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JC

El necio

Psalm 14:7
Joel Coyoc July, 5 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc July, 5 2023

El tema central del sermón "El necio," basado en Salmo 14:1-7, aborda la negación de la existencia de Dios y sus consecuencias morales en la humanidad. El predicador Joel Coyoc argumenta que la afirmación de que "no hay Dios" proviene del necio en el corazón del ser humano, y sostiene que esta actitud conduce inevitablemente a la corrupción moral y espiritual, respaldando su punto con el Salmo donde todos se desvían y corrompen. También se refiere a Mateo 8:28, donde los demonios reconocen la autoridad de Cristo, enfatizando que incluso las fuerzas malignas no niegan a Dios, lo que subraya aún más la necedad de la humanidad que lo hace. La importancia doctrinal de este mensaje radica en la necesidad de la intervención divina para reconocer nuestra condición caótica y la esperanza que sólo se encuentra en Cristo, quien rescata a su pueblo de la necedad y la corrupción.

Key Quotes

“El necio dice en su corazón: 'No hay Dios.' Esto es un indicador de la corrupción que radica en el corazón humano.”

“La consecuencia de la negación de Dios es la corrupción, se han corrompido y hacen obras abominables.”

“Dios miró desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si había algún entendido que buscara a Dios. Todos se desviaron.”

“Nuestra condición necesitamos afirmar que sólo en Cristo hay esperanza y vida, ya que sin Él estamos perdidos en nuestra necedad.”

