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JC

La Oración

John 15:1-7
Joel Coyoc November, 21 2021 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc November, 21 2021
Proposito de la Iglesia

La predicación de Joel Coyoc se centra en la importancia de la oración en la vida del creyente, usando como base el pasaje de Juan 15:1-7. El predicador argumenta que la permanencia en Cristo y en Su Palabra es fundamental para una vida cristiana fructífera y que la auténtica oración fluye de esta comunión. Coyoc resalta que el propósito de Dios es que los creyentes glorifiquen su nombre al llevar mucho fruto, lo que implica vivir de acuerdo con Su carácter y buscar su gloria en todas las acciones. Las Escrituras citadas, especialmente Juan 15:8, enfatizan que se glorifica a Dios al ser sus discípulos fructíferos, y subrayan la necesidad de que los cristianos se mantengan dependientes del poder de Dios a través de la oración para cumplir con su propósito divino.

Key Quotes

“La vida cristiana no se trata de cumplir ciertas cosas o ciertas actividades. La vida cristiana se trata de que estamos siendo transformados cada día más parecidos al Señor Jesucristo.”

“El fruto, hermano, es el carácter de Dios manifestándose. Es el fruto del Espíritu que es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre, templanza.”

“Si estamos en Cristo, el llamado es ven al Señor Jesucristo otra vez, venir y recordar en cada circunstancia de nuestra vida quién es el Señor Jesucristo.”

“El fin único del hombre es glorificar a Dios. Y yo creo que no es y gozar, sino gozando de Él para siempre.”

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vamos a abrir nuestras biblias
en el evangelio según san juan en su capítulo quince quiero agradecer a dios por el
trabajo que los hermanos pudimos hacer ayer este gracias hermanos
a dios y a ustedes también es Es una bendición poder compartir
tiempos con ustedes y ver el gozo de colaborar en este aspecto
que también es la obra del Señor. Hemos estado estudiando acerca
de la oración y porque estamos estudiando de la iglesia, estamos
estudiando de Ya estudiamos acerca de qué es bíblicamente la iglesia,
qué es bíblicamente el ministerio pastoral. Hemos estado estudiando
sobre la adoración y estamos estudiando ahora el aspecto en
cuanto a la importancia de la vida de oración. No sólo en la
vida de aquel que Dios llama al pastorado, sino en la vida
de todo creyente. Por supuesto, hemos recordado
algunas cosas, porque muchas veces las congregaciones tienen
expectativas que nos hemos creado acerca de no entender qué es
la Iglesia nos hace tener expectativas equivocadas. Y no entender qué
es el Ministerio Pastoral también nos hace tener expectativas equivocadas. una una a veces la las congregaciones
tenemos expectativa de que algo que necesariamente el pastor
tiene que hacer es por ejemplo visitar y es verdad pero no es
una de las cosas importantes que define el ministerio pastoral
es un pastor debe ser más un hombre que vive en lo privado
con dios que un hombre que está todo el tiempo lleno de actividad
pública Y es fácil que de pronto tengamos ideas al contrario,
porque tristemente mucho de lo que estamos acostumbrados modela
lo contrario. Hay muchos pastores, dice un
pastor, que le hacen a él más ver como hombres de negocios,
que como siervos del Señor. Es interesante que si vamos a
la Escritura y miramos cómo era el ministerio del Señor Jesucristo,
el ministerio del Señor Jesucristo era bastante sencillo, pero de
pronto los hombres han hecho el ministerio tan complicado.
Los muchos hombres que se supone son pastores están más interesados
en asistir en una conferencia sobre cómo hacer crecer la iglesia
que en una conferencia acerca de la santidad de Dios y bueno
la vida de oraciones es fundamental como estábamos estudiando la
semana pasada cuando mirábamos orando como en Juan capítulo
15 y a manera de conclusión quisiera que pudiéramos mirar tres cosas estuvimos aprendiendo de este pasaje que el permanecer
está en el corazón de la vida cristiana Y es la misma enseñanza
del Señor Jesucristo. Y permanecer es justamente el
hecho de estar seguros de que hemos sido injertados en la vida
verdadera. Pero eso mismo produce en nosotros
deseo por la palabra y produce en nosotros deseo de estar en
comunión en la oración. El privilegio de orar y experimentar
las respuestas que Dios da son el fruto de nuestra vida como
Sarmiento. Y terminamos con lo que significa
pedir en el nombre del Señor Jesús. Y quisiera que pudiéramos
terminar con tres cosas importantes acerca del que tienen toda la
relación con la oración, porque el capítulo 15 de Juan, el Señor
Jesús está haciendo énfasis en ser fructíferos, pero es interesante
que en el hecho de ser fructíferos la clave es permanencia, pero
la permanencia es permanencia de su palabra en nosotros. también
está allí entrelazado el hecho de la oración todo lo que pidierais
al padre en nombre lo haré y hay tres cosas importantes en relación
a lo que significa la permanencia en relación a lo que significa
el dar fruto en relación a los que significa nuestra vida de
oración y es uno es la glorificación El segundo es la multiplicación
y el tercero es la autenticación. Y yo quisiera hacer énfasis en
la cuestión de la glorificación. Hermanos, hay frases que se vuelven
muy religiosas. Yo no sé usted, pero yo he escuchado
en mucho tiempo, en muchos lugares, por ejemplo, hay lugares donde
la gente participa en el culto y, por ejemplo, alguien trae
una música especial o canta y después se suele decir mucho una frase,
dice la gente así, para la gloria de Dios. ¿Usted lo ha escuchado? No sé si yo me moví en lugares
donde se decía mucho eso. Yo recuerdo también que Dos cosas
me enseñaron cuando era bastante niño, bastante menor de edad.
