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JC

Algunos naufragaron

1 Timothy 1:19-20
Joel Coyoc April, 28 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc April, 28 2024
Estudio de 1 Timoteo

El sermón titulado "Algunos naufragaron", basado en 1 Timoteo 1:19-20, aborda la grave advertencia sobre la fe y la buena conciencia en el contexto de la vida cristiana. El predicador Joel Coyoc analiza cómo algunos, como Himeneo y Alejandro, naufragaron en su fe al desestimar las verdades reveladas de Dios y sus buenos propósitos. Utilizando la metáfora del naufragio, el predicador destaca que la fe y la conciencia son los timones y brújulas que guían la vida del creyente. Coyoc apela a varios pasajes, incluido Romanos 10:17 y el Salmo 19, para sostener que la revelación de Dios a través de la Escritura es fundamental para evitar el naufragio espiritual y subraya que el verdadero conocimiento de Dios y de nosotros mismos proviene del entendimiento de la depravación total y la justificación por la fe. La implicación práctica de este sermón radica en la necesidad de mantener un compromiso firme con la verdad revelada y vivir en comunión con Dios y los demás, buscando la restauración y el arrepentimiento en caso de desviaciones.

Key Quotes

“La razón de que algunos naufragaron es que habían desechado el timón. Y ¿cuál es el timón? El apóstol Pablo está diciendo que habían desechado la fe y la buena conciencia.”

“La buena conciencia dirige las vidas... Qué terrible sería navegar sin timón y sin brújula.”

“Nuestra salvación depende enteramente de la justicia del Señor Jesucristo... que Dios nos guarde de que vengamos a la iglesia para que otros vean cuán fieles somos, porque entonces hay justicia propia.”

“La única manera que tenemos de conocernos a nosotros mismos es conociendo a Dios en la faz del Señor Jesucristo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
en la primera carta de Pablo a Timoteo primera de Timoteo capítulo uno vamos a leer los versículos diecinueve
y veinte dice manteniendo la fe y la buena
conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe
algunos, de los cuales son Imeneo y Alejandro, a quienes entregué
a Satanás para que aprendan a no blasfemar. Nuestro tema esta
mañana es algunos naufragaron, algunos naufragaron. llevamos varias semanas estudiando
el capítulo uno de primera de Timoteo, es una epístola pastoral,
es una epístola que en la que se está dando una transición
entre los apóstoles y pues después de ellos recuerde que el fundamento
se puso una sola vez, hay gente que pretende que hoy tenemos
apóstoles, bueno una primer cuestión es que el fundamento es los apóstoles
y el fundamento se pone una sola vez. La otra es que un requisito
para ser apóstoles es haber visto con los ojos físicos al Señor
Jesucristo. Y el último que vio al Señor
Jesucristo con sus ojos físicos fue el apóstol Pablo. Y el apóstol
está utilizando estaba comentando la semana pasada que el apóstol
Pablo suele usar mucho la figura de de una batalla de soldados
del Señor Jesucristo de tomar las armas y el apóstol Pedro usaba mucho
la figura de peregrinos pero al finalizar este capítulo el
apóstol está utilizando también una figura de de lo que es el
mar y los marinos y va a hablar de un naufragio. El apóstol sabía
por experiencia propia que es algo muy duro en el sentido físico
naufragar y con mucha más razón lo es en el sentido espiritual. Y vamos a leer a manera de introducción
Hechos 27. Vamos a leer desde el versículo
13, en adelante, dice, y soplando una brisa del sur, pareciéndoles
que ya tenían lo que deseaban, levaron anclas e iban costeando
Creta, pero no mucho después dio contra la nave un viento
huracanado llamado Euroclidón, y siendo arrebatada la nave y
no pudiendo poner pro al viento, nos abandonamos a él y nos dejamos
llevar, y habiendo corrido azotavento de una pequeña isla llamada Clauda,
Con dificultad pudimos recoger el esquife, y una vez subido
a bordo usaron de refuerzos para ceñir la nave, y teniendo temor
de dar en la cirte, arriaron las velas y quedaron a la deriva,
pero siendo combatidos por una furiosa tempestad, al día siguiente
empezaron a alijar, y al tercer día con nuestras propias manos
arrojamos los aparejos de la nave, y no apareciendo ni sol
ni estrellas por muchos días, y acosados por una tempestad
no pequeña, ya habíamos perdido toda esperanza de salvarnos.
Entonces Pablo, como hacía ya mucho que no comíamos, puesto
en pie en medio de ellos, dijo, habría sido por cierto conveniente,
oh varones, haberme oído y no zarpar de Creta, tan sólo para
recibir este perjuicio y pérdida. Pero ahora os exhorto a tener
buen ánimo, pues no habrá ninguna pérdida de vida entre vosotros,
sino solamente de la nave. Porque esta noche ha estado conmigo
el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo, y diciendo,
Pablo, no temas. Es necesario que comparezcas
ante César, y aquí Dios te ha concedido todos los que navegaban
contigo. Por tanto, oh varones, tened
buen ánimo, porque yo confío en Dios que será así como me
ha dicho. Con todo es necesario quedemos
en alguna isla. Venida la décimo cuarta noche,
y siendo llevados a través del mar Adriático, a la medianoche
los marineros sospecharon que estaban cerca de tierra, y echando
la sonda hallaron veinte brasas, y pasando un poco más adelante
volvieron a echar la sonda, hallaron quince brasas. Y temiendo dar
en escollos, echaron cuatro anclas por la popa y ansiaban que se
hiciese de día. Entonces los marineros procuraron
huir de la nave y echando el esquife al mar, aparentando como
que querían largar las anclas de proa. Pero Pablo dijo al centurión
y a los soldados, si esos no permanecen en la nave, vosotros
no podéis salvaros. Entonces los soldados cortaron
las amarras del esquife y lo dejaron perderse. Cuando comenzó
a amanecer, Pablo exhortaba a todos a que comiesen diciendo, Este
es el decimocuarto día que veláis y permanecéis en ayunas sin comer
nada. Por tanto, os ruego que comáis
por vuestra salud, pues ni aun un cabello de la cabeza de ninguno
