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JC

La voluntad de Dios

Romans 12:2
Joel Coyoc March, 5 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 5 2023
Estudios en Romanos

En su sermón "La voluntad de Dios," Joel Coyoc aborda la doctrina de la voluntad divina, enfatizando su naturaleza buena, agradable y perfecta, tal como se expresa en Romanos 12:2. Coyoc argumenta que esta transformación hacia la conformidad con la voluntad de Dios es obra del Espíritu Santo en la vida del creyente, y se realiza a través de la renovación de la mente mediante la Palabra de Dios. Citando pasajes como 2 Corintios 3:18 y Hebreos 13:20-21, el predicador subraya que la comprensión de la misericordia divina es esencial para vivir en la voluntad de Dios y que esta práctica debe estar fundamentada en el evangelio. La implicación práctica de este sermón radica en el llamado a los creyentes a resistir la conformidad con el mundo y abrazar la transformación en Cristo, lo cual resulta en un testimonio visible de la buena voluntad de Dios en sus vidas.

Key Quotes

“La vida cristiana se construye sobre el evangelio. De lo contrario, estaremos construyendo muñecos de paja, pero sin nada sólido.”

“Nadie que no haya experimentado la rica misericordia de Dios puede vivir en la voluntad de Dios.”

“La voluntad de Dios es buena. No podría ser de otra forma, porque Dios es bueno.”

“El fundamento es el evangelio; porque el Señor le dijo a los religiosos de aquel tiempo, ustedes escudriñan la palabra, pero no quieren venir a mí.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el Evangelio según San Juan. San Juan capítulo 5. San Juan capítulo 5. Vamos a dar lectura del versículo
1 hasta el versículo 15. La Palabra de Dios dice, después
de estas cosas, había una fiesta de los judíos, y subió Jesús
a Jerusalén, y hay en Jerusalén, cerca de la Puerta de las Ovejas,
un estanque llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco
pórticos. En estos yacía una multitud de
enfermos, ciegos, cojos y paralíticos, que esperaban el movimiento del
agua, Porque un ángel descendía de tiempo en tiempo al estanque,
y agitaba el agua, y el que primero descendía al estanque, después
del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad
que tuviese. Y había allí un hombre que hacía
treinta y ocho años que estaba enfermo. Cuando Jesús lo vio
acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo así, le dijo,
¿Quieres ser sano? Señor, le respondió el enfermo,
no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua,
y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo. Jesús
le dijo, levántate, toma tu lecho y anda. Y al instante aquel hombre
fue sanado, y tomó su lecho y anduvo, y era día de reposo aquel día. Entonces los judíos dijeron a
aquel que había sido sanado, es día de reposo, no te es lícito
llevar tu lecho. Él les respondió, ¿el que me
sanó? Él mismo me dijo, toma tu lecho
y anda. Entonces le preguntaron, ¿quién
es el que te dijo toma tu lecho y anda? Y el que había sido sanado
no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la
gente que estaba en aquel lugar. Después le halló Jesús en el
templo y le dijo, mira, has sido sanado, no peques más para que
no te venga alguna cosa peor. El hombre se fue y dio aviso
a los judíos que Jesús era el que la había sanado. Amén. Vamos a abrir nuestra Biblia
en la carta del apóstol Pablo a los romanos. en su capítulo doce dice la palabra de Dios así que
hermanos os ruego por las misericordias de Dios que presentéis nuestros
cuerpos en sacrificio vivo santo, agradable a Dios, que es vuestro
culto racional. No os conforméis a este siglo,
sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento,
para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable
y perfecta. Digo pues, por la gracia que
me es dada, cada cual que está entre vosotros, que no tenga
más alto concepto de sí que el que debe de tener, sino que piense
de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió
a cada uno. Porque de la manera que en un
cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen
la misma función, si nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo
en Cristo y todos miembros los unos de los otros. De manera
que teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada,
si el de profecía use, se conforme a la medida de la fe, o si de
servicio en servir, o el que enseña en la enseñanza, el que
exhorta en la exhortación, el que reparte con el que hace misericordia con
alegría. El amor, sea sin fingimiento, aborreced lo malo, seguid lo
bueno, amados los unos a los otros con amor fraternal, en
cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros, en lo que
requiere diligencia, no perezosos, fervientes en espíritu, sirviendo
al Señor. gozosos en la esperanza, sufridos
en la tribulación, constantes en la oración, compartiendo para
las necesidades de los santos, practicando la hospitalidad,
bendecid a los que os persiguen, bendecid y no maldigáis, gozaos
