor jesucristo colosenses capítulo 3 versículo
12 al 16 Dice, vestidos pues como escogidos
de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad,
de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Soportándoos unos
a otros y perdonándoos unos a otros. Si alguno tuviera queja contra
otro, de la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo
vosotros. Y sobre todas estas cosas, vestidos
de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios que gobierne
en vuestros corazones a la que sí mismo fuisteis llamados en
un solo cuerpo y sed agradecidos. Y allí está la palabra, la palabra
de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos. Hermanos, la descripción de Cristo. Él es nuestra paz. Que de ambos
pueblos hizo uno. El apóstol Pablo nos llama en el pasaje de Tesalonicenses
a la coraza de la fe y después el yelmo. Dice, y con la esperanza de salvación
como yelmo. Con la esperanza de salvación
como yelmo. La palabra es necesaria para
la fe y que nos haga venir cada vez al Señor Jesucristo, la esperanza
de salvación como yelmo. Hermanos, podemos tener esperanza
de salvación. y recrearnos en saber que nuestra
salvación es completa, que nuestra salvación está cerca, que nuestra
esperanza es una esperanza segura. No es como la esperanza del mecánico
que te dice tal vez su coche esté el sábado a las 10 de la
mañana. Eso es terrible. Pero la esperanza,
la esperanza que protege nuestra mente, es una esperanza segura
el señor Jesucristo ha completado una salvación y esto nos lleva regresamos a nuestro pasaje en
romanos dice nuestra salvación está ahora
más cerca de nosotros que cuando creímos la venida del Señor Jesucristo.
Hermanos, que Dios produzca en nuestro
corazón el anhelo de su venida, el anhelo de ver a aquel que
nos amó y nos lavó de nuestros pecados con su sangre, que ese
sea el gran anhelo, no porque de pronto estamos ya tan terribles
de sufrimiento que decimos que Cristo venga. Sí, eso es bueno,
pero más allá de eso, el anhelo el anhelo como dice en primera
de Juan capítulo 3 mirad cual amor nos ha dado el
Padre para que seamos llamados hijos de Dios por eso el mundo
no nos conoce porque no le conoció a él amados ahora somos hijos
de Dios Y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos
que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él, porque
le veremos tal como Él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza
en Él se purifica a sí mismo, así como Él es puro. Si tenemos
esperanza, nos estamos despojando y nos estamos vistiendo. nos estamos vistiendo de fe,
cada vez fe en el Señor Jesucristo y sólo en el Señor Jesucristo.
si tenemos esperanza eso protege nuestros pensamientos y sabemos
sabemos por esa esperanza que todo obra para nuestro bien sabemos
por esa esperanza que pues no hay que apurarse a defenderse
sabemos que los enemigos pueden atacar pueden presionar sabemos
que quizá pueden destruir reputación y pueden destruir incluso nuestro
cuerpo pero Tenemos esperanza. Y los creyentes mueren en esperanza. Los creyentes mueren en esperanza
sabiendo que nada los puede separar del amor de Dios que es en Cristo
Jesús. Y los creyentes están gozosos de saber que no importa
cuán recia sea la batalla, Cristo viene otra vez. Hermanos, si
hay algo que debe marcar nuestra vida es anhelar ver al Señor
Jesucristo. Anhelar aquel momento cuando
no es que simplemente vamos a dejar de sufrir sino ver al Señor cara
a cara y por fin ser totalmente capaces de disfrutar esa salvación
completa que Él ha ganado para nosotros cuando no podamos pecar
más. Yo quisiera llamar la atención como el apóstol
Pablo. Quizá tú piensas que estás, si
tú no has venido al Señor Jesucristo y no has experimentado su gran
salvación, la Biblia dice, despiértate tú que duermes y levántate de
entre los muertos y te alumbrará Cristo. la escritura dice es
hora que te levantes del sueño deja de soñar porque tal vez