Y una, eran dos preguntas. Una pregunta era, ¿Quién te creó?
Y la respuesta que aprendí es, Dios te creó. Y la siguiente
pregunta es, ¿Para qué te creó? Y la respuesta es, para su gloria. Y la gente se pasa hablando de
la gloria de Dios. Y yo creo que hay un asunto bien
importante, porque este pasaje habla de la glorificación. Por
ejemplo, dice... Versículo 8 dice, en esto es
glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto y seáis así
mis discípulos. En esto es glorificado mi Padre.
Y, hermanos, el poder, quisiera que usted piense, no me conteste,
pero quisiera que usted pudiera pensar, si usted tuviera que
explicarle a un niño qué es la gloria de Dios. Es interesante
que de niño aprendí que Dios me creó y me creó para su gloria.
y yo lo podía repetir como el lorito que repite alguna algunas
frases pero algo que requerimos es que Dios nos guarde de repetir
cosas bien aprendidas sin comprender lo que es y la la gloria de Dios
lo he dicho otras veces pero la gloria de Dios es su carácter
manifestándose la gloria de Dios es el carácter de Dios manifestándose
el apóstol Pablo dice las cosas invisibles de Dios él va a describir
aspectos de la gloria de Dios dice Las cosas invisibles de
Dios, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles
desde la creación del mundo siendo entendido por medio de las cosas
hechas. su eterno poder, su deidad, son
perfecciones de Dios que se hacen visibles en la creación. Está
hablando de su gloria. El apóstol Juan dice, Dios es
amor. Esa es la gloria de Dios. Dios
es lento para la ira, es grande en misericordia. Los salmos dicen,
por ejemplo, a la bata que va porque Él es bueno. La bondad
de Dios es un aspecto de su gloria. Cuando yo digo que estoy haciendo
algo para la gloria de Dios, es que lo estoy haciendo con
el carácter y con la intención de que Dios brille, de que Él
sea manifestado. Cuando hablamos de la gloria
de Dios, estamos hablando de su reputación, de su fama, de
su honor. Algunas veces he dicho, no importa
si nadie nos recuerda después de tres días de muerto. No importa
si no somos famosos. Una cosa importante que tenemos
que tener presentes en nuestra vida, hermanos, es no se trata
de nosotros. Se trata de Dios y de su gloria.
Es su fama, es su honor, es lo que debe arder en el corazón
del creyente. ¿Por qué es así? Porque la Biblia
dice, Esto es fundamental para entender el Evangelio, para entender
la vida, para entender quiénes somos. Hermanos, necesitamos
entender en verdad quiénes somos. Necesitamos tener mucha claridad
acerca de quiénes somos. Cuando Dios creó al hombre, Dios
creó, Dios fue creando, usted ha leído en Génesis, y Él iba
creando y decía, todos los animales que Él iba haciendo, iba haciéndolos
según su especie. Pero cuando Dios creó al hombre,
al hombre lo creó a su imagen y semejanza. imagen de Dios los
creó, varón y hembra los creó, hombres y mujeres fuimos creados
a la imagen de Dios, portadores de la imagen de Dios, y esto
es esto es fundamental, el hecho de ser portadores de la imagen
de Dios, y es interesante que el el propósito de Dios al hacernos
su imagen. Yo quiero que usted recuerde
esta figura que quizá ya la he dicho otras veces, pero es lo
que nosotros somos, lo que una fotografía es de una persona
es lo que nosotros somos de Dios. Lo que una fotografía es de una
persona es lo que nosotros somos de Dios. Y quisiera que usted
pueda recordar la última vez que usted Bueno, yo creo que
hace mucho que no tiene una fotografía de papel en su mano, porque ya
no solemos ver fotografías de papel. Pero si usted recuerda
aquellos tiempos cuando se agarraba una fotografía de papel... Nadie de nosotros, a menos que
fuera fotógrafo y estuviera hablando de algo técnico, pero normalmente
una fotografía no se hace para hablar de la fotografía. No es
la intención que usted tiene al hacer una fotografía y cuando
usted toma una fotografía, ¿de qué es de lo que habla? ¿Usted
habla de la persona que está retratada? ¿Usted no se pone
a hablar y decir, ah, bueno, este es un papel de tantos kilos
por metro cuadrado de papel, o de la superficie satinada del
papel? ¿No se pone usted a hablar de
la calidad de las tintas? que yo sepa toda persona normal,
lo que hace es agarrar la fotografía y empezar a mirar y a decir qué
bonito le quedó su cabello, o qué bonitos ojos tiene, o empezamos
a pensar y a buscar parecidos, o qué bien le quedó el vestido,
qué es lo que produce esa fotografía, hace que hablemos del original,
trae alabanza al original. Hermano, Dios hizo al hombre
para que en la creación todo Dios lo hizo para su gloria,