de vosotros perecerá. Y habiendo dicho esto, tomó el
pan, y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo
comenzó a comer. Entonces todos, teniendo ya mejor
ánimo, comieron también. Y éramos todas las personas en
la nave 276, y ya satisfechos aligeraron la nave echando el
trigo al mar. Cuando se hizo de día, no reconocían
la tierra, pero veían una encenada que tenía playa, en la cual acordaron
varar, si pudiesen, la nave. Cortando pues las anclas, las
dejaron en el mar, largando también las amarras del timón, e izada
al viento, la vela de proa, enfilando hacia la playa, pero dando en
un lugar de dos aguas, hicieron encallar la nave, y la proa encada
quedó inmóvil. y la popa se abrió con la violencia
del mar, entonces los soldados acordaron matar a los presos
para que ninguno se fugase nadando. Pero el centurión, queriendo
salvar a Pablo, les impidió este intento y mandó que los que pudiesen
nadar se echasen los primeros y saliesen a tierra, y los demás
parten tablas y parten las cosas de la nave, y así aconteció que
todos se salvaron saliendo a tierra. No hay duda de que naufragar
es algo muy triste y difícil. Es verdad que en esta ocasión,
como una ocasión especial, pues salvaron su vida, porque el Señor
lo había prometido. Pero cuando hay naufragio, normalmente
hay muerte, y algunos logran salvarse, pero generalmente está
caracterizado por la muerte, y el apóstol está utilizando,
habiendo él vivido estas experiencias, está utilizando una figura de
lo que es la marina, y una de las cosas importantes es qué
es lo que hizo que algunos naufragaran, dice algunos naufragaron, El
apóstol lleva varios versículos, pues prácticamente ya 19 versículos,
y ha hablado de algunos que enseñan diferente doctrina, pero por
fin el apóstol Pablo va a mencionar personas por nombre, y cuando
nosotros miramos el versículo dice, manteniendo la fe y la
buena conciencia, desechando la cual naufragaron en cuanto
a la fe algunos. En el pasaje que estábamos leyendo
dice que ellos iban tirando algunos aparejos de la nave, y hay ciertas
cosas que se le pueden quitar a una nave, a una embarcación
cuando está en el mar, pero hay algo que de ninguna manera debería
de quitarse de la nave, y eso que de ninguna manera se tendría
que desechar como peso muerto. Ellos estaban tratando de aligerar
la nave y tiraron mercancía, pero también tiraron algunas
partes de la nave. Pero hay algo que nunca debería
desecharse y es el timón. Si se tira el timón, es probable
que la embarcación pese a lo mejor dos o tres kilos menos.
Pero es grave desechar el timón. Y la razón de que algunos naufragaron
es que habían desechado el timón. ¿Y cuál es el timón? El apóstol
Pablo está diciendo que habían desechado la fe y la buena conciencia,
la fe y la buena conciencia. En un sentido tenemos que entender
la fe, esa fe una vez dada a los santos, esa fe que es el conjunto
de verdades que ha sido revelado. Y una de las cosas que jamás
deberíamos desechar es el conjunto de verdades reveladas en la palabra
de Dios acerca de quién es Dios. Dios se ha revelado a sí mismo.
Él se ha revelado en su creación, como nosotros leemos en el Salmo
19 y también en Romanos capítulo 1, que las cosas invisibles de
Dios, su eterno poder y deidad se hacen claramente visibles
desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de
las cosas hechas, de modo que los hombres no tienen excusa.
Dios no solamente se ha revelado a través de la creación, a través
de esa revelación general, el libro de la naturaleza, Dios
se ha revelado en su palabra, en su revelación especial, Y
hermanos, cuidado con desechar la revelación especial de Dios. La revelación general es suficiente
para que nosotros preguntemos, para que nosotros indaguemos,
para que nosotros busquemos cómo poder conocer a Dios. Sin embargo,
sabemos que el hombre natural no quiere ni puede buscar a Dios. Dios ha dado una revelación especial
y esa revelación es en su palabra escrita. Y Dios ha hecho una
revelación más especial que es la revelación en la palabra viviente
que es el Señor Jesucristo. Y hermanos, el poder abrazar
la verdad revelada acerca de Dios. ¿Quién es Dios? El no simplemente
abrazar esa verdad revelada, sino llegar al punto en que no solamente
es abrazar el conjunto de doctrina como hechos específicos. El apóstol Pablo dijo, primeramente
les he enseñado lo que así me hizo recibir, que Cristo murió
por nuestros pecados conforme a las escrituras y que fue sepultado
y que resucitó al tercer día conforme a las escrituras. Pero
no simplemente, claro que es importante y es necesario que
abracemos toda la verdad revelada y no desechar la verdad revelada
del Señor, hermano que podamos abrazar esa verdad en cuanto
a que Dios es un Dios que es santo, santo, santo, en cuanto
que es un Dios que es omnipresente, que todo lo sabe, un Dios que
es omnisciente, está, lo sabe todo, lo ve todo, un Dios que
es justo, y el lenguaje del apóstol Pablo, él no estaría contento
con decir simplemente justo, el apóstol Pablo diría que es
justísimo, El apóstol Pablo siempre llevó las descripciones acerca
de Dios como aquel que hace las cosas mucho más abundante o súper
abundantemente. Pensar en aquel Dios que es justísimo,
aquel Dios que de ningún modo va a dar por inocente al culpable,
aquel Dios que es lento para la ira, que es grande en misericordia,
pero que al final, Él no va a violentar su justicia. Aquel Dios que ningún
pecado dejará sin castigo. Aquel Dios que es tan grande
y majestuoso que los cielos de los cielos no le pueden contener.
Y hermanos, ser cuidadosos de abrazar esa verdad y aún en los
detalles de nuestro hablar. Es lamentable que gente que dice
creer el evangelio de pronto diga cosas tristes como Diosito.
No existe tal cosa como un Diosito. Una verdad revelada es que Dios
es grande. Jehová, nuestro Dios, es grande
y es digno de suprema alabanza. El Salmo que leímos al empezar
el culto habla de su majestuosidad, de su grandeza. Hermanos, recordar
que ¿Qué es lo que la verdad revelada dice acerca del hombre?
