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JC

¿Por que cantar a Jehovà?

1 Chronicles 16:25-26
Joel Coyoc April, 24 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 24 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón “¿Por qué cantar a Jehová?” predicado por Joel Coyoc se centra en la importancia de la adoración y asigna un lugar central a la grandeza de Dios. Coyoc argumenta que la alabanza debe ser un acto que todo el pueblo de Dios realice, reflejando su alegría y reconocimiento de la grandeza de Jehová. Se hace énfasis en la necesidad de recordar las obras pasadas de Dios y su pacto eterno, tal como se manifiesta en 1 Crónicas 16:25-26, que establece que Jehová es superior a todos los dioses y digno de suprema alabanza. La importancia práctica de este sermón es que invita a los creyentes a adorar y cantar no solo como un deber, sino como una expresión de gozo que une a toda la humanidad en reconocimiento de la grandeza y la soberanía de Dios.

Key Quotes

“La respuesta es porque Jehová, nuestro Dios, es un Dios grande.”

“El hecho de que tenemos un Dios grande no solo nos consuela en saber que, a pesar de que nosotros podamos tener problemas grandes, nunca nuestros problemas serán más grandes que nuestro Dios.”

“Es digno de suprema alabanza. Es digno de ser temido sobre todos los dioses.”

“No os apartéis en pos de vanidades que no aprovechan, porque son vanidades; pues Jehová no desampara a su pueblo por su grande nombre.”

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en el primer libro de Crónicas, en su capítulo 16, primero de
Crónicas 16, le vamos a dar lectura a todo
el capítulo dieciséis dice así trajeron el arca de Dios y la
pusieron en medio de la tienda que David había levantado para
ella y ofrecieron holocaustos y sacrificios de paz delante
de Dios y cuando David acabó de ofrecer el holocausto y los
sacrificios de paz bendijo al pueblo en el nombre de Jehová
Y repartió a todo Israel, así a hombres como a mujeres, a cada
uno una torta de pan, una pieza de carne y una torta de pasas. Y puso delante del arca de Jehová
ministros de los levitas, para que recordasen y confesasen y
lo hacen a Jehová, Dios de Israel. Azaf el primero, el segundo después
de él, Zacarías, Geyel, Semiramot, Keyyel, Matatías, Eliab, Benahía,
Obed-edom y Keyyel con sus instrumentos de salterio y arpa, pero Azaf
sonaba los símbolos. También los sacerdotes Benahía
y Haciel sonaban continuamente las trompetas delante del arca
del pacto de Dios. Entonces, en aquel día, David
comenzó a aclamar a Jehová por mano de Azaf y de sus hermanos.
Alabad a Jehová, invocad su nombre, dad a conocer en los pueblos
sus obras, cantad a él, cantadle salmos, hablad de todas sus maravillas,
gloriaos en su santo nombre, alegres el corazón de los que
buscan a Jehová, Buscad a Jehová y su poder, buscad su rostro
continuamente. Haced memoria de las maravillas
que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios de su boca.
O vosotros, hijos de Israel, sus siervos, hijos de Jacob,
sus escogidos. Jehová, Él es nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente
y de la palabra que Él mandó para mil generaciones, del pacto
que concertó con Abraham y de su juramento a Isaac, el cual
confirmó a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno,
diciendo, a ti daré la tierra de Canaán, porción de tu heredad.
Cuando ellos eran pocos en número, pocos y forasteros en ella, y
andaban de nación en nación y de un reino a otro pueblo, no permitió
que nadie los oprimiese. Antes por amor de ellos castigó
a los reyes. No toquéis, dijo a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová toda la tierra.
Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria,
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses.
Porque los dioses de los pueblos son ídolos, mas Jehová hizo los
cielos. Alabanza y magnificencia delante
de él, poder y alegría en su morada. Tributad a Jehová o familias
de los pueblos. Date a Jehová gloria y poder.
