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JC

Dios es Imparcial

Romans 2:11-16
Joel Coyoc May, 15 2022 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 15 2022
Estudios en Romanos

En el sermón titulado "Dios es Imparcial" basado en Romanos 2:11-16, el predicador Joel Coyoc expone la doctrina de la imparcialidad de Dios. Coyoc argumenta que Dios no hace acepción de personas, lo que significa que todos, independientemente de su estatus, raza o conocimiento de la ley, son iguales ante Él. Utiliza el texto de Romanos para resaltar que tanto judíos como gentiles serán juzgados por sus obras, y que es la condición del corazón lo que determina la justicia divina. Este concepto es respaldado por pasajes en Hebreos, Santiago y Efesios, que enfatizan que el juicio de Dios se basa en la obediencia a la verdad. La importancia práctica de este mensaje radica en la urgencia de arrepentimiento y la necesidad de acercarse a Dios en humildad, reconociendo que todos somos igualmente culpables y dependemos de la gracia salvadora de Cristo.

Key Quotes

“Dios no hace acepción de personas. Para Dios todas las personas son iguales.”

“La ley de Dios es una expresión de su carácter.”

“Hacer acepción de personas es hacer pecado.”

“El hecho de que haya dado su ley a los judíos no habla absolutamente de parcialidad.”

Sermon Transcript

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Hermanos, vamos a abrir nuestras
Biblias en Romanos, la epístola del apóstol Pablo a los Romanos,
en su capítulo 2. Dice la Palabra de Dios, por
lo cual eres inexcusable, oh hombre. Quienquiera que seas,
tú que juzgas, pues en lo que juzgas a otro, te condenas a
ti mismo. Porque tú que juzgas, haces lo
mismo. Mas sabemos que el juicio de
Dios contra los que practican tales cosas es según verdad. Y piensas esto, oh hombre, tú
que juzgas a los que tal hacen, y haces lo mismo, ¿que tú escaparás
del juicio de Dios? o menosprecias las riquezas de
su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te
guía al arrepentimiento, pero por tu dureza y por tu corazón
no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la
ira y de la revelación del justo juicio de Dios, el cual pagará
cada uno conforme a sus obras vida eterna a los que perseverando
en bienhacer buscan gloria y honra e inmortalidad, pero ira y enojo
a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que
obedecen a la injusticia. Tribulación y angustia sobre
todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también
el griego, pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno,
al judío primeramente y también al griego. Porque no hay excepción
de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley
han pecado, sin ley también perecerán, y todos los que bajo la ley han
pecado, por la ley serán juzgados. Pero no son los oidores de la
ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán
justificados. Porque cuando los gentiles que
no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque
no tengan ley, son ley para sí mismos. mostrando la obra de
la ley escrita en sus corazones, dando testimonio, su conciencia,
y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos en el día en
que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme
a mi evangelio. Y aquí tú tienes el sobrenombre
de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios, y conoces
su voluntad, e instruido por la ley, apruebas lo mejor, Y
confías que eres guía de los ciegos, luz de los que están
en tinieblas, instructor de los inductos, maestro de niños, que
tienes en la ley la forma de la ciencia y de la verdad. Tú,
pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que
predicas que no sea de hurtar hurtas, Tú que dices que no sea
de adulterar adulteras, Tú que abominas de los ídolos cometes
sacrilegio, Tú que te jactas de la ley con infracción de la
ley deshonras a Dios, porque como está escrito, el nombre
de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros. Pues en verdad la circuncisión
aprovecha si guardas la ley, pero si eres transgresor de la
ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. Si pues el incircunciso
guardare las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión
como circuncisión? Y el que físicamente es incircunciso,
pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con
la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley. Pues
no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que
se hace exteriormente en la carne. sino que es judío el que lo es
en lo interior y la circuncisión es la del corazón en espíritu
no en letra la alabanza del cual no viene de los hombres sino
de Dios vamos a meditar los versículos del once al dieciséis dice Porque no hay excepción
de personas para con Dios. Porque todos los que sin ley
han pecado, sin ley también perecerán. Y todos los que bajo la ley han
pecado, por la ley serán juzgados. Porque no son los oidores de
la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley
serán justificados. Porque cuando los gentiles que
no tienen ley hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque
no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de
la ley escrita en sus corazones, dando testimonio a su conciencia
y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos en el día en
que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres conforme
a mi Evangelio. Otra traducción del pasaje dice,
porque ante Dios todas las personas son iguales. Así que todos los
que han pecado sin haber tenido la ley, perecerán sin la ley.
Y todos los que han pecado bajo la ley, serán juzgados por la
ley. Porque Dios no considera justos
a los que simplemente oyen la ley, sino a los que la obedecen.
