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JC

Exhortaciónes finales

Romans 16:17-24
Joel Coyoc June, 25 2023 Video & Audio
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JC
Joel Coyoc June, 25 2023
Estudios en Romanos

En su sermón titulado "Exhortaciones Finales", el predicador Joel Coyoc se centra en la importancia de la unidad en la iglesia y el cuidado en la doctrina mediante la exhortación de Pablo en Romanos 16:17-24. Coyoc destaca que Pablo advierte sobre aquellos que causan divisiones, instando a los creyentes a apartarse de ellos, ya que no sirven a Jesucristo, sino a sus propios deseos. El predicador utiliza sagradas Escrituras, incluyendo Romanos y Proverbios, para enfatizar que la salvación es solo por fe en Cristo y la necesidad de velar por la doctrina correcta dentro de la comunidad de fe. La aplicación práctica de este mensaje resalta que los creyentes deben permanecer atentos a la enseñanza del evangelio, viviendo de manera que glorifiquen a Dios a través de Cristo, mientras esperan con esperanza el triunfo final sobre el enemigo.

Key Quotes

“El apóstol Pablo está llamando nuestra atención y dice: os ruego hermanos que os fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina que habéis aprendido y que os apartéis de ellos.”

“El evangelio es la necesidad diaria del creyente. No hay cosa más profunda que el evangelio.”

“El Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.”

“La gracia de nuestro Señor Jesucristo, hermanos, es el evangelio. Cristo es la personificación de la gracia.”

Sermon Transcript

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Vamos a abrir nuestras Biblias
en la carta del apóstol Pablo a los romanos, en su capítulo
dieciséis. Romanos dieciséis, la palabra
de Dios dice, os recomiendo además nuestra hermana Febe, la cual
es diaconisa de la iglesia en Cencrea. que la recibáis en el
Señor, como es digno de los santos, y que la ayudéis en cualquier
cosa en que necesite de vosotros, porque ella ha ayudado a muchos
y a mí mismo. Saludad a Priscila y a Aquila,
mis colaboradores en Cristo Jesús, que expusieron su vida por mí,
a los cuales no solo yo doy gracias, sino también todas las iglesias
de los gentiles. Saludad también a la iglesia
de su casa. Saludad a Epeneto, amado mío,
que es el primer fruto de acalla para Cristo. Saludad a María,
la cual ha trabajado mucho entre vosotros. Saludad a Andrónico
y a Junias, mis parientes y mis compañeros de prisiones, los
cuales son muy estimados entre los apóstoles y que también fueron
antes de mí en Cristo. Saludad a Amplias, amado mío
en el Señor. Saludad a Urbano, nuestro colaborador
en Cristo Jesús, y a Estakis, amado mío. Saludad a Ápiles,
aprobado en Cristo. Saludad a los de la casa de Aristóbulo. Saludad a Herodión, mi pariente. Saludad a los de la casa de Narciso,
los cuales están en el Señor. Saludad a Trifena y a Trifosa,
las cuales trabajan en el Señor. Saludad a la amada Pérsida, la
cual ha trabajado mucho en el Señor. Saludad a Rufo, escogido
en el Señor, y a su madre y mía. Saludad a Asíncrito, a Flegontes,
a Hermas, a Petrovas, a Hermes y a los hermanos que están con
ellos. Saludad a Filólogo, a Julia, a Nereo y a su hermana, a Olimpias
y a todos los santos que están con ellos. Saludaos los unos
a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias
de Cristo. Mas os ruego, hermanos, que os
fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina
que vosotros habéis aprendido y que os apartéis de ellos. Porque tales personas no sirven
a nuestro Señor Jesucristo, sino a sus propios vientres. y con
suaves palabras y lizoncas engañan los corazones de los ingenuos,
porque vuestra obediencia ha venido a ser notoria a todos.
Así que me gozo de vosotros, pero quiero que seáis sabios
para el bien e ingenuos para el mal. Y el Dios de paz aplastará
en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor
Jesucristo sea con vosotros. os saluda Timoteo, mi colaborador,
y Lucio, Jasón, y Zosípater, mis parientes. Yo Tercio, que
escribí la epístola, os saludo en el Señor. Os saluda Gallo,
hospedador mío, y todas las iglesias. Os saluda Erasto, tesorero de
la ciudad, y el hermano cuarto. La gracia de nuestro Señor Jesucristo
sea con todos vosotros. Amén. y al que puede confirmaros
según mi Evangelio y la predicación de Jesucristo, según la revelación
del misterio que se ha mantenido oculto desde tiempos eternos.
