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¿Donde esta la esperanza del creyente?

Psalm 10:14-18
Joel Coyoc June, 21 2023 Video & Audio
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Joel Coyoc June, 21 2023

El sermón titulado "¿Dónde está la esperanza del creyente?" predicado por Joel Coyoc se centra en la esperanza del creyente en medio de la adversidad, enfatizando la justicia de Dios. Coyoc argumenta que, aunque los enemigos de Dios parezcan prosperar, todos los pecados serán finalmente castigados, principal fundamento sustentado en el sacrificio expiatorio de Cristo. Las referencias bíblicas, especialmente Salmo 10:14-18 y Salmo 2, ilustran cómo el creyente puede tener certeza en la soberanía de Dios y su justicia, tanto para los justos como para los impíos. La implicación práctica es que el creyente debe encontrar refugio en el Señor, encomendando su causa a Él, lo que promueve una vida de oración activa y confianza, además de asegurar que la justicia prevalecerá en la historia divina.

Key Quotes

“El Señor no va a dejar sin castigo ningún solo pecado. Todos los pecados serán castigados.”

“La esperanza del creyente está en el hecho de que habrá justicia.”

“El creyente sabe y se sabe desvalido. [...] toda su esperanza está, el Señor es mi refugio.”

“La esperanza del creyente está en su conocimiento acerca del Señor.”

