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JC

Vivir en el Espíritu

Romans 8:4-6
Joel Coyoc October, 5 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc October, 5 2022
Estudios en Romanos

El sermón "Vivir en el Espíritu" de Joel Coyoc se centra en la doctrina de la vida y la libertad en el Espíritu, como se destaca en Romanos 8:4-6. El predicador argumenta que los creyentes, al estar en Cristo, están libre de condenación, dado que la ley del Espíritu de vida los ha liberado de la ley del pecado y de la muerte. Coyoc enfatiza que vivir conforme al Espíritu implica un cambio profundo de corazón, porque aquellos que están en la carne solo piensan en las cosas de la carne, mientras que los que están en el Espíritu se enfocan en lo espiritual. Este cambio se realiza por la obra del Evangelio, que transforma los deseos y motivaciones de los creyentes, llevándolos a glorificar a Dios en todas las áreas de sus vidas. La significancia práctica de este sermón radica en que invita a los oyentes a evaluar su relación con Cristo y a reconocer que una vida en el Espíritu genera verdadera paz y propósito.

Key Quotes

“El Evangelio es poder de Dios para salvación, no solo de la pena del pecado, sino del poder del pecado.”

“Dios tiene que darnos un nuevo corazón para tener nuevos pensamientos.”

“El ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz.”

“Todo lo que ocurre a Cristo, ellos son uno con Cristo.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en Romanos. Carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
ocho. Dice la Palabra de Dios, ahora
pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús. Los que no andan conforme a la carne, sino conforme al
Espíritu. Porque la ley del Espíritu de
vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la
muerte. Porque lo que era imposible para
la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando
a su Hijo en semejanza de carne de pecado, y a causa del pecado,
condenó al pecado en la carne. Para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne,
sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Por cuanto a los designios de
la carne, son enemistad contra Dios porque no se sujetan a la
ley de Dios ni tampoco pueden. Los que viven según la carne
no pueden agradar a Dios. más vosotros no vivís según la
carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios
mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu
de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros,
el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el Espíritu
vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de Aquel que
levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó
de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos
mortales por su Espíritu que mora en vosotros. Así que, hermanos,
deudores somos no a la carne, para que vivamos conforme a la
carne. Porque si vivís conforme a la
carne, moriréis. Mas si por el Espíritu hacéis
morir las sobras de la carne, viviréis. Porque todos los que
son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. Pues no habéis recibido el espíritu
de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis
recibido el espíritu de adopción por el cual clamamos Abba Padre. El Espíritu mismo da testimonio
a nuestro espíritu de que somos hijos de Dios, y si hijos, también
herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, si
es que padecemos juntamente con Él, para que juntamente con Él
seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las
aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria
venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo
ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de
los hijos de Dios. Porque la creación fue sujeta
a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó
en esperanza. Porque también la creación misma
será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad
gloriosa de los hijos de Dios. porque sabemos que toda la creación
gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora.
Y no solo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos
las primicias del espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros
mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos,
pero la esperanza que se ve no es esperanza, porque lo que alguno
ve, ¿a qué esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. De igual manera el Espíritu nos
ayuda en nuestra debilidad, pues que hemos de pedir como conviene
no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos indecibles. Mas que el que escudriña los
corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme
a la voluntad de Dios intercede por los santos. Y sabemos que
a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.
Esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. Porque
a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen
hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que Él sea el primogénito
entre muchos hermanos. Y a los que predestinó, a éstos
también llamó. Y a los que llamó, a éstos también
justificó. Y a los que justificó, a éstos
también glorificó. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién
contra nosotros? El que no descatimó ni a su propio
Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos
dará también con él todas las cosas? ¿Quién acusará a los escogidos
de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién
es el que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra, el
que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará del amor
de Cristo? tribulación, o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo. Somos contados
como ovejas de matadero. antes en todas estas cosas somos
más que vencedores por medio de Aquel que nos amó, por lo
cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles,
ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir,
ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos
podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús, Señor
nuestro. Amén. Vamos a meditar los versículos
del cuatro hasta el seis, que dice, para que la justicia de
la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la
carne, sino conforme al espíritu. Porque los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne, pero los que son del espíritu
en las cosas del espíritu. Porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Estabamos
meditando el domingo en la noche a razones y propósito y estábamos
mirando cuáles son las razones por las que no hay condenación.
