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JC

Nuestra esperanza

1 Chronicles 16:30-33
Joel Coyoc May, 8 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 8 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón titulado "Nuestra esperanza" por Joel Coyoc se centra en la esperanza bíblica basada en las promesas de Dios, tomando como fundamento 1 Crónicas 16:30-33. El predicador argumenta que esta esperanza es segura y firme, contrastando la incertidumbre de las promesas humanas, como las de un mecánico, con la certeza de las promesas de Dios. A través de referencias como Isaías 41:10 y Romanos 8, Coyoc subraya que el temor reverente hacia Dios no debe llevar al terror, pues los creyentes pueden acercarse a Él con confianza gracias a la obra de Jesucristo. La significancia práctica de este mensaje radica en el entendimiento de que la esperanza de los creyentes se centra no solo en la salvación individual, sino en la redención de toda la creación y la consumación del Reino de Dios, lo que lleva a los creyentes a vivir con gozo y expectativa ante el regreso de Cristo.

Key Quotes

“Cuando hablamos de esperanza con relación a las promesas del Señor, a lo que el Señor ha prometido... la esperanza es segura.”

“El temor que tenemos en Cristo no es de terror, sino un temor reverente que nos mueve a obedecer.”

“Nuestra esperanza es que un día vamos a habitar con el pueblo redimido del Señor.”

“Lo único que hace diferencia entre los creyentes y los no creyentes es su misericordia; Él ha tenido misericordia de nosotros.”

What does the Bible say about hope?

The Bible describes hope as a sure and steadfast anchor for the soul.

In the Scriptures, hope is characterized as a confident expectation rooted in God's promises. Unlike the uncertain hope we may experience in earthly matters, biblical hope is secure because it is based on the faithfulness of God and the work of Christ. For believers, hope is not merely an optimistic outlook but a deep assurance that what God has promised will come to pass. As seen in passages like Romans 8:18-25, our hope is anchored in the future glory that awaits us in Christ, which is far greater than any present suffering.

Romans 8:18-25, Hebrews 6:19

Why is reverence for God important for Christians?

Reverence for God fosters a relationship of respect and trust in His goodness and authority.

Reverence is fundamental to the Christian faith as it acknowledges God's holiness, justice, and authority over all creation. In the sermon, it is highlighted that those who are in Christ are encouraged to approach God not with terror but with a reverent fear that is akin to a child's respect for a loving parent. This reverent fear propels believers toward obedience and worship, understanding that God, who saved them, is also worthy of awe. Such reverence assures believers of their security in God's promises and invites them into deeper fellowship with Him.

1 Chronicles 16:30-33, Isaiah 26:3

How do we know God's promises are true?

God's promises are true because they are rooted in His unchanging nature and faithfulness.

The certainty of God's promises is derived from His character, which is unchanging and perfectly faithful. Scripture consistently affirms that God is good and His mercy endures forever (Psalm 136). The promises made to Abraham, Isaac, and Jacob are also reaffirmed in the New Testament, confirming God’s unwavering commitment to His people. Additionally, the fulfillment of key prophecies and the resurrection of Christ serve as powerful affirmations of God's reliability. Believers thus rest in the confidence that God will fulfill every word He has spoken.

Hebrews 10:23, 2 Peter 3:9

Why is the concept of mercy important in Christianity?

Mercy is crucial in Christianity because it highlights God's love and grace toward sinners.

Mercy is a central theme in Christianity, illustrating God's compassion for those deserving of judgment. In the sermon, it is emphasized that God's mercy is what distinguishes believers from the rest of humanity. Through His mercy, God extends forgiveness and reconciliation, as shown through the sacrifice of Christ on the cross. This mercy is not based on our merits but solely on God's grace, which motivates believers to express gratitude and live lives that honor Him. Understanding mercy enables Christians to cultivate a heart of compassion toward others, reflecting the love that has been shown to them.

