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JC

(1''parte )El deleite de los elegidos

1 Chronicles 16:8
Joel Coyoc March, 6 2024 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc March, 6 2024
Estudio de 1 Crónicas 16

El sermón de Joel Coyoc titulado “El deleite de los elegidos” se centra en el tema de la adoración y el deleite que surge en la vida de los creyentes elegidos de Dios, basado en 1 Crónicas 16:8. Coyoc argumenta que el llamado a alabar al Señor va más allá de un mandato, expresando una profunda relación emocional y devocional que evidencia el deleite en Dios. Utilizando referencias bíblicas como el Salmo 8 y el testimonio de los apóstoles, especialmente de Pedro y Pablo, el sermón enfatiza que la participación en la adoración proveniente de la experiencia de salvación es un acto que fluye naturalmente del corazón que ha sido tocado por Dios. La importancia doctrinal reside en que la verdadera adoración y deleite surgen de la revelación personal de la gracia de Dios en la vida del creyente, e implica no solo la alabanza sino también la proclamación de las obras de Dios al mundo.

Key Quotes

“Cuando pensamos en Jehová, tenemos que pensar en el Padre, en el Hijo."

“El deleite de los escogidos del Señor es alabar a Jehová.”

“No hay adoración si no has sido salvado.”

“Todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.”

Sermon Transcript

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vamos a abrir nuestra biblia
en el primer libro de crónicas es capítulo dieciséis vamos a la lectura del Alabad a Jehová, invocad su nombre. Dad a conocer en los pueblos
sus obras. Cantad a él, cantadle salmos. Hablad de todas sus maravillas.
Gloriaos en su santo nombre. Alegres el corazón de los que
buscan a Jehová. Buscad a Jehová y su poder. Buscad
su rostro continuamente. Haced memoria de las maravillas
que ha hecho. de sus prodigios y de los juicios
de su boca. O vosotros, hijos de Israel,
sus siervos, hijos de Jacob, sus escogidos. Jehová, Él es
nuestro Dios. Sus juicios están en toda la
tierra. Él hace memoria de su pacto perpetuamente
y de la palabra que Él mandó para mil generaciones. del pacto
que concertó con Abraham de su juramento a Isaac, el cual confirmó
a Jacob por estatuto y a Israel por pacto sempiterno, diciendo,
a ti dará la tierra de Canaán porción de tu heredad. Cuando
ellos eran pocos en número, pocos y forasteros en ella, y andaban
de nación en nación y de un reino a otro pueblo, no permitió que
nadie los oprimiese. Antes, por amor de ellos, castigó
a los reyes. No toquéis, dijo a mis ungidos,
ni hagáis mal a mis profetas. Cantad a Jehová toda la tierra.
Proclamad de día en día su salvación. Cantad entre las gentes su gloria
y en todos los pueblos sus maravillas. Porque grande es Jehová y digno
de suprema alabanza y de ser temido sobre todos los dioses.
porque todos los dioses de los pueblos son ídolos. Mas Jehová
hizo los cielos. Alabanza y magnificencia delante
de él, poder y alegría en su morada. Tributad a Jehová, oh
familias de los pueblos. Dat a Jehová gloria y poder.
Dat a Jehová la honra de vida a su nombre. Traed ofrenda y
venid delante de él. Postraos delante de Jehová en
la hermosura de la santidad. Temed en su presencia toda la
tierra. El mundo será aún establecido
para que no se conmueva. Alégrense los cielos y gócese
la tierra, y digan en las naciones, Jehová reina. Rezó en el mar
y su plenitud, alégrese el campo y todo lo que contiene. Entonces
cantarán los árboles de los bosques delante de Jehová, porque viene
a juzgar la tierra. Aclamad a Jehová porque él es
bueno, porque su misericordia es eterna, y decid, sálvanos,
oh Dios, salvación nuestra. Recógenos y líbranos de las naciones,
para que confesemos tu santo nombre, y nos gloriemos en tus
alabanzas. Bendito sea Jehová, Dios de Israel,
de eternidad a eternidad. Y dijo todo el pueblo, amén,
y alabó a Jehová. Este es un salmo de David, y
cuando nosotros leemos el versículo 8, dice, alabad a Jehová, invocad
su nombre, dad a conocer en los pueblos sus obras. Y uno pudiera
pensar que son mandamientos, pero en realidad, cuando leemos
el salmo, nos vamos a dar cuenta que hay bastante emoción en el
salmo. y es mucho más que mandamientos.