Y la verdad revelada dice acerca del hombre que el hombre no es,
no es como algunos dicen mucho hoy día, muchos hoy día dicen
que el hombre nace como una tabla rasa, no es ni bueno ni malo. Hay quienes atreven a decir que
el pueblo mexicano es bueno, y sabio. Eso no es verdad de
Dios, eso es mentira de Satanás. Ni el pueblo mexicano ni ningún
otro pueblo es bueno y sabio. El pueblo mexicano y todos los
pueblos son pueblos en depravación total. No somos personas que
de vez en cuando hacemos cosas malas y no somos personas que
hemos sido descarriadas desde la matriz. Aquí en maldad he
sido formado y en pecado me concibió mi madre. Los pensamientos del
corazón del hombre son de continuo solamente el mal, y el hombre
está empeñado en hacer siempre el mal. Y el mal no es precisamente
siempre estar pensando en matar, por ejemplo. Es interesante que cuando pensamos,
pues, cuánta gente en Mérida, aún nosotros mismos, nos hemos
abstenido de matar. Sin embargo, el que se abstiene
de matar, y lo hace porque Dios es un Dios de la vida y dador
de la vida, y que en su sola potestad está el dar vida o matar,
sino se hace por temer ir a la cárcel, por temer a qué van a
comentar las personas. Es interesante que es correcto
no matar en ese sentido. Sin embargo, dado que no se hace,
el motivo correcto que es la gloria de Dios, ese no matar
es pecado. Cuando nosotros pensamos toda
inclinación del hombre es de continuo solamente el mal. La
Biblia enseña que somos personas que nacemos enamoradas de nosotros
mismos. Somos personas que toda nuestra
vida no hemos buscado a Dios. Aunque hay gente que diga toda
mi vida busqué a Dios, lo más probable es que has buscado un
ídolo de tu corazón, pero no al Dios de la Escritura. Hermano,
creer y abrazar esa verdad. A veces, pues gente dentro de
creyentes ve un bebé y decimos qué inocente criatura. Cuidado,
esa no es verdad de Dios, eso no es abrazar la verdad de Dios,
esa no es una inocente criatura, la única inocente criatura estuvo
en el pesebre de Belén y fuera de ese santo e inocente el Señor
Jesucristo que tomó forma humana, ningún bebé por tierno que nos
parezca es una inocente criatura, es un ser en depravación total,
Nadie, excepto el Señor Jesucristo. Hay quienes pretenden que hay
otra persona que nació sin pecado. Pero esa persona misma dijo,
como verdad revelada a su corazón por el Espíritu de Dios, dijo,
engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija en Dios
mi Salvador. Porque has visto la bajeza de
tu sierva. Ella estaba mirando y abrazando
la verdad bíblicamente. Abrazar la verdad de que no hay
nada que yo pueda hacer para contribuir mi salvación, sino
solamente venir como un mendigo y recibir lo que Dios ha provisto
en el Señor Jesucristo. Que no existe más mediador, que
no existe ni ha existido jamás otra forma de salvación. Todos
los salvos de todos los tiempos han sido salvados por la salvación
que es del Señor, esa salvación que obra de tal forma que por
su palabra infunde vida, y la gente mira con ojos de fe en
aquel tiempo aquel que había de venir, cuyas sombras estaban
por todo el Antiguo Testamento. Ese cordero pascual apuntaba
hacia el Señor Jesucristo. Ese carnero que estaba trabado
en el zarzal apuntaba hacia el Señor Jesucristo. Y cada una
de las fiestas y las cosas que Dios mandó en la ley apuntaban
hacia el Señor Jesucristo, que es el Cordero de Dios que quita
el pecado del mundo. Y hermanos, abrazar esa verdad,
pero no simplemente abrazarla como un conjunto de cosas que
aprendemos porque las hemos escuchado por veinte, treinta o diez años. Después de estarlo escuchando,
uno puede aprender, pero Es importante no desechar eso, ese es el timón
de nuestra vida, la fe. Ahora, qué importante que es
el ser expuestos constantemente a la verdad del Evangelio. Qué
importante que es el que nosotros podamos oír la palabra del Señor. Romanos capítulo 10, versículo
17, nos habla en otro sentido de la fe, que qué bendición al
que el Señor le ha dado esta fe, no la primera etapa de la
fe que es importante, por supuesto que es importante, sino esta
fe que es don de Dios, damos gracias a Dios porque el que
ha recibido esta fe no la puede desechar, si es en verdad un
hijo de Dios quizá pueda temporalmente descuidarla, pero no la va a
desechar totalmente y no va a sufrir un naufragio para muerte, Romanos
capítulo 10, versículo 17, dice, así que la fe, si ubicamos el
contexto, está hablando de la predicación, dice, versículo
13, Porque todo aquel que invocar el nombre del Señor será salvo.