piensas que estás en un paraíso y la verdad es que estás en una
celda esperando y es cuestión de tiempo la verdad es que si
tú no has puesto tu confianza plenamente en el señor jesucristo
y en su obra si tú aún estás confiando en alguna justicia
propia eres como una araña que está sostenida sobre una vela
Y en el momento que Dios te suelte, va a ser tarde para despertar
a la realidad. La realidad de una condenación
eterna. Pero conocer el tiempo. El tiempo
ahora es tiempo de salvación. La noche está avanzada y se acerca
el día. Ahora es tiempo oportuno. La escritura dice, si oyes hoy
su voz, no endurezcas tu corazón. Hoy es día de salvación. Mañana,
mañana no sabemos. Nadie de nosotros tiene garantizado
que va a haber mañana. En 1986-85 hubo un terremoto
fuerte en la Ciudad de México. Es muy probable que mucha gente
que fue a dormir dijo, hasta mañana. y ese mañana no llegó
para ellos. Cristo viene pronto, pero no
importa si Cristo tarda cien años más en venir, antes de cien
años la mayoría de nosotros tendremos que estar delante de Él. Y el
llamado de la Escritura es, estás viviendo una realidad o estás
en un sueño, levántate. clama al señor que te muestre
tu realidad espiritual clama que te muestre tu realidad espiritual
porque ahora es tiempo de salvación pero ese tiempo se va a terminar
el señor no retarda su promesa como algunos tienen por tardanza
sino que es paciente para con nosotros no queriendo que ninguno
perezca sino que todos procedan al arrepentimiento mira al señor
jesucristo esa luz verdadera que alumbra, ese sol de justicia. Aclama al Señor que abra tus
ojos y puedas ver al Señor Jesucristo y le veas a Él como el tesoro,
como precioso, como la provisión que Dios va a aceptar, porque
Dios no va a aceptar nada que Él no haya provisto. Ten cuidado
de que no seas hallado delante de Dios con tus propias obras. Ten cuidado que no estés confiando
en nada que tú hayas hecho. que Dios nos haga en verdad estar
despiertos. Cuando yo miro el pasaje que
dice, no todo el que me dice, Señor, Señor, entrará en el reino
de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está
en los cielos, muchos me dirán en aquel día, Señor, no profetizamos
en tu nombre. Y mi oración es, Señor, yo no
quiero confiar en que he predicado. Mi mejor predicación no puede
salvar mi alma. No importa si lo que estoy predicando
es la verdad, Dios puede usar hasta un burro para anunciar
lo que Él quiera anunciar. Quiero que mi confianza esté
en Cristo y sólo en Cristo, y nada más que en Cristo. Y ese pasaje
es un pasaje que nos debe hacer reflexionar porque quiere decir
que muy probablemente muchos predicadores van a estar en el
infierno porque estaban confiando, no en Cristo, sino estaban confiando
en lo que habían hecho en el nombre de Cristo. No profetizamos
en tu nombre, no hicimos en tu nombre muchos milagros. Y el
Señor va a decir, apartados de mí, hacedores de maldad, nunca
les conocí. Hermanos, la maldad más grande,
la maldad más grande es llegar delante de Dios confiando en
algo que no sea Cristo. Es llegar confiando en que predicaste. es llegar confiando en que hiciste
milagros, es llegar confiando en que leíste cien veces la Biblia
de Génesis Apocalipsis, es llegar confiando en la gran cantidad
de versículos que aprendiste de memoria, y que Dios los guarde. Si vives así, estás durmiendo.
Despiértate. Es hora de levantarse. La noche
está avanzada. Para los creyentes hay esperanza.
Se acerca el día y estamos contentos. Se acerca el día y nosotros decimos,
con el apóstol Juan, Ahora somos hijos de Dios y Él no se ha manifestado
lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se manifieste seremos
semejantes a Él, porque le veremos tal como Él es. Ven al Señor
Jesucristo. Vamos a orar.

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Joshua

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