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Cody Groover

El reino consiste no en palabras sino en poder

1 Corinthians 4:9-21
Cody Groover October, 20 2016 Video & Audio
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Cody Groover
Cody Groover October, 20 2016

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En esta tarde pido que abran
sus Biblias conmigo el libro de 1 Corintios capítulo 4. El asunto que el apóstol Pablo
estaba tratando allá en Corinto era un asunto de división sobre
o acerca de hombres. Se jactaban, estaban enorgullecidos
por los dones que Dios había dado. Estaban orgullosos de que tenían dones de lenguas,
tenían dones de profetizar, tenían dones de sanamiento, habían dones
en la iglesia de Corinto. El apóstol Pablo había estado
predicando allá 18 meses, un año y medio había estado allá
y se había apartado. Y recuerden que Corinto era una
ciudad marítima, pero era una ciudad principal. Y Atenas era
el central de la sabiduría griega. Atenas era la ciudad central. de la sabiduría griega. Y los corintos eran, por decir
así, ellos querían mucho tener eso, eso que había, esa sabiduría
humana, esa sabiduría de los filósofos que había en Atenas. Y por eso que el apóstol Pablo
dijo, les reprendió y les dijo que Cristo no está dividido.
Y no debemos estar escuchando a una persona por la manera que
habla, con qué facilidad habla, sino debemos estar escuchando,
queriendo oír la palabra de Dios. Ese es uno de los... Y sabemos
que Dios es el que da esto. Dios es el que da oídos para
oír. Pero muchas personas no oyen
simplemente porque todo lo saben. Has tratado de enseñarle algo
a una persona que lo sabe todo. Es como una cubeta que está llena. Una cubeta que está llena, no
le puedes añadir ni una gota. La gota que le pongas, esa gota
rebosa. Está lleno. Y la persona que
está llena de sí mismo, está llena de su propia sabiduría,
esa persona no va a aprender. Para ser sabios con Dios, tenemos
que entender que todo lo que sabemos es nada. Que somos nada. Y que necesitamos de él. Y nunca,
nunca, ser sabios en el Señor no es crecer, sino menguar. menguara. Eso es ser sabio en
el Señor. Eso es crecimiento espiritual. Pero si oyes a los religiosos
de hoy día, conocimiento es conocimiento. Conocimiento es conocimiento.
Mientras más conocimiento tengas, más rango tienes en la religión. Pero escuchen, cuando una persona
tiene conocimiento, lo primero que sabe es que él es nada, que
Cristo es todo. esa persona puede aprender, esa
persona puede recibir. Pero el apóstol Pablo entonces
está tratando en estos primeros cuatro capítulos sobre este tema,
porque va a entrar en el capítulo cinco sobre otro tema. Ellos
estaban embanecidos, es decir, creían, sabían que somos salvos
por la gracia, y porque somos salvos por la gracia, entonces
vamos a tolerar estas esta mala conducta porque no somos salvos
por obra somos salvos por gracia y por eso entonces ellos estaban
tolerando esta mala conducta de un pastor que estaba ya en
Corinto pero antes de que llegue a ese tema está aquí en el capítulo
4 como ya quiero recordarles primero debemos oír a Cristo,
el mensaje de Cristo. Segundo el apóstol Pablo dijo,
esto es lo que me envió Cristo a hacer, a predicar, no a bautizar.
Y él habló de cuál es ese mensaje, cuál es el mensaje de la cruz,
es Cristo Jesús y este crucificado. Cristo Jesús y este crucificado.
Y yo cuando vine a ustedes vine predicando Cristo y este crucificado
para que la fe de ustedes esté fundada sobre la palabra de Dios
y no sobre lo que dijo el apóstol Pablo. El apóstol Pablo dijo,
no nos predicamos a nosotros mismos. Predicamos al Señor Jesucristo
sobre quién debe estar tu confianza, en quién debes creer, ¿A quién
debes confiar? Al señor Jesucristo. No en lo
que dice la iglesia bautista, no lo que dice la doctrina, sino
Cristo Jesús, la salvación es una persona. Entonces, ha venido
tratando todo esto y mostrando como nosotros los ministros somos
siervos únicamente. El siervo de Dios ha de ser escuchado
porque Dios lo puso. Es don de Dios a la iglesia,
ha de ser escuchado. Pero tampoco ha de ser puesto
en un pedestal muy arriba, porque eso produce abusos. Y tampoco
debe ser menospreciado, es decir, puesto como trapeador, porque
cuando se desprecia al ministro, lo que sigue es desprecio a la
palabra que él está predicando. Entonces, ni el uno ni el otro. Ni ponerlo arriba, ni ponerlo
como trapeador. Somos siervos meramente, somos
siervos. Luego dice aquí, tengamos a los
hombres, versículo uno, por servidores de Cristo administradores de
los misterios de Dios. Todo es un misterio antes de
que sea revelado. Y hay cosas, la palabra de Dios
es profundo. es la sabiduría de Dios, la sabiduría
que Él revela, la sabiduría que tú tienes si crees en el Señor
Jesucristo. Pero aún con la sabiduría que
Dios te ha dado de conocer al Señor Jesucristo y conocer que
en Él están todas las cosas, aún así hay muchas cosas que
no comprendemos, que no vamos a comprender. Es por esto que
nunca llegamos a estar demasiado llenos como para no poder aprender,
como dije al principio. Una persona que lo sabe todo
no le vas a enseñar nada. Dice, tengamos a los hombres
por servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora
bien, se requiere de los administradores que cada uno sea hallado fiel.
