Bootstrap
JC

Recuerdales

Titus 3:1
Joel Coyoc December, 14 2025 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc December, 14 2025
Tito

El sermón "Recuerdales" de Joel Coyoc se centra en la enseñanza del apóstol Pablo en Tito 3:1-15, enfocándose en la obediencia a las autoridades y la naturaleza transformadora del evangelio. Coyoc argumenta que, como hijos caídos de Adán, los creyentes deben recordar constante y fervientemente la gracia de Dios que les ha salvado, no por obras, sino por su misericordia. Apoyándose en pasajes como Romanos 13 y Efesios 2, el predicador enfatiza que la obediencia a las autoridades es una respuesta adecuada a la gracia recibida. La importancia de esta enseñanza radica en que reconocer la propia insignificancia y el estado perdido anterior ayuda a cultivar un corazón amable y sujeto, reflejando el carácter de Cristo en la vida pública y en las relaciones interpersonales.

Key Quotes

“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres, nos salvó no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia.”

“El creyente no está sometiéndose a las autoridades para ser salvo, se somete porque es salvo.”

“No éramos, no somos nosotros los activos en la obra de salvación, sino es el Señor el que está activo en la obra de salvación.”

“Recordemos, éramos exactamente iguales. Si hay algo distinto, es por la gracia del Señor en nosotros.”

What does the Bible say about obeying authorities?

The Bible instructs believers to submit to governing authorities as they are established by God (Titus 3:1, Romans 13:1).

The Bible emphasizes the importance of obedience to governing authorities as ordained by God. In Titus 3:1, Paul urges believers to remember to submit to rulers and authorities, to obey, and to be ready for every good work. This instruction aligns with Romans 13, where it's highlighted that all authority comes from God, and those who resist authority resist what God has appointed. Thus, obedience to authority is not merely a social obligation but a spiritual responsibility grounded in recognizing God's sovereignty over all governance.

Titus 3:1, Romans 13:1-5

How do we know salvation is by grace alone?

Salvation is by grace alone, not by works, as emphasized in Titus 3:5 and Ephesians 2:8-9.

The doctrine of salvation by grace alone is a central tenet of Reformed theology, rooted in Scripture. In Titus 3:5, Paul clearly states that God saved us not by righteous works that we had done, but according to His mercy, through the washing of regeneration and renewal of the Holy Spirit. This underscores that salvation is a divine act of grace rather than human effort. Furthermore, Ephesians 2:8-9 affirms that we are saved through faith, which is itself a gift from God, ensuring that no one can boast in their own works. This doctrine confirms the complete sovereignty of God in salvation, emphasizing that all glory belongs to Him alone.

Titus 3:5, Ephesians 2:8-9

Why is being kind important for Christians?

Being kind reflects the love and mercy of Christ, as instructed in Titus 3:2.

Kindness is an essential trait for Christians, as it mirrors the character of Christ and the transformative work of the Gospel in our lives. In Titus 3:2, Paul exhorts believers to speak evil of no one, to avoid quarreling, to be gentle, and to show perfect courtesy toward all people. This kindness stands in stark contrast to our natural inclinations, which often lean toward strife and division. By practicing kindness, Christians demonstrate the grace of God that has been extended to them and fulfill their calling to witness to the transformative power of the Gospel. Through acts of kindness, believers embody the love of Christ to a watching world.

Titus 3:2

What role does the Gospel play in a believer's life?

The Gospel is central to a believer's life as it motivates and transforms their actions and attitudes.

The Gospel serves as the foundation of a believer's identity and conduct. It is the message of God’s grace that ultimately leads to regeneration and a changed life. In Titus 3:5-7, Paul highlights how it is through the Gospel that believers are washed and renewed by the Holy Spirit. This transformation is not a mere moral improvement; it signifies a new identity generated by the radical grace of God. This grace enables believers to live out their faith actively, producing good works as a response to being justified by faith. Additionally, the Gospel continually reminds believers of their need for dependence on God's grace to live in a manner that pleases Him and serves others.

Titus 3:5-7

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestra Biblia en la carta del apóstol Pablo a Tito, en su capítulo tres. Dice la palabra del Señor.

Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra, que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.

Porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros.

Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador y su amor para con los hombres, nos salvó no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo.

el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Palabra fiel es ésta, y en estas cosas quiero que insistas con firmeza, para que los que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los hombres.

pero evita las cuestiones necias y genealogías y contenciones y discusiones acerca de la ley porque son vanas y sin provecho.

