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JC

No, te avergüences (1)

2 Timothy 1:8-9
Joel Coyoc March, 2 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc March, 2 2025
Estudio de 2 Timoteo

La predicación de Joel Coyoc, titulada "No, te avergüences", se centra en el exhorto del apóstol Pablo a Timoteo en 2 Timoteo 1:8-9. El mensaje principal se enfoca en el llamado a no avergonzarse del Evangelio de Jesucristo, subrayando que este Evangelio es el poder de Dios para salvación y que no debe ser un motivo de vergüenza, sino de orgullo. Coyoc argumenta que la verdadera fe es un milagro de la gracia de Dios, enfatizando la necesidad de avivar el don del Espíritu Santo dentro de nosotros. A lo largo de su sermón, se citan diversas Escrituras como Romanos 1:16 y Tito 2:11, que refuerzan la idea de que el Evangelio es efectivo y transformador. La importancia práctica de este mensaje radica en la convicción de que los creyentes, al reconocer el valor del Evangelio, están llamados a testificar y participar en las aflicciones del mismo, confiando en el poder de Dios y no en sus propias obras.

Key Quotes

“El evangelio es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree.”

“No te avergüences de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mí preso suyo.”

“La fe que nos salva es don de Dios, es aquella fe que el Señor otorga por su espíritu.”

“El poder de Dios es tal que no solamente nos salvó de la pena del pecado, no solamente nos salva del poder del pecado.”

What does the Bible say about not being ashamed of the Gospel?

The Bible teaches that we should not be ashamed of the Gospel because it is the power of God for salvation.

In 2 Timothy 1:8-9, the Apostle Paul encourages Timothy to not be ashamed of the testimony about our Lord or of him as a prisoner. Paul emphasizes that the Gospel is not something to be ashamed of; it is the very power of God that brings salvation to everyone who believes. The Gospel reveals the glorious nature of Christ who did not just come to offer salvation, but to actually save His people from their sins through His death and resurrection. This underscores the importance of being bold in our testimony and sharing the truth of the Gospel, despite life's difficulties or societal pressures that may tempt us to feel shame.

2 Timothy 1:8-9, Romans 1:16

How do we know that God's calling is a holy calling?

We know God's calling is a holy calling because it is according to His purpose and grace given in Christ before time began.

In 2 Timothy 1:9, Paul clarifies that God has called us with a holy calling, not according to our works, but according to His own purpose and grace. This holy calling underscores that God’s plans were established before the foundation of the world, highlighting His sovereign will and divine initiative. It ensures that every believer has been set apart for His purposes – to live a life of holiness and righteousness. As we reflect on our calling, we should marvel at how God, in His grace, chose us and equipped us to fulfill His mission, prompting gratitude and reverence in our hearts.

2 Timothy 1:9, Ephesians 1:4

Why is it important for Christians to share their faith?

It is important for Christians to share their faith because the Gospel is the means by which God saves His people.

Sharing our faith is essential because the Apostle Paul instructs Timothy to not be ashamed of the Gospel, affirming that it is through this message that people are brought into a right relationship with God. In Romans 10:14-15, Paul explicitly states that faith comes from hearing, and hearing through the word of Christ. Therefore, by proclaiming the Gospel, we participate in God's saving work and faithfully obey His command to make disciples. Our testimony becomes a vital tool for the Holy Spirit to work in the hearts of unbelievers, leading them towards salvation and a transformative relationship with Jesus.

Romans 1:16, Romans 10:14-15

What does it mean that faith is a gift from God?

Faith as a gift from God means that we cannot muster it on our own; it is granted by God's grace.

Ephesians 2:8-9 teaches us that we are saved by grace through faith, and this is not of ourselves; it is the gift of God, not as a result of works, so that no one may boast. This affirms the Reformed principle that faith itself is divinely bestowed rather than something we can achieve through our merit. It underscores the depth of our need for divine assistance in coming to know Christ and embracing the Gospel. Recognizing faith as a gift highlights God’s sovereignty in salvation and cultivates a heart of humility and dependence on Him.

Ephesians 2:8-9, 1 Corinthians 12:9

Why should Christians not fear persecution for their faith?

Christians should not fear persecution because God has given us a spirit of power, love, and self-control.

In 2 Timothy 1:7, Paul writes that God has not given us a spirit of fear, but of power, love, and a sound mind. This reassurance is fundamental to Christian living, especially in the face of persecution or societal rejection. Christ Himself warned us that we would face tribulations (John 16:33), but empowered by the Holy Spirit, we can endure hardships for the sake of the Gospel. When we rely on God’s strength instead of our own, we can stand firm in our convictions, bear witness to His truth, and rejoice in suffering, knowing it is part of our calling to follow Christ.