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Salmo número catorce dice la palabra de Dios dice
el necio en su corazón no hay Dios se han corrompido hacen
obras abominables no hay quien haga el bien Jehová miró desde
los cielos sobre los hijos de los hombres, para ver si había
algún entendido que buscara a Dios. Todos se desviaron. A una se
han corrompido. No hay quien haga lo bueno. No
hay ni siquiera uno. No tienen discernimiento todos
los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como si comiesen
pan, y a Jehová no invocan. Ellos temblaron de espanto porque
Dios está con la generación de los justos. Del consejo del pobre
se han burlado, pero Jehová es su esperanza. Oh, que de Sion
saliera la salvación de Israel cuando Jehová hiciera volver
a los cautivos de su pueblo, se gozará Jacob y se alegrará
Israel. El Salmo catorce es un Salmo
que aparentemente está repetido pero no es una repetición, tiene
algunas cosas distintas en el Salmo 53 y podemos pensar que, bueno este
Salmo hace una descripción de la condición del hombre caído
y podemos pensar que el salmista cuando era joven Dios le mostró
cómo era la humanidad, y después ya cuando pasó el tiempo, pues
volvió a ver que la humanidad seguía exactamente igual. El
otro, el Salmo 53, tiene algunas variaciones. Es un Salmo que
menciona siete veces el nombre de Dios y vamos a pensar en el
tema del necio. Y siempre solemos hablar y pensar
en este Salmo y pensamos en algo que pues cada vez se va haciendo
más, más moda y algunos, en algunos casos, orgullo, que es que la
gente sale a decir que no hay Dios y la gente se siente inteligente
cuando dice que no, que no hay Dios. Sin embargo, es importante
que nosotros podamos mirar, el pasaje dice lo que dice el necio,
y lo que dice el necio es, él dice que no hay Dios. Alguien
dijo que En la tierra hay muchos ateos, pero en el infierno no
va a haber ninguno. Si nosotros recordamos la escritura
dice que va a llegar un día en que toda rodilla se va a doblar
y toda lengua va a confesar que Cristo es Señor. Eso quiere decir
que en el infierno ya no va a haber nadie que se la pase diciendo
que no hay Dios. la gente va va a reconocer al
Señor a Cristo como el Señor sin embargo va a ser dice la
Biblia solamente para la gloria de Dios Padre porque ahora es
el tiempo cuando hay salvación y una cosa importante es que
nosotros podamos mirar que por ejemplo en Mateo veintiocho veintinueve hay una podemos nosotros mirar
en ese pasaje que los demonios están de acuerdo en algunas cosas
con nuestra declaración de fe. Es Mateo 18. es Mateo ocho versículo veintiocho dice cuando
llegó a la otra orilla a la tierra de los gadarenos vinieron a su
encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros feroces
en gran manera tanto que nadie podía pasar por aquel camino
y clamaron diciendo ¿qué tienes con nosotros? Jesús hijo de Dios
algo que los Ellos reconocen a Dios. Ellos
reconocen a Jesús como el Hijo de Dios. Dice, has venido acá
para atormentarnos antes de tiempo. Y ellos reconocen que el Señor
un día los va a juzgar. Eso quiere decir lo terrible
que es el decir no hay Dios. Ni siquiera los demonios niegan
a Dios. Ellos reconocen a Dios, reconocen
a Cristo como su Hijo y reconocen que un día los va a juzgar. es
pero algo que nosotros tenemos que notar del pasaje también
es que ¿en dónde es que el necio dice que no hay Dios? Si bien
es cierto que últimamente hay gente que puede ser más atrevida
y y estar diciendo que no hay Dios la palabra de Dios dice
dice el necio en su corazón y esto es importante que nosotros
prestemos atención porque no necesariamente es salir y empezar
a gritar que no hay Dios sino la posibilidad de decirlo sin
abrir nuestra boca dice el necio en su corazón no hay Dios no
es que necesariamente se la pasa diciendo que no hay Dios verbalmente
y audiblemente sino es la convicción de su corazón es algo que él
dice dentro de su corazón no hay Dios La consecuencia de negar a Dios
es corrupción. Dice, se han corrompido, hacen
obras abominables, no hay quien haga el bien. La consecuencia
de la negación de Dios es la corrupción y nosotros sabemos
que la caída del hombre consistió en el hecho de querer ser como
Dios, la rebelión contra Dios, el negarse a aceptar a su señorío,
el negarse a aceptar el que se tiene que rendir cuentas al Señor
y la consecuencia es se hace visible a través del comportamiento
externo, dice, se han corrompido, hacen obras abominables. El problema
empieza en el corazón, él dice en su corazón que no hay Dios
y el resultado es expresado en las acciones. Uno pudiera, pudiéramos
pensar que quizá no nos es tan fácil ver la corrupción, Y hay dos razones, una es porque