Ephesians 2:4-5, Psalm 117:2

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras biblias
en el primer libro de crónicas primero de crónicas dieciséis
capítulo dieciséis vamos a dar la lectura del versículo
siete hasta el versículo treinta y seis Entonces, en aquel día,
David comenzó a aclamar a Jehová por mano de Asaf y de sus hermanos.
Alabad a Jehová, invocad su nombre, dat a conocer en los pueblos
sus obras, cantad a él, cantadle salmos, hablad de todas sus maravillas,
gloriaos en su santo nombre, alegrese el corazón de los que
buscan a Jehová, buscad a Jehová y su poder, buscad su rostro
continuamente, Haced memoria de las maravillas que ha hecho,
de sus prodigios y de los juicios de su boca. ¡Oh vosotros, hijos
de Israel, su siervo, hijos de Jacob, sus escogidos! Jehová,
Él es nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él es en memoria de su pacto
perpetuamente y de la palabra que Él mandó para mil generaciones,
del pacto que concertó con Abraham y de su juramento a Isaac. el
cual confirmó a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno,
diciendo, a ti daré la tierra de Canán, porción de tu heredad. Cuando ellos eran pocos en número,
pocos y forasteros en ella, y andaban de nación en nación y de un reino
a otro pueblo, no permitió que nadie los oprimiese, antes por
amor de ellos castigó a los reyes, No toquéis, dijo a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas. cantad a Jehová toda la tierra,
proclamad de día en día su salvación, cantad entre las gentes su gloria,
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová, y digno
de suprema alabanza, y de ser temido sobre todos los dioses,
porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. Mas Jehová
hizo los cielos, alabanza y magnificencia delante de él, poder y alegría
en su morada, tributad a Jehová, oh familias de los pueblos, dat
a Jehová gloria y poder, dat a Jehová la honra de vida a su
nombre, traet ofrenda y venid delante de él, postraos delante
de Jehová en la hermosura de la santidad. Temed en su presencia
toda la tierra. El mundo será aún establecido,
para que no se conmueva. Alégrese los cielos, y gócese
la tierra. Y digan en las naciones, Jehová
reina. Resuene el mar y su plenitud,
alégrese el campo y todo lo que contiene. Entonces cantarán los
árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene a juzgar
la tierra. Aclamad a Jehová porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna. Y decir, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra, recógenos y líbranos de las naciones, para
que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tu alabanza. Bendito sea Jehová, Dios de Israel,
de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, amén,
y alabó a Jehová. Bueno, llevamos varias semanas
meditando este pasaje, y una de las palabras que se repite
muchas veces en el pasaje es alegría, es gozo, es una celebración,
y nuestro tema hoy es nuestra esperanza, nuestra esperanza. Cuando pensamos en el sentido
bíblico de nuestra esperanza, Nuestra esperanza tiene algunas
características muy especiales. Uno, nuestra esperanza es una
esperanza segura. A veces uno va a alguna persona
que le va a hacer un trabajo, usualmente los mecánicos, y ellos
dicen, pues, espero que el sábado va a estar listo. Y usted sabe
que la esperanza con el mecánico no es muy segura porque puede
ser que existe el sábado listo y puede ser que se prolongue
más tiempo. Pero cuando hablamos de esperanza
con relación a las promesas del Señor, a lo que el Señor ha prometido,
a lo que el Señor ha ganado para su pueblo, la esperanza es segura. No hay ni un lugar para las dudas,
es algo que es cierto que es sin duda se va a cumplir y cuando
llegamos al versículo treinta el versículo treinta dice temet
en su presencia toda la tierra temet en su presencia toda la
tierra ya habíamos hablado un poco acerca