2 Timothy 1:7, John 16:33

Sermon Transcript

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segunda de Timoteo capítulo uno dice la palabra del señor Pablo
apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios según la promesa
de la vida que es en Cristo Jesús a Timoteo, amado hijo, gracia,
misericordia y paz de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Señor.
Doy gracias a Dios al cual sirvo desde mis mayores con limpia
conciencia, de que sin cesar me acuerdo de ti en mis oraciones
noche y día, deseando verte al acordarme de tus lágrimas para
llenarme de gozo. trayendo a la memoria la fe no
fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida
y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también. Por
lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que
está en ti por la imposición de mis manos. Porque no nos ha
dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio
propio. Por tanto, no te avergüences
de dar testimonio de nuestro Señor, ni de mi preso suyo, sino
participa de las aflicciones por el Evangelio, según el poder
de Dios. quien nos salvó y llamó con llamamiento
santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito
suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de
los tiempos de los siglos, pero que ahora ha sido manifestada
por la aparición de nuestro Salvador Jesucristo, el cual quitó la
muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el Evangelio.
del cual yo fui constituido predicador, apóstol y maestro de los gentiles. Por lo cual asimismo padezco
esto, pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído
y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para
aquel día. Retén la forma de las sanas palabras
que de mí oíste, en la fe y amor que es en Cristo Jesús. Guarda
el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros. Ya
sabes esto, que me abandonaron todos los que están en Asia,
de los cuales son figelo y hermógenes. Tenga el Señor misericordia de
la casa de Onesíforo, porque muchas veces me confortó y no
se avergonzó de mis cadenas, sino que cuando estuvo en Roma
me buscó solicitamente y me halló. Concédele al Señor que hay en
misericordia, cerca del Señor en aquel día. Y cuánto nos ayudó
en Éfeso, tú lo sabes mejor. Versículos 8 y 9 dice la escritura. Por tanto, no te avergüences
de dar testimonio de nuestro Señor ni de mi preso suyo, sino
participa de las aflicciones por el Evangelio, según el poder
de Dios, quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme
a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia
que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos. Damos gracias a Dios por su palabra. Damos gracias a Dios porque son
palabras de vida eterna, porque son palabras que ayudan a su
pueblo y lo guían a lo largo del tiempo que Dios ha planeado
que su pueblo esté en esta tierra. Su pueblo tiene luz, tiene guía. Dios guía a su iglesia por su
palabra y por su espíritu. Y nuestro tema de esta noche
es No te avergüences. No te avergüences. Doy gracias
a Dios por la manera en que Dios guía el culto. Acabamos de leer
en Isaías cómo aquellos que confían en el Señor no serán avergonzados,
pero los adoradores de ídolos serán avergonzados. No te avergüences. Hay tantas cosas de las cuales
tendemos a avergonzarnos, pero hay una de la cual hemos de estar nosotros seguros,
que hemos conocido en verdad el Evangelio, y el Evangelio
que está revelado en la Escritura. Hemos de asegurarnos que hemos
conocido, por la gracia de Dios, el Evangelio que conoció y predicó
el apóstol Pablo. porque el evangelio que él predicó
es un evangelio por el cual no hay nada de que avergonzarse,
no te avergüences. Recuerde que estábamos mirando
la semana pasada, el tema fue, te aconsejo, Y la razón del consejo
es porque Pablo estaba agradecido a Dios porque en la vida de Timoteo
era evidente una obra milagrosa de la gracia de Dios. Era evidente
que había una fe no fingida, una fe auténtica, una fe que
es don de Dios, una fe que es un milagro. Recuerde, la caída
del hombre en el pecado es tan profunda que si hay algo que
es propio del ser humano es la incredulidad. La fe que nos salva
es don de Dios, es aquella fe que el Señor otorga por su espíritu
cuando da vida por la predicación del Evangelio. Y Pablo dio gracias
porque en la vida de Timoteo había evidencias de esa fe, había
evidencia de una obra milagrosa. su vida, en su vida era notorio
la presencia del Espíritu Santo y los dones del Espíritu para
la edificación de la iglesia, y en base a eso él le aconsejó
avivar el fuego del don de Dios que estaba en él. Hermanos, en
verdad estábamos comentando la semana pasada que la vida puede
ser compleja, Y en verdad que es compleja. Esta es una vida
de dificultades, pero damos gracias a Dios porque la palabra de Dios
es realista. No nos ha de tomar por sorpresa
que esta vida es difícil. El creyente, el creyente que
escucha la voz del Señor, sabe que esta vida es difícil. El
Señor Jesús dijo en el mundo tendréis aflicciones. El mundo