Dios, Dios tiene un plan que está llevando a cabo y Dios tiene
maneras de refrenar la corrupción de nuestro corazón, pero la otra
razón es, la otra razón es que pues estamos
acostumbrados a la corrupción al punto de que nos cuesta ver
esa corrupción. Es como las personas que hacen
trabajos donde hay mucho mal olor, pues si hay un momento
en que para esas personas pues es difícil identificar que hay
un mal olor porque pues uno se habitua a ese mal olor, eso no
quiere decir que no haya esa corrupción, se han corrompido,
hacen obras abominables y el señor es empático, él dice no
hay quien haga el bien, pero después el salmista va a hablar
de lo que es la opinión o el dictamen o el veredicto del Señor
dice el Jehová miró desde los cielos sobre los hijos de los
hombres para ver si había algún entendido que buscara a Dios
y algo que tenemos que captar aquí es más personas que se la
pasan como algunos filósofos han hecho, escribiendo y diciendo
que no hay Dios, es la negación de Dios, no necesariamente se
tiene que abrir nuestra boca, sino es, sin decir nada, va a
determinar la manera en que nosotros actuamos y es, la acción es pues
no buscar a Dios, es negar que Dios existe, es ser sabios en
nuestra propia opinión, es pensar que nosotros somos capaces, pensar
que nosotros no necesitamos de Dios. Dice después, todos se
desviaron, a una se han corrompido, y nuevamente el Señor aquí directamente
está diciendo del hombre que el hombre es corrupto, a una
se han corrompido, están desviados, están en corrupción, no hay quien
haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. A pesar de que nuestra cultura
hace esfuerzos y nosotros mismos a veces intentamos Dice un pasaje
que cada uno proclama su propia bondad, pero un hombre de verdad,
dice, ¿quién lo hallará? Y Job dijo, si yo me justificara,
me condenaría mi boca. Y sin embargo, a veces tenemos
esa tendencia de justificar, de presentarnos buenos. Pero
el Señor dice, no hay bueno, ni siquiera uno. Y es importante
prestar atención porque es el Señor miró y el Señor está, el
Salmo está describiendo lo que el Señor mira cuando mira a los
hijos de los hombres. Y aunque no nos guste, esa es
la realidad. La realidad, damos gracias a
Dios porque la Biblia pues no nos dice precisamente cosas que
nosotros queremos oír acerca de nosotros mismos, pero nos
dice la realidad. Y la realidad es corrupción,
es... estamos desviados del camino
que se tiene que andar. Estamos errando constantemente
el blanco, el propósito para el cual Dios nos tiene en esta
tierra. Aún las buenas obras del hombre,
pues no son buenas si no se hacen para la gloria de Dios, ni se
hacen con el poder correcto que es el del Espíritu Santo. Dice,
no tienen discernimiento todos los que hacen iniquidad, que
devoran a mi pueblo como si comiesen pan y a Jehová no invocan. Decía al principio que es probable
que el salmista miró cuando era joven y miró cuando era más maduro
y lo que volvió a ver era exactamente lo mismo, porque Dios se lo había
revelado. Y de David a nosotros ha pasado
tanto tiempo y lo que seguimos mirando es exactamente lo mismo. Damos gracias a Dios porque Dios
nos ha hecho entender esto a nosotros y nosotros sabemos que no hay
bien en nosotros. Y una de las cosas que tenemos
que tener en cuenta es que el hombre que no toma en cuenta
a Dios dentro de su actuar, lo que va a hacer es oprimir al
pueblo del Señor. Dice, no tienen entendimiento
todos los que hacen iniquidad, que devoran a mi pueblo como
si comiesen pan, y a Jehová no invocan. No buscan a Dios, no
invocan a Dios. Dicen en su corazón, no hay Dios. Y se va reflejando ese decir
en el corazón, en no invocarle, en no buscarle. Y nosotros sabemos
por la escritura que pues la mente carnal es enemiga, está
enemistada con Dios y pues no quiere ni puede buscar a Dios.
Dice, ellos temblaron de espanto porque Dios está con la generación
de los justos. Cuenta un hombre de Dios que
vivió en el pasado. Hace quizá más de 100 años que
él vivió y él decía que hubo una tormenta en un barco y en
ese barco iba una persona que se enorgullecía de que Dios,
no hay Dios y la tormenta fue tan terrible que llegó un momento
en que él habló con el capellán de la embarcación y reconoció
su necesidad de negar la existencia de Dios y se encomendó a Dios. El rumor corrió por toda la embarcación.
Y algo que llama la atención es que la persona más asustada
en el barco era esta persona, el que dice no hay Dios, el que
no busca a Dios y nadie busca a Dios si Dios no nos busca primero. Y este hombre estaba allí temblando
y confesando su necedad, pero se calmó la tormenta. Y cuando
