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JC

En la presencia del Señor

1 Chronicles 16:27-29
Joel Coyoc May, 1 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc May, 1 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

En su sermón titulado "En la presencia del Señor", Joel Coyoc aborda la temática de la comunión del ser humano con Dios y la restauración de esa relación a través de Jesucristo. El predicador argumenta que, aunque el pecado creó una separación entre Dios y la humanidad, Cristo, mediante su sacrificio, proporciona acceso renovado a la presencia divina. Coyoc menciona varias referencias bíblicas, incluyendo Génesis 3:15, Isaías 59:2 y Apocalipsis 5, para mostrar cómo la obra redentora de Cristo ha transformado la naturaleza de la adoración y la relación con Dios. La importancia de este tema radica en cómo los creyentes pueden experimentar la alabanza, el poder y el gozo que emanan de estar en la presencia del Señor, destacando la centralidad de Cristo en la teología reformada y su papel como mediador entre un Dios santo y los pecadores.

Key Quotes

“El pecado nos ha privado de la más grande bendición que es la bendición de tener comunión con Dios.”

“El hecho de que el velo del templo se rasgó de arriba abajo es que fue obra del Señor.”

“En la presencia del Señor hay plenitud de gozo.”

“Podemos entrar confiadamente al trono de la gracia.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestras biblias
en el primer libro de crónicas capítulo dieciséis le damos lectura a partir del
versículo siete y hasta el versículo treinta y seis dice entonces
en aquel día David comenzó a aclamar a Jehová por mano de Asaf y de
sus hermanos. Alabad a Jehová, invocad su nombre,
dad a conocer en los pueblos sus obras, cantad a él, cantadle
salmos, hablad de todas sus maravillas, gloriaos en su santo nombre,
alegres el corazón de los que buscan a Jehová, buscad a Jehová
y su poder, buscad su rostro continuamente, haced memoria
de las maravillas que ha hecho, de sus prodigios y de los juicios
de su boca, O vosotros, hijos de Israel, su siervo, hijos de
Jacob, sus escogidos. Jehová, él es nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Le hace memoria de su pacto perpetuamente
y de la palabra que él mandó para mil generaciones, del pacto
que concertó con Abraham y de su juramento a Isaac, el cual
confirmó a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno,
diciendo, Aquí daré la tierra de Canaán porción de tu heredad. Cuando ellos eran pocos en número,
pocos y forasteros en ella, y andaban de nación en nación y de un reino
a otro pueblo, no permitió que nadie los oprimiese. Antes, por
amor de ellos, castigó a los reyes. No toquéis, dijo a mis
ungidos, ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová toda
la tierra. Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová y digno
de suprema alabanza y de ser temido sobre todos los dioses.
porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. Mas Jehová
hizo los cielos. Alabanza y magnificencia delante
de él, poder y alegría en su morada. Tributat a Jehová, oh
familias de los pueblos. Dat a Jehová gloria y poder.
Dat a Jehová la honra debida a su nombre. Trae tu ofrenda
y venid delante de él. Postraos delante de Jehová en
la hermosura de la santidad. Temete en su presencia toda la
tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alegrése los cielos, y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Rezú en el mar
y su plenitud, alegrése el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová, porque Él es
bueno, porque su misericordia es eterna, y decid, Sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra. Recógenos y líbranos de las naciones,
para que confesemos tu santo nombre y nos gloriemos en tus
alabanzas. Bendito sea Jehová, Dios Israel,
de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, Amén,
y alabó a Jehová. Versículos 27 al 29 dice, alabanza
y magnificencia delante de él, poder y alegría en su morada,
tributad a Jehová o familias de los pueblos, dad a Jehová
la gloria y poder, dad a Jehová la honra de vida a su nombre,
traed ofrenda y venid delante de él, postraos delante de Jehová
en la hermosura de la santidad. Nuestro tema es en la presencia
del Señor, en la presencia del Señor. Cuando nosotros recordamos
allí en el jardín del Edén, el Señor se reunía con Adán y Eva
y ellos podían estar en su presencia hasta el día en que ellos pecaron
e inmediatamente lo que ellos hicieron fue esconderse. Cuando
el Señor habló a Adán, Y Adán estaba escondiéndose, ya no podía
estar en la presencia del Señor. El Señor le preguntó a dónde
estaba y él dijo tuve miedo porque estaba desnudo. Y el pecado ha
hecho que haya una separación, haya la imposibilidad de estar
en la presencia del Señor. Dice, El profeta Isaías que nuestros
pecados han hecho separación entre nosotros y Dios y han hecho
ocultar de nosotros su rostro. El pecado nos ha privado de la
más grande bendición que es la bendición de tener comunión con
Dios y no obstante sabemos que todo esto obra dentro del plan
del Señor. El Señor no le tomó por sorpresa
esto que sucedió. tiene un solo plan y en su plan
estaba considerada esta desobediencia porque el Señor quería mostrar
su gracia, su misericordia. Desde el momento en que Adán
y Eva pecaron y quedaron separados de Dios, el Señor los expulsó
del huerto y puso un ángel con una espada de fuego para impedir
que ellos llegaran al árbol de la vida. Pero antes de expulsarlos,