Porque cuando los paganos que no tienen ley, hacen por naturaleza
lo que la ley demanda, son ley para sí mismos. Aunque no tengan
la ley, y de esa manera demuestran que llevan la ley escrita en
su corazón pues su propia conciencia da testimonio y sus propios razonamientos
los acusa los acusarán o defenderán en el día en que Dios juzgará
por medio de Jesucristo los secretos de los hombres conforme a mi
evangelio nuestro tema hoy es Dios es imparcial Dios es imparcial
hermanos una necesidad del ser humano es conocer a Dios y de
los creyentes más, porque tenemos la posibilidad de conocer a Dios
en Cristo Jesús. Dios se ha revelado a sí mismo
y cuando pensamos en el hecho de que Dios es imparcial Es uno
de los atributos de Dios. Es una de sus perfecciones. Es
una de las majestades de su carácter, el hecho de que Dios es imparcial. Dios es imparcial. Pues nosotros tendemos a hacer
algunas cosas. Por ejemplo, en el caso de los
que somos padres, a veces pensamos que ser imparcial es dividir
el pastel en partes exactamente iguales. Y a veces pensamos que
si le das a uno, le tienes que dar exactamente al otro. Y la
verdad es que esas cosas pueden estar muy lejos de lo que es
ser imparcial. Es necesario que conozcamos a
Dios. Es necesario que conozcamos a Dios en especial en el hecho
de que Él es imparcial, porque necesitamos conocerle. Porque
el hecho de la imparcialidad de Dios no es un asunto que se
menciona en un único versículo de la Escritura. En contraste,
algo que vamos a aprender y que Dios nos va mostrando cuando
nosotros miramos cómo es Dios, nos vamos a dar cuenta que nosotros
tendemos a ser muy parciales. Nosotros podemos tender a mirar
en función de un rostro nos puede hacer ser parciales. De hecho,
el término que se utiliza en la Biblia para hablar de que
Dios es imparcial, o que no hace acepción de personas, o que todos
son iguales delante de Él, es el hecho de que esa palabra habla
acerca de que Dios no es movido por lo que ve en el rostro de
las personas. La verdad es que... Cuando pensamos en la crianza
de los niños, hay niños que tienen una rebelión activa. Hay niños
que tienen una rebelión pasiva, en especial las niñas tienden
a tener una rebelión pasiva y pueden mover el tapete a sus padres
con la carita y hacernos hacer acepción de personas. Y, hermanos,
es importante El primer punto de este pasaje de que Dios es
imparcial es justamente que todas las personas son iguales ante
Él, o lo que es lo mismo, no hace acepción de personas. Versículo 11 dice, porque no
hay acepción de personas para con Dios. Porque no hay acepción
de personas para con Dios. Recuerde que la ley de Dios es
una expresión de su carácter. He mencionado otras veces que
en la Escritura se nos llama a hablar verdad porque Dios mismo
es la verdad. Está mal hablar mentira porque
Dios es verdad. Todos los aspectos de la ley
son manifestaciones de las perfecciones de Dios. Está mal, horriblemente
mal ser adúltero porque Dios es fiel. Fidelidad no es algo
que Dios hace, sino que Dios es fiel. Hacer acepción de personas
está mal y horriblemente mal porque Dios no hace acepción
de personas. Para Dios todas las personas
son iguales. Ese es el primer punto de nuestra
meditación esta mañana. Ante Dios todas las personas
son iguales. Y podemos mirar algunas cuestiones
en la escritura que nos ilustran por qué todas las personas son
iguales delante de Dios. ¿Qué es lo que hace a todas las
personas iguales? Y quisiera que pudiéramos poner
un poco esto en contexto para que nos haga entender en verdad
que para con Dios no hay acepción de personas. Lo que hace a todas
las personas iguales delante de Dios es, uno, todos los hombres
y mujeres son imagen de Dios. Dios creó al hombre a imagen
de Dios lo creó, varón y hembra los creó. Es interesante que
sin importar de qué nación, de qué linaje, de qué lengua, de
qué color sea su piel, el hombre y la mujer, del color que sean,
son imagen de Dios. Y en ese sentido eso los hace
iguales delante de Dios. La otra cosa que nos hace iguales
delante de Dios es por cuanto todos pecaron, están destituidos
de la gloria de Dios, todos somos imágenes de Dios distorsionadas
por causa de nuestro pecado. He ahí la razón porque nosotros
sí hacemos acepción de personas, porque aunque seguimos siendo
imagen de Dios, somos imágenes distorsionadas, que de pronto
nosotros sí somos conquistados por una carita encantadora. Delante
de nosotros, delante de los jueces humanos, alguien puede romper
la ley, pero como es poderoso, puede ser que no pase nada. Como
es guapo, como su carita angelical nos hace mover el tapete, entonces
violamos la norma. Pero ese no es el caso para con
Dios. Dios no se guía por lo que ven sus ojos. El Señor Jesucristo,
Isaías, hablando del Señor Jesucristo, dice que Él no se va a guiar
por lo que miren sus ojos. Pero es el mismo Dios de la Escritura
que dice a Samuel, que Samuel sí se miraba, sí se movía por
una cara bonita. Llegó el primer, empezaron a
llegar los hijos de Isaí, y de pronto vio que llegó uno que