¿Y cuál es el propósito de que no hay condenación? Y hay algo
que el apóstol Pablo, el cierre del capítulo dieciocho es espectacular,
el apóstol está hablando de cosas preciosas, de esperanza para
los creyentes. Pero es interesante que antes
de que él hable de toda la esperanza, cuando él empieza con ese anuncio
maravilloso, ahora pues ninguna condenación hay para los que
están en Cristo Jesús, en ese intermedio el apóstol Pablo está consistentemente, haciéndonos
a su audiencia primaria y a su audiencia ahora y en todos los
tiempos de la Iglesia, el poder mirar cuál es la razón de que
no hay condenación, pero él va haciendo énfasis también en algo
que él ha dicho desde el principio. Cuando él empieza, él dice, no
me avergüenzo del Evangelio porque es poder de Dios para salvación
a todo aquel que cree. El Evangelio es poder de Dios
para salvación. El Evangelio nos salva. No solamente
es poderoso para salvarnos de la pena por el pecado, pero es
poderoso para salvarnos del poder del pecado. y es poderoso para
salvarnos en la consumación final de nuestra salvación de la presencia
del pecado. Cuando se cumple aquello que
Dios está haciendo de llevarnos al punto donde no podremos pecar
más, cuando está hablando de la redención gloriosa de los
hijos de Dios, cuando está hablando de ser hechos conforme a la imagen
de su Hijo. Y ahora estamos en ese proceso. pero el apóstol Pablo va a dejar
de manera clara que nadie se equivoque, que nadie piense que
este cierre espectacular, este anuncio maravilloso de no condenación
es y que de pronto en realidad no
sea. Y el apóstol Pablo está dejando
bien claro cómo el evangelio es poderoso. El evangelio es
poderoso no simplemente para que una persona pase de muerte
a vida y esté segura que va al cielo, y vive todo el tiempo
bajo el dominio del pecado. La Biblia dice claramente que
la gracia de Dios se manifiesta para salvación y dice enseñándonos
a decir no a los deseos pecaminosos. Y el apóstol Pablo, después de
decir que no hay condenación, dice para los que están en Cristo
Jesús y da descripción de los que están en Cristo Jesús y dice
Los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Y después empiezan los porqués que vimos el domingo. Porque
la ley del Espíritu de vida. Después, porque Dios lo hizo.
Dios lo hizo. Hizo lo que era imposible para
la ley. Lo hizo al enviar a Su Hijo. Y después nos presenta
para qué lo hizo. Para que la justicia de la ley
se cumpliese en nosotros. Y algo interesante que tenemos
que tener en claro es la justicia de la ley está cumplida en los
creyentes por causa del Señor Jesucristo, por estar en Cristo. Todo lo que ocurre a Cristo,
ellos son uno con Cristo. Él está enfatizando bastante
el hecho de estar en la vid verdadera, el hecho de nuestra unión con
Cristo. De hecho, en la misma frase, los que están en Cristo
está implícito el hecho, y después lo va a reforzar con el hecho
de que Él habita por Su Espíritu. Y después de hablar de este propósito,
de este para qué, para qué es que no hay condenación, después
Él va a decir, va a regresar otra vez a lo que dijo en el
primer versículo dice que no andamos conforme a la carne sino
conforme al espíritu que no andamos conforme a la carne sino conforme
al espíritu y El apóstol Pablo va a empezar a hacer una descripción
de lo que es, más que una descripción, a decir razones otra vez. Dice,
porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne,
pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Y lo que Pablo está presentando
aquí son las razones que llevan a vivir en el Espíritu a aquel
que está en Cristo. Las razones que llevan a vivir
en el Espíritu a aquel que ya no hay ninguna condenación para
él. ¿Cómo es que él anda, su vida está amoldada, no por la
carne, sino por el Espíritu? Y dice, porque los que son de
la carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son
del Espíritu en las cosas del Espíritu. Y aquí está hablando
de algo poderoso que es el Evangelio. Si en verdad has oído el Evangelio,
la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación, y si en
verdad has creído ese Evangelio, tú has sido sellado con el Espíritu
Santo de la promesa. Y como consecuencia de ello,
hay algo que ha ocurrido. Aquí está hablando de cosas poderosas.