pero específicamente al hacer al hombre a su imagen y semejanza,
somos los que tenemos la mayor responsabilidad de mostrar la
gloria de Dios. Se nos debe mirar y se nos debe
mirar y, por ejemplo, piense que más o menos hay 7 mil millones
de personas viviendo en este mundo. Si somos imagen de Dios
y debemos traer alabanza al original, imagínese que llegara alguna
otra persona en un caso hipotético que hubiera no obstante la biblia
habla de que está ocurriendo un este el señor en efesios dice
que hizo para mostrar a los principados y potestades por medio de la
iglesia y que es lo que va a mostrar su gloria y la idea es que cualquiera
que vea Cualquiera que vea este mundo lleno de siete mil millones
de personas que son imagen de Dios, debería concluir y decir,
Dios es amor. Cualquiera que viera este mundo,
deberían centrar a este mundo y debería ser un mundo donde
todo lo que reina es amor. Debería ver este mundo y si vemos
que la Biblia dice que él es lento para la ira, Debería ser
un mundo donde hay gente que es lenta para la ira. Debería
ser un mundo lleno de pacificadores porque Dios es un Dios de paz.
Un Dios, un mundo donde hay mucha consideración para con las demás
personas porque hay misericordia. Pero hermanos, eso es lo que
vemos. Una de las mejores cosas que
el hombre ha hecho desde que Adán y Eva pecaron es pelear.
Inmediatamente que Adán y Eva pecaron, Adán se paró frente
a su esposa y la señaló y la acusó. Ahí hubo el primer conflicto
matrimonial. Después Caín mató a su hermano.
Y después nos vamos en la historia y todo lo que hay es una historia
de guerras. El siglo pasado está lleno de
guerras y en este presente siglo no hemos dejado de tener guerras
mundiales. Pero estamos hablando de un nivel
grande. Ahora piense usted, por ejemplo,
en su casa, en su vida personal. Cuando la gente le mira, la gente
puede concluir, ah, Dios es un Dios de amor. Dios es lento para
la ira. Dios es grande en misericordia.
Dios es paciente. Dios es misericordioso. La Biblia
nos recuerda algo y dice, por cuanto todos pecaron, están destituidos
de la gloria de Dios. Fuimos creados con el propósito
de mostrar la gloria de Dios. Pero habiendo caído en Adán,
somos un fracaso. Y está más que claro que somos
un fracaso. Este mundo está lleno constantemente de guerras, de
conflictos. Dios es un Dios veraz, pero este
mundo está lleno de mentiras. Y es más, hermanos, ¿por qué
cree que a la humanidad se le miente tan fácil? Porque la humanidad
le encanta la mentira, porque es aborrecedora de Dios. Dios
es la verdad. Y cuando se rechaza la verdad,
luego es fácil creer cualquier mentira. La glorificación. El llevar fruto
es traer gloria a Dios. Hermanos, caídos en Adán, no
podemos glorificar a Dios. Es la razón por la cual estamos
en un mundo lleno de conflicto, en un mundo lleno de injusticia,
cuando deberíamos estar en un mundo lleno de justicia. Deberíamos
estar en un mundo donde no haría falta policía. Deberíamos estar en un mundo
donde no haría falta ejército. Pero, hermano, habiendo caído
en Adán, la humanidad ha fracasado. Y desde Adán, todos hemos hecho
todo menos glorificar a Dios. Incluso algunos Yo creo que todos
en algún momento hemos amado más la gloria de los hombres
que la gloria de Dios. La característica de los fariseos
era que amaban más la gloria de los hombres que la gloria
de Dios, pero buscar la propia gloria no es gloria, porque nos
fuimos hechos para ser ladrones de gloria, pero nos hemos constituido
en ladrones de gloria. Ahora, Cristo vino, y Cristo
consistentemente hizo siempre algo. De hecho, nadie cumplió
la ley sino solo Cristo. ¿Y qué es la ley sino el carácter
de Dios? ¿Por qué la ley dice, no cometerás
adulterio? Porque Dios es fiel. Ser fiel
no es algo que Dios hace, es algo que Dios es. ¿Por qué la
ley dice no hablarás falso testimonio? Porque Dios es verdadero. ¿Por
qué dice la Biblia no robarás? Porque Dios es dueño de todas
las cosas. ¿Por qué dice la Biblia piensa
en cualquiera de los mandamientos? Y todos los mandamientos tienen
que ver con el carácter de Dios. Cristo vino y Él cumplió toda
la ley, y toda la ley apunta al carácter de Dios. La ley no
son sólo diez mandamientos. Los diez mandamientos es la ley
moral, pero estaba la ley, la ley sanitaria, estaba la ley
acerca del culto, y el Señor Jesucristo cumplió toda la totalidad
de la ley, y Él dijo que Él, había algo que era del leite
para Él y era hacer, vinieron los discípulos y les dijeron,
pues pensaban que Él tenía hambre, y Él dijo, yo tengo otra comida,
y ellos dijeron, alguien le va a traído de comer, y Él dijo,
yo tengo una comida, y esa es hacer la voluntad de mi Padre.