les va a aborrecer. Hay quien les aborrece por causa
de mi nombre. La Escritura dice que si es necesario,
vamos a ser afligidos en diversas pruebas. Y hermanos, la aflicción
es un tema constante y las dificultades de la vida pueden llevarnos a
que después de haber conocido ese evangelio que es poder de
Dios, pues de pronto estar estar desanimados, pero el consejo
es, si hay evidencia de que conoces el evangelio, te aconsejo que
vives el fuego del don de Dios que está en ti. y por el espíritu
que él nos ha dado, que no es un espíritu de cobardía, sino
es de poder, de amor y de dominio propio. Por tanto, dice Pablo,
no te avergüences, no te avergüences. Y hermanos, una de las cosas
que han sucedido a lo largo de la historia es que el ser humano El ser humano ha sido salvado
siempre por gracia y el Señor ha tenido siempre a su pueblo
escogido y sin embargo dentro de ese pueblo siempre ha habido
personas que pues no son propiamente parte de ese pueblo y se ha hecho
de pronto en años anteriores pues muy muy frecuente entre
gran cantidad de personas y en diferentes países el que aparentemente
se ha predicado bastante el Evangelio. En nuestro país uno de los estados
que supuestamente tiene la mayor cantidad de personas que se supone
conocen el Evangelio es Tabasco. El siglo pasado se caracterizó
por grandes concentraciones masivas de personas a las cuales se supone
se les predicaba el evangelio. No lejos de aquí un hombre dijo,
si lo que nosotros predicamos a las personas es el evangelio,
pues todas las personas de mi pueblo han sido salvadas. Un
hombre un poco más lejos de aquí dice que él salió de un seminario
los Estados Unidos y él se fue a Sudamérica para predicar y
él predicaba todos los días y salía a la calle y siempre había en
Perú gente dispuesta a escuchar y él predicaba lo que él creía
que era el Evangelio y sin embargo dice que después, ¿sabes cuántas
personas de las que escuchaban el Evangelio y supuestamente
creían el Evangelio llegaban a la iglesia? Nadie. Y este hombre
empezó a tener preocupación y aflicción y tristeza. Y este hombre empezó
a darse a la tarea de estudiar primeramente la Biblia, el evangelio.
Una de las cosas que le llamó fuertemente la atención a él
fue que el apóstol Pablo dijo que si alguien predica un evangelio
diferente al que les hemos predicado, sea anatema. Y a él le causó
preocupación porque porque él quería estar seguro
qué es lo que estaba pasando. Y le preocupó más cuando él leyó
que el apóstol Pablo escribió y dijo, ¿por qué no me avergüenzo
del evangelio? Porque es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree, al judío primeramente y también
al griego. Y él empezó a pensar, hay algo mal, pero lo que está
mal no es el evangelio. El evangelio es poder de Dios
para salvación a todo aquel que cree. y él estudiaba la escritura
y estudiaba la escritura y empezó a estudiar también la historia
y él se dio cuenta que doscientos años antes nadie predicaba como
él estaba predicando y que lo que él estaba predicando no era
lo que el apóstol Pablo predicaba y él dice que allí él se postró
delante del señor y él le dijo señor si tú no me matas esta
noche por causa del evangelio que he predicado nunca lo volveré
volveré a predicar. Hermanos, el evangelio es poder
de Dios, y Pablo está diciendo aquí a Timoteo, dado que hay
evidencias de que has creído el evangelio, de que Dios te
ha salvado, no te avergüences de dar testimonio de nuestro
Señor. Hermanos, él está diciendo no
te avergüences de dar testimonio del evangelio. el evangelio Pablo
es algo que hablaba no solamente recordándole a Timoteo sino era
la constante convicción de su vida de que el evangelio es poder
de Dios para salvación y le dice primero no te avergüences y nuestro
primer punto es no te avergüences del evangelio porque no te avergüences
de nuestro señor y el evangelio es el señor Jesucristo, Cristo
es el evangelio No te avergüences de dar testimonio de nuestro
Señor. Hermanos, el Señor Jesucristo, la Biblia lo presenta como aquel
que es digno de toda gloria, de toda honra, de todo honor.
En el culto de la mañana empezamos con el pasaje en Apocalipsis
capítulo 5, que es una celebración al Cordero que fue inmolado.
Aquel que es digno de abrir los sellos, aquel que es digno de
recibir toda gloria, toda honra, todo honor, porque con su sangre
nos ha redimido para Dios su padre y nos ha hecho reyes y
sacerdotes para nuestro Dios. El Señor Jesucristo es el eterno
Hijo de Dios. El Señor Jesucristo es el gran
pastor de las ovejas, es el pastor que dice, yo soy el buen pastor,
el buen pastor su vida da por las ovejas, el señor Jesucristo
es es el cumplimiento de todas las profecías del Antiguo Testamento,
el señor Jesucristo es la simiente de la mujer que se anunció allí
en el huerto del Edén cuando el hombre cayó en pecado, aquel
que iba a herir a Satanás en la cabeza, el señor Jesucristo
es el es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. El
Señor Jesucristo es aquel único, el segundo Adán. cumplió perfectamente