que ha sido manifestado ahora, y que por las escrituras de los
profetas, según el mandamiento del Dios eterno, se ha dado a
conocer a todas las gentes para que obedezcan a la fe. Al único
y sabio Dios, sea gloria mediante Jesucristo para siempre. Amén. Bueno, ya por bastante tiempo
hemos estado estudiando esta carta del apóstol Pablo a los
romanos, que es la mayor exposición del evangelio, la más completa
exposición del evangelio, de la justificación por la fe únicamente
en la persona y en la obra del señor Jesucristo. El apóstol
Pablo, como recordamos, escribió esta carta a una iglesia en la
cual no fundó y en la cual él no había estado presente. Y hay
varias ocasiones en que pareciera que la carta está la carta parece
llegando a su final si nosotros leemos el capítulo once versículo
treinta y seis uno pudiera esperar que el apóstol Pablo terminaba
ahí cuando dice porque de él y por él y para él son todas
las cosas a él sea la gloria por los siglos de los siglos
amén pero el apóstol Pablo no terminó la carta después de haber una explicación amplia, clara
y extensa de lo que es el evangelio de la gracia abordando algunos
asuntos que pues traían ciertas situaciones que siempre en toda
iglesia va a haber ciertas situaciones porque somos humanos, porque
somos una comunidad de pecadores que están en proceso de transformación. El apóstol Pablo aborda algunos,
como recuerde que la iglesia estaba compuesta de gente con
un contexto judío y gente con un contexto gentil. el apóstol
Pablo va asentando las bases doctrinales y mostrando que la
salvación es solo por la fe, no es compatible, no es, no hay
una mezcla de fe y obras, es exclusivamente por la fe, es
solo por gracia, y después él va a abordar algunos asuntos
prácticos hasta terminar en el capítulo dieciséis. Cuando llegamos
al capítulo quince, versículo treinta y tres, pareciera que
el apóstol Pablo va a terminar otra vez, llega ahí y dice, el
Dios de paz sea con todos vosotros, amén. Y pudiéramos decir, se
terminó la carta. Pero el apóstol Pablo sigue en
el capítulo 16. Estuvimos estudiando el domingo
anterior por la mañana. hasta el versículo dieciséis
del capítulo dieciséis y estábamos mirando que ahí hay mucho más
que pudiéramos leer un montón de nombres, unos saludos, y unos
recados, pero estuvimos mirando como el señor dejó bastante alimento
para su pueblo, no es una simple lista de nombres, ni de recados,
ni de saludos, hay mucho más que eso en esos pasajes. En el
versículo 16 podríamos pensar que otra vez Pablo está terminando
saludados los unos a los otros con ósculo santo o saludan todas
las iglesias de Cristo. No obstante, recuerde que toda
la Escritura es inspirada por Dios. Y el Espíritu Santo estaba
haciendo que Pablo pues no terminara, y había cosas que Pablo no quería
cerrar la carta hasta dejarlas expresadas con claridad porque
eran un peso en su corazón, eran cosas que para él eran sumamente
importantes. Y versículos 17 hasta el versículo
20, el apóstol Pablo va a expresar un peso que había en su corazón,
y es un peso que el apóstol Pablo tenía y que él habla de forma
parecida en esta despedida, porque ya casi es la despedida, pero
hay otras despedidas similares del apóstol Pablo, y nuestro
tema esta tarde es exhortaciones finales. El apóstol Pablo dice,
mas os ruego, hermanos, Y note que el apóstol Pablo ya no se
refiere precisamente como mandando, sino como empezó el capítulo
doce, os ruego por las misericordias de Dios, y aquí él dice, os ruego,
os ruego, hermanos, que os fijéis. El apóstol Pablo está llamando
a los creyentes a prestar atención, a mirar, a velar, a fijarse bien. Dice, os ruego hermanos que os
fijéis en los que causan divisiones y tropiezos en contra de la doctrina
que vosotros habéis aprendido y que os apartéis de ellos. Os ruego, hermanos, que os fijéis
en los que causan divisiones. Recuerde que estuvimos estudiando
en el capítulo quince la unidad para la gloria de Dios. Uno de
los temas de suma importancia es la unidad. Recuerde que es
el tema de la oración del Señor Jesucristo. Él oró para que los
que creyeran en él sean uno. Dice, como tú, Padre, en mí y
yo en ti, que también ellos sean uno. En esto conocerán todos
que sois mis discípulos, si tuvieres amor los unos por los otros.
hermanos el apóstol Pablo está llamando nuestra atención y dice
os ruego hermanos que os fijéis en los que causan divisiones
y tropiezos en contra de la doctrina que habéis aprendido y que os
apartéis de ellos estuvimos aprendiendo algunas
cosas que no son esenciales y que es algo esencial es la manera
en que nosotros manejamos las cosas que no son esenciales pero
hay algo que es sumamente esencial y es lo que respecta al evangelio
y es la salvación no es por obras no es una mezcla de fe y obras
es exclusivamente por la fe la salvación es únicamente por fe
en la obra del Señor Jesucristo, la justificación por la fe sola,
la redención que es gratuita y es la redención efectuada por
el Señor Jesucristo. Es esencial que podamos recordar
nosotros y no olvidar que todos han pecado y todos están destituidos
de la gloria de Dios, absolutamente todos. No hay quien haga lo bueno,
no hay justo ni a uno. No importa si usted puede trazar
su línea genealógica y usted llega y resulta que usted es
de Benjamín o de Judá, eso no importa. Eso no va a servir para
nada. Abraham es padre de aquellos
que son de la fe, aquellos que creen a Dios como creyó Abraham.
