Bootstrap
JC

Por Cristo y su obra

1 Peter 1:3-4
Joel Coyoc August, 16 2023 Video & Audio
0 Comments
JC
Joel Coyoc August, 16 2023
Estudio de 1 de Pedro

El sermón “Por Cristo y su obra” de Joel Coyoc se centra en la doctrina del nuevo nacimiento y la esperanza viva que proviene de la obra redentora de Jesucristo, tal como se expone en 1 Pedro 1:3-4. Coyoc argumenta que, por la gran misericordia de Dios, los creyentes son regenerados a una nueva vida que se fundamenta en la resurrección de Cristo, quien asegura una herencia incorruptible y eterna. Se refiere a las Escrituras, citando Juan 1:12-13 y Santiago 1:18, para demostrar que la nueva creación es un acto divino, no humano; enfatiza que la preservación de los creyentes está asegurada por el poder de Dios a través de la fe, aludiendo a Romanos 8:38-39. La implicación práctica es que la confianza del creyente descansa en la obra consumada de Cristo, ofreciendo consuelo en medio de pruebas y la certeza de la salvación.

Key Quotes

“Es por Cristo y por su obra que el Padre nos hizo nacer de nuevo.”

“Nuestra salvación está lista. Podemos decir que nuestra salvación está ahora más cerca que cuando primero creímos.”

“El que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”

“Nadie por quien el Señor Jesucristo murió jamás se perderá.”