la ley, es el único hombre que ha caminado sobre esta tierra
siendo Dios hecho hombre, el eterno hijo de Dios que existía
desde la eternidad, aquel que la escritura dice en el principio
era el verbo y el verbo era Dios, dice todas las cosas por él fueron
hechas y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho. el Señor
Jesucristo, el que dejó su trono de gloria, el que no estimó el
ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó
a sí mismo y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz,
aquel que siempre y en todo momento tenía un solo deleite y era hacer
la voluntad de su padre, es el único hombre, el único nacido
de mujer que ha cumplido completamente la ley, no solamente en la letra,
sino en el espíritu de la ley, Hermanos, él vivió una vida perfecta. Cuando se le veía a él, lo que
se veía es cómo es Dios. Dice la Biblia que a Dios nadie
le vio jamás. El unigénito hijo que está en
el seno del padre, él le ha dado a conocer. Dice, uno de sus discípulos
le dijo, muéstranos al padre y nos basta. Y el Señor le dice,
hace tanto tiempo que estoy contigo y no me has visto. El que me
ha visto a mí, ha visto al padre. Él es aquella roca sobre la cual
está edificada la iglesia. Él es la resurrección y la vida. Él es el camino, la verdad y
la vida. Él es el que llevó todo el peso de nuestros pecados.
El profeta Isaías dice, todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino, pero Jehová cargó
en él el pecado de todos nosotros. El apóstol Pablo dijo y expresó
cuál era el evangelio que él predicaba y él dijo, primeramente
les he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió conforme
a las escrituras y que fue sepultado y que resucitó al tercer día
conforme a las escrituras. Y la razón por la cual él murió
es para salvar a su pueblo de sus pecados. Isaías dice, todos
nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino. Mas Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros. No te avergüences del Señor Jesucristo. Él es de valor infinito. Él es el mismo Dios eterno que
tomó forma humana y caminó en este mundo. Él es aquel que ha
hecho justicia y es la misma justicia el que ganó justicia
para su pueblo. Es el Señor Jesucristo, es el
Rey de la Gloria, es el Señor de los señores. Él vino en debilidad,
pero Él es eterno. Él murió en la cruz, pero Él
no quedó en la cruz. Cada primer día de la semana,
sus redimidos llevan veintiún siglos celebrando todos los domingos
que él se levantó triunfante, él es el hijo que permanece en
casa, él es aquel hijo que si da libertad vas a ser verdaderamente
libre. Hermanos, está diciendo Pablo
aquí no te avergüences del Señor Jesucristo. adelante le va a
decir acuérdate de Jesucristo del linaje de David resucitado
de los muertos conforme a mi evangelio. Hermanos, qué gran
bendición es el que Dios nos haya dado entendimiento de quién
es el Señor Jesucristo. Aquel que es el mismo de ayer,
de hoy, y de siempre. Aquel que es glorioso, que ciertamente
vino como un cordero, pero que su pueblo espera que va a retornar
otra vez como el león de la tribu de Judá. Aquel a que el apóstol
Juan vio morir en la cruz, aquel que el apóstol Juan pudo estar
tan cerca de él, pero aquel que estando él en la isla de Patmos
escuchó su voz detrás de él como el estruendo de muchas aguas.
Y cuando el apóstol Juan se volteó y le vio, dice, caí como muerto
a sus pies. Escuchar la voz del Señor y decirle,
Juan, no temas, yo soy el alfa y la omega, soy el principio
y el fin del que vivo y estuvo muerto, más sea aquí que vivo
por los siglos de los siglos. No te avergüences del Señor Jesucristo,
no te avergüences. Dice después, ni de mí preso
suyo. No te avergüences de Jesucristo
ni de mí preso suyo. Hoy día, Hay personas que hacen
algunas cosas que no las podemos calificar si están bien o no
están bien, pero algunos, algunos piensan estar basados en un pasaje
de la escritura. Si se piensa que lo que se está
haciendo es obedecer ese pasaje de la escritura, no necesariamente
está bien. Ahora, las personas que hacen
eso lo están haciendo porque Cristo les ha salvado y están
confiando solamente en el Señor Jesucristo y están haciendo lo
que están haciendo para la gloria de Dios pues pues está bien pero
no es el cumplimiento del pasaje que está en Mateo veinticinco
versículo treinta y uno al cuarenta y cinco dice Ese pasaje dice, cuando el hijo
del hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con
él, entonces se sentará en su trono de gloria y serán reunidas
delante de él todas las naciones y apartará los unos de los otros,
como aparta el pastor las ovejas de los cabritos. y pondrá las
ovejas a su derecha y los cabritos a su izquierda. Entonces el Rey
dirá a los de su derecha, venid benditos de mi Padre, heredad
el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Note que ahí el Señor Jesús ha dicho una frase que está en nuestro
pasaje, que estamos meditando. Dice, cuando termina el versículo
nueve, dice, que nos y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús
desde antes de los tiempos de los siglos y el Señor Jesús está
diciendo aquí. Bendito es mi Padre, heredad
el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
Y dice, porque tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me
diste de beber, fui forastero y me recogisteis, anduve desnudo
y me cubristeis, enfermo y me visitasteis en la cárcel, y vinisteis
a mí. Entonces los justos le responderán
diciendo, Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos,
o sediento y te dimos de beber? ¿Y cuándo te vimos forastero
y te recogimos, o desnudo y te cubrimos? ¿O cuándo te vimos
enfermo o en la cárcel y vinimos a ti? Respondiendo, el rey les
dirá, de ciertos digo que en cuanto lo hicisteis a uno de
estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis. Entonces dirá
también a los de la izquierda, apartaos de mí malditos al fuego
eterno, preparado para el diablo y sus ángeles, porque tuve hambre. y no me disteis de comer, tuve
sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me visitasteis",
entonces también ellos le responderán diciendo, Señor, ¿cuándo te vimos
hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo en la cárcel
y no te servimos? Entonces él responderá diciendo,
de cierto os digo que en cuanto no lo hicisteis a uno de estos
más pequeños, tampoco a mí lo hicisteis, e irán estos al castigo
eterno y los justos a la vida eterna. hermanos en este pasaje
está el evangelio está el fruto del evangelio la distinción que
hace el evangelio es el evangelio la que hace distinción entre
ovejas y cabritos hermano aquí en este pasaje se está hablando
de personas si las personas que llevan de comer a los hospitales
piensan que están obedeciendo este pasaje no está hablando de eso. Y no
es que está mal ir y dar de comer a los que están en el hospital.
Si las personas que van y hacen visitación en la cárcel y llevan
de comer, piensan que están haciendo este pasaje, no está hablando
de eso, este pasaje. Dice Pablo, no te avergüences
de dar testimonio de nuestro Señor Jesucristo, ni de mi preso
suyo. Lo que está hablando este pasaje
es hermano una de las cosas que estaba sucediendo en ese tiempo
es el estado estaba matando a los creyentes no te avergüences de dar testimonio
de nuestro señor Jesucristo ni de mi preso suyo en el versículo
dieciséis animando a Timoteo le le habla de un hermano y le
dice tenga el señor misericordia de la casa de Onesíforo porque
muchas veces me comportó y no se avergonzó de mis cadenas sino
que cuando estuvo en Roma me buscó solicitamente y me halló
concédales el señor que haya misericordia acerca del señor
en aquel día y cuánto nos ayudó en Éfeso tú lo sabes mejor hermanos
aquí está hablando del momento en el cual sea un riesgo visitar
a los siervos del Señor en la cárcel, y que puedan estar quizá
enfermos también en la cárcel por causa del Evangelio. Hermanos,
eso solo es producido por alguien que ha experimentado, eso solo
lo produce un milagro. Eso sólo es el resultado de experimentar
el milagro de salvación. Ese sólo es el milagro de haber
creído el evangelio que predicaba el apóstol Pablo. Un evangelio
que ha visto hermosura en el Señor Jesucristo. Un evangelio
que ha visto que no hay absolutamente nada que sea más valioso que
el Señor Jesucristo y la gran salvación que Él ha ganado para
su pueblo. y que no importa lo que pueda
suceder, yo no tengo vergüenza del Señor Jesucristo. Y saber
que es un riesgo ir a visitar a Pablo en la cárcel, pero Onesíforo
no se avergonzó. Onesíforo no tenía vergüenza
del Evangelio. Onesíforo fue y lo visitó y no
se avergonzó. Y Pablo está animando a Timoteo. Tú has experimentado la obra
del Señor, el Espíritu Santo está en ti, te ha dado de sus
dones. El Señor te ha dado fe, una fe genuina. Por tanto, no
te avergüences del Señor Jesucristo. Y qué importante es recordar,
hermanos, y cerciorarnos. El Evangelio que hemos creído
es tal, es tal que no hay vergüenza. Cuando nosotros miramos la escritura
y vemos cómo estas cosas solamente son el resultado de un milagro,
porque usted y yo somos personas que nacimos con temor al hombre. La Biblia dice que el temor al
hombre pondrá lazo, pero el que confía en Jehová será exaltado.
Recuerde al apóstol Pedro, en su propia fuerza y en su propia
valentía, diciendo, Señor, si es necesario, yo voy a morir
por ti. Aunque todos te abandonen, yo
jamás te voy a abandonar. Y de pronto, no era un general,
no era un militar, era una sirvienta. Y le dijo, tú eres de sus discípulos. y Pedro estaba asustado y empezó
a negar al señor Pedro había perdido un punto y el señor se
lo había dicho y Pedro estuvo fue restaurado porque el señor
le dijo yo he rogado por ti porque él era una de sus ovejas pero
cuando usted entra a Hechos usted va a ver un milagro él había recibido el Espíritu
Santo hechos capítulo cuatro desde el versículo diecinueve
dice el versículo dieciocho y llamándoles y llamándolos les
intimaron a que en ninguna manera más Pedro y Juan, respondieron
diciendo, juzgad si es justo delante de Dios obedecer a vosotros