el Señor en Génesis 3.15 dio la promesa, anunció su plan,
una promesa que el Señor la dio porque él tenía establecido en
su plan desde antes de la fundación del mundo que el Señor Jesucristo
fuera la propiciación por nuestros pecados, que el Señor Jesucristo
fuera el que abriera otra vez el acceso a la presencia del
Señor. recuerde que después cuando se construyó el tabernáculo y
posteriormente el templo, había un lugar que era el lugar santísimo
donde estaba el arca del pacto y en ese lugar donde estaba el
arca del pacto que representaba el trono de Dios y era un lugar
magnífico. Si alguna vez ha leído en éxodo
o en o en la construcción del templo en crónicas, la descripción
es de algo magnífico. Aquel tabernáculo había un arca
que estaba construido de madera de acacia, estaba recubierto
de oro, y había dos querubines que estaban sobre el arca del
pacto con sus alas extendidas, y esa era una representación
de la presencia del Señor, y a ese lugar no podía entrar cualquier
persona. únicamente podía entrar el sumo sacerdote una vez al
año después de haber ofrecido sacrificio. Si nosotros recordamos
el el sacerdote tenía en su vestidura unas campanitas que sonaban y
eso quería decir mientras estaba sonando quiere decir que estaba
cumpliendo su ministerio y pero él tenía también un cordón que
salía de la cortina del lugar santísimo porque pues si él Si él no hacía correctamente
su, su, su ministerio, pues Dios lo fulminaba y nadie podía sacarlo,
sino se jalaba el cordón para sacarlo. Y eso se mantuvo así,
de esa manera, hasta, hasta que el Señor Jesucristo murió en
la cruz, cuando él dijo, consumado es los evangelios, dicen que
el velo del templo se rasgó de arriba abajo. Y el hecho de que
se haya rasgado de arriba abajo es que fue obra del Señor. El
Señor Jesucristo abrió el acceso hacia el lugar santísimo. El acceso a la presencia del
Señor. Y qué bendición bendición que
tenemos que por la obra del Señor Jesucristo nosotros podemos ya
no estar simplemente con símbolos porque al final de cuentas el
tabernáculo y el templo no importa lo impresionante que eran, no
importa lo magnífico que eran, eran símbolos de la realidad
que es el tener acceso a la presencia del Señor y cuando nosotros miramos
el versículo el versículo veintisiete dice alabanza y magnificencia
delante de él y ahí está delante de él es en su presencia dice
poder y alegría en su morada Al final del versículo veintinueve
dice traer ofrenda, venir delante de él, postraos delante de Jehová
en la hermosura de la santidad. Y hermanos, en la presencia del
Señor, ¿qué hay en la presencia del Señor? En la presencia del
Señor hay alabanza. De hecho, el sacerdote ofrecía
sacrificio de purificación simbólico y todo era símbolo de de alabanza
y él entraba al lugar santísimo. Cuando nosotros pensamos en alabanza
y magnificencia, lo que siempre hay en la presencia del Señor
es alabanza y magnificencia. Alabanza porque Él es digno de
recibir toda alabanza, toda gloria, toda honra, todo honor. Y cada
vez que en muchos lugares de la escritura nosotros podemos
encontrar pasajes que hablan al respecto, por ejemplo, siempre
en primeros de crónicas, capítulo veintinueve, versículo once,
dice, tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la
gloria, la victoria y el honor, porque todas las cosas que están
en los cielos y en la tierra son tuyas, tuyo, oh Jehová, es
el reino y tú eres excelso sobre todos. Magnificencia, alabanza
y magnificencia. Y uno de los lugares donde nosotros
podemos observar esto es en el capítulo seis del profeta Isaías. Dice el profeta Isaías, en el
año que murió el rey Usías, vi yo al Señor sentado sobre un
trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo. Hermanos,
ese año había muerto un rey que fue importante para el pueblo
de Israel, pero en el año que murió el rey Usías, Isaías vio
al rey de la gloria. el rey que nunca muere, aquel
que está rodeado de alabanza y magnificencia, y en verdad
lo que Isaías vio fue alabanza y magnificencia, dice yo al señor
sentado sobre un trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo
y ahí está ayudándonos a entender y hermanos una de las cosas que
tenemos que entender es que esas descripciones son descripciones
humanas de cosas que los profetas que el señor utilizó conocían
para ayudarnos a entender un poco de qué está hablando pero
yo creo que a pesar de que es impresionante lo que dice el
profeta yo creo que solamente para alentar un poco nuestra
imaginación, pero yo creo que es mucho más allá de lo que nosotros
podemos imaginar, porque el Señor hace todas las cosas mucho más
de lo que pedimos y entendemos, y dice que Él vio al Señor sobre
un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo. Cuando
pensamos, por ejemplo, Bueno creo que algunos de los que estamos
aquí pueden recordar cuando en 1980 se transmitió a todo el
mundo la boda del príncipe que hoy es rey Carlos y su esposa
la princesa Diana y las personas de la realeza intentan
mostrar la magnificencia y ella tenía una cola que iba entrando
a aquel lugar, a la abadía para la ceremonia y la cola era larga
y entre más larga sea la cola habla de magnificencia. Y dice
la Biblia aquí que las faldas de la ropa del Rey que está en
un trono alto y sublime, dice, llenaban el templo. Y después
va hablando de la adoración, dice por encima de él había serafines,
cada uno tenía seis alas, con dos cubrían sus rostros, con
dos cubrían sus pies y con dos volaban. Los serafines, seres