En los últimos tiempos está surgiendo movimientos que le dicen a personas
que son más pues definitivamente mucho más
latinos y mucho más parecidos a los indígenas de los pueblos
originarios de América y diciéndoles que pueden tener una genealogía
y preocupados por buscar su genealogía y ver que vienen del linaje israelí. Y hermanos, eso es contrario
a la doctrina que hemos aprendido. Los que son hijos de Abraham
son los que son de la fe de Abraham. Aquellos que han creído a Dios.
Lo que Él ha dicho acerca del hombre y lo que Él ha dicho acerca
del camino de salvación que es únicamente por la fe en el Señor
Jesucristo. Y el apóstol Pablo con ruego
dice, hermanos, fíjense bien. Fíjense bien en los que causan
divisiones y tropiezos. Hermanos, siempre que hay divisiones
y tropiezos, hay algún problema en el corazón, en especial algún
problema con algo doctrinal, y hay que fijarse bien. Dice en el libro de Proverbios, capítulo
seis, ¿en qué es lo que nosotros nos tenemos que fijar bien? Lo
primero que nosotros nos tenemos que fijar bien es en nosotros
mismos. Primero tenemos que fijarnos bien en nosotros mismos. Dice versículo 16 al versículo
19, seis cosas aborrece Jehová y aun siete abomina su alma,
los ojos altivos, la lengua mentirosa, las manos derramadoras de sangre
inocente, el corazón que maquina pensamientos iniquos, los pies
presurosos para correr al mal, el testigo falso que habla mentiras
y el que siembra discordia entre hermanos. Acá hay una lista de
cosas que el Señor abomina y que son la raíz de la cuestión de
las divisiones. es gente que en realidad no es
pues no está en el Señor Jesucristo. Gente que está teniendo un concepto
de sí más alto que el que debe de tener. Gente que está mostrando
la expresión de su rostro, su arrogancia. Y el Señor nos llama
y cuidado con cada uno de nosotros. Fíjense bien en los que causan
divisiones, pero fijémonos bien primero en nosotros mismos. Fijarnos
si estás en la fe del Señor Jesucristo. Dice Tito capítulo tres versículo diez dice al hombre
que cause divisiones después de una y otra amonestación deséchalo
sabiendo que el tal se ha pervertido y peca y está condenado por su
propio juicio. Hermanos, esta es una preocupación
pastoral del corazón del apóstol Pablo. Él tiene otra despedida
que fue muy parecida a esta en Hechos capítulo 20. Él hizo traer
a los ancianos de la iglesia de Éfeso. En casa usted puede leer desde
el versículo 17. pero dice del versículo veinticinco dice estaba
despidiéndose y él dice y aquí y ahora he aquí yo sé que ninguno
de vosotros entre quienes he pasado predicando el reino de
Dios verá más mi rostro por tanto yo os protesto en el día de hoy
que estoy limpio de la sangre de todos porque no he rehuido
anunciaros todo el consejo de Dios Por tanto, mirad por vosotros
y por todo el rebaño, fíjense bien. Y aquí dice a los ancianos,
miren por vosotros mismos y por el rebaño. Hay que fijarse, pero
hay que comenzar fijándolos en nosotros mismos. Mirad por vosotros
y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por
obispos para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por
su propia sangre. Hermanos, fíjense bien. Y fijémonos
bien, comenzando por nosotros mismos, porque que Dios nos guarde
de atentar contra la iglesia del Señor Jesucristo, la cual
Él ganó con su propia, por su propia sangre. Porque yo sé que
después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces
que no perdonarán al rebaño. Y después dice, No sólo que van
a venir de fuera, sino, dice, y de vosotros mismos se levantarán
hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los
discípulos. Por tanto, velad, fíjense, miren,
velen, acordándoos que por tres años de noche y de día no he
cesado de amonestaros con lágrimas a cada uno. Y ahora, hermanos,
os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tienen poder
para sobredificaros y daros herencia con todos los santificados. La
palabra de su gracia, el evangelio de la salvación, el evangelio
de la justificación por la fe sola. hermanos nuestra mayor
seguridad de que no seamos nosotros alguien de esos que van a salir
de nosotros mismos que cause daño a la iglesia del señor es
el evangelio asegurarnos de que estamos en verdad creyendo ese
evangelio de la fe sola en el señor jesucristo ese evangelio
que no deja lugar para la jactancia recuerde que la gracia y la jactancia
no son compatibles, así como la fe y las obras tampoco son
compatibles, y la fe y la gracia tampoco. El apóstol nos ha llamado,
dice que ninguno tenga más alto concepto de sí que el que debe
tener, sino piense de sí con cordura. Hermanos, lo único que