Se requiere de cada pastor, cada maestro, que sea fiel a la palabra,
es decir, que estudie la palabra. que no diga cosas contrarias
a la palabra, que compare palabra con la palabra, es el mejor intérprete
de la Biblia, es la Biblia misma. Y lo que dijo Dios acerca del
hombre y acerca de sí mismo y acerca de la manera que podemos venir
a él, lo que dijo en Génesis es lo mismo que dice en Apocalipsis.
Es el mejor intérprete. de la Palabra, es la Palabra
misma. Debe ser hallado fiel, es decir, fiel a la Palabra,
fiel a lo que Dios dice, fiel a Jesucristo. Y el apóstol Pablo
dice, tengo muy poco a ser juzgado por usted, ni yo mismo me juzgo,
el que juzgue es Dios. Él me puso en el ministerio.
Yo tengo que darle cuenta a Él de haber desarrollado de haber
cumplido la carrera que él me dio. Yo a él respondo. Yo soy
responsable delante de Dios por las almas de todos los que me
oyen. Yo tengo que quitarme esta carga. Yo no quiero tener la
sangre de ningún hombre sobre mi cabeza. Yo quiero decirle
la verdad. decir la verdad de tal manera
que esa persona sepa, si esa persona cree en el Señor Jesucristo,
es salvo. Y esa persona que no cree en
el Señor Jesucristo, no confía en Él, que sepa que Cristo Jesús
es el único camino. Y cuando una persona rechaza
a Cristo, rechaza la misericordia a su alma. Rechaza la misericordia
a su alma. Así es que yo tengo que librarme. librarme de esta carga, pero
a Dios respondo. Si yo no digo la verdad de Jesucristo,
yo soy más culpable, verdad? Más culpable. Hay asesinos en
la cárcel por homos o hay personas en la cárcel por homicidio, pero
no hay homicidio más grande que el homicidio que se comete detrás
del púlpito por parte de hombres que mienten acerca de Dios y
mienten acerca del hombre. de tal manera que los hombres
salen de aquel lugar con una esperanza falsa y se van al infierno. Cada uno se ha hallado fiel.
Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, porque aunque nada
tengo mala conciencia, no por eso soy justificado, pero el
que me juzga es el Señor. Así que no juzguéis nada antes
de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también
lo oculto de las tinieblas y manifestará las intenciones de los corazones
Entonces, cada uno recibirá su alabanza de Dios. Pero es por
eso, hermano, lo he presentado como ejemplo en mi en Apolos
por amor de vosotros, para que nosotros en nosotros aprendáis
a no pensar más de lo que está escrito. No sea que por causa
de uno os envanezcáis unos contra otros. Y el apóstol Pablo está
diciendo esto es lo que está pasando allá. Están envanecidos.
Están envanecidos unos contra otros. Yo puse este ejemplo de
yo mismo y el Apolos para que aprendan que somos simplemente
siervos. Yo sembré Apolo regó, pero el
crecimiento lo dio Dios. ¿Quién te distingue o qué tienes
que no hayas recibido? Si lo recibiste, ¿por qué te
glorías como si no lo hubieras recibido? Ahora, noten aquí versículo
8. Aquí es donde vamos a comenzar.
¿Ustedes ya están saciados? Es decir, no hay nada más que
puedan necesitar. Si estás saciado en la mesa,
te levantas, ¿verdad? No sigues comiendo. Pero eso
es lo que ellos estaban, ya están saciados. No hay nada que se
te pueda enseñar, dice el apóstol Pablo. Tienen todos estos maestros
y ustedes se jactan de ellos, de tal manera que desprecian
la enseñanza de yo mismo, del apóstol. Ustedes oyeron el evangelio
de mí. y ahora no quieren recibir nada
de lo que yo digo, porque unos dicen yo soy de Apolos, o yo
soy de Cepas, por tanto no queremos oír a Pablo. Están envanecidos, ya están saciados,
ya estáis ricos, no te falta nada, no tienes necesidad de
ninguna corrección, de ninguna instrucción. ¿Ven? Esto es cosa
seria, ¿verdad? Cosa seria, de considerar que
no... ¿Cuándo vamos a a llegar al punto
de no tener necesidad. Esa es la condición que cada
uno está. Tenemos necesidad de Cristo Jesús. Venimos como pecadores necesitados. El momento que no tenemos necesidad,
es el momento que no necesitamos a Cristo. Porque Él es el que
nos da todas las cosas. Pero la persona que dice, no
tengo necesidad, está diciendo, no tengo necesidad de Cristo.