que fueron creados para estar en la presencia inmediata del
Señor. seres que a pesar de ser creados para estar en la presencia
inmediata del Señor, pues esa presencia es sublime, es magnífica,
es una presencia donde hay alabanza y pues ellos dicen que tienen
seis pares de alas y el Señor nunca hace nada Su economía es
perfecta. Y él les puso seis pares de alas,
dice que con dos volaban, con dos cubrían sus rostros en señal
de reverencia y cubrían sus pies y con dos volaban. Y el uno al
otro daban voces diciendo, santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos,
toda la tierra está llena de su gloria. y los quiciales de
las puertas se estremecieron con la voz del que clamaba y
la casa se llenó de humo. Hermanos, lo que se hizo en el
Arca del Pacto cuando se construyó esa descripción de las paredes
recubiertas de oro, el Arca del Pacto recubierto de oro, es para
darnos una idea de la magnificencia y en un ambiente de alabanza,
santo, santo, santo. Y cuando pensamos en el apocalipsis que leímos
al principio, está hablando del Señor Jesucristo, aquel que es
uno con su Padre, aquel que es digno de recibir toda gloria,
toda honra, todo honor, y cada vez que nosotros vemos la revelación
del Señor, vamos a encontrar alabanza y magnificencia, y dice
en Apocalipsis primero capítulo uno versículo once dice el Señor
Jesucristo resucitado dice yo soy el alfa y la omega el primero
y el último escribe en un libro lo que ves y envíalo a las siete
iglesias que están en Asia, a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Teatira, Sardis,
Filadelfia, la Odisea y Juan también en lenguaje humano
nos pues Dios le reveló palabras para transmitirnos Lo que él
vio, dice, me volví para ver la voz que hablaba conmigo y
vuelto vi siete candeleros de oro y en medio de los siete candeleros
a uno semejante al hijo del hombre, vestido de una ropa que llega
hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. Su
cabeza y sus cabellos eran blancos como blanca lana, como nieve,
sus ojos como llama de fuego y sus pies semejantes al bronce
bruñido, repulgente como en un horno y su voz como estruendo
de muchas aguas. Tenía a su diestra siete estrellas,
y de su boca salía una espada aguda de dos filos, y su rostro
era como el sol cuando resplandece en su fuerza. Cuando le vi, caí
como muerto a sus pies, y él puso su diestra sobre mí, diciéndome,
no temas, yo soy el primero y el último. Y Isaías y Juan tuvieron
exactamente la misma reacción. Ambos cayeron. Isaías dijo, ay
de mí que soy muerto. Y aquí el Señor le dice, no temas,
yo soy el primero y el último. Y es adecuado temer, pero el
Señor dice, no temas. Dice, porque yo soy el que vivo
y estuve muerto, más sea que que vivo por los siglos de los
siglos. Amén. Hermanos, qué bendición que cuando
se presenta lo magnífico que es el Señor y su gloria, el hombre
cae. Y el Señor Jesús dice, no temas.
deberías morir pero yo soy el que vivo y estuve muerto yo he
muerto tu muerte y no tienes que temer dice que vivo por los
siglos de los siglos amén y tengo las llaves de la muerte y del
Hades y luego en apocalipsis cinco en el versículo doce específicamente
y decían a gran voz el cordero que fue inmolado es digno de
tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la
honra, la gloria, y la alabanza, y a todo lo creado que está en
el cielo y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el mar, y
a todas las cosas que en ellos hay, oí decir, al que está sentado
en el trono y al cordero, sea la alabanza, la honra, la gloria,
y el poder por los siglos de los siglos. entrar a su presencia. Hemos
de pensar siempre que tanto Juan como Isaías, pues Dios les permitió
describir con palabras, con cosas que ellos conocían, algo que
yo creo que es muy superior a lo que nosotros podemos imaginar,
pero la más grande bendición de todo esto en Adán Hay una
espada de fuego que no nos permite, pero en el Señor Jesucristo nosotros
podemos entrar a su presencia. Él es el camino nuevo y vivo. El Señor Jesucristo dijo, yo
soy el camino, yo soy la verdad, yo soy la vida. Y hermanos, en
esa presencia magnífica nosotros podemos tener acceso, nosotros
podemos tener acceso y nosotros podemos escuchar lo mismo que
escuchó Juan, no temas, debemos de temer, pero no temas, porque
él dice yo soy el que vivo y estuve muerto, más sea aquí que vivo
por los siglos de los siglos, es adecuado temblar en su presencia,
es adecuado estar impresionado por la presencia de su majestad,
pero ahora en el Señor Jesucristo nosotros podemos entrar confiadamente
al trono de la gracia, podemos entrar a esa presencia magnífica. Ahora, después, ¿qué más hay
en su presencia? Dice nuestro pasaje, alabanza
y magnificencia delante de él, poder y alegría en su morada
poder y alegría en su morada hermanos nuestro Dios es todopoderoso
un versículo antes dice los ídolos dice el versículo anterior Porque todos los dioses de los
pueblos son ídolos, mas Jehová hizo los cielos. Todos los dioses
de los pueblos son nada, son vanidad, son inútiles. pero que
oba hizo los cielos y el salmo quince dice nuestro dios está
en los cielos todo lo que quiso ha hecho y en la presencia del
señor hay poder él es todopoderoso en el libro de apocalipsis dice
grandes y maravillosas son tus obras señor dios todopoderoso
el señor es todopoderoso él hace siempre todo lo que quiere nosotros
Hacemos lo que podemos. Nosotros planeamos cosas y de
pronto pues a veces estamos demasiado cansados que ya no damos más.