¿Cómo, pues, invocarán aquel en el cual no han creído? ¿Y
cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin
haber quienes predique? ¿Y cómo predicarán si no fueran
enviados? Como está escrito, cuán hermosos
son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian las
buenas nuevas. Mas no todos obedecieron al evangelio,
pues Isaías dice, Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
Así que la fe, es por el oír y el oír por la palabra de Dios
y qué bendición oímos ese conjunto de fe lo que se ha revelado pero
oírlo y oírlo y de pronto Dios a aquellos que ha escogido para
salvación les da en su corazón esa fe que es don de Dios esa
fe que es el fruto del Espíritu Santo que el Señor hace una obra
y le da un nuevo corazón que es capaz de creer porque no es
nuestra vieja naturaleza la que cree es el nuevo corazón al que
el Señor le da fe y somos renacidos por la palabra de verdad hermanos
que qué bendición abracemos todo el conjunto de la verdad y abracemos
como un tesoro, regocijémonos si en verdad has oído la voz
de Dios. Y en este respecto hay algo muy
importante. Hermanos, cuando vengamos a la
iglesia es importante el examinar la actitud con que venimos a
la iglesia. ¿A qué es que vengo a la iglesia? ¿Qué es o cuál
es mi actitud cuando estoy en la predicación escuchando? Y hermanos que Dios obre y nos
haga ser tales como los hermanos de Tesalónica. Primera de Tesalonicenses
capítulo 2. Versículo trece dice, por lo
cual también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando
recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis
no como palabra de hombre, sino según es en verdad la palabra
de Dios la cual actúa en vosotros los creyentes. No simplemente
se habían llenado de conocimiento y podían repetir cosas correctas
porque su cabeza estaba llena, sino habían recibido por recibir
la palabra. Dios les había dado fe en su
corazón y estaba actuando dentro de ellos, transformándolos a
la imagen del Señor Jesucristo. Y hermanos, qué importante es
que clamemos al Señor para no naufragar. que podamos recibir
la palabra según es en verdad la palabra de Dios, que Dios
nos guarde de venir y pensar, ese va a predicar, uf, o que
Dios nos guarde de venir y estar viendo en qué momento va a decir
algo que no está correcto, en lugar de venir con un alma hambrienta,
esperando escuchar la voz del buen pastor, esperando escuchar
la palabra del Señor y que Dios nos haga venir y recibir la palabra
de Dios según es en verdad la palabra del Señor. Si no, pues
habrá peligro de naufragar. Y hermanos, algo que le damos
gracias a Dios es porque en los creyentes la palabra de Dios
actúa. En los creyentes la palabra de
Dios no simplemente llena la cabeza de cosas correctas, sino
hace una transformación de su corazón. Dice la palabra de Dios
la cual actúa en vosotros los creyentes. Ellos habían desechado
primeramente la fe, Ellos creían que la salvación era por obras,
contrario al conjunto de verdad revelado. Ellos estaban oponiendo
a ello. Ellos creían que había otra manera
de salvación y ellos no habían recibido fe verdadera. El apóstol
más adelante los va a mencionar por nombre. Habían desechado
la fe y por lo tanto también una buena conciencia. La buena
conciencia. es a que cuando creemos al Señor
ya no podemos pecar como antes. Dios empieza a obrar y nos molesta
hasta que ahí venimos al Señor en arrepentimiento y fe. Y hermanos,
la buena conciencia es parte de lo que serían los instrumentos
de navegación, el timón y también la brújula. Qué terrible sería
navegar sin timón y sin brújula. Y cuidado con desechar. porque
la buena conciencia dirige las vidas. Una descripción de esta buena
conciencia está en Juan capítulo 10, versículo 27. mis ovejas oyen mi voz y yo las
conozco y me siguen. Mis ovejas oyen mi voz y yo las
conozco y me siguen. Y hermanos, la buena conciencia
es aquella que escucha la voz de Dios, la voz del Señor Jesucristo,
y para él escuchar la voz del Señor Jesucristo suena a una
melodía celestial, Y él dice, conoce y sabe cuándo es el Señor
que está hablando. Dice, conoce mi voz. Dice, mis
ovejas oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. Y es verdad que
el buen pastor conoce, pero las ovejas también conocen la voz
del buen pastor, por eso, por eso le siguen. Y hermanos la
buena conciencia es aquella que Dios va obrando de tal forma
que se hace evidente la verdadera fe que es don del Espíritu Santo.
Es aquella fe que se hace evidente porque la palabra actúa en los
creyentes. ¿Y cuál es la manera en que actúa? Es que esa fe no es simplemente
que crees en Dios, sino es la fe que cree a Dios. Comienza
creyendo a Dios para su salvación. Él cree a Dios cuando dice que
soy depravación total. ¿Cree a Dios cuando Dios dice
que únicamente hay remisión de pecados en la sangre del Señor
Jesucristo? ¿Cree a Dios cuando Él dice que
no hay justo ni a un uno y solamente podemos ser justificados por
la fe en el Señor Jesucristo? cree a Dios, pero cree a Dios
respecto a cada una de las cosas que Dios dice en cuanto a nuestra
vida. Es ahí que el salmista diga,
en mi corazón he guardado tus dichos para no pecar contra ti.
Es ahí la razón por la cual, dice él, con qué limpiará el
joven su camino con guardar tu palabra. En mi corazón he guardado
tus dichos para no pecar contra ti. porque lámpara es a mis pies
tu palabra y lumbrera mi camino porque es por su palabra y por
su espíritu que el señor está guiando a su pueblo y hay una
buena conciencia y hermano puede puede haber quien naufrague y
termine muerto puede haber quien termine maltrecho si en verdad
es creyente él va a volver a retomar pero dentro de los peligros es
Hermano, mucha de la gente que se ha desviado y ha hecho sectas
heréticas han sido personas que cuando molesta la escritura,
cuando la escritura está señalando o diciendo algo que no es correcto,
de acuerdo a una buena conciencia, la persona se esfuerza por adaptar
la verdad a su estilo de vida, en lugar de que la palabra obre
en vosotros los creyentes. ¿Cuántas personas han llegado
a situaciones dirigiendo supuestas iglesias de inmoralidad y siempre
hay algún versículo torcido con el cual justificar? Hermanos,
si somos creyentes, debemos orar al Señor para que la palabra
actúe en nosotros y no nosotros sobre la palabra, tratando de
justificar comportamientos que la conciencia está diciendo Esto
no es conforme a la verdad de Dios. Esto no es recto delante
de Dios. Esto es pecaminoso e intentar
justificarlo y darle vueltas porque recuerde Los herejes cada
uno tiene su propio versículo. Toda herejía se puede respaldar
con un versículo. Todo mal comportamiento puede
ser respaldado también con versículos, pero es necesario hacer tal violencia
a la Escritura. Torcer la Escritura para la propia
perdición. Y hermano, clamemos al Señor
para que Dios haga lo que hizo en los hermanos de Tesalónica.
que podamos recibir la palabra de Dios según es en verdad la
palabra de Dios y esa palabra que actúa en los creyentes, palabra
que actúa en los creyentes y esa palabra actúa en los creyentes
que pueden ir caminando y ser pastoreados por el buen pastor,
qué bendición tan grande tiene el creyente de poder decir el
Señor es mi pastor. porque no es cualquier pastor,
él es el buen pastor, él es el buen pastor que su vida da por
sus ovejas, qué bendición que tenemos los creyentes de poder
decir, él me va a pastorear, él me va a guiar, él va a hablar
y yo ya conozco su voz y le voy a seguir, no importa qué situaciones
tenga que enfrentar, no hay peligro de perderme, de extraviarme,
porque Mi conciencia está alineada a la palabra de Dios. Mi conciencia
haya agrado encaminar como anduvo el Señor Jesús. Primera de Juan,
capítulo 2, versículo 4 al 6. dice el que dice yo le conozco
y no guarda sus mandamientos el tal es mentiroso y la verdad
no está en él pero el que guarda su palabra en este verdaderamente
el amor de dios se ha perfeccionado por eso sabemos que estamos en
él el que dice que permanece en él debe andar como él anduvo
y ahí está la buena conciencia Esa conciencia que el Señor Jesucristo
puede limpiar de obras muertas para que sirvamos al Dios vivo.