Hacer la voluntad de Dios es lo mismo que cumplir la ley.
Cumplir la ley, hacer la voluntad de Dios, es lo mismo que glorificar
a Dios, porque la ley son las perfecciones de Dios manifestándose.
Eso es la ley. Ahora, caídos en Adán es imposible. Es una vida infructífera. Es
una vida que no puede glorificar a Dios. Y Cristo vino. vino para
sufrir el castigo de ese fracaso. Y él consistentemente, consistentemente
hizo siempre, siempre la voluntad de su padre. Él siempre confió
en su padre. Él siempre amó a su padre. Él
siempre le creyó sin ninguna sombra de duda a su padre. Él
cumplió la ley. Él se deleitó en hacer la ley.
Es interesante que, hermanos, las cosas que nos suceden, las
circunstancias de nuestra vida, no ponen nada dentro de nuestro
corazón, sino simplemente sacan lo que tenemos en el corazón.
Y es interesante que de pronto nosotros reaccionamos mal a alguna
pregunta, reaccionamos mal a alguna mirada. Y al Señor Jesús lo escupieron,
lo menospreciaron sin causa. Y el Señor en ni un momento dijo,
pues no simplemente lo vieron para que Él diga, ¿qué me ves?
a él lo azotaron, lo escupieron, lo menospreciaron, lo insultaron.
¿Y qué es lo que salió siempre? Dios es amor. ¿Y qué salió? Amor, porque Dios es amor. Ahí
estaba manifestándose el carácter de Dios. De pronto no nos han
hecho ni un 5% de lo que le hicieron al Señor Jesucristo y sale odio. ¿Y qué quiere decir eso? Sale
lo que ya tenemos dentro. sale impaciencia, sale, se muestra
que somos iracundos. Hermanos, el Señor Jesús dijo,
por ejemplo, bienaventurados los pacificadores, ¿Por qué son bienaventurados
los pacificadores? Porque son los hijos de Dios que son pacificadores.
Porque ser pacificador es el carácter de Dios. Ahora, el versículo
8 dice, En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho
fruto, y seáis así mis discípulos. En esto es glorificado mi Padre,
hermanos, si hemos creído en el Señor Jesucristo, se nos ha
dado una nueva naturaleza, y el Señor está obrando en restaurar
la imagen que se perdió, habiendo caído en Adán, el hombre caído
en Adán sigue siendo imagen de Dios, pero una imagen distorsionada,
una imagen haga de cuenta una fotografía que se mojó y ya no
se puede identificar bien a quien representa, sigue estando la
imagen de la persona ahí, pero está arruinada la imagen, y hermanos,
No mostrar la gloria de Dios es pecado. Y no mostramos la
gloria de Dios porque no confiamos en Dios, porque no conocemos
a Dios, porque no amamos a Dios, porque somos idólatras. El pecado
es idolatría. El pecado es simple y sencillamente
idolatría. El pecado es buscar en otro lugar
lo que sólo Dios puede darnos. Dice el Señor, dos males hizo
mi pueblo, dice, cavaron, dejaron a Dios fuente de aguas vivas
y cavaron para sí cisternas rotas que no retienen agua. Hermanos,
¿cuántas veces estamos intentando buscar el gozo en otro lugar
que no es el Señor? ¿Cuántas veces estamos confiando
en alguien que no es, o en algo que no es el Señor? hermanos,
si estamos en Cristo, el llamado es ven al Señor Jesucristo otra
vez, venir y recordar en cada circunstancia de nuestra vida
quién es el Señor Jesucristo, quién es el Señor Jesucristo
cuando cuando estoy muy cansado, y cuando lo que estoy deseando
es mi comodidad. El Señor Jesucristo es el que
dice, venid a mí, los que estáis trabajados y cargados, y yo les
voy a hacer descansar. Hermano, el descanso no se encuentra
en un cuarto con 17 grados de temperatura, una hamaca bien
sabrosa, o una cama bien acolchonada. El descanso verdadero está en
el Señor Jesucristo. Y hermanos, Necesitamos conocer
al Señor Jesucristo. Necesitamos confiar en el Señor
Jesucristo para poder glorificar al Señor Jesucristo. Pero aquellos
que están en Cristo, dice el apóstol Pablo, de modo que si
alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas
pasaron. Dice, pasajes que leímos la semana
pasada, el Señor, dicen aquellos que creen en el que va a escribir
su ley en su corazón. Y ellos van a poder decir como
el Señor Jesucristo, el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha
agradado y tu ley está en medio de mi corazón. creer en el Señor
Jesucristo nos hace nacer de nuevo nuevas criaturas en las
cuales la imagen de Dios está restaurando y por eso el apóstol
Pablo también nos llama y dice si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa hazlo todo ¿para qué? Para la gloria de Dios. Hermanos,
siempre clamemos al Señor que nos haga hacer una pausa. Esto
que estoy pensando, esto que voy a decir, ¿De qué manera trae gloria a
Dios? ¿De qué manera contribuye a la
fama y al honor de Dios? Lo que importa es la fama y el
honor de Dios. Esta vida no se trata de nosotros,
se trata de Dios y su gloria. Y hermanos, El fruto, ese fruto
que glorifica a Dios, es el resultado de clamar al Señor. Es el resultado
de oración. El Señor se complace. El fruto
no es algo que podemos hacer nosotros. Es la vida de Cristo
fluyendo, y eso es cuando cultivamos la comunión con Él a través de
la permanencia en la palabra y la oración, clamando al Señor