Al hombre que cause divisiones después de una y otra amonestación, deséchalo, sabiendo que el tal sea pervertido y peca y está condenado por su propio juicio.

Cuando envíe a ti a Artemas o a Tíquico, apresúrate a venir a mí en Nicópolis, porque allí he determinado pasar el invierno.

A Cenas, intérprete de la ley, y a Polos, encamínales con solicitud, de modo que nada les falte. Y aprendan también los nuestros a ocuparse en buenas obras, para los casos de necesidad, para que no sean sin fruto.

Todos los que están conmigo te saludan. Saluda a los que nos aman en la fe. La gracia sea con todos vosotros. Amén.

Gracias a Dios hemos he estado meditando los capítulos uno y dos de Tito, en el uno habló y dio instrucciones en cuanto a la vida en la iglesia, en cuanto al liderazgo de la iglesia, en el capítulo dos enfocó en cuanto a la vida cotidiana y en el capítulo tres va a enfocar en cuanto a la vida pública, la vida con relación a la demás comunidad,

Y algo que es bien importante en sus Biblias, no sé si están como la mía, pero cuando empieza el capítulo tres dice justificados por gracia, y es que algo que es suficiente para motivar la vida del creyente es el Evangelio, es la gracia, es la gracia de Dios la que motiva toda la vida del creyente.

Y nuestro tema esta noche es recuérdales, recuérdales.

Una de las cosas que no hemos de olvidar y tenemos que recordar es que como buenos hijos de Adán somos olvidadizos y hay que recordarnos y una de las cosas que Pablo está recordando consistentemente es va a recordar ciertas cosas necesarias pero una de las cosas que está siempre recordando es para que esas cosas necesarias puedan ser posibles se requiere recordar el evangelio y recuérdales

Lo primero que Pablo va a mencionar que hay que recordar es, recuérdales obedecer a las autoridades.

Recuérdales obedecer a las autoridades. Dice, recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra. Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades. cuando Pablo escribió a Timoteo que estaba en Éfeso para los hermanos allá en Éfeso él dio una instrucción también con respecto a las autoridades un poco distinta dice en la primera carta dice el apóstol Pablo capítulo 2 Le dice allí a los hermanos, dice, exhorto ante todo que se hagan rogativas oraciones, peticiones y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente con toda piedad y honestidad, porque eso es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador.

a los hermanos en Creta, les dice algo distinto, les dice que se sujeten a los gobernantes y autoridades. Y algunos estudiosos de la escritura piensan que Pablo ya había, cuando estaba presente, hablado de este asunto con los creyentes en Creta. Y pues es probable que en su vieja naturaleza, dice Pablo en el capítulo 1, versículo 12 de Tito, pues el carácter de los cretenses dice, los cretenses siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos y que probablemente había una pues una actitud de rebelión en Creta hacia el imperio romano y había cierta actitud de rebelión y bueno, sea que seamos cretenses o no seamos cretenses, no es natural de nosotros, nacidos de Adán, ser personas que estemos dispuestos a obedecer.

La sujeción es un asunto que se nos tiene que recordar, se nos tiene que recordar y recordemos que el apóstol ha hablado en otras de sus cartas acerca de nuestra actitud hacia la autoridad, Romanos capítulo 13, él dedica abundantemente a hablar acerca del creyente y su relación con la autoridad.

Hermanos, creo que es un asunto pertinente, no somos cretenses y pues nunca los pueblos han tenido precisamente los mejores gobiernos porque estamos en un tiempo, en un sentido, no hemos tenido los mejores gobiernos porque estamos en un mundo caído, y en un sentido tenemos los mejores gobiernos porque es los que Dios ha querido que estén, no para lo que nosotros queremos, pero para lo que Dios quiere.

estamos teniendo tiempos en que de pronto, pues, nuestra carne es tentada con nuestros gobiernos. Pero el Señor nos llama y dice, Romanos capítulo trece, dice, sométase toda persona a las autoridades superiores, porque no hay autoridad, sino de parte de Dios, y la que hay por Dios ha sido establecida. De modo que quien se opone a la autoridad, a lo establecido por Dios, resiste, y los que resisten acarrean condenación para sí mismos.

Porque los magistrados no están para infundir temor al que hace el bien, sino al malo. Quieres, pues, no temer la autoridad, haz lo bueno y tendrás alabanza de ella. Porque es servidor de Dios para tu bien, pero si haces lo malo, teme, porque no en vano lleva la espada, pues es servidor de Dios, vengador para castigar al que hace lo malo.

por lo cual es necesario estarles sujetos, no solamente por razón del castigo, sino también por causa de la conciencia. Pues por esto pagáis también los tributos, porque son servidores de Dios que atienden continuamente a esto mismo.