Date a Jehová la honra de vida a su nombre. Trae tu ofrenda
y venid delante de él. Postráos delante de Jehová en
la hermosura de la santidad. Temete en su presencia toda la
tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alégrense los cielos y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Resuene el mar
y su plenitud, alegres el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová, porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna. Y decid, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra, recógenos y líbranos de las naciones, para
que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tus alabanzas. Bendito sea Jehová, Dios de Israel,
de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, Amén,
y alabó a Jehová. y dejó allí delante del Arca
del Pacto de Jehová a Asaf y a sus hermanos para que ministrasen
de continuo delante del Arca cada cosa en su día, Yaobet Edom
y a sus sesenta y ocho hermanos, Yaobet Edom hijo de Gedutum y
a Osa como porteros, asimismo al sacerdote Sadok y a los sacerdotes
sus hermanos delante del Tabernáculo de Jehová en el lugar alto que
estaba en Gabaúm. para que sacrificasen continuamente,
a mañana y tarde, holocaustos a Jehová en el altar del holocausto,
conforme a todo lo que está escrito en la ley de Jehová que Él prescribió
a Israel, y con ellos a Emán, a Gedutún y a los otros escogidos,
declarados por sus nombres, para glorificar a Jehová porque es
eterna su misericordia. con ellos a Emam y a Gedutum
con trompetas y címbalos para los que tocaban y con otros instrumentos
de música de Dios y a los hijos de Gedutum para porteros y todo
el pueblo se fue cada uno a su casa y David se volvió para bendecir
su casa. Bueno, hace algunas semanas que
estamos meditando este pasaje y vamos a meditar hoy los versículos
veinticinco y veintiséis. porque grande es Jehová y digno
de suprema alabanza, de ser temido sobre todos los dioses, porque
todos los dioses de los pueblos son ídolos, más Jehová hizo los
cielos. Cuando empieza el versículo,
empieza con un ¿por qué? Eso quiere decir que esos versículos
en adelante es respuesta. Y hay una pregunta, y la pregunta
es, es nuestro tema, ¿Por qué cantar a Jehová? En varias ocasiones
ha hablado de cantar a Jehová, y sin embargo, cuando llega en
el versículo veintitrés dice, cantad a Jehová toda la tierra,
proclamad de día en día su salvación, cantad entre las gentes su gloria,
y en todos los pueblos sus maravillas. Una de las cosas que tenemos
que recordar es el plan del Señor ha sido siempre
salvar a un pueblo que él ha escogido en Cristo desde antes
de la fundación del mundo. Y ese pueblo no tiene nada que
ver con alguna con alguna raza en específico. La Biblia dice
cuando Dios le dijo a Abraham en tus simientes serán benditas
todas las familias de la tierra. Y en la visión de Juan delante
del trono del Cordero, él vio una multitud de todo linaje de
toda lengua, de todo pueblo y de toda nación. Y cuando nosotros
miramos, dice Cantata Jehová toda la tierra, y comentaba yo
la semana pasada, que el Señor ponga en nuestro corazón el deseo
el deseo grande que ha habido en el corazón de las personas
que Dios ha salvado y que han experimentado el gozo de poder
estar en la presencia del Señor, el gozo del perdón, aquellos
que han, por la gracia del Señor, han aprendido que hay un solo
lugar donde está el gozo, que es en la presencia del Señor,
y que haya en el corazón ese deseo de que muchos otros todos
los pueblos de la tierra puedan hallar ese gozo cuando vemos
al apóstolo Juan escribir en su primera carta en el primer
capítulo él dice lo que hemos visto y oído esos anunciamos
para que también vosotros tengáis comunión con nosotros y nuestra
comunión verdaderamente es con el Padre y con su Hijo Jesucristo
que es lo que movía el corazón de Juan, pues él había hallado
el gozo de la salvación en el Señor Jesús y lo que él había
visto y oído es lo que él quería anunciar a otros para que gozaran
de esa comunión con el Padre y con el Hijo. Y es lo mismo
que nosotros estamos viendo y cuando pensamos en por qué cantar toda
la tierra, La respuesta es porque Jehová, nuestro Dios, es un Dios
grande. Un pueblo pequeño pues no puede
ser suficiente para alabar a un Dios que es grande. Él ha querido
tener una multitud que nadie puede contar. de todo linaje,
de toda lengua, de todo pueblo y de toda nación. Y algo que
es importante es que nosotros podamos reflexionar, necesitamos
reflexionar constantemente en la persona de nuestro Dios. ¿Quién
es nuestro Dios? ¿Cómo es nuestro Dios? Nosotros
solemos enfrentar a diarios situaciones y problemas, dificultades. nos va a acompañar eso mientras
estemos en este mundo caído. Y una de las cosas que nos hace
bien es recordar quién es nuestro Dios. Y nuestro Dios es Jehová,
que es Dios grande. Quiera el Señor que el hecho
de que nosotros podamos reflexionar en el hecho de que tenemos un
Dios grande, Y un impulso en nuestro corazón no sólo cuando
enfrentamos batallas, no sólo cuando enfrentamos tentaciones
y adversidad, sino también impulso en nuestro corazón en amor para
que otras personas se sumen a adorar a este Dios que es grande y hay
en el gozo en el Señor. porque Jehová es grande, es la
razón por la cual en nuestro corazón debe haber el deseo de
que pues muchas otras personas que no han oído el evangelio
puedan oír, de que algunas otras que quizá ya han oído, pues nosotros
sigamos clamando al Señor que sea el deseo de nuestro corazón
como el del apóstol Pablo, que él deseaba que las gentes de
su raza, de su pueblo, sus hermanos judíos, pues pudieran creer el
evangelio. Cuando pensamos en que nuestro