antes que a Dios. porque no podemos dejar de decir
lo que hemos visto y oído. Ellos entonces les amenazaron
y les soltaron, no hallando ningún modo de castigarles por causa
del pueblo, porque todos glorificaban a Dios por lo que se había hecho,
ya que el hombre en quien se había hecho este milagro de sanidad
tenía más de 40 años. Y puesto en libertad, vinieron
a los suyos y contaron todo lo que los principales sacerdotes
y los ancianos les habían dicho. Y hermanos, qué, qué gran bendición,
qué milagro. Y ese milagro es el milagro que
Dios hace en su pueblo. Cuando él les revela al Señor
Jesucristo, cuando él les da de su espíritu, que no es espíritu
de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Ya
no está Pedro maldiciendo ni diciendo que no lo conoce. Ya
no está parado delante de una criadita. Está parado delante
de las autoridades que lo amenazaron. después dice puesto en libertad
versículo veintidrés y puesto en libertad vinieron a los suyos
y contaron todo lo que los principales sacerdotes y los ancianos las
habían dicho y ellos habiendo el oído alzaron unánimes la voz
y dijeron soberano señor tú eres el dios que hiciste el cielo
y la tierra el mar y todo lo que hay en ellos hay hermanos
este no es un pueblo avergonzado no están avergonzados ellos están
gozosos. después cuando llegamos al versículo
veintinueve dice y ahora señor mira sus amenazas y concede a
tus siervos que con todo de nuevo hablen tu palabra mientras extiendes
tu mano para que se hagan sanidades y señales y prodigios mediante
el nombre de tu santo hijo Jesús cuando hubieron orado el lugar
en que estaban congregados tembló y todos fueron llenos del espíritu
santo y hablaban con de nuevo la palabra de Dios hermano el
evangelio es poder de Dios para salvación, el evangelio nos libra
del temor al hombre, solamente el evangelio puede librarnos
de cualquier otro pecado, solamente es en Cristo que el pueblo del
Señor es libre. Hermanos, hemos escuchado la
palabra de verdad, estamos recordando cada día el valor supremo del
Señor Jesucristo. Esta mañana estábamos obedeciendo
la ordenanza de la cena del Señor y el simbolismo del pan es que
estamos satisfechos en el Señor Jesucristo. Está tu alma satisfecha
en el Señor Jesucristo y Él es de más valor que cualquier otra
cosa. Ha ocurrido en tu vida en verdad
ese milagro que te lleva a no avergonzarte del Señor Jesucristo.
a saber que el Señor Jesucristo vive y que el Señor Jesucristo
es el mismo evangelio, a identificarte con el evangelio, con los siervos
del Señor. Damos gracias a Dios porque hoy
pues puedes visitar a los pastores y no creo que te lleven a la
cárcel por visitarlos, pero no sabemos qué es lo que va a suceder
en algún tiempo, quizá no muy lejano. Y hermanos, de poder
tener la la bendición si somos ovejas del señor va a suceder
son las ovejas del señor aquellos que van a ir y no van a tener
temor como como Onesíforo dice el apóstol Pablo animando a Timoteo
el evangelio es poderoso para salvación no te avergüences del
evangelio ahora dice después en segundo lugar le dice participa de las aflicciones
por el evangelio según el poder de Dios. No te avergüences del
evangelio sino participa de las aflicciones por él. No te avergüences
del evangelio sino participa de las aflicciones por el evangelio. Ahora, ¿cómo es para poder participar
de las aflicciones por el evangelio? Y dice Pablo que es según el el evangelio que has creído es
ese que que creyó Pablo y predicó Pablo, que es poder de Dios para
salvación a todo aquel que cree. Dice, según el poder de Dios
que qué? ¿Quién nos salvó? ¿Ha sido ya
salvado por el poder de Dios? El apóstol Pablo tenía claro
que Dios lo salvó por su poder. El apóstol Pablo tenía mucha
claridad la claridad que lamentablemente muchas veces se ha oscurecido
por gente que pretende ser justamente predicadores del evangelio. Es triste cuando personas han
predicado y han predicado un evangelio donde presentan a un
Cristo débil, un Cristo que quiere salvarte, un Cristo que ha hecho
todo lo posible para salvarte, pero la última palabra la tienes
tú. Es tu decisión. Eso es un ídolo. Y los que confían en ídolos,
dice Isaías, serán avergonzados. Estás confiando en el evangelio
del Dios que es poderoso, del rey de la gloria. En el evangelio
poderoso que a quien quiere salvar, lo salva. triste es escuchar
a personas decir pero Dios confía o Cristo confía en ti de que
vas a vas a escuchar su llamado porque él no le va a dar un puntapié
a la puerta. Pregúntale al apóstol Pablo si no le va a dar un puntapié
a la puerta. Si el Señor tiene que tumbar la puerta, la va a
tumbar. Y el apóstol Pablo es el testimonio
del evangelio que es poder de Dios para salvación a todo aquel
que cree. El apóstol Pablo estaba en todo
el empeño de erradicar el nombre de Jesucristo de la faz de la
tierra. Y tenía cierto poder que los hombres le habían dado.
Pero Dios, Dios lo había amado en el Señor Jesucristo. y el
Señor le apareció en el camino a Damasco y el Señor lo salvó
y ese era el testimonio del apóstol Pablo y eso está en todas sus