dijo, y él pensó, bueno, este es presidenciable, alto, guapo. Y el Señor muestra allí que él
no se guía por la cara. Y él dice, no mires a lo hermoso
de su parecer, ni a lo alto de su estatura. porque Dios no se
guía por las apariencias. Algunas traducciones traducen
lo que en nuestras Biblias aparece, porque Dios no mira lo que mira
el hombre. El hombre mira lo que está delante de sus ojos,
pero Dios mira el corazón. Dios no hace acepción de personas. Hermanos, haremos bien en escuchar,
no voy a mencionar todos los versículos, pero este no es un
concepto nuevo, no es un concepto nuevo o de invención en el Nuevo
Testamento. Este es un aspecto del carácter
de Dios que recorre toda la Escritura. Dios no hace acepción de personas. Todas las personas son iguales
delante de Él, y Él no hace acepción de personas, porque Él mira no
lo que está delante de sus ojos, porque Él no se guía por las
apariencias. Nosotros podemos aparentar, podemos impresionar,
podemos manipular y obtener el favor de las personas, Pero Dios,
Dios no hace excepción de personas. Dios no mira lo que está delante
de sus ojos. Dios mira el corazón y es algo
abundante, abundante en la Escritura. Y usted puede recorrer desde
deuteronomio, puede pasar por reyes, crónicas, Proverbios,
Job, en cada uno de los libros de la Biblia se va a mencionar
el asunto con respecto a que Dios es imparcial, Dios no hace
excepción de personas, a que toda la humanidad es igual delante
de sus ojos. Vamos a mirar algunos pasajes
en el Nuevo Testamento, por ejemplo, Santiago 2.9. Dice, pero si hacéis acepción
de personas, cometéis pecado. Hermano, todo lo que no se hace
para la gloria de Dios es pecado. Y hacer acepción de personas
es hacer pecado. Estar juzgando a una persona
por su apariencia. Estar juzgando a una persona
y mostrar desagrado por el idioma que habla. Y hermanos, tenemos
que admitir que somos culpables muchas veces de que cierto tipo
de personas nos cae muy bien y nos relacionamos, y hay otras
con las cuales guardamos distancia, porque estamos llenos de prejuicios.
Pero hermano, eso no refleja la gloria de Dios. Recuerde algo. Dios no hace acepción de personas
y Él tiene un pueblo que va a estar delante del trono del Cordero
en el cual va a haber de todo linaje, de toda lengua, de todo
pueblo y de toda nación. Allí va a haber gente que habló
español, va a haber gente que habló español no muy bien, que
no podía mencionar quizá bien la R. Va a haber personas que
hablaban maya, va a haber personas que hablaban chino, francés,
japonés, de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo y nación,
y eso habla de que Dios no hace acepción de personas. Sin embargo,
hermanos humildemente hemos de reconocer que nosotros somos
prejuiciosos y que cuán difícil que nos es muchas veces relacionarnos
con personas pero hermano arrepiéntete porque el que hace la acepción
de personas dice aquí Santiago dice pero si hacéis acepción
de personas cometéis pecado y quedáis convictos por la ley como transgresores
no es cosa ligera hacer acepción de personas hacer acepción de
personas sólo tratar con aquellos que te caen bien pero aquellos
que los ves prejuiciosamente te mantienes a la raya no te
acercas o los maltratas verbalmente es pecado y te constituye transgresor
de la ley porque no hacer acepción de personas no es conforme al
carácter de Dios porque Dios no hace acepción de personas
y todo lo que nos conforma al carácter de Dios es pecado y
dice Hebreos capítulo 10 versículo 34 dice entonces Pedro abriendo
la boca dijo en verdad comprendo que Dios no hace acepción de
personas Efesios 6, 9 dice, Y vosotros, amos, haced con ellos lo mismo,
dejando las amenazas, sabiendo que el Señor de ellos y vuestro
está en los cielos, y que para él no hay acepción de personas. Colosenses 3, 25 dice, Mas el
que hace injusticia, recibirá la injusticia que hiciere, porque
no hay acepción de personas. santiago 2 1 dice hermanos míos
que vuestra fe en nuestro glorioso señor jesucristo sea sin acepción
de personas sin acepción de personas hermano recuerda qué es lo que
nos puede guardar de eso conocer a dios en jesucristo Lo único
que me puede hacer vivir sin hacer acepción de personas es
estar viendo constantemente al Señor Jesucristo y mirando que
yo no soy el que debe ser admirado. El único digno de admiración,
el único que tiene un nombre que es sobre todo nombre, es
el Señor Jesucristo. Pero después de allí, sin importar
el color de mi piel o el lenguaje que hable, Todos hemos pecado
delante de Dios. Todos tenemos un corazón cuyos
pensamientos son de continuo solamente el mal. Todos tenemos
un corazón que igualmente Dios ve y lo ve como un corazón engañoso
y perverso más que todas las cosas. Todos somos iguales delante
de Dios. Dios no hace acepción de personas. Ahora, el apóstol Pablo está
siguiendo una argumentación y quisiera que pudiéramos recordar que nosotros
estamos dividiendo por versículos, pero no olvide que esta es una
carta, y una carta no se lee como nosotros la estudiamos.