En realidad, en medio de todo es, podemos decir, más que mandamientos,
es un llamado, más que un llamado, es un deleite. Una de las cosas
que es seguro es que en esa ocasión que fue el arca traída a Jerusalén,
Y David estaba muy gozoso y el pueblo de Israel también. Y yo
creo que esa ocasión estaba caracterizada ampliamente por el deleite. Y nuestro tema es el deleite de
los escogidos, el deleite de los escogidos. A lo largo de
la historia, Dios ha mantenido su obra en medio de los tiempos. cuando estuvo el Señor Jesucristo
y cuando Él ascendió al cielo, pues había quizá como unos 500
hermanos que lo vieron ascender al cielo. Y una de las cosas que nosotros
podemos mirar que caracterizó a la Iglesia, a sus escogidos
de aquellos primeros tiempos, fue que justamente estaban viviendo
del deleite, del deleite de estos deleites que habla el Salmo. han pasado los tiempos y de pronto
ha habido momentos en que se puede percibir fuerte y grandemente
el deleite de los escogidos. Han habido tiempos en que pareciera
que reina la obscuridad y pareciera que que Dios no está obrando,
pero Dios siempre se ha mantenido obrando, Dios siempre tiene un
remanente de su pueblo y nunca ha dejado de estar presente
su obra, su gran obra de salvación. Ha habido momentos en que se
ha hecho mucho más evidente y una de las cosas que es importante
es deleite, el deleite, el gozo está en la salvación. Ahora que
nosotros estemos estudiando algunas de las declaraciones que más
que uno pudiera leer que dice alabat aqyobat y uno pudiera
pensar que es un mandamiento, pero yo creo que no hay lugar
para verlo como mandamientos y voy a explicar por qué, es
más bien un deleite. Si nosotros tomáramos esto como
simples mandamientos, corremos en el peligro de pues vivir haciendo
pues una obediencia y pensar que hacemos algo y cumplimos.
y llegar a puntos en los cuales tener una vida pues sencillamente
religiosa, pero nosotros sabemos por el testimonio de los escogidos
del Señor que la relación entre ellos y el Señor Jesucristo era
mucho más que simple religión. Hay emoción cuando dice el apóstol
Pedro dice el Señor Jesús cuando varios dijeron esta palabra es
dura y se empezaron a ir y el Señor Jesús dice ustedes quieren
ir también y Pedro dice a quién iremos tú tienes palabras de
vida eterna. Y no hay duda de que había deleite
en el corazón del apóstol Pedro. Este apóstol que después escribe
la relación del creyente con la palabra como una relación
de deleite, desead como niños recién nacidos la leche espiritual
no adulterada. Y en verdad que la vida cristiana es justamente
vida. no podemos permanecer simplemente como personas que escuchamos
cosas, pero pues no toca más allá de nuestra experiencia cotidiana. Y la primera expresión que refleja
un deleite y que estaba siendo un deleite en esa ocasión, estaba
el pueblo y sus líderes deleitándose en alabar a Jehová, alabar a
Jehová. Y se menciona justamente a quien
hay que alabar. Se menciona el nombre propio
del Señor. Aquel que en otros lugares de la escritura dice
que nuestro Dios está en los cielos. Jehová está en los cielos. Todo lo que quiso ha hecho. Alabar
a aquel que es el que creó todas las cosas. Ese nombre que los
judíos pensaban que era impronunciable. Aquel que se presentó a Moisés
y le dijo, pues, ¿qué voy a decir cuando me pregunten quién me
envió? Y él dijo, vas a decir, yo soy,
me envió a vosotros. Yo soy, nuestro Dios es aquel
que es eterno, aquel que no tiene principio ni fin, aquel que es
suficiente para existir por sí mismo, que no necesita nada de
sus criaturas. Nuestro Dios es aquel que el
paso del tiempo no tiene ni un efecto sobre Él porque Él está
