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JC

Solamente en Dios

Psalm 62
Joel Coyoc March, 8 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 8 2023

El sermón "Solamente en Dios" de Joel Coyoc aborda la exclusiva y suprema confianza que el creyente debe depositar en Dios, como se sostiene en el Salmo 62. Coyoc argumenta que, a través de diversos pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, incluido el desafío espiritual que enfrentan los creyentes, se establece que Dios es el único refugio y fuente de salvación. Las repetidas afirmaciones de "solamente" en el Salmo reafirman que solo en Dios se encuentra estabilidad, tranquilidad y fuerza en medio de las luchas de la vida. Su exposición subraya que la ayuda humana es vana y que la verdadera seguridad se halla en la fe en Cristo como el fundamento de nuestras vidas, lo que es vital para la vida del creyente en un mundo lleno de incertidumbres y temores.

Key Quotes

“En Dios solamente está callada mi alma. De Él viene mi salvación. Él solamente es mi roca y mi salvación; es mi refugio; no resbalaré mucho.”

“Vana es la ayuda de los hombres. Mentir a los hijos de Varón, pesándolos a todos igualmente, serán menos que nada.”

“Venid a mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestros almas.”

“Solamente en Dios hay tranquilidad para el alma. El único lugar donde puede haber tranquilidad es saber que todo está bien con Dios.”

Sermon Transcript

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en el salmo sesenta y dos salmo número sesenta y dos dice la palabra de Dios en Dios
solamente está callada mi alma De él viene mi salvación, él
solamente es mi roca y mi salvación, es mi refugio, no resbalaré mucho. ¿Hasta cuándo maquinaréis contra
un hombre, tratando todos vosotros de aplastarle, como pared desplomada
y como cerca derribada? Solamente consultan para arrojarle
de su grandeza. Aman la mentira, con su boca
bendicen, pero maldicen en su corazón. Alma mía, en Dios solamente
reposa, porque de él es mi esperanza. Él solamente es mi roca y mi
salvación, es mi refugio, no resbalaré. En Dios está mi salvación
y mi gloria. En Dios está mi roca fuerte y
mi refugio. Esperad en Él en todo tiempo,
oh pueblos. Derramad delante de Él vuestro
corazón. Dios es nuestro refugio. Por cierto, vanidad son los hijos
de los hombres. Mentir a los hijos de Varón,
besándolos a todos igualmente en la balanza, serán menos que
nada. No confiéis en la violencia ni
en la rapiña. No os embanezcáis si se aumentan
las riquezas. No pongáis el corazón en ellas.
Una vez habló Dios, dos veces he oído esto, que de Dios es
el poder y tuya, oh Señor, es la misericordia, porque tú pagas
a cada uno conforme a su obra. Amén. El nuestro tema esta noche es
solamente, solamente en Dios, solamente en Dios. Tanto en el Antiguo como en el
Nuevo Testamento se nos presenta la vida como una batalla. Es
una batalla donde esa batalla empezó en el inicio del libro
de Génesis. La batalla entre aquellos que
han sido salvados por la fe y por la gracia. aquellos que dios
en su misericordia les ha concedido el don de la fe y la salvación
en cristo jesús y aquellos que pretende su salvación por medio
de sus obras confiando en su propio esfuerzo lo vemos pasar
a lo largo de de toda la escritura y vamos a llegar al nuevo testamento
y nos vamos a encontrar que tenemos una lucha que dice el apóstol
pablo no es contra carne ni contra sangre sino contra huestes espirituales
de maldad en las regiones celestes Podemos mirar como Pedro nos recuerda que estemos
pelando y llorando porque nuestro adversario el diablo anda como
león rugiente buscando a quien devorar. Algunas de las cosas que este
pasaje nos enseña con respecto a este y los salmos cercanos,
todos estos salmos nos hablan de un ambiente de lucha, un ambiente
de temor donde aún hombres que fueron reconocidos por valentía
experimentaron temor y la escritura nos da luz abundante de cómo
Dios en su gracia guió a su pueblo para hacer frente en esta lucha