Dios es grande, tenemos que pensar en qué significa el hecho de
que nuestro Dios es grande. Y cuando pensamos en Él es tan
grande como la misma eternidad, porque Él es, dice el Señor Jesús
en Apocalipsis capítulo 1, versículo once dice yo soy el
alfa y la omega el primero y el último después le dice en el
versículo dieciocho versículo diecisiete al finalizar dice
no temas yo soy el primero y el último y el que vivo y estuve
muerto más sea aquí que vivo por los siglos de los siglos
amén y tengo las llaves de la muerte y del Hades y hermanos
esto es un motivo de ánimo a nuestro corazón el saber que pues cuando
pensamos en la edad del Señor, su edad es grande, él es de eternidad
a eternidad, él es él es el principio y él es el fin, cuando pensamos
en la grandeza del Señor, no solamente tenemos que reflexionar
y pensar en su poder, que ciertamente su poder es grande, el Salmo
ciento quince, versículo uno, dice nuestro Dios está en los
cielos, todo lo que quiso ha hecho, Él es grande que tiene
el poder de hacer todo lo que quiere y todo lo que lo que él
promete y eso alienta el corazón de su pueblo el saber que tenemos
un Dios que es grande cuando pensamos en un Dios que es grande
tenemos que pensar que su misericordia es hasta los cielos y vamos a
a mirar Isaías capítulo cuarenta Necesitamos constantemente tener
una visión bíblica del Dios en quien creemos. Espero que disfrutamos
leer pasajes como estos, que nos emociona leer pasajes como
estos, que nos hace bien recordar quién es el Dios nuestro. Dice el versículo 12, ¿Quién
midió las aguas con el hueco de su mano? y los cielos con
su palmo, con tres dedos juntó el polvo de la tierra y pesó
los montes con balanza y con pesa los collados". Cuando pensamos
en esto, pues son figuras de lenguaje que el Señor utiliza a través de
los profetas para ayudarnos a entender la grandeza del Señor. Pensar
en montes como el Everest, que es el monte más alto del mundo,
y dice la Biblia aquí que el Señor pesa los montes. Nosotros miramos grandes maquinarias
que el hombre tiene para mover tierras, pero el Señor dice,
junta el polvo con sus dedos. Dice, ¿Quién enseñó al espíritu
de Jehová o le aconsejó enseñándole? su conocimiento es vasto, nuestro
señor es grande, él tiene un gran intelecto, estábamos reflexionando
acerca de su memoria, nuestra memoria se va cansando, se va
gastando, pero la memoria del Señor permanece, y eso alienta
a su pueblo, el saber que él va a recordar siempre su promesa,
el saber que él siempre va a recordar a su pueblo. Dice, hay algo que
es difícil que suceda, pero puede suceder, que la madre olvide
lo que dio a luz, pero es imposible que el Señor olvide a su pueblo. Dice, ¿quién enseñó al Espíritu
de Teobá o le aconsejó enseñándole? ¿A quién pidió consejo para ser
avisado? ¿Quién le enseñó el camino del juicio y le enseñó,
o le enseñó ciencia y le mostró la senda de la prudencia? Hermanos,
cuando pensamos en la grandeza de Dios, en la grandeza de su
conocimiento, qué bendición tenemos de tener su revelación, y eso
nos tiene que recordar. Hermanos, no tenemos necesidad
de prestar nada al mundo. Todo el consejo de Dios, la escritura
es suficiente. Es suficiente para que nosotros
podamos creer el evangelio. Es suficiente para que podamos
ser guiados en cómo vivir en tanto que estamos en este mundo.
¿Por qué? Porque tenemos un Dios que es
grande. Su consejo es inigualable. Él no necesita pedir que alguien
le aconseje. En contraste, nosotros necesitamos
su consejo. Dice, he aquí las naciones les
son como la gota de agua que cae del cubo, con un menudo polvo
de la balanza les son estimadas, he aquí que hace desaparecer
las islas como polvo. Estamos viviendo tiempos en que
de pronto se está haciendo mucha, pues se está haciendo mucho ruido
en noticias. y se llama mucho la atención hacia una amenaza
nuclear porque se supone que los países que son poderosos
están peleando, pero qué bendiciones que nosotros sabemos que esas
naciones aparentemente poderosas, el Señor nuestro Dios que es
grande, para Él es como el polvo de la balanza, Las hermanas no
se preocupan cuando van a comprar carne de fastidiar al carnicero
para que pase la franela y le quite el polvo a la balanza,
porque no estamos preocupados de cuánto de más nos van a cobrar
si no se quita el polvo. Así es para el Señor. Esas naciones
que se supone son poderosas, dicen, ni el líbano bastará para
el fuego, ni todos sus animales para el sacrificio, como nada
son todas las naciones delante de él, y en su comparación serán
estimadas en menos que nada y que lo que no es. ¿A qué pues haréis
semejante a Dios, o qué imagen le compondréis? El artífice prepara
la imagen de talla. El platero le extiende el oro
y le funde cadena de plata. El pobre escoge para ofrecerle
madera que no se apolille. Se busca un maestro sabio que
le haga una imagen de talla que no se mueva. ¿No sabéis? ¿No
habéis oído? ¿Nunca os lo han dicho desde
el principio? ¿No habéis sido enseñados desde que la tierra
se fundó? Él está sentado sobre el círculo de la tierra cuyos
moradores son como langostas. Él extiende los cielos como una
cortina, los despliega como una tienda para morar. Él convierte
en nada a los poderosos y a los que gobiernan la tierra hace
como cosa vana, como si nunca hubieran sido plantados, como
si nunca hubieran sido sembrados, como si nunca su tronco hubiera
tenido raíz en la tierra, tan pronto como sopla en ellos se
secan y el trovellino los lleva como jarasca. ¿A qué, pues, me
haréis semejante o me compararéis, dice el Santo? Levantad en alto
vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas. Él saca y cuenta
a su ejército. A todas llama por su nombre.
