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Amado hijo (1)

2 Timothy 1:2
Joel Coyoc February, 9 2025 Video & Audio
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Joel Coyoc February, 9 2025
Estudio de 2 Timoteo

Pablo, en su carta a Timoteo, aborda el tema de la paternidad espiritual y la identidad en Cristo, enfatizando la relación íntima entre él, como apóstol, y Timoteo, a quien llama "amado hijo". A través de 2 Timoteo 1:2, Pablo reconoce que su apostolado y timidez son manifestaciones de la gracia y la voluntad de Dios, subrayando que las verdaderas grandezas pertenecen a Dios y no a los hombres. La carta también revela la importancia del ministerio apostólico, destacando que no se pueden autoproclamar apóstoles quienes no han cumplido con los requisitos bíblicos. La relevancia de este mensaje es fundamental para la vida de la iglesia, recordando que la autoridad espiritual y la verdadera vida provienen de vivir según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, lo cual debe reflejarse en una relación amorosa y responsable entre padres e hijos espirituales.

Key Quotes

“No existe tal cosa como grandes siervos de Dios, sino existen pequeños siervos de un gran, de un gran Dios.”

“Este es mi hijo amado, en quien tengo complacencia.”

“La vida, verdadera vida, es esa vida donde hay la libertad de poder estimar las cosas como son.”

“El evangelio es nuestra gran bendición. El evangelio es nuestro motivo de gloriarnos.”

What does the Bible say about Paul's apostleship?

Paul's apostleship is affirmed as being by the will of God, not by his own choice.

The Bible teaches that Paul is an apostle of Jesus Christ by the will of God, as stated in 2 Timothy 1:1. This underscores the importance of divine selection in ministry, as Paul did not claim the title for himself. His apostolic authority came from a direct encounter with the resurrected Christ, as detailed in Acts 9, making him a genuine witness of Jesus' ministry, fulfilling the biblical criteria for apostleship.

2 Timothy 1:1, Acts 9:1-6

Why is the concept of grace important for Christians?

Grace is essential as it is the means through which believers are saved and empowered to live for Christ.

Grace is a foundational aspect of the Christian faith, as emphasized in Ephesians 2:8-9, which states that we are saved by grace through faith, not by works. This doctrine assures believers that their relationship with God is rooted in His unmerited favor rather than in their own efforts. It is through grace that Christians are equipped to serve and grow spiritually, reminding them to depend on God's strength rather than their own abilities.

Ephesians 2:8-9, 2 Timothy 1:9

How do we know that the promise of life in Christ is true?

The promise of life in Christ is true as it is revealed through Scripture and fulfilled in the person of Jesus.

According to the Scriptures, the promise of life found in Christ is affirmed throughout the Bible, particularly in 2 Timothy 1:1, where Paul speaks of the promise of life which is in Christ Jesus. This promise is seen in the fulfillment of God's plan of salvation through Jesus' death and resurrection, as also echoed in John 3:16, which assures believers of eternal life. The continuity of God's promise from Genesis to Revelation solidifies its truth and reliability.

2 Timothy 1:1, John 3:16, Genesis 3:15

Why does Paul refer to Timothy as 'my beloved son'?

Paul refers to Timothy as 'my beloved son' to express deep affection and spiritual kinship.

In 1 Timothy 1:2 and 2 Timothy 1:2, Paul affectionately calls Timothy 'my beloved son,' indicating a close mentor-mentee relationship. This language reflects the intimate bond formed through shared faith and ministry. Paul’s use of familial terms illustrates the importance of spiritual relationships in the Christian community, emphasizing love, guidance, and mutual encouragement. It serves as a reminder of how Christians are called to nurture one another in faith as members of God’s family.

1 Timothy 1:2, 2 Timothy 1:2

How does the idea of humility relate to Paul's identity?

Paul exemplifies humility by acknowledging himself as the least of the apostles, attributing all to God's grace.

Paul’s identity is rooted in deep humility, as he refers to himself as the least of the apostles in 1 Corinthians 15:9, recognizing his former life as a persecutor of the church. This humility is significant as it reflects a profound awareness of God's grace in his transformation and calling. Paul’s humility teaches Christians that true greatness comes from recognizing God’s sovereignty and grace, rather than seeking personal glory.