Aquí está hablando, no está hablando de simplemente gente que aprende
conceptos y puede repetir cosas y se esfuerza por vivir rectamente,
sino Pablo está hablando aquí Aunque no lo dice de manera explícita,
está implícito. Él dice, los que son de la carne
piensan en las cosas de la carne. ¿Y quiénes son los que están
en la carne? Pues los que están en la carne
son aquellos que no han creído el Evangelio. Son aquellos que
tienen una vida que es simplemente motivada por un cuerpo. son aquellos
que pueden vivir sencillamente con comida comiendo tortillas
y frijoles es suficiente para que ellos vivan porque ellos
solamente tienen vida en su cuerpo pero aquellos aquellos que piensan
en las cosas del espíritu son aquellos que no les da con frijoles
y tortilla y leche para comer y vivir son aquellos que se cumplen
ellos lo que dice el Señor Jesús no sólo de pan vivirá el hombre
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios son aquellos
que algo ha ocurrido con ellos. Y note que habla de pensamientos.
Y para cambiar los pensamientos, ¿qué tiene que ocurrir? Tiene
que ocurrir algo sumamente poderoso que sólo el Evangelio puede hacer.
Hay un versículo en Proverios que dice, ¿Cuál es su pensamiento
en su corazón? Tal es él. Porque ¿Cuál es su
pensamiento en su corazón? Tal es él. Y el Apóstol Pablo
aquí está dando una razón porque no andamos conforme a la carne. Está dando una razón de por qué
aquellos para los que no hay condenación viven conforme al
Espíritu. Y la razón es, se les ha cambiado
su corazón. Y nos regresa a otra expresión
del apóstol Pablo que dice, de modo que si alguno está en Cristo,
nueva criatura es, las cosas viejas pasaron, ha nacido de
nuevo. Se cumple lo que ha dicho el
profeta cuando dice, les voy a quitar su corazón de piedra
y voy a poner en lugar un corazón de carne. ¿Y por qué es que puede
tener nuevos pensamientos? No simplemente porque ha empezado
a leer la Biblia y trata de pensar en lo que dice la Biblia. Eso
no es así. Está hablando aquí, la razón
es que Dios, por su Evangelio, le ha dado un nuevo corazón,
le ha dado una nueva naturaleza, y por eso es que él puede tener
nuevos pensamientos. Ahora, ¿qué es lo que significa
el tener nuevos pensamientos? Dice, pero los que son del Espíritu
piensan en las cosas del Espíritu. Dice, porque los que son de la
carne piensan en las cosas de la carne, pero los que son del
Espíritu en las cosas del Espíritu. El apóstol Pablo a los colosenses
en el capítulo 3 le dice, si pues habéis resucitado con Cristo,
poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra,
porque habéis muerto con Cristo y vuestra vida está escondida
con Cristo en Dios. ¿Y qué es pensar en las cosas
del espíritu? Es que... Estaba recordando, por ejemplo,
algunas veces la gente tiene idea Y muchas veces, muchos tenemos
ideas equivocadas. Hay gente que cree que estamos
tan influidos de pensar que existe tal cosa como una división entre
secular y sagrado. Pero la verdad es que aquel que
está en Cristo, aquel para el cual no hay condenación, aquel
al que se le ha dado un nuevo corazón, por lo tanto puede tener
nuevos pensamientos Él no ve dividida la vida en
secular y sagrado. Para Él, todo lugar que pisa
en sus pies es santo. Para Él, la totalidad de la vida
es adoración. Él adora cuando está en el culto.