con los que se gozan, llorad con los que lloran, unánimes
entre vosotros, no altivos, sino asociándoos con los humildes,
No seáis sabios en vuestra propia opinión. No paguéis a nadie mal
por mal, procurad lo bueno delante de todos los hombres. Si es posible,
en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres. No os venguéis vosotros mismos,
amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito
está, mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor. Así que,
si tu enemigo tuviera hambre, dale de comer, si tuvieras sed,
dale de beber, pues haciendo esto, ascoas de fuego, amontonarás
sobre su cabeza. No seas vencido de lo malo, sino
vence con el bien el mal. Amén. Vamos a meditar esta tarde en
la segunda parte del versículo dos de este capítulo doce que dice para que comprobéis cuál sea
la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Para que comprobéis
cuál sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta. Estábamos el miércoles meditando
cómo se realiza la transformación. Vimos que es la palabra metamorfosis
que es lo que aprendimos en la primaria, cómo Dios transforma
a un gusano feo en una mariposa hermosa. También estábamos mirando
que es en Segunda de Corintios 3, 18, donde el apóstol Pablo
explica cómo se lleva a cabo esta transformación. También
estábamos viendo que el sentido del mandato que el apóstol Pablo
aquí da es en un sentido de algo que se nos manda, pero en lo
cual somos pasivos, que nos dejemos transformar, porque es obra del
Señor. Y después de que les compartí
la ilustración de aquel hombre que se atoró el auto sobre las
rieles, y como él estaba bien agradecido cuando él miró que
aquel hombre del camión estaba pues muerto y él no sabía cómo
agradecer cuando de pronto escuchó el ruido en la cajuela del auto
Y él fue a ver qué es lo que había y se dio cuenta que su
hijo jugando se había metido en la cajuela. Y si antes no
sabía cómo agradecer, pues ahora no cabía de gratitud. Y es por
las misericordias de Dios. Y olvidé el último pasaje con
el cual quería cerrar el miércoles. Está en Hebreos, en su último
capítulo. Hebreos capítulo 13, versículo
20. Recuerde que Pablo nos está llamando a algo que el Señor
hace en los creyentes, dejarnos transformar, y dice, y el Dios
de paz que resucitó de los muertos a nuestro Señor Jesucristo, el
gran pastor de las ovejas por la sangre del pacto eterno, os
haga aptos en toda obra buena, para que hagáis su voluntad,
haciendo él en vosotros lo que es agradable delante de él, por
Jesucristo, al cual sea gloria por los siglos de los siglos.
Amén. Hermanos, en nuestro crecimiento
en la gracia, el mérito es también del Señor. Él lo hace. Él nos
salva de la condenación del pecado, pero Él nos transforma a la imagen
del Señor Jesucristo. Él se sigue revelando a nosotros
y nos va transformando de gloria en gloria. Hermanos, hoy quería
hablar sobre un tema, pensando bastante en los jóvenes. Dios ha puesto en mi corazón
el estar orando por nuestros jóvenes, estar orando mucho por
ellos, porque hay una batalla por sus mentes. y el apóstol
Pablo aquí está hablando de la renovación de nuestro entendimiento,
de nuestra mente. En especial, hay algo que ocupa
a los jóvenes, yo espero que los ocupa, y es cuando pensamos
en la voluntad de Dios, y el tema esta noche es la voluntad
de Dios. Dice, para que comprobéis cuál
sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta. A medida que Dios va haciendo
esa obra de transformación, Dios va transformando nuestro interior.
Recuerde que es obra del Señor cambiarnos de adentro hacia afuera. El Señor detesta un cambio simplemente
externo. Fue algo que constantemente habló
con los fariseos. Él apuntaba siempre a un cambio
del corazón, y Él dice que su obra es así. Él dice que va a
circuncidar el prepucio de nuestro corazón. Él dice, si alguno está
en mí, si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas
viejas pasaron. La Escritura dice, les voy a
quitar su corazón de piedra y les voy a dar un corazón nuevo, de
carne. Y en la medida que el Señor va obrando esa obra de
transformación, se va haciendo algo evidente en el exterior,
así como ese gusano estaba feo, pues de pronto sale una hermosa
mariposa y se puede notar exteriormente la obra de Dios. Otros pueden
notar y pueden ver que vivimos en la buena voluntad de Dios,
que es agradable y que es perfecta por medio de nuestras vidas.
Y la pregunta es, ¿cómo puedo vivir en la voluntad de Dios?
A veces los jóvenes se preguntan y hay gente que procura darles
respuestas de cómo vivir la voluntad de Dios. Yo recuerdo a alguna
persona intentándonos explicar eso cuando éramos más jóvenes
que ahora. Esa persona decía que el Señor
no revela su voluntad a los curiosos que quieren saber de qué se trata
para saber si lo hacen o no lo hacen. La verdad es que la Escritura
nos va a mostrar que ni siquiera a los curiosos se les pasa eso
en la mente, porque es en la medida que Él nos transforma.