1 Corinthians 15:9, 2 Corinthians 12:9

Sermon Transcript

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carta capítulo uno dice Los versículos uno y dos
dicen, Pablo, apóstol de Jesucristo, por la voluntad de Dios, según
la promesa de la vida que es en Cristo Jesús. A Timoteo, amado
hijo, gracia, misericordia y paz de Dios Padre y de Jesucristo
nuestro Señor. hermanos damos gracias a Dios
por por la palabra del Señor que es la palabra inspirada por
el Espíritu Santo estamos leyendo una una carta quizá en muchos
aspectos parecida a una carta típica de su tiempo, pero una
carta que ha trascendido a su tiempo porque es más que una
carta de Pablo para un conocido, es una carta que fue inspirada
por el Espíritu Santo y que tenía la intención de comunicar verdad
no sólo a Timoteo, este joven pastor, sino también a la Iglesia
de Cristo y lo ha hecho a lo largo de los siglos y lo sigue
haciendo para nosotros. domingo por la noche comenzamos
a a estudiar esta carta y es impresionante la cantidad de
alimento que el señor tiene en estos dos versículos y para los
que no estuvieron quisiera hacer un breve repaso de lo que estuvimos
meditando y pues esta carta es una carta que es considerada
la última memoria, la última voluntad, el las últimas cosas que estaba
dirigiendo porque estaba cercano a su muerte. En esta misma carta
él dice a Timoteo que le dice yo ya estoy para ser sacrificado
y el tiempo de mi partida está cerca. Él estaba en prisión bajo
el emperador Nerón y pues era evidente, muy eminente su próxima
muerte. Y esta es una carta demasiado
personal, una carta demasiado emotiva, que lleva la carga de
un corazón hacia una persona amada, específicamente a su hijo. Pablo se refiere a Timoteo como
su hijo. Cuando nosotros miramos, como
todas las cartas, va a empezar primero con el remitente de la
carta. y pues el tema de la noche fue
el apóstol Pablo, Pablo, Pablo Apóstol, Pablo Apóstol y cuando
miramos el remitente empezamos ahí el Espíritu Santo guió a
Pablo a escribir su nombre, Pablo, Pablo una una de las cosas que
es muy contradictorio es que por muchos siglos, no sé si en
el último siglo, pero quizá por más que este último siglo, hemos
salido a hablar de Pablo como el gran apóstol Pablo. Pero es
interesante que su nombre significa pequeño. pero nosotros estamos
apurados en decir el grande, pero Pablo significa pequeño
y que qué importante que es el poder tener claridad en cuanto
a quien es grande, grande es el Señor Dios todopoderoso y
después de eso no existe más nadie que sea grande, después
de eso pues lo que nosotros debemos admirar en cada ser humano es
lo que ese Dios grande, majestuoso, y maravilloso hace. El mismo
apóstol Pablo escribiendo a los corintios les dice en la primera
carta versículos nueve y once del capítulo quince dice porque
yo soy el más pequeño de los apóstoles que no soy digno de
ser llamado apóstol, porque perseguí a la iglesia de Dios, pero por
la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia no ha sido en
vano conmigo. Antes he trabajado más que todos
ellos, pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo, porque o sea
yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído. Soy el más pequeño de los apóstoles,
Y no es una falsa humildad. Recuerde que es palabra de Dios
y el Espíritu Santo estaba guiando y le había dado al apóstol una
clara percepción de sí mismo. Él escribió en otro lugar y dijo,
ninguno tenga más alto concepto de sí que el que debe de tener
si no piensa de sí con cordura. Y la cordura que Dios le había
dado era a mirar que solamente era la gracia de Dios, que solo
hay alguien que es grande, solo hay alguien que es admirable,
y es el Señor Jesucristo. Cuando, después de hablar acerca
de su nombre, él nos va a mencionar su oficio. Su oficio es apóstol
de Jesucristo. Él es apóstol de Jesucristo. Y estábamos mirando que pues
en un sentido estricto de la palabra, bíblicamente se requería
para ser apóstol de dos cosas. Uno, haber pues sido testigo
ocular, haber visto con sus ojos físicos al Cristo resucitado
y ser testigo de su ministerio. Eso usted lo puede leer en Hechos
capítulo 1, cuando se menciona qué es lo que se consideró para
elegir aquel que iba a ocupar el lugar de Judas Iscariote.
Y en ese sentido, el apóstol Pablo dice que él fue al final
llamado como un abortivo y el Señor Jesucristo se le reveló
a él. Él recibió el mensaje que él
predicaba no de hombre, sino él dice que lo recibió del mismo
Señor Jesucristo. Él se estuvo fuera durante tres
años y el Señor le estuvo enseñando. Él escribe y dice porque primeramente
les he enseñado lo que asimismo recibí, que Cristo murió por
nuestros pecados conforme a la escritura. y que fue sepultado
y que resucitó al tercer día conforme a las Escrituras. Pablo
cumplía el requisito bíblico de ser un apóstol. Y esto es
importante que nosotros podamos tener en suma claridad. Es interesante
que Pablo se consideraba pequeño y él consideraba, he dicho otras
veces una frase, que no existe tal cosa como grandes siervos
de Dios, sino existen pequeños siervos de un gran, de un gran
Dios. Ahora, a lo largo de toda la
historia, empezando en el Edén, empezamos a soñar con grandezas.
Adán y Eva eran gente con dignidad porque habían sido hechos a la
imagen de Dios, pero alguien los hizo estar descontentos con