Ninguna faltará. Tal es la grandeza de su fuerza
y el poder de su dominio. Hermanos, qué bendición. Este
es nuestro Dios. Es un Dios grande. Y el hecho
de que tengamos un Dios grande no sólo nos consuela en saber
que a pesar de que nosotros podamos tener problemas grandes, nunca
nuestros problemas serán más grandes que nuestro Dios, pero
también cuando nosotros miramos en Efesios capítulo 3, Versículo 14, están las implicaciones
de que tengamos un Dios que es grande en esta carta. El hecho
de que Dios es grande nos concede el hecho de que nosotros tengamos
un Dios que es rico en misericordia. Y el apóstol Pablo escribe y
dice en versículo catorce, por esta causa doblo mis rodillas
ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre
toda familia en los cielos y en la tierra, para que Dios dé conforme
a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder
en el hombre interior por su espíritu, para que evite Cristo
por la fe en vuestros corazones a fin de que arraigados y cimentados
en amor seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos
cuál sea la anchura. Nuestro Dios es grande y su amor
es grande. El apóstol Pablo está diciendo
cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad, y la altura del
amor de Dios. Hermanos, qué qué bendición de
que tengamos un Dios la anchura y qué tan ancho es
el amor el amor de Dios es tan ancho que la distancia que nos
separaba de él pues quedó corta el Señor Jesús ha separado esa
superado esa distancia ha resuelto la separación y él nos ha reconciliado
con Dios es tan largo como la eternidad, no ha habido un tiempo
en que no esté presente el amor, el amor de Dios, dice la la profundidad
es tan profunda como la misma condenación de donde fuimos rescatados
y es tan alta como los cielos y de conocer el amor de Cristo
que excede todo conocimiento, ¿Por qué excede todo conocimiento?
Porque es grande, dice, y ser Y aquí el apóstol va a seguir
mostrándonos lo que hace el hecho de que nuestro Dios es grande
y aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más
abundantemente de lo que pedimos o entendemos según el poder que
actúa en nosotros. mucho más abundante y es el lenguaje
del apóstol Pablo hablar de la gracia que sobreabunda hablar
de de aquel que tiene el poder para hacer las cosas mucho más
abundante de lo que pedimos o entendemos según el poder que actúa en nosotros
a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las
edades por los siglos de los siglos y hermanos ese es nuestro
Dios y nosotros Somos su pueblo. Nosotros hemos venido a ser de
su familia por la obra del Señor Jesucristo. Jehová es grande. Y dado que es grande, dice después
nuestro versículo, dice que no solo es grande, sino es digno. Jehová es digno. Es digno de
que toda toda la creación le cante. Dice el Salmo 50, todo
lo que respira alave a Jehová. Y alguien ha dicho que el sonido
que hacemos cuando respiramos, de aspirar y sacar el aire, es
el nombre impronunciable del Señor. Y en verdad que se cumple,
que a pesar de que la gente no quiera alabar al Señor, pues
le alaba. Y sabemos que un día todos van
a reconocer su señorío. Él es digno de suprema alabanza. Es digno de suprema alabanza. Hermanos, por amor al Señor,
dado que hemos experimentado los beneficios de tener un Dios
grande, dado que Él se ha revelado a nosotros como un Dios rico
en misericordia, como un Dios de gracia, como un Dios bueno
y perdonador, también hemos experimentado y hemos visto que Él es digno
para nosotros, para su pueblo. Ahora es una gran noticia el
saber que Él reina antes era molesto para nosotros saber que
Él reina, pero ahora es la mejor noticia que podemos tener es
saber que Él reina, de hecho damos gracias a Dios porque cuando
vemos que todo es un desastre, cómo nos consuela saber que no
es un desastre, aunque parezca que es un desastre, Él está en
su trono y está gobernando, poder ver como Él se ha revelado en
la Escritura a sus redimidos, cómo sus redimidos han pasado
batallas hasta llegar a entender su soberanía y poder mirar que
el Señor está obrando todo para su bien. El poder mirar esas
cosas nos hace saber que el Señor es digno. El Señor es digno y
dice el pasaje de suprema alabanza. Y hermanos eso nos debe impulsar
no sólo a cantar con gozo, no sólo a explotar de adoración
como hace Pablo en el capítulo uno de primera de Timoteo que
estamos estudiando, sino a anhelar que cada vez nos acompañen más
personas a cantarle, porque pues él es digno de suprema alabanza
y pues la verdad es que por la gracia de Dios cuando el pueblo
redimido va creciendo pues la la la alabanza va siendo mayor
y hermanos que el amor por la gloria de Dios el amor por entender
que él es digno, por haber probado que él es digno, nos lleve a
que seamos personas de orar por la salvación de otros, de orar
por los pueblos no alcanzados, de orar por pueblos de nuestro
estado donde no se está predicando la verdad, clamar al Señor para
que el Señor, pues yo creo que el Señor tiene pueblo aún, y
clamar al Señor para que pues haya una obra en esos lugares.