a los temores. En el Salmo 56, David, que había
derrotado al gigante Goliat y había tenido grandes victorias, También
era un hombre que experimentaba temor en medio de la lucha. También,
pero él dice, en el día que temo, yo en ti confío. En Dios alabaré
su palabra, en Dios he confiado, no temeré que puede hacerme el
hombre. Vemos el Salmo sesenta que dice,
danos socorro contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los
hombres. En Dios haremos proezas y él hoyará a nuestros enemigos. ya lo que vamos a notar en todos
estos salmos y también en el salmo sesenta y dos es que algunas
veces habla del enemigo y habla de enemigos y es que pues nuestro
adversario el diablo y bueno él tiene sus huestes de personas
y de ángeles y de espíritus caídos que están asediándonos y esta
esta vida no es precisamente un picnic como a veces pensamos
que estamos aquí de día de campo en verdad que estamos en una
batalla y hay una palabra que se repite y es las palabras que
se repiten en la escritura son importantes y de ahí nuestro
tema solamente en dios la palabra solamente dice en dios solamente
está callada mi alma el versículo 2 él solamente es mi roca el
versículo 5 en dios solamente reposa versículo 6 él solamente
es mi roca La mayoría de los solamente son con respecto a
Dios. Solamente en Dios. Nosotros cantamos
un coro que dice solamente en Cristo. Bueno, Cristo es Dios. Cristo es Dios que se hizo carne
y vino para revelarnos al Padre. Solamente en Dios. ¿Qué importante
es el poder reflexionar en la insistencia del escritor bíblico
guiado por el Espíritu Santo a repetirnos solamente, solamente,
solamente? Y es que algo que el Espíritu
Santo quiere enfatizarnos aquí es el hecho de que Dios es único,
el hecho de que Dios está por encima de toda su creación. De
hecho, el pasaje, el Salmo va a explicarnos justamente la grandeza
de Dios por encima, Él es distinto a toda su creación, Él es único. La Escritura nos llama a poder
mirar al Señor como como aquel que en verdad da seguridad, aquel
único que en verdad da salvación, aquel único que en verdad da
esperanza, y en verdad que enfrentamos situaciones complejas, duras,
El Salmo nos empieza a describir las situaciones. Dice, aquí está
hablando, versículo 3, dice, hasta cuándo maquinaréis contra
un hombre, tratando todos vosotros de aplastarle, como pared desplomada
y como cerca derribada, solamente consultan para arrojarle de su
grandeza, ama la mentira, con su boca bendicen, pero maldicen
en su corazón. Ahí está pintando un cuadro de
los enemigos. Este es un pasaje que pues es
un salmo de David, pero también es un salmo que está haciendo
referencia a lo que nuestro Señor Jesucristo enfrentó en esta tierra. Y bástale al siervo ser como
su Señor. Él enfrentó multitud de enemigos
que estaban constantemente al acecho. Ellos estaban cuidando
cada palabra que decía para ver en qué momento se iba a equivocar,
entonces tomarle. Ellos le tendían trampas. Usted
puede recordar en los evangelios cómo pues constantemente ellos
estaban trayendo trampas para intentar destruir al Señor y
tenerle como pared desplomada o como cerca derribada. Ellos
se reunían, tenían consejo para ver cómo atrapar al Señor Jesús. Pero a pesar de lo fuerte que
puedan parecer los enemigos, a pesar de lo poderoso que puedan
parecer, a pesar de lo amenazadores que nos parezcan, El Señor es
único. El Señor es único. El Señor Jesús
confió totalmente en Su Padre, porque Él conocía plenamente
a Su Padre. Él sabía que Su Padre iba a cumplir todas las promesas
que le había hecho. Y el Salmo se encarga de mostrarnos
el hecho de que Dios es único. Si bien los enemigos pueden ser
poderosos, los enemigos pueden ser amenazadores, nos pueden
asustar, y es que a diario se están presentando en nuestra
vida situaciones que de pronto nos infunden temor, que de pronto
nos rebasan. Pero el Señor en el versículo
9 dice, Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira
los hijos de varón. Y aquí lo que el Señor está haciendo
es llamarnos la atención hacia dónde ponemos nuestra confianza.