toda la dignidad que tenían y les hizo soñar con grandezas, les
hizo perder el punto y tener un punto de vista que no era,
pues no era un punto de vista adecuado. Ellos quisieron ser
como Dios cuando en realidad ellos eran imagen de Dios, Y
después de ahí, pues, nosotros nacemos con esa corrupción, con
ese orgullo, con ese pensar que nosotros somos grandes y que
somos importantes. Nacemos y desde pequeños, si
nuestros padres no son muy sabios, pues empezamos a controlar la
vida familiar desde la cuna. Y queremos que toda la familia
haga nuestra voluntad. Muchos bebés logran que su mamá
esté junto a la cuna todas las veces que él quiere. simplemente
sin ni siquiera hablar español precisamente. Y hermanos, dada
esa inclinación de pronto pues hay personas que hoy día se están
autoproclamando apóstoles porque no les da con ser pastores o
maestros y ellos quieren algo más más reconocido, algo de más
admiración. Pero en un sentido bíblico es
una ilusión, es un disparate, porque ninguno de nuestros modernos,
no son nuestros, pero ninguno de esos que se anuncian como
apóstoles cumple el requisito bíblico. Ninguno de ellos fue
testigo presencial y vio con sus ojos el ministerio del Señor
Jesucristo. Y ninguno de ellos vio sus ojos
físicos al Cristo resucitado. Entonces resultan ser falsos
apóstoles y obreros fraudulentos. La otra cosa importante es, recuerda
hermanos que los apóstoles y los profetas son el fundamento. Y
yo preguntaba, ¿cuántas veces se pone la cimentación o el fundamento
de una casa? No lo ponemos cada diez años.
Lo ponemos una vez y después ya está. Si usted pone en el
octavo o noveno piso otra vez un fundamento, pues la gente
va a pensar que usted no le funciona bien sus facultades mentales. Y pretender que hoy día hay otra
vez apóstoles y profetas es un total sinsentido. Dice Efesios
capítulo dos versículo veinte. Dice, edificado sobre el fundamento
de los apóstoles y profetas, siendo la principal piedra del
ángulo, Jesucristo mismo, en quien todo el edificio bien coordinado
va creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien también
vosotros en quien vosotros también sois juntamente edificados para
morada de Dios en el espíritu hermanos el fundamento se puso
ya una vez y ya no hay necesidad de más apóstoles ni de más profetas
cualquier persona porque está de moda ahorita no sólo apóstoles
sino también autoproclamados profetas Pero otra de las cosas
importantes es, estas personas son autoproclamadas. Pero el
apóstol dice, Pablo, apóstol de Jesucristo, por la voluntad
de Dios. O sea, Pablo no se levantó un
día y dijo, a partir de hoy yo voy a ser el apóstol. No fue
por su voluntad. Ni su salvación, ni su ministerio
fue por su voluntad. nosotros sabemos por la historia
de la iglesia que fue por voluntad de Dios como realmente lo está
diciendo y creo que cada uno de los que Dios ha salvado también
sabemos que hemos sido salvados no por nuestra voluntad y que
hoy tenemos un ministerio no precisamente por nuestra voluntad
sabemos que es por la voluntad de Dios. Usted recuerde bien
un día Pablo Saulo se levantó y se levantó con unas cartas
y con una furia para destruir la iglesia. dice la vida que
él respiraba amenazas, estaba como un toro de casta, estaba
embravecido, y él no estaba satisfecho con acabar en Jerusalén, sino
quería ir hasta donde fuera necesario para acabar con la iglesia del
Señor Jesucristo. Esa era la voluntad del apóstol
Pablo, pero la voluntad de Dios era que él había de ser salvado
por gracia, la voluntad de Dios es que él había de ser apóstolo
de los gentiles y espero que eso le emociona a usted porque
usted y yo somos gentiles y que qué bendición que la voluntad
de Dios de que Pablo fuera el apóstolo de los gentiles es porque
la voluntad de Dios es que usted y yo pudiéramos ser alcanzados
por gracia. Y Pablo está diciendo toda la
verdad, usted sabe que se levantó y iba embravecido, cuando de
pronto dice Hechos que le apareció un resplandor, una luz mayor
que el sol del mediodía. Y él escuchó una voz en lengua
hebrea que le decía, Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Y él dijo,
¿Quién eres, Señor? Y la respuesta, soy yo, Jesús,
a quien tú persigues. Dura cosa te es dar coces contra
el aguijón. Hermanos, él fue salvo por gracia. Yo creo que usted también puede
recordar cuántas veces escuchó el Evangelio. Y algunas veces
quizá pensó de la gente que le predicaba que estaban locos diciendo
cosas que, pues que usted no le hallaba ni pies ni cabeza.
Yo puedo recordar escuchar el evangelio muchas veces y pensar
que era para otras personas. Puedo recordar haber escuchado
el evangelio y pensar que no era justo. ¿Cómo es que Dios
está salvando solo a uno sino a todos? Pero doy gracias a Dios
porque él fue paciente y su voluntad se hizo. Por su voluntad, él
me ha salvado. Y por su voluntad, él le ha salvado. Si fuera por nuestra voluntad,
hermanos, nosotros seguiríamos. seguiríamos en nuestro orgullo,
en nuestra rebelión, seguiríamos pretendiendo a nosotros ganar,
ganar nuestra salvación, seguiríamos sosteniendo que el evangelio
no es justo, seguiríamos embanecidos, hombres injustos queriendo definir
lo que es justo, pero por su voluntad él rindió nuestra voluntad
y nos atrajo hacia el Señor Jesucristo con lazos de amor. Pablo es apóstol por la voluntad