No sé si él nos use de manera directa o no, pero que eso nos
impulse a recordar que cuando los domingos nosotros estemos
aquí, pues es bueno saber que, por ejemplo, hoy nosotros empezamos
un culto a las 7. Y tenemos hermanos que en Houston
están teniendo un culto y están cantando también al Señor. Pero
qué hermoso sería saber que no sólo en Tekal, no sólo en Tzitzantum,
no sólo en Cancún, no sólo en cada uno de los pueblos que
conocemos, sino que en muchos otros lugares sepamos que el
Señor es digno de su prema alabanza y sus redimidos se están reuniendo
para y cada vez seamos más para cantar y con aquella esperanza
de que un día vamos a estar delante del trono del Cordero y vamos
a dar suprema alabanza. El apóstol Pablo escribe acerca
de la multiforme gracia de Dios y es verdad que que sea nuestro
anhelo, nuestro anhelo que muchas más personas hayan gozo en el
Señor y puedan expresar su su alabanza. en toda la vida, pero
también en los tiempos que nos reunimos como pueblo del Señor
para cantar como congregación del Señor. Él es digno de suprema
alabanza. El Salmo 145 también nos habla
de esto, y podríamos recorrer la Escritura y mirar que Él es
digno. De hecho, en el Apocalipsis también
se nos habla de que el Cordero es digno. dice te exaltaré mi dios mi rey
y hermanos que bendición el pueblo redimido se goza de saber que
que tenemos un rey antes no era precisamente gozo pero ahora
que el señor nos ha redimido nos gozamos te exaltaré mi dios
mi rey y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre cada
día te bendeciré y alabaré tu nombre eternamente y para siempre
Grande es Jehová y digno de suprema alabanza y su grandeza es inescrutable. Hermanos, no podemos llegar a
comprender su grandeza, inescrutable. Generación a generación celebrarán
tus obras y anunciarán tus poderosos hechos en la hermosura de la
gloria de tu magnificencia. y de tus hechos maravillosos
meditaré. Del poder de tus hechos estupendos
hablarán los hombres y yo publicaré tu grandeza. Proclamarán la memoria
de tu inmensa bondad y cantarán tu justicia. Clemente y misericordioso
es Jehová, lento para la ira y grande en misericordia. Bueno
es Jehová para con todos y su misericordia sobre todas sus
obras. Te alaben, oh Jehová, todas tus
obras, y tus santos te bendigan. La gloria de tu reino digan y
hablen de tu poder, para hacer saber a los hijos de los hombres
sus poderosos hechos y la gloria de la magnificencia de su reino.
Tu reino es reino de todos los siglos, y tu señorío en todas
las generaciones. Sostiene Jehová a todos los que
caen, y levanta a todos los oprimidos. Los ojos de todos esperan en
ti, y tú les das su comida a su tiempo. Abres tu mano y colmas
de bendición a todo ser viviente. Justo es Jehová en todos sus
caminos, y misericordioso en todas sus obras. Cercano está
Jehová a todos los que le invocan, a todos los que le invocan de
veras. Cumplirá el deseo de los que
le temen, oirá a sí mismo el clamor de ellos y los salvará.
Jehová guarda a todos los que le aman, mas destruirá a todos
los impíos. La alabanza de Jehová proclamará
mi boca, y todos bendigan su santo nombre eternamente y para
siempre. Hermanos, y una de las cosas
que está constantemente en la adoración es la misericordia. sin haber sido objetos de su
misericordia, no puede haber adoración. El apóstol Pablo,
cuando estábamos estudiando ahí en Primera de Timoteo, está constantemente
hablando de la gracia de Dios y su misericordia para con él,
de su clemencia. Por eso él termina al rey de
los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios. Hermanos,
solamente cuando el Señor nos ha nos ha revelado al Señor Jesucristo,
miramos que Él es digno de toda la gloria, de toda la honra,
de todo el honor, es cuando nosotros miramos que nosotros no somos
mejores que absolutamente nadie, miramos que únicamente es su
gracia y su misericordia, su gracia y su misericordia, como
pues es exaltar las perfecciones del señor, su
clemencia, su bondad, su justicia, su misericordia. Hermanos, él
es digno de suprema alabanza, pero el el pasaje nos dice que
no sólo es digno de suprema alabanza, sino también es digno de ser
temido sobre todos los dioses. Dios es digno de ser temido sobre
todos los dioses. Cuando pensamos en en el temor, pues algunos hemos enfrentado momentos
de nuestra vida en que hemos experimentado terror y yo creo
que es adecuado momentos en que hemos tenido terror y ha sucedido
en la vida de muchos hombres el que han experimentado un terror,
pero el Señor es digno de temor. ahora siendo pecadores, culpables. es adecuado estar aterrorizado. En verdad deberíamos estar aterrorizados. De pronto la gente está aterrorizada
por la amenaza de una guerra nuclear o estamos aterrorizados
y cosas nos roban el sueño. Pero lo que más debería aterrorizarnos
es no estar bien con un Dios que es santo, santo, santo. Con
un Dios que ha establecido para los hombres que mueran una sola
vez y después de esto el juicio. y en verdad el señor es digno
de ser de ser temido, sin embargo aquí está hablando de un temor
reverente, el pueblo del señor por su gracia ya no está aterrado. Hubo un hombre que vivió en el
siglo dieciséis que pues llegó a tener una enorme carga de pecado
y él estaba constantemente confesando sus pecados. y pues él había
nacido en la falsa religión y él buscaba personas para que lo
escuchen confesar y las personas que escuchaban su confesión estaban
hartas de él porque no dejaba de confesar y estaba todo el
tiempo confesando. Y damos gracias a Dios porque
Dios utilizó su palabra para darle luz y Dios lo salvó cuando
el Espíritu Santo le enseñó que el justo por la fe vivirá. Y ha sido la experiencia de nosotros
el poder alcanzar paz con Dios y empezar a tener un temor reverente. El Señor es digno de que su pueblo
tenga un temor reverente. ¿Y cómo es un temor reverente? Por la gracia de Dios, dice el
apóstol Juan, dice, a los suyo vino y los suyos no le recibieron,
más a todos los que le recibieron a los que creen en su nombre
les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Y hermanos, el
temor reverente es el temor que un hijo tiene hacia un padre.