para que nos haga recordar constantemente quién es el Señor Jesucristo
en cada situación de mi vida. Recordar, hermanos, Toda situación
de mi vida tiene que ver con Dios. La vida es santa, la vida
toda es adoración. Estamos adorando desde la cuna
hasta la tumba y necesitamos recordar eso. Hermanos, poder
pedir al Señor que nos haga recordar todo. Dice el versículo así,
y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan
a bien. Hermano, un diente roto que se
rompe en el momento inesperado, está dentro de ello. Un auto
que se descompone, está dentro de ayudarme a hacer. A veces
los hermanos repetimos cosas que escuchamos del mundo, como
la gente dice, por ejemplo, qué loco está el tiempo. ¿Y sabe
que indirectamente estamos diciendo una barbaridad? ¿Quién gobierna
el tiempo? No cae ni la hoja de un árbol
si no es la voluntad del Padre. No cae una lluvia a la hora de
tu compromiso si no es porque Dios lo decretó así. Entonces,
indirectamente estamos diciendo una barbaridad. Dios gobierna
esas cosas, y no importa que se arruinó mi compromiso. Y sabemos
que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien.
Esto es a los que conforme a su propósito son llamados. Todas
las cosas, hermanos. Una llanta rota, una bomba de
frenos rota, lo que usted se puede imaginar, un embotellamiento
de tránsito. Hermanos, es necesario que clamemos
al Señor que nos recuerde la verdad y sabemos que a los que
aman a Dios todas las cosas les ayudan a bien. Esto es, a los
que conforme a su propósito son llamados, porque a los que antes
conoció también nos predestinó para qué. para que puedan glorificar
a Dios, para que los predestino, para que sean conformes a la
imagen de su Hijo, conformados a aquel que cumplió siempre la
ley, aquel que cuando lo maltrataron no salió odio, salió amor, aquel
que podía orar por sus enemigos. Hermanos, si estamos injertados
allí, necesitamos la glorificación. Es importante. La vida cristiana
no se trata de cumplir ciertas cosas o ciertas actividades.
La vida cristiana se trata de que estamos siendo transformados
cada día más parecidos al Señor Jesucristo. Hermanos, no estemos
contentos simplemente de cumplir con ciertas cosas. Clamemos al
Señor que nos conceda conocer a Dios en Cristo. No podemos
reflejar a quien no conocemos. Es necesario el conocer a Dios
en Cristo Jesús. Y el versículo justo 7 y 8 dice
así, Permaneceis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros.
Pedid todo lo que queréis, y os será hecho. En esto es glorificado
mi Padre, en que habéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Necesitamos permanecer en la
palabra, porque a través de la palabra viva que es el Señor
Jesucristo, Dios se ha dado a conocer, porque a través de la palabra
escrita que Dios ha dejado como una guía segura, es que conocemos
a Dios. Él se ha revelado allí. Él le
abrió la Escritura, el Antiguo Testamento, a los que iban camino
de Maús, y les empezó a mostrar cómo estaba llena la Escritura
de Él, mostrándoles lo que Él decía. Y si usted lee ese pasaje
en Lucas, Él les empezó a decir desde Génesis, prácticamente
es todo el recorrido del Antiguo Testamento lleno de Cristo. Y
hermanos, permanecer en la palabra, y entonces pedimos en oración,
y entonces Dios responde la oración, y esa oración es el fruto, y
ese fruto glorifica a Dios, porque ese fruto, en primer lugar, es
el fruto del Espíritu, que es amor, es gozo, y si usted mira
el contexto en que está, en que está esta enseñanza, por ejemplo,
dice la pasos dejo, mi pasos doy, yo no os la doy como el
mundo la da, no se aturbe vuestro corazón ni tenga miedo, Y si
usted mira cómo se ha intercalado, dice... Este es mi mandamiento y que
os améis unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor
amor que este que uno ponga su vida por sus amigos. El fruto,
hermano, es el carácter de Dios manifestándose. Es el carácter
de Dios manifestándose. Es el fruto del espíritu que
es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, mansedumbre,
templanza. Contra tales cosas no hay ley. Y es Ese es el fruto, glorificar
a Dios. Nuestra vida se trata de glorificar
a Dios. Hermanos, es más, en todos los
roles de la vida se trata de glorificar a Dios. Hay presidentes,
¿por qué? Porque Dios preside. Yo no sé
si el presidente lo sabe o no, pero un día él va a tener que
estar parado para rendir cuentas porque él debe presidir como
Dios preside. Es interesante que hay maestros
porque hay un maestro. Hay arquitectos porque hay un
arquitecto, hay un perito arquitecto. Dice Pablo, la ciudad que tiene
fundamento cuyo arquitecto y constructor es Dios. Hay constructores porque
hay un constructor. Hay padres porque hay el padre
celestial. Hay pastores porque hay el príncipe
de los pastores. Hay magistrados y jueces porque
hay un juez justo. Cada cosa en que estamos llamados,
no importa cuán insignificante sea, todo, por eso en todo debemos
reflejar el carácter de Dios. Ese es, de ese tamaño es el asunto,
hermanos. Nada escapa de nuestra responsabilidad.
