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Elio Chay

Desde la eternidad

Matthew 12:18
Elio Chay November, 30 2016 Video & Audio
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Elio Chay
Elio Chay November, 30 2016

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Buenas noches tengan cada uno
de ustedes. Es un gozo estar nuevamente aquí
con un solo fin de anunciar las inescrutables riquezas del Evangelio
de Cristo. No tenemos otro mensaje que solamente
predicar el Evangelio de Cristo. Es lo que a ustedes se les ha
enseñado, es lo que siempre se les ha predicado. Aquí en el
libro de Mateo donde nuestro hermano leyó, Mateo capítulo
doce, en el versículo dieciocho dice de esta manera, He aquí
mi siervo a quien he escogido, mi amado en quien se agrada mi
alma. Pondré mi espíritu sobre él y
a los gentiles anunciará juicio. ¿Qué es lo que podemos entender
en este primer versículo? Vemos que Dios el Padre habla
acerca del Hijo y lo llama su siervo. Vemos que hay capítulos
verá donde Dios el Padre llama a nuestro Señor Jesucristo su
siervo, pero Él aún no dejó de ser lo que es Dios. Y vemos que Él habla de un tiempo
cuando no existía nada, en la eternidad cuando solamente Dios
existía. un tiempo cuando estas cosas
que nosotros contemplamos no existía. Todo lo que nosotros
podemos contemplar nos enseña la palabra que Él creó todas
estas cosas. Pero hay algo muy importante
que podemos ver en este versículo. Él dice que mi siervo a quien
he escogido, mi alma en quien se agrada, se agrada mi alma,
pondré mi espíritu sobre él y a los gentiles anunciará juicio. Vemos que Dios el Padre eligió
a alguien en la eternidad. Cuando el pecado entró en el
mundo, no tomó por sorpresa a Dios, para ver si Dios cómo va a resolver
el pecado. Cuando el pecado entró en el
mundo, ya Dios había determinado un salvador. Él ya había escogido
un salvador para su pueblo elegido. Entonces vemos que Dios, en la
eternidad, Dios escogió a su hijo unigénito. Nos dice la palabra
de Dios que es uno, unigénito y primogénito, ¿verdad? Es lo que nos enseña. Entonces
vemos que Él eligió a Su Hijo para salvar a Su pueblo. Y a
través de ese Su Hijo que Él eligió, vemos que somos salvados
también. Fuimos elegidos en Cristo Jesús. Pero vemos que todas estas cosas
Dios lo hizo desde la eternidad. Él preparó todas las cosas. Pero todas estas cosas vemos
que se fueron cumpliendo según las Sagradas Escrituras. No podía
pasar algo que no era conforme a las Escrituras. Todos los acontecimientos sucedieron
según conforme Dios lo había determinado. No podía adelantarse
algo, no podía atrasarse, sino todas las cosas estaban ordenadas
según el tiempo que Dios había determinado que sucediera. Entonces, he aquí mi siervo,
a quien he escogido, Es Dios, verá, quien señaló a nuestro
Señor Jesucristo para dar salvación a su pueblo. No nos dice las Escrituras que
en los tiempos de los profetas todos los sacrificios que fueron
ordenados por Dios podían dar vida eterna, ¿verdad?