por encima del tiempo. Él es inmutable, Él es siempre
perfecto. Él no puede crecer en ningún
aspecto porque pues entonces sería mutable, pero la Biblia
dice que nuestro Dios es inmutable, Él es eterno, Él es santo, Él
es todopoderoso, Él es el que tiene existencia por sí mismo
y el deleite de los escogidos del Señor. El deleite de los
escogidos del Señor es alabar a Jehová. Cuando pensamos en
En Jehová tenemos que pensar en el Padre, en el Hijo, y es
interesante que el apóstol Juan, cuando inicia el Evangelio de
Juan, dice, en principio era el Verbo, hablando del Señor
Jesucristo, dice, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era
Dios. Una de las cosas que no debemos
perder de vista es que Si bien está traducido en nuestras Biblias
como era Dios, en realidad no es que Él era Dios, sino Él es
Dios. Es aplicable a Él lo mismo que
al Padre. Él es el Eterno, yo soy. Hubo ocasiones en que Él,
el Señor Jesucristo dijo, antes que Abraham fuese, yo soy. Y
los judíos entendían perfectamente lo que Jesús estaba diciendo,
por eso tomaban piedras. para pedrearlo, porque él estaba
hablando de que él era alguien que tenía existencia por sí mismo,
él haciéndose uno con el Padre, alabar al Padre, alabar al Hijo. El Padre, el Hijo que es eterno,
eternamente encendrado del Padre, él no es creación como algunas
personas pretenden decir, sino él es el creador de todas las
cosas. Juan capítulo uno el apóstol
dice dice todas las cosas por él fueron hechas hablando del
Señor Jesucristo y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho
en él estaba la vida y la vida era la luz de los hombres dice
el apóstol Juan también a Dios nadie le vio jamás el unigénito
hijo que está en el seno del padre él le ha dado a conocer
dice el pasaje también dice aquel verbo fue hecho carne y habitó
entre nosotros y vimos su gloria, gloria como del unigénito del
Padre lleno de gracia y de verdad. Él es el eterno Hijo de Dios
que es uno con su Padre. Él no vino a la existencia cuando
nació de la Virgen María. Él dijo antes que Abraham fuese
yo soy. El apóstol Pablo escribió y dijo, porque de él, por él
y para él son todas las cosas. A él sea gloria ahora y hasta
el día de la eternidad. El eterno Hijo de Dios, el Espíritu
Santo, que también es la tercera persona de la Trinidad. hermanos
el deleite del pueblo de Dios es que alaba al Señor desde el
mismo momento en que el pueblo de Dios es salvado responde en
adoración y exaltación quizá no siempre el pueblo de Dios
es exactamente consciente de lo que está haciendo quizá en
los primeros momentos no sea totalmente consciente pero Isaías
vio la gloria del Señor. A ese Jehová que se estaba alabando
por el pueblo de Israel, por David, alabad a Jehová. Y dice Isaías que él le vio sobre
un trono alto y sublime y sus faldas llenaban el templo. Y
ahí estaban los querubines que daban voces el uno al otro y
todo era adoración. Ellos tenían seis alas y cubrían
sus pies como una señal de sumisión y de adoración. Con dos volaban
y cubrían su rostro por lo magnífico que es la gloria
del Señor. Y decían el uno al otro, santo,
santo es Jehová de los ejércitos. Toda la tierra está llena de
su gloria. e inmediatamente Isaías hizo algo que es adoración. Y él dijo, ay de mí que soy muerto. Reconocer que es lo que uno merece
delante de la majestuosidad del Señor es adoración. Todos aquellos
que fueron salvados inmediatamente respondieron en adoración. Cuando
Tomás por fin fueron abiertos sus ojos y él vio al Cristo resucitado
y vio a Cristo como el Mesías, como el Señor y Él inmediatamente
confesó en un acto de adoración, Señor mío y Dios mío. Cuando