No somos llamados a ser padres como lo imaginamos. No somos
llamados a ser esposos como creemos que debe ser o como lo hizo mi
papá o mi abuelo. Somos llamados a ser esposos
como Cristo ama la iglesia. Ese es la vida cristiana. Ese
es el llevar fruto que glorifica a Dios, que muestra quién es
Dios, que magnifica a Dios. Dice, Después, la multiplicación. Noten que la multiplicación está
allí porque implica no sólo el fruto del Espíritu, sino también
el fruto de ganar a otros, de proclamar el Evangelio. Y dice
Si permanecéis en mí, mis palabras, dice, en esto es lo reivindicado
mi Padre, que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos. Y
versículo dieciséis, si no me elegís vosotros a mí, sino que
yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis
fruto, y vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidierais
al Padre en mi nombre, él os lo dé. Estos mando que os améis
unos a otros. Y aquí está implícito un asunto,
que llevéis, no dice fruto, sino mucho fruto. El Señor no ha cambiado el mandato
del principio. A Adán y a Eva los creó y les
dijo, fructificad y multiplicados, y llenad la tierra y sojuzgadla. Y la multiplicación sigue vigente.
El Señor, venimos a Cristo, nacemos en Cristo, tenemos una nueva
naturaleza en Cristo, y el llamado es, multiplícate. Multiplícate. Multiplícate físicamente e instruya
a tus hijos en el Señor. Proclama el evangelio a tus hijos,
pero proclama el evangelio a toda criatura. Dice la Biblia, id
y predicad el evangelio a toda criatura. Toda potestad me es
dada en el cielo y en la tierra, por tanto, id y haced discípulos
a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre y del
Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que
yo les he mandado. Hermanos, la multiplicación sigue
vigente. Siempre ha sido el mandato del
Señor multiplicar, porque el Señor quiere llenar la tierra
de personas que están mostrando su fama, que están mostrando
su carácter para su fama y para nuestro gozo. Hermanos, glorificar
a Dios es el gozo. En algún catecismo, algunos teólogos
se juntaron y después de mucho tiempo escribieron que el fin
principal del hombre es glorificar a Dios y gozar de Él para siempre. Yo creo que la Biblia enseña
que no el fin principal, sino el fin único. Si comes, si bebes
o haces cualquier otra cosa, hazlo todo para la gloria de
Dios. Entonces, no hay un fin principal, hay un fin único.
El fin único del hombre es glorificar a Dios. Y yo creo que no es y
gozar, sino gozando de Él para siempre. No son cosas separadas.
Entre más glorificamos a Dios, mayor gozo hallamos en Él. Y
entre más nos gozamos en Él, mayor gloria damos al Señor.
Hermanos, que Dios nos ayude a recordar el gozo está en el
Señor. Si nosotros intentamos buscar
el gozo en otro lado, no habrá multiplicación, no habrá glorificación,
no habrá, será un desastre como el que hizo Adán y Eva. Que el
Señor nos ayude a hallar gozo en el Señor. Hermano, el gozo
no está en que no se rompan las llantas o las bombas de los frenos. El gozo no está en que el personal
llegue a la obra a tiempo y que nunca fallen. El gozo no está
en nada que tú puedas imaginar. El gozo no está en que puedas
descansar cuando tú quieres. El gozo está en mostrar el carácter
de Dios y hallar el deleite en Él, recordando que Él es el gozo. Dice la Biblia, en tu presencia
hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y
muchos de nuestros grandes problemas radican en uno solo, nuestro
corazón idólatra que empieza a buscar el gozo donde no está.