No nos dice. Solamente nos enseña la Palabra
de Dios que eran tipos de lo que había de venir. Son sombras
de lo que había de venir. Los sacrificios estaban mostrando
siempre a Cristo. Los derramamientos de sangre
estaban mostrándonos que con la sangre de Cristo íbamos a
ser lavados, teníamos que ser lavados. Entonces, dice aquí, en la eternidad determinó Dios
la salvación de su iglesia en el Señor Jesucristo. Él fue el primer elegido de Dios. Y el pueblo fue elegido en el
Señor Jesucristo. Ahora, dice en el libro de Isaías,
ustedes gustan buscar Isaías capítulo cuarenta y dos en su
versículo uno. No olvidemos que aquí el libro
de Mateo está hablando en su versículo dieciocho, capítulo
doce, donde dice, He aquí mi siervo. He aquí mi siervo, dice. Ahora Isaías capítulo cuarenta
y dos, versículo uno dice, he aquí mi siervo. He aquí mi siervo. Ahora Isaías lo está describiendo
con más claridad y dice, yo le sostendré. Yo le sostendré. ¿Cuántas veces vemos en las escrituras,
verá, que nuestro Señor Jesucristo siempre era tentado? ¿Cómo era
perseguido? Pero Dios el Padre dice, yo le
sostendré como mi siervo escogido. Yo le sostendré. Vemos que Satanás,
él siempre estaba buscando motivos para atentar a Nuestro Señor
Jesucristo. Y vemos también los judíos, el
pueblo judío, cómo también ellos, verá, estaban buscando motivos
para acusar a Nuestro Señor Jesucristo. Él, como siervo de Dios, Él se
sujetó bajo la obediencia de Dios el Padre. Por esa razón,
Él dice aquí, Isaías está diciendo, eh aquí mi siervo, yo le sostendré. Él, como Dios hombre, necesitaba
de la fortaleza de su Padre. Pero aún así, Él no dejó de ser
Dios. Él siempre siguió siendo Dios.
Dice, vuelve a repetir, verá lo que dijo en Mateo, mi escogido. Mi escogido. En quien mi alma
tiene contentamiento. Dios quedó satisfecho. En la obra. Del santo hijo de
Dios. Dios se agradó su alma. en la obra que hizo nuestro Señor
Jesucristo. ¿Por qué Dios no se agradó en
los sacrificios de animales? Porque estos sacrificios nunca
fueron dados para perdonar o quitar los pecados del pueblo de Dios. Ellos fueron puestos por tiempos
definidos. Por esa razón vemos que había
muchos sacrificios todo el tiempo. Porque nos estaba mostrando,
estaba señalando la verdad que había de venir en el Señor Jesucristo. Y cuando esto se cumplió, nos
dice la Palabra de Dios, dice, en quien mi alma tiene contentamiento. He puesto sobre él mi espíritu. Él traerá justicia a las naciones. Él es el único justo. Y porque Él es el único justo,
Él puede hacer justicia. El hombre verá, Él no es justo. La palabra de Dios dice que no
hay justo ni a un uno. Y el único justo, quien puede
hacer justicia, Bien, es solamente Cristo, es solamente Él quien
puede hacer un juicio sobre su pueblo. Y nos dice la Palabra de Dios,
según Pedro, Primera de Pedro 1.19, ahora nos describe cómo
Cristo Jesús, Él pagó La razón por qué Dios el Padre
dijo, este es mi hijo amado en quien tengo complacencia o quien
tengo contentamiento. Aquí en Pedro lo está diciendo
con claridad. Primera de Pedro 1 a 18 dice,
sabiendo que fuiste rescatado de vuestra vana manera de vivir, ¿Qué cosa era nuestra vida, verá? Antes estábamos viviendo bajo
una rebelión en contra de la palabra de Dios. Teníamos una
loca carrera donde dábamos riendas sueltas a la carne, a nuestros
deseos. Esta era nuestra triste condición
delante de Dios. pero damos gracias a Dios, que
Dios en la eternidad señaló a su amado Hijo para morir en la cruz
del Calvario y rescatarnos de nuestra vana manera de vivir. Es lo que dice Pedro, sabiendo
que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir. Y sigue diciendo, la cual recibisteis