Sermon Transcript

Auto-generated transcript • May contain errors

100%
Vamos a abrir nuestras Biblias
en la primera carta del apóstol Pedro. Vamos a dar lectura al capítulo
uno. Dice la palabra de Dios, Pedro,
apóstol de Jesucristo, a los expatriados de la dispersión
en el Ponto, Galacia, Cappadocia, Asia, y Bitinia, elegidos según
la presencia de Dios Padre en santificación del espíritu, para
obedecer y ser rociados con la sangre de Jesucristo. Gracia
y paz os sean multiplicadas. Bendito el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo
renacer para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada
e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que
sois guardados por el poder de Dios mediante la fe. para alcanzar
la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo
postrero, en lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por
un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en
diversas pruebas. para que sometida prueba vuestra
fe, mucho más preciosa que el oro, el cual, aunque perecedero,
se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando
sea manifestado Jesucristo. a quien amáis sin haberle visto,
en quien creyendo, aunque ahora no lo veáis, os alegráis con
gozo inefable y glorioso, obteniendo el fin de vuestra fe, que es
la salvación de vuestras almas. Los profetas que profetizaron
de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente
indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el
cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las
glorias que vendrían tras ellos. A éstos se les reveló que no
para sí mismos, sino para nosotros administraban las cosas que ahora
os son anunciadas por los que os han predicado el Evangelio
por el Espíritu Santo enviado del Cielo, cosas en las cuales
anhelan mirar los ángeles. Por tanto, ceñid los lomos de
vuestro entendimiento, sed sobrios y esperad por completo en la
gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado. Como hijos obedientes, no os
conforméis a los deseos que antes temíais estando en vuestra ignorancia. sino como aquel que os llamó
es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera
de vivir. Porque escrito está, sed santos,
porque yo soy santo. Y si invocáis por Padre a aquel
que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno,
conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación. sabiendo
que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual
recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles como
oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un
cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la
fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por
amor de vosotros. y mediante el cual creéis en
Dios que le resucitó de los muertos y le ha dado gloria para que
vuestra fe y esperanza sean en Dios. habiendo purificado vuestras
almas por la obediencia a la verdad mediante el espíritu,
para el amor fraternal no fingido, amados unos a otros entrañablemente
de corazón puro, siendo renacidos no de simiente corruptible, sino
de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece
para siempre. Porque toda carne es como hierba,
y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba
se seca y la flor se cae, mas la palabra del Señor permanece
para siempre. Y esta es la palabra que por
el Evangelio os ha sido anunciada. Amén. Vamos a meditar los versículos
tres y cuatro. El domingo estábamos haciendo
énfasis en la misericordia, la importancia de recordar siempre
la misericordia. El Salmo que leímos también nos
hace recordar la misericordia del Señor. Y yo creo que hay
algo que nunca podremos hacer énfasis suficiente. Nuestro tema
hoy es por Cristo y su obra. y es nunca podremos hacer suficiente
énfasis en la importancia, la centralidad de Cristo y de su
obra. Leer la carta es mirar lo que
Cristo y su obra hace en una persona. Podemos ver cómo alguna
vez Pedro le dijo al Señor Jesús cuando el Señor estaba hablando
de su obra en la cruz, intentó decirle al señor qué es lo que
tenía que hacer y que no pues que no le aconteciese tal cosa
al señor tratando de guardar al señor de los sufrimientos
porque esas cosas reflejaban la manera en que Pedro pensaba
que el señor debía hacer las cosas pero vemos a un Pedro que
ha aprendido que lo que tiene que suceder es que nosotros vivimos
como el señor tiene que hacer las cosas Y ya no es un Pedro
tratando de huir de la angustia, del sufrimiento, sino es un Pedro
que está escribiendo para confortar y consolar a aquellos elegidos
en Cristo. Y eso es hecho por la persona
y por la obra del Señor Jesucristo. Y cuando nosotros miramos el
versículo tres dice, Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor
Jesucristo que según su grande misericordia nos hizo renacer
para una esperanza viva. Una de las cosas que es claro
es por Cristo y por su obra. que el Padre nos hizo nacer de
nuevo. Es por Cristo y por su obra que
el Padre nos hizo nacer de nuevo. Esto nosotros lo podemos mirar
en diferentes partes de la Escritura, en el Evangelio de Juan, el apóstol
Juan escribe en el capítulo uno, hablando de la venida del Señor
Jesucristo, y dice, vamos a mirar Juan capítulo uno, Versículo once dice a lo suyo
vino y los suyos no le recibieron más a todos los que le recibieron
a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos
hijos de Dios y aquí hablando del nuevo nacimiento dice los