del temor al señor temet en su presencia toda la tierra si hay
alguien que es digno de ser temido es el señor El Señor Jesucristo
dijo, les voy a enseñar a quien deben de temer. No teman a aquellos
que pueden matar el cuerpo, pero nada más pueden hacer, sino más
bien teman a aquel que puede matar el cuerpo y también el
espíritu en el infierno. Y ese alguien es Dios, que es
digno de ser temido. Él es todopoderoso, es justo
que nosotros tengamos temor. Dice la Biblia que Él es el que
mata y es el que da vida. Él es el que tiene el control
absoluto de todas las cosas. El pasaje nos ha recordado varias
veces acerca de que Él reina, Él está sentado en su trono. Y hermanos, temere a Kiová. temer en su presencia. Damos
gracias a Dios porque el pueblo del Señor tiene un temor reverente. El otro día estaba explicando
es aquellos que están en Cristo, aquellos que han sido justificados
por la fe en el Señor Jesucristo, no temen de estar en su presencia
con terror, sino con el temor que tiene un niño, un niño normalmente
cuando un padre está Un padre humano está, por la gracia de
Dios, ejerciendo su paternidad, sostenido por el Espíritu Santo.
Sus hijos tienen un temor, pero no un terror. Sus hijos tienen
un temor de desagradarle, pero no están aterrorizados y temblando.
Ellos quieren, pues, complacer a su padre. Saben que hay que
temer porque él es una figura de autoridad, pero hay una relación
de afecto. y por la gracia de Dios nosotros
podemos tener ese temor reverente que nos mueve a obedecer porque
sabemos que él nos ama sabemos que él nos ha hecho de su familia
por la obra del Señor Jesucristo y cuando nosotros miramos el
versículo dice temer en su presencia toda la tierra damos gracias
a Dios porque a su pueblo Dios le está enseñando su temor reverente
El Señor nos ha revelado al Señor Jesucristo. Nosotros sabemos
que Él es digno de un temor reverente. Nosotros ya no estamos aterrorizados. ¿Por qué no estamos aterrorizados?
Porque el Señor Jesucristo, todo aquello que debía aterrorizarnos,
el Señor Jesucristo ha llevado sobre Sí. Nuestro pecado causa
la ira del Señor. Y fuera del Señor Jesucristo,
Dios es fuego consumidor. Él es el que no tendrá de ninguna
manera por inocente al culpable. su pueblo se acerca ahora la
semana pasada estábamos estudiando lo que hay en su presencia y
qué bendición que su presencia hay poder hay gozo y el creyente
se puede acercar con confianza con un temor no de terror sino
con un temor reverente sabiendo que él es un padre amoroso sabiendo
que ya no hay condenación para los que están en Cristo Jesús
porque él fue molido por nuestros pecados herido por nuestras rebeliones
El castigo de nuestra paz, ahora estamos en paz con Dios porque
el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos
curados. Ahora, ¿por qué nuestra esperanza? Nosotros, acá dice,
te mete en su presencia toda la tierra, toda la tierra. Ahora hay un pueblo que el Señor
está salvando y está enseñándole su temor reverente. Hay un pueblo
que se goza de poder venir a su presencia por la obra del Señor
Jesucristo. Pero nuestra esperanza es que
va a haber un día en que todas las naciones redimidas, Dios
tiene un pueblo, no olvidemos. Este pasaje también nos ayuda
a combatir la idea de que de que esta esperanza es para un
grupo particular o exclusivo, como sucedió a los judíos. Este
pasaje habla, el Señor tiene un pueblo al cual le va a enseñar
su temor, que no es la totalidad de la humanidad, pero es gente
de toda lengua, de todo linaje, de toda lengua, de todo pueblo,
de toda nación. No hay ninguna raza que sea superior
o alguna que sea inferior. Todas. El Señor tiene pueblo
dentro de todas las razas, de todas las naciones, y dice aquí,
temed en su presencia toda la tierra. Y un día sabemos que
pues la plenitud pueblo que el Señor le dio a su hijo desde
la eternidad, la plenitud de ese pueblo que el Señor Jesucristo,