Hacia un padre que en especial hacia un padre que por la gracia
de Dios está pues está siendo capacitado por su espíritu para
representar a un padre. Y un padre que Dios está haciendo
una obra en él, pues es un hijo, es un padre que sus hijos tienen
un temor reverente, no terror. Saben que desean agradar a su
padre, desean el cariño y la cercanía de su padre y hay un
respeto. Y hermanos, damos gracias a Dios
porque Él nos está enseñando su temor. Dice la Biblia, el
principio de la sabiduría es el temor de Jehová y el apartarse
del mal es la inteligencia. Y damos gracias a Dios porque
pues Cristo nos ha sido hecho sabiduría. Y estamos cada día
creciendo a la imagen del Señor Jesucristo. hermanos deseamos
agradar a Dios no para que seamos salvos sino porque ya somos salvos
deseamos hacer su voluntad su palabra nos parece preciosa el
Espíritu Santo nos ha enseñado que su palabra es necesaria para
nuestra vida vemos su palabra como una lámpara como una lumbrera
que alumbra nuestro camino Y hermanos el temor reverente, el temor
del Señor. Él es digno de ser temido sobre
todos los dioses y nuevamente es el deseo de cantar y de alabar
y de orar para que otros puedan salir de temores que no tienen
ningún sentido porque hay gente que tiene ídolos a los que le
teme pero el señor es digno de ser temido sobre todos los dioses
y después dice el versículo veintiséis porque todos los dioses de los
pueblos son ídolos todos los dioses de los pueblos son ídolos cuando nosotros miramos esta
expresión en realidad pues el apóstol Pablo dice en primera
de Corintios capítulo ocho versículo cuatro al seis dice perdón es capítulo ocho versículo
cuatro al seis dice acerca pues de las viandas que se sacrifican
a los ídolos sabemos que un ídolo nada es en el mundo sabemos que
un ídolo nada es en el mundo y que no hay más que un dios
pues aunque hay algunos que se llaman dioses sea en el cielo
o en la tierra como hay muchos dioses y muchos señores Para
nosotros, sin embargo, solo hay un Dios, el Padre del cual proceden
todas las cosas y nosotros somos para él y un Señor Jesucristo
por medio del cual son todas las cosas y nosotros por medio
de él. Hermanos, qué bendición tenemos
de que Dios se nos ha revelado y ahora podemos temer a Dios
que es grande, que es digno de suprema alabanza, a un Dios que
es vivo y verdadero, al único Dios, porque solo hay un Dios
y nos ha librado de vanidades. Y hermanos, un ídolo nada es. Que eso haga gozo en nuestro
corazón, pero que eso haga compasión, compasión por aquellos que siguen
temiendo a lo que es nada. Recordando que en un tiempo estábamos
exactamente igual, temiendo lo que es nada. Un ídolo nada es,
dice el apóstol Pablo. Y también que esto nos haga recordar
algo, hermanos, a pesar de que hemos sido redimidos y que el
Señor se ha dado a conocer, nosotros aún estamos habitando en un cuerpo
que no es adecuado para la vida espiritual que tenemos, aún nosotros
estamos luchando con una vieja naturaleza, aún tenemos un corazón
engañoso y perverso, y nos hace bien el escuchar Y el ir a la
Escritura cada vez preguntarle al Señor, pedirle al Señor que
nos conceda ir a la Escritura y verle. conocerle, que tengamos
preguntas cuando vamos a la escritura, preguntas que después nos sirvan
para responder en cada circunstancia que nosotros vivimos, porque
en cada circunstancia que vivimos nosotros tenemos que recordar
quién es Dios, qué dice o qué hace Dios en esta circunstancia,
no olvidemos que Dios deliberadamente y por amor a nosotros nos manda
muchas veces en medio de situaciones adversas para que podamos conocerle
y ver quién es él en medio de esas circunstancias. El Señor
envió a sus discípulos a la tormenta y pues el Señor sabía que iba
a estar la tormenta y él quería rebelarse en medio de la tormenta
y hermanos el Señor está obrando de tal manera que en esas circunstancias
si bien En algún tiempo quizá adoramos ídolos materiales físicos,
recordemos que aún tenemos un corazón que es engañoso y perverso,
un corazón que constantemente es engañado y se desvía, y que
solemos pues cambiar al único que es digno de adoración. solemos
desviarnos. Recuerde que el Señor nos hizo,
dice la Biblia, de él, por él y para él son todas las cosas.