nos puede hacer sensatos y cuerdos es el evangelio, es que Cristo
nos sea revelado. Si no vemos al Señor Jesucristo,
si no escuchamos la exhortación de poner nuestros ojos, puesto
los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, la arrogancia está
a flor de piel. Cuando yo empiezo a mirar a los
demás en lugar de mirar al Señor Jesucristo, y cuando dice, fíjense,
como dice el apóstol en Hechos, es comenzar fijándonos en nosotros
mismos. Y es poner los ojos en el Señor
Jesucristo. Porque si yo empiezo a mirar
a los demás, puede salir rápidamente la arrogancia y pensar, pues
yo soy mejor que todos los hermanos. Si yo empiezo a mirar a mis vecinos,
pues muy probablemente yo me sienta el mejor marido de todo
el fraccionamiento. Pero cuando miro al Señor Jesucristo
y lo miro a Él como aquel esposo que ama a su esposa, no hasta
que se cansa, sino hasta la muerte y muerte de cruz, entonces no
hay lugar para la arrogancia, hay lugar para el arrepentimiento
y para la fe. hay lugar para venir al señor
jesucristo corriendo en desesperación porque soy un fracaso como esposo
pero cristo es un esposo exitoso que ha muerto por mi fracaso
él pagó por lo que yo no puedo vivir y él vive para darme el
poder de poder dar gloria a dios como cierra el apóstol pablo
la última frase del la carta a los romanos dice al único y
sabio dios sea gloria mediante jesucristo yo no puedo glorificar
a dios como esposo ni como hijo ni como hermano ni como nada
si no es mediante jesucristo si no es por la palabra de su
gracia que es el evangelio si no es por la gracia del señor
jesucristo y es mirar bien mirar bien fijarnos bien comenzando
por nosotros por nosotros mismos Una de las cosas que nosotros
tenemos que recordar, hermanos, nunca demos por hecho el evangelio. El evangelio es la necesidad
diaria del creyente. El evangelio no es el ABC de
la vida cristiana y después vamos a aprender cosas más profundas.
No hay cosa más profunda que el evangelio. El evangelio es
de la A a la Z de la vida cristiana y toda la eternidad no va a ser
suficiente. Dios ha puesto en mi corazón
hablar últimamente y decir que nuestra oración sea que Dios
nos haga reflexionar. ¿Cuántas veces nosotros decimos,
Cristo murió por mí? ¿Pero qué hay detrás de esa expresión,
Cristo murió por mí? Que el Señor, en su misericordia,
nos dé una comprensión y pensar y reflexionar en lo que sucedió
en la cruz de Cristo. El poder recordar y que todos
aquí podamos tener una claridad. No somos salvos por lo que hicieron
los judíos y los romanos al Señor Jesucristo. Somos salvos por
lo que el Padre hizo a su Hijo en la cruz del Calvario. Somos
salvos porque el Señor Jesucristo se sumergió en el océano de la
ira de su Padre para salvar a su esposa de morir ahogada. Esa
es la razón por la que somos salvos. hermanos allí tenemos
que recordar y orar para que aún cuando pasen los años cuando
otras personas tengan que ocupar este lugar no permitamos nunca
que se deje de predicar el evangelio de la salvación por la fe únicamente
en la obra del Señor Jesucristo, la justificación por la fe en
la obra del Señor Jesucristo, sólo por la gracia, una que se
predique la soberanía de Dios en la salvación, que somos salvos
porque Él quiso tener de nosotros misericordia, que prediquemos
ese evangelio que es rechazado por el hombre porque porque no
tiene lugar para la jactancia. Es evangelio que no gusta al
hombre porque es el evangelio que la salvación del pecador
es obra de Dios del principio hasta el final. Él es el autor
de nuestra salvación. Él es el consumador de nuestra
salvación. Nosotros venimos a él porque
él nos trajo hacia él. Nosotros no le buscamos, él nos
buscó. Nosotros le amamos porque él
nos amó primero. Hermanos, Yo mismo puedo recordar
el tiempo cuando Dios me soportó pacientemente, cuando tenía molestia
por ese evangelio, hasta que Él doblegó mi orgullo y Él me
hizo reflexionar y poder hacer preguntas adecuadas. Y la pregunta
adecuada no es por qué Él está salvando a otros, a unos y a
otros no, sino por qué debiendo condenar a todos, Él está salvando
a una multitud de toda lengua de todo pueblo y de toda nación
porque debiendo condenar a todos está salvando a una gran multitud
que nadie puede contar hermanos esa actitud de poder reconocer
que es la riqueza de su misericordia orar para que como iglesia nunca
perdamos el evangelio para que el evangelio sea nuestro deleite
Yo he dicho otras veces aquí, el predicador que usted más escucha
es a usted mismo. Porque usted escucha tal vez
una predicación el domingo en la mañana, otra en la tarde,
pero todo el resto del día usted se está predicando un evangelio.