recuerde, llamará su nombre Jesús, ¿por qué? Porque él salvará a
su pueblo de sus pecados, y la multitud de ese pueblo temerá
en su presencia, y por eso digo es nuestra esperanza, la esperanza,
aún en nosotros es nuestra esperanza porque Dios nos está enseñando
su temor pero va a llegar el momento en que vamos a estar
en un, en este lado de la vida, pues no vamos a llegar a tener
un perfecto y correcto temor del Señor reverente, pero cuando
estemos con Él, cuando ya no sea necesario andar por fe, porque
vamos a ver, entonces estaremos en un perfecto temor del Señor,
Y note un asunto importante, dice, te mete en su presencia
toda la tierra. Y después dice, el mundo será
un establecido para que no se conmueva. Yo quisiera que pudiéramos
meditar en esto en dos, dos aspectos. Uno es, hermano, cuando uno teme
al Señor, porque el Señor se revela a ti, ves que es digno
de ser temido. Y en ese temor que primeramente
pues es hasta cierto punto terror, ese terror que quizá en algún
momento no nos dejaba dormir bien porque sabíamos que no estaba
bien con Dios. Sin embargo, clamamos porque vimos nuestra
condición y el Señor en su misericordia nos dio vida, nos dio fe, nos
dio un nuevo corazón, nos vistió de la justicia del Señor Jesucristo
y ahora ahora nosotros podemos conocer que él es digno de ser
temido y tememos y queremos honrar su palabra por el poder del Espíritu
Santo podemos obedecer no de manera perfecta pero sí de manera
sincera y sucede algo y es que aquel que aquel que teme al Señor
está confiado El que teme al Señor está confiado, y nosotros
lo podemos ver en diferentes lugares de la Escritura. Podemos
ver a David siendo perseguido y diciendo, él era un hombre
como nosotros. Algunas veces hay cosas que tememos,
pero él recordaba algo, él recordaba el temor del Señor y él dice,
en el día que temo yo en ti confío. En el día que temo yo en ti confío.
Y el creyente, cuando de pronto enfrenta circunstancias de temor,
el creyente tiene promesas y puede recordar, no temas porque yo
estoy contigo, no desmayes porque yo soy tu Dios que te esfuerzo,
siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de
mi justicia. Y en ese sentido, si entendemos el mundo como el
mundo de aquellos que temen al Señor, pues El que está en el
Señor no será conmovido. Aunque se traspase, aunque la
tierra tiemble y se traspasen los montes a la mar, nosotros
estamos seguros y confiados en el Señor, en sus promesas que
dice el Señor Jesucristo, yo estoy con vosotros todos los
días hasta el fin del mundo. El Señor Jesucristo que fue y
dijo, me voy a ir y les conviene que me vaya, porque yo voy a
enviar al Consolador, al Espíritu de verdad, Y hermanos, el saber
que en ningún momento el que teme al Señor está desamparado. El saber que en ningún momento
el que teme al Señor es, podemos experimentar cierto temor, pero
hay firmeza en las promesas del Señor. Y en otro sentido, nosotros
podemos pensar en la consumación de nuestra salvación. Vamos a
ir avanzando y vamos a mirar que en otro sentido es lo que
la el apóstol Pablo dice que la creación está esperando la
redención de los hijos de Dios, pero qué bendición que puede
tener aquel que tiene esperanza, la esperanza de que un día vamos
a habitar con el pueblo redimido del Señor, la esperanza de que
vamos a temer al único que debe ser temido, no con terror, con
un temor reverente, no aterrorizados, porque no hay razón para estar
aterrorizados, porque el Señor Jesucristo hecho paz entre nosotros
y Dios, porque nuestros pecados nos habían separado de nosotros,
había hecho separación entre nosotros y Dios, pero la sangre
de Jesucristo, su Hijo, nos limpia de todo pecado, y ya no hay razón
para estar aterrorizado, sino con un temor reverente, como
el de un padre de un hijo hacia su padre, porque dice la Escritura,
justificados pues por la fe tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo. Y qué bendición es que eso nos