cuales no son engendrados de sangre ni de voluntad de carne
ni de voluntad de varón sino de Dios es por la obra del Señor
Jesucristo desde su venida y sobre todo su obra en la cruz. El apóstol
Pedro está haciendo énfasis en su resurrección y si él resucitó
es porque él murió por nuestros pecados, si él resucitó es porque
él dio satisfacción a la demanda de la justicia, es porque el
Padre se agradó de él y es por causa de esa obra que el padre
ha hecho nacer de nuevo aquellos que él había escogido en Cristo
desde antes de la fundación del mundo. Dice también, no solo
el apóstol Juan, también Santiago escribe y dice en Santiago capítulo
uno, versículo dieciocho, está hablando del señor y dice
desde el versículo diecisiete dice toda buena dádiva y todo
don perfecto desciende de lo alto del padre de las luces en
el cual no hay mudanza ni sombra de variación él de su voluntad
nos hizo nacer por la palabra de verdad para que seamos primicia
de sus criaturas es hecho por la voluntad de Dios
aquellos que están en Cristo son nuevas criaturas, y están
en Cristo porque el Padre los trae al Señor Jesucristo. Es
una gran misericordia de Dios que el Padre nos haga nacer de
nuevo, porque nosotros no lo podemos hacer, porque nuestra
condición es de estar muertos en delitos y pecados, y el muerto
sencillamente no puede hacer absolutamente nada, y es Dios
quien hace esa obra de hacernos nacer de nuevo. En el capítulo
tres del evangelio de Juan, el mismo Señor Jesucristo, hablando
de la necesidad de nacer de nuevo. Dice, capítulo tres, sabía un
hombre de los fariseos que se llamaba Nicodemo, un principal
entre los judíos. Este vino a Jesús de noche y
le dijo, Rabí, sabemos que has venido de Dios como maestro,
porque nadie puede hacer estas señales que tú haces si no está
Dios con él. Respondió Jesús y le dijo, de
cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no
puede ver el reino de Dios. Dice Nicodemo, le dijo, ¿cómo
puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por
segunda vez en el vientre de su madre y nacer? Respondió Jesús,
de cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua
y del espíritu no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es
nacido de la carne, carne es, y lo que es nacido del espíritu,
espíritu es. No te maravilles de que te dije,
os es necesario nacer de nuevo. Y el Señor empieza a hablar de
la necesidad de creer, de confiar en el Señor Jesucristo, porque
es a los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio
potestad de ser hechos hijos de Dios. Y es obra del Padre
por causa de la obra, la persona y la obra del Señor Jesucristo.
Si no es por la persona y la obra del Señor Jesucristo, pues
no hay esperanza de un nuevo nacimiento. dice después nuestro
pasaje nos dice por qué es que nos ha hecho nacer de nuevo es
hermoso poder mirar en la carta del apóstol Pedro mirar cuántas
veces dice para y cuando esté en casa y lea es es hermoso poder
mirar cómo va la la elección de su pueblo y
dice después nos hizo renacer para una esperanza viva nos hizo
renacer para una esperanza viva y si bien la frase por la resurrección
de Jesucristo implica la persona y la obra del señor Jesucristo
su obra de redención también implica algo muy directo que
es el hecho de que el señor Jesucristo resucitó Y nuestra esperanza
es viva, porque ¿cuál es nuestra esperanza? Nuestra esperanza
es más allá de simplemente, como algunas personas dicen, y bueno,
la Biblia misma dice de un lugar con calles de oro y mar de cristal,
pero nuestra esperanza es mucho más grande que eso. El apóstol
Pablo, en la carta a Tito, menciona exactamente cuál es nuestra esperanza,
que es una esperanza viva. Cristo resucitó, Él mismo es
nuestra esperanza. Tito 2, versículo 13 dice, Aguardando la esperanza bienaventurada
y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. Aguardando la esperanza bienaventurada
y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. La esperanza viva es la esperanza
que motiva al creyente. El apóstol Pablo estaba con una
gran motivación que era conocer a Cristo Jesús, dice, por amor
del cual lo he perdido todo. él decía que anhelaba aquel tiempo
en que él pudiera ver al Señor, él decía para mí el vivir es
Cristo, el morir es ganancia y el apóstol Juan en su primera
carta también habla de la esperanza cuando él dice amados ahora somos
hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser
pero sabemos que cuando él se manifieste seremos semejantes
a él porque le veremos tal como él es. El Padre, por causa de
la obra y la persona del Señor Jesucristo, nos hizo renacer
para una esperanza viva. Esa esperanza viva es la esperanza
de ver a aquel que nos amó y nos lavó de nuestros pecados con
su sangre. Pero también dice el pasaje,
dice, para una esperanza viva por la resurrección de Jesucristo
de los muertos. Y hay otro, para, dice, para una herencia. para
una herencia por causa de la obra del señor
Jesucristo nosotros tenemos una herencia y el apóstol Pedro describe
cómo es esa herencia es como ninguna otra herencia puede ser
una herencia que es incorruptible incorruptible, una herencia que
es incontaminada, una herencia que no puede marchitarse, y eso
apunta siempre a la realidad de la persona del Señor Jesucristo.
Él es, el salmista dice, mi porción es Jehová, mi porción es Jehová
dice en cuanto a mí el acercarme a Dios es el bien he puesto en
el Señor en Jehová el Señor mi esperanza para contar todas sus