de Dios, no es un autoproclamado apóstol. Recuerde que el Señor
dio dones a su iglesia como él quiso. Y después Pablo va a decir,
no solo es apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, sino
dice, según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús.
Según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús. Y hermanos,
hay una directa no iba a haber ni un llamamiento
a ningún ministerio, sea que sea apóstol, profeta, pastor
o maestro, pues si no había vida, si estábamos muertos en delitos
y pecados. Y según esa promesa de vida que
se hizo desde Génesis capítulo 3, versículo 15, donde se anuncia
la simiente de la mujer que iba a derrotar a la simiente de Satanás,
Ahí está la promesa de la vida, y es la promesa de la vida que
se va anunciando a lo largo de todo, de todo el Antiguo Testamento. Pero Pablo va a decir también
cosas importantes, como decir de quién es apóstol, de Jesucristo,
y Jesucristo es Jehová el Salvador. Recuerde que el Evangelio de
Mateo nos dice llamará su nombre Jesús, ¿por qué? porque él salvará
a su pueblo de sus pecados. Llamará su nombre Jesús porque
él salvará a su pueblo de sus pecados. Y eso nos recuerda que
tenemos que ser salvados. Nosotros no podemos hacer nada
por nuestra salvación, necesitamos un salvador que nos salvara de
nuestros pecados. Y Pablo es apóstol de ese salvador
que salva a su pueblo de sus pecados. Pablo está en todas sus cartas va desarrollando
alrededor de de esta gran verdad, por ejemplo, él dice, él os dio
vida a vosotros cuando estabais muertos en vuestros delitos y
pecados. El Señor nos tenía que salvar porque un muerto no puede
hacer nada para salvarse de sí mismo y estábamos muertos en
delitos y pecados. Dice, dice, dice Pablo apóstol
de Jesucristo, Cristo es, ahí es una combinación de dos palabras,
Jesús, Cristo, y Cristo es el Mesías, Cristo, Pablo es el apóstol
de aquel que es el cumplimiento de todas las profecías del Antiguo
Testamento, él en un momento pensó que era un impostor, que
estaba engañando, iba a destruir el judaísmo, él estaba embravecido
para destruir, pero el Señor se le revela, el Señor le da
un mensaje, el Señor le revela que él no es ningún impostor,
sino él es el cumplimiento de todas las profecías, desde la
primera que está en el versículo quince de Génesis tres, hasta
la última profecía hecha acerca del Señor Jesucristo en el Antiguo
Testamento, Él es la luz del mundo. Él es el buen pastor.
Él es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Él
es cada una de las figuras anunciadas por los profetas a lo largo de
todo el Antiguo Testamento. Y Pablo no es sino un apóstolo
enviado para ser apóstol y enviado de ese Jehová el Salvador y de
ese Mesías prometido de aquel que es admirable, consejero,
Dios fuerte, padre eterno, príncipe de paz, y lo es por la voluntad
de Dios, no por su propia voluntad, Y hermanos, cuando pensamos en
esto en el sentido estricto, no hay apóstol. No hay más apóstol
en ese sentido del fundamento de la iglesia. Pero en un sentido
amplio, hermano, cada uno de nosotros somos apóstol, porque
al final el significado de la palabra apóstol es enviado. Y
el Señor Jesús nos ha enviado a todos. anunciar dice vosotros
sois real sacerdocio en nación santa pueblo adquirido por Dios
para que anunciéis las virtudes del que os llamó de las tinieblas
a su luz admirable y en ese sentido pues hemos sido salvados para
anunciar las virtudes y hermano una de las cosas que no podemos
evitar es y oremos para que Dios anime el fuego en nuestros corazones. Algo inevitable es que el apóstol
Pablo dio a Cristo, el Señor lo salvó, el Señor le reveló
que era el esperado en todo el Antiguo Testamento e inmediatamente
Pablo quería, estaba predicando de ese Cristo. Y eso no solo
le pasó a Pablo. Recuerda la mujer samaritana
hablando con el Señor Jesús, y cuando el Señor Jesús abre
sus ojos y ella nota que ese es el Mesías que estaban esperando,
pues ella deja el cántaro y se va al pueblo y empieza a decir,
¿saben qué? Hay un hombre que me ha dicho
todo lo que yo he hecho. Ese debe ser el Mesías. Y viene
la gente a ver al Señor Jesús porque ella estaba anunciando
las virtudes del que lo llamó de las tinieblas a luz admirable.
Y hay un momento en que la gente le tiene que decir, ya deja de
hablar, ya no creemos solo por lo que estás diciendo. Nosotros
ya lo vimos y ya lo oímos. Hermanos, el anhelo de nuestro
corazón de que el gozo que hemos hallado en Cristo, otros hay
en ese gozo en el Señor Jesucristo. Y en ese sentido, pues, somos
enviados, y yo creo que el gozo de nuestro corazón anhela que
otros puedan tener también ese gozo. Ahora, quisiera que pudiéramos entrar
a la siguiente parte de la del inicio de la carta que es dice Pablo después de bueno habla de la ya mencioné
la promesa de la vida que es en Cristo Jesús la promesa de
la vida que es en Cristo Jesús y yo quisiera que pudiéramos
retener ese asunto de la promesa de la vida que es en Cristo Jesús
y entramos al destinatario Y nuestro tema hoy es Amado Hijo, dice
a Timoteo, a Timoteo. La carta está dirigida primeramente
a Timoteo y Pablo es pequeño, eso significa el nombre, pero
Timoteo significa el que honra a Dios, el que honra a Dios. Me ha llamado mucho la atención
el que está ahí según la promesa de la vida, y después de decirle