Usted no agarra una carta que recibe y lee un domingo en la
mañana cinco versículos y trata de pensar en cinco versículos.
Además, las cartas no tienen versículos. Y después otros cinco
y se va avanzando, sino usted trata de leer de corrido para
poder captar la idea. Y la idea y la línea de pensamiento
que Dios es que... Dios guió a Pablo para presentar
a su iglesia en todos los tiempos es el hecho de pintar la cuestión
de que todos los hombres son iguales delante de Dios, que
no hay justo ni a uno, que todos han pecado, que todos han cambiado
la verdad de Dios por la mentira, que todos hemos fallado en dar
consistentemente gloria a Dios, que todos hemos fallado en dar
gracias a Dios ¿Cuán frecuentemente solemos quejarnos? Uno puede
mirar cosas extremas. Por ejemplo, es ingratitud el
que un hombre, que Dios hizo hombre, de pronto salga a contarnos
que ahora él es mujer y quiere ser mujer y se hace cosas para
ser mujer y lo único que va a lograr es ser un hombre mutilado. Ahora,
eso no es diferente con el hecho de quejarnos del calor. Eso no
es diferente de quejarnos con cada cosa que Dios trae a nuestra
vida. todos son iguales delante de Dios y el apóstol Pablo está
dejando para la gente de su época y de todas las épocas, hermanos,
siempre ha habido personas en todas las épocas que por vivir
y mirarse moralmente mejores, se sienten superiores y menosprecian
a otros, no es la excepción las personas que vivieron Los judíos
han sido personas que han sido objetos de maltrato por racismo,
pero ellos no han quedado atrás de ser racistas. Ellos miraban
a todos los otros y decían, perro gentil. Y hermanos, que Dios
nos guarde, Dios es imparcial. Y a veces quizá no sacamos palabras
de nuestra boca como decir perro gentil, pero sí que experimentamos
a veces desprecio porque creemos que somos superiores porque somos
moralmente mejores. No está mal que usted sea moral,
pero nadie jamás será salvo por ser moral. Nadie irá al cielo
simplemente por ser una persona moralista, porque Dios no mira
lo que mira el hombre. Porque puedes actuar externamente
la ley, pero Dios no mira lo que mira el hombre, pues el hombre
mira lo que está delante de sus ojos. Dios mira tu corazón. Dios
mira las intenciones de tu corazón. Todas las cosas están desnudas
a sus ojos. Ahora, al traer esa línea de
pensamiento, puede surgir una pregunta y una objeción que es
muy común, que más que todo tiende a ser un pretexto. Y es que hay
personas que empiezan a preguntar, ¿y qué va a pasar con todos aquellos
que nunca oyeron hablar de Cristo? ¿O qué va a pasar? Y empiezan
a hacer tantas preguntas. Y Pablo, siguiendo esa línea
de pensamiento, va a contestar, Algo que puede ser una objeción
es, si todos son iguales ante Dios, ¿por qué sólo a los judíos
dio su ley? Si todos son iguales delante
de Dios, ¿por qué sólo a los judíos dio su ley? O alguna pregunta
que alguna vez quizá pasó en su cabeza, que es, si todos son
iguales delante de Dios, ¿por qué entonces Dios está eligiendo
un pueblo? hermanos todas las personas son
iguales delante de Dios y ese es un punto que quería dejar
bien claro y el apóstol Pablo da y va a seguir dando y hablando
acerca de la igualdad delante de Dios y todas las personas
sabemos al ser iguales delante de Dios que una sola cosa Dios
nos debe dice el versículo treinta y dos del capítulo uno, quienes
habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican
tales cosas son dignos de muerte, porque la paga del pecado es
muerte, y si hay algo que Dios nos debe, es condenación eterna,
estar airado contra nosotros, descargar toda su ira sobre nosotros. Ahora, cuando pensamos para responder
esta pregunta, tenemos que recordar el antecedente, y es, el antecedente
es, ¿qué es lo que debió dar Dios a todo el mundo? muerte. Ahora, no es que Dios es imparcial
cuando sólo a los judíos le da su ley. Darle la ley a los judíos
es un acto de gracia. Que te den la ley cuando te debían
dar muerte es un acto de gracia. Dios no tenía por qué dar su
ley a nadie. Dios dijo el día que comas de
ese fruto ciertamente morirás. Dios pudo haber fulminado a Adán
y a Eva en ese momento, pero Dios desde antes de la fundación
del mundo había manifestado no sólo había determinado no sólo
manifestar su justicia sino también manifestar su gracia y su misericordia
y un acto misericordioso Dios da su ley a un pueblo. No hay
injusticia. Todos son iguales delante de
Dios, y el hecho de que Dios le haya dado su ley a Israel
no habla de que Él hace acepción de personas. Muy por el contrario,
no debiendo darle la ley, no se le dio a Israel la ley porque
eran mejores. La Biblia nos recuerda Hablando
del pueblo de Israel, tu padre era igual un pagano, igual a
todos los demás. No es que Abraham era alguien
mejor, era uno que adoraba ídolos y de ahí Dios lo sacó de Ur de
los caldeos. Dios, no se trata de Abraham
que era mejor, se trata de Dios que tuvo misericordia de Abraham.