Hermano, hay cosas, muchas, que son buenas y correctas, no son
malas. No es malo desear la comprensión
y el cariño y el amor de la esposa, pero es malo desearlo más que
la gloria de Dios. No está el gozo, el gozo no lo
tiene tu esposa. Hermanas, no es malo desear la
comprensión, el cariño, el ser escuchadas, el ser consentidas. Pero es malo desearlo más que
a Dios y su gloria. Cuando lo deseas más y sucede
algo interesante, entre más deseas eso que deseas, más se aleja. Pero ¿sabe qué? Deleitarse en
el Señor y hacer lo que tenemos que hacer para la gloria de Dios.
Cómo amo a mi esposa no está en función de lo que ella hace.
Está en función de que yo quiero gozarme en hacer famoso a Cristo,
mostrando al mundo cómo Cristo ama a su esposa. Y lo que ama
a mi esposa, eso es intrascendente. Ese es su problema de ella con
Dios. No es el llamado del esposo intentar someter a su esposa. La esposa es llamada a voluntariamente
someterse a su marido, pero el esposo no se debe concentrar
en intentar someterla, porque no a eso nos llama la Escritura.
La Escritura nos llama a amarlas como Cristo amó a la Iglesia.
Y la esposa tampoco tiene que pasarse la vida intentando obligar
a que su esposo la ame. Ese no es su llamado. Pero todas
estas cosas las hacemos porque estamos equivocándonos a dónde
está el gozo. Y hermanos, el gozo no está en
hijos bien portados, en hijos ejemplares. No hay nada de malo
en desearlo, pero hay todo de malo en desearlo más que a Dios
y a su gloria. Y hermanos, la vida es desastre
y la vida es caótica y no contribuye en nada a la fama y el honor
de Dios cuando el gozo lo buscamos en otro lado. hermanos, clamemos
al señor que nos haga probar que Dios es bueno, clamemos al
señor y examinemos nuestros corazones, Pablo dice, examinaos si estás
en la fe, porque el creyente está glorificando a Dios porque
ese es el fruto, el creyente lleva mucho fruto, Juan no dice
simplemente fruto, sino mucho fruto, y la otra es la autenticación autenticar es es el sello de
garantía, es el hecho de que algunos productos traen un oleograma
que no se puede falsificar y nosotros queremos cosas que no sean falsas,
queremos cosas... bueno, depende, si usted quiere
pues algo de 50 pesos, que en realidad normalmente sabe que
el auténtico vale 2 mil pesos, pues no... hay buenas falsificaciones. Pero la idea, hermanos, es...
el fruto es la autenticación. porque el fruto viene del poder
del Espíritu Santo, porque el fruto viene de lo que el Señor
hace en nuestro corazón. Hermanos, es el poder del Espíritu
Santo, es la vida de dependencia de oración, es el haber nacido
de nuevo, es que Dios nos ha dado ya un nuevo corazón. A mí,
como les decía la semana pasada, me emociona cuando pienso en
esos pasajes que dicen, y será llena la tierra de su gloria.
y será llena la tierra de su gloria y cubrirá como las aguas
cubren la mar y algo que va a suceder es que nadie le va a decir a
su prójimo conoce a Dios porque todos me conocerán porque dice
el Señor yo voy a escribir mi ley en sus corazones y hermanos
la tierra va a ser llena de la gloria del Señor y no va a ser
falta que nadie le diga No va a haber necesidad de decirle
a alguien, conoce a Dios, porque cuando nos vean, van a estar
viendo cómo es Dios. Porque habremos sido transformados
como Él es. Y no va a hacer falta de decir,
conoce a Dios. Y hermanos, que Dios nos ayude
a no pasarnos, hablemos en plural, digámonos, aún para corregir,
¿sabes qué? Necesitamos seguir conociendo
a Dios. Pero una cosa importante, hermanos,
oremos al Señor para que hayamos nuestro deleite en Él, porque
cuando nos deleitemos, cada vez vamos a decir, necesitamos conocer
a Dios. Porque Dios, tus hijos van a
estar viendo a Dios. porque está operando el Espíritu
Santo, porque estás permaneciendo en Cristo. ¿Sabe? Ayer estaba un muchacho instalando la ventana.
y empezó a preguntarme si hace tiempo que el templo funciona
acá y después él me dijo algo me decía que él como que él tenía
algún conocimiento y le pregunté y me dijo que él había asistido
dos años a una iglesia pero después él se había hecho de otras ideologías
y ya no iba más a la iglesia y una de las cosas que me decía
Y no es justificación, no está justificado. Y sabemos algo,
a pesar de lo que sea, sabemos que nadie que es verdadera oveja
de Cristo se va a perder porque el Señor va a salvar a los suyos.