porque Él es el que nos suple todas las cosas. Él nos da todas
las cosas. Ya estáis saciados. Están ricos. Si nosotros reináis, yo quisiera
que ustedes reinen. Ojalá reinasen. Para que nosotros
también estuviésemos reinando. Porque cuando la iglesia reine,
toda la iglesia va a reinar junto. Pero todavía estamos en tribulación. Ahora dice, ustedes ya están
reinados, o noten lo que dice, porque según pienso, dice el
apóstol Pablo, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como
postreros, como sentenciados de muerte, pues hemos llegado
a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres. Dios
nos ha puesto a nosotros como espectáculo. Ustedes dicen que
están reinando. Ustedes están en la facilidad,
comodidad, El mundo no los aborrece, no están sufriendo persecución.
¿Por qué? Porque ya había esta mezcla de
la sabiduría humana. Donde mezcles el evangelio del
Señor Jesucristo, ya le quitaste el filo. La palabra de Dios es
espada de dos filos que corta. corta, pero cuando mezclas la
sabiduría del hombre, la sabiduría humana, ya le quitaste el filo
a esa espada, y todo se puede llevar con ese mensaje. Todo
se puede, puedes verlo en el ecumenismo, todos están de acuerdo
en estar en desacuerdo, de tal manera que no creen nada. No
creen nada. Según pienso, Dios nos ha exhibido
a nosotros los apóstolos como apostreros, como está hablando
aquí en la antigüedad cuando una nación salía contra otra
nación y hacían guerra. Cuando una nación sometía a otro,
conquistaba a otra nación, regresaba en una procesión triunfal, en
un desfile, Ahí iba el rey, ahí iban los soldados victoriosos,
un gran desfile y atrás en los postreros traían en cadenas atados
a los presos, a los sentenciados a muerte y los que iban a ser
esclavizados, los traían atrás y todos los que estaban allá
en la feria, o sea estaban allá en el desfile, aplausos para
los victoriosos y cuando pasaban los postreros o los últimos,
los esclavos, ahí les tiraban tomatazos, los humillaban, los
humillaban. eran espectáculo y es lo que
está diciendo aquí el apóstol. Ustedes están reinando y nosotros
estamos los apóstoles estamos como espectáculo a los angles
y a los hombres somos espectáculo. Consideran lo que estoy diciendo,
dice el apóstol Pablo. Hay diferencia. ¿Cuál es la diferencia? Se hace deporte con nosotros.
Nosotros dice, aquí en la segunda cosa que dice en versículo 10,
nosotros somos insensatos. A nosotros se nos dice que somos
necios por amor de Cristo, por el evangelio se nos dice que
somos necios. ¿Tú crees eso? ¿Tú crees el evangelio? ¿Tú crees esa doctrina? Eres
un necio. Bueno, qué bueno si pudiera sufrir
el oprobio. Qué bueno que se pueda sufrir
las las las calumnias de los hombres en contra de por la causa
del evangelio. Creo que vean Mateo capítulo
cinco. El Señor Jesucristo dijo esto.
Esto está en las bienaventuranzas. El Señor Jesucristo dijo. Bienaventurado
versículo diez bienaventurado los que padecen persecución por
causa de la justicia, por causa del evangelio de Cristo Jesús,
por causa de la justicia, la única justicia que hay es la
justicia del Señor Jesucristo. Y cuando una persona pretende
hacer justicia, su justicia para ser aceptado delante de Dios
y tú no participas con eso, el no participar en esa actividad
que ellos hacen los acusa. los acusa. El simplemente no
participar con sus actividades los acusa a ellos. No. Dices,
la única justicia es la justicia del Señor Jesucristo. Y por eso
vas a ser perseguido. Porque de ellos es el reino de
los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen
y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros. Están
mintiendo. Me entiendo. Si dicen cosas malas
de ti y están diciendo la verdad, te lo mereces, ¿verdad? Si dicen
cosas malas de mí y es verdad, me lo merezco. Pero si dicen
cosas, hablan mal de mí porque yo estoy hablando de Cristo y
estoy diciendo la verdad. Entonces dice aquí, bienaventurado
soy, bienaventurado. Gozaos y alegraos, porque vuestro
galardón es grande en los cielos, porque así persiguieron los profetas
que fueron antes de vosotros. En otras palabras, hay persecución,
va a haber persecución. El momento que seas amigo del
mundo, ya te volviste enemigo de Cristo. No puedes estar en
amistad con el mundo y amistad con Cristo, porque el mundo está
en amistad contra Cristo. Y está diciendo aquí, nosotros
somos insensatos, a nosotros se nos dice que somos locos,
insensatos, necios, por amor a Cristo, por amor a su Evangelio,
más ustedes prudentes en Cristo. ¿Por qué les llamarían prudentes
en Cristo? Porque han cambiado, han metido
filosofía y cosas de hombres, de tal manera, es decir, han
presentado la palabra de Dios de tal manera, con su astucia.