El Señor es la misma fuente del gozo. Y no obstante, muchas veces
nosotros intentamos buscar gozo fuera del Señor. Intentamos buscar
seguridad fuera del Señor. El pueblo, no vamos a leer el
pasaje, pero si lo puede leer en su casa, lea primero de Samuel
capítulo ocho. Y hasta el capítulo doce, como
el pueblo de Israel y justo habla los versículos, hay un versículo
que sí vamos a leer de cosas vanas. Bueno, en esa ocasión
ellos no estaban precisamente adorando un becerro de oro. Sin
embargo, ¿qué es lo que ellos estaban haciendo? En resumen,
ellos le pidieron a Samuel que ellos querían tener un rey como
las otras naciones. Eso le dolió a Samuel, pero el
Señor le dijo que no lo estaban desechando a él y que hiciera
lo que el pueblo quería. Y en el capítulo 12 ellos se
dan cuenta del pecado que habían cometido. Y en el capítulo 12,
versículo veinte desde el versículo diecinueve
dice entonces dijo todo el pueblo
a Samuel ruega por tus siervos a Jehová tu Dios para que no
muramos porque a todos nuestros pecados hemos añadido este mal
de pedir rey para nosotros y note como no era una buena noticia
para ellos nuestro Dios reina ellos querían un rey como tienen
los demás pueblos y dice Y Samuel respondió, no temáis, vosotros
habéis hecho todo este mal, pero en todo esto no os apartéis de
en pos de Jehová, sino servidle con todo vuestro corazón, con
todo vuestro corazón. No os apartéis en pos de vanidades
que no aprovechan. Un ídolo que es, dice Pablo,
es vanidad es nada es dice no os apartéis en pos de vanidades
que no aprovechan ni libran porque son vanidades pues Jehová no
desampara a su pueblo por su grande nombre porque Jehová ha
querido haceros pueblo suyo y hermanos nosotros somos como ellos gracias
a Dios que él ha querido hacernos pueblo suyo y de pronto ellos
querían tener seguridad no en el rey que reina, ellos querían
tener seguridad en un rey humano y esto es un ídolo del corazón,
ellos querían tener la seguridad de que los iba a librar un rey
humano, pero son vanidades que no aprovechan ni libran porque
son, porque nada son como dice el apóstol Pablo. Hermanos, el
poder estar pues vigilantes y recordar que necesitamos reflexionar en
el Señor, necesitamos recordar constantemente dónde está el
descanso. Porque a veces solemos equivocarnos
a dónde está el descanso. Recordar en situaciones de fatiga
y de cansancio, recordar quién es el Señor Jesucristo. Y el
Señor Jesucristo es el que dice, venid a mí, los que estáis trabajados
y cargados, y yo los voy a hacer descansar. Aprended de mí, que
soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso y paz para
vuestra alma. A veces nuestro ídolo es el deseo
de identidad y necesitamos identidad. Recordemos dónde está nuestra
identidad. Dice Génesis 1.26 que hizo al hombre a su imagen
y semejanza. Es verdad que El pecado arruinó
eso. Romanos 3.23 dice, Por cuanto
todos pecaron, están destituidos de la gloria de Dios. Pero qué
bendición es que Efesios 2.10 dice, A los creyentes somos hechuras
suyas, creados en Cristo Jesús para buenas obras. Somos nuevas
criaturas. Nuestra identidad está en Cristo.
No busquemos nuestra identidad en que un grupo de personas nos
acepte. A veces solemos hacer cosas pecaminosas
con tal de ser aceptados. A veces preferimos no corregir
a alguien con tal de caerle siempre bien y estamos buscando identificarnos
con personas. Y hermanos, si algo que yo deseo,
estoy dispuesto a pecar para hacerlo, eso es un ídolo. O si
algo que yo deseo no lo tengo y porque no lo tengo yo peco,
entonces eso es un ídolo. Hermanos, la identidad del creyente
está en el Señor Jesucristo. Somos hechura suya, somos una
nueva criatura. por estar en el Señor Jesucristo.