El contraste entre un Dios que está por encima de todo y de
poder confiar nada más que en Él y el poder confiar en cosas
que son vanas. Dice versículo 9, por cierto,
vanidad son los hijos de los hombres. Los hijos de los hombres
son vanidad. Los días de nuestra edad son
70 años y los más robustos 80. Con todos fortaleces, molestia
y trabajo porque pronto pasan. y volamos. La vida es breve,
es insignificante. Los hijos de los hombres son
bandidad, mentira los hijos de Barón. Pesándolos a todos igualmente,
la balanza será menos que nada. Y el Señor está hablando aquí
de enemigos. Pero estas palabras también se
nos dicen cuando el profeta Isaías habla acerca de la grandeza del
Señor. Y él dice que las naciones de
esta tierra son con el menudo polvo de la balanza. Bueno, nosotros
no tenemos que enfrentar precisamente a naciones, pero tenemos un enemigo
que a pesar de todo es poderoso, pero nuestro Dios es mucho más
poderoso. Ellos, nuestros enemigos, son
vanidad. Aún Satanás, que tiene cierto
poder, no es todo poderoso. No hay punto de comparación entre
el Señor, Él y todos sus ejércitos. nosotros podemos confiar en el
Señor en el día que tememos. Dice, no confiéis en la violencia
ni en la rapiña, no os envanezcáis si se aumentan las riquezas,
no pongáis el corazón en ellas. Aquí el Señor nos está llamando,
el versículo que leímos en el Salmo sesenta dice, darnos socorro
contra el enemigo, porque vana es la ayuda de los hombres. Cualquier cosa que no sea Dios
es vana. Somos llamados a no confiar en
hombres. Y cuando dice, VANA es la ayuda de los hombres, nos
incluye a nosotros, porque a veces creemos que podemos ayudarnos
a nosotros mismos. Pero VANA es la ayuda de los
hombres. separados de mí, nada podéis hacer. No poner la confianza
en las riquezas, no poner el corazón en nada que no sea Dios. Aquí está haciendo el contraste
entre confiar en Dios y confiar en aquellas cosas que vemos,
entre poner nuestra mira en las cosas que son visibles o poner
nuestra mira en las cosas que son invisibles, porque las que
se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas. Aquí
está el contraste en que en Colosenses la Escritura nos dice en el capítulo
3, dice, si pues habéis resucitado con Cristo, poned la mira en
las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de
Dios. Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,
porque habéis muerto con Cristo y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios. Y justamente esa verdad es la
que está en este Salmo, solamente en Dios. Nuestra vida está escondida
juntamente con Cristo en Dios. La primera cosa que se nos presenta,
qué hacer en esta batalla, en esta batalla espiritual que estamos
enfrentando, es recordar que solamente en Dios, todo es en
Dios. En Dios haremos proezas. Si usted
piensa, por ejemplo, hay varios salmos que hablan de proezas.
Y proezas es lo que el Señor hizo en Egipto. Él es hacedor
de proezas. Pero por causa de estar en Él,
podemos hacer proezas. En Dios haremos proezas y Él
hoyará a nuestros enemigos. Ahora, lo primero que nos enseña
este salmo es solamente Solamente en Dios el alma haya tranquilidad. Algo que el corazón anhela es
tranquilidad. La gente vive intentando buscar
tranquilidad. Hay gente que se esfuerza demasiado
porque quiere tener una vejez tranquila, entonces quiere retirarse
y poder disfrutar con tranquilidad los últimos años de su vida.