se calmó la tormenta, él le pidió a la gente que estaba alrededor,
que vio lo que había sucedido, que por favor no le contaran
a nadie lo que habían visto. Y pasados algún tiempo, pues
uno de los de la tripulación empezó a contar y a bromear acerca
de lo que había pasado. Y este hombre se enojó tanto
al punto de que terminaron en una pelea. Y en la pelea, este
hombre que se enorgullecía de decir que no hay Dios fue herido
y comenzó a desangrarse y otra vez ante el peligro eminente
de morir, pues él volvió otra vez a confesar como necedad el
decir que no hay Dios y aparentemente abrazando la fe. Sin embargo,
cuando se recuperó, volvió otra vez e incluso se volvió un escritor
hablando de que no hay Dios. dice el versículo ellos temblaron
de espanto y cuando hay sustos la gente
aparentemente tiembla pero no ¿Qué es lo que nos puede hacer
buscar a Dios? Lo que nos puede hacer buscar a Dios es solamente
la misericordia de Dios, es solamente la gracia de Dios, es solamente
el hecho de que Dios nos haya elegido en el Señor Jesucristo,
porque las cosas que nos asustan no son suficientes para hacernos
de verdad buscar a Dios. El hombre que no entiende lo
que Dios dice acerca del hombre, lo que Dios está mirando, que
no hay nada bueno en el hombre, que incluso no estamos buscando
a Dios. Dios Eso queda claro para el hombre
hasta que Dios se lo muestra. Mientras Dios no muestre eso,
el hombre va a pensar que su problema es que pueda morir en
una tormenta. El hombre puede pensar que su
gran problema es que muera de pronto desangrado, pero el problema
no es morir de esa manera, sino el Señor no vino a salvarnos
de situaciones temporales. La situación más terrible es
la del corazón necio que niega la existencia de Dios y es importante
que nosotros podamos prestar atención en que es en su corazón,
tal vez nosotros nunca hemos articulado esas palabras, tal
vez nunca hemos escrito como algunos otros se han atrevido,
sin embargo hemos de reconocer que muchas veces pues en nuestro
corazón hay esa actitud y damos gracias a Dios porque es Dios
quien nos ha atraído hacia sí mismo, no es Dios puede usar
alguna situación terrible, pero aquellos que Dios ha usado situaciones
terribles y los ha salvado, se mantienen en la fe. O sea, no
es hasta el siguiente susto y después volver a negar y hasta el siguiente
susto. Aquellos que Dios ha salvado, lo podemos ver en la Escritura.
El apóstol Pablo Dios, y no es el susto en sí mismo, sino es
el ver la gloria de Dios, el ser humillado delante de Dios.
En verdad, que Dios infunda su temor en el corazón porque ellos,
dice, tiemblan de espanto, y tiemblan de espanto, dice después, porque
Dios está con la generación de los justos. Y hermanos, nosotros podemos
ser objeto de persecución, no nos debe extrañar el que está
obstinado en negar la existencia de Dios, pues está obstinado
en perseguir al pueblo de Dios. El apóstol Pablo no dijo que no hay Dios, pero
el Dios en que él confiaba no era el Dios que estaba revelado
en la Escritura, hasta que Dios se le reveló en la persona de
Jesucristo. Y justamente la ocupación del apóstol Pablo era perseguir
al pueblo de Dios. Dice, dice, del consejo del pobre
se han burlado, pero Jehová es su esperanza. ¿Y qué, qué contraste
entre el tiempo de nuestra necedad y el tiempo de poder tener nuestra
esperanza en Dios? El momento de saber de que no
somos nada aparte del Señor Jesucristo. El momento de saber que toda
esperanza está en el Señor Jesucristo y no en nuestra propia habilidad. Y el Salmo termina con un anhelo
del corazón que damos gracias a Dios porque dice el apóstol
Pedro, los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros
inquirieron y diligentemente indagaron acerca de lo que se
les estaba revelando que no era para sí mismos sino para nosotros.
Y David estaba profetizando acerca de esa salvación, esa salvación
que nos ha sacado de la necedad y que debe ser nuestro clamor
al Señor que nos siga manteniendo fuera de la necedad. Si bien
es necesario llamar a los que en su orgullo escriben libros,
a los que dicen con su boca que no hay Dios, es necesario que
como pueblo de Dios prestemos atención. porque pues no hay
diferencia entre salir y decirlo con la boca y tenerlo como una
meditación de nuestro corazón y actuar de esa manera, negando
que Dios que Dios es, negando que somos necesitados de Dios,
negando que somos necesitados de invocarle constantemente,
y damos gracias a Dios porque ahora somos un pueblo con esperanza.
Él nos ha sacado de la necedad y tenemos, dice, del consejo
del pobre se han burlado, pero Jehová es su esperanza. La esperanza
del pobre es el Señor. Entre tanto que uno se siente