Él adora cuando está participando de una comida con su familia.
Él adora cuando está en el taller. Él adora cuando está en todo
lugar. Él está consciente. ¿Por qué
digo esto? Hubo tiempos en que pensaba y
veía muchas personas conocidas pensar que incluso a veces luchar
con el hecho de servir a Dios. Y alguno que era quizá mecánico
pensaba que él no servía mucho a Dios y le gustaría servir más
a Dios. Y cuando habla aquí de pensar
en las cosas del espíritu, pues es evidente que si algún hermano
es mecánico, pues él va a tener que pensar en bujías, en filtros,
en aceite, va a tener que pensar en autos, en motores, que no
son cosas precisamente... ¿qué es lo que hace espiritual
el trabajo? Y lo que hace espiritual el trabajo
es aquel, recuerde que todos fuimos creados para mostrar el
carácter de Dios. Y lo que hace espiritual el trabajo
no es porque muchos pensarían bueno los que piensan en las
cosas del espíritu pues todos tenemos que ser quizá pastores
o misioneros pero no hay cosa más lejos de la realidad e incluso
puede ser que alguien es pastor y misionero y en realidad no
estar pensando en las cosas del espíritu un médico o un mecánico
que invierte ocho horas de su día y está pensando en que lo
que está haciendo es un servicio a Dios, y él está procurando
hacer el trabajo de tal forma que en su trabajo se refleje
el carácter de Dios, el ser hablar siempre con verdad a sus clientes,
tanto que se presta en la mecánica engañar a los clientes. Pero
un mecánico que está pensando en ser siempre honesto con lo
que va a decir en su diagnóstico a la gente, es un mecánico que
está pensando, y no tiene que estar conflictuado porque no
sirve a Dios, es la actitud con que se hace el trabajo. el poder
hacer el trabajo con la mira de hacer lo mejor porque es para
el Señor, el poder hablar verdad, el poder hacer las cosas con
honestidad y el simple hecho del trabajo. A mí me gusta mucho
pensar Y algunas veces le contaba yo a los albañiles de cómo la
Biblia habla de que Dios es perito y constructor. Y cuando uno empieza
una obra y hay todo un caos y empiezan a llegar bloques y bovedillas
y varillas. Y de pronto de ese lugar feo
empieza a surgir cuando se va poniendo cada cosa en su lugar
y después termina en algo ordenado y bonito. Y eso es Es parte de
ser, de mostrar el carácter de Dios y de pensar que no trabajamos
simplemente para ganar dinero, para comer frijoles, sino para
mostrar el carácter de Dios. Y además, pensar en las cosas
del Espíritu no es que necesariamente todo el tiempo estemos pensando
sólo en misiones, sólo en versículos, y estás mal si piensas en tornillos,
en viniles, en impresiones, en camiones que rotular. No. Lo que está detrás de eso, vivir
en el espíritu, pensar en el espíritu, es pensar que este
es un medio por el cual Dios me ha dado para sustentar, pero
es un medio a través del cual puedo mostrar el carácter del
Señor en todo mi trato con las personas, en la manera de hacer
mi trabajo con excelencia. Y eso es, en última instancia,
recordar que yo estoy trabajando para la fama y el honor de Dios. No se trata de mí, se trata de
la fama y el honor de Dios. Y eso es pensar en las cosas
del Espíritu. Hermano, Dios tiene que darnos
un nuevo corazón para tener nuevos pensamientos. Y qué bendición
es que cuando Dios nos da nuevos pensamientos, tenemos una nueva
ocupación. El albañil que es albañil y Dios
lo salva, pues al día siguiente no va a ser arquitecto, va a
seguir siendo albañil, pero va a estar ocupado, pensando en
las cosas del espíritu. y ocupándose en las cosas del
espíritu, y siempre va a ser pegar bloques, pero hacerlo con
otra actitud, con una actitud no de una carga, sino de qué
bendición, el trabajo es una bendición, el trabajo es una