Dios quiera que el evangelio que nos estamos predicando sea
el evangelio verdadero. podamos estar reflexionando cada
día y clamando al Señor para que nos recuerde el evangelio
verdadero, ese evangelio en el cual nosotros nos acercamos a
Dios, no por la multitud de nuestra bondad, sino por la grandeza
de su misericordia. Porque no hay ninguna bondad,
ninguna justicia en nosotros. Por eso el salmista dice, voy
a hacer memoria de tu justicia, de la tuya sola. Porque si no,
no hay justicia de qué hacer memoria. En el hombre no hay
justicia. hermanos, el evangelio, el evangelio
es es nuestra nuestra vida y dice el apóstol Pablo que estemos
atentos y dice que os apartéis de ellos. Ahora, ¿cuál es la
razón de que él esté dando esta exhortación? Dice, la exhortación
es que tales personas, ¿por qué hay que tener cuidado? Comenzando
con nosotros porque tales personas no sirven
a nuestro Señor Jesucristo. Hermanos, lo que... una de las
cosas que es importante es poder reflexionar en nuestra utilidad
al Señor Jesucristo. Una característica de aquel que
es un inconverso, que no está en Cristo es, es un inútil. Dice,
a una se hicieron inútiles, pero aquel que está en Cristo, el
amor de Cristo lo constriñe. Pensando esto que uno murió por
todos y por todos murió para que los que viven ya no vivan
para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. manos
aquellos que estamos en Cristo sabemos algo por su gracia que
no se trata de nosotros. El apóstol Pablo en la historia de la iglesia
solemos hablar y decimos muchas veces el gran apóstol Pablo y
yo creo que el apóstol Pablo nos callaría la boca. Porque
él nunca aceptó verse como el gran apóstol Pablo. Él siempre
decía, por la gracia de Dios, soy lo que soy. Siempre dando
gloria a Dios mediante Jesucristo. Siempre reconociendo que lo que
él era, era por la gracia de Dios y su gracia no había sido
en vano. Y hermanos, la persona que es objeto de la gracia sirve,
sirve al Señor Jesucristo. La persona que tiene una visión
del Cristo resucitado es una persona que invariablemente está
sirviendo a Cristo. Usted puede ver, por ejemplo,
el encuentro del profeta Isaías, cuando él vio Dios sobre su trono
alto y sublime una visión de la gloria de Dios y una figura
también del evangelio y como él al ver a ese Dios que es santo
santo santo inmediatamente vio su pecaminosidad inmediatamente
no había lugar para la jactancia sino para asumir lo que debía
lo que le correspondía que es muerte hay de mí que soy muerto
y después que fue quitada su culpa inmediatamente un hombre
útil para Cristo. Dice, ¿a quién enviaré y quién
irá por nosotros? Y la respuesta es, eme aquí,
envíame a mí. El apóstol Pablo, después de
haber sido encontrado por el Señor Jesucristo, se levantó,
fue, estuvo, Dios enseñándole allí en Arabia, y después se
levantó para servir al Señor Jesucristo. Indudablemente, un
siervo del Señor Jesucristo. El capítulo 20 de Hechos que
estábamos leyendo dice Él se presenta en todas sus cartas
como siervo de Jesucristo. Dice, pero de ninguna cosa hago
caso, versículo veinticuatro, ni estimo preciosa mi vida para
mí mismo, con tal que acabe mi carrera con gozo y el ministerio
que recibí del Señor Jesús para dar testimonio del evangelio
de la gracia de Dios y un siervo del Señor Jesucristo. Pero esas
personas que causan divisiones de los cuales dice, apártate
de ellos. Ellos no sirven al Señor Jesucristo. Sabes, ellos
sirven a sus propios vientres. o sus propios apetitos, sus propios
deseos. Y la pregunta es, hermano, ¿qué
es lo que estamos siguiendo? Nuestros propios deseos. Una
cosa importante que recordar, no se trata de nosotros, se trata
de su fama, de su gloria y de su honor. Él nos eligió en Cristo
para alabanza de la gloria de su gracia. Y aquellos que están
en Cristo están siendo enseñados y el Espíritu Santo los lleva
en esta dirección a vivir para la alabanza de la gloria de su
gracia, sirviendo al Señor Jesucristo en cualquier lugar que el Señor
Jesucristo te haya puesto. Hermano, los que somos esposos
tenemos un ministerio que hacer en casa. Esperemos en Dios que
en verdad estamos sirviendo al Señor Jesucristo. Los que tenemos
hijos somos pastores de nuestra casa para estar ministrando a
nuestros hijos. En cualquier lugar donde usted
se encuentre, dice la Escritura que los que están en Cristo,
dice, vosotros sois real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido
por Dios para que anunciéis las virtudes del que os llamó de
las tinieblas a su luz admirable. Todos hemos sido llamados y hemos
sido enviados. Si estás en Cristo, es inevitable
que ocurra aquel hombre que estaba endemoniado y el Señor Jesucristo
lo libertó y él creyó en el Señor Jesucristo y él le rogaba al
Señor que lo dejara ir con él. Y el Señor Jesucristo le dijo,
no, sino vete a tu casa, a los tuyos y cuéntales cuán grandes