La gente se procura tranquilidad, pero la tranquilidad no está
sino solamente en Dios. en Dios solamente, solamente
en Dios el alma puede hallar tranquilidad. Damos gracias a
Dios porque sabemos, por experiencia, los que por gracia de Dios hemos
hallado tranquilidad. El único lugar donde puede haber
tranquilidad es saber que todo está bien con Dios, que no hay
ninguna controversia con Dios. Es justamente el resultado de
la obra de Dios, de su gracia y de su misericordia, que nos
lleva a la fe en el Señor Jesucristo y por lo tanto hemos sido justificados
por la fe y tenemos paz para con Dios por medio de nuestro
Señor Jesucristo. recordar el primer solamente
es solamente en dios solamente está callada mi alma la idea
de acallada es que está silenciosa está quieta cuando nosotros no
tenemos paz no estamos muy quietos cuando falta paz En la noche,
por ejemplo, uno de pronto se le va a la paz y empieza a dar
vueltas en su hamaca o en su cama. Y no logra a veces conciliar
el sueño. ¿Pero qué? Y estamos sin abrir
la boca, a veces, abloteando nuestra mente y dando vueltas
a nuestra mente. Pero en Dios solamente el alma
puede estar silenciosa, acallada, esperando. Y qué gran bendición
es que el más grande de los conflictos que el hombre tiene es estar
en guerra con Dios, pero aquellos aquellos que Dios ha salvado
están en paz con Dios. Dice la Biblia que no hay paz
para los impíos. Ellos van a ser como la onda
del mar que es echada de una parte a otra. Pero tú guardarás
en completa paz aquel cuyo pensamiento en ti persevera porque en ti
ha confiado. Solamente solamente en Dios haya
tranquilidad el alma. Un hombre cuya madre oró mucho
tiempo por su salvación, Y él vivía cada vez en mayores rebeldías. Él experimentó el hecho de robar
y no robar por necesidad, sino por placer. Él sólo quería saber
qué se siente robarle las peras al vecino. Pero él no era un
niño pobre. Él estaba mostrando la depravación
de su corazón. Y su madre oraba por años por
su salvación, hasta que Dios, en su misericordia, Dios, en
su misericordia, le salvó a este hombre. Y él dijo, Señor, Tú
nos has creado para Ti, y nuestras almas estarán inquietas y no
hallarán reposo hasta que lo hallen en Ti. El único lugar
donde el alma puede hallar seguridad es solamente en Dios, solamente
por la fe en el Señor Jesucristo. Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Y el salmista no nos lo dice solo en el primer versículo.
Lo dice ahí en la primera frase, pero después ahí dice, estar
acallada, estar silencioso, tranquilo, quieto. Pero en el versículo
5 dice, alma mía, en Dios solamente reposa. Hermano, no hay donde
más reposar. A veces pensamos que el reposo
está en llegar a casa y prender el aire acondicionado, una camita
o una maquita, una limonada. Y a veces hacemos guerra para
tener eso y después no hay reposo. Pero la Escritura dice claramente
dónde está el reposo. El reposo no está allí. El reposo
dice el Señor Jesús, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados,
y yo os haré descansar. Aprended de mí, que soy manso
y humilde de corazón, y hallaréis descanso y paz para vuestra alma. Solamente en Dios hay tranquilidad
para el alma. ¿Qué puede perturbar esa tranquilidad? Nosotros, los creyentes, podemos
tener paz con Dios y, sin embargo, a veces caer en conflicto. Sin
embargo, a veces estar en ansiedad. Somos susceptibles a desviar.
Somos susceptibles a veces a querer pensar que nosotros podemos vivir
y hacer muchas cosas. No nos tomamos muchas veces totalmente
en serio el hecho de que Jesús dijo, separados de mí, nada podéis
hacer. Y la razón que nuestra alma muchas
veces no está callada es porque olvidamos que la manera de que
el alma esté callada es por nada estéis afanosos y no sean conocidas
nuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego.
Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros
corazones y vuestros pensamientos. Hermanos, si hemos perdido esa
paz, el Señor está llamando. Ora por todo, si no quieres estar
ansioso por algo, si no quieres que tu alma esté inquieta y pierda
la paz y esté en constante movimiento, pues, por nada estéis afanosos
si no sean conocidas nuestras peticiones delante de Dios en
toda oración y ruego y la paz de Dios. Dice la Escritura también,
echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado
de vosotros. Es interesante que las palabras
del Señor Jesús es, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados,
y yo los voy a hacer descansar. Un hombre tenía, en el tiempo
que aún había esclavitud, tenía un esclavo. Y el amo le dijo al esclavo,
yo no sé cómo haces tú, yo te veo siempre descansando en la
promesa pero yo dice constantemente estoy descansando en la promesa
pero de pronto yo me caigo y el criado le dijo señor le dice
El problema es que usted se para sobre la promesa, y cuando la
tormenta de la lucha arrecia, usted cae. Pero lo que hago yo
es estar tendido sobre la promesa. Y aunque sople fuerte, no puedo
caer, porque estoy tendido. Y el Señor dice, venid a mí,
los que estáis trabajados y cargados, y les voy a hacer descansar.