trae, nos trae descanso, nos trae reposo, nos trae confianza,
estar afirmados. Dice Isaías, tú guardarás en
completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera. ¿Por qué? Porque
en ti ha confiado. Y encontraste Si el Señor nos
hubiera dejado como estábamos dice también la escritura que
no hay paz para los impíos que son como la ola del mar que se
va y regresa y está en siempre inquieta pero para el creyente
está sobre la roca que es el Señor Jesucristo y ahí hay firmeza. Él es la roca de nuestra salvación. Dice después Alegrense los cielos y gócese
la tierra. Alegrense los cielos y gócese
la tierra. Y digan en las naciones, Jehová
reina. Hermanos, podemos entender esto
en dos, en dos tiempos, uno podemos entender que esta es la manifestación
gloriosa de los hijos de Dios de que habla el apóstol Pablo
allá en la carta a los romanos, aquello que está esperando la
creación y también lo podemos entender en un sentido anticipado,
en el sentido anticipado de que nosotros que por la gracia de
Dios estamos creciendo en el temor del Señor aquellos que
por la gracia del Señor hemos sido justificados por la fe en
el Señor Jesucristo hemos sido hechos un pueblo para anunciar
las virtudes del que nos llamó de las tinieblas a su luz admirable
y dice la Biblia que hay más gozo en el cielo por un pecador
que se arrepiente que por 99 justos y en ese sentido los creyentes deseamos proclamar
el evangelio, oramos por la salvación de los perdidos y en un sentido
cuando el Señor quiere a través de nuestro testimonio y nuestra
oración salvar a un pecador, pues el cielo se goza, dijo el
Señor Jesucristo. Hay alegría y gozo en el cielo
por un pecador que se arrepiente. Gócese alegría, alegrense los
cielos, gócese la tierra. Ahora en otro sentido podemos
mirar Romanos capítulo 8. dice el pasaje dice alegres de
los cielos, gócese la tierra, en las naciones se dirá Jehová
reina, en las naciones se dirá Jehová reina, resuene el mar,
alegres el campo y todo lo que contiene delante de Jehová porque
viene a juzgar la tierra. Hermanos, una descripción de
la creación. Y la creación gozándose y alegrándose. ¿Por qué? Porque la esperanza
de los creyentes está viniendo. Y dice el apóstol Pablo en Romanos
capítulo 8, versículo 18. también alienta nuestra esperanza.
Dice, pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente
no son comparables con la gloria venidera que nosotros ha de manifestarse. Estamos pasando días en que hay
demasiado calor y algunas partes de la ciudad se va la electricidad
y no hay aire acondicionado y nos aflige, pero eso no se compara. Y puede haber cosas más graves
como estar enfermos, como estar con alguna cirugía, con algo
que nos está afligiendo, pero nada de eso se compara con las
glorias venideras que nosotros han de manifestarse. Y dice el
apóstol, porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar
la manifestación de los hijos de Dios. y es lo que está hablando
también nuestro pasaje en crónicas dice gócese la tierra en las
naciones se dirá Jehová reina resuene el mar alegres el campo
y todo lo que contiene delante de Jehová porque viene a juzgar
la tierra dice porque Porque el anhelo ardiente de la creación
es al aguardar la manifestación de los hijos de Dios, porque
la creación fue sujeta a vanidad no por su propia voluntad, sino
por causa del que la sujetó en esperanza. Porque también la
creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción,
a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. porque sabemos
que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto
hasta ahora, y no solo ella, sino que también nosotros mismos
que tenemos las primicias del espíritu, nosotros también gemimos
dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de
nuestro cuerpo, porque en esperanza fuimos salvos, pero la esperanza
que se ve no es esperanza, por lo que lo que alguno ve, ¿a qué