pensamos en gente en el Antiguo Testamento, podemos pensar en
que probablemente, bueno, la revelación siempre es gradual
y llega un momento en que el Señor decide revelarse de una
manera salvadora a este hombre y en un momento en que él es
confrontado con la gloria de Dios y él entiende por fin que
él no tiene nada por lo cual se pueda justificar delante de
Dios y la respuesta es adoración desde el mismo momento de salvación
es adoración y él dice de oídas te había oído en otras palabras
él está diciendo sabes que antes era mi religión nada más una
religión algo externo Pero ahora mis ojos te han visto, ahora
hay emoción. Dice, de oídas te había oído,
pero ahora mis ojos te ven. Por tanto, me aborrezco y me
arrepiento en polvo y ceniza. Exactamente lo mismo que dijo
Isaías. Lo único que merecía era estar
muerto. Estoy arrepentido porque no me
has consumido. Ahora mis ojos te ven. Él podía
declarar y decir, a pesar de la adversidad en su vida, yo
sé que mi Redentor vive y que aunque esta mi carne sea deshecha,
Él me va a levantar dentro del polvo. Es exactamente lo mismo
que ocurre al apóstol Pedro cuando está allí en la pesca milagrosa. Y de pronto él dice, Señor, apártate
de mí. ¿Por qué? esas actitudes estaban
reflejando que Dios estaba abriendo sus ojos, inmediatamente lo que
había era reconocer pecado y un acto de adoración al Señor. Cuando
pensamos en el culto, tiene que ser todo un acto de adoración.
A veces tendemos a pensar que alabamos cuando cantamos, y ciertamente
debería ser así, que en verdad alabamos cuando estamos cantando.
pero alabamos también cuando oramos, alabamos también cuando
se predica. El punto en la predicación es
exaltar a Dios, exaltar a Cristo, mostrar pues la gloria de Cristo,
porque la necesidad del pueblo es conocer a Dios. Nuestra más grande necesidad
es conocer a Dios. Recuerde que Para eso es que
vino el Señor Jesucristo. Él es, dice Hebreos, que Dios,
habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en estos
posteriores días, nos ha hablado por el Hijo. Dice, ¿Quién es
el resplandor de su gloria? La imagen misma de su substancia.
Recuerde las palabras del Señor Jesús cuando dice, Felipe, muéstranos
al Padre y nos basta. Y dice, el Señor hace tanto tiempo
que estoy contigo y no me has visto. El que me ha visto a mí,
ha visto al Padre. podemos pensar en personas que
escribieron otros salmos diciendo bueno mes haber sido humillado
antes que fuera humillado descarriado andaba cuando Dios se revela
a su pueblo la respuesta es adoración el salmo por qué es que David
está deleitándose en alabar al señor porque David ha visto las
obras maravillosas del señor sus padres le habían contado
de la redención La salida, el éxodo saliendo de Egipto con
mano fuerte y brazo extendido, pero no solo vivía de las historias
de sus padres, era el testimonio de su propia vida. Él sabía perfectamente
acerca de la obra del Señor de salvación, de lo que significaba
buscar a Jehová y buscar su poder y buscar su rostro. Él fue y
derrotó a Goliat en el nombre del Señor. Y bueno, había emoción,
no había, no hacía falta de que alguien estuviera, su papá no
le dijo ese día tienes que ir y alabar al Señor. Él estaba
ya como rey y yo no sé si usted capta, pero el Salmo está lleno
de emoción. el rey estaba emocionado con el pueblo alabando al señor
no a pesar de que uno pudiera decir esto es un mandato en realidad
era una ocasión de deleite y ha de ser así en cada vez que el
pueblo del señor se reúne y es interesante que siempre está
presente la cuestión de la salvación y hay dos pasajes en la Biblia
que no son precisamente canciones
pero son oraciones y una está en primer libro de Samuel capítulo dos Y siempre hay adoración cuando