Hermanos, una de las cosas que debemos recordar es que tenemos autoridades que Dios ha establecido. Y ciertamente algunas veces es un poco difícil ver las cosas que hace la autoridad, sin embargo, es bueno recordar lo que Pablo exhortó a las iglesias en Éfeso. Oremos por nuestras autoridades. Dos, obedezcamos siempre que no nos llamen a desobedecer a Dios. Siempre que ellos no nos llamen a desobedecer a Dios, Hechos capítulo cinco, versículo veintinueve. Las autoridades habían, dice versículo 28, dice la autoridad, nos mandamos estrictamente que no enseñéis en ese nombre y ahora habéis llenado a Jerusalén de vuestra doctrina y queréis echar sobre nosotros la sangre de ese hombre. Respondiendo Pedro y los apóstoles dijeron, es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

cuando la autoridad nos llame a no congregarse pues el creyente obedece a Dios que dice no dejando de congregarse como algunos tienen por costumbre. Cuando la autoridad nos llame a hacer algo obligatorio en el culto que Cristo no manda como obligatorio pues nosotros no podemos pedirle a la gente que haga cosas como obligación porque en la iglesia manda Cristo. Cristo es la cabeza de la iglesia.

Y quisiera hacer mención de un asunto importante, hermanos, que es que Dios nos enseña a tener también obediencia, pero a tener expectativas correctas de la autoridad. Mucha de nuestra gente y el tiempo, tipo de formación que hemos tenido nos enseña a veces a tener expectativas equivocadas de la autoridad. Y el pasaje que describe lo que Dios ha dado a la autoridad para hacer es el pasaje que leímos. Y la función del gobierno es una espada para infundir temor al que hace el mal y cuidar al que hace el bien.

Así que no tenga muchas expectativas de educación porque Dios no le ha dado la educación al gobierno. no tenga expectativas grandes de salud, porque Dios no le ha dado la salud al gobierno. Y oremos para que, mientras no nos llamen a desobedecer al Señor, nosotros obedezcamos a la autoridad.

Ahora, el apóstol Pablo nos va a decir, entre la cuestión de recordar la obediencia a las autoridades, y quisiera que miráramos que Hay dos expresiones, sujetarse y obediencia, y una enfatiza mucho la cuestión interna, la disposición del corazón, el fruto interno, la actitud interna, y la obediencia, la expresión externa.

Y hermanos, para que esto sea real, porque uno puede obedecer, de hecho Pablo dice allá a los romanos, no simplemente por causa, sino por causa, obedecer no por temor del castigo, sino por causa de la conciencia. O sea, tener una actitud de sujeción y expresarlo en una obediencia externa, motivada internamente.

Ahora, después de Pablo decir esto, va a poner una expresión que dice que estén dispuestos a toda buena obra. Y nuevamente lo que Pablo está describiendo es el tipo de buenas obras en la vida pública del creyente, así como en capítulo 2 describió en la vida doméstica.

Y nos va a llamar a recordar otro asunto que es ser amables para con todos, ser amable para con todos. va a expresar lo primero, cómo se ve el ser amable para con todos en una manera de lo que no tenemos que hacer, dice que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, que a nadie difamen, que no sean pendencieros, que no seamos pleitistas.

Y hermanos, nuevamente, se nos está llamando a todo lo que es contrario a nuestra naturaleza caída. Nuestra naturaleza caída es que, hermanos, lo que mejor hemos hecho en la tierra, los seres humanos, es ser pleitistas. Pelear es lo que mejor hacemos. Desde chiquitos peleamos y crecemos. y peleamos por otras cosas más sofisticadas que cuando éramos niños, pero dice que a nadie difamen, que no sean pendencieros.

En contraste dice, sino amables, dice mostrando toda mansedumbre y va a decir algo para con todos los hombres. Hay personas con las cuales no les es muy difícil ser amables, pero Pablo está llamando a los creyentes a ser amables y mostrando toda mansedumbre, no para con algunos, sino, dice, para con todos los hombres, para con todos los hombres.

Y la prueba de que Pablo nos está pidiendo algo que no se puede hacer por nosotros mismos es que él va a recordar y va a traer a la memoria el evangelio. El evangelio es lo que motiva la vida del creyente. El evangelio, en el evangelio está el poder para el creyente, porque el evangelio es el que hace que haya un pasado y un presente.