Y ese estar tendido habla de lo que dice el Señor cuando dice,
aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y ayer
es descanso y paz para vuestras almas. Tendidos sobre la promesa,
rendidos al Señor Jesucristo. Solamente así el alma puede estar
acallada, puede estar reposada. en Dios solamente en Dios está
mi salvación segunda parte del versículo 2 dice de él viene
mi salvación de él viene mi salvación después en la primera segunda
parte del versículo 1 pero la segunda parte del versículo 2
vuelve a repetir y dice después de decir él solamente es mi roca
y ese solamente como hay una y allá también aplica él solamente
Es mi salvación. No solamente de Él viene nuestra
salvación, sino Él mismo es nuestra salvación. Qué hermoso es recordar
algo que cantábamos de niños. Cristo es la roca de mi salvación.
Su bandera sobre mí es amor. De Él viene nuestra salvación.
Él le dio al Señor Jesucristo, que vino a salvar a su pueblo
de sus pecados. Pero Él mismo es nuestra salvación. Versículo 5. Versículo 6, también vuelve a
decir, Él solamente es mi roca y mi salvación. Él solamente es mi roca y mi
salvación. Hermanos, Nuestra salvación es
el mismo Señor Jesucristo. Es esa salvación poderosa de
la cual el apóstol Pablo no se avergonzaba. Dice, no me avergüenzo
del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree. Al judío primeramente y también
al griego. El evangelio es poderoso para
salvar. El evangelio nos salva no solamente
de la condenación por el pecado, El Evangelio nos salva del poder
del pecado. Y finalmente, el poderoso Evangelio,
ese de solamente en Cristo, nos librará, nos salvará de la presencia
del pecado. No sólo nos salva de la pena
o el castigo por el pecado, nos salva Es nuestra salvación. Y es nuestra salvación, en primer
lugar, una de las cosas que tenemos que pensar es que nuestro más
grande enemigo somos nosotros mismos. Y el Evangelio nos salva
de nosotros mismos. Y en segundo lugar, el Evangelio
nos salva de Dios mismo. Porque estamos en graves problemas
por causa de nuestro pecado. Y Dios está airado todos los
días contra el impío, contra el que hace iniquidad. Pero el
Evangelio es poderoso para salvarnos de la ira de Dios y para salvarnos
de nosotros mismos. ¿Cómo nos salva el Evangelio
de nosotros mismos? Pues el Evangelio nos permite
conocer a Dios en Cristo Jesús. Y cuando conocemos a Dios en
Cristo Jesús, nos conocemos a nosotros. Y cuando nos conocemos a nosotros, Nos vamos a atender sobre la
promesa. Ya no nos va a dar ganas de quedar parados. Porque vamos
a entender que no hay absolutamente ni un mérito en nosotros. Que
en nosotros hay sólo cosas horribles delante de Dios. Vamos a estar
bien claros y seguros que nosotros somos un fracaso en todas las
cosas que Dios nos llama en nosotros mismos. Pero vamos a tener el
gozo de saber que Cristo ha vivido la vida que nosotros hemos fracasado
en vivir y Él es nuestra salvación porque Él pagó la pena por nuestro
pecado. Él es nuestra salvación. Solamente
en Dios hay salvación. Solamente en Cristo, Dios el
Padre dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él
cree no se pierda más tenga vida eterna. Él es el camino, Él es
la verdad, Él es la vida. Nadie va al Padre si no es por
el Señor Jesucristo. No hay otro nombre dado a los
hombres en que podamos ser salvos. Solamente, solamente en el Señor
Jesucristo, quien es el eterno Hijo de Dios, que vino a respirar
el polvo de esta tierra para vivir lo que nosotros no somos
capaces de vivir y para morir la muerte que nosotros merecíamos
morir. Dios, solamente Dios es mi salvación. Sólo de Él viene mi salvación,
sólo Él es mi salvación. La tercera cosa es, solamente Dios es mi cimiento. Solamente Dios es mi cimiento. Versículo 2 dice, Él solamente
es mi roca. Él solamente es mi roca. Versículo
seis, él solamente es mi roca. Y note que una de las cosas es
que los enemigos están tratando de derribar. Y cuando pensamos el versículo siete dice en Dios
está mi roca y no cualquier roca, roca fuerte. Esa roca sobre la
cual Él edificó la iglesia. Esa roca de cimiento firme y
estable. Hermanos, ni siquiera la tierra
es firme. La tierra tiembla y nosotros nos asustamos. Pero Dios es la