han hecho tal uso de la sabiduría del mundo y de las políticas
o prácticas carnales en su religión que han ganado el favor del mundo
y han escapado de la persecución. Eso es lo que está diciendo.
El apóstol Pablo, voy a repetirlo. Ustedes, dice el apóstol Pablo,
supuestamente han hecho tal uso de la sabiduría del mundo y de
las políticas y prácticas carnales en su religión que han ganado
el favor del mundo con sus prácticas, han ganado el favor del mundo
y han escapado por eso la persecución. El apóstol Pablo dijo esto, si
yo predico la circuncisión, entonces si yo, lo único que tengo que
hacer yo para dejar de recibir persecución es someterla a la
circuncisión. Lo único que tendría que hacer
para ser igual a los demás es hacer una obra. Lo único que tendría que hacer
es una obra y estaríamos igual a todo el resto del mundo, ya
no habría persecución. El mundo entiende eso. El mundo
entiende eso. Nosotros los apóstoles somos
débiles en cuerpo, débiles en influencia, débiles en los bienes
y en la fama, pero ustedes son fuertes en estas cosas, dice
el apóstol Pablo. Nosotros débiles, más vosotros
fuertes, vosotros honorables, más nosotros despreciados. Hay
algo malo allá, ¿verdad? Si el mundo te ama, parece que
eres del mundo, ¿verdad? Ustedes son honrados. honorados,
perdón, entre los hombres, honorados entre los hombres por sus logros,
sus logros de aprendizaje, sus riquezas y sus éxitos, pero nosotros
somos rechazados, despreciados por los hombres. ¿Ven lo que
dice el versículo 11? Hasta esta hora padecemos hambre,
tenemos sed, estamos desnudos, somos abofeteados y no tenemos
morada fija. Nos fatigamos trabajando con
nuestras propias manos. Nos maldicen y bendecimos. Padecemos
persecución y la soportamos. Nos difaman y rogamos. Hemos
venido a ser hasta ahora como la escoria del mundo, el desecho
de todos. Nosotros hemos sido despreciados,
desechados. Así fue Cristo, ¿verdad? En Isaías
capítulo 53 nos dice la palabra de Dios que el Señor Jesucristo
es hombre despreciado y desechado ante los hombres, varón de dolores
y experimentado en quebranto. Así fue nuestro Señor Jesucristo.
Y así va a ser la iglesia. Nota lo que dice Lucas 6. Voy
a leer otro texto en Lucas capítulo 6. lo mismo que vimos allá en
Juan, pero esto está en Lucas capítulo 6. Versículo 22 dice, Bienaventurados
seréis cuando los hombres os aborrezcan y cuando os aparten
de sí, os vituperen y desechen vuestro nombre como malo por
causa del hijo del hombre. Gozaos en aquel día. Alegraos,
porque aquí vuestro galardón es grande en los cielos, porque
así hacían sus padres con los profetas. Mas hay de vosotros
ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo. Hay de vosotros los
que ahora estáis saciados, porque tendréis hambre, Hay de vosotros
lo que ahora reís, porque lamentaréis y lloraréis. Hay de vosotros
cuando todos los hombres hablen bien de vosotros, porque así
hacían sus padres con los falsos profetas. Cuando todos hablen
bien de ti, así hacían sus padres con los
falsos profetas. Los falsos profetas que les hablaban
cosas suaves, ellos hablaban bien de esos profetas. Esos profetas
que decían, Dios no está irado contigo, todo va a ir bien. Hay
paz, paz, cuando no había paz. Así hablaban los padres anteriormente
a los falsos profetas. El Señor Jesucristo claramente
nos dijo, si el mundo os aborrece, debemos saber esto, sabed que
a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. No somos más que
nuestro Señor. Si fuerais del mundo, el mundo
amaría lo suyo, pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí
del mundo, por eso el mundo os aborrece. Dice aquí en versículo 14. Ahora,
todo esto lo que ha dicho el apóstol Pablo dice, no lo escribo
para avergonzaros. No, eso no es mi propósito, de
avergonzarles. sino para amonestaros como a
hijos míos amados. Quiero amonestarles, dice el
apóstol Pablo. Quiero amonestarles. Todo el
tiempo le están pensando que son hijos amados. Todo el tiempo
están pensando que son creyentes verdaderos. No está hablando
de falsos creyentes. Está hablando a creyentes verdaderos
que tenían mal comportamiento. Hijos amados. Porque aunque tenéis
diez mil años en Cristo, puedes tener diez mil maestros en Cristo. Ustedes no están escuchándome
a mí, y yo soy el que les lleve el evangelio. Es lo que le está
diciendo el apóstol. Ustedes oyeron el evangelio cuando
lo oyeron de mí. Y ahora vienen estos otros maestros,
y ahora están ustedes inflados de tal manera que a mí no me
quieren oír. Dice, Porque aunque tenéis diez mil años en Cristo,
no tenéis muchos padres. No es que el apóstol Pablo les
haya engendrado a la vida eterna. Porque solamente el Espíritu
Santo es el que engendra. Él de su voluntad nos hizo nacer
por la palabra de Dios. ¿Quién? Dios. Dios el Padre envió
al Espíritu Santo, Dios el Hijo envió al Espíritu Santo en la
predicación de la palabra e hizo eficaz su palabra. La semilla
fue bendecida. La palabra es la semilla, la
semilla fue bendecida. Y Dios obró una nueva criatura,
una nueva criatura. Nosotros no engendramos nada. Nosotros no engendramos, ni en
el ambiente físico, ¿sabían eso? Ni en el ambiente físico, nosotros
no engendramos nada. Se casa un hombre con una mujer
y el hombre pone su semilla, pero él no es el que hace engendrar,
es Dios quien hace que esa semilla produzca, ¿verdad? Es Dios quien
bendice esa esa unión. Y si Dios no lo bendice, no hay
fruto, no hay hijo. Pues de la misma manera, de la
misma manera, Dios es el que bendice su palabra. Dios es el
que bendice su palabra. El apóstol Pablo estaba diciendo
en Gálatas, ustedes no sé quién les fascinó para ir tras otro
evangelio. No sé quién les fascinó para
ir, quién les hechizó para que vayan tras otro evangelio. No
es que haya otro evangelio, porque hay solamente un evangelio. Aunque tenéis mil años en Cristo,
no tenéis muchos padres, pues yo en Cristo Jesús, yo os engendré
por medio del evangelio. Dios es el que bendijo su palabra. Dice por tanto os ruego que me
sigan a mí. Versículo 16. Por tanto, os ruego
que me imitéis. Que me imiten a mí, no sigan
aquellos personas que quieren apartarles. No siguen a esas personas que
quieren apartarles de la verdad. Dios va a probar a su pueblo,
verdad? Dios va a probar a su pueblo
para ver si de veras aman al Señor Jesucristo o no. Pero el
apóstol Pablo dice, os ruego, sígueme a mí. Yo estoy predicando
la verdad del evangelio. El apóstol Pablo sabía y ahora
él dice, os ruego, yo te ruego que no vayas a escuchar otro
hombre o que vaya a decir alguien que no hable conforme a la sana
doctrina. alguien que quiera apartarte,
alguien que quiera causar divisiones, de tal manera que uno diga, yo
soy de Apolo, yo soy de Pablo, yo soy de Cefas, yo soy de Cristo. No haya tal división en la congregación. Sígueme a mí, así como yo sigo
a Cristo. Debemos seguir a los hombres,
así como estos hombres siguen a Cristo. Porque Dios ha puesto
a pastores. Dios ha puesto a pastores. Como
dije, es bendición de Dios. Y si Dios ha dado a estos pastores,
Dios tiene que bendecir a esos pastores para que esos pastores
puedan hablar la palabra. Pueden hablar de otra manera.