cartas diciendo bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,
que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales
en Cristo, según nos escogió en Él antes de la fundación del
mundo para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él. Y
hermanos, qué bendición y qué gozo que podemos tener de saber
que Él nos escogió en Cristo. hermanos, si él no nos hubiera
escogido en Cristo, nosotros jamás le hubiéramos escogido
a él. Nosotros seguiríamos corriendo
directo al infierno, envanecidos, pensando que nosotros podemos
ganar nuestra propia salvación. Y hermanos, qué bendición que
se nos hayan abierto los ojos. Si el Señor Jesucristo en que
tú crees es uno que vino a hacer posible la salvación, ese es
un ídolo. serán avergonzados los que confían
en ídolos pero el evangelio eterno el evangelio de Dios es un evangelio
de Cristo que vino a salvar a su pueblo por su poder vino a salvar
a su pueblo de sus pecados dice después quien nos salvó y llamó con llamamiento
santo hermano llamamiento santo El llamamiento es santo porque
procede del Dios santo, pero el llamamiento es santo porque
nos llamó justamente a la santidad y porque Él ha hecho perfectos
para siempre a todos los santificados. El apóstol Pablo escribe a las
iglesias y dice a los santos y fieles en Cristo Jesús que
están en Éfeso. Y hermanos, Él nos ha hecho un
llamamiento santo. a ser participantes de su naturaleza. Él es santo, santo, santo. Él vino para hacernos. Vamos a Tito. Tito capítulo 2, versículo 11,
dice, Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación
a todos los hombres, ensoñándonos a que, renunciando a la impiedad
y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y
piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación
gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien
se dio a sí mismo por nosotros. para redimirnos de toda iniquidad
y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. Esto habla y exhorta y reprende
con toda autoridad. Nadie te menosprecie. Hermanos,
Dios nos salvó con su poder. Dios nos llamó a un llamamiento
santo. Y cuando pensamos en el poder de Dios para salvar, hermano,
el poder de Dios para salvar es Dios es poderoso para salvarnos
de la pena del pecado. Ya no hay condenación para los
que están en Cristo, porque Él nos ha salvado de la pena del
pecado. Dios es poderoso para salvarnos del poder del pecado.
El creyente lucha con el pecado ciertamente, pero el creyente
no está más dominado por el pecado. El creyente es tentado, pero
tiene victorias en el Señor Jesucristo. El creyente, el poder de Dios
es tal que no solamente nos salvó de la pena del pecado, no solamente
nos salva del poder del pecado. Esa salvación poderosa que nos
va a salvar de la presencia del pecado. Y hermanos, es nuestra
esperanza el día en que justamente podamos experimentar la plenitud
del llamado de santidad, desde el lado de la gloria no lo vamos
a lograr, pero estamos ansiosos y esperando la venida del Señor
Jesucristo, porque ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha
manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando Él se
manifieste seremos semejantes a Él, porque le veremos tal como
Él es. Después el apóstol dice que Ese
llamamiento no fue conforme a nuestras obras, no fue conforme a nuestras
obras. Hermano, Dios ha hecho todo para
su gloria. todo ha hecho para su gloria.
El propósito de la escritura es dar toda gloria a Dios, y
hermanos, la gloria en la salvación de un pecador es toda para el
Señor. No nos llamó conforme a nuestras
obras, porque nuestras obras, según su apreciación, son trapo
de inmundicia, son hinchazón y podrida llaga. Hermanos, las
obras el apóstol Pablo cuando dice porque por gracias sois
salvos por medio de la fe dice no por obras no dice buenas obras
porque quien no tiene a Cristo no tiene buenas obras son simplemente
obras e incluso son obras inmundas dice el Señor nuestras mejores
obras aparte del Señor Jesucristo son obras inmundas dice dicen algunas personas que el señor miró en los corredores
del tiempo para ver a los que iban a creer y los salvó porque
iban a creer y eso es salvación por obras hermanos no conforme
a nuestras obras la fe salvadora es don de dios no por obras para
que nadie se gloríe hermanos la fe es una gracia del señor
Él nos salvó no conforme a nuestras obras. Él nos dio la fe para
creer. Él no miró en los corredores
del tiempo para acechar y ver quiénes habían de creer, porque
ese no es el Dios de la Biblia, ese es un ídolo. El que tiene
que acechar en los corredores del tiempo para ver lo que va
a suceder no es Dios Todopoderoso que se revela en las Escrituras.
El Dios de las Escrituras es el que sabe todo lo que va a
suceder, porque Él lo ha decretado de esa manera, y su propósito
nadie lo podrá estorbar. Por eso él puede decir, mis ovejas
oyen mi voz y yo las conozco y me siguen, y yo les doy vida
eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano. Hermano, la salvación es una
obra del Señor de principio al fin, y lo hizo no solo conforme,