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pues han sido destruidos, han
dejado ya de ser enemigos, se van a constituir en nuestros
hermanos, y sus pecados, no olvidemos algo, sus pecados no van a quedar
sin castigo. El Señor no va a dejar sin castigo
ningún solo pecado. Todos los pecados serán castigados. Si algunos de los que ahora son
enemigos, como en un tiempo el apóstol Pablo fue antes cuando
era Saulo de Tarso, era un enemigo. Sus pecados no se pasaron nada
más por alto, fueron castigados. Todos y cada uno de los pecados
del pueblo de Dios fueron castigados en la cruz del Señor Jesucristo. El castigo de nuestra paz fue
sobre él. Por su llaga fuimos nosotros
curados. No, no es simplemente Un deseo de nuestro corazón es
que el Señor quebrante a los enemigos, que puedan bajar su
brazo, diciendo, no queremos que Él reine sobre nosotros,
así como lo ha hecho con nosotros. El desear que otros hallen lo
que nosotros hemos, por gracia de Dios, hallado en el Señor
Jesucristo. Bueno, sabemos que al final, si ellos persisten
en rechazar al Señor Jesucristo, pues El Señor se va a hacer cargo,
también dice la Biblia que Él los va a quebrantar en el Salmo
dos, dice. Dice el versículo cuatro, el
que mora en los cielos se reirá de ellos, el Señor se burlará
de ellos. Luego, luego hablará a ellos
en su furor y los turbará con su ira. Pero yo he puesto mi
Rey sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto. Jehová
me ha dicho, mi hijo eres tú, yo te engendré hoy. Pídeme y
daré por herencia a las naciones y como posesión tuya los confines
de la tierra. Los quebrantarás con vara de
hierro. Como vasija de alfarero los desmenuzarás. Al final, la esperanza del creyente
está en el hecho de que habrá justicia. Recuerde que el apóstol
Juan escribe y dice, el que cree en el Hijo tiene la vida, pero
el que rehúsa creer en el Hijo de Dios no verá la vida, sino
la ira de Dios está sobre él. Él es santo y él no va a dejar
ningún pecado sin castigo. Ahí está la esperanza del creyente,
el poder saber que la gente dice y se queja y expresa constantemente
el hecho de que no hay justicia, pero el creyente sabe que sí
hay justicia. Hay un juez justo que va a hacer
justicia. El creyente, su esperanza está
en que él tiene un lugar, conoce un lugar de refugio. Él dice,
A ti se acoge el desvalido, tú eres el amparo del huérfano.
A ti se acoge el desvalido, tú eres el amparo del huérfano.
Y el creyente está consciente, en contraste del malo que dice,
pues yo voy a permanecer, nunca me va a suceder nada adverso.
El creyente sabe y se sabe desvalido. El creyente sabe de su total
incapacidad y toda su esperanza no está en la fuerza que él pueda
tener, en la capacidad que él pueda tener, sino toda su esperanza
está, el Señor es mi refugio. Torre fuerte, dice el proverbio,
es el nombre de Jehová, a él correrá el justo y será levantado. En segundo lugar, la esperanza
del justo está en encomendar su causa al Señor, confiando
en él. consciente de algo, consciente
de que vivimos un tiempo en que puede haber tribulación, consciente
de que vivimos un tiempo en que podemos enfrentar enemigos poderosos,
pero consciente de dejar allí en oración nuestra causa, encomendándole
al Señor, orando por los enemigos, no importa quiénes sean esos
enemigos, quizá en algún momento puedan ser los gobernantes de
nuestros países. y rogar por ellos, rogar por
ellos, rogar que Dios es su misericordia. Si tiene algunos de ellos ordenados
para salvación, los salve. Descansar en oración, como dice
el apóstol Pablo, que en Efesios capítulo seis, después de hablar
de tomar la armadura. dice en el versículo 18 del capítulo
6 dice orando en todo tiempo con toda oración y súplica en
el espíritu y velando en ello con toda perseverancia y súplica
por todos los santos, orando en todo tiempo. Hermanos, aquí
está cerrando, bueno, el salmo es en realidad una oración, él
está hablando al señor cuando empieza, aparentemente con desesperación,
y podemos algunas veces experimentar algún tipo de desesperación,
pero qué bendición que es reflexionar Después de mostrar cómo es el
malo, él está reflexionando en lo que él ha conocido acerca
de Dios. Hermanos, la base de nuestra oración es el conocimiento
que tenemos de Dios. El apóstol Pablo oraba por los
hermanos, dice, y esto pide una oración que vuestro amor abunde
aún más y más, dice, en ciencia y en todo conocimiento para que
aprobéis lo mejor a fin de que seáis sinceros y reprensibles
para el día de Cristo. hermanos es el conocimiento de
dios que es lo que hacía que pablo estuviera siempre orando
por todos los santos su conocimiento de dios el saber de su justicia
el saber que es el lugar de refugio el saber que él todo lo sabe
él todo lo ve debe mover nuestro corazón a la oración dice después
la esperanza del creyente está en una visión del establecimiento
del reino versículo dieciséis Jehová es rey eternamente y para
siempre. Hermanos poder reflexionar constantemente
en lo que significa la soberanía de Dios. Damos gracias a Dios
porque por su gracia podemos estar agradecidos
de saber que el Señor es rey y es soberano sobre todas las
cosas, absolutamente todas, todas. Es soberano sobre la salvación