Esa conciencia que está caminando como él anduvo, porque mis ovejas
oyen mi voz y yo las conozco y me siguen. Y yo les doy vida
eterna y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi
mano. Y tenga por seguro algo, el buen pastor, el buen pastor
tiene una vara y un callado. y ahora vamos a explicar más
adelante acerca de esa vara y el callado. Lo siguiente que viene
en el versículo es, bueno, naufragaron porque desecharon el timón, fe
y buena conciencia. Lo siguiente que viene en el
versículo es los cabecillas del naufragio, los cabecillas del
naufragio, Imeneo y Alejandro, dice de los cuales son Imeneo
y Alejandro, Imeneo no era un nombre muy común. Alejandro era en aquel tiempo
un nombre bastante común. Se menciona varios Alejandros
en la escritura. Imeneo vuelve a ser mencionado en la segunda carta. Alejandro
ya no en la segunda carta Pablo menciona un Alejandro pero no
es este Alejandro porque cuando Pablo escribe de el otro Alejandro
estaba en Roma y ahí ese Alejandro le había causado muchos males
también se menciona en hechos a otro Alejandro pero Alejandro
es su nombre significa defensor de hombres y una de las cosas
que tenemos que recordar, cuando recordemos Imeneo y Alejandro,
recordemos, cuidado con desechar el timón. Ahora vamos a mirar,
y ya lo hemos mirado, qué era el problema y cómo es que ellos
habían desechado el timón. Una de las cosas que este Jimeneo
y Alejandro tenían es que ellos se consideraban justos en su
propia opinión. Ellos se consideraban justos
en su propia opinión. Ellos creían tener justicia propia. Y hermano, una de las cosas con
las cuales nosotros tenemos que clamar al Señor para que nos
haga tener mucha claridad es con la cuestión de la justicia
propia. ¿De qué depende nuestra salvación? Nuestra salvación depende enteramente
de la justicia del Señor Jesucristo. Una de las cosas que nosotros
tenemos que reflexionar es, no existe tal cosa como buenas obras
en gente que no ha creído al Señor Jesucristo. La Biblia,
cuando habla de ellos, habla de simplemente obras, pero no
buenas obras. dice la biblia porque por gracias
sois salvos por medio de la fe y esto no de vosotros pues es
don de dios y note que dice no por obras no dice buenas obras
no por obras las obras del no creyente son trapo de inmundicia
un hombre que dios salvó dijo una frase y él dijo dios ve dios
ve más pecado en nuestras mejores obras que el que nosotros vemos
en nuestras peores obras. Dios ve más pecado en nuestras
mejores obras que el que nosotros vemos en nuestras peores obras. Espero que estamos captando lo
que quiere decir. Muchas veces estamos preocupados
por nuestras peores obras, pero Las buenas obras son para los
creyentes, somos hechuras suyas creados en Cristo Jesús para
buenas obras, las cuales Él preparó de antemano para que anduviésemos
en ellas. Y esas buenas obras no necesariamente son cosas espectaculares. sino son cosas que se hacen ya
con alegría, cosas comunes, como lavar los mismos trastes en el
mismo fregadero todos los días, pero hacerlo como un servicio
a Dios con alegría del corazón, esa es una buena obra, es aquella
que se hace con el propósito correcto, no lo voy a hacer para
que todos vengan y digan gracias que lavaste los trastes, sino
lo voy a hacer para la gloria de Dios, porque Dios es un Dios
que es limpio, Dios es un Dios que es ordenado, y lo voy a hacer
sin queja, lo voy a hacer con el poder del Espíritu Santo para
la gloria de Dios. Esa buena obra es leer la Escritura
todos los días, no para después aparecer en la iglesia y mostrar,
ah, Dios soy un erudito, quiero que todos me admiren. memorizar
la escritura es una buena obra, pero no para que yo sea admirado
y para que gane concursos de memorización, porque entonces
la gloria es para mí. Y hermanos, la justicia, ellos
se creían justos en su propia opinión. Y hermanos, hay algo
en nosotros, por naturaleza, que de pronto nos lleva a equivocar
y a pensar que sí hay cierta justicia, que Dios nos guarde
y nos lleve a hacer las cosas que hacemos porque Él ha hecho
todo para nuestra salvación, que Dios nos guarde de que vengamos
a la iglesia para que otros vean cuán fieles somos, porque entonces
hay justicia propia, que Dios nos guarde de ofrendar con una
mala actitud, El pastor Walter decía, si vas a traer dinero
a la iglesia pensando en que vas a ganar algo del Señor, pues
mejor anda y compra una hamburguesa y cómelo. Va a ser una mejor
inversión de tu dinero. Hermanos, quiero recordar algo
que a veces nos ocurre y es, hay días en que suena tu despertador
y antes que suene tú ya despertaste. y estás contento y motivado y
estás orando y cantando coritos y lees la Biblia y desayunas
tranquilo, sales, le das beso a tu esposa, todo es paz, de
pronto te subes al camión, te sientas junto a alguna persona,
empieza la plática y se da la ocasión de predicar el Evangelio
y no lo piensas dos veces, inmediatamente predicas el Evangelio. Al día
siguiente sonó el despertador, no lo escuchaste, te levantaste
y era tarde, no te dio tiempo de desayunar, te fuiste enojado,
llegaste al trabajo y hubo una oportunidad de predicar el evangelio
y no lo hiciste. ¿Y qué es lo que hace la diferencia,
lo que creemos en nuestro corazón? Y una cosa que debemos recordar
es, hermanos, Nuestros días buenos no son tan buenos que no necesiten
de la gracia de Dios. Y nuestros días malos no son
tan malos que queden fuera del alcance de la gracia. Mi posición delante de Dios depende
única y exclusivamente de la justicia del Señor Jesucristo.
El día que todo sale bien, Dios no está a punto de aplaudirme.