Pero una de las cosas que él me dijo es que había tanta inconsistencia
en la gente de la iglesia. Dos años estuve, me moví muy
fuerte como líder juvenil, dice, y después había tanta inconsistencia. Hermanos, Que Dios nos ayude
a hallar deleite y gozo. Que Dios nos ayude y que nos
examinemos y que sigamos viniendo al Señor Jesucristo y clamando
que en verdad le conozcamos. Porque sabe que, hermano, si
no conocemos a Cristo, hay algo que es seguro. Por supuesto que
hay inconsistencia. La iglesia que ya no es inconsistente
no está en la tierra, ya está en el cielo. Pero una cosa sí,
eso tampoco nos debe consolar. No caigamos en cosas como decir,
bueno, es que nadie es perfecto. Eso no nos debe ser precisamente
un consuelo. Cristo ha venido y nadie es perfecto,
pero Cristo ha venido y ha dado su Espíritu Santo a su pueblo.
Y hermanos, no es lejos de consolarnos, es clamar al Señor. Señor, síguete
revelando a mí. Señor, sígueme siendo dependiente
del poder del Espíritu Santo. Señor, sígueme haciendo ser. ¿Qué hacer con nuestras inconsistencias? Hermano, poder llegar y decirle
a mi esposa, ¿sabes qué? Perdóname, he pecado. Llegar
y decirle a mi hijo, hijo, perdóname, pequé contra ti. Si nosotros
fallamos en hacer eso, nuestros hijos van a tener una idea, como
de ese joven, hay tanta inconsistencia. Y sabe, hermano, es consistente
el poder venir y decir, he pecado. Incluso eso es fruto del Espíritu,
porque te redargulle, porque te humilla. Mansedumbre. Es actitud de mansedumbre
venir y decir, hijo, perdóname, me equivoqué. A veces los padres
damos la impresión a los hijos de que nosotros nunca nos equivocamos.
Y el otro día comenté algunas cosas acerca de la obediencia.
Y si bien la obediencia debe ser inmediata, hay un asunto
importante. El hijo puede apelar, camino
a la obediencia, el hijo puede apelar. Y eso es ¿por qué? Porque papá se puede equivocar.
Pero es camino a la obediencia. Y allíendo a obedecer de manera
respetuosa, el hijo puede apelar y el padre debe considerar la
apelación y el poder venir en mansedumbre y decir, hijo, he
pecado. Es fruto del Espíritu Santo.
Hermanos, este mundo está necesitado de conocer a Dios. La necesidad
del hombre es conocer a Dios. Irmano, en Adán caímos y fracasamos,
pero si estamos en Cristo, tenemos ya toda la responsabilidad porque
tenemos todo el poder. Dijo el Señor, toda potestad,
todo el poder me es dado en el cielo y en la tierra. Por tanto,
puedes ir y hacer discípulos. a todas las naciones. Por tanto,
puedes ir y llevar fruto. Ya te ha sido, nos ha sido dado
el poder. Hermanos, este mundo está destruyéndose
por falta de conocimiento de Dios y que Dios nos guarde de
seguir contribuyendo a ello y afirmando ideas de personas. Hay gente
que habla de un patriarcado y lamentablemente muchas veces creyentes nos hemos
comportados verdaderamente como patriarcas y estamos haciendo
una negación del evangelio. Hermanos, hijos que se están
revelando y viéndonos como anticuados y cosas tristes por causa de
que no estamos dependiendo del Espíritu Santo, por causa de
que nuestras vidas de oración son pobres, por causa de que
no hemos creído lo que dijo Jesús separados de mí, nada podéis
hacer sino solamente pecar. Hermanos, permanecer en Cristo
es necesario. Estamos en un mundo que se hace
a pedazos y es verdad, está escrito, la Biblia lo dice, pero muchas
veces los creyentes hacemos cosas tristes. A veces los creyentes vivimos
Debemos ser conscientes que este mundo va a ir de mal en peor.
Pero a veces, sí, está escrito que va a ir de mal en peor. Además,
Cristo viene pronto. Hermanos, Cristo viene pronto. Pero no te olvides, y no quiero
olvidarlo con ustedes. Que Dios nos guarde, no olvidarnos,
que para el Señor, un día son como mil años. Y si bien Él viene
pronto, No quiere decir que vivamos así como, bueno, este mundo se
está echando a perder. Es mi responsabilidad mientras
Cristo no viene, así si viene mañana o viene en dos años. Aunque
se esté echando a perder, yo vivo haciendo luz y sal, porque
la sal preserva. Y ese es el llamado. Ese es el
ser fruto. Vosotros sois la luz del mundo.
Y estaba hablando igual de gloria. Vosotros sois la sal de la tierra.
Es nuestra responsabilidad, mientras estamos aquí, vivir como sal
que preserva de la descomposición esto que se está descomponiendo
y que es cierto va a ir de mal en peor pero no vivamos como
fatalistas y no vivamos como muchas veces vivimos con la seguridad
entre 24 horas Jesús ya va a venir hermano no sabemos Tenemos toda
la esperanza y clamemos por amar la venida del Señor. Clamemos,
ven Señor Jesús. Pero vivamos siendo sal y no
vivamos como fatalistas. Eso se va a podrir de todos modos.
Se va a podrir de todos modos, hermano. Pero nuestro llamado
es ser sal y ser luz. Vamos a orar para terminar.

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Joshua

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