de vuestros padres, no con cosas, dice, no con cosas corruptibles
como oro o plata. Estas cosas, delante de Dios,
no tiene precio, no tiene validez, y de nada sirve en la salvación
del hombre. porque Dios nunca miró estas
cosas en la eternidad. Dios el Padre, Él escogió a su
unigénito Hijo para esta obra de salvar a su pueblo mediante
la sangre de nuestro Señor Jesucristo. Y es lo que dice el versículo
19 de 1 Pedro capítulo 1, sino con la sangre preciosa de Cristo. con la sangre preciosa de Cristo. El Hijo de Dios, Él tenía que
morir en la cruz del Calvario, pero solamente Su muerte no podía
hacer eficaz la salvación. La sangre de Él tenía que ser
necesaria para alabarnos de nuestros pecados. La sangre de Cristo
nos limpia de todo pecado. Es lo que dice, ¿verdad? Si no
con la sangre preciosa de Cristo como de un cordero sin mancha
y sin contaminación. Quiere decir que esta sangre
que fue aceptada por Dios el Padre nunca tuvo contaminación. Él fue santo, santo, santo. Eso es lo que fue nuestro Señor
Jesucristo. Nunca conoció pecado. Nunca Él
conoció pecado. Como cordero sin mancha y sin
contaminación, así tenía que ser. para que la justicia de
Dios se cumpliese en el Señor Jesucristo. Y por esa razón,
Dios dijo, este es mi Hijo amado en quien tengo contentamiento. ¡Qué bendición, verá! Pero vemos
que sigue diciendo Pedro, en el versículo 20, que esta sangre
ya había sido destinado. Es lo que dice, verá, ya destinada
desde antes de la fundación del mundo, es en la eternidad. Es
como Dios, verá, planeó la salvación a favor de su pueblo. Entonces
quiere decir que cuando entró el pecado, Dios ya tenía conocimiento
de esto. Él tenía este pleno conocimiento. Por esa razón, dice, ¿quién puede
entender los pensamientos de Dios o los caminos de Dios? Verá, nadie, nadie puede entenderlos. Pero aquí vemos que Él había
preparado antes de la fundación del mundo, desde la eternidad,
pero fue manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros.
Cada acontecimiento Lo que sucedió fue según la voluntad de Dios. Él había determinado cómo iba
a suceder todas las cosas y también cómo iba a venir su pueblo arrepentido
a Él. Tu pueblo se te ofrecerá, verás
lo que dice, voluntariamente en el día de su poder. Es el día de salvación de nuestro
Señor Jesucristo. En el cumplimiento del tiempo,
el Eterno Hijo, Él fue hecho hombre y se entregó a la muerte
de la cruz cumpliendo la voluntad de Dios el Padre, haciendo la
propiciación Él cumplió la propiciación con
Su sangre, derramándolas sobre el propiciatorio de Dios el Padre. Es lo que Él hizo. Él fue, Él
se entregó, verá, el Eterno Hijo de Dios fue hecho hombre y Él
se entregó a la muerte. Dice, hay algo muy hermoso que
dice en el libro de Juan, si ustedes quieren buscarlo, Juan
capítulo 10. Juan de los Evangelios en su
capítulo 10, su versículo 17. Dice versículos 17 y 18. Por
eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida. Él es, ¿verdad? Él lo declaró ante aquella multitud
que estaba frente de Él. Él dijo que Él puede poner su
vida, y es lo que dicen las Escrituras. Él dice, por eso me ama el Padre,
porque yo pongo mi vida. para volverla a tomar. Versículo
18. Nadie me la quita. Nadie me la quita. Él es el autor
de la vida. Él es el dador de la vida. ¿Y quién puede quitarle la vida? ¿Cuántas personas, verá, cuando
él estaba en la tierra, trataron de quitarle la vida? Nadie pudo. Nadie. Nadie me la quita, sino que yo
de mí mismo la pongo. Tengo poder para volverla. Tengo
poder para ponerla y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento
recibí de mi padre. Por esa razón, él dijo claramente
que era necesario que cumpliese la voluntad de Dios el Padre.