¿Cómo van a hablar si no son enviados? ¿Oyeron eso que dice
Romanos 10? ¿Cómo van a creer sin haber quien
les predique? ¿Y cómo van a predicar si no
fueron enviados? Tienen que ser enviados. Y dice allá en versículo 17,
por eso mismo os he enviado a Timoteo. Yo les envía a Timoteo. Aquí
hay una carta de recomendación a la iglesia de Corinto. Es una
carta de la, una carta de recomendación del apóstol Pablo de Timoteo
a la iglesia de Corinto. Yo les estoy enviando a Timoteo. Y esta es la confianza que yo
tengo en Timoteo. Dice, primeramente, es mi hijo
amado. Es uno que yo lo considero como
un hijo. Es mi hijo amado y fiel en el
Señor. Ahí está la primera. Se requiere
de todo administrador que sea hallado. Se requiere de todos
los administradores. los mayordomos que sean hallados
fiel. Y lo primero que dice de Timoteo
es que él es fiel. Es fiel en el Señor. Por tanto,
óiganle a él. Cuando le oigan a él, están siguiendo,
están siguiéndome a mí. Porque yo estoy siguiendo al
Señor Jesucristo. Nuestra fe está basada sobre
los apóstoles. Jesucristo mismo siendo la piedra
del anglo, el fundamento. Pero todo lo que nosotros sabemos
de Cristo, lo sabemos a través de lo que los apóstoles nos escribieron.
Todo lo que nosotros recibimos, el testimonio de Dios que nosotros
recibimos, lo recibimos de los apóstoles. Timoteo es un hijo para mí, es
fiel mayordomo de la gracia, fiel en el Señor. Fiel en la
gracia del Señor Jesucristo. Fiel al Evangelio. Él, esto es
lo que va a él hacer. No va a inventar cosa nueva.
Nota lo que dice. Nunca hemos de oír algo nuevo.
El Evangelio es eterno. nunca debemos hay alguna vez
que lo vas a oír por primera vez verdad hay un tiempo que
lo oyes por primera vez pero de ahí en adelante es el mismo
evangelio o no es el evangelio es el mismo evangelio va a ser
va a crecer uno en el conocimiento y la apreciación de lo que cristo
hizo por nosotros aprendemos cada vez más de quiénes somos
nosotros delante de dios quién es el señor jesucristo pero no
aprendemos cosas diferentes. Vamos creciendo en el Señor.
Dice aquí, Él os recordará mi proceder en Cristo. Les dije que me sigan a mí. Él
les va a recordar lo que yo les prediqué. ¿Qué les prediqué? Cristo Jesús y este crucificado. Lo que dijo en el capítulo 2.
Timoteo traerá a tu memoria mi forma de predicar. Él tenía tal
confianza que Timoteo no iba a estar hablando con palabras
rebuscadas de filosofía humana o de sabiduría humana. Él tenía
confianza que Timoteo iba a predicar la palabra de Dios. En la carta,
Timoteo le dice, yo te conjuro delante de Dios que prediques
la palabra. Predica la palabra. La doctrina
que yo enseñé es la doctrina que él va a enseñar. Lo que... ¿Cómo deben ustedes comportarse
para honrar al Señor Jesucristo? Esto es lo que va a enseñar.
Como leímos allá en Timoteo capítulo 6. Palabras... ¿Quieren regresar
allá en Timoteo 6? Primero Timoteo 6. Primeramente, noten 2 Timoteo
2, 2 Timoteo 2. Tú pues, hijo mío, esfuérzate
en la gracia, en el evangelio de la gracia que es en Cristo
Jesús, lo que has oído de mí ante muchos testigos. Esto encarga
a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.
Ven ahí la manera que Dios capacita a sus hombres. La manera que Dios capacita a
sus hombres. Pablo enseñó a Timoteo, y Pablo le está diciendo a Timoteo,
Tomoteo, cuando alguno desea algo, el obispo, tú enséñale
a él. No es ir allá a los, este, a
los seminarios. No es ir, los seminarios no producen
pastores. Dios es el que hace pastores. Dios es el que hace pastores.
Los seminarios no enseñan eso. ah lo que has oído de mí dice
el apóstol ante muchos testigos esto encarga a hombres fieles
que sean que o yo timoteo de pablo bueno vean lo que dice
según timoteo cuatro versículo uno te encarezco delante de dios
y del señor jesucristo que juzgará a los vivos y a los muertos a
quien tiene que dar cuenta a dios él va a juzgar dijo el apóstol
pavel va a juzgar él te va a juzgar a ti timoteo Él me va a juzgar
a mí. Juzgará a los vivos y a los muertos
en la manifestación en su reino. Esto es lo que te encarezco,
que prediques la palabra. A la ley y al testimonio, dice
Isaías, si no predican, si no hablan conforme a esta palabra,
no les ha amanecido. No tienen el Espíritu Cristo.
Si inventan otra cosa, traen sus propios sueños, o hablan
de filosofía humana, puede saber que no son enviados de Dios,
no tienen el Espíritu de Cristo. que prediques la palabra, que
instes a tiempo y fuera de tiempo, redargulle, reprende, exhorta
con toda paciencia y doctrina. Bueno, ¿qué dije allá en 1 Timoteo
capítulo 6? Donde leímos al principio. Si
alguno enseña otra cosa, versículo 3, y no se conforme a las sanas
palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme
conforme a la piedad la doctrina que procede la doctrina que procede
de la palabra de Dios es importante eso la doctrina
que procede de la palabra de Dios no la doctrina que procede
de los catecismos los catecismos No doctrina que
procede de la palabra de Dios. La palabra de Dios es nuestra
regla y práctica. Tenemos la ley del amor de Cristo
nos constriñe, pero dónde vemos nosotros en la palabra de Dios.