Y vamos a mirar también que Algo que es importante para vivir
la voluntad de Dios es, en primer lugar, tener en cuenta las riquezas
que Dios, las riquezas de la misericordia de Dios que ha tenido
para con nosotros. Nadie que no haya experimentado
la rica misericordia de Dios, nadie que no tenga en cuenta
y haya experimentado en su vida la rica misericordia de Dios
puede vivir en la voluntad de Dios. O sea, recuerde, la base
es el evangelio. La vida cristiana se construye
sobre el evangelio. De lo contrario, pues estaremos
construyendo muñecos de paja, pero sin nada sólido. Y ese evangelio
es tener constantemente en cuenta el evangelio. Hermano, que cada
día nos estemos recordando el evangelio, recordando la misericordia
de Dios, las múltiples facetas del evangelio. también es cuando
común. hemos experimentado la salvación
de Dios, entonces nosotros presentamos nuestro cuerpo como un culto
racional, o sea, rendidos completamente a él, la manera de poder vivir
en la voluntad de Dios es cuando estamos presentando para que
todo lo que hagamos con nuestra boca muestre que estamos agradecidos
por la gran redención. Recuerde que hemos dicho otras
veces una ilustración de lo que es la redención, siendo redimidos
gratuitamente por su sangre, Y la idea de la redención es
lo que ocurría algunas veces en el tiempo antiguo cuando había
mercados de esclavos. Y había gente adinerada que iba
y compraba un esclavo. Después que le daban el título
de propiedad, salía a la plaza pública y después agarraba y
tomaba el título de propiedad y lo rompía. Y le decía al esclavo,
te compré para que seas libre, eres libre, ándate. ¿Y sabe qué
ocurría? que normalmente esos esclavos
no se iban, sino iban y servían a ese amo por gratitud. ¿Y cómo
se veía su gratitud? Ellos pensaban en la misericordia
que esa persona había tenido para con ellos, y ellos pues
usaban sus manos para expresar su gratitud. Ellos usaban todo
su cuerpo para servir a esos amos. Y la manera, nuevamente,
es por el Evangelio. Nadie puede vivir así si no ha
experimentado que si el Hijo lo hace libre, es verdaderamente
libre. Y cuando el Señor lo hace libre, entonces Él, en gratitud,
presenta Su cuerpo, no más al pecado para servirle, sino presenta
Su cuerpo ahora para servir en gratitud a Aquel que le clavó
de sus pecados con Su sangre. Después, para vivir la voluntad
de Dios, Pablo nos está diciendo en esos versículos que hay que
resistir algo, hay que resistir que el mundo nos presione y nos
meta en su molde, que no nos conformemos a los pensamientos
y acciones de este mundo. Y hermanos, recordar que Pues
ya nacemos con esa manera de pensar. Ya nacemos pensando como
el mundo. Éramos lo mismo que los demás.
Y eso hace necesario algo. Hace necesario enfocarnos en
la palabra de Dios y en una relación con Él. Recuerde que el medio
de transformación está allá en 2 Corintios 3, 18. Y es ir a
la Palabra de Dios. Ir a la Palabra de Dios y buscar
no información. Ir a la Palabra de Dios y buscar
y clamar, Señor concédeme. que mientras voy a tu palabra,
Cristo brille ante mis ojos, que pueda contemplar su gloria
para ser transformado de gloria en gloria. Simplemente con información
no va a pasar nada. No es, ah, ya aprendí que esto
estoy viviendo así, está mal, entonces vamos a hacer esto que
está bien. No es así. Eso la Biblia muestra claramente
cómo es La Biblia nos dice que para que nuestra mente sea renovada,
sea transformada, es necesaria la Palabra de Dios. El Señor
Jesús dijo a sus discípulos y a vosotros, estáis limpios por la Palabra
que os he hablado. Un abuelo estaba intentando explicarle
esto a su nieto y estaban cerca, como a tres metros de la playa.