roca cuya obra es perfecta. Dios es la roca. Y van a venir
situaciones en nuestra vida. Y esas situaciones pueden derribar
a aquel que está construyendo sobre la arena. Aquel que no
está teniendo toda su confianza únicamente en el Señor Jesucristo. La única manera de que perseveremos
es que en verdad estamos en el Señor Jesucristo. Sabemos por
la palabra que Los tiempos van a ser difíciles, van a haber
situaciones difíciles al punto de que dices si fuere posible
engañar aún a los escogidos, pero no es posible, porque por
gracias de Dios ellos han sido puestos sobre la roca, tienen
un sustento firme sobre el cual sus vidas están siendo construidas
y soplarán las tormentas de esta vida, pero esa casa que se está
construyendo sobre la roca recuerde la roca es cristo y sólo cristo
la roca es toda nuestra confianza únicamente en esa roca que es
una roca fuerte una roca de cimiento firme y estable una roca en el
cual el que edificar su vida sobre ella jamás será avergonzado
una roca sobre la cual los creyentes estamos construyendo para la
gloria de Dios. Él es la roca. Solamente Dios
es la roca. Solamente Dios puede dar estabilidad. A veces parece engañoso el hecho
de que hay algunas cosas que nos pueden dar cierta estabilidad
y que no son malas en sí mismas. Lo triste es cuando nuestra estabilidad
está allí en esas cosas. Eso es triste. Nada más Dios puede dar estabilidad
a nuestras vidas. Nada más en el Evangelio de Jesucristo
sobre la persona y obra del Señor Jesucristo se puede edificar
un carácter firme. Se puede edificar una casa espiritual
y un sacrificio, un edificio santo. Y recuerde que somos el
templo Dice, o ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu,
el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios y que no
sois vuestros. Solamente en Dios hay cimiento firme. Solamente
Él es la roca que da estabilidad. Solamente Dios da seguridad. Solamente Dios da seguridad.
Hermanos, solamente en Dios hay seguridad. Dice el versículo 2 en su tercera
parte dice, es mi refugio, no resbalaré mucho. Versículo Segunda parte dice, es mi refugio,
no resbalaré. Primero dice, no resbalaré mucho,
y después, no resbalaré. Versículo ocho, última parte
dice, Dios es nuestro refugio. Tres veces hablando de seguridad,
refugio. Todos nosotros necesitamos refugio. Nosotros, por su gracia, hemos
aprendido quién es el refugio. Hemos aprendido que nos podemos
amparar bajo la sombra de sus alas hasta que pasen los quebrantos.
Hemos aprendido que él es refugio, él es torre fuerte, que el justo
puede correr a él y refugiarse en él. Una de las cosas que es
muy triste el día de hoy es que vemos personas refugiándose,
algunas... algo que está muy... Muy de moda
ahora es la gente sujeta a adicciones, gente que es adicta a la comida
porque vienen las presiones de la vida y la gente va y se refugia
en comer. Otros se refugian en el trabajo. Y no es malo en sí mismo trabajar,
pero cuando es una manera de huir de la realidad y de enfrentar
los problemas, eso es lamentable. Otros se refugian en drogas,
en alcohol y en una multitud de cosas. pero que Dios nos guarde
a su pueblo, que en verdad nosotros podamos recordar, nosotros tenemos
un refugio firme, un refugio tanto para nuestra, en primer
lugar, para la situación eterna de nuestra alma, pero un refugio
también para las situaciones temporales de nuestra vida. Dios
es poderoso para salvarnos de su propia ira. Él es nuestro
refugio contra la ira de Dios. Él nos ha vestido de su justicia
para que no seamos alcanzados por el furor de la ira de Dios.
Pero ese refugio también es suficiente para las situaciones temporales. ¿Dónde ir corriendo cuando las
situaciones temporales presionan nuestra vida? pues, al trono
de la gracia. ¿Dónde ir corriendo cuando hay
tanta presión de situaciones probablemente económicas, de
salud, de situaciones con personas? El lugar donde ir y encontrar
refugio es solamente, solamente en Dios. En el versículo 7, dice, en Él
está nuestra gloria. En Dios está mi salvación y mi
gloria. Hermanos, sólo hay algo de lo cual el creyente puede
estar orgulloso, y ese único algo es de Cristo, de Dios, de
Su gran salvación. Eso es que está mi gloria ahí.