de los hombres y es soberano desde las cosas más grandes hasta
los más mínimos detalles. Eso nos da esperanza, el saber
que puede haber gente malintencionada. Sin embargo, por la Escritura,
nosotros sabemos que él hace que todo obre para bien de su
pueblo, no importa cuál sea la intención de las personas. Recuerde,
a José lo vendieron sus hermanos con toda la mala intención. Sin
embargo, qué esperanza que tenía José y esa misma esperanza lo
hizo poder perdonar a sus hermanos, de decirles, pues yo no estoy
en lugar de Dios. Ustedes pensaron mal, pero Dios
lo tenía preparado todo para bien y para preservación de mucho
pueblo. poder mirar cuando pensamos en
la soberanía de Dios presente y poder pensar y recordar la
causa primaria de todas las cosas que llegan a mi vida es Dios
mismo. Puede ser que Satanás esté de
intermedio. Puede ser que personas malintencionadas
estén mostrando sus malas intenciones. Sin embargo, detrás de todo está
Dios. Él nos ha puesto en el mejor
lugar, en el mejor tiempo, con las mejores personas. No para
lo que nosotros queremos. Por lo menos, lo que yo quisiera
es mi comodidad. Pero el Señor quiere hacernos
cada vez más parecidos a su Hijo. Y Él está, pensamos, por ejemplo,
en estos días de mucho calor. Y no olvidemos, detrás de ese
mucho calor, la causa primaria es Dios. Aún si hubiera personas
que manipulan el clima, Dios está detrás de aquellos que puedan
manipular el clima. Él es la causa primaria. Y algo
que da esperanza al creyente es partir del hecho de que Dios
es soberano, Él es Rey. No importa si el pueblo dice,
no queremos que él reine, él es rey. De hecho, el creyente,
el creyente reconoce al Señor como Señor. Dice que si confesares
con tu boca que Jesús es el Señor y creyeras en tu corazón que
Dios le levantó de los muertos. El Señor es Señor y él es rey
y él está reinando sobre su trono. Y aunque a veces parezca que
el mal tiene el dominio y todo está hecho un desastre, como
en el tiempo en que reinaba Saúl, uno puede mirar ahora las naciones
y mirar su nación y ver que muchas de las personas que están puestas
ahí están haciendo un verdadero desastre, pero Dios reina, él
es el rey y poder descansar en eso, descansar en saber que él
ya está reinando, él es el hombre fuerte que ha atado ya a Satanás
y está saqueando su casa y En la segunda parte del versículo
dice, de su tierra han perecido las naciones. Y parte de hablar
del tiempo presente. Así como Isaías, en el año que
murió el rey Usías, él vio al rey sobre un trono alto y sublime. Y él, en el tiempo en que Saúl
está reinando y haciendo un desastre con el país, él está viendo al
Señor como el rey. Pero después se traslada al futuro
y dice, de su tierra han perecido las naciones. leímos el salmo
dos donde habla que el señor va a regir a las naciones con
vara de hierro y aquí está hablando del el establecimiento pleno
del reino ese tiempo cuando pues las naciones no se van a diestrar
más para la guerra ese tiempo en que nadie le va a decir más
a su hermano conoce a dios porque Dice, todos me conocerán, dice
la escritura, y será llena la tierra de su gloria como las
aguas cubren la mar. Después dice, el deseo de los
humildes oíste, oh Jehová. El deseo de los humildes oíste,
oh Jehová. En el pensamiento del malo no
hay Dios, o por lo menos piensa en un Dios de su imaginación,
un Dios que se olvida, un Dios que no ve, un Dios que no va
a inquirir nada. Él se siente suficiente en sí
mismo, pero Dios hace a los humildes humildes. Nadie puede decir que
es, nadie se puede jactar de ser humilde. somos humildes es porque el señor
nos ha humillado, porque nosotros no está la ni el deseo, ni la
actitud, damos gracias a Dios porque él nos atrajo con lazos
de amor, porque él nos hizo doblegar delante de él. Creo que la conversión
del apóstol Pablo es muy gráfica. Al describir Lucas describe cómo
él iba así respirando amenazas, iba sobre su caballo, y yo me
imagino a alguien así muy plantado, pero terminó en el suelo. Y allá en el polvo de la tierra,
él dijo, ¿quién eres, Señor? Y dice, el deseo de los humildes
oíste. Y cuando pensamos en oración,
Y nosotros pensamos y recordamos cómo el Señor Jesús nos enseñó
a orar. Él dice, Padre nuestro que estás en los cielos santificados,
sea tu nombre. Y ahí vemos humildad. O sea,
no es mi nombre, es su nombre. No se trata de mí, se trata del
Señor, de su fama y de su honor. Pero después dice, venga a tu
reino. Y el deseo de los humildes es que venga su reino. El deseo del malo que no ha creído
es, no quiero que él reine sobre mí. Queremos tener un rey como
las otras naciones. Pero el deseo de los humildes
es, venga tu reino, sea hecha tu voluntad, ya no mi voluntad. Yo no soy el rey, como dice la
canción. El Señor es el rey. El deseo
de los humildes, oístes, o que o va. es el señor que nos hace
humildes, es el señor el que pone un deseo correcto, el deseo
por él mismo, como dice el salmista después de describir cómo él
estaba batallando en su corazón porque él veía la prosperidad
de los malos, dice fue trabajo duro para mí hasta que entrando
en el santuario comprendí que pues pues esa es la mejor vida
que tienen y es la única Y después él dice, ¿a quién tengo yo en