hay conocimiento de Dios. La gente que está adorando a
Dios, ese es ese pasaje en crónicas que leímos, está hablando de
gente que sabe y que conoce de Dios, que Dios no es simplemente
conceptos abstractos, sino es una realidad en sus vidas. Y
dice aquí, y Ana oró y dijo, mi corazón se regocija en Jehová. gozo, deleite, mi poder se exalta
en Jehová, mi boca se ensanchó sobre mis enemigos por cuanto
me alegré en tu salvación. Y siempre está presente la salvación
del Señor. No hay adoración si no has sido
salvado. Puedes cantar y podemos cantar
e impresionar y sentir bien de emoción, pero no será adoración
si no has experimentado salvación. Por cuanto me alegré en tu salvación. No hay santo como Jehová. Eso
solo lo puede decir alguien que conoce al Señor. Eso lo pudo
decir Isaías cuando vio que el Señor es santo. Él dijo hay de
mí que soy muerto. Dice, porque no hay ninguno fuera
de ti, y no hay refugio como el Dios nuestro. No multipliquéis
palabras de grandeza y altanería. Cesen las palabras arrogantes
de vuestra boca, porque el Dios de todo saber es Jehová, y a
él toca el pesar las acciones. Los arcos de los fuertes fueron
quebrados, y los débiles se ceñieron de poder. Los saciados se alquilaron
por pan, y los hambrientos dejaron de tener hambre. Hasta la estéril
ha dado a luz siete, y la que tenía muchos hijos languidece.
Jehová mata y él da vida, él hace descender al Seol y hace
subir, hablando de la soberanía de Dios. Dice, Jehová empobrece
y él enriquece, abate y enaltece, él levanta del polvo al pobre
y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentar con príncipes
y heredar un sitio de honor, porque de Jehová son las columnas
de la tierra. figura preciosa de la salvación. Estábamos en
el muladar y nos ha hecho sentar con su príncipe, nos ha hecho
sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús y dice Él afirmó
sobre ella al mundo, Él guarda los pies de sus santos, mas los
impíos perecen en tinieblas, porque nadie será fuerte por
su propia fuerza. Delante de Jehová serán quebrantados
sus adversarios, y sobre ellos tronará desde los cielos. Jehová
juzgará los confines de la tierra, dará poder a su rey y exaltará
el poderío de su ungido. Una oración, adoración. hay emoción, hay gozo, hay deleite,
está presente la salvación del señor Lucas capítulo uno versículo cuarenta y seis es otra oración dice entonces
María dijo engrandece mi alma al Señor y mi espíritu se regocija
en Dios mi Salvador y aquí está el inicio y el arranque de toda
adoración alguien que ha experimentado la salvación del Señor porque
ha mirado la bajeza de su sierva Pablo decía palabra fiel es esta
y digna de ser recibida por todos que Cristo Jesús vino al mundo
a salvar a los pecadores de los cuales yo soy el primero hasta
que no miremos quiénes somos por la revelación de Cristo no
podemos hacer algo que puede impresionar pero no será nunca
adoración dice mi espíritu porque ha mirado la bajeza de su sierva
y aquí desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones porque
me ha hecho grandes cosas el poderoso santo es su nombre me
ha hecho grandes cosas el poderoso Hablando de las obras que el
Señor había hecho en su propia vida, hizo misericordias de generación
en generación a los que le temen, hizo proezas con su brazo, esparció
a los soberbios en el pensamiento de sus corazones, quitó de los
tronos a los poderosos y exaltó a los humildes, a los hambrientos
colmó de bienes y a los ricos envió vacíos, socorrió a Israel
su siervo, acordándose de la misericordia de la cual habló
a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre.