posibilidad de mostrar cómo es Dios, el recordar cualquier trabajo
que hagamos tiene relación con la persona de Dios, y de pronto
quizá alguien viene y te pregunta por qué trabajas de cierta manera,
cómo trabajas, Y dice el apóstol Pedro que estemos preparados
para presentar defensa con mansedumbre y reverencia. Porque el creyente
trabaja con esperanza. El creyente ya tiene un nuevo
pensamiento. El albañil antes empezaba su semana pensando desesperado
que llegue el sábado. Pero ahora él tiene otra actitud
y no está precisamente esperando el sábado, porque él vive con
esperanza. Él ya no vive esclavo de su pecado,
él tiene nuevos pensamientos porque Dios le ha dado un nuevo
corazón y esto aplica a cualquier otra ocupación que nosotros tengamos.
Ahora un nuevo final. Dice, los que son del espíritu
piensan las cosas del espíritu, porque el ocuparse de la carne
es muerte, pero el ocuparse del espíritu es vida y paz. Es vida
y paz. Hermanos, qué bendición es que
Dios nos da un nuevo corazón, nuevos pensamientos. Dios da
a su espíritu. Vemos la vida de otra manera.
Dejamos de ver la vida como El trabajo, mucha gente lo ve como
un mal necesario. La gente vive... Algunas veces vi una avioneta
que volaba con una bandera grande que decía, gracias a Dios, es
viernes. Pero el creyente tiene paz y esperanza el lunes y dice,
gracias a Dios, es lunes. Y después, gracias a Dios, es
martes. Y no simplemente da gracias a Dios porque es viernes y terminó
la semana laboral. Y hay vida y paz. Vida y paz. El ocuparse de la
carne es muerte. Hermanos, la razón es por el
cambio de corazón. No es el proponernos nosotros
por nosotros mismos a pensar distinto, sino es el cambio de
corazón. ¿Cuál es su pensamiento en su
corazón? Tal es él. Y segunda de Corintios 2, 14
al 16, el apóstol Pablo dice algo sorprendente, dice, Pero el hombre natural no percibe
las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura,
y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio, el espiritual juzga
todas las cosas, pero él no es juzgado de nadie. Porque ¿quién
conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Y la última
frase dice, más nosotros tenemos la mente de Cristo. Más nosotros
tenemos la mente de Cristo. ¿Quiénes somos los que tenemos
la mente de Cristo? Los que están en Cristo. ¿Quiénes
son los que tienen la mente de Cristo? Los que han oído la Palabra
de Verdad, el Evangelio de nuestra salvación. Y por eso, ¿Usted
en qué cree? Que el Señor Jesucristo se deleita
en pensar. Y el Señor Jesucristo se deleita. De hecho, Él dio muchas pistas
en la Escritura. Él dijo, por ejemplo, hacer a
tu voluntad, Dios mío, me ha agradado y tu ley está en medio
de mi corazón. Y yo siempre hago lo que le agrada
al Padre. Entonces, Él constantemente está
pensando en Su Padre, en la persona de Su Padre, en el propósito
de Su Padre, en la voluntad de Su Padre. Y con razón, dice la
Escritura también, tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento
en ti persevera, porque en ti ha confiado. Irmanos, no es algo
que se logra por fuerza de voluntad. Usted puede proponerse a estar
pensando en el Señor, pero la verdad es que esto sólo es posible
si Dios te ha dado un nuevo corazón. Esto es posible, todo esto es
posible, no condenación. Que la ley se cumpla en ti. no esclavo del pecado, no sometido
a la ley, al dominio que trae muerte del pecado, sino libre
por el espíritu de vida en Cristo Jesús, no con pensamientos que
están pensando sólo en lo que se puede sacar de provecho del
trabajo en cuestiones monetarias, sólo haciendo cálculos de pesos
para lo temporal, sino ir más allá y mirar el trabajo como
el lugar que Dios me ha dado para hallar mi gozo en Dios y
hacer famoso a Dios para su fama, para su gloria y para su honor.