La otra cosa que debe recordar es que el propósito de Dios El
propósito de Dios es, a través de Abraham, bendecir a todas
las familias de la tierra. Aunque hay algunas... somos pecadores,
hermanos, y somos muy parecidos. más parecidos que distintos.
Y en todas las razas siempre ha habido gente que distorsiona
cuestiones como este de hacer acepción de personas. Algunos
judíos se creen que son el pueblo elegido por Dios y que pueden
sojuzgar y dominar países porque ellos van a dominar todo el mundo.
Algunas élites hoy día también se creen y algunos incluso citan
pasajes de la Biblia para creerse un pueblo elegido. Pero qué distorsión
cuando piensan que esa elección tiene que ver con ellos y que
Dios nos guarde. Hermano, si has sido elegido,
no puedes estar arrogante. Si estás arrogante y encuentras
orgullo en tu corazón y menosprecio a otras personas, arrepiéntete.
Santiago dice, es pecado. Y ese pecado es porque no has
entendido absolutamente nada. de aquella manera en que Dios
elige. No has entendido que es misericordia,
no has entendido nada de la gracia de Dios, y ven al Señor Jesucristo
clamando por perdón porque estás perdido. Llenarse de arrogancia
es que no estás mirando al Señor Jesucristo. Cuando miras al Señor
Jesucristo no hay lugar para la jactancia. Porque nada hay
que no sea porque Él nos ve en el Señor Jesucristo. Cuando miras
al Señor Jesucristo, miras cuán lejos estás de dar la medida.
Y entonces, en lugar de haber arrogancia, va a haber una actitud
de Señor, sé propicio a mí, el pecador. En lugar de levantar
mis ojos y decir, pues yo no soy como estos otros. estos que
hablan horrible, que cantan feo, estos que están feos, están negros
y muchas otras cosas que pueden pasar en nuestras cabezas y que
muchas veces no lo decimos con palabras, pero no me acerco y
eso es, eso es igual que menospreciarle. Hermano, Dios recuerda, Dios
es imparcial. El hecho de que haya dado su
ley a los judíos no habla absolutamente de parcialidad. Fue un acto de
gracia, y Dios no se los dio porque ellos lo merecieran. Muchos
en su día pensaban que por el simple hecho de ser judíos, o
ser linaje de Abraham, o por el simple hecho de tener la palabra,
pues, y pensaban que eso tenía algo que ver con ellos. y no
tiene absolutamente nada que ver. Hermanos, recordemos, si
disfrutamos de bondad es porque Dios es bueno, no porque nosotros
somos buenos. Pero muchas veces tendemos a
equivocar y a dar por hecho de que Dios ya casi nos va a felicitar. Pero el Evangelio nos hace conscientes
cada vez, cada vez y cada vez más de cuán necesitado estoy
de la obra del Señor Jesucristo. En segundo lugar, al responder,
si todos son iguales ante Dios, ¿por qué sólo a los judíos dio
su ley? Dios es imparcial, y la respuesta está en el versículo
13. Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también
perecerán, y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley
serán juzgados. hermanos aquí está la imparcialidad
de dios es verdad dios ha querido bendecir a un pueblo en aquel
tiempo a los judíos en este tiempo podemos decir que a través de
la iglesia cristiana hermanos es una verdadera bendición y
es un verdadero privilegio que tiene que todo que ver con él
con el señor y no con nosotros pero dios es imparcial y se prueba
de que dios es imparcial en el hecho de que aquel que le dio
su ley lo va a juzgar por esa ley pero dios no va a juzgar
al que no le dio la ley por esa misma ley dios dice cuando perece
alguien que nunca ha escuchado la ley de Moisés, no es porque
nunca haya escuchado la ley, no es escuchar la ley de Moisés,
no es, no escuchar la ley de Moisés no condenará a alguien,
y escucharla no le salvará tampoco. Hermano, qué bendición que usted
puede venir el domingo a la mañana y escuchar el Evangelio. Los
judíos podían escuchar todos los días la ley de Dios. Los
judíos aprendían a leer con la ley de Dios. Los judíos lo repetían
en su casa, porque Dios les dijo, estas palabras que te mando hoy,
las vas a repetir a tus hijos cuando te levantes, cuando te