Y Pablo va a hacer recordemos algo, la razón por la cual somos llamados a someternos a la autoridad y a ser amables para con todos los hombres, esa razón es dice el versículo tres, allá hay un por qué, por qué es que tenemos que ser así, y allá lo que Pablo está llamando también a recordar, recordar quienes éramos nosotros en otro tiempo, dice porque nosotros también éramos en otro tiempo insensatos, Hermanos, de pronto es difícil honrar y obedecer a la autoridad porque vemos insensatez, pero no olvidemos, nosotros éramos también en otro tiempo insensatos, exactamente igual que ellos.

Dice, rebeldes, extraviados, esclavos de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y aborreciéndonos unos a otros. si hoy nosotros podemos entender y captar la insensatez que hay muchas veces en las personas que nos gobiernan o en las personas que nos rodean, porque qué nos lleva a veces a revelarnos el que podemos captar que hay insensatez, qué nos lleva a no ser amables con todos, que miramos de pronto la insensatez y el apóstol Pablo nos recuerda pues no te olvides que eras exactamente igualito, igualito. No te olvides que aún cuando te descuidas, aún muestras que queda insensatez, dice, no te olvides que también eras rebelde, también estabas extraviado. también eras un esclavo de concupiscencias y deleites diversos, viviendo en Malice.

Y Pablo no hace sólo esto en este lugar porque es necesario que el creyente siempre recuerde. Y lo que Pablo está haciendo es, ¿cómo es que nosotros podemos recordar y mirar eso? Pues es que nosotros podemos recordar eso por el Evangelio. Recuerde que el Evangelio es Cristo, y Cristo aquellos que Dios ha ordenado para salvación a su debido tiempo nos ha abierto los ojos para ver a Cristo y cuando nosotros vemos a Cristo podemos mirar

si usted piensa en el apóstol Pablo y si piensa en nuestra vida en particular antes de ver a Cristo nosotros nos veíamos muy bien nosotros no nos veíamos insensatos tampoco nos veíamos rebeldes siempre pensábamos que había gente peor que nosotros, pero lo que nos ha hecho mirar quiénes somos, y Pablo quiere que también lo recordemos, porque algo que nos va a ayudar a recordar lo que es necesario hacer como buena obra con respecto a los gobernantes y a los vecinos, a la gente que nos rodea, es recordar que nosotros éramos exactamente lo mismo que ellos.

Y en Efesios, Pablo hace lo mismo en el capítulo 2, es necesario hermano es el gozo del creyente recordar quién era pero gozarse por lo que por lo que ahora somos en Cristo y por eso Pablo lo lo repite a los hermanos en sus diferentes cartas porque cuando Pablo lo decía a los hermanos Pablo se lo estaba diciendo a sí mismo

dice Capítulo 2 de Efesios, y Él los dio vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia.

Y hermanos, este presente siglo malo, que estaba bajo el príncipe de la potestad del aire, ahí estábamos. Y si no fuera por la gracia de Dios, nos parecería maravilloso lo que los legisladores están haciendo, y estaríamos también encantados de hacer lo que están haciendo, y estaríamos enamorados de lo que el gobierno está haciendo, nos encantaría. Porque estábamos así, igualito, dice, entre los cuales también todos nosotros, hermanos, todos nosotros, ninguno de nosotros estuvo fuera de eso. Vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

y aquí está el pero pero Dios que es rico en misericordia por su gran amor con que nos amó y lo mismo el apóstol está haciendo aquí después de recordarnos lo que fuimos viene en el versículo cuatro el pero no te olvides pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro salvador y su amor para con los hombres nos salvó hermano, él nos salvó, estábamos muertos, él nos dio vida, estábamos muertos en nuestros delitos y pecados, estábamos cegados, estábamos insensibles, pero Dios manifestó su bondad, pero cuando se manifestó la bondad de Dios, nuestro Salvador, hizo amor para con los hombres, y aquí está nuevamente hablando ya de una manera más específica en cuanto a la manifestación de la gracia eficaz e irresistible en el creyente dice nos salvó y Pablo va a hacer énfasis él ha estado insistiendo en buenas obras cerró el capítulo 2 diciendo que Dios, nuestro Salvador, cedió a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.