Y el niño no captaba cómo es que Dios puede limpiar nuestra
mente, puede renovar nuestra mente por su palabra. De pronto,
el anciano abuelo vio una canasta muy sucia y le dijo al niño,
ve al mar y trae agua. Y el niño fue y metió la canasta
en el agua y empezó a venir corriendo. Y antes de que llegara donde
estaba su abuelo, pues no había agua en la canasta. Y el niño
intentaba y cada vez trataba de correr más rápido, pero por
más rápido que intentaba correr, siempre que él llegaba, pues
la canasta ya no tenía agua. Después de unos cinco intentos,
frustrado, le dijo a su abuelo, eso es imposible. Y el abuelo
le dijo, ¿te acuerdas cómo estaba la canasta? Sí, dice, estaba
muy sucia. Y le dijo, puedes ver la canasta
como está ahora. Y la canasta estaba limpia. Y el abuelo le dijo, así es como
cuando la palabra va pasando a través de nuestra mente, Dios
va renovando nuestra mente. Conforme la palabra pasa y nosotros
vemos al Señor Jesucristo en la palabra, Él renueva nuestra
mente. Pero recuerde, el fundamento
es el evangelio. Porque el Señor le dijo a los
a los religiosos de aquel tiempo, ustedes escudriñan la palabra,
porque ustedes ven que en ellas está la vida eterna, pero aunque
ustedes escudriñan la palabra, ustedes no quieren venir a mí,
y ellos escudriñaban la palabra, y eso era bueno que hicieran,
pero ellos iban ahí para encontrar información, ellos iban ahí para
intentar por su propia fuerza vivir una vida de piedad, y el
Señor Jesucristo Dice que no es, en realidad, una de las cosas
que tenemos que aprender de la Escritura es que no es un libro,
no es un manual. La Biblia es la gran historia
de la redención, donde está nuestra historia. La Biblia es el lugar
en el cual ver al Señor Jesucristo. Hermanos, así es como La Biblia
nos va mostrando cuán necesaria es la palabra para poder vivir
en la voluntad de Dios. Ahora, el apóstol Pablo, guiado
por el Espíritu Santo, nos muestra tres cosas acerca de la voluntad
de Dios. La primera es, la voluntad de Dios es buena. La voluntad
de Dios es buena. Hermanos, no podría ser de otra
forma. Porque Dios es bueno. Y su voluntad es buena. ¿Y qué
necesario es que nosotros sepamos que Dios es bueno? Pero que no
sólo sepamos que Dios es bueno, sino que nosotros creamos que
Dios es bueno. Y la manera de poder creer que
Dios es bueno es si le conocemos. Si no le conocemos, no podemos
saber que Dios es bueno. ¿Y cómo le conocemos? Él se ha
revelado en el Señor Jesucristo. El Salmo 135, versículo 3, dice, alabata que va, ¿por qué? Porque él es bueno. Cantad salmos a su nombre porque
él es, y es otra forma de decir que él es bueno, porque él es
benigno. Hermanos, dos veces repitiéndonos
acá, ¿por qué es que venimos a alabar al Señor? Hermanos,
la adoración es verdadera cuando uno ha experimentado. que Dios
es bueno. Alabad a Jehová porque Él es
bueno. Cantad salmos a su nombre porque Él es benigno. Él es bueno. Él es benigno. no tenemos que
alejarnos mucho y vamos al salmo 136 y ese salmo se dedica todo
el tiempo a hablarnos de cuán bueno es el señor dice alabata
que va porque él es bueno porque para siempre es su misericordia
bueno no lo vamos a leer porque está bastante largo pero léalo
en su casa y ahí va describiendo paso a paso cómo se ve el hecho
de que dios es bueno dios es bueno salmo 34 versículo 8 Gustad y ved que es bueno Jehová. Dichoso el hombre que confía
en Él. Hermanos, la invitación del Señor no es sólo a saber,
sino es gústalo. El Señor está diciendo gustad
y ved Que es bueno Jehová. Gustad y ved. No solamente es
saber intelectualmente, sino la invitación del Señor es ven
y gusta que yo soy bueno. Gustad y ved que es bueno el
Señor. dichoso el hombre que confía
en él. Y aquí, importante, otra vez, volviendo al evangelio,
no hay manera de gustarlo, sino confiando en él, o sea, creyéndole
a Dios. Solamente si crees a Dios, vas
a gustar y vas a ver que él es bueno, y vas a poder alabar al
Señor porque él es bueno, y vas a poder cantar salmos a su nombre,
y te vas a gozar porque has gustado y has visto que él es bueno. No simplemente saberlo, sino
experimentarlo. Es vida. Segunda de Pedro capítulo
2 versículo 1 al 3 Dice, desead como niños recién
nacidos la leche espiritual no adulterada para que por ella
crezcáis para salvación si es que habéis que gustado, gustado
que Dios es bueno. Hermanos, para saber no sólo
usamos nuestra capacidad intelectual, Dios ha dado diferentes medios
a través de los cuales podemos aprender y aprendemos a través
del gusto, a través del tacto, a través de la mirada. Y Dios
está llamando, y está llamando por Su Palabra, y aquellos que
por Su Palabra les ha dado vida, les ha dado fe, ellos han podido
no sólo saber información, sino ellos han gustado que Dios es
bueno. Y saben que su palabra es buena,
y que su voluntad es buena, y se deleitan. Es un deleite la palabra
de Dios, la anhelan. Ese hombre que tiene vida espiritual,
hay algo que le ha quedado claro. A él no hace falta meterlo a
concursos o preguntarle el domingo cuántos capítulos leyó. No hace