a Timoteo, aquel que honra a Dios, a él está dirigiendo la carta,
se dirige a él como amado hijo, amado hijo. Hermanos, si usted lee la carta,
es una carta bastante íntima, animando, procurando infundir
ánimo, aliento, es la carta de alguien que conoce de cerca a
alguien. Esa Pablo conoce de cerca a Timoteo. Pablo conoce el contexto en el
cual Timoteo ha crecido con un padre ausente que sin duda afecta
la vida, pero no importa que cual sea la circunstancia, ya
sea que tu padre estuvo ausente o estuvo presente, al final es
una circunstancia, y las circunstancias son importantes, las circunstancias
son complejas, las circunstancias están fuera de nuestro control,
pero algo importante es las circunstancias no son determinantes, las circunstancias
no son determinantes, las circunstancias no ponen nada dentro de nuestro
corazón, simple y sencillamente sacan lo que ya está en nuestro
corazón, Si usted mira todo lo que Pablo va diciendo y la intimidad
con la que él se refiere a Timoteo y hablándole del tiempo de su
partida y alentándolo, sabiendo de antemano el encargo, el oficio
que Timoteo tenía. Es una carta que me hace pensar
que probablemente muchos padres quisieran decir cosas así a sus
hijos y sencillamente nos quedamos con las ganas de decirlas. Es
una carta que desnuda el corazón de un padre y sencillamente muchas
veces nos quedamos y hay tantas cosas que quisiéramos decir a
nuestros hijos en cuanto a la vida, en cuanto a la fe y a veces
estamos inmovilizados para hacerla, pero hay una frase que tenemos
que considerar y es esa frase de según la promesa de la vida,
según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús. Y cuando
pensamos en amado hijo, hermano, yo quisiera que pudiéramos nosotros
escuchar el propósito de Dios siempre al darnos su palabra
ha sido siempre renovar nuestra mente. Desde que Dios dio el
Génesis es el propósito renovar la mente de su pueblo. El apóstol
dice en Romanos capítulo doce dice así que hermanos os ruego
por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos
en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto
racional, y dicen, no os conforméis a este siglo, sino transformados,
¿por qué? por medio de la renovación de
vuestro entendimiento. ¿Y cómo se va a transformar y
se va a renovar nuestro entendimiento? Dice el Señor Jesús, ya vosotros
estáis limpios por la palabra que os he hablado. Ya vosotros
estáis limpios. Y es la palabra de Dios que usa
para renovar nuestra mente. Y quisiera poner un ejemplo.
El pueblo de Israel está saliendo de Egipto. han sido esclavos
por 400 años en Egipto y seguramente ellos están llenísimos en su
mente de la manera de pensar de Egipto. ¿Y cuál era la manera
de pensar de Egipto? La manera de pensar de Egipto
es Dios, Faraón es divino, Faraón fue hecho de polvo de oro, Faraón
tiene dignidad y de ahí va bajando la dignidad hasta llegar abajo
donde están los esclavos, que esos son como la saliva de los
dioses, gente sin dignidad. Y Dios da su palabra a Moisés
y en su palabra Moisés escribe y le dice al pueblo de Israel,
a esos que se consideraban basura sin valor, porque su mente se
había llenado y se habían tragado lo que por cuatrocientos años
les habían repetido. Y la verdad de Dios les dice,
ni un ser humano fue creado de polvo de oro. Y dijo Dios hagamos
al hombre conforme a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza. Y dice la Biblia que Dios tomó
el polvo de la tierra. Y el Señor está diciéndole, lo
que te han dicho en Egipto es mentira. Faraón que está allá
arriba no es divino. Faraón que está allá arriba no
es Dios. Y tampoco fue hecho de polvo de oro. Y tú que estás
aquí abajo tampoco eres la saliva de los dioses. Faraón que está
allá arriba en su trono sentado fue hecho del polvo de la tierra.
Y tú que estás aquí abajo también fuiste hecho del polvo de la
tierra. Y tu valor no está en el material con que fuiste hecho.
El material con que fuiste hecho te debe hacer verte, como Pablo,
pequeño. pequeño, frágil, porque polvo
eres y al polvo de la tierra vas a volver, pero Faraón que
está allí sentado y tú que estás aquí abajo, ambos fueron hechos
a la imagen de Dios, por lo tanto son dignos. Y el Señor estaba
limpiando la mente de su pueblo de las mentiras. ¿Y por qué les
digo esto? Dice Pablo a Timoteo, amado hijo,
Yo quisiera que nosotros pudiéramos pensar, hermanos, vivimos en
tiempos donde hace algunos años se nos empezó a bombardear de
ideas como familia pequeña vive mejor. Y hemos llegado a puntos
ahorita donde hay países donde se pone anuncios, donde se muestra
a las mujeres embarazadas como mujeres que están cometiendo
un crimen contra la naturaleza, contra la tierra. Y uno escucha
a los jóvenes y los jóvenes, nadie quiere tener hijos. ¿Dónde
viene eso de la palabra del Señor? Salmo ciento veintisiete dice versículo tres He aquí herencia de Jehová son
los hijos, cosa de estima el fruto del vientre. ¿Quién dice
eso? Dios dice, y nuestra cultura
qué dice, no hay que tener hijos, no tengas hijos. Tener hijos
es un problema, se están acabando los recursos naturales, la tierra
está súper poblada, no tengas hijos. No tengas hijos. Es la
última cosa en que puedes pensar. Pero Dios dice, como saetas en
mano del valiente, así son los hijos habidos en la juventud.
Bienaventurado el hombre que llenó su aljaba de ellos. No