Él tenía que morir en la Cruz del Calvario, y Él dijo de esta
manera, que al tercer día, Él va a resucitar. Él recobró su
vida, verá. Es la seguridad que tenemos en
el Señor Jesucristo. Es la seguridad de todo creyente. Cuando Él resucitó, su pueblo
resucitamos juntamente con Él, para vida eterna. Esa es la obra
que Dios el Padre ha hecho a favor de su pueblo en el Señor Jesucristo. Por esa razón se agrada su alma
en el Señor Jesucristo. Jesucristo habiendo determinado,
terminado, nuestro Señor Jesucristo habiendo terminado toda justicia,
Él terminó, verá, toda justicia, por la redención de su iglesia,
su iglesia elegida? ¿Qué fue lo que dijo cuando él
terminó su obra? Él dijo, consumado es, consumado
es. La obra de su pueblo terminó. Ahora su pueblo descansa en el
Señor Jesucristo. en Él descansamos. Ya no estamos
luchando para buscar qué hacer, verá, para ganar méritos delante
de la presencia de Dios para poder ser salvo, no. Nuestro Señor Jesucristo cuando
Él dijo, consumado es, es que la obra de redención, la obra
de salvación, el perdón de pecados, había llegado el momento para
el pueblo elegido de Dios. La expiación por nuestros pecados
fue un éxito. Ahora, cada creyente, cada creyente,
él sabe esto. Ha sido enseñado por la palabra
de Dios. Cuando Cristo dijo, consumado
es. Ya no vamos a regresar a los
ritos, a las ceremonias, verá. Ya no vamos a regresar. Porque el cumplimiento de las
Escrituras ha sido cumplido en el Señor Jesucristo. Y Él cumplió
cada jota y cada tilde de su palabra. Él acumplió a favor
de su pueblo. Consumado es, es lo que dijo. Juan 19.30 dice, cuando Jesús
hubo tomado el vinagre dijo, consumado es, y habiendo inclinado
la cabeza, entregó el espíritu. Terminó la obra de nuestro Señor
Jesucristo. Ahora puedes leer lo que dice
Hebreos, ¿verdad? Hebreos, Él declara y dice, acerquémonos
confiadamente al trono de la gracia. El camino ya ha sido
abierto para venir al Señor. Venimos las veces que tenemos
esta necesidad, ¿verdad? Nos acercamos a Él, venimos confiadamente
porque Él ha abierto el camino para venir a Dios. El Espíritu
Santo testifica y revela en el corazón de cada escogido de Dios
lo que Dios ha hecho por ellos y les da esa paz en el Señor
Jesucristo. Es el Espíritu que nos enseña
cada día, que nos revela la verdad del Evangelio. ¿Quién es el que
cumplió la obra de Dios el Padre? ¿Quién
es el que nos redimió? Es nuestro Señor Jesucristo. Él cumplió la voluntad de Dios
el Padre, se sujetó a la voluntad de Dios el Padre. Ahora, Si aquí
está diciendo la palabra de Dios, quien cumplió la propiciación
fue Cristo en la cruz del Calvario. Para poder creer esto, para poder
creer esto, necesitamos algo que proviene de Dios, que proviene
de nuestro Señor Jesucristo, es la fe. Es la fe la que nos
hace mirar y contemplar la obra de nuestro Señor Jesucristo porque
dice su palabra que sin fe es imposible agradarle a Él. Entonces,
esa fe es la fe salvadora que nos guía a cada momento para
venir a Cristo. Ahí tenemos una historia muy
hermosa. Había nuestro Señor Jesucristo,
Él estaba crucificado. Y en su lado de Él, en su derecha,
había un hombre. A su izquierda, había también
un hombre. Tres hombres, verá, crucificados. Allá está. Un hombre. Él maldice a Nuestro
Señor Jesucristo. Él dice, si tú eres Dios, sálvate
a ti mismo y sálvanos. Nuestro Señor Jesucristo, Él
podía hacer esto. Él podía salvarse. Él podía descender
de la cruz. Él es poderoso. ¿Y por qué no
lo hizo? porque él tenía que cumplir lo
que Dios el Padre le dio para que hiciese desde la eternidad.
Él tenía que morir en la cruz del Calvario. Pero este hombre,
él no estaba viendo quién era el que estaba de lado de él.