De pronto pues nuestros recursos son limitados. muchas veces tenemos
buenas intenciones pero no el poder, pero nuestro Dios está
en los cielos y él es todopoderoso, él es el rey de la gloria que
está en el trono alto y sublime y él tiene todo, todo el poder. Usías fue un rey importante y
poderoso porque Dios le dio poder, él hizo armas de guerra y pues
Había cierto poder, pero Isaías comienza el libro, el capítulo
seis diciendo que murió. Pero qué maravillosa bendición
es que en la presencia del Señor está todo el poder. El Señor
Jesucristo dijo toda potestad me es dada en el cielo y en la
tierra. Porque Él es el eterno Hijo de Dios, todo el poder. Y cuando pensamos en todo el
poder, es todo el poder para crear, es todo el poder para
dar vida, para quitar la vida, es todo el poder para hacer su
voluntad en el cielo y en la tierra, es todo el poder para
salvar. El Señor es todo poderoso para
salvar. Y aquellos que Él ha determinado
salvar, Él los va a salvar. lo podemos ver a lo largo de
la historia, lo podemos reconocer en nuestras propias vidas. Uno
de los ejemplos más sobresalientes de que el Señor tiene todo el
poder es el apóstol Pablo. Antes, Saulo de Tarso, él tenía
cartas porque le habían dado poder para que él persiguiera
al pueblo del Señor, pero se encontró con el rey que está
en un trono alto y sublime, con aquel que está lleno de alabanza
y magnificencia. Y entonces, El Señor aplicó todo
su poder y lo salvó. A pesar, Él nos salva a pesar
de nosotros. Él nos salva a pesar de nosotros.
Realmente, si la salvación dependiera de Pablo o del hombre, pues sencillamente
Pablo iba a seguir adelante con todos sus planes, como cada uno
de nosotros seguiría adelante. Seguiríamos caminando en rebelión
contra el Señor, pero Él ha aplicado todo el poder que tiene para
salvar. Su obra de salvación es descrita
como una obra poderosa. Él tiene el poder para salvar,
Él tiene el poder para sanar. No olvidemos, hermanos, recordemos
algo, Dios nos ha provisto de medios Pero por muchos años su
pueblo no gozó de los mismos medios que nosotros tenemos en
los últimos 100 años. Y algo que debemos recordar es,
hermanos, hagamos uso de los medios, pero no olvidemos que
el poder para sanar es del Señor. Uno puede ir a donde está la
medicina más avanzada del mundo, pero si el Señor ha decidido
que tu vida termina, termina, no importa que sea con el mejor
doctor del mundo, con la medicina que nadie más puede usar, cuando
el Señor diga, hasta aquí, hasta aquí, porque él tiene todo el
poder, él tiene todo el poder para sanar, dice el Salmo ciento
tres, es el que sana todas tus dolencias. Hermanos, hagamos
uso de lo que Dios ha provisto, pero hagámoslo con una actitud
de fe en el Señor y no de fe en la ciencia médica. Él tiene
el poder de sanar y un día estaba un paralítico y el señor le dijo
al paralítico tus pecados te son perdonados y la gente que
estaba ahí empezó a preguntar quién es este que está que tiene
poder para perdonar pecados y el señor dijo pues para que sepan
que el hijo del hombre tiene poder para perdonar pecados a
ti te digo levántate toma tu lecho y anda ¿Y qué sucedió? Se levantó y anduvo. Y qué bendición
que no simplemente tuvo salud física, el Señor perdonó sus
pecados porque Él tiene poder para salvar. Hermano, quizá a
veces nos molesta la conciencia por algo pecaminoso en nuestra
vida, pero recuerda, En la presencia del Señor hay poder para perdonar. Y si confesamos nuestros pecados,
Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos
de toda maldad. Él tiene poder para perdonar.
Si el Espíritu Santo se está redargullendo, ¿ven? y está afligido
delante del Señor, pero después puedes levantarte con gozo sabiendo
que Él tiene poder para perdonar, Él tiene poder para sanar, tiene
poder para salvar, tiene poder para perdonar, Él tiene poder
para transformar, porque Él nos hace una nueva criatura creados
en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales él preparó de antemano
para que anduviésemos en ella. Poder. Nuestro Dios es poderoso. Y dado que Dios puede hacer todo
lo que se ha propuesto, y hermanos, nadie va a estorbar su plan. Una de las cosas que tenemos
que recordar es, en la presencia del Señor hay poder. Y nosotros
podemos venir confiadamente al trono de su gracia. Podemos entrar
a su presencia para hallar el oportuno socorro. ¿Por qué? Porque el Señor Jesucristo nos
ha abierto el acceso a esa presencia. Hermanos, en nuestros momentos
de necesidad, vengamos al trono de la gracia. Que Dios nos ayude
a valorar el hecho de que Cristo ha abierto el acceso al trono
de la gracia. Recordemos, no en todo tiempo
ha sido así. Con anterioridad, solo podría
entrar el sumo sacerdote, tenía que llevar sangre y siempre había
peligro para el sumo sacerdote, era un trabajo peligroso. Pero
el Señor Jesucristo, nuestro sumo sacerdote, murió por nosotros. Él murió nuestra muerte. Y por esa causa nosotros ya no
somos consumidos, pero podemos entrar a ese lugar donde hay
poder. El poder, el poder que el Señor
Jesús dijo, me ha sido dado en el cielo y en la tierra. Por
tanto, id y haced discípulos. Ese poder para vivir aquello
que por nosotros mismos no podemos, el poder del Espíritu Santo.