acuestes, cuando andes por el camino. Le vas a escribir como
señales en los postes de tu casa. repetir y qué bendición y privilegio
es que Dios ha dado que usted puede en su casa abrir su biblia
y puede leerla qué bendición que a lo mejor usted pone entre
semana predicaciones en youtube y está escuchando qué bendición
que usted puede venir el domingo en la mañana y escuchar qué bendición
que usted puede venir el domingo en la noche y escuchar el miércoles
también pero usted no va a salvarse por escuchar No simplemente por
escuchar. Nadie va a ser condenado por
no escuchar. Pero nadie va a ser salvado simplemente
por escuchar. Eso habla de que Dios no es injusto. Dios es imparcial. Dios es imparcial. Ahora, En el versículo 13, Pablo dice,
porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios,
sino los hacedores de la ley que serán justificados. En otras
palabras, tener acceso a la ley moral de Moisés, escucharla y
conocerla, no es una ventaja en el día del juicio final. En
el juicio la cuestión no será cuánto de la ley poseía, escuchó
y conoció usted, sino cómo respondió en su corazón y con sus acciones
a la ley que conocía. La cuestión en el juicio no va
a ser cuánto usted escuchó el Evangelio, sino cuál fue tu respuesta
al Evangelio. ¿En verdad viste al Señor Jesucristo? ¿En verdad oíste al Señor Jesucristo? ¿En verdad confiaste en su obra? ¿En verdad vivías humillado,
mirándote como un miserable como se miraba el apóstol Pablo, mirándote
como el más vil pecador? mirándote como aquel primero
de los pecadores por los cuales Cristo murió, lo cual te llevó
a no hacer acepción de personas, porque tenías claro que no había
mérito en ti, y estabas confiando únicamente en la misericordia
de Dios y en su gracia, porque eso es la diferencia. No es que
tanto usted está escuchando, sino que tanto Dios está obrando
en su corazón al darle el don de la fe. Y eso nos llama, hermanos,
privilegio. Es un privilegio escuchar el
Evangelio. Pero mirar en nuestro corazón
y mirar y clamar al Señor que nos haga en verdad pasar de escuchar
la voz de simplemente un hombre que está hablando y que nos concede
a escuchar verdaderamente la voz de Dios. uno pudiera pensar, pues, Pablo
ha estado diciendo algo. y que repite aquí los hacedores
de la ley y quizá alguno pudiera pensar entonces cómo son salvos
por las obras de la ley o por la gracia hermanos no hay contradicción
alguna aquí ninguna somos salvos por la gracia pero por sus frutos
los conoceréis las la fe no es sin fruto la fe produce obras
y hay ejemplos muy simples si yo les dijera que se está cayendo
el techo hermanos, se está cayendo el techo. ¿Saben que nadie de
ustedes me creyó? Nadie en lo absoluto. Si ustedes
hubieran creído, no había nadie sentado ahorita ahí. La fe obra. Cuando crees al Señor Jesucristo,
él te da un nuevo corazón. Hermanos, no hay contradicción
en lo que está diciendo aquí. Dice, podemos tener tres consideraciones. Una, obedecer la ley podría podría
incluir confiar en la gracia de Dios para la salvación, si
la ley ordena que debemos confiar en Dios de ese modo. No dice
que la justificación se basa en hacer la ley, sino solamente
en que los hacedores serán justificados. No se dice si el hacer o alguna
otra cosa es la base de la justificación. Hermanos, en verdad es allá lo
que es seguro. Hemos de ser conscientes que
estamos llenos de prejuicios. Es grave porque Dios es un Dios
que es imparcial. Y si yo encuentro que en mí hay
mucha parcialidad, hermano, no se proponga a cambiarlo por usted
mismo. No es que usted se ponga como
campeón. Clame al Señor que le salve. No hay posibilidad de
que usted pueda cumplir la ley. No hay posibilidad de que usted
pueda conformarse al carácter de Dios. El apóstol Pablo dice,
si comes o bebes o haces cualquier otra cosa, hazlo para la gloria
de Dios. ¿Pero sabe a quién se lo dice?
Se lo dice a aquellos que antes les ha hablado y les ha dicho,
Primeramente les he enseñado lo que asimismo recibí, que el
Señor Jesucristo murió por nuestros pecados conforme a las Escrituras.