falta que le demos premios para que lea la escritura. Porque
él es como un niño recién nacido que... Yo no sé si alguna mamá
tuvo necesidad de hacer un concurso para que su niño desee tomar
leche. Lo que sí sé es que los niños
lloran y piden la leche, y mamá tiene que levantarse. No es difícil,
porque el niño anhela. Y eso es lo que caracteriza a
aquel. aquel que Dios ha dado vida, aquel que ha gustado que
Dios es bueno y sabe que su palabra es buena, aquel que ya no tiene
solamente vida física que se sostiene comiendo tortillas y
frijoles, aquel que sabe que no sólo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios, porque ha
gustado la benignidad del Señor, no sólo lo sabe, lo sabe por
supuesto que lo sabe, pero lo disfruta, es deleita en su corazón,
y se deleita en hacer su voluntad, porque su voluntad es buena,
hay deleite, es algo deleitoso, su voluntad es deleitosa. Hermanos, cuán importante es
la voluntad de Dios, al punto de que se nos enseñó a orar,
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre,
venga tu reino, sea hecha tu voluntad, así como en el cielo,
así también en la tierra. El mismo Señor Jesucristo, sabiendo
lo terrible que iba a ser su sufrimiento, no lo que iban a
hacer los romanos, eso era terrible, pero lo que el Padre iba a hacer
por causa de nuestros pecados. ¡Qué ejemplo tan grandioso de
nuestro amado Hermano Mayor! El que no se avergüenza de llamar
hermanos a aquellos que han confiado en Él, a aquellos que le han
visto y a aquellos que le han conocido. ¿Y qué ejemplo? Sabiendo lo terrible que iba
a ser lo que tenía que sufrir por mis pecados y por nuestros
pecados, por los pecados de su pueblo, allí en agonía, sudando
grandes gotas como de sangre, porque sabía lo que significaba
no sólo ser abandonado del Padre, sino enfrentar la presencia totalmente
desfavorable de su Padre, por causa de que estaba cargando
nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero. Y a pesar de
que eso era terrible, él dijo, padre, si es posible que pases
de mí esta copa, pero no se haga lo que yo quiero, sino hágase
tu voluntad. ¿Por qué? Porque tu voluntad
es buena. Porque él sabía que su padre
es bueno. Y él estaba deleitándose en la voluntad de Dios que es
buena. La voluntad de Dios nos enseña
este pasaje es agradable. La voluntad de Dios es agradable. En primer lugar, la voluntad
de Dios es agradable. Dios mismo. Dios recibe fragancia
de el hecho de que sus hijos vivan haciendo su voluntad porque
han probado que él es bueno, porque él los capacita por su
espíritu, y es algo agradable al Señor, pero también es agradable
para aquel que está en Cristo. Y es, note que es agradable,
no precisamente cómoda, pero agradable. Salmo 40, versículo
8. Y justamente el Señor está hablando
aquí de esa voluntad, de esa voluntad de ir y cargar los pecados
de su pueblo. de esa voluntad de tomar un cuerpo
para ofrecer un solo sacrificio, para ser perfectos una vez y
para siempre los santificados. Este es un Salmo que tiene, por
supuesto, un cumplimiento, un primer cumplimiento en David,
pero este es un Salmo que apunta hacia el Señor Jesucristo. Y
note que Dios salvó a David. Y por eso David también puede
expresar el hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado. El Espíritu
Santo ha enseñado a David que la voluntad de Dios es agradable.
El Espíritu Santo ha enseñado al apóstol Pablo que la voluntad
de Dios es agradable. El Señor Jesucristo que es uno
con su Padre sabe que la voluntad de Dios es agradable. El hacer
tu voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley está en medio de mi
corazón. ¡Qué deleite del Hijo! de cumplir
la ley que expresaba la voluntad de su padre del leite del hijo
el hacer tu voluntad Dios mío me ha agradado y tu ley está
en medio de mi corazón y sabemos que habla del Señor Jesús porque
el Espíritu Santo guiando al escritor a los hebreos allá en la carta a los hebreos
en su capítulo 10 versículos 5 al 7 Dice, por lo cual entrando en el mundo
dice, sacrificio, ofrenda no quisiste, mas me preparaste cuerpo. Holocausto y expiaciones por
el pecado no te agradaron. Entonces dije, he aquí vengo
Dios para hacer tu voluntad, como en el rollo del libro está
escrito de mí. diciendo primero, sacrificio, ofrenda y holocausto
y expiaciones por el pecado no quisiste ni te agradaron, las
cuales cosas se ofrecen según la ley, y diciendo luego, he
aquí que vengo Dios para hacer tu voluntad, quítalo primero
para establecer esto último, en esa voluntad somos santificados,
mediante la ofrenda de Jesucristo hecha una vez para siempre. agradable,
agradable al Señor, agradable para aquel que vive en la voluntad
del Señor, agradable, qué bendición de poder saber que podemos vivir
en una voluntad que es agradable, cómoda, no cómoda, pero agradable,
agradable, lo mejor que puede ocurrir a un hijo de Dios vivir
en Su voluntad. Es agradable al Señor porque
descansa sobre la obra perfecta de Aquel que cumplió perfectamente
la voluntad de Su Padre y que lo ha abonado en nuestra cuenta.