Pero hay algo más en su presencia, dice poder y alegría. Y yo espero
que se dieron cuenta de cuántas veces va hablando de alegría
y de gozo, porque hermanos la bendita Trinidad es una explosión
de gozo. Recuerde que hay gente que cree
que el Señor creó lo que creó porque algo le faltaba o porque
estaba aburrido. Eso está muy lejos de ser real.
El Señor creó lo que creó, no porque le faltaba nada, sino
porque Él está sobrado. Él hizo lo que hizo para manifestar
su gloria. Pero Él, en la bendita triunidad,
hay perfecto gozo. Hay una explosión de gozo. El padre ve al hijo y se goza. El hijo ve al padre y se goza.
está perfectamente satisfecho, el gozo está en su morada. Hermanos, qué bendición del Señor,
que el pueblo que andaba en tinieblas dio gran luz. Hermanos, donde
hay tinieblas, donde hay tinieblas no hay precisamente alegría.
Uno de mis cuñados dice que no le gusta la luz cálida. porque
le recuerda a su casa cuando había poquita luz y siempre se
sentía triste de que hubiera poca luz. Y hermanos, el pueblo
que andaba en tinieblas vio gran luz. ¿Por qué? Porque el Señor
tiene poder para traer luz a nuestra vida, poder para salvar. Y hermanos,
en la presencia del Señor hay alegría. Dice el Salmo dieciséis, Me mostrarás la senda de la vida.
En tu presencia hay plenitud de gozo. Delicias a tu diestra
para siempre. Y si nosotros miramos el versículo
anterior, este es un salmo mesiánico, porque no dejarás mi alma en
el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción. Y ahí está
hablando de cómo el Señor Jesucristo no iba a quedarse en la tumba.
sino iba a ser levantado porque él dio satisfacción a la justicia
del padre y me mostrarás la senda de la vida en tu presencia hay
plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre y hermanos
Cristo se levantó y entró otra vez en su presencia pero no simplemente
entró solamente él en su presencia sino que él abrió el camino nuevo
y vivo para que nosotros podamos entrar a esa presencia. No se
olvide que el Señor Jesucristo dijo yo soy el camino, yo soy
la verdad, yo soy la vida, nadie viene al padre si no es por mí.
En su presencia hay plenitud de gozo. Hermanos solemos equivocarnos
porque somos ovejas y las ovejas pues son animalitos un poco tontos. Y se nos suele olvidar dónde
está el gozo. A veces el mundo y sus atractivos
nos deslumbran y pensamos que cuando yo tenga tal cosa que
me he propuesto, entonces voy a estar, ya todo va a estar resuelto. Y a veces sucede que uno logra
la cosa que quiere y a lo mejor sí dos días está tranquilo, pero
de repente se acabó. porque nada puede dar gozo y
el gozo que dan las cosas es muy temporal. Usted tiene algo
nuevo, después que usted lo agarra dejó de ser nuevo, al rato ya
es viejo, no importa si es un teléfono, no importa si es un
auto, si es una casa, tan pronto las casas empiezan a envejecer
incluso antes que se terminen de construir, Y hermanos, el
único lugar donde hay alegría es gozo en la presencia del Señor. Y en el pasaje va a repetir muchas
veces cómo el Señor es la fuente del gozo. Y hermanos, es la razón,
es la razón que podemos encontrar al apóstol Pablo. constantemente
hablando de gozo y diciendo regocijados en el Señor siempre, otra vez
les digo regocijados, dad gracias en todo porque esa es la voluntad
de Dios para con nosotros. Por eso el apóstol Pablo puede
escribir en una cárcel una carta de gozo e invitar a los hermanos
a estar siempre gozosos. ¿Por qué? Porque la presencia
del Señor no se limita a un lugar, Donde quiera que está su pueblo,
está su presencia. Toda la tierra está llena de
su gloria. Y hermanos, alegría en su morada. Y quisiera que
viéramos el Salmo 2, porque ahí nos habla de poder y alegría
entregados por el Padre al Señor Jesucristo. y mostrándonos poder, y mostrándonos
alegría. Dice, ¿por qué se amotinan las
gentes si los pueblos piensan cosas vanas? Se levantarán los
reyes de la tierra y príncipes consultarán unidos contra Jehová
y contra su ungido, diciendo, rompamos sus ligaduras y echemos
de nosotros sus cuerdas. El que mora en los cielos, ¿qué
va a hacer? Alegría hay en su presencia,
eso no le va a quitar al Señor el gozo. El hombre se revela,
siempre se ha revelado. Hace 400 años algunos que se
querían inteligentes empezaron a poner de moda que no hay Dios
y hoy un montón de universitarios se la pasan repitiendo lo que
escucharon, no hay Dios. ¿Y el Señor qué hace? El Señor
no está preocupado por eso, el Señor se ríe. La gente hoy día
está afanada en hacer leyes contrarias a la naturaleza y el Señor está
riendo. Ahí en Jerusalén se juntaron. y se levantaron contra el ungido
del Señor, y el Señor sabía que lo que estaba avanzándose es
su plan, y el Señor no pierde la alegría. Dice, el Señor se
reirá de ellos, el Señor se burlará de ellos, luego hablará a ellos
en su furor y los turbará con su ira, pero yo he puesto mi
Rey sobre Sion, mi santo monte, yo publicaré el decreto que Oba
me ha dicho, mi hijo eres tú, yo te engendré hoy, pídeme y
te daré por herencia las naciones y como posesión tuya los confines
de la tierra. hermanos, por eso es que Jesús
pudo decir toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.