esperarlo? Pero si esperamos lo que no vemos,
con paciencia lo aguardamos. hermanos a causa del pecado del
hombre la creación fue sujeta a vanidad y la creación jime
y qué bendición es mirar que en esa alabanza el recordemos
que pues David fue profeta y estaba profetizando la segunda venida,
la esperanza que nosotros tenemos y esa esperanza nuestra que es
la manifestación gloriosa de los hijos de Dios es lo que la
creación está gimiendo, se habla mucho de preservar naturaleza
y hemos de ser por supuesto responsables y cuidar la naturaleza porque
es creación de Dios y en verdad que esta creación está sufriendo
por causa del pecado del hombre, pero ¿qué es lo que va a salvar
esta naturaleza? La manifestación gloriosa de
los hijos de Dios. Lo que va a salvar la naturaleza
es que el Señor va a venir a juzgar. Dice, alegres el campo y todo
lo que contiene delante de Jehová porque viene a juzgar la tierra. Hermanos, que gran bendición
de poder saber que entre lejos de llenarnos de desesperanza,
el mirar que cada vez la creación se ve más arruinada, nos recuerda
algo. Nuestra salvación está ahora
más cerca que cuando primero creímos. La noche está avanzada
y se acerca el día, el día de la manifestación gloriosa del
Señor Jesucristo, el día en que va a alumbrar el sol de justicia. La gente clama por justicia y
por supuesto que justicia habrá. y los creyentes sabemos que hay
justicia. En la cruz se hizo justicia.
Nuestros pecados, mis pecados han sido castigados. El Señor
Jesucristo ha llevado el castigo por mis pecados y ningún pecado
va a quedar sin castigo. El Señor viene a juzgar la tierra
y la Escritura nos habla en el Salmo 2 y en abundantes lugares
de la Escritura. y nos recuerda de la justicia y nos recuerda
de nuestra esperanza. El Salmo 2 dice, habla del Señor Jesucristo. y
habla de la actitud de la humanidad, no sólo en el Calvario, sino
a lo largo de toda nuestra historia. Esta es la actitud de la humanidad.
¿Por qué se amotinan las gentes si los pueblos piensan cosas
vanas? Se levantarán los reyes de la tierra y príncipes consultarán
unidos contra Jehová y contra su ungido, diciendo, rompamos
sus ligaduras y echemos de nosotros sus cuerdas. El que mora en los
cielos se reirá, el Señor se burlará de ellos, luego hablará
a ellos en su furor y los turbará con su ira. Pero yo he puesto
mi Rey sobre Sion, mi santo monte. Yo publiqué el decreto. Jehová
me ha dicho, mi hijo eres tú, yo te engendré hoy. Pídeme y
te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines
de la tierra. Y aquí la justicia, los quebrantarás
con vara de hierro, con vasija de alfarero los desmenuzarás.
Ahora pues, reyes, sed prudentes, admitid amonestación, jueces
de la tierra, servid a que va con temor y alegraos con temblor,
honrad al hijo, para que no se enoje y perezcáis en el camino,
pues inflama de pronto su ira. Aquí, hablando de esa justicia
que va a venir, por la cual la creación se gozará, pero después
de esa justicia, qué bendición, dice, ¡Honrad al Hijo para que
no se enoje y perezcáis en el camino! Pues se inflama de pronto
su ira, pero son bienaventurados todos los que en él confían.
¡Honrad al Hijo! Y honramos al Hijo cuando reconocemos
nuestra incapacidad cumplir la ley de Dios y lo honramos cuando
reconocemos el único que ha cumplido esa ley es el Señor Jesucristo. Honramos al Hijo cuando nosotros
reconocemos él murió por mis pecados. Honramos al Hijo cuando
terminamos reconociendo no hay nada que pueda hacer por mi salvación
sino sólo recibir lo que él ya ha hecho de una manera perfecta
y completa y confiamos solamente en su obra. Honramos al Hijo
cuando Por la gracia de Dios, Dios abre nuestros ojos, nos
muestra nuestra incapacidad. Cuando abre nuestros ojos y Él
nos muestra que lo único es clamar a Él para que nos dé la vida
y el Señor se complace en responder esa oración y el resultado es