Y el resultado es experimento paz en el Señor, experimento
gozo en el Señor, vida en el Señor, Y entre más encuentro
mi gozo, mi paz en el Señor, pues el Señor es más glorificado,
el Señor es más exaltado. Pero hermano, Pablo está repitiendo
y nosotros vamos a seguir avanzando y Pablo va a estar repitiendo
porque es importante, es importante saber que el evangelio verdadero
es poder de Dios para salvación. El evangelio verdadero no es
como se le ha dicho a gente, que se le ha dicho, ¿repetiste
tu oración? Bueno, eres salvo, estás yendo
al cielo, aunque nunca tienes ganas de ir a la iglesia. aunque
vive como el mismo diablo pero él está seguro que va al cielo
porque un día repitió una oración ese no es el problema no es que
el evangelio ha perdido su poder el problema es que ese no es
el evangelio que está en la epístola del apóstol pablo a los romanos
ese no es el evangelio de jesucristo Hermanos, el Evangelio verdadero,
cuando se oye, dice el apóstol Pablo, dice, en él, también vosotros,
habiendo oído la palabra de verdad, el Evangelio de vuestra salvación,
y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo
de la promesa. Nadie, sin el Espíritu Santo
de la promesa, puede andar conforme al Espíritu. Hermanos, nos va
dando pautas para poder hacer lo que Pablo un día dijo, y es
examinarnos si estamos en la fe. Aquí están las pautas a cómo
se está conformando mis pensamientos, cómo son mis pensamientos, en
qué es que mis pensamientos perseveran. es para poder pensar en qué me
estoy ocupando. Puedo ocuparme en un trabajo,
X trabajo. En sí mismo el trabajo no es
espiritual en sí mismo, sino es, si Dios me ha salvado, mi
trabajo va a ser espiritual. Si Dios me ha dado su espíritu,
mi trabajo va a ser espiritual. Si yo solamente puedo vivir de
frijoles y tortillas, no importa cuánto yo piense religiosamente,
mi trabajo nunca será espiritual. El hombre natural, el que sólo
come frijoles y tortillas, no percibe las cosas del espíritu.
Esas se han de discernir espiritualmente. Y como resultado es el ocuparse.
Y quizá externamente la ocupación parezca igual, pero internamente
es distinto. quizá dos albañiles están pegando
igual los bloques y la verdad es que externamente se va a notar
muy probablemente aquel que hace todo para la gloria de Dios van
a estar mejor hilados sus bloques van a estar mejor plomados sus
bloques porque él hace las cosas no para el ojo del ingeniero
que lo supervisa sino para la gloria de Dios y hermano al final
el resultado es tenemos por nuestro fruto dice la santificación y
como fin la vida eterna y es lo que él está diciendo aquí
el ocuparse de la carne es muerte pero el ocuparse del espíritu
es vida y paz y no olvidemos nuevos pensamientos por un nuevo
corazón tú guardarás en completa paz aquel cuyo pensamiento en
ti persevera porque en ti ha confiado hermanos ¿Cómo confiar
en alguien que no conocemos? Nuestra necesidad es pedir al
Señor que ponga cada día deseo en nuestro corazón de conocerle
cada vez más y más. No estar satisfechos con el conocimiento
que tenemos. El poder hacer esa petición de
Moisés que le dijo al Señor, muéstrame tu rostro. Y hermanos,
a él no le mostraron su rostro, él vio su espalda. Pero hermanos,
nosotros tenemos una gran bendición. Y la gran bendición que tenemos,
no, no, a veces solemos pensar que ellos tuvieron más privilegio.