Dice, los quebrantarás con vara de hierro, y aquí está el poder,
como vasija de alfarero los desmenuzarás. Ahora pues, oh reyes, sed prudentes,
admitid amonestación, jueces de la tierra, servid a que va
con temor, alegraos con temblor. ¿Qué bendición los que conocen
al Señor le pueden servir con temor y alegrarse? ¿Por qué?
Porque Por la obra del Señor Jesucristo podemos entrar a su
presencia, donde no solo hay poder, sino hay alegría, hay
gozo. Y dice, honrad al hijo para que
no se enoje y perezcáis en el camino, pues inflama de pronto
su ira, pero bienaventurados todos los que en él confían.
Los que en él confían, podemos estar alegres. No importa pase
lo que pase, podemos estar alegres. No importa si la economía se
destruye, Podemos estar alegres. No importa si empiezan a disparar
armas nucleares. Podemos estar alegres. ¿Por qué? Porque está todo bien con el
Señor. Porque tenemos acceso al trono
de su gracia. Porque si nos quitan la vida,
nos van a quitar simplemente la vida física, pero nos van
a quitar toda limitación de estar en su presencia. Si nos quitan
la vida física, pues por eso Pablo decía, para mí el vivir
es Cristo y el morir es ganancia. ¿Por qué? Porque él anhelaba
llegar a la perfección del conocimiento de Cristo Jesús. Y hermanos,
eso no va a ocurrir aquí. Es necesario que nuestra vida
en este cuerpo termine para que lleguemos a ese momento y a ese
lugar donde vamos a disfrutar plenamente, plenamente de alabarle,
vamos a disfrutar plenamente de su magnificencia, vamos a
gozar plenamente de su poder y vamos a ser dependientes totalmente
de su poder y vamos a estar también gozando de su presencia, gozando
plenamente de su salvación. Hermanos, qué bienaventurados,
y con razón Pablo se podía gozar en una prisión, con razón el
profeta pudo escribir, aunque la higuera no florezca ni en
las vides haya fruto, aunque las vacas sean quitadas, las
corrales y las ovejas de la majada, con todo, yo me alegraré en Jehová
y me gozaré en el Dios de mi salvación. Y note que constantemente
cuando la Biblia habla de alegría, de gozo, es con relación a la
gran salvación del Señor, que uno de sus beneficios es el que
tiene salvación puede estar en su presencia. El que tiene salvación
porque ha sido vestido de la justicia del Señor Jesucristo,
porque está ya en paz con Dios, porque el Señor Jesucristo ha
roto la pared intermedia de separación, porque él es nuestra paz y él
ha hecho que podamos estar en esa bendita presencia donde hay
alegría y siempre la la escritura habla con relación a gozo con
relación a la salvación del Señor dice David en su confesión. Salmo 51 versículo 12 dice vuélveme
el gozo de tu salvación y espíritu noble me sustente, vuélveme el
gozo de tu salvación. Hermanos, hay gente que cree
que la vida cristiana tiene que ser con caras largas, nada que
ver. Los creyentes son llamados a
ser gozosos, a gozarse en el Señor por su salvación. Vuelveme el gozo de tu salvación
y espíritu noble me sustente. Hermano, qué bendición. Podemos
estar gozosos porque antes estábamos en guerra con el Señor, pero
hoy estoy en paz con mi Dios porque he sido justificado por
la fe en el Señor Jesucristo. ¿Y cómo no va a haber gozo? el
gozo de saber que ahora no soy su enemigo, sino ahora él es
mi padre, el gozo de saber que lo único que yo merecía que él
me diera era condenación, era descargar su ira, pero él ha
provisto al Señor Jesucristo para que cargara mis pecados,
sufriera la ira que yo merecía y él muriera mi muerte y me diera
vida, y hoy pues estoy sentado con él en los lugares celestiales
con el Señor Jesucristo. ¡Qué alegría de saber que es
todo por su salvación! Dice María también, engrandece
mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. Hermanos, Pablo dice regocijaos
en el Señor siempre y para regocijarnos en el Señor siempre tenemos que
recordar siempre de su salvación tenemos que siempre estar confiando
en el Señor Jesucristo ahora después el pasaje nos hace un
llamado a las familias de los pueblos a reconocer la realidad
un llamado a las familias de los pueblos hermanos Hay un pasaje
en Hechos donde, en una predicación, dice que el Señor manda a los
hombres que se arrepientan. Y bueno, sabemos nosotros que
el hombre no puede, pero no obstante es responsable. De igual forma,
hay un llamado a las familias de los pueblos a reconocer la
realidad. Dice, Tributad a Keová o familias
de los pueblos. Tributad a Keová o familias de
los pueblos. Dat a Keová gloria y poder. Bueno, tributar es lo que hacemos los
ciudadanos cuando tenemos alguna actividad económica, tenemos
que dar tributo. Y bueno, no solamente en cuestión
de economía, sino debemos tributarle al Señor todo, porque Él es digno
de todo. Tributar a Kiobá o familias de
los pueblos. Y al final, cuando vemos el pasaje
que leímos en Apocalipsis, sabemos que no está hablando de que todos