que el Señor da vida y cuando da vida nos da fe salvadora. esa fe que cree al Señor Jesucristo,
esa fe que por creer al Señor Jesucristo le honra y damos gracias
a Dios porque hay que temer pero los que confían
en él son bienaventurados y temen con temor reverente. Después dice Bueno, Habacuc, capítulo 2. Desde el versículo 6. que prácticamente va describiendo
lo que nosotros vemos suceder en nuestro mundo, que dice, no
han de levantar todos estos refran sobre él y sarcasmo contra él,
dirán, hay del que multiplicó lo que no era suyo, hasta cuando
había de acumular sobre sí prenda tras prenda. Esto lo vemos hoy
día en nuestro mundo. Dice, ¿no se levantarán de repente
tus deudores y se despertarán los que te harán temblar y serás
despojo para ellos? Por cuanto tú has despojado a
muchas naciones, todos los otros pueblos te despojarán a causa
de la sangre de los hombres y de los robos de la tierra, de las
ciudades y de todo lo que habita en ellas. Hay del que codicia
injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para
escaparse del poder del mal. Tomaste consejo vergonzoso para
tu casa, asolaste muchos pueblos y has pecado contra tu vida,
porque la piedra clamará desde el muro y la tabla del enmaderado
le responderá. Hay del que edifica la ciudad
con sangre y del que funda una ciudad con iniquidad. No es esto
de Jehová de los ejércitos, los pueblos pues trabajarán para
el fuego y las naciones se fatigarán en vano porque la tierra será
llena del conocimiento de la gloria de Jehová como las aguas
cubren el mar. Habrá justicia de todo lo que
estamos viendo que está sucediendo y llegará ese momento de la redención,
la manifestación de los hijos de Dios en que pues ya no vamos
a tener que predicar y hablar del temor del Señor ni decir
conoce a Dios porque todos los redimidos conocerán al Señor
y después el pasaje dice versículo treinta y cuatro aclamada que
va porque él es bueno aclamar a Jehová porque Él es bueno.
Damos gracias a Dios porque es algo que podemos hacer ahora,
pero nuestra esperanza es que por siempre continuaremos aclamando
al Señor, gozándonos en que el Señor se ha dado a conocer a
nosotros. El Señor es bueno y los creyentes
han probado que Él es bueno. La razón por la cual los creyentes
están disfrutando de la palabra de Dios, yendo a la palabra de
Dios, leyéndola, meditándola, memorizándola, proclamándola,
es porque han gustado que Dios es bueno. Dice Pedro, desead
como niños recién nacidos la leche espiritual no adulterada
para que por ella crezcáis para salvación, si es que habéis probado
la benignidad del Señor. Y sabemos que el Señor es bueno. Él es bueno. Él todo lo que procede
de él es bueno, toda buena dádiva y todo don perfecto viene del
padre de las luces, en que no hay mudanza ni sombra de variación.
Hermanos, aclamar, aclamar a Jehová, que sea el placer de nuestra
alma, pero nuestra esperanza es que vamos a continuar y no
nos vamos a cansar de aclamar al Señor porque él es bueno,
será nuestro gozo aclamar su bondad, proclamar que el Señor
es bueno, y la Biblia nos dice que el Señor es bueno y para
siempre es su misericordia, aclamar porque su misericordia es eterna
y tiene que ser así porque el Señor es eterno, dado que el
Señor es eterno, su amor es eterno, su sabiduría es eterna y su misericordia
es eterna, pero su misericordia es Salmo diecisiete versículo
siete muestra tus maravillosas misericordias
tú que salvas a los que se refugian a tu diestra de los que se levantan
contra ellos muestra tus maravillosas misericordias hermanos su misericordia
es maravillosa quiere el señor que nosotros podamos llegar a
cantar con el salmista que su misericordia incluso es mejor
que la vida el salmo 136 dice ¿Por qué? Porque él es bueno,
porque para siempre es su misericordia, porque él es bueno, porque para
siempre es su misericordia, y ese salmo se va a encargar de repetirnos