obras el gozo del cielo el gozo de nuestra herencia lo más grandioso
es la presencia del Señor el estar en su presencia si nosotros
estuviéramos en una ciudad con calles de oro y mar de cristal
pero el Señor no estuviera pues sería pues no sería grandiosa
herencia. Lo que hace grandiosa la herencia
es que Dios mismo es la herencia de su pueblo. Él va a habitar
en medio de su pueblo. La Biblia habla de la importancia
y la centralidad de la persona del Señor como herencia. Cuando
va hablándonos de las cosas que no van a haber en el cielo porque
no van a ser necesarias, porque la presencia del Señor Dios Todopoderoso
estará con su pueblo. No va a haber necesidad de sol
porque el cordero es el sol. No va a haber necesidad de luna.
El Señor de su trono va a brotar río de aguas vivas. La herencia
es el mismo Señor Jesucristo, una herencia incorruptible, incontaminada,
inmarcesible, y dice, reservada en los cielos para vosotros.
Qué gran bendición que por la persona y la obra del Señor Jesucristo,
el Padre nos ha hecho nacer para una esperanza viva, para una
herencia, y esa herencia está reservada en los cielos, está
segura, El apóstol Pablo está, Pedro está alentando al pueblo
de Dios en medio de las dificultades que estaban enfrentando de persecución,
de ver que pues tenían que huir e ir de un lugar a otro por salvar
su vida. Ahora nosotros enfrentamos algunas
dificultades pero nada que se compare gracias a Dios a lo que
ellos estaban enfrentando pero recordarles que no importa lo
que pasara ellos tenían reservada en los cielos la herencia el
Señor dijo voy pues a preparar lugar para vosotros para que
en Dios estoy vosotros también estéis por por causa de la misma obra
de Cristo, la persona y la obra de Cristo, dice que somos guardados,
dice, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible,
reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados
por el poder de Dios, guardados por el poder de Dios. Muchas veces intentamos buscar
seguridad donde no hay seguridad, pero qué bendición tiene el pueblo
del Señor que por causa Por causa de la persona y de la obra de
Cristo somos guardados por el poder de Dios. El poder de Dios
es el poder que levantó al Señor Jesucristo de entre los muertos.
Y específicamente cuando la Escritura habla acerca de la obra de salvación,
en la creación el Señor hablaba e iba haciendo las... Él decía
y las cosas venían a la existencia. Pero la escritura para enfatizar
habla de que con respecto a la obra de salvación el Señor dice
desnudó su santo brazo. Nosotros somos guardados por
el poder de Dios. Por eso el apóstol Pablo puede
decir en Romanos capítulo ocho. Versículo 34 dice ¿Quién es el
que condenará? Cristo es el que murió, más aún
el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios,
el que también intercede por nosotros. ¿Quién nos separará
del amor de Cristo? ¿Tribulación o angustia, o persecución,
o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? como está escrito,
por causa de ti somos muertos todo el tiempo, somos contados
como ovejas de matadero, antes en todas estas cosas somos más
que vencedores por medio de aquel que nos amó, por lo cual estoy
seguro de que ni la muerte ni la vida, ni ángeles, ni principados,
ni potestades, ni lo presente, ni lo porvenir, ni lo alto, ni
lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro. Somos guardados y aquí Pablo
está haciendo específico que es por causa de la persona y
de la obra de Cristo que el lo que llega a nuestras vidas
somos guardados ahora aquí dice el apóstol Pedro que somos guardados
por el poder de Dios pero dice mediante la fe mediante la fe
el apóstol Pablo en Efesios capítulo seis versículo dieciséis nos
llama y dice Sobre todo, dice, tomad el escudo
de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del
maligno. Sobre todo, tomad el escudo de
la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Una de las cosas que es una gran
misericordia de Dios es que nos haya dado su palabra. Es por
su palabra que nos hizo renacer. Dice, versículo veintitrés del capítulo
uno siendo renacidos no de simiente corruptible sino de incorruptible
por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre es por
la palabra que nos hizo renacer pero es hermoso poder mirar la
misericordia de Dios en darnos su palabra porque es mediante
su palabra que nuestra fe dice dice la la la escritura dice
que la fe viene por el oír y por oír la palabra de Dios y hermanos
orar al Señor para que ponga en nosotros un anhelo por su
palabra porque es mediante la fe que somos guardados dice tomate
el escudo de la fe con que podáis apagar todos los dardos de fuego
del maligno y orar al señor y decir señor creo ayuda a mi incredulidad
pero damos gracias a Dios porque podemos invertir tiempo en escuchar
la palabra los domingos en la mañana los miércoles en escuchar
la palabra los domingos en la noche pero no es suficiente y
gracias a Dios cada uno de nosotros tiene una Biblia gracias a Dios
nosotros no somos perseguidos por por tener la palabra hermanos
Clamemos al Señor para que ponga en nuestro corazón hambre. Solamente
así nosotros podemos, dice, somos guardados por el poder de Dios
por causa de la obra de Cristo, pero mediante la fe y la fe es
don de Dios, pero la fe viene por oír y por oír la palabra
de Dios. Recuerde que aunque escuchamos
las predicaciones y tal vez escuchemos predicaciones, algunas otras