Después, entre las dos frases ligando los dos versículos dice que estén dispuestos a toda buena obra pero ahora él va a decir nos salvó y va a dejar claro algo no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho no por obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho hermano nadie que está perdido ajeno de la vida de Dios, nadie que está sin esperanza y sin Dios en el mundo puede hacer una buena obra o una obra de justicia, sino solamente aquellos que ya han sido salvados. Y no es por obras de justicia porque el que ha nacido de Adán no tiene la capacidad de hacer ninguna buena obra y ninguna obra de justicia. Dice, sino por su misericordia. No es por obras de justicia, sino es por su misericordia. Es por su misericordia, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación del Espíritu Santo.

Y hermanos, qué importante que es mirar como quién es el que está activo en la obra de salvación. No éramos, no somos nosotros los activos en la obra de salvación, sino es el Señor el que está activo en la obra de salvación, recordándonos que la salvación, la salvación proclamada en el evangelio verdadero, es la obra de Dios del principio hasta el final. Dice, por el lavamiento de la regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo. Recuerde que somos regenerados, somos hechos nuevas criaturas, nos hizo renacer por la palabra de verdad y es esa nueva criatura a la que Dios le da el don de la fe, es la nueva criatura que tiene la capacidad de creer y dice, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, el cual derramó en nosotros abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador. abundantemente. Hermano, la la generosidad del Señor para derramar abundantemente y solamente por Jesucristo nuestro Salvador. Repitiendo lo que hemos dicho varias veces, hermano, lo que Dios demanda, Dios lo provee en el Señor Jesucristo.

Dice, para que justificados por su gracia. Aquí nuevamente está ubicando la cuestión, ¿dónde están las obras que en la salvación no tienen ningún lugar? Es el resultado de que ya has sido salvado. Dice, para justificarnos por su gracia. gratuitamente, por gracia somos justificados. Dice, para justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Hermanos, nuestra herencia es totalmente gracia del Podemos recordar aquí cómo el apóstol Pablo está haciendo énfasis en la obra de Dios, porque es el motivo para que el creyente recuerde que en Cristo está capacitado para toda buena obra, porque ya tiene vida, porque ya ha recibido como sello el Espíritu Santo, que es la garantía de su salvación, pero es el poder para vivir a la altura del llamado.

no es todo lo que Pablo está llamando a que recordemos, es un milagro, es la obra sobrenatural que lleva a una mala bestia ociosa y glotona a ser sujeto a su autoridad y los cretenses dicen malas bestias pero los yucatecos creo que no quedamos muy lejos, ni somos muy distintos, pero no importa qué mala sea la bestia, El Evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.

El Evangelio, el poder mirar la altura del llamado y mirar nuestra incapacidad, el poder mirar la altura del llamado y recordar que por naturaleza soy un rebelde, que por naturaleza soy exactamente igual a aquellos que soy llamado a amar. Hubo un tiempo en el cual no había absolutamente nada amable en nosotros. y no obstante por misericordia a Dios nos amó y recordar que Fui en un tiempo un rebelde, pero se ha manifestado la bondad de Dios.

Poder reflexionar en esa bondad de Dios, en su amor que nos salvó, no por obras de justicia, que es por su gran misericordia. El poder reflexionar y recordar que lo hizo derramando de una manera abundante por Jesucristo nuestro Salvador y solamente por Jesucristo nuestro Salvador. para que justificados por su gracia viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna.

Herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Y hermanos, cuando pensamos en la herencia de la vida eterna, me hace recordar a ese joven rico que vino y le dice al Señor Jesucristo Maestro, bueno, qué bien voy a ser para heredar la vida eterna. y si usted se entera que un vecino está repartiendo la herencia y le va a preguntar qué tiene que hacer, pues el asunto está muy equivocado, es interesante que las realidades materiales terrenales siempre tienen un paralelo con realidades superiores y espirituales, porque pues usted no tiene nada que hacer para que el vecino le dé herencia, lo que usted tiene que hacer no hacer, porque por más que usted haga, el vecino se va a reír de usted y no le va a dar nada de la herencia.