será avergonzado cuando hablare con los enemigos a la puerta.
Pero esto no se parece a lo que nos está bombardeando el mundo.
Dice, bienaventurado el que llenó su aljaba de ellos. Y con esto,
pues nadie le tiene que decir a los hermanos cuántos hijos
tener. Sin embargo, hay una diferencia entre la mentalidad y una cosa
importante que nosotros podemos notar aquí, dice Pablo, dice
a Timoteo, amado hijo. Uno de los asuntos de ser imagen
de Dios es Dios nos hizo a su imagen y nos dejó aquí para fructificar
y llenar la tierra de más imágenes. La entrada del pecado amplió
el sentido de poder reproducirnos en un sentido donde hay palabras
de ánimo porque hay padres cristianos pues Dios ha querido en su sabiduría
privarles del privilegio de tener hijos por razones físicas no
pueden. pero espiritualmente pueden obedecer
el mandato y Pablo es muy probable que estaba obedeciendo el mandato
de reproducirse espiritualmente y se refiere a Timoteo como su
amado hijo. Pero hay algo muy importante
y es, hermano, hay quienes tenemos hijos, hay quienes aborrecen
tener hijos porque se nos ha llenado la mente de las ideas
del mundo, pero hay quienes tenemos hijos y la pregunta es, ¿No le dice a usted esta frase
de Pablo a Timoteo, amado hijo? ¿Dónde ha escuchado en otro lugar
que no sea Pablo a Timoteo, amado hijo? Cuando Jesús, cuando el padre
se refiere al Señor Jesucristo, dice, este es mi hijo amado,
en quien tengo complacencia. Y hermanos, una de las maneras
de glorificar a Dios es que Dios, que Dios nos lleve a tener en
nuestro corazón el ver a nuestros hijos como cosa de estima. Tristemente,
algunos tenemos hijos y hay algunos que tienen muchos hijos, pero
tampoco siguen siendo, precisamente, hijos amados. Algunos tienen
muchos hijos, pero miran sus hijos como una carga. Y, hermanos,
amado hijo es, por la gracia de Dios, Pablo puede reflejar
el carácter del padre. al hablar de su hijo con esas
expresiones, en la primera carta le dice verdadero hijo en la
fe y aquí le dice amado hijo, amado hijo, amado hijo. Y en primer lugar, hermanos,
quisiera que pudiéramos pensar delante de Dios cuál es nuestra
perspectiva hacia los hijos. Nos hemos llenado tanto del mundo
que lo vemos como si fuera una enfermedad que va a destruir
este planeta y va a acabar los recursos y todas las demás mentiras
que nos han dicho. vemos que son cosas de estima
el fruto del vientre y que se puede tener hijos no sólo en
el sentido físico sino si tienes alguna imposibilidad física pues
hay la posibilidad de reproducirte espiritualmente no eres un creyente
de segunda categoría porque no puedas tener hijos físicos pero
amado hijo y en ese sentido la promesa de la vida Hermanos,
la vida, la vida, verdadera vida, es esa vida donde hay la libertad
de poder estimar las cosas como son, es esa libertad de poder
tener en estima a los hijos de verdad, de decirles no simplemente
te amo hijo, sino en verdad Dios está obrando en tu corazón y
estás diciendo la verdad cuando estás diciendo que amas a tu
hijo. Esa es la verdadera vida. La verdadera vida es una vida
donde puedes hablar con tus hijos, como Pablo está hablando con
Timoteo, de descubrir su corazón. ¿Cuántas veces quisiéramos descubrir
nuestro corazón ante nuestros hijos y nos es difícil hacerlo?
Ahora, es importante recordar según la promesa de la vida que
es en Cristo Jesús. Porque ¿qué es lo que nos lleva
a no poder hacer eso con nuestros hijos? y quisiera que pudiéramos
mirar un pasaje en malaquías capítulo cuatro versículos cinco y seis dice, he aquí yo os envío el
profeta Elías antes que venga el día de Jehová grande y terrible,
el hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y
el corazón de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga
y hiera la tierra con maldición. Hermanos, en los cuatro evangelios
nos vamos a dar cuenta que esta profecía se cumplió en el ministerio
de Juan el Bautista. Los judíos decían, no va a venir
Elías, y el Señor Jesús dice, pues ciertamente Elías ya vino.
y es Juan el Bautista y Lucas específicamente dice que él hizo
volver el corazón de los padres hacia los hijos. Si interpretamos
este pasaje en el sentido correcto que da la gloria a Dios, pues
tenemos que entender cómo hizo Elías volver el corazón de los
padres hacia los hijos. La verdad es que Dios lo hizo
a través de Elías. ¿Cómo lo hizo Elías? El ministerio
de Elías, él salió y iba declarando el pecado a la gente. Y él les
decía, generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la
ira venidera? Dice, hagan frutos dignos de
arrepentimiento. Elías, Juan el Bautista, estaba
confrontando a la gente con el pecado. Hermanos, una de las
cosas importantes es cómo Elías hizo volver el corazón de los
padres hacia los hijos. Lo hizo según la promesa de la
vida que es en Cristo Jesús. Así lo hizo. Al final del ministerio
de Elías, él no sólo se encargó de decir su pecado a la gente,
sino en un momento él vio que el Señor Jesucristo venía, porque
se le dijo que aquel sobre quien viera descender el Espíritu Santo,
ese era el que había de venir. Y entonces el mensaje de Elías
fue, he aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. He aquí el Cordero de Dios que
quita el pecado del mundo. Y entonces, hermano, ¿qué es
lo que hace que los corazones de los hijos se aparten del corazón