qué deleite de los escogidos, qué deleite que tuvo Ana, qué
deleite que tuvo María, qué deleite que hay en el apóstol Pablo cuando
leemos Timoteo y vemos cómo tiene poemas de alabanza, de adoración
al Señor, porque ese es el deleite de los escogidos, desde el momento
en que Dios obra salvación en ellos. Y un último pasaje, Apocalipsis
capítulo 15. Versículo 3 dice, cantan el cántico
de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo,
grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso,
justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los Santos. ¿Quién no
te temerá, oh Señor, y glorificará tu nombre? pues sólo tú eres
santo, por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán
porque tus juicios se han manifestado. Grandes y maravillosas son tus
obras, Señor Dios Todopoderoso. Adoración. Adoración y siempre
relacionado con la obra de salvación, siempre relacionado con el hecho
de ver aquel que es el salvador de su pueblo. De ver aquel que
es admirable, consejero, dios fuerte, padre eterno, príncipe
de paz. Sin esa salvación no hay adoración. Puede haber expresiones
religiosas, pero de corazones que en realidad aborrecen al
señor Jesucristo. Pero sólo aquel que ama al señor
Jesucristo y se deleita y es adoración, no sólo en el tiempo
que tenemos como iglesia, sino continuamente. Muchas de las
expresiones en el Salmo, bueno, en primero de crónicas hablan
de algo que ocurre de manera continua, la adoración de poder
mirar en verdad al Señor Jesucristo, de que el Señor obre en nuestros
corazones y dejemos verle sin atractivo para desearle, porque
así debemos, por nuestra naturaleza caída, pero cuando nos son abiertos
nuestros ojos, nosotros empezamos a mirar que Él es precioso, que
Él es la preciosa provisión del Padre para nuestra salvación,
que mis obras no son preciosas, sino son abominables. Cuando
empiezo a mirar y mirar que en mí no hay nada amable y que necesito
ser cubierto por la justicia verdadera y única que es la del
Señor Jesucristo. cuando miro que lo único que
merezco del Señor es muerte y entonces clamo por salvación, con las
manos extendidas, sin nada que ofrecer más que recibir todo
lo que Él ha provisto en Cristo, que es el precioso Salvador.
Ver el raudal de su sangre, con ojos
de esperanza, como el único lugar donde pueda haber limpieza para
mi alma, que es la propiciación por nuestros pecados. Después,
hay algo que todo inicia con eso, sin embargo, es algo que
continúa. El creyente se sigue deleitando, los escogidos se
siguen deleitando. Es alabat keovah, invocad su
nombre. Todo inicia cuando, bueno, Isaías
invocó al Señor cuando dijo, ay de mí que soy muerto. Y podemos
pensar En cada uno de aquellos que han sido salvados es porque
han invocado al Señor y el creyente sigue invocando al Señor, es
su deleite, es su deleite seguir viniendo al Señor, invocándole,
llamando su nombre, recordando que toda su vida es una dependencia
del Señor, recordando las palabras de su Salvador que dijo, separados
de mí, nada podéis hacer. cada día viniendo e invocando
al señor pero decía todo inicia con esto dice romanos capítulo
perdón hechos capítulo dos versículo veintiuno que por cierto es un
pasaje que está siendo citado del libro del profeta Joel en
su capítulo diecisiete y dice hechos dos veintiuno y todo aquel que invocare el
nombre del Señor será salvo y todo aquel que invocare el nombre
del Señor será salvo y los escogidos de Dios lo han invocado una vez
y la prueba de que lo han invocado una vez es que lo siguen invocando
es que ellos han sido conscientes y siguen siendo conscientes y
entre cada vez les es revelado más el Señor Jesucristo, los
creyentes van viendo cada vez más la necesidad de seguir invocando
al Señor, porque van siendo cada vez más conscientes de su corrupción,
de su debilidad, de su depravación, de cuán peligrosos son para sí
mismos. Cada vez van viéndose, como se
veía el apóstol Pablo, miserable de mí. ¿Quién me va a librar
de este cuerpo de pecado? E invocan al Señor alaban al
Señor y agradecen al Señor, gracias sean dadas a Dios por Jesucristo. Invocar al Señor, qué promesa
maravillosa, palabra del Señor que dice todo aquel que invocare
el nombre del Señor será salvo, todo aquel que invocare el nombre
del Señor será salvo, pero el nombre del Señor el que se ha