No hay nada más de que podamos gloriarnos. La fe y el orgullo no son compatibles.
Nos rendimos, nos tendemos, estamos sobre el Señor Jesucristo. Nos
acercamos al Señor y nos acercamos sabiendo que nos podemos acercar
solamente por la multitud de sus misericordias. Él es nuestra
gloria. Él es la gloria del creyente.
El creyente se gloria únicamente en Dios, en su salvación, en
el Señor Jesucristo. Y eso es cuando Él está repitiendo
aquí, solamente, solamente está gloriándose solamente en Dios. Está gozándose de anunciar y
de decir, mi alma está tranquila, porque Dios ha hecho una obra
para la tranquilidad de mi alma. Él envió a Su Hijo a vivir la
vida que no puedo vivir y lo envió a morir, la muerte que
debía morir. Él me ha dado fe para confiar
únicamente en Su obra. Y por esa causa ahora mi alma
está tranquila. Mi alma puede seguir tranquila
porque cuando presiona mi vida, yo vengo y oro por cada cosa
que está atacando mi vida. Él se está gloriando en Dios
cuando dice, mi salvación viene de Dios. No puede venir de otro
lado, porque la ayuda que pueden dar los hombres es vana. Vana
es la ayuda de los hombres. En Dios haremos proezas y Él
hoyará a nuestros enemigos. Pero no sólo viene mi salvación
de Él, sino Él mismo es mi salvación. En Dios solamente está... Yo
puedo estar estable. Yo sé que... El que comenzó la
buena obra en mí la va a preficionar hasta el día de Jesucristo, porque
yo sé en quién he creído y que es poderoso para guardar mi depósito
para aquel día. Estoy sólido y firme sobre la
roca. Él es el cimiento, en él se está
construyendo mi vida. Cuando vienen situaciones de
inseguridad, de pronto vemos huevos a 99 pesos y otras cosas
que pueden asustar a las personas, pero Nuestra seguridad está en
el Señor. Él es mi seguridad, tanto temporal
como mi seguridad, contra aquello que en verdad necesitamos seguridad,
contra la justa ira de Dios. En Él está nuestra gloria. Y
el Salmo concluye, una vez habló Dios, dos veces he oído esto,
que de Dios es el poder. Y tuya, oh Señor, es la misericordia. Tuya, oh Señor, es la misericordia. Qué gran bendición de saber que
de Dios es el poder, pero Él ha tenido misericordia de nosotros
y ahora Él es la tranquilidad de nuestra alma. Él es de quien
viene nuestra salvación y es nuestra salvación. Él es nuestro
cimiento sólido, poderoso, una roca fuerte. Él es un refugio
que da seguridad por su misericordia. Y después concluye, porque tú
pagas a cada uno conforme a su obra. porque tú pagas a cada
uno conforme a su obra hermanos hay una obra que es necesaria
y esa obra Dios va a pagar a cada uno conforme a su obra y hay
quienes están haciendo una obra que es la más mala obra que se
puede hacer y es confiando y estando orgullosos de su obra Pero el
creyente va a recibir la paga conforme a su obra, porque su
obra de él es gloriarse en la obra del Señor Jesucristo. Porque
él no está confiando en su obra, sino en la obra perfecta del
Señor Jesucristo. Y por eso él se puede parar y
dar testimonio y decirle a todos los pueblos, esperad en él en
todo tiempo, oh pueblos, derramad delante de él vuestro corazón.
Dios es nuestro refugio. Que Dios quiera que eso sea una
realidad en nosotros y nosotros podamos salir y decirle a la
gente, decirle a nuestra familia, espera en él en todo tiempo,
oh pueblo, derrama delante de él tu corazón, él es nuestro
refugio. Y que nadie de nosotros sea hallado
y que tenga que tener la paga por la más mala obra que es poner
confianza en nuestra obra, gloriarnos de algo en nosotros. La buena
obra es confiar y gloriarse nada más que en el Señor Jesucristo,
en Dios, que Él es donde mi alma está tranquila, y yo me glorío
de que mi alma está tranquila en el Señor Jesucristo, que de
Él viene y Él mismo es mi salvación, y que Él es el cimiento por lo
cual mi vida está estable. Él es mi seguridad. Vamos a orar.

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Joshua

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