Dios está aplaudiendo a su hijo, está gozándose en su hijo porque
él me ve en la justicia de su hijo. Y el día que salió a los
ojos humanos todo mal, y que tengo responsabilidad, por supuesto,
y he de arrepentirme, Dios me sigue mirando si he creído el
Evangelio en el Señor Jesucristo. Que Dios nos guarde, que en ningún
lugar nosotros tengamos alguna confianza en justicia propia.
no hay justicia propia, sin embargo, Imeneo y Alejandro eran justos
en su propia opinión, y eso no es de acuerdo a la verdad revelada,
porque la verdad revelada dice, no hay justo ni a uno, no hay
quien busque a Dios. Hermanos, hay tanta maldad en
nosotros más de la que nos podemos imaginar, por eso el salmista
oraba y decía, examíname, oh Dios, y conoce mi corazón. Hay
gente que piensa que si alguien se quita la vida siendo creyente
no será salvo, porque no tuvo tiempo de confesar ese pecado.
Hermanos, nuestra salvación depende de la obra del Señor Jesucristo,
no de que haya confesado todos mis pecados. Si hay alguien que
cree que en su lecho de muerte va a estar de este lado con una
perfecta santidad, estamos en una perfecta santidad por la
santidad del Señor Jesucristo. Pero usted puede estar tal vez
en su lecho de muerte quejándose y diciendo, Señor, ¿por qué estoy
aquí solita en esta cama? ¿Por qué tengo una hija tan malagradecida
que mi hijo ya me vino a ver, pero mi hija no ha venido? Y
mi pregunta es, ¿es eso pecado? Hay pecados veniales y hay pecados
mortales. Y la respuesta es, el pecado
es una grave afrenta contra la santidad de Dios y pecados veniales
y mortales no es conforme a la verdad bíblica. Cristo murió
por nuestros pecados, por todos nuestros pecados pasados, presentes
y futuros. Y hermano, confiar en Cristo
y solamente en Cristo y gozarnos. Hermano, hay tanta maldad y que
Dios nos ayude a comprender la verdad en nuestro corazón de
la depravación total. que el salmista sabía bien y
por eso decía, ¿Quién puede comprender sus propios errores? Líbrame
de los que me son ocultos. Porque hay, hay pecado que gracias
a Dios nos muestra el Espíritu Santo y confesamos, pero hay
pecado que ni siquiera nos damos cuenta que hemos pecado. Jimeneo
y Alejandro, ¿Cuál era el objetivo de Jimeneo y Alejandro? El objetivo
de Jimeneo y Alejandro era admiración hacia sí mismos ellos querían
estaban enamorados de sí mismos y ellos estaban buscando alguna
manera en que otros estuvieran enamorados de ellos y el diablo
los engañó a que la manera era pues vamos a mostrar que nosotros
somos expertos en la ley y nosotros vamos a buscar palabras cada
palabra nueva y que suena así espectacular vamos a ir a la
iglesia y lo vamos a decir para que los hermanos queden así embobados con nosotros. Hermanos,
que Dios nos guarde y recordemos, por tanto, al rey de los siglos,
inmortal, invisible, al único y sabio Dios sea honor y gloria
por los siglos. Si comes o bebes o haces cualquier
otra cosa, hazlo todo para la gloria de Dios. No hay nada de
mal en ser un experto en la escritura, pero hay todo de mal si usamos
la escritura para que cuando yo hable otros queden impactados
y tenga admiración de las personas. Ellos eran expertos en hacer
fábulas y hablar cosas, genealogías interminables. hermanos su palabra era una palabra
terrible el apóstol vuelve a mencionar a Imeneo en el segundo capítulo
y es muy probable que Imeneo pues en verdad nunca fue un creyente
ya han pasado años cuando Pablo escribe su segunda carta y Pablo
le menciona a un en el error Segunda de Timoteo 2, 17 dice,
y su palabra carcomerá como gangrena, de los cuales son himeneo y fileto,
que se desviaron de la verdad diciendo que la resurrección
ya se efectuó y trastornan la fe de algunos. Imagínense, llegaron
al culto un domingo y se le ocurrió, pues vamos a decirle a los hermanos
que la resurrección ya se efectuó, y seguramente eso dejó impactados
a muchos, y algunos de esos impactados, pues su fe fue trastornada. Pero,
hermanos, que Dios nos guarde. De ser personas que estamos buscando
cosas fascinantes para hablar, que usemos la palabra de Dios
para que al hablar la gente nos admire. Recuerde, hermano, es
un grave error de nuestro corazón. Ocurre. Ocurre. Tendemos a hacer
culto a la personalidad. Un hermano dice que un día llegó
un hombre y le dijo, hermano, le doy gracias. porque por su
ministerio yo conocí y le habló de otro pastor y el hermano se
puso triste, muy triste y le dijo estoy muy triste porque
el propósito de que yo tenga un ministerio es para dar a conocer
al Señor Jesucristo y tú conociste por el ministerio a otro, a otro
pastor, a otro hombre hermanos el propósito del ministerio que
sea conocer a cristo ir a la palabra de dios para conociendo
a cristo conocer cada vez más a nosotros hermanos a veces tendemos
el santiago sabía bien que tenemos esa tendencia Y por eso él escribió
y dijo, Elías era un hombre con pasiones semejantes a las nuestras,
pero oró y no llovió por tres años. Y nuevamente volvió a orar,
Elías no era de otra carne. El apóstol Pablo no era de otra
carne. Todo lo que está narrado en la
escritura no es para que nosotros estemos admirando a David, a
Sansón, a Moisés, a Pablo. Todo lo que está en la escritura
es para que admiremos al que hizo que Pablo sea lo que Pablo
fue, para que admiremos al que hizo que Gedeón fuera lo que
Gedeón fue, para que admiremos al que hizo que Elías sea lo
que fue. El propósito, el apóstol Pablo
lo dice cuando dice, pero tenemos este tesoro en vasos de barro
para que la excelencia del poder sea de Dios y no de nosotros. Pero a nosotros nos gusta decir
cosas tristes como el gran apóstol Pablo. No existe tal cosa como
grandes siervos de Dios. Existe un gran Dios que tiene
pequeños siervos. toda nuestra admiración debe
ser aquel que es digno de suprema alabanza. A veces vivimos más
admirados de personas. Hay gente que de pronto no viene
a la iglesia, pero si escucha que alguien especial va a venir,
entonces viene a la iglesia. Y eso es lamentable y es triste,
porque sea el hermano del pueblo más humilde el que va a predicar,
o sea el hermano de la ciudad más importante o el más conocido,