cosas ha hecho el Señor contigo. La mujer samaritana, una mujer
que empezó a servir al Señor Jesucristo y la gente creyó por
causa de su servicio. La lista que nosotros leímos,
que no es sólo una lista, habla de personas que trabajaron por
causa de estar en Cristo. dice versículo seis, saludad
a María, la cual ha trabajado mucho entre vosotros. Versículo
doce, dice, saludad a Trifeni, a Trifosa, las cuales trabajan
en el Señor. Dice, saludad a la amada Pérsida,
la cual ha trabajado mucho en el Señor. Es vivir para la gloria
de Cristo, para su fama, para su honor. Y solo es, como dice
el versículo veintisiete, al único y sabio Dios sea gloria
mediante Jesucristo para siempre. Si no, lo único que vamos a hacer
es seguir nuestros deseos, vivir para nuestros deleites, pensar
que la iglesia es el lugar donde podemos hacer un espectáculo
para exhibirnos y que Dios nos guarde de esto. Este es un lugar
para que sea exaltada la persona del Señor Jesucristo y nada más
la persona del Señor Jesucristo. No se trata de nosotros, se trata
de su fama, de su gloria, de su honor. Se trata de que él,
nosotros, seamos transformados por causa de que él está siendo
revelado ante nosotros cada día. Y cada día estamos aprendiendo
que él es el ser más digno de ser valorado, el ser más digno
de ser amado, el ser más digno de confianza. y poder crecer
cada día a la imagen del Señor Jesucristo. Dice, porque ellos,
dice, sirven a sus propios vientres. Después dice, y con suaves palabras
y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos. Con suaves palabras
y lisonjas engañan los corazones de los ingenuos. Hermanos, Tenemos
un tiempo de estar en la niñez espiritual, pero somos llamados
a crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro gran Dios y Salvador
Jesucristo. Y aunque hemos invertido bastante
tiempo estudiando romanos, no piense usted que nosotros hemos
acabado ya con romanos. En oración, siga estudiando romanos. sigamos orando y pidiendo la
dirección de Dios para seguir arraigando nuestro corazón en
el evangelio, de tal forma que se nos quiten los ingenuos, porque
ser ingenuo es peligroso, porque estas personas que no sirven
al Señor Jesucristo son personas que están en la iglesia y con
suaves palabras y linzónicas engañan los corazones de los
ingenuos. No tiene usted que estudiar todas las doctrinas
falsas. Lo que usted tiene que aprender
es, la verdad, es estudiar el Evangelio. El Apóstol Pablo dijo
que si alguien predica un Evangelio diferente al que él ha predicado,
sea anatema. hermano el evangelio que él predicó
está en romanos asegurémonos de predicar el evangelio que
pablo predicaba a dónde hemos aprendido el evangelio algunos
hemos aprendido evangelio en folletos en películas pero asegurémonos
que lo aprendimos en la carta del apóstol pablo a los romanos
porque lo que está en juego es eterno predicar un evangelio
diferente es causa de maldición. Usted puede tener quizá una escatología
distinta. La Biblia no dice que el que
tenga una escatología distinta es maldito, pero el que tenga
un evangelio diferente sea maldito. Hermanos, sigamos yendo a la
escritura, sigamos en oración mirando y mirando el evangelio,
y no solamente marcando. Acostumbro a marcar la Biblia,
pero mi oración es que no termine toda mi Biblia marcada. mi oración
es que la biblia me marque a mí y no que nuestra biblia esté
marcada de principio a fin hermanos el evangelio afirmar nuestro
corazón en el evangelio dejar la ingenuidad y dejar la ingenuidad
es saber que estamos escuchando y lo que estamos escuchando es
como ha sido enseñado hermano que cuando usted escuche usted
sea como los los de Berea, que eran más nobles que los de Tesalónica,
porque ellos hacían algo, iban a la Escritura. No es malo si
quizá usted le puede preguntar a otra persona, pero, por sobre
todas las cosas, vaya a la Escritura y mire si lo que se está diciendo
es como Dios lo ha enseñado en su Palabra. Y no simplemente
porque usted lo está escuchando de alguien, incluso de aquí,
de este púlpito, vaya a la Escritura y vea si es de acuerdo a lo que
se ha revelado. con suaves palabras y lisonjas
engañan los corazones de los ingenuos. Y hermanos, que Dios
nos guarde de la ingenuidad. Y esa parte de la ingenuidad
es a veces tristemente nos gusta que haya personas que nos digan
lo que nosotros queremos oír. Sin embargo, que cuando usted
busque en verdad un consejo, esté dispuesto a que pueda recibir
un consejo de la escritura. No importa si no le gusta mucho
lo que va a escuchar. Si usted quiere escuchar lo que
le gusta, pues usted ya sabe a dónde, a dónde ir. Usted sabe
quién puede pensar como usted. Y eso es ingenuidad. El apóstol
Pablo dice después, versículo 19, porque vuestra obediencia
ha venido a ser notoria a todos. Así que me gozo de vosotros.