los cielos sino a ti y fuera de ti? Nada deseo en la tierra. El deseo de los humildes es Dios
mismo. Dice, ¿a quién tengo en los cielos
sino a ti y fuera de ti? Nada deseo en la tierra. Mi corazón
y mi carne desfallecen, mas la roca de mi corazón y mi porción
es Dios para siempre. El deseo de los humildes. El
Señor oye el deseo de los humildes. Ese deseo está expresado en la
manera en que el Señor Jesús enseñó a orar a sus discípulos.
que sea venga tu reino que se haga tu voluntad como en el cielo
así también en la tierra y esa humildad de poder venir y pedir
hasta lo más esencial que es el pan nuestro de cada día dánoslo
hoy de dependencia dice no no nos metas en tentación más líbranos
del mal el deseo de los humildes una dependencia total del señor
el poder recordar las palabras del señor que que no son poesía,
es literal. A veces, esa autosuficiencia
nuestra nos hace no creer lo que dijo Jesús cuando dijo separados
de mí, nada podéis hacer. A veces, nuestro corazón, ese
malo en recuperación, cree que sí, puede hacer muchas cosas,
pero Jesús dijo, separados de mí, nada podéis hacer. El deseo
de los humildes oístes. Dice, tú dispones su corazón
y haces atento que bendición de Dios que él obra en el corazón,
él dispone el corazón para que el corazón, él hace humilde el
corazón, y él le pone el deseo, el deseo por su persona, el deseo,
ese deseo que tenía el apóstol Pablo de decir, yo solo quiero ahora una cosa,
y eso que quiero es seguir conociendo a Cristo Jesús mi Señor. ese
como dice el salmista en el salmo cuarenta y dos como el servo
brama por las corrientes de las aguas así clama por ti oh dios
el alma mía mi alma tiene sed de ti el deseo de los humildes
oistes o que va y qué bendiciones el señor nos da la humildad el
señor nos da un nuevo corazón el señor dice pablo él dice pone
en nosotros el querer como el hacer por su buena voluntad Y
al final, pues tenemos que terminar en humildad. O sea, no se trata
de que yo soy mejor que alguien. Es que el Señor me ha hecho humilde.
Es que si yo deseo lo que debo desear es porque el Señor dispone
mi corazón. Y qué interesante es que el Señor
nos hace humildes. El Señor dispone nuestro corazón
y después el Señor hace estar atento su oído. Porque el Señor
está atento el señor recibe sólo lo que él provee el señor hace
atento su oído porque él dispone el corazón el salmo 37 El sermo 37 dice, no te impacientes
a causa de los malignos, no tengas envidia de los que hacen iniquidad,
porque como hierbas serán pronto cortados y como la hierba verde
se secarán, confía en Jehová y haz el bien y habitarás en
la tierra y te apacentarás de la verdad. 4. Deléitate a sí
mismo en Jehová, y Él te concederá las peticiones de tu corazón.
5. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en Él, y Él hará. 6.
Exhibirá tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. 7. Guarda silencio ante Jehová,
y espera en Él. 8. No te alteres con motivo del
que prospera en su camino. por el hombre que hace maldades.
Encomienda, deleítate a sí mismo en Jehová y Él te concederá las
peticiones de tu corazón. El deseo de los humildes oíste,
oh Jehová, tú dispones su corazón y haces atento tu oído." Dice,
para juzgar al huérfano y al oprimido a fin de que no vuelva
a ser violencia el hombre de la tierra. Y concluye, pensando
en ese tiempo, de la redención final, cuando aún la creación
va a ser redimida porque ha sido sujeta a vanidad, cuando ya no
más va a haber hombre que oprima a hombre, al final cuando el
Señor, cuando el Señor renueve su creación y podamos estar en
su luz, conociéndole cara a cara. seguiremos toda la eternidad
deseando al señor seguiremos toda la eternidad deleitándonos
en el señor cada día de la eternidad para
seguir aún entendiendo el evangelio porque toda la eternidad no va
a ser suficiente el poder pensar en el hecho de que él nos haya
amado tan malos como fuimos Y ahí está la esperanza del creyente,
la esperanza del creyente es el señor mismo, es su persona, es su persona, en él radica nuestra
justicia. Esa es nuestra esperanza, el
poder saber que él pelea nuestras batallas, el poder saber que
él ha hecho una obra para darnos un corazón humilde y que él Oye,
oye ese deseo, ese deseo por el cual el apóstol Pablo oraba
por los hermanos. Quiero terminar leyendo en filipenses. Capítulo uno, versículo nueve. Dice el versículo ocho, dice,
porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros
en el entrañable amor de Jesucristo. Y esto pide una oración que vuestro
amor abunde aún más y más en ciencia y todo conocimiento.
Y es ciencia y conocimiento de quién? De la persona del Señor. Dice, para que aprobéis lo mejor,
a fin de que seáis sinceros y reprensibles para el día de Cristo, llenos
de fruto de justicia, que son por medio de Jesucristo, para
gloria y alabanza de Dios. Amén. La esperanza del creyente
está en su conocimiento acerca del Señor. Por eso él confía
en el Señor, encomienda su causa al Señor. Su conocimiento del
Señor lo hace tener una visión del futuro, de saber que todo
lo que el Señor ha prometido lo va a cumplir, de poder esperar
con humildad aquel tiempo en que su voluntad se haga en el
cielo como en la tierra. Vamos a orar.

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