Juan capítulo 4 versículo 32-34 también nos confirma cómo era
agradable para el Señor Jesús al punto de que hay gente que
ha dicho que uno de los deleites de la vida es comer y el Señor
está diciendo aquí que para Él era deleite porque dice Ahí hablando
cuando vinieron los discípulos y trajeron de comer, y se supone
que era la hora de comer, y tenían hambre, y el Señor Jesús dice,
y Él les dijo, yo tengo una comida que comer que vosotros no sabéis.
Entonces los discípulos decían unos a otros, ¿la habrá traído
alguien de comer? Jesús le dijo, mi comida es hacer
la voluntad del que me envió y que acabe su obra. La voluntad
de Dios es agradable. dije que no cómoda pero agradable
el apóstol Pablo en la voluntad de Dios algunas veces dijo en
todo y para todo estoy enseñado así para tener abundancia como
para padecer necesidad todo lo puedo en Cristo que me fortalece
en la voluntad de Dios agradable algunas veces va a ser incómoda
pero agradable y Cristo nos fortalece para vivir en su voluntad es
agradable para Dios y es agradable para aquel que la vive La voluntad
de Dios es perfecta, dice el pasaje. La voluntad de Dios es
perfecta. Tiene que ser así. Dios es perfecto. Mateo 5, 48 dice el Señor Jesús,
sed pues vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en
los cielos es perfecto. Dios es perfecto, hermanos. Su
voluntad es perfecta. Lo mejor que puede ocurrirnos
es su voluntad. Ser guiados en su voluntad. Deuteronomio
32, versículo 4 dice, Él es la roca, y Cristo es la
roca de nuestra salvación. Dice, cuya obra es perfecta,
porque todos sus caminos son rectitud. Dios de verdad, sin
ninguna iniquidad en Él, es justo y recto. Y todos esos verbos
apuntan y abonan a presentarnos perfección. Dios es perfecto,
y Dios demanda perfección, y demanda justicia perfecta. Y esa solo
es la del Señor Jesucristo. Quisiera que en cuarto lugar
nosotros pensáramos en dos aspectos de la voluntad de Dios. Hay dos
aspectos importantes de la voluntad de Dios y uno es la voluntad
decretiva, lo que Dios ha decretado y no va a cambiar y que está
sucediendo así. Por ejemplo, la Biblia dice que ni siquiera la hoja de un árbol
se cae si no es la voluntad de Dios y que las hojas que caen
ahorita estamos en tiempo que caen hojas hermanos ninguna hoja
cayó un segundo antes de lo que Dios lo decretó desde la eternidad
así lo había decretado dice que ni siquiera nuestros cabellos
los cabellos están contados y ni uno cae a tierra sin la voluntad
del Padre ni los pajaritos más pequeños la voluntad decretiva
por ejemplo Hubo unas personas que estrellaron
unos aviones en Nueva York. Y eso tenía que ocurrir así.
Por eso no tiene sentido cuando nosotros a veces, después que
sucede algo, empezamos a pensar y a decir, hubiera yo, no existe
hubiera hermano. Lo que sucedió así tenía que
ser porque Dios lo decretó y se hace, toda su voluntad se está
haciendo. Nadie puede estorbar su voluntad.
Hay un decreto eterno. Y las cosas que están ocurriendo
son las que Dios ha decretado. Y esas cosas que Dios ha decretado
nadie jamás las podrá cambiar. no obstante que está la voluntad
decretiva yo sé que por la gracia de dios aquellos que son sus
hijos aquellos que están construyendo sobre el fundamento del evangelio
aquellos que cristo ha salvado ellos están buscando por la gracia
de dios vivir dentro de la voluntad prescriptiva o revelada la voluntad
revelada aquellas cosas que dios nos ha dicho en su palabra y
quisiera poner algunos ejemplos Por ejemplo, ¿cuál es la voluntad
de Dios para los hijos? Bueno, Efesios capítulo 6 dice,
hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor porque esto es justo. Un joven creyente sabe que Dios
lo llama a obedecer a sus padres porque eso es justo. Un hijo
creyente, la voluntad de Dios para un hijo creyente es honra
a tu padre y a tu madre. para que te vaya bien y seas
de larga vida sobre la tierra. Y dice que es el primer mandamiento
con promesa. Eso es claro para alguien que
es creyente. Hermanos, por la gracia de Dios,
los creyentes se deleitan porque están cada día pareciéndose al
Señor Jesucristo. Y si el hermano mayor dice el
hacer tu voluntad, Dios mío me ha agradado, pues aquel hijo
que es creyente, pues cada día se va conformando a la imagen
del Señor Jesucristo. La voluntad de Dios para los
padres es, criad a vuestros hijos en disciplina y amonestación
del Señor. No exasperéis a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina
y amonestación del Señor. Y hermanos, para los padres eso
significa exponerlos al Evangelio. Eso significa enseñarles la obediencia
y la honra. Pero eso significa que tiene
que llegar un punto en nuestras vidas en que tenemos que descansar
y confiar en el Señor. Tenemos que confiar en el Señor.