Usted tiene que ser un hijo de él y entonces usted no tiene ni siquiera que preguntar, porque automáticamente seguro que él le va a dar herencia. Y hermanos, no es algo que hacer. sino ser hijo de Dios, y los hijos de Dios lo son por gracia, porque se les manifiesta la gracia de Dios para salvación, porque se les derrama abundantemente por Jesucristo nuestro Salvador, para que, justificados por su gracia, es cuando somos justificados por gracia. El creyente no está sometiéndose a las autoridades para ser salvo, se somete porque es salvo. El creyente no está siendo amable para con todos para ser salvo. Si tú intentas ser amable para con todos para ser salvo, difícilmente lo vas a lograr. Lo que vas a lograr es traer condenación sobre ti. Tal vez logres algo que impresiona a personas y te haga aumentar tu arrogancia.

pero sólo un corazón transformado, solamente un corazón transformado puede ser amable para con todos. Solamente un corazón transformado que sigue entendiendo su incapacidad y sigue dependiendo de Cristo. Solamente un corazón que cuando es confrontado recuerda quién era, y que es lo que Dios ha hecho en Cristo y clama al Señor Jesucristo y depende, se fortalece en la gracia, clama al Señor para que por su gracia Él pueda vivir en buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ella, solamente porque Él está motivado y porque Él ama la gloria de Dios, y Él recuerda que el Señor me ha perdonado, me ha limpiado, me ha justificado, y recuerda que puedo ser amable para con todos porque estoy satisfecho en Cristo, porque estoy satisfecho en Cristo.

Recuerde que en el contexto de la vida doméstica, el apóstol Pablo dice que seamos sanos en el amor, y en la mañana decía, alguien sano en el amor es alguien que puede decir, yo con el mayor placer gastaré lo mío, yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amandos más, se ha amado menos. Y Pablo podía decir eso porque estaba satisfecho en el amor del Señor Jesucristo. Pablo podía decir eso porque estaba hallando su deleite en el Señor Jesucristo.

Hermanos, estos pasajes nos ayudan a mirar el deleite que hay en el Señor Jesucristo. Él es la manifestación de la bondad de Dios. Él es Dios nuestro Salvador. su amor para con los hombres, deleitarnos en el amor de Cristo, recordar que el perfecto amor es el amor con que Él nos ha amado, recordar que pues nosotros solamente hay algo que debíamos esperar de Él.

Doy gracias a Dios porque el Señor es bueno y va obrando por Su palabra. Y un hermano me compartía y me decía, cuando llegué a la iglesia y te escuchaba decir que lo único que merecemos de Dios es condenación, eso me chocaba. Pero doy gracias a Dios porque me ha hecho entender que es toda la verdad. Y hermanos, únicamente merecíamos condenación, pero por gracia, en lugar de recibir la maldición de Dios, somos bendecidos con toda bendición espiritual. No teníamos la capacidad de hacer ninguna obra de justicia. Sin embargo, él es rico en misericordia. Él ha obrado para regenerarnos, para hacernos renacer. No, no, él no está haciendo una remodelación, él nos ha hecho renacer y lo hace milagrosamente por el poder de su Espíritu Santo que es el generador de vida, el Espíritu Santo. y él ha derramado abundantemente de su espíritu.

Hermanos, que ese sea nuestro deleite, deleitarnos en esos pasajes. Un buen pasaje para memorizar es este pasaje que nos hace recordar y ver el deleite que hay en el Señor Jesucristo. El poder deleitarnos en saber que, dice el Padre, este es mi hijo amado en quien tengo complacencia. Y recordar que nosotros podemos ser aceptos solamente en el Señor Jesucristo porque nos ha vestido de su justicia. y nos ha dado herencia. La herencia que está en el versículo trece del capítulo dos, que recuerde aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo. La esperanza bienaventurada, nuestra herencia, la vida eterna, la vida plena con el Señor Jesús, esa vida donde donde estaremos totalmente satisfechos en el Señor, totalmente gozosos en Cristo. Esa vida donde en verdad nada nos va a distraer, nada, nuestro corazón no va a ser más engañado, donde sabremos con exactitud que el gozo es el Señor, que el deleite está en el Señor Jesucristo, que Él es suficiente para llenar toda toda nuestra necesidad verdadera y plenos en el poder vivir para reflejar su carácter.

Entonces, hermanos, recordemos, recordemos que a pesar de que tenemos autoridades que de pronto pues resulta un poco complejo, hermano, recuerde, éramos iguales. éramos exactamente iguales. Tenemos vecinos que de pronto nos es difícil ser amables con todos nuestros vecinos. Hermanos, recordar, éramos exactamente iguales. Si hay algo distinto, es por la gracia del Señor en nosotros. Si hay algo distinto, es por causa de la vida del Señor Jesucristo en nosotros.

Y recordemos, hermanos, eso éramos exactamente como ellos, pero hoy somos distintos solo por la gracia que se ha manifestado en el Señor Jesucristo. Y que el Señor nos ayude cada día a recordar, a recordar y a recordar el Evangelio. Es el motivo del creyente. El creyente está motivado por la persona y por la obra del Señor Jesucristo.

Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.