en sus veintiséis versículos cada vez que su misericordia
es de eternidad a eternidad, para siempre es su misericordia,
para siempre es su misericordia, el Porque Jehová es bueno, para
siempre es su misericordia y su verdad por todas las generaciones. Hermanos, qué bendición que nosotros
hayamos sido objetos de su misericordia. Una de las cosas que debemos
siempre recordar es la misericordia del Señor, la misericordia. Recordar
que nosotros Lo único que hace la diferencia entre nosotros
y otras personas es que Él ha sido rico en misericordia, de
lo contrario nosotros seguiríamos ni estaríamos acá, estaríamos
haciendo cualquier otra cosa y estaríamos manteniéndonos en
rebelión contra el Señor sería para nosotros no un motivo de
alegría dice entre las cosas que leímos en el pasaje dice
el versículo treinta y uno dice y digan en las naciones Jehová
reina y en el en nuestra esperanza va a ser una proclamación de
gozo decir que Jehová reina pero si no fuera por la misericordia
del Señor para nosotros no sería gozo escuchar que el Señor reina,
pero vamos gracias a Dios porque es gozo saber que el Señor reina,
es nuestra seguridad saber que el Señor reina, saber que por
su misericordia Él me ha hecho entender que es bueno que Él
reine, Él me ha traído en una sumisión gozosa, y hay gozo de
saber que Él reina, y hay paz en saber que Él reina. Él está
sentado en su trono. Su misericordia es eterna. No
olvidemos, lo único que hace diferencia entre los creyentes
y los no creyentes, entre el pueblo de Dios, es y los que
no son el pueblo de Dios es su misericordia, él ha tenido misericordia
de nosotros y no tiene nada que ver con nosotros, es porque esa
es su naturaleza, porque para siempre es su misericordia, él
no tenía por qué salvarme, porque no hay ni una razón para que
él me salve, estaba enojado de que él sea el rey, estaba enojado
de la forma en que él ha decretado que las cosas sean, pero él me
mostró su gran misericordia. Él me mostró que no habiendo
nada para amar en mí, él dijo con amor eterno te he amado,
por tanto te prolongué mi misericordia. Y hermanos que sea el gozo de
nuestro corazón el recordar esa misericordia porque la expresión
o la manifestación o la revelación más grande de su misericordia
fue en la cruz del Calvario. Allí se mostró toda la misericordia
de Dios, su justicia, pero se mostró su misericordia. porque
Cristo ocupó el lugar de miserables pecadores, de miserables que
nunca podrían pagar la deuda por su pecado, de miserables
que nunca podían solucionar el haber cometido una gran ofensa
contra el Señor de la gloria. Y el Señor dio a su hijo para
descargar sobre él toda su ira y darme a mí perdón de mis pecados. Y la única diferencia es que
Él lo hizo así para alabanza de la gloria de Su gracia. No
tiene nada que ver con que yo iba a creer. Yo nunca hubiera
creído si el Señor no me hubiera dado el don de la fe. Yo seguiría
incrédulo, pero Él quiso darme el don de la fe, como dice la
carta a los Efesios, por gracias soy salvos por medio de la fe.
Y esto no es de vosotros, es don de Dios. La fe salvadora
es don de Dios. La fe salvadora es don de Dios. La vida es don de Dios. No olvidemos,
no es mi vieja naturaleza la que creyó. El Señor me hizo nueva
criatura en Cristo Jesús y es esa nueva criatura a la cual
Dios da el don de la fe y de aceptar la misericordia de Dios
manifestada en la Cruz del Calvario, donde Cristo murió por causa
de mis pecados. para limpiar mi corazón por su
sangre, porque únicamente su sangre puede limpiarnos y llenarnos
de esperanza. Antes éramos sin esperanza y
sin Dios en el mundo, pero hoy esta es nuestra esperanza. Quiera
el Señor que cada día nuestro corazón anhele más ese tiempo
glorioso cuando Cristo venga para la manifestación gloriosa
de los hijos de Dios. Vamos a orar.

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Joshua

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