de los padres? Hay algunas cosas que yo puedo
recordar y que he podido experimentar en mi propia vida. Y yo no sé
si usted se parece a mí, espero que sí. Por ejemplo, una de las
cosas, en realidad, lo que hace alejar el corazón de los padres
de los hijos es el pecado de los padres. Es nuestro pecado. Uno de nuestros pecados es que
de pronto nosotros parece que tenemos amnesia. Nosotros recordamos
o recordamos selectivamente Muchas veces los que somos padres nos
acordamos de cuán buenos estudiantes éramos, cuán hijos obedientes,
puras cosas buenas nos acordamos. Y cuando hablamos con nuestros
hijos, hablamos de puras cosas buenas y como que en nosotros
no hay nada malo. Yo no sé si a usted no le pasó
eso, a mí me pasó muchas veces. Pero ese es un pecado que hace
alejar a los padres de los hijos. Porque los hijos piensan que
su papá es de otra categoría. ese papá es de otra clase, él
siempre era buen alumno, siempre sacaba buenas calificaciones,
él siempre obedecía a su mamá, él nunca agarraba nada sin permiso,
él era todo un hijo ejemplar. Hermanos necesitamos, necesitamos
pedir al Señor que nos muestre a Cristo para que eso nos haga
recordar que no éramos tan buen hijos, tan buenos hijos como
creímos, como nuestro pecado nos hace pensar que fuimos. Otra,
otra de las cosas es, hermanos, a veces solemos hablar como que
nosotros, quiero dar un ejemplo. Uno de nuestros pecados es que
nosotros solemos ver siempre más grave el pecado de otros
que los propios. Y yo recuerdo una ocasión de haber
visto a mi hijo hacer algo que lo vi muy mal. Pero le doy gracias
a Dios por algo, hermano. Fue Dios y fue su gracia, que
misericordiosamente me hicieron recordar que lo que yo estaba
viendo en ese momento me parecía muy malo. Hacía pocos días lo
había visto en otro lugar, pero no lo había visto tan malo. Y
le doy gracias a Dios porque me hizo recordar y eso cambió
la forma de poder acercarme y poder ayudar a mi hijo. Y resulta que
tres días antes, pues, yo había hecho exactamente lo mismo y
quizá varias veces lo había hecho, por lo cual mi hijo estaba repitiendo
lo que yo estaba haciendo. Pero qué fácil me era acercarme
y hablar condenatoriamente a mi hijo. Pero cuando Dios me hizo
recordar que yo había modelado eso delante de mis hijos, de
mi hijo, por su gracia fue distinto acercarme y decirle hijo lo que
acabas de hacer está mal y te quiero pedir perdón porque repetidas
veces yo he sido un ejemplo de eso que estás haciendo y le doy
gracias a Dios porque me ha hecho ver que está mal y te pido que
me perdones y vamos a orar para que Dios nos ayude a que eso
cambie en nuestras vidas hermanos necesitamos es según la promesa
de la vida que es en Cristo Jesús lo que nos va a llevar a poder
no solo decir amado hijo o decir hijo te amo o a simplemente darle
un beso sino en verdad poder abrir nuestros corazones como
Pablo podía abrir su corazón ante su amado y verdadero hijo
en la fe. es hermano tenemos el evangelio
y clamar al señor para que nos haga recordar las maneras en
que hemos pecado contra nuestros hijos porque eso que no nos permite
acercar a nuestros hijos son pecados que hemos dejado ahí
y que Dios nos haga ir a él para que nuestro corazón se acerque
a él porque la sangre de Cristo su hijo nos limpia de todo pecado.
He aquí el cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Pablo
conoció al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y
note que Pablo no se presentaba como muchas veces nosotros nos
hemos presentado como padres. Usted conoce muy bien, gracias
a Dios, a Pablo, porque Pablo conoció a Cristo, se pudo conocer.
Y Pablo no era un hombre que saliera a decir a sus hijos espirituales
y decirles, ¿saben qué? Yo ya lo logré, aprendan de mí.
Pablo decía con toda claridad, dice, no que lo haya logrado
ya, ni que ya sea perfecto. Pablo se mira y no dice, ay hijos,
ustedes son los más desobedientes aquí. Ni siquiera a la iglesia
de Corinto le dice, palabra fiel es esta y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo a salvar a los pecadores,
de los cuales los que están en Corinto son los primeros. Y eso
que era una iglesia que había muchas cosas que señalar, pero
el apóstol Pablo en ni un momento escribe eso. ¿Por qué es que
Pablo hace una diferencia? porque según la promesa de la
vida. La vida es vida cuando la vivimos
sin tratar de aparentar mejor de lo que realmente somos. Uno
de nuestros pecados que ha separado a nuestros hijos es que frecuentemente,
como raza caída, intentamos taparnos con hojas de higuera. Hemos intentado
parecer delante de nuestros hijos mejor de lo que realmente somos,
porque tememos muchas veces que eso nos va a restar autoridad.
Y yo espero que Ninguno de nosotros ha sido testigo de cuán doloroso
es cuando los hijos crecen teniendo a su padre en un pedestal y de
pronto se cae y es bien doloroso para los hijos. Pero hermanos,
el domingo pasado Dios puso en mi corazón decirles, hermanos,
yo soy un copicador con ustedes. Yo lucho con las mismas luchas
que ustedes luchan. Yo necesito el mismo evangelio
que ustedes necesitan. que Dios obre de tal forma que
según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, la vida no
es en mis esfuerzos, la vida no es en que yo trato de aparecerme,
eso no es vida, cansa, tratar de vivir aparentando ser mejor