Se lo está diciendo a aquellos que han creído al Señor Jesucristo
y por lo tanto se les ha dado un corazón nuevo. Hermano, no
esperes ser una persona sin acepción de personas si Dios no le ha
dado un nuevo corazón. No espere llegar a cumplir, a
obedecer la ley si usted no ha sido transformado. Es solamente
por ser perdonado, es solamente por ser limpiado por la sangre
de Cristo, es solamente por ser vestido de su justicia que usted
puede hallar deleite en la ley de Dios y por el poder del Espíritu
Santo obedecer y algo importante al final de cuentas usted va
a tener fruto del espíritu usted va a tener lo que dijo el señor
jesucristo por sus frutos los conoceréis pero al final es la
vida de cristo que se está manifestando en usted al final al final no
es nuestras buenas obras. Nuestras buenas obras son buenas
porque son ordenadas por el Señor. Nuestras buenas obras son buenas
porque estamos en Cristo. En cuanto a que son de nosotros,
están llenas de tanta imperfección. Pero en cuanto a que estamos
en Cristo, es que son aceptables delante de Dios. Es la obra del
Señor Jesucristo. Pero esa obra, aquel que Dios
ha salvado, Dios lo está transformando. Y aunque no está No está haciendo
una obediencia perfecta en sí mismo. Hay perfección en esa
obediencia porque Él ha sido vestido de la perfección del
Señor Jesucristo, de su perfecta obediencia. Todo es todo aquel
que ha sido justificado por la fe, Dios está obrando cada día,
enseñándole, dice, la gracia de Dios se ha manifestado para
enseñarnos a decir no a la impiedad. Y el creyente, por supuesto que
peca, pero el creyente no se queda justificando su pecado.
el creyente está constantemente en continuo cambio, creciendo
a la imagen del Señor Jesucristo, el creyente viene al Señor y
confiesa sus pecados, y se mantiene humilde, reconociendo su pecaminosidad,
y viene y confiesa sus pecados, y Dios es fiel y justo para perdonarle,
y la sangre de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado.
Ahora, en cuarto lugar, Dios es imparcial, porque la
cuestión no está en si tienes la ley o no tienes la ley. Al
final de cuentas, Dios es imparcial porque todos, no todos tienen
la ley de Moisés, pero todos tienen la ley moral de Dios en
sus corazones. Todos tienen la ley moral de
Dios en sus corazones. Y el versículo Catorce, dice,
cuando los gentiles que no tienen ley hacen por naturaleza lo que
es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos,
mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonios,
su conciencia, acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos. Dios es imparcial. Si te ha dado la ley de Moisés,
si te ha dado el evangelio, la ley de Moisés no la dio nunca
para salvar, porque nadie es capaz en sí mismo de cumplir
esa ley, pero Dios te ha dado el evangelio. Hermano, debemos
tener algún pesar por las personas que nunca han escuchado la ley
ni el evangelio, pero debemos clamar al Señor Porque Dios es
imparcial. Aquellos que están allí y que
nunca han escuchado, Dios sabe cómo va a tratar con ellos. Pero
no esperes que Dios trate igual con nosotros, que escuchamos
el miércoles, el domingo en la mañana, el domingo en la noche,
que tenemos una Biblia en casa. Hermano, tienes luz abundante. Y aquel que mucho se le da, mucho
se le demandará porque Dios es imparcial. El grado de luz nos
trae también a un mayor grado de responsabilidad. Hermano,
¿qué estamos haciendo con este privilegio? Estamos volviéndonos
como se volvieron los judíos, arrogantes, engreídos, menospreciando
a medio mundo, viviendo por apariencias o humildes y orando por todo
el mundo, orando por la salvación de las personas y porque Dios
pueda usarnos en aquellos lugares donde no se ha oído del Evangelio. que nuestro corazón pueda ver
el deseo de que la luz llegue hasta donde no ha llegado, que
Dios nos utilice. Y una manera es en oración a
Dios orando por la gente que está en lugares donde hay dificultad
para escuchar el evangelio. Hay muchas maneras en que Dios
está haciendo correr el evangelio. Pero, hermano joven que me escuchas,
tienes gran luz. Y nadie hay que pueda decir que
Dios es parcial, porque todos, escúcheme bien, todos nosotros,
todos, absolutamente todos, sin excepción de nadie, todos hemos
conocido a Dios. ¿Qué estás haciendo con el conocimiento
de Dios que tienes? Aunque no tuvieras una Biblia,
todos conocemos a Dios. ¿Qué has hecho con ese conocimiento
que tienes de Dios? ¿Le estás glorificando como a
Dios? ¿Le estás dando gracias? ¿Le estás clamando para que Él
te dé una mayor luz? Tú conoces a Dios. Ahora, yo
estoy seguro que la mayoría de los que estamos aquí no sólo
conocemos a Dios en la creación, conocemos de Dios por la Escritura,
pero no te conformes. Clama que Él te lleve de conocer
de Dios a conocer a Dios en Cristo. Hermano, lo único que puede transformar
nuestras vidas es conocer a Dios, no conocer de Dios. Que Dios
nos guarde de conocer de Dios. Es terrible simplemente conocer
de Dios. Los escribas y los fariseos conocían
de Dios y crucificaron. a Dios. Ellos leían ese antiguo
testamento que está lleno del Señor Jesucristo. Y sin embargo,
cuando Él vino, estaban cegados sus ojos por la dureza de su
corazón. Hermanos, ser duro de corazón no es algo propio solamente
de los judíos. Ser duro de corazón es algo propio
de toda la raza humana. Todos somos tendientes a ser
duros de corazón. ¿Y qué estás haciendo con este
gran privilegio, hermano? Es un gran privilegio el hecho
de que hasta el día de hoy tú puedas tener una Biblia en tu
casa, leerla a la hora que quieras. Que no sólo la tengas en tu casa,
la puedas llevar en tu celular y poder leer la Biblia en más
de, por lo menos, unas 20 traducciones distintas. de escuchar predicaciones,
pero recuerda, no es simplemente por escuchar. Has creído al Señor
Jesucristo. Se está haciendo evidente en
tu vida. No es que somos salvos por las obras, pero las obras
son la manifestación de que has creído. Aquel que está en Cristo
es una nueva criatura. Aquel que está fuera del Señor
Jesucristo es injusto, es inútil, a una se hicieron inútiles. Pero
aquel que está en Cristo es útil para Dios, está llevando fruto.