Bueno, Timoteo entonces les traerá memoria, dice allá versículo
17, hijo mío, el cual os recordará mi proceder en Cristo y la manera
que enseño en todas las partes, en todas las iglesias. Es decir,
es un mismo mensaje. Es un mismo mensaje a los ricos,
es un mismo mensaje a los pobres, es un mismo mensaje a los que
tienen estudios universitarios y es un a los doctores y a los
abogados. Es un mismo mensaje a las personas
que nunca han asistido a la escuela. Es un mismo mensaje a los ancianos
y un mismo mensaje a los niños. Es un mismo mensaje en las casas
en privado y es un mismo mensaje en público. Un mismo mensaje
aquí en este púlpito y un mismo mensaje allá en Yobain y allá
en Cancún. Un mismo mensaje. Un mismo mensaje. Tito les recordará la suma que
es mi ministerio, la sustancia de la fe, la suma de la vida
del creyente, y la suma de la esperanza del creyente es Cristo
Jesús. Cristo Jesús es todo. Eso es
lo que yo enseño en todas las iglesias, más algunos dice allá
en versículo dieciocho, algunos están envanecidos, algunos de
entre ustedes, Y aquí está preparando para lo que va a decir en el
capítulo 5, porque va a decirles algo fuerte en el capítulo 5. Va a hablar de la disciplina. Algunos de ustedes están embanecidos
y piensan, están pensando que yo nunca voy a regresar a ustedes.
Algunos están embanecidos, inflados acerca de sus dones, o acerca
de su posición en la iglesia o de su sabiduría humana y esperan,
están esperando que yo nunca regrese para que yo les corrija. Ustedes
están esperando, el Padre nunca va a regresar. Así es que podemos
hacer esto. Pablo dice, yo estoy pendiente
de eso. Y dice allá, pero iré pronto a veros si el Señor quiere. Y Él fue pronto a veros, aunque
nunca fue. Él escribió la segunda carta
y en su segunda carta como estuviera allá. Esta carta que está aquí
como si estuviera allá. Esta carta para nosotros como
si estuviera acá. Como si estuviera acá. Pero iré pronto a vosotros si
el Señor quiere y conoceré, no las palabras, sino el poder. No me importa lo que diga una
persona. Voy a conocer el poder. No voy a estar viendo lo que
está pasando afuera con sus dones o con sus… personas tienen dones
de hablar, dones de dirigir, dones… no voy a ver eso. Yo voy a demostrar y yo voy a
exponer que lo que ellos están haciendo no es para la gloria
de Dios. Yo voy a demostrar y voy a exponer que lo que ellos están
haciendo es para traer detrás de sí seguidores. Estas personas
que están causando divisiones, yo voy a exponer la raíz de qué
es lo que están haciendo. Dice en Segundo Timoteo 3.5,
dice, ellos tienen apariencia de piedad. Tienen apariencia
de que están siguiendo a Dios. Apariencia de religiosidad. Pero
negarán la eficacia. Niegan la eficacia. A estos dice el apóstol Pablo,
evita. Yo voy a exponerlos. Dice versículo 20, porque el
reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder. El reino de Dios no consiste
en poder hablar bien o hablar con sabiduría humana o filosofía
o demostración humana, sino en la poderosa eficacia del Espíritu
Santo. El Espíritu Santo es el que va
a mostrar. Y aquí está hablando el apóstol
Pablo. ¿Se acuerdan del apóstol? Los apóstoles una vez estaban,
ellos tenían el don de discernimiento. que nosotros no tenemos hoy día. Ellos tenían dónde. ¿Se acuerdan
de que era Priscila? No. En Hechos. ¿Cómo se llamaba esa pareja?
Que estaban vendiendo los terrenos. Ananías y Zafira. Zafira. Iba
yo a decir Priscila. Ananías y Zafira. ¿Se acuerdan?
Ellos dijeron que vendieron un terreno. Dios estaba obrando
y estaban vendiendo sus propiedades. Y esto lo hizo Dios preparando,
yo creo esto, que Dios hizo esto preparando a la iglesia de Jerusalén
en su misericordia para que no tengan bienes para nada en esta
tierra cuando Tito entrara en el año 70. Es decir, ya habían
vendido todos sus terrenos. y ellos estaban libres para salir.