revelado a través de su Hijo Jesucristo, el que se ha revelado
en la palabra profética más segura, no clamar a un Señor o un Dios
de tu imaginación, sino al Señor de la Biblia, aquel que es santo,
santo, santo, aquel que es justos y verdaderos son sus caminos,
aquel que va a juzgar y nunca de ningún modo tendrá por inocente
al culpable, Aquel que su perfección es y su santidad es infinita,
al punto de que se requería la muerte de alguien infinito para
satisfacer su justicia. Y Cristo ocupó el lugar de su
pueblo para llevar sus pecados. Dice la escritura, todos nosotros
nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino,
mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Si él está
hablando a tu corazón por su palabra, invoca su nombre. Nunca habrá deleite en adorar
al Señor si no has invocado el nombre del Señor. Nunca habrá
deleite en seguir invocando el nombre del Señor si en verdad
él no ha hablado a tu corazón, si su espíritu no ha abierto
tu corazón como abrió el corazón de Lidia, para que prestase atención
a las cosas que estaba predicando Pablo. Pero si el Señor está
hablando pues es momento en que puedes iniciar a tener deleite,
el deleite de los escogidos, invocando al Señor. Romanos capítulo
10, versículo 13. desde el versículo nueve dice
el apóstol Pablo que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor
y creyeras en tu corazón que Dios le levantó de los muertos
será salvo porque con el corazón se cree para justicia pero con
la boca se confiesa para salvación pues la escritura dice todo aquel
que en él creyere no será avergonzado Todo aquel que en él creyera
no será avergonzado, porque no hay diferencia entre judío y
griego, pues el mismo que es Señor de todos es rico para con
todos los que le invocan. Versículo trece, porque todo
aquel que invocare el nombre del Señor será salvo. Todo aquel, todos los pasajes
que nosotros leímos que hablan de gozo y de deleite, ahí está
la salvación. Personas que habían experimentado
la salvación, y podríamos mencionar otros pasajes, Podríamos mencionar,
aunque la higuera no florezca ni en las vides haya fruto, aunque
las vacas sean quitadas de los corrales y a las ovejas de la
majada, con todo yo me alegraré en Kiobá y en el Dios de mi salvación,
en el Señor Jesucristo, todo aquel que invocara el nombre
del Señor. el deleite y el gozo de los escogidos inicia cuando
el Señor les da vida, les abre sus ojos y ellos invocan su nombre
y se cumple la promesa, todo aquel que invocar el nombre del
Señor será salvo. No obstante, aquellos que se
están deleitando en alabar al Señor, en mirar y proclamar su
grandeza, dice al final, el pasaje dice dad a conocer en los pueblos
sus obras dad a conocer en los pueblos sus obras y hermanos
es algunas veces quizá hemos pensado que el evangelismo es pues aprender
algún método algún bosquejo o algo para después ir y decírselo a
la gente Algunos quizá hemos pensado que el evangelismo es
una actividad de tiempo limitado que se pone dentro de la organización
y los programas de la iglesia. Pero la realidad bíblica es lo
que dice este pasaje. El evangelismo es el deleite
de los escogidos de Dios y es una manera de adorar al Señor. Cuando se da a conocer en los
pueblos sus obras, se está alabando al Señor. Dad a conocer en los
pueblos sus obras. y los creyentes, los escogidos
del Señor tienen su deleite, porque anhelan que otros puedan
conocer el gozo que ellos han conocido, porque anhelan que
otros puedan tener la paz que ellos han encontrado, que les
ha sido dada por el Señor Jesucristo. Ellos anhelan que otros hayan
gozo y deleite en el único lugar donde hay gozo y deleite. Todo
lo demás puede ser felicidad pasajera, pero en tu presencia
hay plenitud de gozo, delicias a tu diestra para siempre. Y
si seguimos viendo al apóstol Pablo, después de decir en el
versículo trece, porque todo aquel que invocar el nombre del
Señor será salvo. Dice, ¿cómo pues invocarán a
aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien
no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quienes
predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren
enviados? Como está escrito, cuán hermosos
son los pies de los que anuncian la paz, de los que anuncian buenas
nuevas hermanos dad a conocer en los pueblos sus obras y nuevamente
esto es deleite de los escogidos del señor y tenemos ejemplos