Y Pablo está diciendo, no es que esta iglesia esté mal, ustedes
están bien, pero yo deseo, mi exhortación es que ustedes sigan
bien. En el capítulo uno, versículo ocho, él ya les ha hablado de
esa obediencia. Que esa obediencia es por causa
de su fe. Dice, primeramente, doy gracias
a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros
de que vuestra fe se divulga por todo el mundo. Su fe en Cristo
y solo Cristo nos llevaba a poder vivir una vida de obediencia
auténtica, no una vida de obediencia externa, sino una vida de fe
porque había un corazón transformado, porque estaban en el Señor Jesucristo,
y si alguno está en Cristo, nueva criatura es, las cosas viejas
pasaron, y aquí todas son hechas nuevas. Y él les anima, les anima
a mantenerse en esa obediencia y les dice, no quiero que sean
sabios, dice, pero quiero que sean sabios para el bien e ingenuos
para el mal. Que Dios nos haga a nosotros
anhelar algo. Que nuestro mayor anhelo sea
que seamos sabios para el bien. Y podemos ser sabios para el
bien porque es el que está en Cristo. Cristo es su sabiduría.
Recuerde que nosotros no hay una bondad que pertenezca a nosotros
sino la bondad es si estás en cristo por causa de tu unión
con cristo si estás injertado en la vida verdadera entonces
fluye la vida de cristo y hermanos ingenuos para el mal aquellos
que son jóvenes que son niños y a unos adultos a veces pensamos
que pensamos porque alguna vez he pensado así A veces pensamos,
va a venir un pandillero, expandillero, y va a contar su testimonio,
y pensamos que eso va a ser impactante. Hermanos, qué gran bendición. Todo testimonio es impactante.
No anhelemos. después de haber estado revolcándonos
en el pecado, que el Señor nos haya salvado para que eso sea
impactante. Hermanos, el pecado es pecado delante de Dios y es
una gran afrenta. Y no hay ninguna diferencia entre
matar personas con una pistola y hacerlo en nuestro corazón.
Dios cuando salva un pecador, eso es un gran milagro que solo
Dios puede hacer. Y alguien, una persona compartía
su testimonio y en verdad, qué bendición, que él decía, Dios
me libró, me libró de ser drogadicto, de ser borracho, de ser asesino.
porque Dios me salvó cuando tenía seis años. Y en verdad que es
una bendición entre más pequeño Dios te salve. Bueno, Dios tiene
el tiempo para hacerlo con cada quien, pero el punto es ingenuos
para el mal, ingenuos para el mal. Hermanos, examinar y pedir
al Señor que nos examine. ¿Cómo nos conducimos? Somos personas
que estamos actuando con sagacidad, con maldad, personas que estamos
haciendo planes y todo, como dicen los salmos que estábamos
estudiando, que Dios nos guarde. El creyente no anda en esas cosas
porque él sabe que la causa está encomendada al que juzga justamente.
El creyente sabe que la batalla no es una batalla contra carne
y sangre. El creyente sabe quién es de
verdad el enemigo. Y el apóstol Pablo termina esta
palabra de exhortación con una palabra de aliento. Está hablando de divisiones y
tropiezos. Conflicto. Y el apóstol Pablo
introduce una palabra de aliento y dice el Dios de paz. Y el Dios
de paz aplastará en breve a Satanás. hermano qué gran palabra de aliento
uno esperaría que dijera ahí el dios de los ejércitos pero
dice el dios de paz él establece paz en su pueblo y al final satanás
está ya bajo el pie del señor y lo que está haciendo es que
se nota aún en esas divisiones es sus últimas convulsiones Y
en breve el Señor va a sentar su pie completamente. Le tiene
el pie al cuello. Pero dice el apóstol Pablo, el
Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies.