Somos hechuras suyas creados en Cristo Jesús. Ahí está nuestra
identidad. Somos pecadores redimidos por
la sangre del Señor Jesucristo. Somos aceptos en el amado. Estamos sentados en los lugares
celestiales. Somos real sacerdocio. Somos nación santa. Somos pueblo
adquirido por Dios. Que nada nos lleve a comprometer la rectitud delante de Dios con
tal de ser aceptados por alguien. Suele pasar mucho a los adolescentes,
pero no solo a los adolescentes. Yo les digo que no le pasa solo
a los adolescentes. Hermanos, bueno, el Señor nos dio autoridad
para ejercer dominio sobre la creación, pero Nuestro corazón
nos engaña y a veces nosotros queremos tener control. Queremos
controlar y queremos asegurarnos de que las cosas sean como nosotros
queremos que sean. Que Dios nos guarde y recordemos
algo. A veces podemos pensar las cosas
que pueden ser mejor, pero recordemos una cosa. Hay un rey que está
en su trono y está gobernando. Y aún cosas que son correctas,
Podemos platicar, podemos orar, pero siempre dejar que el Señor
haga su voluntad y que seamos guardados de querer tener control
sobre situaciones o sobre personas. Suele ser maneras en que nuestro
corazón se desvía. Y no olvidemos algo, esas cosas
son nada, dice el apóstol Pablo. Si bien él estaba hablando de
aquellos ídolos materiales, también el que nosotros empecemos a buscar
en otro lugar también es una vanidad, son cosas que no son
nada, porque al final Jehová hizo los cielos. Dice, Mas Jehová
hizo los cielos. El Salmo 115 dice que el Señor,
ahí, bueno vamos al Salmo 115, dice no a nosotros o que va no
a nosotros sino a tu nombre da gloria y otra vez por tu misericordia
por tu verdad porque han de decir las gentes dónde está ahora su
dios hermanos qué importante que es nosotros podamos vivir
con el deseo de por qué cantar al señor porque tenemos como
señor como rey al único Dios vivo y verdadero. Nuestro Dios
está en los cielos, todo lo que quiso ha hecho. Los ídolos de
ellos son plata y oro, obra de manos de hombres. Tienen boca,
mas no hablan. Tienen ojos, mas no ven. Orejas
tienen, mas no oyen. Tienen narices, mas no huelen.
Manos tienen, mas no palpan. Tienen pies, mas no andan. No
hablan con su garganta. Semejantes a ellos son los que
los hacen, y cualquiera que en ellos confía. Hermanos, qué bendición
que a nosotros se nos ha revelado el Dios que es digno de confianza
y quiere el Señor que esto que dice aquí es verdad en el sentido
negativo. Si tú adoras ídolos, vas a terminar
como tu ídolo. la adoración transforma en el
sentido incorrecto, transforma y en el sentido correcto transforma. Si tú adoras al Dios del cielo
porque te ha sido revelado en el Señor Jesucristo, tú vas a
crecer en la gracia y el conocimiento del Señor Jesucristo. Vas a ser
cada vez conformado a la imagen de su hijo. Hermanos, quiera
el Señor que sea el anhelo de nuestro corazón. el que muchos
otros puedan disfrutar de dejar de ser transformados como sus
ídolos. Qué triste es ver personas que
son como sus ídolos, personas que tienen padres de familia,
que tienen hijos y nunca pueden escuchar las necesidades de sus
hijos. Tienen manos y nunca pueden acariciar
a sus hijos. tienen ojos y hay muchos papás
que terminan nunca viendo a sus hijos. ¿Por qué? Porque su adoración
adoran cosas vanas, porque temen pues ídolos. Y hermanos, nosotros
tenemos la bendición de del poder del Espíritu Santo. Nosotros
tenemos la bendición de haber experimentado su misericordia.
Y la obra del Señor nos va a llevar
a que cada vez podamos ser más conscientes de cómo nuestro corazón
se desvía pero damos gracias a Dios por lo que dice ya en
Samuel que él nos ha hecho su pueblo y quisiera leer otra vez
el versículo en Samuel 12 versículo veintidós pues Jehová
no desampara a su pueblo por su grande nombre porque Jehová
ha querido haceros pueblo suyo porque Jehová no desampara a
su pueblo y hermanos que todo esto nos motive acá a pesar de
nuestra inclinación a la idolatría tenemos una promesa si somos
pueblo él no va a desamparar a su pueblo no por nosotros,
sino por su grande nombre, porque él ha querido hacernos pueblo
suyo y que eso nos lleve a anhelar el que otras personas se puedan
sumar a ese pueblo de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo
y de toda nación. Este pasaje habla de su gran
misericordia. No es por nosotros, no es por
la multitud de nuestras bondades, sino es por lo grande de su misericordia. Es que Él ha querido hacernos
su pueblo. Y damos gracias a Dios porque
un día Él va a quitar totalmente nuestros ídolos. Un día vamos
a ser totalmente libres, libres. Un día vamos no a recuperar lo
que Adán perdió, sino más allá de lo que Adán perdió. Recuerde
que Adán podía pecar o no pecar. Caídos en Adán solo podemos pecar. Pero en Cristo no estamos yendo
para recuperar lo que Adán perdió, sino mucho más, a no poder pecar
más. Y que ese sea el anhelo de nuestro
corazón el anhelo para nuestros hijos, el anhelo para nuestros
hermanos, nuestros primos, nuestros vecinos, y para para cuantos
el Señor quiera alcanzar, que sea el anhelo de estar esperando,
como dice el apóstol Juan, amados, ahora somos hijos de Dios, aún
no se ha manifestado lo que hemos de ser, pero sabemos que cuando
Él se manifieste, seremos semejantes a Él, ¿por qué? Porque le veremos
tal como Él es. qué bendición cuando estemos
libre, libres de ídolos y poder amar al Señor con toda nuestra
alma, con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas y
cuando seamos participantes de que sea llena la tierra de su
gloria como las aguas cubren la mar y cuando no haya más necesidad
de decir a nadie conoce a Dios porque todos le conoceremos por
su gracia y por su misericordia. Vamos a orar.

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Joshua

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