lo van a hacer. En un sentido, todos lo van a
hacer. pero en un sentido de todos los pueblos Dios ha escogido
una multitud que son millones de millones que nadie puede contar
que van a estar delante del trono del Cordero que son de todo linaje
de toda lengua de todo pueblo y de toda nación y no obstante
el Señor está llamando a las familias de los pueblos a reconocer
la realidad y damos gracias a Dios porque por su gracia ya nosotros
estamos reconociendo la realidad y que el Señor nos ayude a seguir
reconociendo la realidad. ¿Y cuál es la realidad? Dice, Dat Akioba, gloria y poder. Tributat Akioba, Dat Akioba,
gloria y poder. Y aquí, pues no es, no es que
los pueblos, las familias le vamos a dar el poder, sino lo
que está diciendo el Salmo es reconocer lo que ya es una realidad. En lugar de pararnos y sentirnos
como muchas veces nos sentimos. Porque la verdad es que tristemente
a veces nos sentimos tan autosuficientes hasta que el Señor tiene que
hacer algo con nosotros si somos su pueblo para llevarnos al punto
de reconocer que separados de Él nada podemos hacer. Y el llamado
es a reconocer, a reconocer que el Señor es el único que es glorioso. Reconocer, data que va la gloria.
Vivir para su gloria. Aunque el hombre natural no quiere
y no puede, no obstante, es su responsabilidad, porque para
eso Dios lo creó, para reflejar su gloria. Y qué bendición, hermanos,
que estaríamos igual que todos los demás, sin poder hacer aquello
para lo que fuimos creados. Al contrario, en lugar de dar
al Señor la gloria, pues lo que hacíamos antes, y algunas veces
somos tentados a seguir haciendo, es a robar la gloria. Pero no
olvidemos, si pues coméis o bebéis o hacéis otra cosa, hacedlo todo
para la gloria del Señor. El apóstol Pablo le dice a Timoteo,
allá en la primera carta, le dice al rey de los siglos, inmortal,
invisible, al único y sabio Dios. Y hermanos, eso es para todos
los pueblos de la tierra, pero en especial para los redimidos
del Señor, para que sea en nuestra vida algo constante, el que nosotros
podamos por la gracia de Dios vivir como Pablo vivió, dando
gracias a Dios porque él me ha fortalecido, dando gracias a
Dios porque él me ha salvado, dando gracias a Dios porque hoy
entiendo el evangelio, ¿por qué? Por su gracia, no porque soy
más inteligente, sino porque el Señor me lo ha querido revelar,
no olvidar que antes tampoco lo entendía, dar al Señor la
gloria, que Podemos decir, como el apóstol Pablo, en todo y para
todo estoy enseñado para tener abundancia y para tener necesidad,
pero no soy yo, sino es en Cristo que me fortalece. Que podamos
decir, yo soy simplemente un vaso de barro, pero la excelencia
del poder es de Dios. Hermanos, no solo en nuestras
propias vidas, sino que el Señor nos ayude a no vivir dando gloria
a hombres. Es bueno que amemos a los hombres
que el Señor ha usado. Es bueno que tengamos cariño
y admiración por ellos, pero la gloria es al Señor. Que el Señor nos guarde de exaltar
a Moisés. Que el Señor nos guarde de exaltar
a David o a los más contemporáneos. que el Señor nos ayude a darle
la gloria a él por lo que hizo en David, que demos gloria al
Señor por lo que hizo en Abraham, por lo que hizo en el apóstol
Pablo, que demos gloria al Señor porque Dios usó a Elías que era
un hombre con pasiones semejantes a las nuestras. La gloria es
para el Señor, el Señor no es que ellos eran de otra carne
distinta y especial, eran personas como nosotros y el Señor hizo
una gran obra. Y si pensamos en Spurgeon y en
el Pastor Walter y el hermano Cody, ellos vivieron para que
nosotros exaltemos al Señor por lo que él hizo en ellos, a través
de ellos, y a pesar de ellos. Hermanos, toda la gloria, más
los que hemos tenido luz, los que hemos entendido que su salvación
es su obra de principio a fin, y recordar pues él ha tenido
mostrado en nosotros toda su clemencia, Que cuando nuestro
pecado abundó, sobreabundó su gracia y que podamos decir por
la gracia de Dios soy lo que soy y su gracia no ha sido en
vano conmigo. Reconocer su poder, reconocer
su poder. Que Dios nos haga siempre atribuir
el poder a él. De hecho es justamente lo que
el apóstol Pablo dice, tenemos este tesoro en vasos de barro
para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros,
es el Señor. Dice después, bueno la realidad
es que Él es glorioso, que Él es poderoso, la realidad es que
somos llamados a traer, a traer ofrenda, dice traed ofrenda, Hebreos capítulo trece versículo
dieciséis prestar mucha atención a ese
pasaje porque si no es de esa manera
la ofrenda no es ofrenda dice y de hacer bien Versículo quince, dice, así que
ofrezcamos siempre a Dios por medio de él, sacrificios de alabanza,
es decir, fruto de labios que confiese su nombre. Así que ofrezcamos
siempre a Dios por medio de él, por medio de quién es él, el
Señor Jesucristo. Hermano, cualquier cosa que hablemos