Hermanos, al final hay que fijarse bien, fijándonos, comenzando
por nosotros mismos. Al final, es fijarnos bien y
fijarnos velando en oración, y velando, y rogando, y clamando
al Señor para que nosotros seamos instrumentos de unidad, instrumentos
de paz, y es recordar algo, recordar el Dios de paz aplastará al enemigo. Al final, el enemigo no son las
personas, verdadero enemigo es Satanás que está obrando maldad
y un asunto importante hermanos fíjese que en dieciséis capítulos
el apóstol Pablo es la única vez que menciona a Satanás y
es como debiera ser también nuestra vida Satanás no es central en
el drama el hombre tiene una una ocupación más central pero
Dios y Cristo son el centro Y él es un actor más, pero no el principal. A veces tendemos a dar demasiado
protagonismo. Hay gente que empieza y pretende
mirar a Satanás detrás de cada arbusto y piensa que todos los
problemas de la vida son por agencias demoníacas. Pero él
es un enemigo que una sola vez se le menciona. Y es importante
que notemos cómo se le está mencionando. Él está ya bajo los pies del
Señor Jesucristo. y está haciendo algo porque Cristo
no lo ha aplastado. Pero en breve, el Señor va a
aplastar, dice, aplastará a Satanás y dice, bajo vuestros pies. Hermanos, es nuestro enemigo. Por causa de nuestra unión con
Cristo, va a ser aplastado bajo nuestros pies cuando el Señor
Jesucristo lo aplaste. Y el apóstol Pablo en Hechos
decía, os encomiendo a Dios y a la palabra de su gracia, que tienen
poder para sobredificaros y daros herencia entre los santificados.
Y aquí dice, la gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros. La gracia de nuestro Señor Jesucristo
sea con vosotros. entonces y aún no llegamos al
final. Si Dios quiere el el próximo
domingo vamos a a tener ya el el final y recordar hermanos
el evangelio. Nunca vemos por sentado el evangelio. prediquemos el evangelio a nosotros
mismos, recordemos lo constantemente, que sea el tema de nuestra meditación,
la obra del Señor Jesucristo, que sea nuestra meditación y
nuestro clamor que el Señor nos enseñe cada vez lo que significa
el sacrificio del Señor Jesucristo. Cuando nosotros reflexionemos
en eso, nosotros vamos a Indudablemente, nosotros vamos a dejar fuera
todo orgullo, toda arrogancia. Cuando nosotros reflexionemos
en eso, nosotros vamos a rechazar el pecado, porque vamos a recordar
constantemente lo que pasó al Señor Jesucristo por causa de
mis pecados. Él fue molido en esa cruz por
causa de mis pecados. Yo soy el que debí morir en esa
cruz, pero el Señor quiso quebrantarlo en mi lugar. Él vino para salvar
a su pueblo de sus pecados. recordar, reflexionar. Hermanos, no hay otra cosa que
nos puede llevar a ser siervos del Señor Jesucristo que el Evangelio.
Que Dios obre nuestros corazones y nos suceda lo mismo que hizo
a Pablo, lo mismo que hizo a Isaías, lo mismo que hizo con la mujer
samaritana, lo mismo que sucedió al endemoniado Gadareno. todos
útiles en la obra del Señor por causa del amor del Señor Jesucristo.
Que Dios nos guarde de estar sirviendo a nuestros propios
deseos. Recuerde que nuestro problema
no siempre es lo que deseamos, sino lo mucho que lo deseamos.
Nuestro problema no siempre es lo que deseamos, sino la intensidad
con que lo deseamos. No se olvide que el apóstol Juan
cierra y dice, hijitos, guardaos de los ídolos. Seamos hallados
tales que por el Evangelio, Cristo nos ha sido revelado y adoramos
verdaderamente al Dios del cielo. Servimos a Cristo y no a nuestros
propios deseos. Que Dios obre y nos guarde la
ingenuidad. Hermano, eso es clamar al Señor,
es ir otra vez a la palabra. romanos en san juan en primera
de juan allí está el evangelio que aprendamos el evangelio de
la palabra de dios y estar seguros y clamar al señor para que nos
dé la seguridad de que estamos creyendo y predicando el mismo
evangelio que el apóstol pablo predicaba que seamos guardados
de la ingenuidad que seamos ingenuos para el mal que seamos sabios
para el bien pero ingenuos para el mal y que estemos con esperanza
sabiendo que a causa de nuestra unión con cristo pronto los conflictos
habrán terminado y quedado atrás porque el Dios de paz aplastará
en breve a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor
Jesucristo sea con todos vosotros y la gracia de nuestro Señor
Jesucristo, hermanos, es el evangelio. Cristo es la personificación
de la gracia. La gracia de Dios no es algo
como una substancia o algo que Dios nos da, es Cristo mismo.
Vamos a orar.

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Joshua

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