Noten que es importante que confiemos en el Señor. No confiemos en
lo bien que lo hemos hecho como padres. Confiemos en el Señor. Algunas veces mi esposa preguntaba,
¿qué habremos hecho mal? Y Dios me enseñó que hemos hecho más de lo que
nos imaginamos mal. Pero yo no confío en lo que he
hecho. Yo le doy gracias a Dios porque como padre soy un fracaso,
pero Cristo ha pagado por mi fracaso como padre. Confío en
el Señor, no en lo que he hecho. Y confío en el poder del Evangelio,
no en lo que yo he hecho. Y clamo al Señor porque el deseo
del corazón de un padre es que Dios salve a sus hijos. Y llega
el momento en que tenemos que dejar que nuestros hijos muestren
lo que hay en su corazón. Algunas veces puede ser doloroso,
pero que el gozo de nuestro corazón no esté en lo que hacen nuestros
hijos, sino en el hecho de que hemos sido diligentes en hacer
lo mejor que hemos podido, sin confiar en lo que hemos hecho,
sino confiando en el poder del Evangelio. Y qué mejor que nuestros
hijos salgan y muestren de veras lo que hay en su corazón. Porque
uno podría tenerlos y obligarlos a obedecer. pero estará haciendo
una conformidad externa y eso es triste. Al final un día el
hijo tiene que ir y tiene que hacer evidente que en verdad
hay una obra de la gracia de Dios en su corazón y no un simple
complacer a papá o complacer a mamá, porque eso es triste,
porque eso no, eso Dios lo detesta. Dios detesta un cambio de conductas
y un cambio de corazón. Dios no mira lo que mira el hombre,
el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Dios mira el
corazón. El Señor habló constantemente de eso con los religiosos. Y
porque nuevamente repito, no es ir a la Escritura a buscar
información, es ir clamando para ver al Señor Jesucristo. La voluntad
de Dios, hablamos padres, hijos, y un ejemplo más, hermanos jóvenes
una cosa importante es que nosotros creamos a dios creer a dios tú
estás en verdad creyendo que él es bueno y su voluntad es
buena estás creyendo que la voluntad de dios es agradable estás creyendo
que la voluntad de dios es perfecta hay un asunto en el que es bien
importante para los jóvenes que son creyentes segunda de corintios
capítulo 6 Versículos 14 y 7 al 1. Ahí se expresa en general para
los jóvenes y a veces no tan jóvenes. No os unáis en yugo
desigual con los incrédulos, porque qué compañerismo tiene
la justicia con la injusticia, y qué comunión la luz con las
tinieblas, y qué concordia Cristo con Belial, o qué parte el creyente
con el incrédulo. ¿Y qué acuerdo hay entre el Templo
de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el Templo
del Dios viviente, como Dios dijo, habitaré y andaré entre
ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual,
salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo
inmundo, y yo os recibiré, y seré para vosotros por padre, y vosotros
me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso. Así que,
amados, pues que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda
contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en
el temor de Dios. Y hermano, una vez que hemos
instruido a nuestros hijos, nosotros no los podemos obligar a obedecer
esto, pero hijos, si son creyentes y de veras han creído al Señor
y han creído que Él es bueno y su voluntad es buena, que su
voluntad es agradable y es perfecta, Yo confío en que la gracia de
Dios los va a llevar no a obedecer a sus padres, pero a obedecer
al Señor, a obedecer al Señor. Y a veces los padres quisiéramos
evitar dolor a nuestros hijos, pero hermano, a veces el dolor
es necesario. Confiemos, confiemos en la obra
del Señor. y roguemos para que Dios salve
a nuestros hijos y Dios se rebele. Y quisiera concluir con dos ejemplos
finales. Uno, en cuanto a la voluntad
decretiva, que son sumamente importantes. Juan capítulo 3, versículo 36, Aquí hay un decreto, y eso nada
lo va a cambiar. Si vamos a hablar de voluntad
decretiva, hablemos de decretos. Dice, el que cree en el Hijo
tiene vida eterna, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios
no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él. Así
como Dios ha decretado el día que va a terminar mi vida y no
voy a pasar ni un segundo, como ha decretado que las hojas de
los árboles caen en el momento que lo ha decretado, así Él ha
decretado y esto nunca cambiará. El que cree en el Hijo tiene
la vida, pero el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la
vida, sino la ira de Dios está sobre él. Y este es un decreto
eterno del Señor. Marcos capítulo 16, versículo
16. afirma este asunto. Hermanos, Marcos 16, 16 dice,
el que creyere y fuere bautizado será salvo, y el decreto eterno
de Dios que nunca va a cambiar es, más el que no creyere será
condenado. Hermano, qué terrible es pensar,
Dios es fiel en sus decretos, y sus decretos se van a cumplir
y no va a cambiar. El que creyere será salvo, pero
el que no creyere será condenado. qué terrible es pensar en eso
cuando después de haber estado en el infierno por dos mil años
y de pronto levantes tus ojos y vas a seguir mirando el decreto
escrito y después de haber podrás decir señor pero ya pasé aquí
dos mil años pero el decreto del señor va a seguir diciendo
será condenado cuando pasen cuatro mil vas a seguir mirando allá
arriba y vas a seguir viendo el decreto eterno de Dios, su
voluntad decretiva, que nada la va a cambiar, y vas a seguir
viendo, será condenado. Y cuando siga pasando la eternidad
y años sin fin, y cada vez levantes tus ojos, y vas a seguir viendo
el decreto eterno del Señor, será condenado por no haber confiado
en el Señor Jesucristo. Hermano, la actitud con respecto
a la voluntad de Dios dice mucho también acerca de nuestro corazón.