hay que recibir la palabra según es en verdad la palabra, la palabra
de Dios. Entonces los cabecillas del naufragio
y Meneo y Alejandro. Ahora el apóstol Pablo al final
dice, dice a quienes entregué a Satanás para que aprendan a
no blasfemar, a quienes entregué a Satanás para que aprendan a
no blasfemar. Los cabecillas del naufragio
fueron entregados a Satanás. Habían llegado a tal punto de
que estaban fascinados con lo que no tenía que ser y evidentemente
les molestaba el evangelio, porque el evangelio verdadero no tiene
lugar para la gloria del hombre y ellos querían gloria para sí
mismos. Y evidentemente ellos con tantos cuentos llegaron tan
lejos en su error que estos maestros de la herejía se burlaban de
la verdadera presentación del evangelio. Por eso Pablo dice
que los entregó a Satanás para que aprendan a no blasfemar. Y hermanos, ¿de qué se trató
o qué es esto que dice el apóstol Pablo? Esto que dice el apóstol Pablo,
él lo menciona también en su primera carta a los corintios. la primera carta a los corintios
el apóstol Pablo tiene que confrontar a la iglesia de Corinto porque
había tal pecado que hasta la gente que no era creyente tenía
claro que eso no estaba correcto y la iglesia se estaba sintiendo
bien porque ellos estaban siendo tolerantes y no estaban molestando
aquel aquella persona y el apóstol Pablo tiene que hablar fuerte
a la iglesia y dice el apóstol Pablo dice Versículo 2 del capítulo
5 dice, vosotros estáis envanecidos, ¿no debierais más bien haberos
lamentado para que fuese quitado de en medio de vosotros el que
cometió tal acción? Bueno, desde el versículo 1 se
menciona qué era el problema, dice, de cierto se oye que hay
entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aún se nombra
entre los gentiles, tanto que alguno tiene a la mujer de su
padre. dice versículo 3 ciertamente yo como ausente en cuerpo pero
presente en espíritu ya como presente he juzgado al tal al
que tal cosa ha hecho en el nombre de nuestro señor Jesucristo reunidos
vosotros y mi espíritu con el poder de nuestro señor Jesucristo
el tal sea entregado a satanás para destrucción de la carne
a fin de que el espíritu sea salvo en el día del señor Jesús
No es buena vuestra actancia. No sabéis que un poco de levadura
leuda toda la masa. Limpiaos, pues, de la vieja levadura,
para que seáis nueva masa sin levadura, como sois, porque nuestra
Pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. El
tal se ha entregado a Satanás. Efesios capítulo 2. Dice, y él los dio vida a vosotros
cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales
anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo conforme
al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera
en los hijos de desobediencia. Hermanos, apóstol Pablo estaba
hablando aquí de que pues esas personas habían sido confrontadas
y no obstante persistían en el error, persistían en seguir predicando
un evangelio que no es el evangelio, un evangelio que es por las obras
de la ley, porque ellos estaban prohibiendo casarse, estaban
prohibiendo comer ciertos alimentos, ellos estaban causando también
divisiones porque dice en el versículo que ya leímos que dice el apóstol Pablo versículo tres Versículo 4, ni presten atención
a fábulas y genealogías interminables que acarrean disputas más bien
que edificación de Dios que es por fe, así te encargo. Y estaban
también sembrando división, porque la falsa doctrina no promueve
el amor, el evangelio verdadero nos da un corazón limpio, una
buena conciencia, una fe no fingida, y de ese corazón procede el amor. es el corazón que reciben aquellos
que conocen a Dios porque el que no ama no ha conocido a Dios
porque Dios es amor dice la escritura ahora aquí el apóstol Pablo está
hablando de de de la excomunión de pedirles que no pues no participara
más de la comunión porque no están dando evidencia de ser
creyentes en el Señor Jesucristo quien niega el evangelio quien
abiertamente está negando el evangelio no está haciendo evidencia
de que sea del señor segunda de timoteo dos veinticinco dice que con mansedumbre corrija
a los que se oponen por si quizá dios les conceda que se arrepientan
para conocer la verdad y escapen del lazo del diablo en que están
cautivos a voluntad del Una de las cosas importantes
que tiene que haber en nuestra mente, hermanos, es el propósito,
el objetivo del apóstol Pablo no era dañar a esas personas.
El apóstol Pablo no estaba buscando hacerlos pagar o castigarles. El propósito del apóstol Pablo
era restaurar, era recuperar. El deseo del corazón del apóstol
Pablo es de que ellos fueran disciplinados por el mismo Señor
y aprendieran a no blasfemar. Segunda de Traslucencias, capítulo
tres, versículo catorce y quince, vemos el corazón amante y la
iglesia tiene que entender qué es lo que el apóstol Pablo estaba
buscando a través de la excomunión de estas personas. Dice, versículo
catorce del capítulo tres, Dice, si alguno no obedece a
lo que decimos por medio de esta carta, a ese señaladlo, y no
os juntéis con él para que se avergüence. Mas no lo tengáis
por enemigo, sino amonestadle como hermano. Un corazón pastoral
que no está buscando una venganza ni un castigo, sino está buscando
una restauración. Sí, dice, no te juntes con él,
pero no le tengas como enemigo, sino amonéstale como a hermano. dice segunda de Corintios capítulo
dos versículos cinco al once la la iglesia de de de Corinto
pues es una iglesia que seguramente nos parecemos muchos a mucho
a ellos en la primera carta el apóstol Pablo los tiene que amonestar
porque hay pecado ahí en la iglesia a un pecado que hasta la gente
que no era creyente y pagana tenían claro que eso pues era
pecado y ellos se sentían bien por ser tolerantes. Pero en la
segunda carta el apóstol Pablo los tiene que volver a amonestar
porque gracias a Dios el objetivo de la disciplina se había cumplido.
El hombre había sido enseñado por el Señor, había arrepentimiento,
y la iglesia no estaba restaurándolo a la comunión. Y el apóstol dice,
pero si alguno me ha causado tristeza, no me la ha causado
a mí solo, sino en cierto modo por no exagerar a todos vosotros.