Eso es lo que yo creo que estaba el señor haciendo. Pero estaban
vendiendo sus terrenos y todos vivían en una comunidad y todos
se repartían las necesidades. ¿Se acuerdan? Hubo problemas
porque las viudas de los griegos no estaban siendo atendidas.
Fue cuando el señor por Pedro instituyó los diáconos y establecieron
los diáconos en la iglesia para cubrir las necesidades materiales
de las viudas y atender a las mesas es lo que dice, atender
a las mesas. Pero este Aranías, él vendió
un terreno y nadie le dijo que lo venda. Nadie dijo que lo venda, pero
él lo vendió porque quería tener el reconocimiento de todos los
demás de su generosidad. Todos estaban vendiendo, él vendió
su terreno. Y él sustrajo una parte del total. Era suyo, él podía quedarse con
ello. Podía quedarse con ello y le dijo que lo venda. Pero
cuando él sustrajo una parte, lo que trajo, lo trajo como si
fuera la totalidad. Y él estaba mintiendo. Y lo mató, ¿verdad? El Espíritu
Santo lo mató en ese momento. Y lo carrearon para enterrarlo. Y después, sin saberlo, su esposa
había llegado y le preguntó, Pedro le dijo, Se vendió el terreno
por esta cantidad y ella dijo sí, por esa cantidad, mintió. Dijo los pies de los que llevaron
a tu esposo al enterrarlo están viniendo por ti y ella también
murió. Y vino temor sobre todo. Ellos
tenían discernimiento, ellos tenían discernimiento que nosotros
no tenemos. Pero el apóstol Pablo estaba
diciendo, si yo voy, yo voy a ir con poder, el poder del Espíritu
Santo. Y Dios es el que convence y convierte
a los hombres en nuevas criaturas por el poder de Dios. El reino
de Dios no consiste en palabras, como dice allá en 1 Corintios
2. Voy a terminar con eso. dice allá en versículo 6, sin
embargo hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez,
versículo 6, y sabiduría no de este siglo ni de los príncipes
de este siglo que perecen, mas hablamos sabiduría de Dios en
misterio, la sabiduría oculta la cual Dios predestinó antes
de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes
de este siglo conoció porque si lo hubieran conocido nunca
habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien como está
escrito, cosa que ojo no vio, ni oído o yo, ni han subido en
el corazón de los hombres, son las que Dios ha preparado para
los que aman. Pero Dios nos reveló a nosotros por el espíritu, porque
el espíritu todo lo escudriña a uno profundo de Dios. Vean lo que dice el versículo
4, debí leer desde allá. Versículo 3. Y estuve entre vosotros
con debilidad y mucho temor y temblor, y ni mi palabra ni mi predicación
fue con palabras persuasivas de humana sabiduría. Yo no vine
a ustedes de esa manera, sino con demostración del Espíritu
y de poder. El Espíritu Santo bendijo la
palabra. Predicar en el poder del Espíritu
Santo es pedirle al Espíritu Santo que Él bendiga su palabra.
predicar, andar en el espíritu, es pedirle a Dios, el Espíritu
Santo que que que nos conduzca. Eso es andar en el espíritu,
pedir la dirección del Señor. Dice allá versículo veintiuno
para terminar, ¿Qué quieres que yo haga? Dice, ¿Qué quieres que
yo haga? Ustedes, ustedes sabrán, iré
a vosotros con vara para reprender, para castigar, iré con vara para
corregir como un apóstol en el poder o quieren que yo vaya a
ustedes como padre, padre amante, con amor y espíritu de mansedumbre. ¿Qué quieren? Eso prepara para
el capítulo cinco. De cierto se oye que hay entre
vosotros fornicación. Es cierto esto. El apóstol va
a tratar esto ahora. Pero Norton primero está hablando
de que están envanecidos, como que todos lo saben, y no necesitan
instrucción. Él les está diciendo, ahí viene
la instrucción. Que el Señor bendiga su palabra. Todos necesitamos, todos necesitamos
instrucción. Necesitamos corrección, necesitamos
la palabra de Dios. Gracias sean dadas. Recuerden,
la persona que no es corregida tampoco es hijo de Dios. ¿Verdad? El que no recibe corrección... ¿Qué dice la palabra? Es un bastardo. Tenemos que recibir corrección
porque ninguno de nosotros estamos en la carne. Y mientras estamos
en la carne, somos pecadores. Estamos haciendo mal. Necesitamos
ser corregidos. Gracias sean dadas a Dios nos
corríe y nos corríe con su palabra. Los que tienen oídos para oír.
Los que tienen oídos para oír. Que el Señor bendiga su palabra.
Cody Groover
About Cody Groover
Cody Groover was a missionary to the Yucatan Peninsula, Mexico. The Lord called him home November 17, 2016.

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Joshua

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