El que no creyere será condenado. Ahora quisiera terminar con un
ejemplo en cuanto a la voluntad prescriptiva o lo que él ha revelado
en mandamientos. San Juan capítulo 6, versículo 40. Dice la Escritura, sí, el Señor
Jesús, palabras del Señor Jesucristo, dice, y esta es la voluntad del
que me ha enviado, que todo aquel que vea al Hijo y cree en Él,
tenga vida eterna, y yo le resucitaré en el día postrero. Y esta es
la voluntad del que me ha enviado. La voluntad de Dios es que todo
aquel que ve al Hijo, estábamos hablando de un decreto, pero
hoy el Señor está hablando acerca de su voluntad. Por mandato,
Él ha dicho que si ves al Hijo, creas en Él. Hermano, puede ver
al Hijo aquel a quien el Padre quiere revelarlo. Si tú estás
viendo al Hijo de Dios, si Él está hablando a tu corazón, no
endurezcas tu corazón. La voluntad de Dios es que todo
aquel que vea al Hijo, que vea al Señor Jesucristo y cree en
Él, tenga vida eterna. Dice, y yo le resistiré en el
día posterior. Esto es la voluntad de Dios. No sueñes con caminar nada de
voluntad de Dios si esta voluntad de Dios no ha ocurrido en tu
vida. Estamos aquí por bastante tiempo y oramos y estudiamos
la Escritura para poder presentar al Señor Jesucristo. Estamos
procurando hablar las palabras del Señor Jesucristo y proclamando
ese bendito Evangelio de salvación. Y si el Señor te está dando ojos
para ver, no te rehúses a ver. Si el Señor te está dando oídos
para oír, dice que la voluntad de Dios, del Padre que le ha
enviado, es que todo aquel que vea al Hijo y cree en Él, tenga
vida eterna. Si estás viendo, clama que te
salve. Y si no has visto, clama que
te salve. Si aún no has visto, es posible
que no ha llegado el tiempo en el cual su pueblo se le va a
ofrecer voluntariamente. Quizá estás resistiendo al Espíritu. Pero déjame decirte algo. La
gracia de Dios, cuando llama al pecador en aquel llamamiento
eficaz, es irresistible. Y si no has experimentado y no
has gustado que el Señor es bueno, El llamado del Señor es, ven
y gusta. Si estás viendo a Cristo, ven sin temor y gusta que Él
es bueno. Que no sea simplemente un conocimiento
en tu cabeza, sino una experiencia de tu corazón. Que llena tu corazón
de un gozo que nada te puede quitar. Un gozo que no importa
si los planes no salen como los tengo, puedo estar gozoso en
el Señor. Un gozo que puede decir en todo y para todo estoy enseñado.
Así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo
lo puedo en Cristo que me fortalece porque estoy en su voluntad que
es buena, que es agradable y que es perfecta. Pero la primera
voluntad es que si ves a Cristo, creas en Él. Que confíes solamente
en Él. Que le creas al Señor lo que
Él ha dicho de sí mismo. Créele al Señor lo que él ha
dicho de sí mismo y de su voluntad. Que Dios nos guarde de vivir
en necedad. Que vengamos al Señor Jesucristo.
Que ninguno de quienes estamos aquí tengamos que ver el decreto
eterno. El que no creyere será condenado. Que ninguno de nosotros tenga
que sufrir esa pena en el infierno de estar levantando los ojos
cuando se haya cansado. Y seguir viendo será condenado. Y pasen los años, otra vez será
condenado. Y si no has visto al Señor Jesucristo,
clama que te dé ojos. Clama al Señor que te dé ojos
para ver al Señor Jesucristo. Si no has gustado, clama al Señor
que puedas gustar y ver que el Señor es bueno. Y el Señor es
bueno en gran manera. Es grande en misericordia. Vamos
a orar.

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Joshua

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