rico, pues no confía en el Señor. Entre tanto que uno piensa que
tiene algo que ofrecer por su salvación, pues su esperanza
está en sus propios recursos. Pero damos gracias a Dios porque
nosotros hemos experimentado después del cumplimiento de la
salvación que ha salido. Dice, oh, que de Sion saliera
la salvación de Israel. Y sabemos que de Sion vino el
Señor Jesucristo, vino la salvación del verdadero Israel. Dice, cuando
Jehová hiciera volver a los cautivos de su pueblo. Y su pueblo ha
sido su pueblo desde la eternidad. Y su pueblo estuvo cautivo, estuvimos
cautivos del pecado. sometidos al pecado, pero el
Señor ha hecho volver a su pueblo de la cautividad, se gozará Jacob
y se alegrará Israel. Y damos gracias a Dios porque
pues somos, sabemos por la escritura que somos el verdadero Jacob
y el verdadero Israel y que hay gozo a pesar de las aflicciones
y quisiera que leyéramos el pasaje que estaba yo citando de Pedro. es primera de Pedro capítulo
uno dice el versículo diez dice los
profetas que profesaron de la gracia destinada a vosotros inquirieron
y diligentemente escudriñando qué persona y qué
tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el
cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo y las
glorias que vendrían tras ellos. A estos se les reveló que no
para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora
o son anunciadas, por los que os han predicado el evangelio,
por el Espíritu Santo enviado del cielo, cosas en las cuales
anhelan mirar los ángeles. Y aquí el salmista estaba profetizando
lo que nosotros ya hemos visto. Para él era un anhelo, para nosotros
es una esperanza cumplida, es un gozo cumplido y me llama mucho la atención cuando
dice cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles y que Dios
quite los residuos de necedad de nuestro corazón Y valoremos
eso, en que los ángeles quieren ver que nosotros a veces como
que nos acostumbramos y como que ya no estamos, me imagino
como cuando los niños quieren ver algo y están tratando de
acechar algo emocionante. a los ángeles tratando de ver
lo que Dios estaba haciendo para nosotros, algo que los profetas
anhelaban. El versículo 7 muestra que era
un anhelo de David y nosotros sabemos que eso ya ha venido.
y sabemos que él va a venir otra vez, vino una vez para traer
salvación y va a venir otra vez para ya llevar a su pueblo, para
consumar plenamente nuestra libertad, para llevarnos al hogar, para
quitarnos de toda relación con necedad, ya no más habrá necedad en nuestro
corazón, Cuando ya vamos a experimentar el pleno gozo, se gozará Jacob
y se alegrará Israel. Dios nos concede ahora momentos,
momentos en que probamos aquello que va a ser como decía el himno
que cantamos. En el lugar de Cristo está donde
no habrá tribulación, ningún pesar, ningún dolor, porque vamos
a estar plenamente con el Señor. Ya con todo aquello que nos hace
pues ser el remanente de necedad que nos
queda y ya poder ver al Señor y estar con Él. Y quisiera terminar,
pues sí llamando a aquellos que pueden enorgullecerse y atreverse
a hablar o escribir, de decir que no hay Dios, pero también
a nosotros como el pueblo de Dios, que Dios nos guarde, de
simplemente tenerlo como un pensamiento en nuestro corazón, decirlo en
nuestro corazón y clamar al Señor, porque sólo el Señor puede, sólo
el Señor puede hacer que nosotros le busquemos de verdad. Los sustos,
los espantos, si ese es el plan de Dios, los puede utilizar,
pero no esperes a que Dios use necesariamente eso. Y sabemos
que el pueblo de Dios va a escuchar su voz. Y sabemos que Dios va
a atraer a los suyos hacia sí, porque nadie, el versículo tres
es totalmente claro, no deja fuera a nadie, todos se desviaron,
aún los que estábamos aquí estuvimos desviados. corruptos, inútiles,
sin hacer nada bueno, sin buscar a Dios. Y hoy estamos aquí porque
Dios nos buscó. Él es el que nos atrae. Él es el que nos trae hacia sí. Él da vida a su pueblo. Le da
vida, le da oídos, le da fe. y reconocemos la voz del buen
pastor y estamos tras él y el mérito es para él, toda la gloria
es para él. Aparte del Señor Jesucristo,
nuestra descripción es la que está en los versículos 2 y versículo
3 y es Dios mismo quien lo dice. Dios Jehová miró desde los cielos
sobre los hijos de los hombres para ver si había algún entendido
que buscara a Dios. Todos se desviaron, a una se
han corrompido. No hay quien haga lo bueno, no
hay ni siquiera uno. Pero sabemos que Dios dice Pablo,
pero Dios que es rico en misericordia por el gran amor con que nos
amó, nos dio vida juntamente con Cristo. Vamos a orar.

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