Le basta a tal persona esta represión hecha por muchos, así que al
contrario vosotros más bien debéis perdonarle y consolarle para
que no sea consumido de demasiada tristeza. Por lo cual os ruego
que confirméis el amor para con él. porque también para este
fin os escribí para tener la prueba de si vosotros sois obedientes
en todo y al que vosotros perdonáis yo también porque también yo
le he perdonado y si algo he perdonado por vosotros lo he
hecho en presencia de cristo para que satanás no gane ventaja
alguna sobre nosotros pues no ignoramos sus maquinaciones y
hermanos una cosa tiene que haber en la mente si llega momento
en que se tiene que hacer lo que dice el apóstol Pablo de
alguien que está predicando un evangelio diferente, pues no
le vamos a cerrar las puertas, pero sí hay que invitarle a no
participar de la comunión. Y en cierto modo él queda expuesto
a donde está el príncipe de la potestad del aire, el espíritu
que opera en los hijos de desobediencia. Y una de las cosas que no hemos
de olvidar es que el diablo es un instrumento en las manos de
Dios y Dios lo utiliza. Y recuerde cómo Job, cómo es
que Job llegó a decir, de oídas te había oído, pero ahora mis
ojos te ven. Pues el diablo pidió permiso para hacerle mal y Dios
dio permiso. Y Dios siempre le guardó. Y si
es una oveja del Señor, el Señor va a obrar. No se vuelve a mencionar
a este Alejandro, a Aimeneo, sí. Pero en el caso de lo que
sucedió en la iglesia de Corinto, este hombre se arrepintió. El apóstol Pablo está pidiendo
que la iglesia lo admita otra vez a la comunión, que se le
perdone, que se le muestre amor, que se le consuele. Hermanos,
el propósito, ¿qué es lo que hay que hacer? Pues definitivamente
hay que invitar a la persona a abstenerse de la comunión,
pues no vamos a seguir nosotros viviendo con él como si no pasase
nada. Está predicando otro evangelio y vamos a seguir de fiesta con
él como si nada estuviera mal, pero no le vamos a tratar como
a un enemigo. Si quiere venir es bienvenido. ¿Y qué vamos a
seguir haciendo? Seguir predicando el Evangelio.
Y por si quizá el Señor le conceda que se arrepienta y escape de
los lazos. Y nuestra oración a Dios es que Dios obre en su
corazón, de tal forma que la verdad de Dios pueda resplandecer
en su corazón. De tal forma que Dios quiera
mostrarle que él que Dios le quiera exponer, mostrar la gloria
del Señor Jesucristo y él pueda mirar como el apóstol Pablo se
miró, que ellos puedan mirar que no son justos sino son pecadores
empedernidos, pecadores que han ofendido la majestuosa santidad
del Señor, pecadores que han provocado su ira, pecadores que
están menospreciando al Cordero de Dios que quita el pecado del
mundo. y arrepentidos vengan en fe al Señor Jesucristo, y
es no simplemente la excomunión, sino la oración para que Dios
obre, Dios obre en sus corazones si esa es la voluntad del Señor
en cuanto a estas personas. Hermanos, el evangelio, la necesidad
de que abracemos el evangelio, la necesidad de orar al Señor,
la oración que oró el salmista en el Salmo 139. Recuerden el
Salmo 139, el salmista comienza diciendo, Señor, Tú me has examinado
y conocido. Y después de describir todo lo
que él vio acerca del Señor, él termina con una oración. Dios
quiera que cada uno de los que estamos aquí, Dios nos enseñe no en nuestras cabezas, sino
en nuestros corazones lo que significa la doctrina de la depravación
total, el que el Señor nos muestre cuánta maldad hay en nosotros.
Y, hermanos, eso implica una necesidad de que oremos y le
pidamos al Señor, concédeme, cuando vengo al culto, ver a
Cristo, concédeme cuando leo tu palabra, ver a Cristo, porque
solo cuando veamos a Cristo nosotros vamos a decir juntamente con
Pablo, ¿Quién eres Señor y qué quieres que haga? Vamos a decir
con Isaías, ¡Ay de mí que soy muerto! Vamos a decir con Job
de oídas, te había oído pero ahora mis ojos te ven, por tanto
me aborrezco y me arrepiento en polvo y ceniza. Vamos a decir
con el salmista, bueno me es haber sido humillado antes que
fuera humillado, descarriado andaba. Y hermano, Entre más
el Señor nos enseña lo que significa la depravación total, más hermoso
será Cristo para nosotros. De más valor será el Señor Jesucristo. De más valor será su obra. Evidentemente,
para Imeneo y Alejandro, Cristo no era de gran valor. Ellos estaban
blasfemando del Evangelio. Estaban blasfemando de la verdad
revelada. Porque ellos creían que había
cierta bondad en ellos. Ellos creían que ellos eran dignos
de ser admirados. Y hermanos, quiere el Señor obrar
en nuestros corazones de tal forma que en verdad estemos sorprendidos
de quién es Dios, que en verdad nuestro gozo esté en Dios, que
estemos sorprendidos de la obra de salvación del Señor Jesucristo.
Y eso solo es posible cuando nosotros podemos conocer a Dios
en la faz de Jesucristo. Hermano, no se olvide. La única
manera que tenemos de conocernos a nosotros mismos es conociendo
a Dios en la faz del Señor Jesucristo. Mientras no conozcamos a Dios,
no nos conoceremos a nosotros mismos. Conociendo a Dios es
que Pablo se conoció y dijo, yo soy un miserable que necesito
de Cristo. Conociendo a Dios en la faz de
Jesucristo es que Pablo dijo, yo soy el más grande de los pecadores.
Yo soy indigno de ser llamado apóstol. Mientras no suceda eso,
creeremos que hay cierta dignidad. creeremos que hay cierto merecimiento
y lo vamos a mostrar con nuestras acciones, pero que la palabra
obre en nosotros los creyentes para la gloria del Señor y para
el bien de nuestra alma. No olvide, nuestro corazón es
engañoso y perverso más que todas las cosas. ¿Quién lo conocerá?
Señor conoce el corazón y no tengamos miedo de que veamos
lo horrible que somos porque hay esperanza palabra fiel y
digna de ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo
para salvar pecadores horribles como yo como dijera Pablo de
los cuales yo soy el primero vamos a orar

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Joshua

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