digamos, hagamos y pensemos que es una ofrenda. Si no estamos
en Cristo, no es de ninguna manera una ofrenda. Únicamente es ofrenda
cuando uno viene en gratitud nunca por intercambio, nunca
pensando como algunas personas piensan a que la bendición de
Dios se compra, se compra diezmando, ofrendando o de ninguna manera. La bendición del Señor es de
pura gracia y de pura misericordia, y solamente él va a recibir como
ofrenda aquello que sus hijos traen, confiando en la ofrenda
perfecta que es el Señor Jesucristo. Y después dice y vení delante
de él, postraos delante de Jehová en la hermosura de su santidad,
en hermosura de su santidad. Y Apocalipsis cinco, que ya leímos,
nos da una descripción la hermosura de su santidad manifestada en
el Señor Jesucristo. Y hermanos, una de las cosas
que vemos también es dijo, de oídas te había oído
ahora mis ojos te ven. Ese de venir y postrarnos en
la hermosura de su santidad, es que nos ha cautivado la belleza
del Señor Jesucristo, su santidad, y estamos fascinados, es lo que
el apóstol Pablo dijo, que lo único que él quería es conocer
a Cristo. Pero eso lo hacía venir a él en una actitud humilde,
humildad. Es cuando él dice, Job dice,
por tanto, me aborrezco y me arrepiento. Allí hay humildad.
Ya no hay más confianza en sí mismo. Ya no hay nada en que
gloriarse, sino solamente en la obra y la persona del Señor
Jesucristo. Estoy cautivo. Me ha impactado. Como dijo Jeremías, me sedujiste,
oh Dios, y fui seducido. Y eso siempre hace humildad. Lo puede ver en Isaías. Isaías
también estaba postrado viendo su pecaminosidad. Pablo está
viendo su pecaminosidad cuando dice, palabra fiel es esta y
digna de ser recibida por todos, que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero. Y cuando
vemos el pasaje que leímos en Apocalipsis capítulo 1, es el
mismo asunto. postrado delante del señor en
humildad, cautivado por lo que él describió, la hermosura de
su santidad, que está en el capítulo uno y también descrita toda la
escena en el capítulo cinco, donde voy a leer otra vez el
pasaje, dice desde el versículo nueve, y cantaban un nuevo cántico
diciendo, digno eres de tomar el libro y de abrir sus sellos,
él es digno, ¿por qué? Porque él es santo, santo, santo. y de abrir sus sellos porque
tú fuiste inmolado y con tu sangre nos has redimido para Dios de
todo linaje y lengua pueblo y nación y nos has hecho para nuestro
Dios reyes y sacerdotes y reinaremos sobre la tierra y miré y oí la
voz de muchos ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes
y de los ancianos y su número era millones de millones que
decían a gran voz El cordero que fue inmolado es digno y aquí
hay humildad delante de la hermosura. Nadie está diciendo yo soy digno,
sino todos están diciendo humildemente nosotros éramos pecadores, pero
él es digno y él nos ha vestido de su dignidad y de su justicia.
Dice, dice que decían a gran voz el cordero que fue inmolado
es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza,
la honra, la gloria, y la alabanza, y a todo lo creado que está en
los cielos, y sobre la tierra, y debajo de la tierra, y en el
mar, y a todas las cosas que en ellos hay, oí decir, al que
está sentado en el trono y al cordero, sea la alabanza, la
honra, la gloria, y el poder, por los siglos de los siglos,
amén. Hermanos, Si el Señor nos ha
salvado, qué bendición que nosotros podemos responder a este llamado.
Y si el Señor aún no te ha llamado, eres responsable. Y quiera el
Señor que el deseo de nuestro corazón es que puedas escuchar
su voz y puedas venir voluntariamente. Y que el Señor te revele la realidad
y tú puedas reconocer la realidad. Que tú puedas venir humildemente
aceptando la obra del Señor Jesucristo, reconociendo que tú no tienes
absolutamente nada que ofrecer, ni nada en qué confiar, sino
solamente en el Señor Jesucristo. Es nuestro, nuestro deseo que,
que así sea, porque hoy es día de salvación. Algo que va, algo
que es cierto, porque la Escritura lo dice, que un día Un día todos,
todos van a reconocer esta realidad. Un día todos van a reconocer,
van a dar alabanza para gloria del Padre, van a reconocer el
poder del Señor Jesucristo. Dice la Biblia que un día toda
rodilla se va a doblar y toda lengua va a confesar que Cristo
es el Señor. Y bueno, dice para gloria de Dios Padre. El deseo
de mi corazón es que cada uno que esté escuchando este mensaje,
pues lo pueda hacer, no en ese día, porque en ese día ya no
habrá salvación, sino sólo va a ser para la gloria de la justicia
del Padre. Pero hoy es tiempo de salvación. Y si el Señor te está llamando,
ven con humildad ante el Señor Jesucristo. Clama que te dé salvación. para que seas para la alabanza
de la gloria de su gracia. Vamos a vamos a orar.

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Joshua

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