Y no es verdad que tuvieron más privilegio. Moisés vio como la
espalda del Señor, pero el Nuevo Testamento dice, a Dios nadie
le vio jamás, el unigénito Hijo que está en el seno del Padre,
Él le ha dado a conocer. Y vimos su gloria, gloria como
del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Dios se
ha revelado en Cristo. Hermano, por eso Pablo tenía
un enorme deseo, conocer cada vez más y más al Señor Jesucristo. Y conforme nosotros le conozcamos
más y más, vamos a confiar más y más en Él. Y conforme nosotros
le conozcamos más y más, nuestros pensamientos van a girar mucho
más en torno a Él. Y vamos a tener más preocupación
por Su gloria. Hermanos, quisiera terminar.
¿Qué es las cosas que nos hacen perder la paz? Y es que somos
muy fáciles de complacer. Nos hacen mal cuando alguien
nos mira mal. Porque pensamos que la satisfacción
está en que Él me mire bien. Pero hermanos, la verdadera satisfacción
está en el Señor. Y cuando yo estoy pensando en
el Señor y su gloria y recordando, esta vida no se trata de mí.
No va a doler mucho cuando me miren mal, cuando me hablen mal,
porque mi gozo está en el Señor. Hermanos, clamemos que Dios siga
poniendo deseo en nuestro corazón Clamemos que cada persona que
viene y escucha la palabra en verdad pueda escuchar la voz
del buen Pastor, que en verdad pueda escuchar el Evangelio verdadero. Clamemos para que nadie se quede
pensando que porque puede repetir ciertas verdades ya está todo
bien. Pablo es súper abundante en mostrar
que no es así. No es porque puedas decir alguna
confesión o hablar ciertos puntos teológicos. Es vida. Es la vida
del Señor Jesucristo. Es la obra poderosa del Evangelio
que es quitar tu corazón de piedra y dar un corazón de carne. es aquel que está camino al cielo,
está gozando de paz con Dios, por supuesto tiene sus momentos
de lucha, pero viene otra vez al Señor Jesucristo, levanta
otra vez sus ojos, y el Señor Jesucristo le toma de la mano
como a Pedro. y vamos avanzando y creciendo
porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne
pero los que son del espíritu en las del espíritu porque el
ocuparse de la carne es muerte pero el ocuparse del espíritu
es vida y paz y hermano hacer cosas religiosas como imitación
de lo verdadero es ocuparse de la carne es ocuparse de la carne
lejos de ocuparnos hay que venir para recibir, para recibir lo
que el Señor da, un nuevo corazón. Cuando el Señor da un nuevo corazón,
entonces vas a tener nuevos pensamientos y nueva ocupación. Y esto es
el resultado de la obra de Cristo, y es la razón por la cual no
hay condenación. Y es la obra de Cristo la razón
por la cual hay gente que puede andar en el Espíritu. No es porque
es gente mejor ni gente distinta, sino es gente a la que Dios le
ha dado de su espíritu, es gente a la que Dios ha hecho sus hijos.
¿Por qué? Porque oyeron lo que Dios ha
revelado acerca del Señor Jesucristo, porque han visto a Cristo, han
visto la santidad del Señor, han visto que no dan la medida,
han venido corriendo, confiando en la obra del Señor Jesucristo,
que ha cumplido la ley por ellos, y por eso pueden andar en el
espíritu. que Dios nos guarde de querer hacer por nosotros
lo que sólo puede hacer el poder del Evangelio y ese poder del
Evangelio es el poder del Espíritu Santo, es ese poder que levantó
al Señor Jesús de entre los muertos. Vamos a orar.

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