Él solamente estaba él incuriándole a nuestro Señor Jesucristo. Él
solamente estaba hablando por hablar. Sálvate a ti mismo y
a nosotros. Lucas 23, 40 dice, respondiendo
el otro le reprendió diciendo, ni aún temes tú a Dios estando
en la misma condición. Qué interesante es el testimonio
de este hombre, ¿verdad? Él habló del temor a Dios. Esto es lo que tiene el pueblo
de Dios. Dios ha puesto su temor en el
corazón de su pueblo. Es lo que ha hecho, porque sabemos
qué es Dios. Dios es un Dios grande y poderoso. Este hombre, él dijo, no temes
tú a Dios. Este hombre ya había sido enseñado. Este hombre, Él ya tenía el temor
de Dios en él. Por esa razón, él habló de esta
manera. Nosotros a la verdad, dice él,
juntamente padecemos lo que recibimos, lo que merecieron nuestros hechos. Mas éste dice, habla de Cristo,
ningún mal hizo. Él ningún mal hizo. Pero sin embargo, Él allá está
en la cruz del Calvario para cumplir la crucificación. Entonces, la respuesta de este
hombre dijo, y dijo a Jesús, acuérdate de mí, acuérdate de
mí, dice, cuando vengas en tu reino. Acuérdate de mí cuando
vengas en tu reino. No se hizo esperar un tiempo
para que Dios el Padre, nuestro Señor Jesucristo le respondiera. El Señor le dijo, de cierto te
digo que hoy mismo estarás conmigo en el paraíso. Esa es una gran
seguridad que Dios ha dado a favor de su pueblo en el Señor Jesucristo. Todos aquellos que hemos creído
Desde el momento que creemos, tenemos la vida eterna. La vida
que proviene de nuestro Señor Jesucristo. Nuestro Señor le
dio una promesa a este hombre. Hoy, hoy mismo estarás conmigo en
el paraíso. Una promesa fiel. que nuestro Señor Jesucristo
habló a favor de este hombre. Podemos ver, verá, la elección
de Dios aquí en estos dos hombres. Este hombre, él fue elegido desde
la eternidad y Cristo estaba muriendo por él. El Señor Jesucristo
estaba muriendo por él. Está derramando su sangre por
este hombre. Él solamente dijo, verá, acuérdate
de mí cuando vengas en tu reino. No es que Dios se olvide de alguien,
sino lo que este hombre estaba diciendo, si tú quieres el día
que tú vengas, si tú quieres, puedes llevarme. Es lo que está
diciendo, verá. No dijo lo mismo del otro. Allá
vemos la soberanía de Dios en su elección. Este hombre, él,
murió también. Él tiene su lugar, pero este
otro tiene las promesas divinas, verán. Tiene las promesas eternas
de Dios. Tiene la esperanza de un día
ver a su Salvador, a nuestro Señor Jesucristo. Tiene esta
esperanza. Lo mismo es la iglesia del Señor. Todos los que hemos creído tenemos
siempre esta esperanza y estas promesas de que un día vamos
a estar donde Él está. Allá vamos a estar delante de
Él. cuando Él venga por su pueblo.
Para terminar en esta noche, vemos el cumplimiento de la propiciación
de nuestro Señor Jesucristo, el Cordero de Dios inmolado desde
la eternidad. Jesucristo declaró, consumado
es, consumado es, la victoria Él ha ganado. a favor de su pueblo. Somos victoriosos en el Señor
Jesucristo. La obra de Él fue perfecta. Y por lo tanto podemos venir
a Él. Venimos confiadamente a Él. Él
fue escogido para esto y Él lo cumplió. Dice segunda de Corintios
capítulo cinco versículo veintiuno dice al que no conoció pecado
por nosotros Dios el Padre lo hizo pecado para que nosotros
habla de la iglesia de los elegidos del pueblo de Dios para que nosotros
pues hemos hecho justicia de Dios en Él, en el Señor Jesucristo,
en Él. Entonces quiere decir que cada
creyente somos vestidos en la justicia de nuestro Señor Jesucristo. Cada persona que viene rendido
a los pies de Nuestro Señor y cree en el Señor, es vestido en la
justicia de Nuestro Señor Jesucristo. Que Dios les bendiga.

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Joshua

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