en la escritura dice Juan capítulo cuatro versículo veintiocho no vamos
a leer antes lo de antes lo puede leer en casa dice entonces la
mujer dejó su canta y fue a la ciudad y dijo a los hombres venid
vete a un hombre que me ha dicho todo cuanto ha hecho no será
este el cristo ella había quedado admirada de la omnisciencia del
Señor. Él vio a Cristo como aquel que
es el Hijo Eterno del Padre. Él vio a Cristo como el cumplimiento
de las profecías. Ella, como el cumplimiento de
las profecías del Antiguo Testamento, vio en Cristo el Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo. ¿Y cuál fue la respuesta? Salió
y se fue al pueblo a alabar al Señor. No aprendió cuatro leyes
espirituales, sino fue a contar lo que el Señor había hecho,
a dar a conocer en los pueblos sus obras. Él me ha dicho todo
cuanto yo he hecho, no serás del Cristo. Y después dice, versículo
treinta y nueve muchos de los samaritanos de aquella ciudad
creyeron en él por la palabra de la mujer que daba testimonio
diciendo me dijo todo lo que he hecho entonces vinieron los
samaritanos a él y le rogaron que quedase con ellos y se quedó
allí dos días y creyeron muchos más por la palabra de él y decían
a la mujer ya no creemos solamente por tu dicho porque nosotros
mismos hemos oído y sabemos que verdaderamente este es el salvador
del mundo el Cristo y hermanos Nadie le dio un mandato a la
mujer samaritana. Jesús no le dijo anda, ella sencillamente
fue porque es el deleite de los escogidos de Dios. Hablar de
la salvación, el anhelo de que otros vean al Cordero de Dios
que quita el pecado del mundo, el anhelo de que otros vean al
Salvador del mundo, al Cristo. Dice el apóstol Pedro. porque vosotros sois real sacerdocio,
nación santa, pueblo adquirido por Dios, ¿para qué? Para que
anunciéis las virtudes del que os llamó de las tinieblas a su
luz admirable. Y el Señor Jesucristo dijo, Toda
potestad me es dada en el cielo y en la tierra, por tanto, id
y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el
nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles
que guarden todas las cosas que os he mandado, y aquí estoy con
vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Y el apóstol
Juan lo describió diciendo lo que hemos visto y oído, no un
método, No decir cosas que aprendí porque estaba escuchando, lo
que hemos visto y oído. Hay un deleite, hay vida, hay
algo más que simplemente algo teórico. Es que en verdad el
Señor ha tocado la vida, el Señor ha abierto los ojos, ha visto
al Señor en la gloria, manifestado en la faz del Señor Jesucristo.
Ha visto al glorioso Salvador, aquel que es santo santo, aquel
que es justicia pero que es misericordia, aquel que se ha identificado
con nosotros, aquel que ha hecho lo que nosotros no somos capaces
de hacer y ha muerto la muerte que nosotros deberíamos de morir
por causa de nuestra incapacidad y entonces ha clamado a él para
ser limpiado de sus pecados y entonces ha hallado el perdón de sus pecados,
ha hallado la paz, el gozo el gozo de estar sentado con Cristo
en los lugares celestiales. Y lo que quiere hacer es eso
que he visto y he oído, dice el apóstol Juan, lo que hemos
visto y oído, esos son, os anunciamos para que también vosotros tengáis
comunión con nosotros y nuestra comunión verdaderamente es con
el Padre y con su Hijo Jesucristo, verdadera comunión con el Padre
y con su Hijo Jesucristo. Porque, porque el Hijo nos ha
dado vida. porque hemos escuchado la voz
del Buen Pastor, porque el Padre nos ha atraído hacia el Señor
Jesucristo, porque hemos sido renacidos para una esperanza
viva por la resurrección de Jesucristo de entre los muertos, porque
hemos sido rescatados de nuestra vana manera de vivir que recibimos
de nuestros padres, no con cosas corruptibles como oro o plata,
sino con la sangre preciosa del Señor Jesucristo. como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, que estaba destinado desde antes
de la fundación del mundo, pero que ha sido manifestado en los
postreros tiempos por amor de vosotros. Es el deleite de aquellos
que han recibido una fe igualmente preciosa que la de los apóstoles
y la han recibido por la justicia del Señor Jesucristo. Vamos a
orar.

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Joshua

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