No me elegisteis vosotros a mí, sino yo les elegí a vosotros
y les he puesto para que vayáis y llevéis fruto. ¿Cómo está el
fruto? ¿Cómo está el fruto de tu nueva
vida en el Señor Jesucristo en tu casa, en tu círculo más íntimo?
Hermano, es fácil ser cristiano aquí 45 minutos el domingo en
la mañana, el domingo en la noche y el miércoles. Eso es bastante
sencillo. Aquí normalmente no nos hacemos
malas caras, no nos mal contestamos, pero la vida que importa no es
la que podemos hacer aquí. Dios no mira solo en esos rostros. Dios no hace excepción de personas.
Toda nuestra vida está en su presencia. Y la pregunta es,
¿estás listo para encontrarte con Él que no hace acepción de
personas? Porque has confiado en el Señor
Jesucristo. Y clamar, hermanos, que Dios
nos haga, yo creo que ese asunto de ser racistas es un asunto
mundial. Y hermanos, lo único que nos
puede salvar de eso es el Evangelio. Lo único que nos puede salvar
de ser personas que hacen acepción de personas es el Evangelio.
Es creer al Señor Jesucristo. Es mirar que Él es el único que
es distinto. Es mirar que Él es el único que
tiene todo el mérito. El único que debe llevar toda
la gloria, todos los aplausos, toda la admiración. y que nosotros
estamos necesitados de él, que es su obra, su obra de salvación,
y que yo estoy confiando solamente en el Señor Jesucristo. Jóvenes
y hermanos, tenemos gran privilegio y que el Señor nos conceda, en
verdad, pensar en el gran privilegio que se nos ha dado. Tener el
Evangelio es gran privilegio. Escuchar el Evangelio es gran
privilegio. Hermanos, que Dios obre nuestro
corazón, que nos conceda ojos de fe para ver al Señor Jesucristo,
que nos conceda oídos espirituales de nuestro corazón para poder
en verdad estar seguros que lo estamos escuchando y que como
ovejas le estamos siguiendo. Y si no hay esa evidencia, pues
clama al Señor Jesucristo. Dice el Señor que nadie viene
si el Padre no lo trae. Y dice la Biblia que nadie que
venga va a ser desechado. Si Dios te está atrayendo y tú
miras que hay lucha con el pecado, y va a haber hermano, porque
no venimos una vez al Señor Jesucristo. La prueba que has venido es que
sigues viniendo al Señor Jesucristo. El creyente está cada día luchando
con el pecado. Juan no asumió que los creyentes
no pecan. Juan asumió y dijo, si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre Jesucristo
el justo. Ven al Señor Jesucristo. Confiesa tus pecados al Señor
Jesucristo. Clama al Señor que te mantenga
mirando al Señor Jesucristo. Vamos a orar pidiendo a Dios
que nos ayude a mirar la vida a través de cómo Dios es. Que
Dios nos haga dar gracias por el ser humano. El ser humano,
aunque caído y otros restaurados porque estamos en Cristo, somos
imagen de Dios y debemos agradecer a Dios por el ser humano. Tratar
al ser humano, el ser humano es digno por ser imagen de Dios.
Que ese hecho de que el ser humano está caído y Dios no hace excepción
de personas, si Dios ha puesto un aliado en su corazón, también
nos mueva a predicar el Evangelio. Hay un aliado en el corazón del
hombre, aún el que parece más rebelde, él tiene una conciencia
que lo acusa. Hermano, los que tenemos más
luz y estamos batallando con pecado, no excusemos el pecado,
porque vamos a correr el riesgo de ir endureciendo nuestra conciencia.
Corta radicalmente con el pecado. El Señor dijo, si tu ojo de su
ocasión de caer, sácalo. Mejor es que estés ciego. Si
tu mano, y estaba hablando, no es que de pronto vengan mutilados
al culto. Pero la cosa es que seas radical
con el pecado. Que no presentes tus miembros
al pecado y lo justifiques. Porque hay una conciencia que
excusa y acusa. Y nosotros, hermano, no sólo
tenemos la ley moral, esa que llamaron los filósofos ley natural.
Nosotros, por la gracia de Dios, tenemos su verdad revelada, y
eso es gran responsabilidad, pero también se nos ha presentado
a Cristo, que es la esperanza, la esperanza de gloria.

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Joshua

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