predicaciones, al final de cuentas, el predicador que usted más escucha
es usted mismo. Y no hay manera de que nos estemos
predicando la verdad, sino es que nos estamos llenando de la
verdad. El Señor Jesús dijo, santifícalos en tu verdad, tu
palabra es la verdad. clamar al Señor para que fortalezca
nuestra fe, orar unos por otros para que el Señor fortalezca
nuestra fe. nuestra fe tiene que ser en la
persona y en la obra del Señor Jesucristo. Que Dios vaya cambiando
de nuestra mente y nuestro corazón las mentiras. Solemos creer mentiras
y nosotros podamos creer verdad, la verdad acerca de quién es
Dios, la verdad acerca de quién es el Señor Jesucristo. Recordemos
que en cada circunstancia de nuestra vida hay algo relevante acerca del
carácter del Señor Jesucristo. Cuando hay necesidad, hay verdad acerca del Señor,
mi Dios puede suplir a todo lo que nos falta conforme a sus
riquezas en gloria. Cuando estamos cansados, La Escritura
dice que el descanso está en el Señor Jesucristo. Benita a
mí, los que seáis trabajados y cargados, yo los voy a hacer
descansar y podemos pensar en cada una de las situaciones y
siempre va a haber en cada circunstancia alguna verdad de Dios, del Señor
Jesucristo que nosotros hemos de recordar porque si no estaremos
siguiendo y creyendo mentiras que nos alejan del señor rompen
nuestra comunión pero recuerde por causa de Cristo y de su obra
somos guardados por el poder de Dios y es mediante la fe somos
guardados por esa misma obra por el poder de Dios con un propósito
¿y cuál es el propósito? Dice para alcanzar la salvación
que está preparada para alcanzar la salvación nuestra salvación
está preparada. Podemos decir nuestra salvación
está lista. Nuestra salvación está ahora
más cerca que cuando primero creímos. La noche está avanzada
y el Señor nos está guardando. por su poder para que nosotros
podamos alcanzar la salvación. Qué gran misericordia de Dios
que por la obra de Cristo, no sólo él nos elige en Cristo,
no sólo él nos hace nacer, sino él nos guarda para que su propósito
sea cumplido. Si dependiera de nosotros, pues,
pues sencillamente estaría todo perdido. Pero damos gracias a
Dios que es por el poder de Dios que somos guardados mediante
la fe para alcanzar la salvación. Esa salvación que está lista. El Señor Jesús dijo en la cruz,
consumado es. No hace falta nada a la salvación
de los que están en Cristo. en la salvación de aquellos que
el Señor ha hecho nacer por la palabra de verdad su salvación
está completa y ellos van a alcanzar esa salvación no porque no por
nuestra fuerza de voluntad no porque por nada en nosotros Damos
gracias a Dios porque si perseveramos es porque Dios persevera, porque
Él, Él ha hecho un pacto y Él va a hacer su parte en el pacto. De hecho está, está hecho. El
Señor ya lo ha hecho y Él nos va a perseverar. Recuerde que
dice que en los últimos tiempos la maldad va a aumentar y la
fe de algunos se va a enfriar y dice va a haber mucho engaño.
al punto de que se va a intentar engañar si fuere posible aún
a los escogidos, pero damos gracias a Dios porque ese si fuere posible
nos consuela y este pasaje nos consuela de saber que el que
comenzó en nosotros la buena obra la va a perfeccionar hasta
el día de Jesucristo. Un asunto importante es asegurarnos
de que el Señor ha empezado una buena obra y no que estamos viviendo
una vida con una obra que nosotros estemos haciendo. Si la obra
es del Señor, Él la va a terminar. El que comenzó en vosotros la
buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo. Esa seguridad
que tenía el apóstol Pablo cuando decía que él sabía en quién había
creído y que era poderoso para guardar su depósito para aquel
día. Bueno, ese es nuestro Dios y
Padre, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, y por causa de la
obra del Señor Jesucristo, vamos a alcanzar esa salvación. Nadie
por quien el Señor Jesucristo murió jamás se perderá. Y eso da gran paz a nuestra alma,
el poder saber de que aún la muerte es ganancia. Para mí,
el vivir es Cristo, el morir es ganancia. Y esa salvación
está lista, está completa, el Señor la completó y solo estamos
esperando a que llegue el tiempo. Dice en el tiempo, dice que está
preparada para ser manifestada en el tiempo postrero. y todo
es en el Señor Jesucristo, es todo lo que los paras que dice
el apóstol Pedro es por causa de la persona y de la obra del
Señor Jesucristo, no es por causa de nuestra persona, no es por
causa de nuestras obras, es solamente por la obra del Señor Jesucristo,
es por causa de esa obra que se hizo manifiesta, en esa obra
se hizo manifiesta su gran misericordia y el apóstol Pedro está consolando
pero está ayudándonos a recordar que todo es por la obra de la
Trinidad. Recuerden, nuestra salvación
es Trina, es, él dijo en el versículo dos, elegido según la presencia
de Dios Padre en santificación del espíritu para obedecer y
ser rociados con la sangre de Jesucristo. Y la gloria es para
Dios en nuestra salvación, en nuestra elección, en nuestro
nuevo nacimiento. No nos no es propio el salir
a felicitar a alguien que cree, sino alabar al Señor cuando alguien
cree, porque Dios es el que le dio la fe para creer. Vamos a orar.

Comments

0 / 2000 characters
Comments are moderated before appearing.

Be the first to comment!

5
Joshua

Joshua

Shall we play a game? Ask me about articles, sermons, or theology from our library. I can also help you navigate the site.