de lo que realmente soy es cansado, vivir la vida tratando de controlar
absolutamente todo detalle en la vida de nuestros hijos es
cansado, Irmanos, que Dios nos lleve a recordar es según la
promesa de la vida que es en Cristo Jesús, a recordar una
cosa, yo no puedo producir absolutamente nada espiritual en mis hijos.
Yo tengo que predicar el evangelio y el Señor va a dar vida cuando
quiera. Algunos hemos alejado a nuestros hijos porque hemos
querido hacer con nuestro esfuerzo humano lo que solo el Espíritu
Santo puede hacer, porque hemos deseado tanto que sean salvos
al punto de que logramos exactamente lo contrario. porque los hemos
ofendido intentando que escuchen el evangelio. Hermanos, que Dios
nos ayude a recordar, hermano, hijos espirituales son un milagro.
Recuerda, cuando estás compartiendo el evangelio a tu familia, estás
como Ezequiel en el Valle de los Huesos Secos. Van a vivir. Señor, tú sabes si van a vivir.
Yo no tengo que forzarlos ni darles la vuelta para que crean.
Yo solamente tengo que proclamar y orar por ellos. Cuando me pidan
algún consejo, darles el consejo si lo piden, pero nunca forzarlos
a que actúen como yo quiero que actúen. Hermanos, cada una de
esas cosas que no nos hacen ni siquiera vivir, que Dios nos
recuerde, es según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús
y que estemos viviendo. Estás viviendo con relación a
tu familia. Vives y dejas vivir. o estás de repente como el policía
queriendo saber cada cosa que hacen tus hijos confiemos en
el poder del evangelio hermanos Pablo fue el que dijo no me avergüenzo
del evangelio porque es poder de Dios para salvación a todo
aquel que cree hermanos nosotros solamente podemos compartir el
evangelio en las oportunidades que Dios nos dé y orar por nuestros
hijos. Yo quisiera que nosotros pudiéramos
orar al Señor y pedirle Señor muéstrame de qué maneras he pecado
contra mis hijos. para que yo busque la limpieza
que la sangre de Cristo me puede dar para que yo confiese mi pecado
primeramente delante de ti y que Dios nos ayude a buscar a nuestros
hijos tanto físicos como espirituales y decirle hijo he pecado contra
ti de esta y de esta manera y no me daba cuenta que era pecado
pero Dios me ha mostrado que es pecado mira al apóstol Pablo
constantemente mostrándose en su debilidad porque él no confiaba
en su propia fortaleza siempre mostrándose como pequeño como
vulnerable porque su gloriarse no estaba en él sino en el Señor
Jesucristo hermanos es según la promesa de la vida que es
en Cristo Jesús en esa en esa promesa es que tú tienes un ministerio
como padre y que el Señor nos ayude a que un día no nos quedemos
con la ilusión de de decir cosas como Pablo dijo a su hijo, sino
que según la promesa de la vida que es en Cristo Jesús, por el
Cordero de Dios que quita el pecado del mundo, nosotros podamos
venir con libertad y viviendo la vida, decirle a nuestros hijos,
¿sabes que yo soy tan pecador? Es más, yo soy el más pecador
de esta casa. Yo he fracasado inútilmente muchas
veces en modelar a Cristo delante de ti. perdóname, yo he preferido
mi, mi, mi, mi prestigio a amarte, he amado más mi prestigio que
a Dios, por eso he fracasado en amarte y te he ofendido. Y
que Dios nos muestra a cada uno de qué maneras, de qué maneras
hemos pecado de tal forma que no podemos decir de verdad amado
hijo y decir algo más que amado hijo. de poder llegar a en verdad
tener una comunión con nuestros hijos y descubrir nuestro corazón
como vamos a ver que Pablo va a descubrir su corazón ante Timoteo
y hermanos recuerde evangelio hace volver el corazón hacia
Dios porque nuestros pecados han hecho división entre nosotros
y Dios y cuando nuestro corazón vuelve a Dios entonces por ese
cordero de Dios que quita el pecado del mundo podemos confesar
pecado a nuestros hijos y el corazón de nuestros padres de
los padres va a volver a los hijos y de los hijos hacia los
padres hermano el evangelio es es nuestra gran bendición. El evangelio es nuestro motivo
de gloriarnos. Hermanos, el evangelio es es
en el evangelio que tenemos vida y vida en abundancia. Una vida
transparente, una vida que se disfruta, una vida que es auténtica
vida, porque no estamos confiando en lo que nosotros podemos mostrar,
sino estamos confiando en la justicia del Señor Jesucristo.
Que Dios nos guarde de echar culpas, porque a veces nos es
cómodo culpar de lo que pasó en nuestra casa, a nuestra esposa
o a nuestros propios hijos, pero es mejor que vengamos. No hay
que echar culpas, hermano. Cristo ha cargado con la culpa
de su pueblo. Él fue molido por nuestros pecados,
herido por nuestras rebeliones. Mantenernos echando culpas es
negar el evangelio, es no creer que él fue molido por nuestros
pecados. Vivir echando culpas es no vivir como el apóstol Pablo
y no poder decir, palabra fiel es ésta y digna de ser recibida
por todos, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores
de los cuales yo soy el primero. que que diferente hubiera sido
que Pablo hubiera escrito a Timoteo y hubiera dicho de los cuales
tú eres el primero difícilmente hubiera podido escribir amado
hijo o verdadero hijo en la fe Cristo es en Cristo está la promesa
de la vida vamos a orar

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Joshua

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