no solo nos llamó conforme a nuestras obras, sino lo hizo según su
propio propósito y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús
desde antes de los tiempos de los siglos. Has hallado salvación
de verdad en el Señor Jesucristo. Esa salvación que es conforme
a su propósito. ¿Estás asombrado de la gracia
de Dios? ¿En verdad te emociona cantar
que Cristo me haya salvado tan malo como yo fui, me deja maravillado,
pues Él se entregó por mí? ¿Cuán grande amor? Por gracia
yo salvado fui. late tu corazón cuando cantas
maravilloso es el gran amor que Cristo el Salvador derramó en
mí siendo rebelde y pecador yo de su muerte causa fui grande
sublime inmensurable amor por mí murió el Salvador en vil prisión
mi alma padeció y estás mirando la gracia de Dios esa gracia
que nos da todo lo que no es merecido recuerde que nosotros
merecemos de Dios únicamente condenación y nada más que condenación,
muerte infinita por causa de nuestra grave afrenta a su santidad,
pero en gracia él nos ha dado vida juntamente con Cristo, por
rica misericordia, por su propósito, no es a nuestro propósito, hermano,
nuestro propósito eran muchas otras cosas. Nuestro propósito
era seguir, si usted me pregunta de mi propósito hace cuando tenía
20 años, mi propósito era seguir predicando de un Cristo que vino
a hacer posible la salvación de todos y de un Cristo que está
tocando a la puerta de tu corazón porque quiere salvarte y ese
era mi propósito. Pero le doy gracias a Dios porque
por gracia me salvó y me hizo estar sorprendido de algo. Me
hizo ver que tenía preguntas de demasiada arrogancia. Me hizo
ver que estaba yo preguntando y diciendo, no es justo. ¿Cómo puede ser justo que Dios
salva a unos y a otros no lo salva? Y note la arrogancia,
como alguien que nació en injusticia, que está totalmente corrupto,
con un entendimiento entenebrecido, atreviéndose a cuestionar al
único justo y que es la misma justicia. pacientemente hasta
que él me enseñó y me enseñó algo, la pregunta correcta no
es por qué salvo a unos y a otros no, la pregunta correcta es por
qué debiendo condenar a todos, yo estoy salvando a una multitud
que nadie puede contar de todo linaje, de toda lengua, de todo
pueblo, de toda nación. Y hermanos, doy gracias a Dios
porque lo hizo conforme a su propósito, lo que estoy predicando
hoy no era mi propósito predicarlo, Pero su gracia me alcanzó. Y
su gracia me hizo comprender cosas que en otro tiempo no comprendía.
Podía cantar y no entendía que estaba cantando. Y cantaba, ¿Por
qué me elegiste a mí entre millones, sabiendo el mal que hice yo?
¿Y cómo pudiste perdonar toda mi maldad y darme en Jesús salvación?
Y después de terminar de cantarlo, decir que no es justo que el
Señor eligiera. pero qué gran gracia y qué gran misericordia
y qué gran propósito eterno de Dios. Y hermanos, al que Dios
ha ordenado para salvación, Dios lo va a salvar. Algunos de manera drástica como
fue con el apóstol Pablo, a otros Dios pacientemente, haciendo
que la luz resplandezca hasta que el día sea perfecto. Pero
hermanos, asegurémonos de que estamos creyendo un evangelio
que no va a ser motivo de vergüenza, porque el Cristo en que estamos
creyendo es un Cristo triunfante y victorioso, es un Cristo que
transforma las vidas, es un Cristo que cambia tu lenguaje, es un
Cristo que te satisface y al estar satisfecho en Dios, entonces
tú puedes amar a tu prójimo. Mientras sigamos buscando satisfacción
en nuestro prójimo, no podremos amar a nuestro prójimo y siempre
estaremos viviendo de frustración en frustración. cuando el Señor
satisface el corazón, cuando puedo cantar y estar tranquilo
porque estoy bien con mi Dios, porque por gracia he sido salvado,
porque he sido justificado por la fe, y cuando mi deleite es
dar toda gloria a Dios. Hermanos, que Dios, que Dios
hable a nuestro corazón y examinemos, y que no terminemos nuestros
días en especial terminar delante del trono avergonzados porque
estábamos confiando en un Cristo de nuestra imaginación y no en
el eterno Hijo de Dios que vino a salvar a su pueblo de sus pecados. Hermano, que nuestro gozo no
esté en ningún otro lugar. Un día vinieron los discípulos
felices y estaban contentos porque los demonios se sujetaban y porque
sanaban. Y el Señor Jesús les dijo que
no estuvieran tan contentos de eso, sino que sus nombres estuvieran
inscritos en el libro de la vida del Cordero. Hermano, ¿cuál es
el motivo de tu gozo? Cuando hablas, ¿de qué hablas?
¿de las cosas del ministerio y lo que Dios te está permitiendo
hacer? Cuidado. cuando hables tu único motivo
de gloria sea que Cristo te ha salvado y que lo ha hecho según
su poder y que lo ha hecho según su propósito y que ha sido objeto
de gracia y de misericordia y que Cristo es tu tesoro y no hay
nada que sea más valioso y que puedes decir con el apóstol Pablo
para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia. Vamos ahora
a

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Joshua

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